Etiqueta: Padilla Libros

pompi(s). culo.

Álvaro Martín cagando 2018-12-16 at 17.07.01
Álvaro Martín escribiendo el guion para su Zafarrancho Vilima

Como hay lenguaje de catequesis, hay lenguaje de CACUTEPEPIS, acrónimo de caca, culo, teta, peo y pis, picardías de la infancia de las que huye la Iglesia. Eufemismo eclesial y algo cursi es pompis, palabra en español muy posterior a culo (1155) o nalga (1400), como demuestran las Gracias y desgracias del ojo del culo, de Quevedo, desde principios del 17 (1628), reeditadas por Padilla Libros (Sevilla, 1996), con prólogo y notas de Daniel Lebrato, quien se hace pasar por “maestro oculista”.

pompis con ese o sin ese (como bajini o bajinis, nalga o nalgas) (pompi sin ese gana en internet y en Andalucía, 22 a 19) viene del latín pompa y no hay que confundirlo con otro latín pompa, ceremonia, que da pompas fúnebres.

El pompis de pompa procede de una máquina para elevar agua y, de ahí, ruido; la bomba de artillería vendría después. Hay pompas de jabón y antiguamente hacer pompa era ahuecar la falda para sentarse. Una Dissertatio theologica de pompis satanae (Disertación teológica sobre el pompis de Satanás) se publicó en Alemania en pleno siglo 18 (1758). Quien decía pompi no cagaba, hacía popó. Hablen bien, caguen a gusto, lávense con agua de bidé y no se limpien el culo con el diccionario.

gracias

ENLACE a Gracias y desgracias del ojo del culo, en Blogspot

Próximamente, POMPIS en Zafarrancho Vilima (enlace a audios Cadena Ser)


las manos (☞) (☜)

La buena educación prohibía señalar en público. Entre las personas maleducadas, se siguen llevando estas manos de dedo índice acusador o para advertir lo importante en un texto. Copie y pegue estas manos (☞) (☜). Resisten el lenguaje html. También, recomendables y resistentes, estas viejas marcas tipográficas:

( Ω ) ( ¶ ) ( § )

Quien más sabe de tipografía
no sabe tanto
como sabe Padilla.

Padilla Libros.

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breve historia de un cuadro.

óleo de Rafael Moya

Quedamos un miércoles de noviembre. Con el cambio de horario al de invierno, yo había vuelto a Sevilla tras medio año en Sanlúcar de Barrameda. Mediodía en los veladores al sol del bar La Espumosa, Marqués del Nervión, 116. Nos echamos un par de cruzcampos heladas y unas manzanillas. Rafael me había dado, en su bolsa, su regalo sorpresa: un óleo 20 x 20 cm, algo más con su marco plateado. Allí estaba la curvatura del círculo, cuadratura también: una cara‑culo o un culo‑cara donde la nariz era el ojete en la instantánea de un peíto (palabra de Rafael); una lengua pintada y femenina por boca, lentes quevedos, mostacho y perilla en circunferencia con ojos de mujer: todo intencionadamente ambiguo. También yo estoy en el cuadro: me pasa por mi cráneo pelado y por mis gafitas redondas: Lebrato y Quevedo, macho y hembra, escatología y placer, todo allí. De La Espumosa, nos fuimos a comer a Trashumante en Juan de Mata Carriazo, 4, San Bernardo. Ravioli, canelón de puerro, presa ibérica, revuelto de morcilla, ensaladilla de pulpo, tinto Entrechuelos de la Tierra de Cádiz, 2 cañas y un agua grande más chupito de la casa: 49,60 en total. La sobremesa la hicimos en el Bar Nuria, todo un clásico. Le tocaba pagar a Rafael: ¿Qué quieres tomar? –Tónica, empecé a decir con intención de “con mucho hielo y limón”, pero Rafael se anticipó: –Con ginebra. Me dejé llevar (no frecuento el género) y nos pusimos ciegos de gintónics a base de Bombay Sapphire, Nordic, bayas de enebro, lima, cardamomo: un experto mi primo en una especialidad que yo no le conocía, y nos pusimos tanto que, a la hora de irnos, ya pagamos a medias. Pasaban las ocho de la tarde noche; como sobremesa, ya estaba bien. Nos sonaban los teléfonos, de nuestras respectivas, y había que coger las bicis sin que se notara nuestro estado ‘positivo’. Rafael vive al lado del Nuria pero yo tenía que volver hasta San Lorenzo de modo que él, preocupado y maternal, me hizo darle un toque en cuanto llegara a casa. La foto whatsapp, yo en mi portal, fue a las 20:30 de aquel miércoles 8 de noviembre, hace justo una semana. Hoy día 15 el ojo de Rafael descansa en paz en su sitio natural, la librería Padilla de Sevilla, Trajano, 18, donde en 1996 vio luz de imprenta la primera edición de las Gracias y desgracias del ojo del culo de don Francisco de Quevedo, edición que Padilla tuvo la feliz idea de encomendar a Daniel Lebrato, maestro oculista. Lo que sigue en fotos es la secuencia de los diferentes sitios que ha ido buscando el cuadrito hasta acabar en Padilla empezando por la taza del váter, y ahí en diálogo con el bidé, que uno es muy limpio; luego en el salón, primero en coloquio con Monstruo, de Buly, mi mascota, después con Toro Grafito, de Aitor Lara, y por último en el escaparate de Padilla donde, entre libros, se le ve al cuadro tan a gusto. # Me falta añadir que Rafael es doctor y que el Ojo del culo debe su éxito, en gran parte, a colegios y simposios médicos, particularmente de medicina interna, que entre sí el libro se lo regalan o usan como objeto de protocolo. También, que a la mitad de este viaje que dura ya veinte años, la moraleja del culo se cebó con el mío, que me vi operado de cáncer de colon y desde entonces cuido mi tercer ojo con especial cariño. Pueden leerlo en De colon a columna junto al corto Hablando en fermo (como si fuera en serio, de 1:13 minutos). Gracias, y no desgracias, a Padilla Libros y a Rafael Moya Santana.

Daniel Lebrato, 15/11/2017.


enlaces:  fotos del cuadro de RM,
De colon a columnallámenle poesía,
Hablando en fermo, se supone película.


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Rafael Moya Oja del culo 12

intrusismo en la Feria del Libro.

Daniel Lebrato firmando ejemplares ajenos en la feria del libro foto Pepe Morán 19 05 2017.jpg

La Policía Nacional ha detectado un nuevo tipo delictivo en ferias del libro: el supuesto autor que, haciéndose pasar por otro, se cuela en las casetas para firmar libros que no son suyos.

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Posado de Padilla y el espontáneo.

–Creemos que se trata del típico envidiosillo que quiere llamar la atención porque no tiene estreno editorial ni hueco en el cartel ‑declaran con indignación desde la Feria del Libro de Sevilla.

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En la imagen, el intruso firmando ejemplares de José Antonio Moreno Jurado. A la derecha, la víctima del engaño, Rafa Iglesias. (Fotos Pepe Morán.)

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Bécquer y Camarón, por Benito Moreno

Camarón por Benito Moreno
Camarón de la Isla, por Benito Moreno

BÉCQUER Y CAMARÓN POR BENITO MORENO

En Sevilla y dentro del reciente Homenaje a Bécquer, al cumplirse los 180 años de su nacimiento, se echó en falta a Benito Moreno (n. 1940), pintor y cantautor sevillano que en 1980 se atrevió a meter algunas rimas de Bécquer por canciones y sevillanas. Es verdad que Benito ya no da recitales, pero acude a donde lo invitan, se deja querer cuando lo quieren y está en edad, sin el pretexto de Bécquer, de recibir atenciones y reconocimientos de su ciudad.

Benito Moreno

Lo más escuchado de Benito es Ra, ra, ra, canción de los lobitos que marcan y ganan una pasta a costa de los borreguitos hinchas, tema que José Ramón de la Morena fichó como sintonía para su programa El Larguero en la Ser. Ironías del arte y del fútbol. El último disco de Benito se llama Mis sombras completas (2010).

Benito Moreno, Josele, Máximo y Meli, en Librería Padilla.jpg
Benito, Josele, Máximo y Meli Moreno en Librería Padilla

Una muestra permanente de su obra pictórica o gráfica se deja ver cualquier día en librería Padilla, ahora en Trajano 18, y pinchando aquí. Pasen y vean y, cuando puedan, pónganse los cascos.


–Benito Moreno, Rimas. Cara A. (15’ 55’’) y Rimas. Cara B. (16’ 10’’), comentadas y subidas por Miguel Ángel Alcedo Letrán a su canal de Youtube.

–Benito Moreno, Me han quitado lo bailado (1999), disco donde se demuestra con canciones grandes cómo Benito Moreno es a Sevilla lo que Carlos Cano fue a Granada.

Página oficial de Benito Moreno.

Biografía de Benito Moreno en Música para nostálgicos.


 

LOS LIBROS

TdC Daniel Lebrato La Carbonería 16 10 2014 foto Cristina Montoro (3)

LOS LIBROS

Los libros son una superstición y, quizás, la peor: que hay que leerlos. Si te cae encima una gran mentira o una gran pamplina, pide que no te venga encuadernada. Libros son los de texto y los libros sagrados, repertorio de las barbaridades de donde venimos. Los libros ni son buenos ni son malos. Sirven de adorno, para afirmar la pata de un mueble cojo, tapar un desconchón, arder en la chimenea o para hacer pesas. Sirven también como testigos de que hubo una vez alguien que concibió la gloria. Porque quien escribe pretende añadir un renglón o un solo verso al gran libro de la creación, lo cual es una forma de creer en Dios. Guarden los libros. Un libro, con sus pastas, con su lomo, con su peso, con su volumen, con sus páginas de respeto y con la firma allí puesta: es como una Capilla Sixtina que no nos cabe en la cabeza y, sin embargo, nos cabe. El dedo de Adán como el dedo de ET. Lo que los hombres llamaron la cultura.

José Antonio Moreno Jurado

JAMJ

JOSÉ ANTONIO MORENO JURADO

SEXTINA LIBELADA EN ELSOBREHILADO

 


PALABRAS PARA FEDRO,

de José Antonio Moreno Jurado,

editado por La Isla de Siltolá
y presentado en la Casa del Libro de Sevilla
el jueves 15 de enero de 2015
por Alberto Guallart y Daniel Lebrato,
con Pilar Villalobos y Jose Marrodán.

PLAZA DE LA ENCARNACIÓN

          Cada uno es Cernuda como Dios le ayuda
Daniel Lebrato

Esto que van Padilla y José Antonio
calle Laraña arriba (eso fue el curso
79 y esto es un soneto):
–Ese que ves ahí también escribe.
–Y aquel, y aquel, y el otro, el de la moto:
la ciudad de la gracia o la desgracia
de estos a dedo y ego condenados.
–Si por mi casa pasan con sus gracias,
se las publico, y punto, y de eso vivo.
–Tú, sí, José Manuel, a mí me matan.
–Ven por aquí, que vamos a la plaza
por papeles de estraza y un pirulo
de versos fritos calentitos. –Vamos.
–Y gracias y desgracias: ¡las del culo!
Y luego, en estrambote,
caló el Moreno, requirió el Jurado,
miró al mercado y dijo al hombre: –Póngame
cuarto y mitad de Fedro libelado.



 

FEDRO COMO EL ALBATROS

          Ses ailes de géant l’empêchent de marcher
Charles Baudelaire

Bajaban de la acrópolis turistas
de dos en dos, en grupo, gente sola.
Traían con el sol en los talones
sus cámaras cargadas de cultura
y democracia. Esto que ven será
‑dijo la guía‑ espejo del futuro:
aquí estudió Protágoras con Sócrates,
aquí fue el Siglo Quinto; aquí, el Banquete
–hoy, musgo y lagartija y una sombra
que desenfoca fotos y elegías:
la explotación del hombre por el hombre.
Y Fedro, el descreído,
duda, como el albatros, de sus alas:
si es él ‑no un dios‑ el que hasta el mundo baja.


 

SEXTINA LIBELADA
de José Antonio Moreno Jurado

Mira, Fabio, la rima e las ideas
atendamos de un viejo et subtil monje
que, mensurando la alma del poeta
a fuer de cierta alquimia, de su boca
sacó et su alambique esta receta.
Fuese del año mil. Fuese en Sevilla.

Parió, pues, la cibdad, venal Sevilla,
babamonstruos del diablo en su receta.
Son cornudos corsarios que en la boca,
por parecer que tienen de poeta,
vomitan la maldad que face al monje
mudar por los conventos las ideas.

Poetastros et locas sen ideas
que más parecen sapos. Cierto monje
les cuece los laureles de poeta
et van ansí diciendo por su boca
versillos de almidón et la receta
la venden por las calles de Sevilla.

Truhanes parlanchines en Sevilla
con aguachirle escrito en la receta.
Parnaso sevillano que de boca
prostituye la luz et de poeta
sólo viste la saya de algún monje,
mas non virtud, empero, nin ideas.

Non es de puridad, pues las ideas
aprendieron dormidas, como el monje
que se durmió leyendo a algún poeta
de la latinidad. Después la boca
–¡cuán fácil ser pastiche o ser poeta!–
llaman fibras e esencias de Sevilla.

Mas todos a la postre, ay Sevilla,
tal el falso doctor, te dan receta
de cómo, sin amarvos, et por boca
et non por corazón, serás poeta.
Ansí alcanzan la mala fe del monje
et la poca visión en las ideas.

Saca, Fabio, del monje la receta:
adula con tu boca et tus ideas
si quieres, en Sevilla, ser poeta.