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elecciones en la corte del Rey Bobo.

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LA INVENCIÓN DE LA URNA

Para no andar a hostias todo el santo día,
de Grecia se trajeron el pacífico invento.
Y en días sucesivos estuvieron pendientes
del rabillo del ojo de su Rey, que lo era
por la gracia de Dios, no se olvide.
–Como una hucha de cristal de planos paralelos
-explicaba en su pizarra, base por altura,
el vendedor de aquella geometría fabulosa-.
–Para lelos -murmuraba el Rey entre dientes-.

*


LA INVENCIÓN DE LA IZQUIERDA

Antes del nuevo arte de comer (con cuchara y plato
para no meter los dedos en la sopa
puesta al centro de la mesa), la derecha era
la mano de la espada y la que daba Dios
a los justos en la Comedia del Dante,
a Adán en la Sixtina y al buen ladrón en el Calvario.

Se hizo diestro el canon, lo maestro y hábil,
lo astuto, lo sagaz, lo chic y lo torero,
dice el vulgo. Y zurdo, sinónimo de atroz
y mal nacido, cosa del diablo o mal augurio,
como los pájaros que a despedir salían
por su siniestro lado al héroe hacia el destierro.

Y así, a los nuevos tiempos y cabildos
(pues no era plan quemar a tanto hereje:
¿quién araba los campos?, ¿quién pagaba los diezmos?),
se dio a los pobres un espacio hasta entonces
vacío o de servicio, para legos.

–Yo era el Rey de la Corte y soy ahora
Rey de las Cortes -iba pensando el bobo
camino del Discurso de la Corona.

*


LA INVENCIÓN DE LA CARTA MAGNA

Se puso de moda la democracia y había que darle
al pueblo libertad de pensamiento y de expresión.
El Ministro de Ideas tuvo una idea.
Todas las ideologías serían permitidas,
los derechos humanos como el habeas corpus,
el sufragio o la justicia universal.
Habría partidos políticos pero
la patria y la Corona no se pondrían a discusión.

*


LA INVENCIÓN DEL SUPREMO

De lejanas cortes y extrañas embajadas
llegaban hasta el Juez Supremo a conocerlo
pues eran fama sus sentencias, todas
de original y copias, de tribunal cum laude,
contra quienes a aquel buen Rey
(que había patentado el Estado del Bienestar
permanente revisable, la democracia perpetua,
el banquillo eléctrico, la cámara de paz con su
Constitución armada) tocara o tocase los borbones.

*


LA IZQUIERDA NACIONAL

La izquierda imaginaria, que a la calle
sacaba la bandera y que al Rey y a la Razón
de Estado obedecía, y al Día de la Patria,
y al himno nacional, se admiten letras,
juraba por sus muertos (muertos
de un pasado federal por la República)
que ser nacionalista era absoluta-
mente incompatible con ser de izquierdas.

*


Daniel Lebrato en La Corte del Rey Bobo


la invención de la izquierda.

Daniel Lebrato en La Corte del Rey Bobo
Daniel Lebrato en la corte del rey bobo.


ANTES DEL NUEVO ARTE DE COMER (CUCHARA Y PLATO

para no meter los dedos en la sopa
puesta al centro de la mesa), la derecha era
la mano de la espada y la que daba Dios
a los justos en la Comedia del Dante,
a Adán en la Sixtina y al buen ladrón en el Calvario.

Se hizo diestro el canon, lo maestro y hábil,
lo astuto, lo sagaz, lo chic y lo torero,
dice el vulgo. Y zurdo, sinónimo de atroz
y mal nacido, cosa del diablo o mal augurio,
como los pájaros que a despedir salían
por su siniestro lado al héroe hacia el destierro.

Y así, a los nuevos tiempos y cabildos
(pues no era plan quemar a tanto hereje:
¿quién araba los campos?, ¿quién pagaba los diezmos?),
se dio a los pobres un espacio hasta entonces
vacío o de servicio, para legos.

–Yo era el rey de la corte y soy ahora

rey de las cortes -iba pensando el bobo
camino del discurso de la corona.

*

LA INVENCIÓN DE LA IZQUIERDA
Daniel Lebrato
en La Corte del Rey Bobo


 

Foto en el Bar Casa Rafita, Miguel Cid, 82, Barrio de San Lorenzo, Sevilla.

 


 

COPLAS POR SEMANA SANTA.

Resucitado

COPLAS POR SEMANA SANTA
en campaña electoral ([1])

1.
La Borriquita le llaman
a quien ni pone ni quita
la democracia, esto es:
yo voto, yo, no el Procés.

2.
Yo voto, yo, no el Procés,
que es de derechas, yo izquierda.
¿Presos políticos? No. Po-
líticos presos, joder.

3.
Lo de Jesús ante Anás,
Caifás o Poncio Pilatos,
son pasos “de tribunal”;
lo del Procés, lavamanos. [2]

4.
–¿Qué preso queréis que os suelte?, [3]
¿a Bienestar o a Procés?
–¡A Bienestar, Bienestar!
Procés, a la cruz con él. [4]

5.
¡Votadnos, por Dios, votadnos!
a Izquierda Unida Podemos,
o al Psoe que está en los cielos:
¡Votadnos, por Dios, votadnos!

6.
¡Que está en peligro la España

del bienestar conseguido!
(El cuenta burros ve cuatro.
Con el que él monta son cinco.) [5]

7.
Al malo de la película
–quien no pensaba votar–,
por su abstención llaman Judas,
a falta de Barrabás.

8.
Después de tanto milagro
(salarios dignos, pensiones),
agonizó: –¡Progre!, ¡Progre!,
¿por qué me has abandonado? [6]

9.
–Resucitó. Aquí no está
cadáver ni quien lo dijo.
–Esto va a ser que el muy hijo
de puta ha vuelto a ganar. [7]

10.
Cuarenta días, Cuaresma;
cincuenta, Pentecostés;
ya está el Rocío en la Aldea:
Adviento y vuelta al Belén.


[1] España, Elecciones Generales, 28 de abril de 2019. En las noticias coincidió Semana Santa con campaña electoral y Juicio al Procés.

[2] Otra versión: lavaplatos. Inhibición de la izquierda ante el Procés.

[3] Mateo 27:17

[4] Otra versión: que es quien nos da de comer.

[5] Sobre la fábula del hombre que tenía doce burros y al recuento olvidó el que él montaba y contó solo once alarmado porque le faltaba uno. Lógicamente, el burro era él.

[6] Padre, Padre, ¿por qué me has abandonado? (Mateo 27:47).

[7] El hijoputa debe de ser la derecha, que la izquierda daba por muerta.


 

8 de marzo.

8 DE MARZO
El éxito de aquel día (que empezó siendo
de la mujer trabajadora) fue tal,
que acabarían declarándolo
festivo y regalando a las mujeres
pancartas feministas El Corte Inglés.

*

EL HILO INVISIBLE
(Phantom Thread, 2017)
Montadas en sus tacones de aguja,
con sus escotes de arte y ensayo,
las ganadoras del Óscar, o nominadas,
desfilaban por la alfombra roja,
unas de otras envidiosillas del premio,
del peinado o del vestido o de la cola
que traerían colas de público y cadenas
de todo el mundo.
Prada o Giorgio Armani o Valentino
o Reynolds Woodcock en su película
tenían las llaves del costurero de las reinas.
Pero ellas, dignas y unánimes, cuatro días
antes de aquel 8 de marzo, juraban todas
por sus muertas que estaban contra
los estereotipos femeninos.

*

CONVENIO COLECTIVO
El trabajo doméstico, la casa, la familia,
no está pagado con nada y es el casi
40 por cien del PIB según la EPA,
decían unas, o habría que pagarlo
como cualquier trabajo, gritaban otras
del Sindicato Sus Labores (S.L.)
ante la patronal de sus maridos
Mimujer y Misniños S.A.

*

Daniel Lebrato
La corte del Rey Bobo

 

amor picao.

Los picaos foto Benito Moreno 2.jpg

Los Picaos son una forma de Semana Santa antigua y de castigo que sobrevive y puede verse en San Vicente de la Sonsierra, La Rioja (España). Consiste en la autoflagelación de la espalda por los propios disciplinantes, disciplina apoderada por el Estado que en 2005 dio a los picaos título de ¡fiesta! de interés turístico y tal y tal. En verano del 95, Benito Moreno me pasó unas fotografías en blanco y negro, hechas por él bastante tiempo atrás durante su etapa en Madrid (cuando era fotógrafo para una revista de coches), con ánimo de que yo ilustrara, más o menos poéticamente, aquellas fotos. No pudo ser. Juro que las fotos me las senté a mi mesa y las pinché en mi tablón por ver si me inspiraban algo. Juro que las comparé con el recuerdo de mi Semana Santa de chico: nazarenos penitentes de Sevilla que, por mortificarse, hacían la carrera arrastrando los pies o con grilletes con cadenas a los tobillos o cargando enormes cruces cuadradas.[1] Confieso, por último, que acudí a lo más socorrido en aquel encargo: buscar la metáfora entre el picao y el masoquista amoroso o por amor, búsqueda o técnica que yo había ensayado en De quien mata a un gigante (1987) y, sobre todo, en ¿Quién como yo? (1996). Nada de nada. Los picaos seguían diciéndome muchas cosas pero inspirándome nada. Hoy, que Benito no está entre nosotros, publico la principal de aquellas fotos con el siguiente pie de Daniel Lebrato:

AMOR PICAO

No hay látigo para tanto reproche.

Si te causara yo todo ese daño
que dices que te causo por mi culpa,
por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa,
¿sería yo más dios que el Dios que exige
a sus creyentes correrse a latigazos,
desangrarse, picarse seis cristales dos a dos
por cada uno de los doce apóstoles?
O ¿serías tú más santa o más piadosa, vida mía?

/ a Benito Moreno /

[1] Semejantes excesos desaparecieron de Sevilla allá por los años 70 porque podían herir la sensibilidad de los espectadores, no del sufrido cuerpo del nazareno.

llorar y no llorar (revista de enlaces).

mundo+esta+loco+loco

LLORAR Y NO LLORAR
frente al telediario de las tres

Lloro por Argentina y por las naciones
donde los machos,
de acuerdo con el Papa,
deciden por las hembras
(que bastante tienen con ser hembras
y con haberlos parido)
parir o no parir.

Lloro también por la última autofoto
póstuma al filo de internet.

Por el telediario del primer mundo,
lloro y no paro de llorar.

No lloro, en cambio, por ¡Salvemos la infancia!
No está prohibido adoptar criaturas,
refugiar refugiados,
acoger de acogida
ni apuntarse a la lucha de otros mundos
segundos y terceros
o de otro mundo es posible:

Sin senadores
argentinos o españoles.
Sin estupideces en la red.
Sin salva infancias,
que al resto hacen
parecer el rey Herodes.
Y sin oenegés.

Lloro y no lloro,
lo habrán adivinado,
por la revolución mundial
en el telediario de las diez.

*

Daniel Lebrato
La corte del rey bobo

Vídeo 1:22


 

justicia poética.


20180715_212206Cualsevol nit pot sortir el sol
Jaume Sisa

Crecimos con Platero y Lazarillo
de Tormes, con Carpanta y Zipi y Zape
y cómo nos gustaba Robin Wood.
Tuvimos la mirada de piedad
a todo lo que oliera a perdedor
y, puestos a rifarse alguna bala,
le diera a Custer, no a Toro Sentado.
Leónidas delante de los persas.
La niña que a Mío Cid pidió perdón.
David frente a Goliat: siempre es lo mismo.
Y, si nos daban a elegir, cogíamos
la suerte de la fea: no era el cine
escuela de igualdad precisamente.
La vida era otra cosa. Eran, criaturas,
Marx, Freud y El malestar de la cultura.


Daniel Lebrato para La corte del rey bobo