Etiqueta: Zafarrancho Vilima

coplas de Juan Tanamera.

guantanamera

Mientras fui profe en activo, me apunté a redes sociales por didáctica. Si mi alumnado, de secundaria de adultos, estaba en redes, yo también estaría, y mis publicaciones podrían ser un comunicado de apuntes (podcast, odiosa palabra) para la recuperación de mis clases por estudiantes que, entre el trabajo y el instituto, muchas veces me faltaban a clase por causa justificada. Desde que dejé el horario lectivo, mis varios tendederos siguieron de utilidad para yo ejercer como emérito en una especie de consultorio de lengua que siempre es más que lengua: Álvaro Martín y Zafarrancho Vilima.

Paralela a mi vena docente (que un profesor nunca pierde del todo) corrían por mis venas libros publicados y nuevos que publicaría, ya no en imprenta: en internet, la gran nube para quien ya no estaba en las nubes del cotarro literario, del publico y presento, del convoco a mis coros y danzas. Mi conclusión era que por mucho ruido que yo hiciera en red, por mis vanidades y exhibicionismos personales, más ruido seguía haciendo la moribunda república del libro de farsa y licencia de la imprenta castiza.

En ese lapso de veinte años no es nada (cuarenta, desde mi primer mural) he ido sumando tropa de varios colores, principalmente gente de la enseñanza, alumnos o profesores, y de la política, de la cultura, la literatura o el libro. También, claro está, antiguos o viejos conocidos que, a través de Facebook, y cuando ya la juventud descuidaba sus muros (otra odiosa palabra), iba topando conmigo o yo con ellos.

Hoy, lo crean o no, lo que me lleva a esta página que escribo es la empedernida batalla contra el tiempo que pasa y que me llevará por delante en un descuido. Soy como Juan Tanamera (guajira, guantanamera), que antes de morirme quiero echar mis versos del alma. O como aquel Quevedo de, pues amarga la verdad, quiero echarla de la boca. Soy (somos) como León Felipe y me sé (sabemos) todos los cuentos. Quizá mi obstinación y lo que puede diferenciarme de otros es que siento la obligación, ahora por Joaquín Sabina, de negarlo todo. Me quedan cuatro días para desdecir lo que he dicho, para desmontar el tinglado del que, Pablo Neruda, confieso que he vivido.

El personaje que yo era se ha ido desprendiendo, Pedro Salinas, de todo lo que encima me echaron desde antes de nacer y más: desde antes de ejercer, desde antes del primer concurso de poesía. Hoy, de aquel afán en que milité un día, no queda casi nada, casi nadie. Mis antiguos amigos de letras, remeros todavía en la nave del libro en librerías, se me han ido perdiendo por uno u otro lado, principalmente uno: la fe en el Estado del Bienestar, triangulada entre la cultura y la izquierda.

Parte de ese triángulo enseñó su patita cuando el referundismo en Cataluña y ahora se empeña, todavía, entre monarquía o república. Nada tengo que ver con eso. Mi obligación es decir a quien quiera oírme que todo es república (república ‘por defecto’). ¿Jefatura de estado? No, gracias. Ninguna. Si hay democracia, que sea parlamentaria y no presidencialista.

ocaso.

Ría de Huelva ocaso foto Manolo Vara

Desde 1440 en el idioma (Corominas), la palabra ocaso, del latín tal, emparentada con caer, occidente y ocasión, marca la hora del día más fotogénica del largo y cálido verano.

Quizá por relación con la casa de seguros conocida como ‘los muertos’, la gente prefiere hablar de puesta de sol [con 21.5 millones de usos frente a ocaso: 11.5], francés coucher du soleil, inglés sunset, italiano tramonto.

En astronomía de precisión, orto y ocaso [25.700 usos] forman pareja por decir salida y puesta del Sol (o de la Luna) y, como rapidísima imagen, de todo lo que en esta vida nace y muere, empieza y acaba, sube y baja, se ve y no se ve.

Yo conocí la palabra ocaso por los recibos al cobro como seguro de entierros y defunciones [351.000 usos, cuando lo lógico sería el orden inverso, primero el cadáver y luego el ataúd: defunciones y entierros, 284.000].

La palabra contraria, orto (latín ortus, lo mismo, en astronomía: Salida o aparición del Sol o de otro astro por el horizonte) la aprendí unida a Orto y ocaso de Sevilla, libro de don Antonio Domínguez Ortiz (1991), historia de Sevilla, del esplendor, a la decadencia.

Ría de Huelva ocaso foto Manolo Vara

El ocaso que hoy nos relaja la vista fue tomado ayer, día 25 de julio sobre las 21:40 en el muelle de Huelva según se mira a la derecha. La foto es de Manolo Vara y, los textos, fondo de armario de eLTeNDeDeRo:

PUESTA DE SOL
Abelardo Rodríguez:
“No es que el sol se ponga,
es que sale en otra parte…”
…y el resto es patrimonio
de los husos horarios
con hache y sin hache.
Lo llamaremos noche,
por decir algo.

La segunda estampa nos lleva a las playas de Bajo de Guía, Sanlúcar de Barrameda, donde con marea baja se dejan ver posturitas y postureos que nos negamos a fotografiar:

LA FOTO
La cosa prometía. Aquella forma
de ella abrazarse a él como si gente
no hubiera por la playa pero como
si todos estuviésemos pendientes.
Esa puesta de sol, esa hora púrpura,
y en esto pasa un barco entre las barcas,
de paspartú teníamos el Coto;
ella, su nuca, y él, todas las marcas
de su bikini. El joven mete cuello,
se pierde ella -hacia atrás por su melena
de cine o champú Sunsilk- y, hecho un pulpo
de amor, la mueve, esparce y desordena.
Sobre el beso en su punto, una gaviota.
Cualquiera hace la foto y el idiota.

Daniel Lebrato, Agosto


Ría de Huelva noche foto Manolo Vara

fotos de ocaso y noche: Manolo Vara

esquela.

Juana de Sanlúcar

El género esquela es el género en que terminamos todo. Ahí van a dar las obras escogidas, completas y exquisistas. Hasta mis 66 no me había sentido nunca grupo de riesgo. Y esta vez sí. Parece que alguien hubiera hecho avioncitos de papel con esquelas de periódicos y me las hubiera tirado volando. El caso es que mis bajas personales ninguna ha sido por covid19, sino por edad o por otras enfermedades.

Recuperando mi antiguo espacio en Zafarrancho Vilima, doy a ustedes lo que he averiguado de la palabra esquela. Se lo dedico póstumamente a mis muertos y muertas familiares, la última Juana, hoy en su esquela, ayer tan guapa en su foto.

esquela (inglés obituary o death notice, francés part de décès o nécrologie). Desde 1732 [3.57M de gugles] El DLE (antes DRAE) da etimología discutida. 1. Aviso de la muerte de una persona que se publica en los periódicos con recuadro de luto o se fija en distintos lugares públicos indicando la fecha y el lugar del entierro, funeral, etc. esquela mortuoria 2. Carta breve que antes solía cerrarse en forma triangular. 3. Papel en que se dan citas, se hacen invitaciones o se comunican ciertas noticias a varias personas, y que por lo común va impreso o litografiado. esquela de convite. La palabra se usa en ficción (un 67,35%), ciencias sociales (15,02), política, economía, comercio y finanzas (14%), vida cotidiana (un 5,8 de casos). Por geografías, España se lleva un 65,44% de usos y Argentina un 8,9. Corominas data la palabra en 1732 y la da como “carta breve, papel impreso en que se hacen invitaciones o se comunican ciertas noticias” y propone un origen en una pronunciación vulgar del latín scheda [skeda], hoja de papel o papiro. El Etimológico de Chile remite scheda al griego skida, ‘astilla’, formado a partir del verbo skizein, rajar, separar, indoeuropeo skei, ‘cortar’, de donde el latín scire, ‘saber’, y las palabras ciencia, necio y plebiscito. Del diminutivo de scheda, schedula, viene cédula. Palabras relacionadas con esquela son billete (carta, breve por lo común), columbario, cementerio, crematorio, epitafio, libro de condolencias, nicho, obituario, pésame, pompas fúnebres, requiéscat in pace, RIP (descanse en paz, DEP), tanatorio, velatorio o velorio. Antes era normal hacer una fotografía post mortem del cadáver y modernamente se ve usar fórmulas de despedida como que la tierra te sea leve [92.900 gugles], procedente del sit tibi terra levis [77.300 gugles], inscripción funeraria normal en la antigua Roma. Por orden alfabético, detrás de esquela viene esqueleto, palabra que no comparte origen, pero ya me dirán. Preferible quedar con la rima escuela, la Escuela de calor, de Radio Futura (aquí en Spotify). Queden ustedes, además, con la penúltima despedida que hizo en vida Daniel Lebrato:

*
«Si en esquelas
terminan las tarjetas de visita,
qué menos que ser buenos,
rebeldes y algo cínicos.

*

elecciones generales
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Daniel Lebrato
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el último de la clase.

Profesor Lebrato con Manolo Vilima en BN

Que me perdonen las señoritas en edad de crecer o de estudiar. El último de la fila o El último de la clase ha sido siempre él, género macho macho, o Machu Picchu, sin coeducación ni inclusión de sexos posible.

Se es el último de la fila o el último de la clase cuando, varón varón, eres el más bajito o el peor clasificado. O cuando, al inicio de curso y al llegar al aula, y antes de que te pasaran lista y te sentaran por orden alfabético (a mí me tocaba siempre un León que ponía espanto al poca cosa Lebrato que yo era), en ese momento, digo, de marcar distancias frente al profesor y a la tarima (a donde solo se acercaba la despreciable y pelota escala de alumnos de salivilla, esa que quería ser primera en tomar apuntes, en levantar el dedo cuando algo sabía o en promocionarse saliendo a la pizarra) sentías el orgullo crack de creerte el último borrón de la enseñanza franquista.

La diferencia entre el último de la fila y el último de la clase es más bien sutil, aunque Google lo tiene claro: 437.000 a 4.390.000, diez veces más gugles a favor de el último de la clase.

El último de la fila podía ser el escaqueador, ese que no quería –por un día que venía a clase– ni que lo vieran o, peor, el señalado por algún defecto físico: ser un watusi o gigante que tapaba las vistas a los demás pupitres.

El último de la clase, en cambio, era un voluntariado anti sistema, una Liga de los Sin Bata (El Perich), una especie de ultrasures que añadían a la bancada del fondo una mística traída de las salas de cine, donde atrás se fumaba y se ligaba mucho más, y era el sitio de los rebeldes sin causa y de los cinema paradiso. Si además seguías la lección y hasta sacabas nota, era como una justicia poética de los últimos serán los primeros del Sermón de la Montaña.

El 23 de julio de 2019, @manolovilima, Manolo Velardo, publicó una foto a dos con Daniel Lebrato de pareja en la pasada Feria de Abril (pasada y última, de momento, pues de la Feria 2020 no tenemos noticia). A pie de foto decía:

–Con mi amigo el profesor Lebrato.

Y yo contesté:

–Con mi amigo Manolo Velardo.

La amistad puede ser un photoshop, si la foto es guapa, y aquel hombre, que en Zafarrancho Vilima hacía el papel de brutamonte frente a zafarranches más sutiles; aquel que casi presumía de, a fuerza de coscorrones, haberse hecho a sí mismo (self made man, antes que selfi); aquel que aprendió los números romanos por el XXIII de la barriada Juan 23; aquel que había sido portero de discoteca antes que fraile, y que no tenía reparo en contarte las veces que había bordeado el lado oscuro; aquel a quien nunca di clases me honraba con su amistad.

Manolo Velardo, ¡presente!, era, sin duda, el último de la fila, el último de la clase.

Profesor Lebrato con Manolo Vilima

confesiones de un profesor.

ZV la noche del alumbrao Feria 2019 (2)

Corre por ahí un vídeo de Antonio Muñoz Molina en exaltación de la enseñanza: maestros, profesores, libros.

Vaya por delante que, como dijo aquel[1], por sus frutos los conoceréis, y si el mundo, tal como está, le gusta a alguien, no seré yo quien presuma de mis frutos. Algo he tenido que hacer muy mal.

La enseñanza es aparato transmisor y reproductor de roles, conductas y saberes que obedecen siempre a un estado de cosas, a una ideología. Maestros y profesores, maestras y profesoras, lo mismo hemos transmitido verdades como puños que mentiras catedralicias.

Quien lo dude y quiera insistir en la copla de la importancia del libro, a ver si no es libro el corán que tanto daño ha hecho, por no citar biblias que puedan herir sensibilidades más próximas. Todo es conforme y según, Manuel Machado.

Vivimos un tiempo de creyentes que, por grupos de intereses, ligan un dios al que adoran a lo que es su oficio y en el cual medran, para que los demás al mismo dios igual lo adoren.

¿Qué va a decir Muñoz Molina de los libros, si él forma parte del libro? ¿Qué dirá el gremio de la enseñanza de su ejercicio? ¿No es la sanidad y ahí anda, contra el virus, por las nubes? ¿Dirá lo mismo el albañil de los ladrillos que coloca? ¿El fontanero, del grifo? ¿El repartidor, de su bombona? ¡Seguro que no! Y, sin embargo, para que Muñoz Molina esté en los altares de El País y BBVA, alguien le hizo la casa, la estantería, la cámara en que se está grabando.

Este pensamiento (que alguien dirá demagogia) me ha acompañado siempre y siempre he procurado motivar con él a mi querido público:

–Estudiad, para salir del hoyo.

Porque el hoyo está, lo diga el profesor o no lo diga. En esa conciencia, tal vez marxista, ha consistido mi lucha pero lejos de toda afectación y todo culto a la personalidad.

Es tarde. La clase va terminando. Uno se hizo profesor por evitar el andamio, por escapar del trabajo más duro. Para eso, uno ha tenido que nacer en un ambiente propicio; que no te hayan puesto a trabajar de chico en el campo, como a mi abuelo, o con pantalón corto ponerte a trabajar, como le pasó a mi padre.

Una vez profesor, puedes, una de dos: hacerte cómplice de la gran mentira o revelar quién eres y rebelarte en contra. Y que tu gente aprenda a administrar el bien que tiene en el estudio. Porque quien ingresa al aula es también un ser tocado por la varita mágica de la vida, es también un ser privilegiado.

A esta hora contemplativa de balance y resumir qué he sido, no se me ocurre más que dejarles a ustedes, mujeres y hombres, madres y padres, algunas ideas que pueden ser, además, mi agradecida herencia:

1.
Antonio Machado: «A mis maestros guardo vivo afecto y profunda gratitud.» Lo mismo digo, sin decir nombres. Saberse hilo conductor. ¡Cuidado con lo que transmitimos!

2.
Borges: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído.» Cambiando libros por alumnos: “Que otros presuman de las clases que han impartido; a mí me enorgullecen las que he recibido y mi alumnado”.

3.
Juan Ramón Jiménez: «Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo.» Soy don Quijote y Sancho. El Libro de Buen Amor lo escribí yo. Don Juan Manuel era un señorito.

4.
«No hay peor mentira que la que dicta un catedrático, porque esa viene con autoridad de fuentes y bibliografía.» [2]

5.
Juan de Mairena, a sus alumnos: «De mí sólo aprenderéis lo que tal vez os convenga ignorar toda la vida: a desconfiar de vosotros mismos.»

6.
«Un alma verdaderamente hermosa no alcanzaría la gloria, porque no la desearía.» La frase es de Yourcenar, y perdón por tanta cita: es como si uno necesitara la anti frase contra tanta majadería (quise decir muñozmolinería).

/ os querré siempre /

[1] Mateo 7.16

[2] Esta cita sé que no me la he inventado: la he leído en alguna parte antes del servicio de citas y frases célebres por internet. Al buscar yo ahora su autoría, Google no me responde; así que puede que sí: me la habré inventado. La arrastro hace cuarenta años.

Mahoma y la Feria.

 

Si todo fuera normal, hoy sábado sería último día de Feria de Sevilla. Tanto que la ciudad presume de lo universal de sus fiestas, manda faroles que mañana domingo el real se desmonte y que ir a la caseta nos esté ya prohibido. [1]

La prevalencia del sábado en días de Feria (de un sábado de Alumbrao y de Pescaíto, hasta un sábado de cierre y fuegos artificiales) no responde a lógica ninguna, ni laboral ni festiva ni festera, y solo se explica por voluntad mandona y autoritaria de un Ayuntamiento que bajo el anuncio de una ampliación a dos fines de semana (¿?) más un día laboral festivo entre semana, sedujo a una ciudadanía bien dispuesta a todo (consulta ciudadana, septiembre 2016).

A este descosido cronológico hay que sumarle el general despropósito que supone mantener la localización de la Feria en un solo sitio (el real de la Feria) cuando ni la ciudad ni sus motivos y condiciones son los mismos que cuando empezó la feria de ganado allá por 1846.

Como pueden ver en la página Moovit transporte público de Sevilla o en el primer Google Maps, el tiempo medio o la media de tiempo que tarda una persona, una familia o un grupo en llegar a la Feria es la ostia. Ubicada en un extremo de la ciudad, la Feria pilla lejos, lejísimos (tiempo en ida y vuelta) para el acceso desde Sevilla Este, Parque Alcosa o Pino Montano, por citar barrios de demografía en alza y cuerpos en forma para pasárselo en grande.

La primera Feria tenía un sustento de clase, una base social que ya no son las mismas clases. Antes, el señorito iba a la Feria en carruaje (coche propio o de punto). Si había que ir hasta el campo de Tablada, en las afueras: a más recorrido, más lucimiento. Y cuando al Prado de San Sebastián, final de la calle San Fernando, era ideal andarla a pie marcando pareja del brazo con fondo de sevillanas de El Pali.

La Feria en Los Remedios empezó a desdibujarse y a perder sentido. Para que se hagan una idea del efecto llamada: la lista de espera (en casetas, no en personas) superaba este año las 1.199 solicitudes pendientes: 728 para familiares, 417 para entidades, y 54 de titularidad perdida. Con tanta presión ‘casetológica’, puede parecer normal que el Ayuntamiento se plantee una nueva ubicación, que habrá de ser, a la fuerza, más contaminante, más estresante, más amplia y más lejos.

Aprovechando el parón sabático, ¿no sería la hora de ir a una Feria por barrios, de interpretar laica y libremente cruces de mayo tipo Lebrija o patios de Córdoba, con un calendario festero real y completo entre dos fines de semana?

Mahoma y la montaña: si la gente no puede ir a la Feria que la Feria vaya a la gente.

ZV la noche del alumbrao Feria 2019 (2)
Ejemplo de gente que vive lejos del real de la Feria: Zafarranches Vilimas y el profesor Lebrato.

[1] En el universo mundo de semana inglesa, el fin de semana empieza viernes por la noche (jueves, para juventud universitaria) y termina a partir de la comida del domingo a mediodía, para languidecer, ya en vísperas de lunes, la depresiva tarde de domingo por la tarde.

Filo de la Fuente y Daniel Lebrato, Feria 2003

ojalá.

daniel-lebrato-con-zafarrancho-vilima

/ para @vilimadas /

Archivo musical. Mientras se va leyendo, eLTeNDeDeRo recomienda oír (pinchando aquí) Las cuatro estaciones de Vivaldi, que riman con Álvaro Martín y Zafarrancho Vilima @vilimadas, con Diccionario Sopena y con todos los diccionarios sin los cuales no somos nada. Estos son los créditos de cierre:

1
DILE (Diccionario De La Lengua Española)
antes DRAE

*HTML blando:
se deja copiar y pegar.


2
ETIMOLÓGICO DE COROMINAS
(pinche y aproveche a descargárselo
para uso no comercial)
*PDF sin buscador:
no admite bloquear ni copiar.


3
ETIMOLÓGICO DE CHILE
*HTML duro:
no admite bloquear ni copiar.


4
DICCIONARIO INVERSO DIRAE
(en lugar de hallar definiciones de palabras,
halla palabras buscando en su definición.)
*HTML blando:
se deja copiar y pegar.


5
300 HISTORIAS DE PALABRAS
(cómo nacen y llegan hasta nosotros)

(pinche y aproveche a descargárselo
para uso no comercial)
*HTML blando:
se deja copiar y pegar.


6
Aquí el MARÍA MOLINER, el CASARES
y otros diccionarios
de los de a ver
¿cuándo en HTML?


7
Wikipedia y buscadores en línea que tanto han hecho
para encontrar y compartir
lo que buscábamos
*


Queden ustedes bien con la palabra ojalá.

bien, latín bene. bien es bien y con el bien se basta. Ya es redundancia decir buenamente, cuanto más muletillas del tipo bien, gracias a Dios. Pudieran atentar contra el laicismo en el lenguaje.

mañana, latín vulgar *maneana ‘a hora temprana’, parte del día entre el amanecer y el mediodía, o la hora de comer o almorzar. Son muletillas ociosas, que se deben evitar, locuciones como hasta mañana si Dios quiere. Sinónimo de Si Dios quiere es ojalá, árabe inchalá (si Alá quiere). Antónimo: ¿Y por qué no iba a querer? El andalucismo ajolá disfruta de 10.600 seguidores en Google.

OJALÁ, palabra de vísperas, de impotencias y de apuradas travesías en esta vida, es quizá –a juicio y oídos del Profesor Lebrato– la palabra más humana y más bonita del idioma. Cuando no puedan más, díganse siempre: ¡Ojalá!


foto portada: Solo para hombres (Plaza del Salvador, Sevilla, navidad 2016)


□ foto ojalá y enlace Ojalá, de Silvio Rodríguez (página elijahand.blogspot.com)

El Profesor Lebrato dándole a Flor de Utrera en Zafarrancho Vilima
Profesor Lebrato en Radio Sevilla Cadena Ser, dándole al Flor de Utrera


ojalá


conspiranoico.

torres gemelas

conspiranoico [181.000 gugles] neologismo que va entrando en los diccionarios (ya está en el Vox y el consultorio de la Fundéu responde si preguntamos por él). conspiranoico remite a conspirar [1.450.000 gugles] y conspiración [13.200.000]. Origen: A) latín conspirare, lo mismo. B) gótico spaíha, pronunciado [speha], espiar (1300). C) con (del griego koinós, común) + spirare (respirar, vivir) + ción (acción o efecto): Unirse contra un superior o soberano, o contra un particular para hacerle daño. El final -oico da un matiz peyorativo por comparación con paranoico. Sinónimos de conspiración: compló o complot, maquinación, intriga, trama, confabulación, conjura, contubernio, traición, artimaña, maquinación, enredo o maniobra. Tecleando conspiranoico en la Fundéu, su página remite a conspiranoia: tendencia a interpretar determinados acontecimientos como fruto de una conspiración (1989, Enrique de Vicente). Wikipedia: teoría conspirativa o teoría de la conspiración se usa para referirse a ciertas teorías alternativas a las oficiales que explican un acontecimiento o cadena de acontecimientos por medio de la acción secreta de grupos poderosos, extensos y de larga duración. La hipótesis es que ciertos sucesos importantes en la Historia han sido causados por conspiraciones ocultas misteriosas, lo que no debe confundirse con conspiraciones demostradas histórica y criminológicamente. Una de las teorías conspirativas más extendidas afirma que los atentados del 11 de septiembre de 2001 (Torres Gemelas) fueron favorecidos por la administración de George Bush para que Estados Unidos tuviera una excusa para iniciar las guerras contra Afganistán e Irak, promover restricciones de derechos civiles en el país (Acta Patriótica) e iniciar programas de espionaje a gran escala.

Sea como sea, verdadera o falsa, toda teoría de la conspiración 1º) supone una proyección, un anticipo, 2º) es siempre desagradable a ojos del gran público, 3º) frente a la teoría oficial, que, consciente o inconscientemente, favorece al que hemos dado en llamar poder omnímodo (José Luis Cuerda) o Gran Poder Omnímodo (GPO o GOP, por sus siglas en inglés).[1]

Tanto si se trata de desastres naturales (como el Cambio Climático) como de posibles guerras no declaradas, lo conspiranoico daría todas sus teorías por un mundo en paz. Un planeta verde y sano, sus vaquitas, su litoral. Una humanidad sin fronteras, porque no hubiera fronteras. Un mundo sin cárceles, porque no hubiera pena de pérdida de libertad. Un mundo sin ejércitos ni disparos ni bombas, porque la guerra hubiera sido extinguida por las Naciones Unidas, etc. De ahí, que lo conspiranoico apunte a inteligencias de izquierdas, si izquierda es oposición o discrepancia frente a un estado de cosas heredadas y normalmente aceptadas.

COVID19 o VICOD19 ofrece un cuadro al gusto del detective que aplicando el método deductivo inductivo se pregunta: qué rastro o huellas deja el criminal y a quién beneficia el crimen cometido.[2]

Rastro del origen del coronavirus, de momento no hay, aunque otras veces lo hubo. Pero no estamos locos. Bill Gates, Noam Chomsky, Emilio Carrillo, Il manifesto no están locos. El detective se pregunta ¿A quién beneficia algo que ataca a la tercera edad (la futura mano de obra no será afectada) y que perjudica a China (en plena Guerra de los Gigas y del Año Nuevo chino), después a Irán (también próximo el Año Nuevo persa), luego a Italia (donde el amiguito europeo de Rusia y China) y así hasta España (donde el Gobierno socio comunista)?

Ustedes mismos.

Lógicamente, esta pista no se verá desmentida si el “virus chino” provoca daños colaterales por fuego amigo y acaba volviéndose contra países o personas del mismo bando del criminal. Tampoco, si al principio de esta maldad al malo se le olvidó patentar lo que patentó en casos similares precedentes: la vacuna, hostias, que nos hemos olvidado la vacua. Y es que el mal monta un caballo que no es precisamente modelo de perfección: el capitalismo, por demás ciego, por demás competitivo (contra la competencia), por demás insaciable. No pretenderán, para desautorizar la teoría, que el mal sea infalible y actúe como ciencia exacta.

Queden ustedes con el divertimento Para Noicos. No digan que [eLTeNDeDeRo] “siempre está con lo mismo”, repetida muletilla anti conspiranoica.

[1] El Gran Poder Omnímodo no estaría capitaneado por un tipo tan cortito como Donald Trump, ni tendría sede en el Pentágono ni en corporación o sigla conocida (FMI, G7/G8: Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. G8, contando a Rusia). En todo caso, el GPO más asomaría por Bilderberg o Davos. Su propio secretismo (acaso comparable a la masonería) avala cualquier teoría de la conspiración.

[2] Chevalier Auguste Dupin, normalmente conocido como C. Auguste Dupin, es un detective de ficción creado por Edgar Allan Poe. Dupin hizo su primera aparición en Los crímenes de la calle Morgue (1841) de Poe, considerado el primer relato policial. Vuelve a aparecer en El misterio de Marie Rogêt (1842/43) y en La carta robada (1844). Escribe Rafael Narbona en El Cultural, 23/07/19. Auguste Dupin, el primer detective de la historia de la literatura, estudia los casos con la perspectiva de un frío analista. En ocasiones, sólo necesita unos recortes de periódico para resolver un crimen especialmente complejo. Dupin es un aristócrata empobrecido que vive con un amigo en las afueras de París. No le guía el sentido de la justicia, sino el deseo de combatir el tedio y ejercitar su inteligencia. Aunque procede como un hombre lúcido, la melancolía corre por sus venas, sumiéndole en estadios de apatía y frustración. Dupin actúa como un fino analista, pero en su mente se aprecia la sombra de la neurosis. Aunque su método deductivo es estrictamente racional, hay algo demoníaco en su interior. No es un espíritu solar, sino un hijo de la noche que se rebela contra el orden natural de las cosas. Vive en los márgenes, ignorando las normas sociales. Se siente más atraído por la penumbra que por la claridad. Está muy lejos de Sherlock Holmes y el Padre Brown, sus herederos directos. Holmes es petulante, irónico y engreído. Se siente cómodo en la sociedad victoriana y su tristeza es ocasional, no un rasgo dominante. El Padre Brown es un hombre flemático e intuitivo. Su cordialidad sólo está empañada por el catolicismo, que no le impide sucumbir al pecado de la gula. Dupin es un espíritu atormentado, un inadaptado, una conciencia insatisfecha y desgarrada, un dandi.

para noicos (2).

Neologismos que añadir a la primera lista o glosario [glosario, latín glossarium: Catálogo de palabras de una misma disciplina o campo de estudio definidas o comentadas]. Se incorporan *increduloico y ecoico

increduloico: Dícese de quien no acepta o no da crédito a lo ocurrido. Su frase sería: ¿Por qué me está pasando esto a mí, Dios mío? Gracias: antonioboti33@hotmail.com

ecoico: de eco. Diccionario, acepción 3: Relativo al eco. eco. Del latín echo, y este del griego. Repetición de un sonido producida al ser reflejadas sus ondas por un obstáculo o sonido originado por el eco. ecoico sería quien se limita a imitar o repetir servilmente aquello que otro dice o se dice en otra parte. Gracias: anarbona@us.es

aploico: hembra o varón que confunde aplausos al atardecer con votos al gobierno, al rey o a las fuerzas armadas. heroemia.

bienestoico: quien llama y llama y llama (aunque no le respondan) al Estado del Bienestar creyendo que le van a dar, más que por aquí, que te vi. bienestemia.

conspiranoico. Que ve conspiración o conspiraciones por todas partes o donde no las hay. Úsase peyorativamente en el debate sobre la percepción del coronavirus o COVID19. De paranoico y paranoia, del latín científico del siglo 20, y este del griego. Componentes: para- (contra, al margen de) + nous (mente, espíritu) + –ico (relativo a). paranoia, paranoico o paranoica es perturbación mental fijada en una idea. Últimamente, se llama paranoico a quien desconfía del discurso oficial, esa versión en prensa que sigue el dictado del G.P.O. (Gran Poder Omnímodo), potencias aliadas que pudieran estar atacando a España causándonos daños colaterales por fuego amigo en una guerra de inteligencia secreta que, lógicamente, no se reconoce nunca.

covidoico o vicodoico: que culpa a China y exculpa a cualquiera otra gran potencia; en América: chinoico.

creduloico: que se cree lo que cuenta el telediario solo porque lo dice la tele. credulemia. telemia.

cultoico: persona bien intencionada que cree en la lectura como consolación. cultemia. libremia.

democratoico: que cree que esto es democracia.

dondoico: dícese de quien con ingenuidad se pregunta una y otra vez: ¿A dónde vamos a parar?

ecoico: de eco. Diccionario, acepción 3: Relativo al eco. eco. Del latín echo, y este del griego. Repetición de un sonido producida al ser reflejadas sus ondas por un obstáculo. Sonido originado por el eco. ecoico sería quien se limita a imitar o repetir servilmente aquello que otro dice o se dice en otra parte.

econoico: quien cierra la discusión diciendo que todo en este mundo es economía, y se queda tan fresco.

españoico: 1. partidario de la unidad de España. 2. convencido de España, Estado de Derecho y democracia.

gandhioico, mandelaico, lutherkigncoico: maniático obsesivo de Mahatma Gandhi, Nelson Mandela o Martin Luther King. Frecuente en redes sociales. En España: lledoico (por Emilio Lledó) o sampedroico (por José Luis Sampedro). Arcaísmos: ortegoico o gassetoico (por Ortega y Gasset) o zambranoico (por María Zambrano).

increduloico: Dícese de quien no acepta o no da crédito a lo ocurrido. Su frase sería: ¿Por qué me está pasando esto a mí, Dios mío?

izquierdoico: convencido de a) que los suyos están en el Gobierno, b) de lo que de verdad importa a la gente, c) de que, para otras cuestiones, de acuerdo, d) para cuando esto pase e) porque este no es el momento. Ver también: socialista (en desuso). *podemita, se considera peyorativo.

libreico: que vive en un país libre. cultemia. libremia.

libroico: que adora y cultiva el viejo libro de papel.

lledoico: por Emilio Lledó. Frecuente en redes sociales.

paranoico, ca. Perteneciente o relativo a la paranoia. paranoia. Del latín científico paranoia, y este del griego: locura, demente. Perturbación mental fijada en una idea o en un orden de ideas. Sinónimos: obesisvo, maniático, manía, monomanía.

publicoico: quien cree que la culpa la tiene el PP, por la privatización de la sanidad pública. De mareas, vendría maremoico.

unidoico: creyente de que “Vamos juntos en esto”.

votoico: quien vota y luego se queja de la clase política.


palabras para entender el mundo, o no.

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cód. (con punto) es abreviatura de código, latín *codicus, regresivo1 de codiculus, codicilo. 1Un término regresivo de otro es el que tuvo que existir previo al que ha llegado hasta nosotros: *monago es regresivo de monaguillo.

cód[igo] 1. Recopilación de leyes o normas legales. código civil, código penal, código de circulación. 2. Combinación de caracteres para cifrar o descifrar mensajes. código morse. código de barras. 3. Libro antiguo manuscrito. Códice Calixtino.

Icod, o Icod de los Vinos o Ciudad del Drago, Tenerife, por el drago milenario que le da nombre. icod es término guanche, ‘incendio’, ‘quemadura’. Al otro lado del charco, en Massachusetts, está el cabo y bahía de Cabo Cod (Cape Cod Bay), refugio de barcos balleneros y destino de verano que, a escala mapamundi, parece hacerle un corte de mangas al Océano Atlántico (en la foto): –¡Ahí te quedas!

VICOD-19 [50.000 gugles] o  COVID-19. [9.970 millones] es tecnicismo creado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), inglés kóbid, español castellano kobíd, acrónimo de coronavirus disease, enfermedad del coronavirus. El cardinal ordinal 19 lo pone la Clasificación internacional de enfermedades (ICD) siguiendo al Comité internacional de taxonomía de virus (ICTV). COVID-19 se aplica a la enfermedad, no al virus. Siglas equivalentes: SARS-CoV-2 (síndrome respiratorio agudo grave) y 2019-nCoV. Figuradamente, COVID-19 da *Covid 19 (como una nave o artefacto) o *Covid XIX (como un rey). La Fundéu recomienda mayúsculas todas las letras (no Covid-19) y concordancia en femenino: la COVID-19, núcleo: la enfermedad. Rimas en -od, ninguna, y en -id, muy pocas pero peleonas: Madrid, lid, adalid, cid, quid y vid.

Antes de hacerse viral, y antes de llamarse virus a un programa malicioso informático, un virus (desde 1817), latín virus, indoeuropeo weis (veneno, ponzoña) no llega a ser vivo, es proteína + ácido nucleico que se reproduce en células vivas. Familiares: virulento, virulencia.

corona (desde 1220), latín corona, del griego koroné, corneja (corvus corone). Por su uso, sinónimo de monarca o monarquía, corona apenas ha tenido descendencia: verbo coronar y sustantivos corona (moneda, antiguo cornado) y coronilla (parte más eminente de la cabeza, tonsura).

Divagaciones y futuribles. Neologismos: covidazo, covidón, covidemia. Nombres propios: Corona Virus (¡ora pro nobis!), Corona Virus Covid (donde hoy se diga Mari Regla Andrés), Coronavid cosecha 2020, Vicod de los Virus.

Finalmente, COVAP (publicidad) son siglas marca de una Cooperativa de vacas del valle de los Pedroches (Córdoba, España), lácteos, ibéricos, cárnicos y alimentación animal. De Covap a Covid va mucho trecho (si no fueran las vacas locas), pero las dos palabras se hermanan por acrónimo y proximidad fonética. Tengan buena (y no mala) leche y cuídense de bichos malos. Canción recomendada: Covíd, Cováp, cada día te quiero más, por el Príncipe Gitano o los Gypsi Kings.

Informó desde su casa y para Zafarrancho Vilima el Profesor Lebrato, @daniellebrato, usando fuentes acostumbradas.

/ a mis hadas madridnas,
que no riman con nada /

golipear o golimpar.

golipear. “Querer probar todas las comidas y al final no comer nada”, dice el Diccionario Virtual de Extremadura. La voz se registra en la Sierra de Huelva como golimpar, sustantivo y adjetivo golimpo,a y no es exactamente ‘no comer nada’ sino ‘comer a costa ajena’ o comer en rondas donde se supone que cada uno paga lo suyo o que todos pagan a escote lo que entre todos se han pedido. Es decir, sería un sinónimo de gorronear, ‘comer a costa ajena’, palabra que viene de gorra, por comer de gorra, la gorra como símbolo de mendicidad. En la raíz goli‑ parece que estuviera gula, por gola, faringe, esófago: Exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber.

vacaciones en intimidad.

daniel lebrato íntimo vilima

Las vacaciones las suelo dedicar a mí y a quien conmigo va, origen de Agosto. Teoría del sismógrafo, escrito entre la Maga, Fuenteheridos, por la parte sierra, y las Piletas, en Sanlúcar, por el mar. Este año, agosto ha tardado en imponer su reino diez días más, hasta el 10 de San Lorenzo, efecto de la entrevista que el 22 de julio cerró en Radio Sevilla, Cadena Ser, el curso Zafarrancho Vilima con Daniel Lebrato, íntimo Vilima, audio de hora y media de duración que puede oírse (empieza la publicidad), mientras se hace otra cosa, pinchando aquí (en Ivoox) o aquí (PlayerFM), o en versión cine con imágenes y hasta en versión reducida y sin cortes publicitarios pinchando aquí, 75 minutos.

Desde el 23 de julio, que recibí el audio o podcast (esa palabra que detesto), he tenido que revisar y renombrar mi fondo de imágenes, más de 20 mil archivos, 65 gigas, para que se hagan una idea, tarea que uno tiene que eternizar sobre un buen disco duro, no en Google Fotos ni en ninguna otra nube, y es como abrir la caja de membrillo donde antes se guardaban las fotos familiares por orden de caída. Mi criterio ha sido dejar las fotos como están, al margen de los destrozos del tiempo. Tal como éramos.

Vino después formar álbumes que no estaban creados y, a los vídeos, quitarles el sonido para que no pisasen la audición. Eso me llevó a Movie Maker, el programa de Windows con que estoy familiarizado. Lo que sería nuevo para mí es el editor de audio que, al final y tras probar softwares gratuitos, me llevó a suscribir de pago WadePad, de NCH, y aprender a manejarme como técnico de sonido: solo así podría limpiar la emisión. El resultado, largo de trabajo y corto de paciencia, lo doy, día 11, para librarme de él y declararme absolutamente en vacaciones. Y pienso en mis arrobas conectadas que, por alguna razón, tuvieran interés en ponerse los cascos y ver qué dice el profesor Lebrato de su infancia y obsesiones. Hasta ayer no pude visionar con Pilar el desfile de imágenes: su opinión era imprescindible.

Por ser didáctico –esa manía de profe–, aconsejaría a ustedes poner o tener al día sus datos curriculares y hacerlo en soporte a salvo de obsolescencias: internet, el canal más sólido que se conoce tras el libro, la carta, el papel Kodak o el objeto mismo. Así, quienes estuvimos en el mundo quedaremos libres de doctorales sobre nuestra persona y obra. A cierta edad y con dominio, anticiparnos a lo que seremos: póstumos.

Debo a Álvaro Martín, mi Alvarito, ahora que él me quiere llamar papá (como pueden ver en el Tráiler de 24 segundos), su generosidad, maestría y dedicación. Estos son los enlaces a “Esta es mi vida” o “Reina por un día” con un repaso a De quien mata a un gigante (Blogspot, 2019), tan importante en el juego de preguntas y respuestas y que andaba, el pobre, algo maltrecho.

Para sentarse en pantalla, para ponerse los cascos o para salir corriendo, ESTOS SON LOS ENLACES:

DANIEL LEBRATO, ÍNTIMO VILIMA audio vídeo edición de Daniel Lebrato (75 minutos, sin cortes de publicidad)

audio + vídeo en Youtube

DANIEL LEBRATO, ÍNTIMO VILIMA solo audio edición de Daniel Lebrato (75 minutos, sin cortes de publicidad)

audio en GoogleDrive

Tráiler 24 segundos

coda.

Portada Rilke Ronda

Por no confundir cola, cola de rabo o de toro, con “lo añadido al final de una obra musical”, la cultura fue hasta Italia y se trajo la palabra coda, que allí sigue significando cola o rabo de toro, pero el pueblo qué sabe de italiano. Es el varón que acude al médico y prescinde del polla o carajo y lo que le lleva a consulta es su pene (de pana o de pena), de pen penis, cola o rabo otra vez, estilográfica en inglés (no ingles, sino english).

Gonzalo Rivas

Esto es coda –y no digresión– porque discurre detrás de un hilo que viene a mi ovillo desde Gonzalo Rivas, pasando por Tres estampas de Ronda (Málaga); Ronda donde echó Gonzalo su infancia y, con él, su hermana Carmen, Carmen Rivas Rubiales, la del Viaje al sur Rilke en Ronda. En ese libro que me ha venido como un pájaro anillado a este lado de la playa

Dedicatoria de Carmen Rivas Rilke Ronda

(“Para Daniel, por nuestro hermoso coincidir en tus estampas de Ronda: Rilke, Vilima, tu libro Hacia y Gonzalo. Con todo mi cariño, Carmen Rivas Rubiales, Ronda, julio de 2019”)

se puede leer:

«A primeros de año se compraban fanegas de picón de orujo, se subastaba el estiércol del matadero y se acordó aumentar el alumbrado en la Plaza de Lamiable para las fiestas de carnaval que ya estaban cerca. En las primeras semanas de 1913 en la misma Ronda que estaba siendo para Rilke un ‘apartado retiro’ se libraba una partida en el capítulo de “calamidades” por socorros facilitados a pobres transeúntes. No había celebración que no incluyera 100 hogazas para los indigentes e, incluso, en ocasiones se les ofrecía pan en sufragio del alma de algún finado. Pobres mendicantes a los que debió encontrar el poeta en sus paseos por Ronda como ya antes lo había hecho en Toledo o en Córdoba. De cuantos pudo cruzarse en las calles de entonces, guardará la imagen que desde París le describe en marzo de 1913 a Katharina Kippenberg: El mendigo es en España como una mano que intentase detener el destino que irrumpe embozado por todas partes; en París es sencillamente como un arbusto en donde la miseria florece antes de echar hojas.»

Concluye [eLTeNDeDeRo]: Si no queda satisfecho de biografía y geografía y conciencia social; sabiduría y compromiso, le devolvemos su dinero. Gracias, Carmen. Gracias, Gonzalo. Y gracias, Álvaro Martín y Zafarrancho Vilima que los trajo a mi vida, esta es su coda entre el jardín de senderos que se bifurcan y ríos que van a dar en la mar.

Daniel Lebrato, 31 de julio de 2019


coda de la coda.

Todos los 31 de julio son el día cristiano de Ignacio de Loyola, muerto tal día como hoy en 1556 (hace 463 años), día de vísperas (palabra antónima de coda) cuando las vacaciones valían un mes y ese mes era, en nuestro hemisferio laboral, el caluroso agosto. Sobre esa base, queden ustedes con esta Teoría del sismógrafo:

Ignacio de Loyola, sacerdote vasco y santo, prototipo del noble caballero de la cruz y la espada, fundador de la bulliciosa Compañía de Jesús, privilegiada por bula pontificia del mare magnum, como decir nostrum pero de los siete mares y cinco continentes para la mayor gloria de Dios, aconsejaba a los suyos no hagáis mudanza en tiempos de mudanza, no os mováis cuando todo se mueva, lo que viene a ser un modo, y seguramente el mejor, de inventar el sismógrafo. Nacido al mundo en Azpeitia, 1491, y bautizado Íñigo López de Recalde o Ignacio d’Óñez y Loyola, murió en Roma la tarde del 31 de julio 1556 años después de su señor Jesucristo, de quien fue peregrino. Los ángeles del Vaticano repartían propaganda del cielo en vacaciones.

Daniel Lebrato, escrito en Agosto

Estos son los enlaces:

Hacia,

Gonzalo Rivas, por Álvaro Martín,

Carmen Rivas Rubiales, por Paco Correal.


Carmen Rivas Rubiales

homenaje.

Daniel Lebrato CM para agency-resources 2

homenaje (desde 1140) [104 millones de gugles. francés: hommage; inglés: homage], del occitano o lengua de oc o provenzal a través del catalán homenatge. De ome, hombre, en el sentido de “es mi hombre”, mi vasallo:

  1. Acto o serie de actos en demostración pública de admiración y respeto que se celebran en honor de alguien o de algo. Sinónimos: celebración, fiesta, devoción, respeto, reverencia.
  2. En la Edad Media, juramento solemne de fidelidad hecho a un rey o señor y, de ahí, sumisión, veneración, respeto hacia alguien o de algo. Sinónimo: vasallaje. Hay además pleito homenaje y torre del homenaje.

En agosto 2019, la noche del 22, a las 22, Álvaro Martín, de Zafarrancho Vilima, entrevistó en la sección Íntimo Vilima al profesor Daniel Lebrato, en la que daría “la cara humana de un personaje que lleva con nosotros desde el primer programa. Siempre lo echamos del estudio, pero hoy ha venido a quedarse y contarlo todo, incluidos sus años locos en la movida”.

Daniel Lebrato se lo tomó como un honor, un verdadero acto de homenaje y días previos preparó una estrategia para salir en la foto protagonista y comunista a la vez, partidario de lo social que iguala y partidario de él como rey solo, estrategia que tituló y comparó con La física del color:

Se llama ‘síntesis aditiva’ al color blanco suma de los otros colores. Para ser tú mismo el color blanco, lo mejor y más fácil es ser la suma de todas las personas que imaginarte puedas: 7.8 millones de sétúmismos. Esa suma elemental te dirá si tu tatuaje, tu melena, tu corbata, tus zapatos, tus tacones, tus chanclas, tus faldas o pantalones, tu velo o tu tapado islámico, tienen algo de original. Por no hablar de tus ideas y de tus escomoyodigo, que se despachan por cáterings a mogollones, o de las liturgias a las que acudes por pura emulación social: emparejar, casar, bautizar, criar, comunionar, ir al tanatorio, morirte de ser copia de copias que te han copiado encima.

Para ser uno mismo, lo mejor es no ser ni siquiera quien eres. O prepararte a ser todos los hombres y todas las mujeres. Entre el túmismo mayoritario y el túmismo de cada quien, Daniel Lebrato daría toda su singularidad, todo su no parecerse a nadie, por que no hubiera nadie sin ropa.

–¿De uniforme?

–¡De uniforme!

–No me lo puedo creer -espetó la doña Incrédula.

–Es lo que tiene, señora, ser comunista y no parecerlo en absoluto.

¿Ser quien soy? Tomé de Borges la idea de lo que pesa ser quien uno es. Y tomé de Pepe Fernández, entonces director de Radio Sevilla Cadena SER, lo que cuesta ser en la Ser. Hoy los Borges y los Fernández me sonríen vía Álvaro Martín. Como hay quien acaba hasta los huevarios, habrá quien acabe hasta los cascos. Este es el enlace a la entrevista: Daniel Lebrato con Álvaro Martín en la Cadena SER.

Foto portada: Daniel Lebrato, CM para @Bussines.Twitter, impartiendo al grupo becario de Zafarrancho Vilima.


 

el día que dejé la política.

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Nunca me ha interesado la política de nombres propios, protagonistas que acaparan la cosa pública. Solo los movimientos de masas. Ideas sin masas y masas sin ideas no van a ningún sitio. EL TeNDeDeRo cierra hoy su reflexión política. En esta estupidez que se llama España en funciones no me busquen con pretextos o causas dictadas por el Estado del Bienestar, como igualdad, feminismo, animalismo, oenegés para salvar el medio ambiente, la infancia o el planeta. No, padre. ¿Enmiendas parciales al sistema? A la totalidad, siempre.

A 230 años del libertad, igualdad y fraternidad y a 102 del proletarios, uníos, y de todo el poder a los soviets, aquellas divinas palabras en que un día creyó la humanidad bien pensante vienen a dar a Trump, Macron, May, Merkel, Salvini, Macri o Bolsonaro; a Putin; al último emperador, todavía; a Estados islámicos que tapan a las mujeres, y a ellas les gusta. Una llama de la Generación Podemos ardía en Grecia, ya se ha extinguido. Aquí en España –salvo que alguien me diga qué sigla me he perdido, qué partido o movimiento, que no me he enterado– quienes estuvimos en el albor de un nuevo porvenir ya sin Franco hemos venido a dar a tres ríos que van a dar en la mar, que es el morir: Alberto Garzón, que recoge las aguas de lo que llovió el Pce en 1977; Pedro Sánchez, por lo que fueron las ansias de cambio con el primer Psoe, 1982; y Pablo Iglesias, ¡con lo que fue el tsunami de Indignaos!, de Democracia Real Ya! y del 15-M! Veinte años después, no son, no somos nada.

La Revolución francesa pudo acabar con el Viejo Régimen: no quiso. Las revoluciones soviéticas quisieron acabar con el Nuevo burgués capitalista: no pudieron, no supieron o no las dejaron. Hoy buscamos en Google anticomunismo y comunismo (sistema que el mundo no conoció) y obtenemos más resultados que el capitalismo que nos envuelve y que, curiosamente, nadie quiere nombrar. Y aún dirán, si les preguntan, que lo importante es ser positivo, hacer cada uno lo que pueda.

Queden ustedes con la parte más jovial y positiva de Zafarrancho Vilima recomendada por este que es el serio de la película. Y adiós.


Foto portada: © LeMonge (2019)

chupapostes.

Daniel Lebrato sentado en Monte Algaida

chupapostes en vídeo (1:48)

chupapostes [862 gugles] (ni en Diccionario ni en Wikipedia). En fútbol informal y antes de la invención del fuera de juego, el chupapostes era el que se quedaba todo el partido junto al portero rival sin correr ni moverse esperando un balón pasado o rebotado para poder marcar. chupar es voz onomatopéyica: absorber, mamar, tragar y, en deportes de equipo, abusar del juego individual. En Cuba es detener (la policía). En Venezuela, fumar. chupar del bote, aprovecharse. Familiares: chupada, chupete, rechupete, chupetón. No confundir con ¡chupi!, que viene de ¡yupi!, interjección.

poste, latín postis, jamba de una puerta. chupapostes es palabra de muy poco uso. Así se llama un tuitero y una revista en WordPrees dedicada a temas de fútbol. Se lee en la página Derrotismo Ilustrado: El chupapostes era un clásico de los partidos de fútbol del colegio. Era un ser despreciable cuya única habilidad era la de quedarse pegado a la portería contraria esperando a que alguien se la echara o, en su defecto, a que algún balón rebotado le llegara de casualidad. En ese momento le metía una patada a la pelota, normalmente marcaba gol (era divertido ver a niños de metro cuarenta cubriendo porterías de tamaño profesional) y lo celebraba como si fuera Maradona en aquel partido contra Inglaterra.

Para combatir el chupapostes se reglamentó el fuera de juego (offside; no offgame), expresión que por sí misma ya es bastante divertida y que casi nadie, no especialista en fútbol, casi nadie la entiende. Sean solidarios, no chupapostes, y que no les pille la vida en fuera de juego.

Daniel Lebrato sentado en Monte Algaida

chupapostes en vídeo (1:48)

paripé.

paripé. [338 mil apariciones en Google] En el Dile, desde 1936. [1]

Del caló paruipén, cambio, trueque: fingimiento, simulación o acto hipócrita. hacer el paripé (en Cuba, hacer la muela; en Argentina, hacer biógrafo) es presumir, darse tono.

En Wikipedia, entradas:

Literatura posmoderna: “Colapsando toda distinción entre sueño y realidad, moralidad y crimen, paripé y vida real, espectáculo y religión, muchos dramaturgos europeos siguieron la línea demarcada por el teatro de lo absurdo”.

El gran marciano: “Más tarde Nacho Rodríguez descubriría la inocentada y sería avisado por sus compañeros para que continuase con el paripé”.

Ramón J. Sender, La tesis de Nancy (1962): “Sólo hay paripé si hay frustración. Y cuando lo hace un comprador de lana a veces lo trasquilan. Dice Borrow que los gitanos ingleses usan la palabra paripé añadiendo una n: paripén”.

Gitanismos agudos en ‑é hay un montón: calé, gaché, chavoré, batipuré, lentré, cascañé. Pueden verse en la página El caló, idioma del pueblo gitano.

paripé es de esas palabras racistas de origen (en boca de payos y por lo gitano asociado a lo falso), pero simpática y expresiva y libre ya de connotaciones peyorativas desde el momento que el hablante no vincula el significante con el significado social cuando la palabra fue adoptada. Caso igual a morisqueta, término procedente de morisco y moro en tiempos de Reconquista, que ya usamos sin ánimo de superioridad. Peor es meter la pata en casa del cojo, dar de mano en casa del manco o tener buen ojo ante la ciega que nos vende el cupón, por decir frases o locuciones en castellano viejo que, sin embargo, pueden molestar. Hablen bien, hablen libres y que sea verdad la máxima de Mariano José de Larra: solo el sable es peligroso; la palabra, nunca.

[1] DILE o Dile es el acrónimo de Diccionario de la Lengua Española, también DRAE. El DILE comparte siglas con el Diccionario Latinoamericano de la Lengua Española, con sede electrónica en Argentina.


Manu Sánchez.

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Conocí a Manu Sánchez vía Álvaro Martín y Zafarrancho Vilima, invitados por Manu a un directo de La cámara de los balones. Fue en el Centro Cívico de Castilleja de la Cuesta la tarde noche del martes 5 de marzo. Manu me pareció más alto que en la tele, y de un choca esos cinco de varón cabal, ni flácido ni macho macho. Lo poco que hablamos (había minutaje y escaleta) me confirmó el amor de MS por la etimología:

–¡El Profesor Lebrato, supongo!

–Exageraciones de Alvarito, Manu: el secreto del profesor es rodearse de buenos avíos.

Yo aquel día iba sin mi ordenador, así que tendría que esperar la palabra que Álvaro nos fue a proponer como experiencia piloto sobre la marcha, la palabra trajinar.

–Vendrá de “traíña”, de traer, improvisó Manu.

–Yo hubiera dicho de “traje”, por vestido o apariencia, respondí.

Semanas después, coincidimos con Rafa Iglesias, de la revista TeVeo, en el estudio Radio Sevilla de la Ser donde trajinar se grabó, y nos hicimos la foto. De lo más compartido en lo que va de Zafarrancho Vilima.

Otro día tuve ocasión de visitar 16 escalones, la productora y estudio de Manu Sánchez en Dos Hermanas. Manuel Sánchez Vázquez, 33 años, empresario y con un pie en la Ser, en Canal Sur, en la Sexta o en Telecinco, es de esos hijos que uno no hubiera querido tener, de tan pronto como nos aventajan a sus padres. Desde luego, el manejo de pizarra que ha hecho célebre a Manu Sánchez ya lo hubiera querido para sí el profesor Lebrato.

Lo único que repararía en Manu Sánchez sería el conflicto Norte Sur o Cataluña Andalucía al que acude, supongo, por pillarle la vena fácil a un público tan nacionalista andaluz como el nacionalista catalán. Seguro que Manu, cuando vuele más alto y más lejos, y cuando Cataluña alcance nítidas mayorías por su independencia o su contrario, aceptará lo que él tan bien ha explicado en su pizarra sobre otras geografías, ya sean Estados Unidos o antigua América española. A siglos luz del conócete o sé tú mismo,[1] nos daremos la bienvenida a la república de nuestra casa (lema de Ikea) y el derecho a decidir puertas adentro lo que más nos guste. Lo dice un sevillano nacido en Barcelona (1954) como barcelonés de cuna fue Fernando Mansilla (1951).

Viernes, sábado y domingo, 21, 22 y 23 de junio 2019, Manu Sánchez se encierra en el Cartuja Center de Sevilla con El Rey Solo, El Último Santo y El buen dictador, su trilogía sobre Monarquía, Iglesia y Estado. Pedazo encierro. Pasen y vean. Luz a la gente que luce con luz propia.

/ a Fernando Mansilla, póstumo /

[1] conócete a ti mismo. Según la Wiki, se lo disputan Heráclito, Quilón de Esparta, Tales de Mileto, Sócrates, Pitágoras o Solón; y Pausanias lo vio inscrito en el templo de Apolo en Delfos.


escampao.

ESCAMPAO
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minivídeo

escampao [2.680 gugles] cruce de escampar (cesar de llover) con descampado [1.830.000] (terreno descubierto, libre de tropiezos, malezas y espesuras). Tiene su lógica porque si llueve no se está a gusto en descampao, a campo raso, a cielo descubierto. Todo viene de campo (931), latín campus, terreno extenso fuera de poblado. Familiares: campus (universitario), campal, campamento, campaña, cámping, campeador, campeón, campestre, campesino, campaña, campiña, escampavía (despejar la vía, como hacen pequeñas embarcaciones para un navío más grande). Entre escampar y descampar, sinónimos: finalizar, interrumpir una operación, cesar un empeño o acción, despejar, franquear, allanar, desatascar, franquear, desocupar. Sinónimo es calvero o calvelo, diminutivo de calva, paraje sin árboles en lo interior de un bosque, sitio pelado de vegetación. El descampado es un libro de poesía de Luis Felipe Vivanco en 1957 y en el Camino del Rocío se hace noche en escampaos. Una bonita soleá flamenca une el escampao de la intemperie y el escampao del paraguas: «La noche del aguacero, dónde estuviste metía, que no te mojaste el pelo.» Malo es dudar en materia de amores y malos son los celos.

ESCAMPAO
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minivídeo

 

macarra.

Profesor Lebrato con Rafa Iglesias, Manu Sánchez y Álvaro Martín

vídeo (2:26)

macarra. [702 mil googles] (en Dile desde 2001) Del catalán macarró < francés, maquereau [makró] (macró se ha oído hasta hace poco en Barcelona). maquereau es caballa (como tuna, tuno, de los atunes) < neerlandés makelaer < maken, hacer. Persona agresiva, peligrosa, achulada, vulgar, de mal gusto, rufián (chulo putas o dedicado al tráfico de la prostitución). Se usa también en femenino, visible en los vídeo juegos, género que revitaliza la palabra, y como nombre de tribu urbana frente a pijos. Francisco Umbral, en Diario de un snob 2 (1978) El gamberro y el macarra son las formas agresivas del hortera. Los caracteriza la aceptación dulce y dolorosa de todos los mitos de mercado, de todas las conductas pequeñoburguesas, de todos los mimetismos. Ángel Oliver, en El androide y los feminismmos (1980): La puta y el macarra son dos arquetipos de todo tiempo con rango de contravalor cultural.

En Los gitanos de Jerez: historias, dinastías, oficios y tradiciones, de Juan de la Plata en 2001, leemos: En Jerez hubo un Luis Soto Monje, encargado del freidor familiar de la tienda de El Callejón, que existió en la calle Lancería, célebre gitano gracioso a quien llamaban el Jorobao Macarra. En arte tenemos, del período azul de Picasso, La macarra, composición alegórica propiedad del Museu Picasso de Barcelona. César Manrique escribe De qué va el rock macarra (1977). Diego Galán en Reírse en España? (1974) dedica un espacio al macarra. Macarra es nombre de personaje de teatro, Universidad de Veracruz, 1988. Hay un grupo Los Macarra y se habla de auténtico heavy macarra callejero en español. Jorge Ilegal tiene una canción Soy un Macarra. God of War III. Recibió el Premio de Macarra más grande en la Spike Video Game Awards.

Chiste malo, que no haremos, es decir que un macarrón es un macarra grande. También, muy malo, que el actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, es, al fin, un caballa.

Joyce Carol Oates (NY, 1938) escribe en Blonde (Rubia, 2012): Estaba claro que era un macarra. Pero no cualquier macarra. ¡No, él no! Era un macarra par excellence. Un macarra nonpareil. Un macarra sui géneris. Un macarra con un buen guardarropa, con estilo. Un macarra con pomposo acento.

En Wikipedia.

Alguien es un Elvis macarra, irresistible para las mujeres.

Canis Canem Edit (vídeo juego 2006). Un macarra, Peanut, le pide ayuda a Jimmy por parte de su líder Jonnhy, pero éste se niega y Peanut dice que nada se le niega a Jonnhy, advirtiéndole que va a pagarlo. Pete le aconseja a Jimmy que sería mejor que se ganara la confianza de los macarras y de las macarras.

Johnny Vincent (vídeo juego): Johnny es el líder macarra de unos 16 años y sufre de paranoia por la rivalidad pijos-macarras pero se amigan al final del juego.

Es un macarra de barrio.

Mané Guisado. A pesar de que aprovechó esta circunstancia para practicar un humor macarra en algunas piezas de Emilio Aragón, la mayoría de sus apariciones iban dirigidas al público infantil.

Aspecto de macarra.

Disco, muy macarra de los 80.

Lovenista. Pero cuando una vez más la idea de pasar sus días con el chico de sus sueños está a punto de esfumarse, parece fijarse en ella Hiromichi, el macarra del instituto, por su perfecto cutis y la fragancia que usa: Lovenista.

Fast Times at Buddy Cianci, Jr. High. Brian interpreta una versión macarra de Romeo y Julieta, pero acaba resultando racista.

Cecilia Freire reconoce haber sido un poco macarra de joven.

Alden van Buskirk. Se trata de un antihéroe, un macarra, cruel, chulo e insensible, que encarna los contravalores y el estilo de vida que atraía a los enfants térribles de la generación Beat.

Sector Sur (serie de televisión). Es el prototipo de chico chulo y macarra que atrae a muchas niñas.

Te elegiría otra vez. Simbolizan el lado macarra que no se quiere tener, el lado femenino o masculino al que hombres y mujeres no suelen hacer mucho caso.