Etiqueta: [La corte del rey bobo]

la manada.

la manada
La clave está en el macho que se excita
viendo lo que ve,
queriendo hacer y haciendo
lo que otros machos hacen. Si no,
no eres hombre, chaval, con todos tus tatuajes,
con todas tus barbitas, con todo tu alcohol
y con toda tu vocación de buena gente,
de servicio, de guardia civil o de soldado encima.
No tiene más misterio la penetración en grupo
a una muchacha, así ella nos haya incitado
o luego se muestre deseosa o complaciente.
Como si nos paga o le pagamos:
que a ella la juzguen por eso.
Yo, con mi polla tiesa y esperando mi turno,
yo ya estoy juzgado.


[LA CORTE DEL REY BOBO]


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ortografía.

Sergio Ramírez ortografía

A aquel premio nacional de literatura
le buscaron las cosquillas por un porque
que podría ser por que con porqué.
Pero él, tranquilo con su falta y con su premio,
dio el asunto a su corrector de estilo
o de imprenta, que para eso le pagan,
y se pasó a las filas furtivas de la literatura oral.
–A ver si tenéis güevos, digo tildes.


[LA CORTE DEL REY BOBO]


La clave, en la Fundéu:
Ese ‘porque’ equivale a ‘para’ y se admite así.
Sépalo quien va y se chiva, Zoé Valdés.


silencio amigo.

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Mi carácter polémico me viene (además de por soberbia y vanidad) de mi militancia en el Pce cuando desde el marxismo leninismo creíamos que el verbo era convencer, convencer a las masas, y viene de una vocación docente inclinada por las misiones pedagógicas. Creo que de la discusión sale la luz y que sin teoría no hay acción que merezca el nombre de revolucionaria. Un día dije “la muerte, a cargo de la seguridad social”. Ah sí, claro que sí, yo también estoy de acuerdo. Pero nadie hizo nada ni se sumó a la práctica (solo pedí una petición por Change Org). Otro día dije “un Estado sin Jefatura del Estado”. Claro, claro, me dijeron todos. Y nadie hizo nada y siguen con la idolatría de la Segunda República. Silencio amigo.

Ese silencio ni es cómplice ni deja de serlo, ni es abierto ni está cerrado y es más frecuente cuando el emisor (es decir, usted) tiene previa fama de intolerante, de cabezón, de pronto al enfado o al exabrupto. El silencio amigo se resuelve de dos maneras sociales: por unanimidad o por extrañeza: o todo el mundo ya pensaba lo mismo de antemano y estaba de acuerdo o de vuelta del tema y, por tanto, vamos a hablar de otra cosa (efecto unanimidad), o bien está tan raramente planteado, con tan enrevesadas formas o palabras que, bueno, sí, de acuerdo, la idea es interesante pero qué se hace con ella o cómo llevarla a cabo (efecto extrañeza).

El artículo Crítica de la Segunda República se publicó hace un año en [eLTeNDeDeRo]. No está mal para seguir ahuyentando el silencio amigo en torno a algo tan rechazable como es la Jefatura del Estado, institución bonapartista que tendría que no existir. Ni en democracia ni en república. Ni en la Segunda, que fracasó en sí misma (Franco y Ejército eran parte de la República), ni en la Tercera que viniera. ¿Monarquía presidencial? ¡No, gracias!

Crítica de la Segunda República


armas químicas y guerras justas.

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GUERRAS JUSTAS
El año de las guerras justas
el ministro de conciencias de aquella corte
puso un bando, que le costó el olvido:
–«Jóvenes del mundo:
Haceos objetores de las armas,
de los ejércitos y de las guerras
que los señores de la guerra
–los mismos que tienen infectado de muerte todo el planeta–
llaman guerras justas.»


[LA CORTE DEL REY BOBO]


las armas y las letras: don Quijote en La corte del Rey Bobo.


LAS ARMAS Y LAS LETRAS
del capítulo 38 es el discurso
más triste de don Quijote, pues echa
a disputar soldados, capitanes y caballeros
contra jueces y magistrados y como si no hubiera
otras humanidades que el derecho en el mundo,
por ejemplo, la suya como lector y protagonista
de mundos de ficción y literarios;
y lo que contradice la Edad de Oro, del capítulo 11.
¿Qué diremos, después, de estos tiempos infames
cuando tanta ley y tanto imperio de la ley
acaparan policías, guardias civiles y jueces
desde primera instancia hasta al tribunal supremo?
Ni autor ni obra literaria debieran hablar
mientras en España o en una parte de España
haya víctimas de las armas y las letras
sin libertad de expresión.


[LA CORTE DEL REY BOBO]


la Edad de la Estulticia.

LOS AÑOS XVII Y XVIII DE NUESTRA ERA
que era y es la Edad de la Estulticia
(eufemismo por no decir la estupidez)
la vida pública se vino tan abajo, tan abajo,
que hasta el más tonto del reino se dio cuenta
de que en aquella corte faltaba una moral.
Una moral pública que no escondiese debilidades privadas
y una moral privada que no justificase la total putrefacción.
Todavía la están buscando.


[LA CORTE DEL REY BOBO]


tres reinas.


A una la pillaron copiándose en un examen.
Sin embargo, presumía de aprobada y con notable.
A otra, la vieja reina, la habían pillado
queriendo hacerse una foto ante la prensa rosa
con sus dos nietas, las dos princesas,
contra la voluntad de su nuera, reina en funciones,
que era quien administraba sus derechos de imagen.
El pueblo discutía por ver cuál de las tres
hizo mejor o peor su papel.
Y el viejo zorro: –El pueblo y el papel del pueblo,
eso sí que está por ver.


[LA CORTE DEL REY BOBO]