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dragomán (exposición de Aitor Lara).

dragomán

En otoño de 2015 se llamó Confines y estuvo expuesta en la Galería Rafael Ortiz. Hoy ‑con variaciones (lo que al autor le sobra es material)‑ se llama Dragomán y está en la Casa de la Provincia, plaza del Triunfo, Sevilla, hasta el 19 de este mes. Él es Aitor Lara, fotógrafo, y su trabajo más notorio cuelga en la fachada de Fnac, en la Avenida. Esta vez, el rostro espectacular del dragomán (traductor, en árabe) parece el de Manuel Molina Jiménez, el de Lole y Manuel, muerto en mayo de 2015. Si no la han visto, no se la pierdan.

En el centenario de la Revolución Rusa, otro día hablamos de los límites del arte y de si el arte ‑al margen de la intención del artista‑ sirve para cambiar la realidad o para apuntalarla y para que dure más. (Lecturas novadoras o conservadoras del arte. Hay mucho escrito. Se admiten ideas.)

aitor-lara-fnac

[eLTeNDeDeRo]

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editorial: ¡Salud y força al Estatut!

2015.08.18. Daniel Lebrato por Alicia Domínguez Albarrán acuarela 18 08 2015
acuarela Alicia Albarrán

(VÍDEO 1:52 minutos)


Mi querida gente todavía está a tiempo de mandar un mensaje de solidaridad al referundisno catalán y universal: derecho a decidir. Quienes supuestamente no se movilizan porque el referundismo es de derechas, que se salgan de ahí: ¡claro que es de derechas! Mi Betis bueno, mi virgen del Rocío, mi barrio, mi casa. Todo lo que queremos conservar y empieza por mi, es conservador, es de derechas. Pero eso no quita que esos valores de mi equipo, mi cofradía, mi territorio, sean valores universales, patrimonio irracional de hombres y mujeres de todo el mundo. Y es que el partido que se juega Cataluña y España no es de derecha frente a izquierda (no al menos si por izquierda entendemos Izquierda Unida, Julio Anguita, Alberto Garzón, Nicolás Sartorius o Joaquín Sabina).

PP y Psoe ponen la raya, la línea roja, en Constitución sí o no y lógicamente un país que se independiza tiene que romper (¿cómo lo va a hacer, si no?) con la Constitución del país del que se quiere emancipar. Vayamos al principio que es, al final, el 155: ¿alguien se cree que España o cualquier nación que en el mundo es y ha sido se desprende con gusto y voluntariamente de alguna parte de su territorio, por pequeña que sea (ahí está el islote Perejil con bandera española)?

Al Rey y a Rajoy yo los comprendo: guardan sus cabras en su corral. Lo que no se entiende es que mentes libres y abiertas no se den cuenta de que, como ha ido cambiando el mapamundi, el mundo que conocemos con todas sus fronteras seguirá cambiando, cambiará y cambiará. Honor a la Cataluña que se ha saltado las leyes española para tener sus leyes propias. Salud y força al Estatut.


(VÍDEO 1:52 minutos)


 

a quienes hablan de otra cosa.

En una sociedad frivolona que ha transmitido y multiplicado consignas como “sé tú mismo”, “es tu derecho”, “si a ellas les gusta” (el velo islámico, sin ir más lejos) o “a quién le importa” (lo que yo haga) y otros lemas soberbios, válidos para la educación, la moda, los modales, las opiniones o los tatuajes, surge de pronto el soberanismo, soberana estupidez cara a la Aldea Global.

Pasa que no es la hora de salir con “¡menuda tontería!” y con lo que de verdad importa: “las clases sociales” o “las condiciones económicas de las clases bajas” versus “los Pujol”, que lo explican todo. Dada una sociedad que fomenta estos tres valores, que son, a saber: democracia, libertad y realización personal, el nacionalismo (como plasma colectivo) es mejor que quienes desde la patria autoritaria pretenden desprestigiarlo.

Y, en todo caso, desafío soberanista, y no otro, es el partido que se juega. Ojalá lo gane Cataluña con toda su pamplina a cuestas, porque ganaremos todos; también para que pasado mañana hablemos de otra cosa.


nombres propios.

Junqueras, Puigdemont, pueden estar quemados uno a uno. El pueblo catalán puede estar, de ellos, hasta la coronilla (si ya lo estamos). Pero hay algo trágico en su empeño, algo que se dio en Numancia o en Fuenteovejuna, y que estallará en botellas de cava largamente guardadas para ese día.

No importa que yo no tenga el gusanillo en el cuerpo ni esa botella en la nevera. Como vagones de un tren muy viejo y descarrilado, o como parte de una pésima serie por entregas, pasado mañana tendré también que responder a papá, cómo acabó aquello, abuela, qué pasó después.

Y puede que caigan y cambien algunos nombres propios, Puigdemont, Junqueras. No pasa nada: porque así pasa siempre y porque arribarán más urnas y más urnas y el voto dará al miedo y a la bestia su merecido. Acudid, corazones, a Cataluña y, con Cataluña, proclamad vuestra propia independencia.


 

dOMiNiCaL 17 09

«¿Sabéis quién toma las riendas cuando no podéis hacer nada? Él es tú. Un duplicado. Un Judas.» No se pierdan la presentación de Alfonso Garrido Bueno, su breve relato en El Sobre Hilado: Nunca se brilla sin oscuridad.

«Hizo brillantemente su labor de zapa en nombre de la izquierda y redujo a cenizas la ilusión de cambio de millones de creyentes.» Con The Leader, vuelve Antonio Cabeza Delgado.

Y el viernes 29 cita con Rafa Iglesias, quien ofrece su curso de dibujante para gente que se parta de risa.

FINAL: FUNDIDO A NEGRO.

Cito a Rafael Sánchez Ferlosio: “abomino de la fiesta de los toros no por compasión de los animales sino por vergüenza de los hombres”. Del mismo modo, abomino del actual debate soberanista no por amor a la independencia de Cataluña sino por rechazo de la unidad de España tal cual Mariano Rajoy y la Constitución del 78 o lo que dice la gente que sabe de leyes lo que ignora de historia. Nadie tiene derecho a hablar cuando alguien no puede, aunque sean tonterías y, del soberanismo, yo también me río. Pero no hago el juego a los demócratas. eLTeNDeDeRo hablará cuando Cataluña pueda hablar.

Que tinguem sort, Daniel, 17/09