Etiqueta: vocabulario

léxico de lo que está pasando.

agravios: los de unas regiones con otras disfrazados de chistes malos o comparaciones odiosas.


autodeterminación: en sentido histórico, derecho reconocido a antiguas colonias respecto de sus metrópolis. En sentido amplio, realización o autogobierno de un pueblo o comunidad.


Ceuta y Melilla: plazas coloniales emancipables.


Cuba y Filipinas: ejemplos de emancipación al margen de lo que opinara el pueblo de España.


cuestión catalana: nombre histórico del tema (9.960 resultados en Google Libros).


democracia: en la vida social, partidario,a de lo que decida o vote la mayoría; en política, lema que se apropia la derecha constitucional.


derecho a decidir: el que desde España se da a Gibraltar y se niega a Cataluña.


derechos de Andalucía y otras regiones sobre Cataluña: como si China reclamara a EEUU porque su ferrocarril lo construyeron obreros chinos. Andalucía también podría reclamar a Francia o a Alemania por la contribución de emigrantes andaluces a la economía de esos países.


izquierda: concepto del siglo 20, en la sociedad de partidos, ya muy desconfigurado en el siglo 21, en la sociedad de oenegés.


libertad: no confundir con liberalismo, que es concepto económico. Se dice “somos libres” o “país libre” por decir algo, pero la libertad está en la base del pensamiento utópico. De la libertad, puede decirse como de la felicidad: todo el mundo aspira a ella aunque nadie sepa en qué consiste.


libertad, democracia y realización (personal o colectiva): bases de la configuración mental más extendida y propiciada por la política y los derechos humanos.


Luxemburgo o Bélgica: países soberanos y miembros de la UE más pequeños que Cataluña (32.108 km2), por no hablar de Mónaco, San Marino, Liechtenstein, Malta o Chipre.


monarquía: sistema que peligraría en caso de unión España Portugal en una república ibérica.


Morón, Rota, Gibraltar: suelo no nacional que no se oye reclamar a partidarios de la unidad de España.


Portugal: socio natural de una república ibérica de la que tampoco hablan quienes sostienen que dividir España va contra la fuerza de la unidad.


realización (personal o colectiva): objetivo a alcanzar en recursos humanos, trabajo en equipo, trato entre personas y base del respeto. La realización en política puede ser autogobierno, autogestión, etc.


referundismo: mejor modo de llamar a esta última fase de la cuestión catalana.


régimen del 78: neologismo cada vez más extendido.


saharaui: pueblo al que España dejó a su suerte en 1974.


Venezuela: independiente desde 05/07/1811, España tardó más de 33 años en reconocerle su independencia (30/03/1845).


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AGOSTO para leer.

agosto

Dado que ninguna editorial se interesa por lo que uno escribe, tengo que ser yo ‑como Lázaro de Tormes o como Juan Palomo‑ quien haga de editor, narrador, protagonista, autor y publicista. Para cuya vanidad, me dije: si uno recomienda los estrenos de sus amigos (los dos más recientes: Salvador Compán y José María Conget), ¿por qué no publicar tus propias novedades? Pues novedad es autoantologarse,[1] ir quitando de cada libro lo que menos pesa y lo que hacía los libros más pesados.

Ligerito, pues, de algún verso de más y de alguna torpeza suelta, os doy Agosto, el diario más o menos poético de un zángano en vacaciones, escrito entre Fuenteheridos‑Sierra y Sanlúcar‑Mar, Sevilla al fondo, cerrando el Triángulo Montpensier de la Buena Vida que me procuro siempre en vacaciones. Noli me tánguere, que me tango yo solo. Que ustedes lo pasen bien y a Dios.

[1] Advierto que el DLE no reconoce antologar, sino antologizar. Gracias al Corominas, me entero de que antología viene del griego ánthos, que significa flor y lego, yo cojo, yo recojo. Por tanto, no hay ninguna razón contra el verbo antologar, regresivo de antologizar, de la cual palabra podríamos decir lo que se dice de ofertar, que es una derivación del sustantivo oferta que usurpa la casilla del verbo ofrecer, que antes estaba. La duplicación antologizar es similar a la que se da en amplificar, que no es mejor que ampliar, o que gasificar, horrible verbo tan horrible como gasear. Antologuemos, pues, y que antologice la Academia lo que ella quiera.


mito y timo del refugiado (receta).

Primero se sigue fomentando el uso de la guerra en las antiguas colonias, guerras perversamente rotuladas como misiones de paz y bajo mandatos de la Onu. Después nos vienen con que hay que acoger. En el grupo de acogida se mezcla a quienes huyen de la guerra (su drama es menor que el de quienes se quedan) con la migración que viene huyendo del hambre. Ya tenemos la foto fija en todos los telediarios. Mediterráneos. Pateras. Saltos de frontera. Ya tienen las oenegés argumentos para su lucrativo negocio, la Iglesia al fondo, padre Ángel. La ciudadanía europea se presta al lacrimeo de dos maneras: engordando el mito del voluntariado (personalmente o mediante contribuciones) y engordando el mito de que hay que acoger. (Cuando nada impide a nadie meter en su casa los refugiados que quiera.) El timo consiste en no ir a las causas: si no hubiera guerras ni hambre en el mundo, no habría refugiados. Pero en ese caso, ¿qué sería del glorioso ejército español?, ¿qué sería del Airbus Military que bien pensantes ingenieros montan en Sevilla todos los días? La presidenta Susana Díaz anda en París vendiendo la burra de otro obsceno proyecto. Se llama Centro de Fabricación Avanzada (CFA), añadido a Navantia, y dará empleo a trabajadores sin escrúpulos en Puerto Real. Claro que, de escrúpulos, no se vive, dice el alcalde de Podemos de Cádiz. mito y timo son palabras en anagrama, con las mismas letras. De ahí lo fácil que es confundirse y confundirlas.


la pared.

machete al machote 20170612.jpg

Entre el clavel y la espada (1939‑40), de Rafael Alberti, nos trae un eco de entre la espada y la pared. pared, en inglés the wall, el muro, de Pink Floid (1979) y de Wall Street.

Una pared une y separa a los amantes en la Fábula de Píramo y Tisbe, romance de Luis de Góngora (1618). La pared es canción de Bambino (Utrera 1940‑99); Entre la espada y la pared, de Fito & Fitipaldis.

entre la espada y la pared (446.000 resultados en Google) significa que, hagas lo que hagas, lo tienes crudo, y viene de cuando los espadachines se batían el sable, que algo tiene que ver con el machete y con a machetazos.

poner pies en pared (1.590G) o pie, en singular (5.650G), es tenacidad, insistir con empeño, de cuando los muchachos se retaban a trepar con soga por una pared, a ver quién llegaba más alto. Lo cuenta Ludaico Duver, quien nos trae esta cita de Quevedo en Cuento de cuentos (1626): Poner pies en pared no sirve de nada; yo lo he probado viéndome en trabajos, como oía decir: No hay sino poner pies en pared; y sólo sirve de trepar, o dar de cogote.

Figuradamente, las paredes hablan [lo que la gente calla]. Antes, tenemos las paredes han oídos y los montes ojos / las paredes tienen orejas y oídos / las paredes oyen (51.000G): frase proverbial que recomienda cautela cuando se trata algún secreto. las paredes oyen está en Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627). Y en La Celestina (1499): Callemos, que á la puerta estamos e, como dizen, las paredes han oydos. Y en el Quijote (1615) 2,48, en boca de doña Rodríguez, quien después de poner de vuelta y media a Altisidora y a la duquesa, suelta esta retención: Quiero callar, que se suelen decir que las paredes tienen oídos. Y en Las paredes oyen, comedia famosa de Juan Ruiz de Alarcón (1628).

Antítesis de las paredes oyen serían más sordo que / sordo como una tapia y las paredes hablan (234.000G); hablan, y de qué manera, desde los grafitis.

Este “machete al machote” (13.800G), escrito en versión vasco taquigráfica (76G), está en las paredes de Bajo de Guía, Sanlúcar, Cádiz, donde no es raro este tipo de feminismo pinturero.

machete al machote 20170612

enlaces:
Fábula de Píramo y Tisbe
La pared,
de Bambino

 

populismos.

Antonio Narbona sobre la palabra populismo:

«Joaquín Leguina (Podemos: el síndrome de Sansón, 2014) acuña su propia definición de populismo, que poco o nada tiene que ver con la del Diccionario (sinónimo de popularismo, tendencia política que pretende atraerse a las clases populares).

Leguina empieza calificando al populista de suplantador: el pueblo, es decir, la ciudadanía, es plural y variada, y cuando el pueblo actúa de forma unánime, la mayor parte de las veces se convierte en populacho, en masa, en chusma.

Le asigna como segunda característica la que mejor define al demagogo, esto es, la de ofrecer soluciones sencillas a problemas complejos.

Y termina hablando de su recurso permanente a actitudes religiosas: al hablar se muestra, sucesivamente, como la Virgen María, pura y casta, y como el Dios que ataca sin medida ni clemencia a Satanás, el enemigo, el culpable de todos nuestros males. En su discurso aparece también un infierno (al que los populistas van a enviar a los malvados) y un paraíso (al que sólo llegaremos de su mano). Sobran los comentarios.» [Antonio Narbona Jiménez, El diccionario y sus usuarios, Boletín de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, 2015]

Apostilla eLTeNDeDeRo:

1º. Todo partido, en tanto pretende atraerse a las clases populares, es populista (demagógico, vale decir), por tanto, no tendría sentido usar populismo como etiqueta para degradar un partido a otro. 2º. Según el uso y quien la usa, la palabra populismo es comodín o palabra‑baúl desde los partidos de centro contra los extremos (abusivamente calificados de extremistas) que pudieran disputarle su espacio electoral. De esta manera, extrema izquierda y extrema derecha se igualan y en populistas caben partidos neonazis (xenófobos o eurófobos) con partidos de nueva planta como Podemos. 3º. Decaído el comunismo (la gente joven ni sabe si existe un partido comunista), populistas ocupa el lugar de comunista (palabra‑estigma junto a terrorista, que continúa). 4º. A todo, ayuda que en inglés populismo se dice igual (populism) y tanto Obama Hillary Trump como Merkel como Rajoy y Susana Díaz están encantados con la palabra populismo.

Así que muévanse: ¡sean populistas!

–enlace a Populismos.

elogio del tampoco y menos abusos del también.

Oído a la mujer del tiempo en Antena 3: No descartamos *también que haya heladas en tal o cual punto de la península. Dice el diccionario: tampoco. De tan y poco. Adverbio para negar algo después de haberse negado otra cosa. Ni esto ni esto otro. Se usa igualmente para atenuar o refutar una aserción precedente. Hombre, tampoco es eso. Lo cual, que tampoco sirve para negar afirmando o para afirmar negando, que no es lo mismo pero es igual, modalidades ambas enunciativas.

–enlace a la palabra ‘limpia’, con especial aplicación a la regla femenina.

–enlace a elogio de ‘quien’ y menosprecio de ‘el que’.

–enlace a Zafarrancho Vilima.