Etiqueta: sociedad

el día de la bestia.

La bella y la bestia, ilustración (c) Maya Bloch
Entre la bella y la bestia, la bella era la norma
y la bestia, la excepción, lo que nadie desea.
Algunas veces la bestia de la bestia se salía
y jodía, bien jodidas, las moralejas todas:
no hables con desconocidos, no vuelvas tarde a casa.
¡Yo también soy la bella! ¡Todos somos la bella!,
gritaba en sus pancartas el pueblo al rey,
pena de muerte o prisión perpetua para aquel monstruo:
la bella, en su ataúd, como un juguete roto.
Todos somos la bella, es cierto, pero alguien somos
que la bestia es y hemos sido nosotros.


[LA CORTE DEL REY BOBO]

Ilustración tomada de © Maya Bloch en BiblioCriptana.Wordpress


 

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noticias de sucesos.

Nunca se habla lo bastante de la violencia que generan las relaciones afectivas y sexuales, con la familia al fondo. Formas de vida y roles establecidos hacen, de lo inmoral, moral. Búsquense en los bolsillos. Seguro que encuentran algo en sí mismos o entre su propia gente.


 

pensionistas.

Pensiones según la Revista Semana
Imagen Revista Semana

La perversa teoría oficial quiere hacernos creer que el fondo de pensiones depende de lo que ingrese al presente la Seguridad Social según marche la economía. Y no. El fondo depende de lo que ya se ingresó. Toda pensión es personal e intransferible y toda Seguridad Social, un banco obligado a devolver depósitos o ingresos realizados.

Si el fondo de la Seguridad Social no alcanza para cubrir pensiones (dignas y acordes a lo ya cotizado), el Estado tiene la obligación de reponer la caja con cargo a la clase contratante empresarial capitalista, que es la parte que siempre tira a la baja en los convenios colectivos.

Dicho lo cual, sobran alabanzas a la clase pensionista, clase que trajo esta España que, como obra escrita por “quienes dieron la vida trabajando por España”, no vale gran cosa, la verdad.


 

las palabras de la tribu.

tacones gay

Siempre he desconfiado de la gente que opina que lo importante es la persona. Detrás de esa muletilla, supuestamente humanista o humanitaria, me parecía ver una aversión contra tomar postura, que es lo que había que hacer. Hoy veo tanta nueva postura y tanto nuevo etiquetado de posturas, que me parece que yo estaba equivocado y que es verdad que lo importante es la persona.

En los últimos años se ha producido un deterioro de las palabras políticas colectivas (de negación de lo que hay y de toma de partido por lo que tenía que haber), frente a un aumento de las palabras individualistas (de afirmación de lo que una minoría es o quiere ser). Y del capitalismo nadie habla sino de sociedades líquidas.

Donde alucina uno es en el campo semántico del feminismo en asociación con el lenguaje gay y del sexo de pago, amplio grupo que nos está dando palabras como zorroridad, transmisoginia, hombre o mujer cis, vocabulario que irá alargándose como se alargan las siglas del Orgullo Lgtbi.

Tanto neologismo no hace más que esconder la contradicción donde la libertad yace encapsulada: una libertad de boquilla según la cual se predica sé tú mismo o lo que quieras ser, y una falta de libertad real, y a todas luces evidente, dado que una persona no puede ser libre si la humanidad no lo es.

Como tocar el capitalismo es cosa de viejos, habrá que decir que lo importante es la persona y, la nomenclatura, bla bla bla.

Las palabras de la tribu es un título de José Ángel Valente (1971).

los modos, las modas y las bodas.

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completas son las obras escritas y reunidas, a una determinada edad, pero también vivencias. Por alguna razón, ando poniendo en orden y al día mis completas y mis vivencias, lo que es una forma de dejar fuera y de hacer limpieza o antología. Y esto vale para mis libros que fueron libros, para mis papeles y mis objetos y para mi entorno o las personas que todavía me emocionan. Es como si Daniel Lebrato se hubiera puesto en pause, que no es que se vaya a morir, al revés, yo, más vivo que nunca, de cuanto simple amé rompí los lazos (Epístola moral a Fabio).

Un día que pasa a mis completas y a mi antología es el 23 de abril del año dos mil, día que fue ‑además de del Libro, de San Jordi y de Cervantes‑ Domingo de Resurrección. [Según el calendario romano; el protestante entiende que “al tercer día resucitó” significa en Lunes.] Aquel domingo, broche de Semana Santa y víspera de Feria, había toros en la Maestranza; ni más ni menos: Curro Romero (con Morante y Enrique Ponce) y hubo quien, por amor a Curro y a su abono, se perdió la otra cita del día: Pilar y Daniel se iban a casar y a casarse, además, a su imagen y semejanza. Fue Tres trajes traje, como decía la participación. [No invitación: cada uno pagaría su parte en el convite y estaban expresamente prohibidos regalos que no fuesen inmateriales como un dibujo, un poema, un cante, una actuación, cosas así.]

Tantos años después, he montado y corregido la película que nos grabó un hijo nuestro con su vídeo cámara y luego nos pasó en dvd. Por alguna otra razón, parte de mi leyenda negra con mi familia, que no se habla conmigo, tuvo que ver con las bodas: ella sabrá (mi madre o mi familia) por qué o en qué. Es verdad que la gente con 20 años no se casa lo mismo que a los 30 o a los 40, edad que pasábamos Pilar y yo ese 23 de abril primero del nuevo siglo. Y es verdad que una boda es a la pareja lo que miniño, para sumadre: lo mejor del mundo y las críticas son mal recibidas; si hubiera autocrítica, ya sería mucho, pero, en vez de eso: álbum de fotos.

Vean, si les parece, la película Tres trajes traje. No llega a 45 minutos. Y denle a avance rápido y sáltense lo que no les asombre: en cinco minutos tienen ustedes idea cabal de lo que puede ser una boda hecha ni por el cura ni por el concejal ni por la empresa de eventos ni por el cáterin ni por el padrino ni la madrina: por la pareja protagonista, quien toma el mando y pone el ceremonial en su sitio. El nuestro fue Galaroza y Fuenteheridos, Sierra de Huelva, donde vivíamos lo mejor de nosotros. Cuánta agua y cuánto vino nos inunda desde entonces.

–enlace a Tres trajes traje

enlace a Rey de bodas


pacifista a lo Gandhi (receta)

01 Mahatma Gandhi

PACIFISTA A LO GANDHI. Receta
Mahatma Gandhi, 1869‑1948

00 Mahatma Gandhi en la página Famosos.tip
Gandhi en (c) Famosos.tip

Para hacer un Gandhi en condiciones, se necesita:

1 hombrecillo no muy alto

1 cabeza rapada o calva

1 gafas redondas

1 sábana blanca

1 chanclas

1 paraguas negro o blanco

1 frase: «No hay camino para la paz, la paz es el camino.»

Se sirve frío con guarnición de palomas de la paz, laureles, alumnado de primaria o secundaria con su correspondiente equipo docente, preferentemente todos los 30 enero (Día escolar por la paz y no violencia) o en jornadas lectivas inmediatamente anteriores a esa fecha.

Opcional: Teresas de Calcuta o algún papa como Juan Pablo Segundo en las paredes. No contiene gluten. Puede contener trazas de misiones de paz y del glorioso Ejército español.

[eLTeNDeDeRo] le ofrece ahora todos los ingredientes (listos para copiar y pegar) más el vídeo demostración Monte un Gandhi en su casa (0:59’).

Oferta válida del 20/11 al 31/01/2018 en Península y Baleares y del uno al otro confín de habla española.

El pacifismo de eLTeNDeDeRo


 

02 Mahatma Gandhi cráneo rapado
1. cráneo

gafas, sábana, paraguas, chanclas

06 Mahatma Gandhi sandalias


vídeo demostración Monte un Gandhi en su casa (0:59’)


arte de discutir o los 10 mandamientos de la lógica, por Milhaud.

Discutimos prácticamente todos los días. Continuamente enfrentamos posturas con la gente que nos rodea. Unas veces lo hacemos de forma amigable, otra de forma menos amigable y acalorada. Yo considero que esto, siempre y cuando se haga de forma adecuada, es algo que nos enriquece como personas y que nos enseña más que muchos libros de los que lee una mayoría de la población. Pero, lamentablemente, muchas veces veremos cómo las discusiones pierden interés en cuanto aparecen las falacias lógicas.

Leer más: http://recuerdosdepandora.com/escepticismo/los-10-mandamientos-de-la-logica/#ixzz4pcD7vRbi

Origen: Los 10 mandamientos de la lógica

Por Miguel García Álvarez, Milhaud.