Etiqueta: feminismo

casting y castigo.

Rosalía Las uñas como arma del feminismo

Mecano en los 80, con letra de Nacho Cano: No me mires, no me mires, déjalo ya, que hoy no me he puesto maquillaje y mi aspecto es demasiado vulgar para que te pueda gustar. Sombra aquí, sombra allá, maquíllate, maquíllate. Y de aquellos polvos, estos lodos: Sostiene la cantante Rosalía que las uñas simbolizan la feminidad y son un arma. Oído lo cual y sin entrar en el origen y evolución de (pues no es propio de [eLTeNDeDeRo] justificar lo presente por que haya sido historia), parece indudable que todo lo que llamamos maquillaje (del francés maquiller, jerga teatral del 19 cuando actores y actrices se aderezaban en el camerino) o cosmética (del griego ‘adorno’) ha llegado a la España del hombre y el oso (cuanto más feo, más hermoso) en soporte femenino y sería estupidez o demagogia sostener otros antecedentes, como causas médico sanitarias o como distintivos de tribu urbana. Hablamos de una idea de la belleza (sea o no saludable) y Rosalía tiene razón: las uñas simbolizan la feminidad, no el feminismo (tampoco ha dicho del arma: ¿para atacar o defenderse de quién?).

El caso es que alguien podría hacer –la ha hecho ya– una lectura feminista más allá de Rosalía. Pintarse la cara, las uñas, calzar tacones o lucir escote son marcas de mujer y lo siguen siendo aun cuando varones por orgullo gay o culturizados por la igualdad de sexos hayan adoptado esos usos, también la coleta a imitación del largo pelo de las mujeres. Todo, todo, es resultado de siglos de hegemonía masculina sobre una población femenina que o quedaba al margen (mujeres de clases populares) o acentuó sus rasgos para triunfar sobre, o medirse con, el macho dominante (caso de las mujeres sabias o de alta nobleza). Solo dos modas recientes se han trasvasado del macho a la hembra: el tatuaje y el pirsin, pero ese trasvase, signo de una homogenización característica, no anula lo esencial: los roles son roles y están hechos a la medida de quien mandaba en el resto: el machismo como precipitado histórico que fue haciendo una doble construcción a partir de la división primordial entre la falda y el pantalón, entre el rosa y el azul, entre la muñeca y el balón. Y dentro de esa gran división, como en dos poderosos bandos o ejércitos, el detalle de un toque personal, de un adorno o pintado más o menos, pierde relevancia: lo que importa es el conjunto, quién manda aquí y cómo deberíamos emprender la descorporeización[1] del personaje hacia una sociedad más seria e igualitaria; no, que, después de las campañas y mareas Me too, No es no y 8-M, el feminismo sigue teniendo en la moda su más peligroso aliado. Cuando una cantante se señala por sus uñas, mal le irá y nos va. Y cuando un colectivo, de pronto feminista, quiere seguir siendo feminista sin bajarse de sus tacones, sin que le miren el escote o sin que el largo de su falda signifique nada, es que tacones, escotes y faldas significan, ¡vaya si significan!

Sepan más sobre labios maquillaje ojos pirsin tatuaje uñas tacones y quédense con el corto Rabo de toro (0:46), rodado en los estudios Palacios Malaver de Cenarte en Sevilla; con la actuación de Eli Finberg bajo la dirección de Pablo Ruiz Sánchez, quien realizó The Fog (La Niebla), con música de iAmDive y con nuestra participación y contra la pesadilla de los medios que tienen machacadas a las criaturas que dan su vida ante la cámara por un buen casting.


[1] desomatización no valdría por cuanto significa transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos.

La España del “todos y todas”.

Una nueva estulticia, “la dictadura del desdoblado”, ha venido a instalarse en ciertas mentalidades de esta hora: el español del “todos y todas”, frecuente en la lengua hablada y máxima en mítines de partidos de izquierda. (Otra estupidez menor, y por fortuna solo escrita, es la España de la equis: “queridxs niñxs”, equis que a ver quién lee en voz alta.)

Vean ustedes en APÉNDICE el preocupante artículo de opinión que hemos leído en Diario 16. (En ese apéndice, pueden ver los desdobles subrayados así como la mejor redacción alternativa.)

(disponible en pdf a dos columnas, muy fácil de cotejar original y corregido)

Y queden con los artículos de [eLTeNDeDeRo] tocantes a EL ESPAÑOL DE LA E, lenguaje cien por cien académico y sin ponernos a prueba ni a nosotros ni a nuestras ideas. Ojalá les sirva y aproveche.

El español de la e (sept. 2015)

Del lenguaje de géneros al lenguaje sin género: el español de la e (nov. 2016)

Cinco aportaciones al español de la e (nov. 2016)

lxs amigxs (a vueltas con el español de géneros) (sept. 2017)

El español de querides (jul. 2018)

 


APÉNDICE 1. EL TEXTO ORIGINAL
(subrayados, los desdobles)

Manuel Domínguez Moreno, Diario16, 18/05/2019

Podemos pudiera estar creando, desde su comportamiento intelectual, una nueva «casta».

En 2014 entró Podemos en la actualidad política con una serie de propuestas que hicieron que muchos españoles se ilusionaran con la llegada de estos jóvenes cultos, casi todos profesores y profesoras universitarias o procedentes del activismo social, que parecía que iban a sanear el aire viciado de la vieja política. Sin embargo, esos mismos ciudadanos y ciudadanas han visto cómo sus esperanzas se rompieron porque Podemos, a pesar de que ha influido en algunas de las medidas sociales adoptadas por el gobierno de Pedro Sánchez, no ha conseguido asaltar los cielos, ni siquiera ha dado un brinco para agarrarse a una nube. Más aún, dentro de Podemos ha habido una cierta relajación de responsabilidades en la relación con los y las ciudadanas y con los medios de comunicación. Se ha pasado del afecto a la falta de empatía y a la irritabilidad, en algunos casos a la soberbia, algo que confirman algunos de los periodistas de este medio en referencia a personas, líderes y lideresas de Podemos con responsabilidad y representación electoral en las próximas elecciones del día 26 de mayo. Es una pena que un partido político, heredero del 15M, con unas propuestas y un programa dirigido a las necesidades reales del pueblo, esté perdiendo el apoyo de los y las ciudadanas por una falta de comunicación y empatía con las ciudadanas y ciudadanos, incluidos los y las profesionales de medios de comunicación progresistas, independientes y libres desde una línea editorial basada en la conciencia social y la igualdad real. Nunca conseguirán un liderazgo efectivo si no lleva consigo una fuerte carga de empatía con la que puedan trasmitir respeto e igualdad a sus votantes y a quienes trabajan de manera directa o indirecta con ellos y ellas. En muchos casos han llegado a rozar la prepotencia en los comportamientos de algunos líderes, de algunas lideresas o de sus equipos de trabajo. La incapacidad que demuestran algunos y algunas líderes y lideresas progresistas para transmitir la igualdad, vía sus comportamientos con el pueblo, se está convirtiendo en un grave problema, se está transformando en uno de los aspectos más importantes de la política y están mermando la capacidad de transmitir a la ciudadanía sus proyectos políticos para conseguir que los ciudadanos y ciudadanas, lo entiendan con tal claridad hasta el punto que lo hagan suyo. Muchos ciudadanos y ciudadanas esperaban ver a unos políticos y políticas que tuvieran el gesto de abrazar a las personas, de estar con ellas, de hablar de tú a tú, de escucharlas, de llorar y reír con ellas y de tener el valor de mirarlas a los ojos para hacer un pacto tácito por el cual iban a luchar por todos, que iban a ser los diputados y diputadas de todos y todas, de cada uno de los hombres y mujeres de este país. Eso es empatía e igualdad y, por desgracia, algunos y algunas de quienes abanderaron un proyecto de ilusión y esperanza han elegido el camino que les aleja del corazón del pueblo creando un nuevo peligro social irreversible, una nueva casta: la de los y las intelectuales


APÉNDICE 2. EL TEXTO CORREGIDO

En 2014 entró Podemos en la actualidad política con una serie de propuestas que hicieron que muchos españoles se ilusionaran con la llegada de estos jóvenes cultos, casi todos PROFESORADO DE UNIVERSIDAD o procedentes del activismo social, que parecía que iban a sanear el aire viciado de la vieja política. Sin embargo, SIMPATIZANTES Y VOTANTES han visto cómo sus esperanzas se rompieron porque Podemos, a pesar de que ha influido en algunas de las medidas sociales adoptadas por el gobierno de Sánchez, no ha conseguido asaltar los cielos, ni siquiera ha dado un brinco para agarrarse a una nube. Dentro de Podemos ha habido una cierta relajación de responsabilidades con LA CIUDADANÍA y con los medios de comunicación. Se ha pasado del afecto a la falta de empatía y a la irritabilidad, en algunos casos a la soberbia, algo que confirman algunos de los periodistas de este medio en referencia a DIRIGENTES de Podemos con responsabilidad y representación electoral en las próximas elecciones del día 26 de mayo. Es una pena que un partido político, heredero del 15M, con unas propuestas y un programa dirigido a las necesidades reales del pueblo, esté perdiendo el apoyo de LA CIUDADANÍA por una falta de comunicación y empatía con ELLA, incluidos PROFESIONALES de medios de comunicación progresistas, independientes y libres desde una línea editorial basada en la conciencia social y la igualdad real. Nunca conseguirán un liderazgo efectivo si no lleva consigo una fuerte carga de empatía con la que puedan trasmitir respeto e igualdad a sus votantes y a quienes trabajan directa o indirecta con PODEMOS. En muchos casos han llegado a rozar la prepotencia en los comportamientos de DIRIGENTES o de sus equipos de trabajo. La incapacidad que demuestra LA DIRECCIÓN DEL PARTIDO progresista para transmitir la igualdad, vía sus comportamientos con el pueblo, se está convirtiendo en un grave problema, se está transformando en uno de los aspectos más importantes de la política y están mermando la capacidad de transmitir a la ciudadanía sus proyectos políticos para conseguir que EL ELECTORADO lo entienda con tal claridad hasta el punto que lo hagan suyo. Mucha GENTE esperaba ver a UNA DIRECCIÓN que tuviera el gesto de abrazar a las personas, de estar con ellas, de hablar de tú a tú, de escucharlas, de llorar y reír con ellas y de tener el valor de mirarlas a los ojos para hacer un pacto tácito por el cual iban a luchar por todos, que iban a ser los diputados y diputadas de cada uno de los hombres y mujeres de este país. Eso es empatía e igualdad y, por desgracia, QUIENES abanderaron un proyecto de ilusión y esperanza han elegido el camino que les aleja del corazón del pueblo creando un nuevo peligro social irreversible, una nueva casta: la INTELECTUAL.

(disponible en pdf a dos columnas, muy fácil de cotejar original y corregido)


El español de la e (sept. 2015)

Del lenguaje de géneros al lenguaje sin género: el español de la e (nov. 2016)

Cinco aportaciones al español de la e (nov. 2016)

lxs amigxs (a vueltas con el español de géneros) (sept. 2017)

El español de querides (jul. 2018)

 



 

vindicación de la igualdad.

La república de la igualdad, segunda exigencia que fue, tras la libertad, en la Revolución Francesa (1879), pasó a ser patrimonio de la humanidad con la Internacional (1864). El sueño de aquella igualdad era la equiparación de blancos y negros, hembras y varones, ricos y pobres ya sin privilegios de clase, raza o sexo.

Al contemplar ahora el feminismo 8 de marzo el Viejo Topo piensa que sí, que está muy bien combatir la brecha salarial o la violencia sexista, pero no podemos olvidar a las mujeres mendicantes (muchas de ellas, rumanas, tan europeas como las españolas) ni a las monjas de uniforme ni a las musulmanas tapadas, ni a las mujeres que se aprovechan del Estado para traer familia numerosa subvencionada, por no hablar de amas de casa o prostitutas sindicales que consolidan el patriarcado, en vez de combatirlo, y que el 8‑M harán huelga feminista y se quedarán tan frescas. La igualdad, vista así, resulta francamente conservadora y reaccionaria. Nada que ver con la igualdad entre personas que comparten un mundo global en condiciones comunes.

La gala de los Goya

(un lenguaje, una puesta en escena y una teoría general).

1º.
Un lenguaje pseudofeminista, de ‘todos y todas’, con renuncia a otras posibilidades: español de la e (no necesariamente neologismos), uso de genéricos, neutros y epicenos, quien/quienes por ‘el que’ o ‘los que’, etcétera. Parecía que el cansino desdoble hubiera ganado la guerra a la económica inclusión. El femenino es, de pronto, una ostentación o demostración, una especie de carné lingüístico de pertenencia a lo política y feministamente correcto.

2º.
Una puesta en escena sexista por pasarelas bien diferenciadas: pajarita y chaqué para los varones; desfile de modelos para las hembras. ¿Por qué ellas (y ellos) no acordaron un vestuario unisex común (no forzosamente un uniforme) a base de chaqueta y pantalones, no faldas, y con renuncia al escote, a tacones altos y a uñas y boquitas pintadas? Y sin crucifijos disimulados de pendientes. Está claro que la rivalidad de la pasarela, o alfombra roja, es contraria a toda conciliación entre artistas entre sí y también contraria a todo acercamiento del grupo artista a la gente, así se consigue que, a ojos del pueblo, las estrellas sigan siendo de otro planeta.

y 3º.
Una teoría general que no cuestiona ni el culto a la personalidad ni la defensa de privilegios adquiridos y, encima, propaganda de un sueño que la juventud, ingenua, quiera poder alcanzar.


En resumen, un sector del arte y la cultura, que debiera estar en vanguardia, se muestra ensimismado y ombliguista. La gala le gustaría a quien le guste ese universo de rivalidades encubiertas, de falsos compañerismos y odiosas comparaciones, un conjunto muerto para las ideas que deberían, si prosperaran, mejorar este mundo. Como auspiciado por ideologías psoecialistas o de izquierdas, resultó un espectáculo altamente reaccionario y conservador (de lo que hay). Nos pasa, dirán ustedes, por haber visto el programa.


el machismo neutro.

El machismo es cultura y no necesita de nada ni nadie para que se manifieste cada día y en cada lugar como parte de la normalidad. Esta construcción parte de que lo de los hombres es la referencia adecuada para toda la sociedad. Su éxito está en su ocultamiento al limitar el machismo bajo dos criterios. El contextual, que permite reducir el machismo a determinadas circunstancias, y el cuantitativo, o sea, que para que ciertos comportamientos y conductas se entiendan como machistas deben alcanzar una determinada intensidad, pues de lo contario será considerado como una broma, algo de mal gusto, una cuestión inapropiada, pero no machismo. (Miguel Lorente)


 

[eLTeNDeDeRo] cumple 10 años.

tacones de aguja

El uno de octubre de 2009 salió el primer número de [eLTeNDeDeRo]; antes, en 2006, había empezado como tablón de corcho y papel en el vestíbulo del Instituto Martínez Montañés, de Sevilla. Vino para ser portavoz de Igualdad y Coeducación, área recién creada que la directora del instituto, Carmen Calderón, encomendó a Daniel Lebrato, profesor recién llegado también. Recuerdo haberle dicho a Carmen subiendo ella la escalera hacia su despacho. –Pero si yo no tengo experiencia. –Tú eres poeta, me respondió desde arriba. Total, con Coeducación me quedé y me pedí aquel tablón para expresarme y expresarse quien tuviera a bien.

[eLTeNDeDeRo] 2009-2019, diez años ya en versión digital y lejos del pretexto de su origen. Entre unas y otras, esta es la entrada 1866, se dice pronto y lo dice el contador de WordPress. Unos y otros han sido páginas amigas y nombres propios como Álvaro Martín, Antonio Delgado Cabeza, Antonio Narbona, Juan Andivia o Rafa Iglesias, todos ellos varones, me doy cuenta, pero es casualidad, no discriminación: [eLTeNDeDeRo] siempre ha sido contrario a todo patriarcado y, por tanto, contrario al neofeminismo de equiparación que ahora está tan en alza como los tacones de los que las mujeres (ahí está la pasarela del Premio Equis de ayer) no se quieren bajar. A público y donantes, gracias por su atención. Como siempre, se admiten ideas.

geoestrategias del feminismo.

(machismos). Hay dos machismos: El machismo transversalidad histórica (que una sociedad avanzada es capaz de detectar para que no se repita la Historia) y el machismo comportamientos o malas prácticas que hay que erradicar en tiempos de igualdad, no digamos los malos tratos contra las mujeres por ser mujeres. No existe el machismo como reacción anti feminista. machismo / feminismo no se oponen como trabajo / capital o laicismo / religión. El machismo es un guijarro en el zapato de la Historia y, el feminismo, una construcción; construcción que alboreó en el movimiento sufragista (1848), después quiso remover la sociedad patriarcal y, tras pasar por el pasapuré de las culturas y la termomix de las civilizaciones, ha venido a instalarse en el Estado del Bienestar como un machismo transversal más: era el troyano del feminismo islámico. Con la validación del velo, del chador o el burca, se validaban escotes, tacones, uñas y boquitas pintadas, ese universo de faldas que, acogiéndose a la Alianza, ni pasarían por el tribunal de la Historia ni por el probador de otra moda. Oferta válida para el machismo que tapa, para el que mutila, anilla o perfora a las mujeres, o para el que oprime el pie a la geisha. –El tacón de aguja -dice la feminista española- ni es invento macho para las hembras seducir a los varones ni provoca juanetes o esguinces de tobillo. Todo es, qué bien, cultura y civilización.

(feminismos). Feminismos hay dos. El de superación del patriarcado y el de igualdad con lo varón, igualdad que recorre desde el derecho al voto (siglo 19) hasta el actual de igualdad social, laboral y parental. Este feminismo tuvo su punta en 2008 cuando la disputa entre Hillary Clinton y Barack Obama por la Casa Blanca. Ganó Obama pero, a su manera, ganaron las Hillarys, que ya tenían en la Onu la Alianza de culturas y civilizaciones (2007), idea de la administración Bush para lavar los trapos sucios de Guerras del Golfo y Torres Gemelas (sobre otra idea de la república islámica de Irán en 1998) a partir de la cual se proclamó 2001 Año del diálogo entre civilizaciones y 2001-2010 Década de la cultura de paz y no violencia, todo ello con el visto bueno del Vaticano. Tanta ONUnimidad vino a silenciar el pacifismo de paz y desarme y nos coló (junto a las misiones de paz con sus nuevas guerras tipo Yugoslavia o Los Balcanes) el velo islámico como producto cultural y no machista. Hoy lo mujer está de moda, se lo ha tragado el sistema como en su día se tragó el Muro de Berlín (1989). Hoy varones ejercen de madres y, hembras, de padres, sin cuestionarse la materia de que están hechas las conquistas sociales. Este feminismo de paseo, compatible con el perro, con la bici por su carril y con el carrito por la alameda, nada tiene que ver con el feminismo que quiso cambiar el mundo. Hasta que se dé una revisión ética y estética de nuestra vida y formas de vida, empezando por el balón y la muñeca, todo es mierda para hoy y estercolero para mañana. Llamarle a las mareas feministas tipo 8-M conquistas del feminismo será políticamente correcto pero ¿cuándo fue correcta la revolución? o, sin ir tan lejos, ¿de qué sirve el Plan de igualdad y coeducación en la enseñanza, con esa alumna tapada y su hermano tan fresco?