Etiqueta: Zafarrancho Vilima

el día que dejé la política.

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Nunca me ha interesado la política de nombres propios, protagonistas que acaparan la cosa pública. Solo los movimientos de masas. Ideas sin masas y masas sin ideas no van a ningún sitio. EL TeNDeDeRo cierra hoy su reflexión política. En esta estupidez que se llama España en funciones no me busquen con pretextos o causas dictadas por el Estado del Bienestar, como igualdad, feminismo, animalismo, oenegés para salvar el medio ambiente, la infancia o el planeta. No, padre. ¿Enmiendas parciales al sistema? A la totalidad, siempre.

A 230 años del libertad, igualdad y fraternidad y a 102 del proletarios, uníos, y de todo el poder a los soviets, aquellas divinas palabras en que un día creyó la humanidad bien pensante vienen a dar a Trump, Macron, May, Merkel, Salvini, Macri o Bolsonaro; a Putin; al último emperador, todavía; a Estados islámicos que tapan a las mujeres, y a ellas les gusta. Una llama de la Generación Podemos ardía en Grecia, ya se ha extinguido. Aquí en España –salvo que alguien me diga qué sigla me he perdido, qué partido o movimiento, que no me he enterado– quienes estuvimos en el albor de un nuevo porvenir ya sin Franco hemos venido a dar a tres ríos que van a dar en la mar, que es el morir: Alberto Garzón, que recoge las aguas de lo que llovió el Pce en 1977; Pedro Sánchez, por lo que fueron las ansias de cambio con el primer Psoe, 1982; y Pablo Iglesias, ¡con lo que fue el tsunami de Indignaos!, de Democracia Real Ya! y de 15-M! Veinte años después, no son, no somos nada.

La Revolución francesa pudo acabar con el Viejo Régimen: no quiso. Las revoluciones soviéticas quisieron acabar con el Nuevo burgués capitalista: no pudieron, no supieron o no las dejaron. Hoy buscamos en Google anticomunismo y comunismo (sistema que el mundo no conoció) y obtenemos más resultados que el capitalismo que nos envuelve y que, curiosamente, nadie quiere nombrar. Y aún dirán, si les preguntan, que lo importante es ser positivo, hacer cada uno lo que pueda.

Queden ustedes con la parte más jovial y positiva de Zafarrancho Vilima recomendada por este que es el serio de la película. Y adiós.


Foto portada: © LeMonge (2019)

chupapostes.

Daniel Lebrato sentado en Monte Algaida

chupapostes en vídeo (1:48)

chupapostes [862 gugles] (ni en Diccionario ni en Wikipedia). En fútbol informal y antes de la invención del fuera de juego, el chupapostes era el que se quedaba todo el partido junto al portero rival sin correr ni moverse esperando un balón pasado o rebotado para poder marcar. chupar es voz onomatopéyica: absorber, mamar, tragar y, en deportes de equipo, abusar del juego individual. En Cuba es detener (la policía). En Venezuela, fumar. chupar del bote, aprovecharse. Familiares: chupada, chupete, rechupete, chupetón. No confundir con ¡chupi!, que viene de ¡yupi!, interjección.

poste, latín postis, jamba de una puerta. chupapostes es palabra de muy poco uso. Así se llama un tuitero y una revista en WordPrees dedicada a temas de fútbol. Se lee en la página Derrotismo Ilustrado: El chupapostes era un clásico de los partidos de fútbol del colegio. Era un ser despreciable cuya única habilidad era la de quedarse pegado a la portería contraria esperando a que alguien se la echara o, en su defecto, a que algún balón rebotado le llegara de casualidad. En ese momento le metía una patada a la pelota, normalmente marcaba gol (era divertido ver a niños de metro cuarenta cubriendo porterías de tamaño profesional) y lo celebraba como si fuera Maradona en aquel partido contra Inglaterra.

Para combatir el chupapostes se reglamentó el fuera de juego (offside; no offgame), expresión que por sí misma ya es bastante divertida y que casi nadie, no especialista en fútbol, casi nadie la entiende. Sean solidarios, no chupapostes, y que no les pille la vida en fuera de juego.

Daniel Lebrato sentado en Monte Algaida

chupapostes en vídeo (1:48)

paripé.

paripé. [338 mil apariciones en Google] En el Dile, desde 1936. [1]

Del caló paruipén, cambio, trueque: fingimiento, simulación o acto hipócrita. hacer el paripé (en Cuba, hacer la muela; en Argentina, hacer biógrafo) es presumir, darse tono.

En Wikipedia, entradas:

Literatura posmoderna: “Colapsando toda distinción entre sueño y realidad, moralidad y crimen, paripé y vida real, espectáculo y religión, muchos dramaturgos europeos siguieron la línea demarcada por el teatro de lo absurdo”.

El gran marciano: “Más tarde Nacho Rodríguez descubriría la inocentada y sería avisado por sus compañeros para que continuase con el paripé”.

Ramón J. Sender, La tesis de Nancy (1962): “Sólo hay paripé si hay frustración. Y cuando lo hace un comprador de lana a veces lo trasquilan. Dice Borrow que los gitanos ingleses usan la palabra paripé añadiendo una n: paripén”.

Gitanismos agudos en ‑é hay un montón: calé, gaché, chavoré, batipuré, lentré, cascañé. Pueden verse en la página El caló, idioma del pueblo gitano.

paripé es de esas palabras racistas de origen (en boca de payos y por lo gitano asociado a lo falso), pero simpática y expresiva y libre ya de connotaciones peyorativas desde el momento que el hablante no vincula el significante con el significado social cuando la palabra fue adoptada. Caso igual a morisqueta, término procedente de morisco y moro en tiempos de Reconquista, que ya usamos sin ánimo de superioridad. Peor es meter la pata en casa del cojo, dar de mano en casa del manco o tener buen ojo ante la ciega que nos vende el cupón, por decir frases o locuciones en castellano viejo que, sin embargo, pueden molestar. Hablen bien, hablen libres y que sea verdad la máxima de Mariano José de Larra: solo el sable es peligroso; la palabra, nunca.

[1] DILE o Dile es el acrónimo de Diccionario de la Lengua Española, también DRAE. El DILE comparte siglas con el Diccionario Latinoamericano de la Lengua Española, con sede electrónica en Argentina.


Manu Sánchez.

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Conocí a Manu Sánchez vía Álvaro Martín y Zafarrancho Vilima, invitados por Manu a un directo de La cámara de los balones. Fue en el Centro Cívico de Castilleja de la Cuesta la tarde noche del martes 5 de marzo. Manu me pareció más alto que en la tele, y de un choca esos cinco de varón cabal, ni flácido ni macho macho. Lo poco que hablamos (había minutaje y escaleta) me confirmó el amor de MS por la etimología:

–¡El Profesor Lebrato, supongo!

–Exageraciones de Alvarito, Manu: el secreto del profesor es rodearse de buenos avíos.

Yo aquel día iba sin mi ordenador, así que tendría que esperar la palabra que Álvaro nos fue a proponer como experiencia piloto sobre la marcha, la palabra trajinar.

–Vendrá de “traíña”, de traer, improvisó Manu.

–Yo hubiera dicho de “traje”, por vestido o apariencia, respondí.

Semanas después, coincidimos con Rafa Iglesias, de la revista TeVeo, en el estudio Radio Sevilla de la Ser donde trajinar se grabó, y nos hicimos la foto. De lo más compartido en lo que va de Zafarrancho Vilima.

Otro día tuve ocasión de visitar 16 escalones, la productora y estudio de Manu Sánchez en Dos Hermanas. Manuel Sánchez Vázquez, 33 años, empresario y con un pie en la Ser, en Canal Sur, en la Sexta o en Telecinco, es de esos hijos que uno no hubiera querido tener, de tan pronto como nos aventajan a sus padres. Desde luego, el manejo de pizarra que ha hecho célebre a Manu Sánchez ya lo hubiera querido para sí el profesor Lebrato.

Lo único que repararía en Manu Sánchez sería el conflicto Norte Sur o Cataluña Andalucía al que acude, supongo, por pillarle la vena fácil a un público tan nacionalista andaluz como el nacionalista catalán. Seguro que Manu, cuando vuele más alto y más lejos, y cuando Cataluña alcance nítidas mayorías por su independencia o su contrario, aceptará lo que él tan bien ha explicado en su pizarra sobre otras geografías, ya sean Estados Unidos o antigua América española. A siglos luz del conócete o sé tú mismo,[1] nos daremos la bienvenida a la república de nuestra casa (lema de Ikea) y el derecho a decidir puertas adentro lo que más nos guste. Lo dice un sevillano nacido en Barcelona (1954) como barcelonés de cuna fue Fernando Mansilla (1951).

Viernes, sábado y domingo, 21, 22 y 23 de junio 2019, Manu Sánchez se encierra en el Cartuja Center de Sevilla con El Rey Solo, El Último Santo y El buen dictador, su trilogía sobre Monarquía, Iglesia y Estado. Pedazo encierro. Pasen y vean. Luz a la gente que luce con luz propia.

/ a Fernando Mansilla, póstumo /

[1] conócete a ti mismo. Según la Wiki, se lo disputan Heráclito, Quilón de Esparta, Tales de Mileto, Sócrates, Pitágoras o Solón; y Pausanias lo vio inscrito en el templo de Apolo en Delfos.


escampao.

ESCAMPAO
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minivídeo

escampao [2.680 gugles] cruce de escampar (cesar de llover) con descampado [1.830.000] (terreno descubierto, libre de tropiezos, malezas y espesuras). Tiene su lógica porque si llueve no se está a gusto en descampao, a campo raso, a cielo descubierto. Todo viene de campo (931), latín campus, terreno extenso fuera de poblado. Familiares: campus (universitario), campal, campamento, campaña, cámping, campeador, campeón, campestre, campesino, campaña, campiña, escampavía (despejar la vía, como hacen pequeñas embarcaciones para un navío más grande). Entre escampar y descampar, sinónimos: finalizar, interrumpir una operación, cesar un empeño o acción, despejar, franquear, allanar, desatascar, franquear, desocupar. Sinónimo es calvero o calvelo, diminutivo de calva, paraje sin árboles en lo interior de un bosque, sitio pelado de vegetación. El descampado es un libro de poesía de Luis Felipe Vivanco en 1957 y en el Camino del Rocío se hace noche en escampaos. Una bonita soleá flamenca une el escampao de la intemperie y el escampao del paraguas: «La noche del aguacero, dónde estuviste metía, que no te mojaste el pelo.» Malo es dudar en materia de amores y malos son los celos.

ESCAMPAO
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minivídeo

 

macarra.

Profesor Lebrato con Rafa Iglesias, Manu Sánchez y Álvaro Martín

vídeo (2:26)

macarra. [702 mil googles] (en Dile desde 2001) Del catalán macarró < francés, maquereau [makró] (macró se ha oído hasta hace poco en Barcelona). maquereau es caballa (como tuna, tuno, de los atunes) < neerlandés makelaer < maken, hacer. Persona agresiva, peligrosa, achulada, vulgar, de mal gusto, rufián (chulo putas o dedicado al tráfico de la prostitución). Se usa también en femenino, visible en los vídeo juegos, género que revitaliza la palabra, y como nombre de tribu urbana frente a pijos. Francisco Umbral, en Diario de un snob 2 (1978) El gamberro y el macarra son las formas agresivas del hortera. Los caracteriza la aceptación dulce y dolorosa de todos los mitos de mercado, de todas las conductas pequeñoburguesas, de todos los mimetismos. Ángel Oliver, en El androide y los feminismmos (1980): La puta y el macarra son dos arquetipos de todo tiempo con rango de contravalor cultural.

En Los gitanos de Jerez: historias, dinastías, oficios y tradiciones, de Juan de la Plata en 2001, leemos: En Jerez hubo un Luis Soto Monje, encargado del freidor familiar de la tienda de El Callejón, que existió en la calle Lancería, célebre gitano gracioso a quien llamaban el Jorobao Macarra. En arte tenemos, del período azul de Picasso, La macarra, composición alegórica propiedad del Museu Picasso de Barcelona. César Manrique escribe De qué va el rock macarra (1977). Diego Galán en Reírse en España? (1974) dedica un espacio al macarra. Macarra es nombre de personaje de teatro, Universidad de Veracruz, 1988. Hay un grupo Los Macarra y se habla de auténtico heavy macarra callejero en español. Jorge Ilegal tiene una canción Soy un Macarra. God of War III. Recibió el Premio de Macarra más grande en la Spike Video Game Awards.

Chiste malo, que no haremos, es decir que un macarrón es un macarra grande. También, muy malo, que el actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, es, al fin, un caballa.

Joyce Carol Oates (NY, 1938) escribe en Blonde (Rubia, 2012): Estaba claro que era un macarra. Pero no cualquier macarra. ¡No, él no! Era un macarra par excellence. Un macarra nonpareil. Un macarra sui géneris. Un macarra con un buen guardarropa, con estilo. Un macarra con pomposo acento.

En Wikipedia.

Alguien es un Elvis macarra, irresistible para las mujeres.

Canis Canem Edit (vídeo juego 2006). Un macarra, Peanut, le pide ayuda a Jimmy por parte de su líder Jonnhy, pero éste se niega y Peanut dice que nada se le niega a Jonnhy, advirtiéndole que va a pagarlo. Pete le aconseja a Jimmy que sería mejor que se ganara la confianza de los macarras y de las macarras.

Johnny Vincent (vídeo juego): Johnny es el líder macarra de unos 16 años y sufre de paranoia por la rivalidad pijos-macarras pero se amigan al final del juego.

Es un macarra de barrio.

Mané Guisado. A pesar de que aprovechó esta circunstancia para practicar un humor macarra en algunas piezas de Emilio Aragón, la mayoría de sus apariciones iban dirigidas al público infantil.

Aspecto de macarra.

Disco, muy macarra de los 80.

Lovenista. Pero cuando una vez más la idea de pasar sus días con el chico de sus sueños está a punto de esfumarse, parece fijarse en ella Hiromichi, el macarra del instituto, por su perfecto cutis y la fragancia que usa: Lovenista.

Fast Times at Buddy Cianci, Jr. High. Brian interpreta una versión macarra de Romeo y Julieta, pero acaba resultando racista.

Cecilia Freire reconoce haber sido un poco macarra de joven.

Alden van Buskirk. Se trata de un antihéroe, un macarra, cruel, chulo e insensible, que encarna los contravalores y el estilo de vida que atraía a los enfants térribles de la generación Beat.

Sector Sur (serie de televisión). Es el prototipo de chico chulo y macarra que atrae a muchas niñas.

Te elegiría otra vez. Simbolizan el lado macarra que no se quiere tener, el lado femenino o masculino al que hombres y mujeres no suelen hacer mucho caso.


ser un convenío, una convenía.

ZV la noche del alumbrao Feria 2019 (2)
Zafarrancho Vilima en plan convenío con el Profesor Lebrato

toque la foto para ver convenío en vídeo (1:49)

convenío,a. Aprovechado, interesado, egoísta, que solo mira su propio beneficio y actúa en su provecho. Coloquial y peyorativo. Más en femenino que en masculino. No te juntes con esa, que es una convenía, Se ha vuelto un convenío. convenío viene por fonética popular del participio de convenir, de venir (1140), ajustar, acordar, pactar, interesar, beneficiar, aprovechar. En verbos intransitivos, como convenir, solo se emplea el participio (convenido) en formas compuestas (me ha convenido). Decir que alguien es un convenido sería como decir *un hombre brincado, *un paraguas carecido o un gato pertenecido. Todo nos lleva a la fragilidad de los verbos intransitivos y de la gramática en general. En lengua ocurre que, digan lo que digan profesores y academias, cada uno estornuda como Dios le ayuda, y más la infancia, que aprende a hablar antes de ir al colegio y es gran creadora de palabras como este convenío, que debió nacer en boca de algún chaval al que otro le estaba tangando los cromos del álbum o las canicas del juego. Fíjense en el verbo flipar, que gente joven ha empezado a usar en transitivo (lo flipo), contra la Academia que da siempre flipar como intransitivo. Sean generosos y no conveníos.

–créditos: Gracias a la página Ahí te quiero yo ver, que incluye esta cita: En El gran libro de los insultos (Madrid, La Esfera de los Libros, 2008, p. 264), P. Celdrán recoge el derivado convenenciero en algunos lugares de Albacete, conveniencias en pueblos de Castilla y León, e incluso comenenciudo en Cabanillas, Navarra.

Profesor Lebrato en la Ser

toque la foto para ver el vídeo (1:49)