Etiqueta: sociedad

las palabras de la tribu.

tacones gay

Siempre he desconfiado de la gente que opina que lo importante es la persona. Detrás de esa muletilla, supuestamente humanista o humanitaria, me parecía ver una aversión contra tomar postura, que es lo que había que hacer. Hoy veo tanta nueva postura y tanto nuevo etiquetado de posturas, que me parece que yo estaba equivocado y que es verdad que lo importante es la persona.

En los últimos años se ha producido un deterioro de las palabras políticas colectivas (de negación de lo que hay y de toma de partido por lo que tenía que haber), frente a un aumento de las palabras individualistas (de afirmación de lo que una minoría es o quiere ser). Y del capitalismo nadie habla sino de sociedades líquidas.

Donde alucina uno es en el campo semántico del feminismo en asociación con el lenguaje gay y del sexo de pago, amplio grupo que nos está dando palabras como zorroridad, transmisoginia, hombre o mujer cis, vocabulario que irá alargándose como se alargan las siglas del Orgullo Lgtbi.

Tanto neologismo no hace más que esconder la contradicción donde la libertad yace encapsulada: una libertad de boquilla según la cual se predica sé tú mismo o lo que quieras ser, y una falta de libertad real, y a todas luces evidente, dado que una persona no puede ser libre si la humanidad no lo es.

Como tocar el capitalismo es cosa de viejos, habrá que decir que lo importante es la persona y, la nomenclatura, bla bla bla.

Las palabras de la tribu es un título de José Ángel Valente (1971).

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los modos, las modas y las bodas.

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completas son las obras escritas y reunidas, a una determinada edad, pero también vivencias. Por alguna razón, ando poniendo en orden y al día mis completas y mis vivencias, lo que es una forma de dejar fuera y de hacer limpieza o antología. Y esto vale para mis libros que fueron libros, para mis papeles y mis objetos y para mi entorno o las personas que todavía me emocionan. Es como si Daniel Lebrato se hubiera puesto en pause, que no es que se vaya a morir, al revés, yo, más vivo que nunca, de cuanto simple amé rompí los lazos (Epístola moral a Fabio).

Un día que pasa a mis completas y a mi antología es el 23 de abril del año dos mil, día que fue ‑además de del Libro, de San Jordi y de Cervantes‑ Domingo de Resurrección. [Según el calendario romano; el protestante entiende que “al tercer día resucitó” significa en Lunes.] Aquel domingo, broche de Semana Santa y víspera de Feria, había toros en la Maestranza; ni más ni menos: Curro Romero (con Morante y Enrique Ponce) y hubo quien, por amor a Curro y a su abono, se perdió la otra cita del día: Pilar y Daniel se iban a casar y a casarse, además, a su imagen y semejanza. Fue Tres trajes traje, como decía la participación. [No invitación: cada uno pagaría su parte en el convite y estaban expresamente prohibidos regalos que no fuesen inmateriales como un dibujo, un poema, un cante, una actuación, cosas así.]

Tantos años después, he montado y corregido la película que nos grabó un hijo nuestro con su vídeo cámara y luego nos pasó en dvd. Por alguna otra razón, parte de mi leyenda negra con mi familia, que no se habla conmigo, tuvo que ver con las bodas: ella sabrá (mi madre o mi familia) por qué o en qué. Es verdad que la gente con 20 años no se casa lo mismo que a los 30 o a los 40, edad que pasábamos Pilar y yo ese 23 de abril primero del nuevo siglo. Y es verdad que una boda es a la pareja lo que miniño, para sumadre: lo mejor del mundo y las críticas son mal recibidas; si hubiera autocrítica, ya sería mucho, pero, en vez de eso: álbum de fotos.

Vean, si les parece, la película Tres trajes traje. No llega a 45 minutos. Y denle a avance rápido y sáltense lo que no les asombre: en cinco minutos tienen ustedes idea cabal de lo que puede ser una boda hecha ni por el cura ni por el concejal ni por la empresa de eventos ni por el cáterin ni por el padrino ni la madrina: por la pareja protagonista, quien toma el mando y pone el ceremonial en su sitio. El nuestro fue Galaroza y Fuenteheridos, Sierra de Huelva, donde vivíamos lo mejor de nosotros. Cuánta agua y cuánto vino nos inunda desde entonces.

–enlace a Tres trajes traje

enlace a Rey de bodas


pacifista a lo Gandhi (receta)

01 Mahatma Gandhi

PACIFISTA A LO GANDHI. Receta
Mahatma Gandhi, 1869‑1948

00 Mahatma Gandhi en la página Famosos.tip
Gandhi en (c) Famosos.tip

Para hacer un Gandhi en condiciones, se necesita:

1 hombrecillo no muy alto

1 cabeza rapada o calva

1 gafas redondas

1 sábana blanca

1 chanclas

1 paraguas negro o blanco

1 frase: «No hay camino para la paz, la paz es el camino.»

Se sirve frío con guarnición de palomas de la paz, laureles, alumnado de primaria o secundaria con su correspondiente equipo docente, preferentemente todos los 30 enero (Día escolar por la paz y no violencia) o en jornadas lectivas inmediatamente anteriores a esa fecha.

Opcional: Teresas de Calcuta o algún papa como Juan Pablo Segundo en las paredes. No contiene gluten. Puede contener trazas de misiones de paz y del glorioso Ejército español.

[eLTeNDeDeRo] le ofrece ahora todos los ingredientes (listos para copiar y pegar) más el vídeo demostración Monte un Gandhi en su casa (0:59’).

Oferta válida del 20/11 al 31/01/2018 en Península y Baleares y del uno al otro confín de habla española.

El pacifismo de eLTeNDeDeRo


 

02 Mahatma Gandhi cráneo rapado
1. cráneo

gafas, sábana, paraguas, chanclas

06 Mahatma Gandhi sandalias


vídeo demostración Monte un Gandhi en su casa (0:59’)


arte de discutir o los 10 mandamientos de la lógica, por Milhaud.

Discutimos prácticamente todos los días. Continuamente enfrentamos posturas con la gente que nos rodea. Unas veces lo hacemos de forma amigable, otra de forma menos amigable y acalorada. Yo considero que esto, siempre y cuando se haga de forma adecuada, es algo que nos enriquece como personas y que nos enseña más que muchos libros de los que lee una mayoría de la población. Pero, lamentablemente, muchas veces veremos cómo las discusiones pierden interés en cuanto aparecen las falacias lógicas.

Leer más: http://recuerdosdepandora.com/escepticismo/los-10-mandamientos-de-la-logica/#ixzz4pcD7vRbi

Origen: Los 10 mandamientos de la lógica

Por Miguel García Álvarez, Milhaud.

aparición de los negros en las letras españolas, por Santiago Auserón.

Durante los siglos XVI y XVII, coincidiendo con el incremento de la trata atlántica, la presencia de esclavos africanos se volvió costumbre en la literatura española. El tipo jocoso del negro músico y lenguaraz surgió en las coplas, se instaló en el escaparate de la vida social que fue el teatro ligero e hizo su aparición en la incipiente novela. Los poetas jugaron a imitar las alteraciones que el «habla de guineo» hacía sufrir al castellano y a reproducir con pies métricos su ritmo musical, contagiados por la viveza de las jergas de germanías en ambientes donde la rítmica sincopada de los africanos despertaba un viejo poso de sonoridades mestizas. En sus obras dejaron constancia de un sorprendente estado de proliferación de la lengua muy distinto del marmóreo ejercicio de erudición aprendido en los colegios jesuitas, relacionado con la movilidad social y con el hechizo expansivo de las modas musicales de la época. Coplas con estribillos marcadamente rítmicos, bailes con nombres propios que retumban con afán de mito efímero, revelan una erótica de la fonación complementaria de la expresión danzante de la libido denunciada por los censores. A lo largo de los dos siglos siguientes a la invención de la imprenta, una marea musical y poética llevó en España la tradición oral hasta su extremo desarrollo. Esa actividad febril amplió el radio de acción de las canciones tanto como era posible antes del advenimiento de la era electrónica. Este es un aspecto de la literatura del Siglo de Oro poco tenido en cuenta hasta la fecha.

Origen: Aparición de los negros en las letras españolas – Jot Down Cultural Magazine

Rey de bodas.

soneto multiusos del tipo Your name here,
a disposición de parejas que se quieran casar.


 

◊ REY DE BODAS ◊

El uno juega al dos y el dos, al uno.
La banca siempre gana y tiene un tres.
La clave es ir de mano o ‑al revés‑
plantarse y que haya suerte y que ninguno
después se marque un as inoportuno
que rompa la baraja. Esa es la ley.
Sobre los cuatro reyes, iba el rey
de bodas por las bodas, viejo y tuno:
–[Nombres, pareja, aquí]: Que os hagáis sabios
en iros de farol y que el tapete
sea leve, como está de tantos sietes
que han ido echando los mayores.
Bastos en flor. Espadas como labios.
Las copas, copas. Y que el oro os dore.

♦♦


a disposición de parejas que se quieran casar.

 

funcionario de la Junta, fun, fun, fun (villancico).

Que la Junta de Andalucía rebaje a 35 las horas semanales de su personal asegura el voto no solo al Psoe y a Susana Díaz: hasta Podemos y la Izquierda Unida cantan todos el con flores a María. ¡35!, ¡35! Como si en Andalucía no hubiera quien echa 45 horas, 50 o ninguna, con tanto paro.

Este centrarse en las horas de un grupo comparativamente privilegiado (trabajo estable y pago de pensiones asegurados) recuerda al fenómeno mileurismo, cuando había seiscientismo, quinientismo y menos.

Prevaricación o pijerío político preparando la navidad [y se os dará].

Otro día hablamos de cómo la Junta aconseja medidas contra las olas de calor y, sin embargo, no dicta órdenes que regulen los trabajos más duros y expuestos al sol o al calor en días de fuego. Queda más resultón el broncéate, broncéate, hidrátate, hidrátate, cantado con música de veraneo y de Mecano.