Etiqueta: Rafa Iglesias

somníferos y supositorios de la joven poesía española.

20181223_130510TeVeo riéndose de la cultura.

El joven poetiso se hacía presentar su nuevo libro (como si fuese un bautizo) por Equis, escritor mayor que él, y por Zeta, también mayor en reconocimiento y méritos. En la imagen que al día siguiente el joven poetiso publicó en su FB se ve a los tres en su foto oficial, mesa en la librería donde se celebró el acto: “Ayer en la librería Libros con la magnífica compañía de Equis y Zeta. Disfruté de la lectura y del exquisito público. Gracias a Talycual por la foto y la cerveza de después”. Hasta ahí, todo normal. Pero algo en la foto debió notar Equis, el padrino presentador, que no le gustó y le llevó a escribir este comentario: “Perdón, pero estaba dando una cabezadita. El poeta era un poco pesao”. (Por el mismo andaluz, donde cabezadita podría haber escrito cabezaíta y, donde pesao, pesado, pero en fin.) Remata el joven poeta: “Somnífero gratis, no como los que te hacen a ti rico”. ¡Vaya un bautizo!

Al día siguiente, desde mi hemeroteca laxante, me guiña la revista Mercurio con otro joven macho poético, reseñado con esta perla: “un hijo sin su madre no es un hijo”. El libro se llama, con razón, El desgarro y está publicado ni más ni menos que en Hiperión. 10 euros, por caja.

Paso página y leo los entrecomillados de cierta joven poetisa, que se vende por 12: “hay un grillo moribundo, performance de un ángel, gózame dice”. Esto y más, publicado en Bartleby.

La penúltima perla de Mercurio está en Pre-Textos. El libro de Laura Laurel (como suena) se nos presenta con hallazgos como este: “Otras mujeres con hijo dentro / pisaron esta tierra”. La barra tipográfica significa que son dos versos, no se rían, que viene otro mayor en un poema (poemoma en terminología médica) que Laura Laurel (como suena) titula Revolución: “He decidido hacer / una revolución / la de llevar un hijo dentro”. Y todo por 10 euros; Mercurio es gratis.

Lo cual, que agradezco a Mercurio y a entrar en redes mi amplísima cultura literaria, lo al día que estoy puesto en lo que se publica y se etiqueta como bueno. Alguien me comenta que se sirve de Mercurio para saber lo que NO hay que leer ni comprar, función ésta muy de agradecer al Grupo Planeta que publica la revista. Del efecto laxante de la hemeroteca laxante, ya ni les cuento lo bien que va. La palabra supositorio (de la misma familia que suponer) es literal a quienes dan por supuesto que lo que sale en libro ya es libro y es cultura.


 

La Sierra con los cinco sentidos.

la sierra con los 5 sentidos lieva

De los marines, los únicos que me gustan son Los Marines de Huelva, pueblo entre Aracena y Fuenteheridos, donde la vida me miró con sus mejores ojos. En Los Marines, se cuelga ahora la exposición sobre el libro La Sierra con los cinco sentidos, de 2004, en la que, a petición de la Asociación Cultural Lieva, tuve el honor de participar. Mi agradecimiento a Antonio F. Tristancho y Juan Madrazo Osuna (quienes me encomendaron la elaboración de los textos a sus fotografías) no paró ahí; también por el hecho de que, siendo yo ave de paso y el menos serrano de los escritores en la Sierra, ellos me convocaran a su proyecto por encima de firmas y asociaciones literarias locales. La explicación fue la amistad y el buen triángulo amoroso que Antonio, Juan y yo íbamos a componer entonces y todavía compondríamos si nos llamaran, sí, si nos llamaran. Queden ustedes con la reseña en Diario de Huelva [.es] y con el libro en digital facsímil y el vídeo de 11:32 minutos que hizo Manuel García Torres publicado en 2011.

□ enlaces

Diario de Huelva [.es] Exposición en Los Marines

La Sierra con los cinco sentidos en libro

La Sierra con los cinco sentidos en vídeo


la sierra con los 5 sentidos

La Muerte y la Literatura.

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Comparto con ustedes la documentación acumulada por el profesor Lebrato sobre el tema La Muerte y la Literatura. El material puede servir a opositores y profesores de humanidades y a personal de medicina, enfermería y geriatría y relacionado con enfermedades terminales y cuidados paliativos. Nadie vence a la muerte pero podemos mejorar la vida que va delante y el duelo que va detrás. Nadie vence a la muerte pero podemos hacer que la muerte deje de estar en manos de intereses que con la muerte y su entorno familiar hacen ideología y negocio. Me estoy refiriendo a algo tan vinculante como la conciencia sobre las enfermedades y el culto a la muerte y a las campañas por la muerte, a cargo de la seguridad social y el duelo cero cero. Ahora con bibliografía, canciones, audios y vídeos y diapositivas a vuestra disposición. A ver si os sirve. Cualquier consulta o sugerencia, a daniellebrato@gmail.com.


LA MUERTE Y LA LITERATURA
en Google Drive y en Spotify

1 Guía de Inicio rápido y Guion del curso

2 Pase de textos en pantalla

3 Gráficos

4 Imágenes

A Textos literarios

B Estudios y bibliografía

C Apéndice Filología Hispánica

Banda sonora La muerte y la literatura en Spotify


© Autores seleccionados con sus textos y Daniel Lebrato 2018


 

policía.

Lío nazareno RAFAEL_IGLESIAS

Desde los sucesos que perturbaron la madrugá del año 2000, la Semana Santa de Sevilla (y otras partes) se apunta a más de lo mismo: a que haya mucha, mucha, policía. La palabra policía (del griego organización política, gobierno) designa tanto (1) cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad ciudadana, como (2) buen orden que se observa y guarda en las ciudades. O sea, que policías hay tres: la que sale de uno, como educación cívica; la escrita en ordenanzas que se cumplen y la impuesta uniformada: Local, Nacional o Guardia Civil. La diferencia es: cuerpos y fuerzas de seguridad cuestan una pasta y, encima, no aportan al pib absolutamente nada: ni bienes de consumo ni valores de cambio (como sería el caso de la industria de armamento, que sí produce beneficios a través de la exportación).

Entre campañas contra el acoso y maltrato (principalmente a las mujeres) y macabras noticias de sucesos, la tendencia en los últimos telediarios es a reforzar y reforzar seguridad y vigilancia, que habrá que preguntarse quién las paga. Si en lo que pasa en la calle un día cualquiera hay mucho de impredecible, no así en el caso de espectáculos previstos como partidos de fútbol o procesiones de Semana Santa. Y ahí los gastos de policía que los paguen de su bolsillo convocantes y beneficiarios: clubs de fútbol y afición; cofradías y público cofrade. Pero dejen ya de pedir más y más policía (que son también prohibiciones de aquí no se puede estar o por aquí no se puede pasar), que hay mucha Sevilla que pasa de procesiones y hay quien se va al campo o a la playa, donde también hace falta mucha, mucha, policía.

¡Ah!, y a la vuelta, que no nos encontremos la ciudad hecha una mierda llena de cera y peligro para caminantes, motos y bicicletas. Quien manche, que limpie y deje la ciudad como estaba. Bastante hace la ciudad, que cede sus espacios. Y, si no, ya saben: procesiones en carrera oficial por el Estadio de la Cartuja, pasando por caja igual, igual que pasa por caja la afición del Betis o del Sevilla.