Etiqueta: Rafa Iglesias

Benito Moreno.

Benito_Moreno
Benito Moreno, por Rafa Iglesias

 

casa sin ojos en la plaza del museo de sevilla
PACO CORREAL: LA VOZ DEL ÁNGELUS


Benito Moreno: Bécquer y Camarón, por Benito Moreno.

diciembre 2008 dl museo benito moreno (3)

Benito Moreno
en Canal Sur tv, con Jesús Vigorra


policía.

Lío nazareno RAFAEL_IGLESIAS

Desde los sucesos que perturbaron la madrugá del año 2000, la Semana Santa de Sevilla (y otras partes) se apunta a más de lo mismo: a que haya mucha, mucha, policía. La palabra policía (del griego organización política, gobierno) designa tanto (1) cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad ciudadana, como (2) buen orden que se observa y guarda en las ciudades. O sea, que policías hay tres: la que sale de uno, como educación cívica; la escrita en ordenanzas que se cumplen y la impuesta uniformada: Local, Nacional o Guardia Civil. La diferencia es: cuerpos y fuerzas de seguridad cuestan una pasta y, encima, no aportan al pib absolutamente nada: ni bienes de consumo ni valores de cambio (como sería el caso de la industria de armamento, que sí produce beneficios a través de la exportación).

Entre campañas contra el acoso y maltrato (principalmente a las mujeres) y macabras noticias de sucesos, la tendencia en los últimos telediarios es a reforzar y reforzar seguridad y vigilancia, que habrá que preguntarse quién las paga. Si en lo que pasa en la calle un día cualquiera hay mucho de impredecible, no así en el caso de espectáculos previstos como partidos de fútbol o procesiones de Semana Santa. Y ahí los gastos de policía que los paguen de su bolsillo convocantes y beneficiarios: clubs de fútbol y afición; cofradías y público cofrade. Pero dejen ya de pedir más y más policía (que son también prohibiciones de aquí no se puede estar o por aquí no se puede pasar), que hay mucha Sevilla que pasa de procesiones y hay quien se va al campo o a la playa, donde también hace falta mucha, mucha, policía.

¡Ah!, y a la vuelta, que no nos encontremos la ciudad hecha una mierda llena de cera y peligro para caminantes, motos y bicicletas. Quien manche, que limpie y deje la ciudad como estaba. Bastante hace la ciudad, que cede sus espacios. Y, si no, ya saben: procesiones en carrera oficial por el Estadio de la Cartuja, pasando por caja igual, igual que pasa por caja la afición del Betis o del Sevilla.


 

chapa y chapó.

RAFAEL_IGLESIAS_Hemerotez

Chapa y chapó (chapeau, en francés) no tienen nada que ver. ¿O sí?
El discurso o relato español sobre Cataluña está tan muerto
como muerto está sobre Cuba o Filipinas.
Podrá imponerse al referundismo,
pero ¿de qué le sirve?
*
Como pueden ver, la chapa es de Rafa Iglesias
y el chapeau, de [eLTeNDeDeRo]
(pásenlo por ahí si les gusta)
*

culto, cultura y fiestas populares.

portadaCD_Culto_VS_Cultura

RAP CULTO CONTRA CULTURA por Juan Caracol y Rafa Iglesias


cinco felpudos para entrar en fiestas populares.

uno.

Las fiestas tienen su explicación en el calendario que imponen el trabajo y la cultura. La fiesta no anula la explotación del hombre por el hombre y mantiene separados el altruista concepto del bien común y el personal concepto del bien particular. El verbo del trabajo es deber, deber de deuda y deber de obligación, y su opuesto o antídoto es el verbo poder: diviértase quien pueda.

dos.

La cultura presenta dos caras: racional, una, que es el saber; y emotiva, otra, que es el querer; polos que han sido representados por el árbol de la ciencia (o del conocimiento del bien y del mal) y por el árbol de la vida. Entre el egoísmo y el altruismo, entre el saber y el querer, entre el deber y el poder, la fiesta padece las mismas contradicciones que los días de labor. Y es vano, y falso, el intento de la antropología (de la conservación) que quiere ver en la fiesta valores de excepción o transgresión a una norma cotidiana. Fatalmente, no lo es. Don Carnaval es hijo, bueno y dócil, de doña Cuaresma.

tres.

No os engañen las voces que, aljofaradas y olorosas, oiréis hablar de las fiestas de primavera como exaltación de la vida y los sentidos, cosas así. Que por mayo era, por mayo, canta el romance del prisionero. Ni por mayo ni por abril. El mundo es el que es y en primavera nos limitamos a percibir un efecto cósmico que tiene que ver con la biología y con la economía, no con la cultura, administrada, en este caso, por concejalías y delegaciones ávidas de turismo a cualquier precio ideológico.

cuatro.

Tampoco es de añorar lo que en el pasado fueron fiestas que hoy parecen desvirtuadas (entre otras causas, por la masificación que atrae el turismo): todo ceremonial viene de la barbarie, la rivalidad o la superstición. Tras el caballista de la Feria está el gañán que ensilla el caballo al señorito y tras la guapa pareja que baila la sevillana está la mano que monta y desmonta la caseta.

cinco.

Y no os molestéis contra la Iglesia o las castas que imponen su calendario de días sagrados o festivos. Molestaos con el Estado (que sois vosotros, que somos todos) que lo consiente. Si fuerais el párroco, el capillita o el señorito, ¿no haríais también uso de los privilegios que gozan ellos? Pues eso. Cuando cambie este mundo, cambiará la fiesta.

[eLTeNDeDeRo]