Etiqueta: Quevedo

citas y frases en redes sociales.

filosofos1

En redes, particularmente en Twitter, hay algunas conductas que no entiendo. No entiendo que alguien me haga perder el tiempo con su ¡Buenas noches! o ¡Buen día! No entiendo el tuiteo de frases maravillosas; frases que pueden ser ‘bonitas’ [46 millones de gugles], ‘de amor’ [18.5 millones], ‘de la vida’ [17.7], ‘célebres’ [6.25] en todo caso; eso que mi querido Miguel Florián me describió por su nombre: doxografía. [1]

Páginas grandes superficies de frases célebres, en Internet hay, más que muchas, demasiadas. A la vieja doxografía de didáctica positiva, ha venido a unirse una dilatada serie de subrayados sin carácter moral, sino al contrario, fragmentos de escándalo o de maldad que llaman la atención por su frescura o su insolencia: son los malditos. [2]

Frases malditas las hay con carnet de dandis, extravagantes decadentes o torturados (Marqués de Sade, Oscar Wilde) y las hay entresacadas de autores incluso muy creyentes o conservadores; pongamos que hablamos de apocalípticos o integrados (Umberto Eco, 1964).

Son apocalípticas las frases: –No puedo exigir a los de los demás mis virtudes, ya es hermoso si encuentro en ellos mis vicios. –Las gentes honradas me producen horror. –La felicidad de los seres jóvenes buenos y generosos es casi terrible; llega incluso a dar miedo. –No se puede conservar la lucidez y creer en Dios al mismo tiempo.

Y serían de autores integrados estas otras: –Somos un saco de hediondez (Gracián). –No hallé cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte (Quevedo).

Hay frases que nos hacen dudar pero tampoco el arte del subrayado es ciencia exacta, ni lo tiene que ser: –Temo al infierno porque es la temporada del confort (Rimbaud). –Español que vives a oscuras, haz una hoguera para los curas (Valle-Inclán). –La vida es como la escalera de un gallinero, corta y llena de mierda (Dürrenmatt).

Lo que aconsejaría a la juventud tuitera metida en frases como estampitas (pues la mayoría viene ilustrada con la foto imagen del personaje citado) es que repasen sus fuentes y, sobre todo, que lean mejor obras completas y originales donde –¡oh sorpresa!– tal vez la frasecita famosa ni está ni se la espera: ha sido lucubración de comentaristas o exégetas sin escrúpulos.

Lo último que yo puedo decirles es que renieguen de autoridades impuestas por el sistema, supongamos Gandhi o Nelson Mandela (¿tal como están hoy India o Sudáfrica?), Teresa de Calcuta o Luther King (¿tal como están las Iglesias?). Elijan personaje. Elijan obra y lean lo que puedan.

Otro día hablamos de cómo la construcción de personajes es parte fundamental del manejo del invento que se llama (miedo da decirlo) Occidente, Europa, España, democracia, libertad, libertad de expresión, opinión pública, persona o persona humana con sus derechos humanos. De momento, les propongo un ejercicio sobre cuatro autoridades colocándolos en la tertulia de alguno de los medios que manejan conciencias y voluntades: Tele 5, Antena 3, La Sexta, La 4 o La 1 de RTVE. Pienso en los sobrevalorados nombres, con sus citas correspondientes en los altares, de Unamuno, Ortega y Gasset, María Zambrano o Chaves Nogales. ¿Qué aportaron estos a la liberación de los mundos esclavos que conocemos; al compromiso de las ideas, a la liberación de las cadenas del pensamiento? Si me preguntan diría que ¡absolutamente nada!

[1] La doxografía (del griego doxa, ‘parecer’, ‘opinión’) es una rama de la literatura que comprende aquellas obras dedicadas a recoger los puntos de vista de autoridades del pasado sobre filosofía, ciencia y otras humanidades. El término fue acuñado por el alemán Hermann Diels en su Doxographi Graeci (Berlín, 1879). Muchas de las obras de los grandes filósofos griegos no han llegado hasta nosotros; nuestro conocimiento de las mismas depende de autores menores que recogieron fragmentos o paráfrasis de esas obras perdidas. Fundador de la doxografía se considera a Teofrasto (371-289), autor de Opiniones de los físicos. Otro ejemplo clásico de la doxografía griega fue Diógenes Laercio (siglo 3) en Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres.​

[2] A los malditos dedicó Daniel Lebrato A vosotros que sois menos personas que una dilatada y compleja literatura relato en El fantasma de La Glorieta (suplemento literario de La Noticia de Huelva), 24 de noviembre de 1984, edición Félix Morales y J. J. Díaz Trillo.

el sentido del sentido del humor.

No hay peor Zoido que el que no quiere oír
Rafa Iglesias, sentido crítico.

(esperpento, sátira, crítica y mal gusto).

Valle-Inclán llamó a su sentido del humor ‘esperpento’, palabra en el Diccionario desde 1726, revisada en 2014, de origen incierto: persona, cosa o situación grotescas o estrafalarias. La invención de Valle fue designar su estética en su teatro, pero no solo: hay esperpento en La pipa de kif (poesía, 1919), Tirano Banderas o El ruedo ibérico (novelas de 1926 y 27). Don Ramón mismo tenía algo de esperpéntico.

Tiramos de Wikipedia. El esperpento hace su aparición en 1920 con Luces de Bohemia. Esperpento. En la madrileña calle de Álvarez Gato (el callejón del Gato) había un espejo cóncavo y otro convexo que deformaban la figura. Max Estrella, a Don Latino, en la escena 12 de Luces de Bohemia: «Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas». Más que un estilo o técnica teatral, el esperpento es una poética. Valle-Inclán, a Gregorio Martínez Sierra, ABC, 7 del 12 del 28: Hay tres modos de representar el mundo: desde abajo, de frente o desde arriba[1]. Desde abajo se ve a los personajes como héroes de condición superior. De frente, como si fuesen nosotros mismos (como en el teatro de Shakespeare). Y desde arriba, como seres inferiores, los dioses se convierten en personajes de sainete; sus precedentes serían Quevedo y Goya.

Otra manera trifásica de ver el humor nos la da la pareja reírse con / reírse de. En reírse con, dos se ríen y de la misma cosa. En reírse de, la parte cómica o humorista se ríe de lo que a la parte humorada no le hace ninguna gracia, sea Agamenón (objeto de la sátira) o su porquero (podría ser de mal gusto). Es el desencuentro que estuvo en la base (nunca en la justificación) de la fobia yihadista contra Salman Rushdie (Versos satánicos, 1988) o Charlie Hebdo[2]. La condena al extremismo asesino no libra al humor de una incoherencia previa: métete con los tuyos o ríete de los tuyos: no de lo mío o con lo mío, porque no le veo la gracia o porque mi cultura o mi religión demandan otro código de conducta, otro sentido del humor. Es también, salvando las distancias, el juicio que nos merecen las bromadas andaluzas sobre catalanes o Cataluña. No van sobre, van contra. Noam Chomsky incluye este uso del humor como mecanismo del poder para desviar la atención y distraer conciencias. Juan Carlos Ortega, en claras palabras, da una visión de lo mismo fácil y directa. Queden con ella y con la segunda parte de La Corte del Rey Bobo, donde me aplico al cuento. Se admiten ideas.

Enlace a Juan Carlos Ortega

Enlace a La Corte del Rey Bobo


[1] En teoría clásica: 1. tragedia y épica, 2. drama y 3. comedia.

[2] Charlie Hebdo. Semanario satírico francés de izquierdas desde 1992. Tomó su nombre de una publicación satírica anterior: Hara-kiri y Hara-kiri hebdo. Su labor fue motivo de juicios, debates por la libertad de expresión, acusaciones de provocaciones a facciones religiosas y atentados; uno de ellos con cócteles Molotov en 2011. El más grave ocurrió el 7 de enero de 2015 en su sede parisina, cuando dos encapuchados asesinaron a doce personas además de herir de gravedad a otras cuatro.


la edad y la rebeldía.

Siguiendo el debate electoral duré hasta el tema de la vivienda. Ahí, Pablo Iglesias exigió que se cumpla la Constitución (esa es su perla; él, que quiso un día romper el candado del régimen del 78) donde dice: “todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”. Yo, que, por mi edad y mi militancia, soy agua de un río que va a desembocar a Podemos, pensé: ¡qué vergüenza!, ¿ni una palabra sobre la distribución y tenencia de la propiedad de la tierra o del suelo? ¿Solo se va a entrar desde la ‘izquierda’ en el debate entre vivienda de alquiler o en propiedad? ¿No hay ocupas? ¿Nadie sin techo? ¿No hay latifundios de suelo urbano como los del campo de la marquesa? Apagué la tele y me fui a lo Quevedo: ¿No ha de haber una izquierda más valiente?

Dos ilustres, que admiro y quiero, evolucionaron, con la edad, hacia la rebeldía: Valle-Inclán y Antonio Machado. Cada uno se alejó y tomó partido lejos del conservadurismo que impregnó al final a su generación del 98. No es mi caso. Caso inverso. Yo, a mi feliz edad, no me he radicalizado en mis ideas: me he quedado más solo que la una. Fue el Pce quien se pasó a la monarquía (Pactos de la Moncloa, 1977) y fue Izquierda Unida (1986) quien abandonó el análisis marxista hasta diluirse en ese azucarillo propagandista de la Constitución que ha acabado siendo una Izquierda Unida Podemos gendarme del Estado del Bienestar (“lo que realmente importa a la gente”), enganchada al carro de la unidad de España y consintiendo un juicio al Procés que en otro tiempo no tan lejano, y por muy de derechas que sea lo del Procés, hubiera movilizado a toda la España roja o progresista.

Se entiende que no votaré y que mi fracaso sea que ninguna sigla reconocible, ninguna petición vía redes sociales rentabilice la abstención crítica: algo frente a tanta estulticia. Nada, nada, al otro lado del río.

Termino por Bécquer: ¡Dios mío, qué solos se quedan los nuestros!

pompi(s). culo.

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Álvaro Martín escribiendo el guion para su Zafarrancho Vilima

Como hay lenguaje de catequesis, hay lenguaje de CACUTEPEPIS, acrónimo de caca, culo, teta, peo y pis, picardías de la infancia de las que huye la Iglesia. Eufemismo eclesial y algo cursi es pompis, palabra en español muy posterior a culo (1155) o nalga (1400), como demuestran las Gracias y desgracias del ojo del culo, de Quevedo, desde principios del 17 (1628), reeditadas por Padilla Libros (Sevilla, 1996), con prólogo y notas de Daniel Lebrato, quien se hace pasar por “maestro oculista”.

pompis con ese o sin ese (como bajini o bajinis, nalga o nalgas) (pompi sin ese gana en internet y en Andalucía, 22 a 19) viene del latín pompa y no hay que confundirlo con otro latín pompa, ceremonia, que da pompas fúnebres.

El pompis de pompa procede de una máquina para elevar agua y, de ahí, ruido; la bomba de artillería vendría después. Hay pompas de jabón y antiguamente hacer pompa era ahuecar la falda para sentarse. Una Dissertatio theologica de pompis satanae (Disertación teológica sobre el pompis de Satanás) se publicó en Alemania en pleno siglo 18 (1758). Quien decía pompi no cagaba, hacía popó. Hablen bien, caguen a gusto, lávense con agua de bidé y no se limpien el culo con el diccionario.

gracias

ENLACE a Gracias y desgracias del ojo del culo, en Blogspot

Próximamente, POMPIS en Zafarrancho Vilima (enlace a audios Cadena Ser)


lecciones del 98.

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Calle de la verdad, en Puerto de la Cruz, Tenerife

Hoy, como en 1898, abrir las noticias es llorar. Aparte los sucesos, y su escala por lo macabro, y aparte los deportes y el tiempo, que cultivan una vieja autosuficiencia (si ganaron los míos, si saco el paraguas) y aparte la prensa rosa, que edulcora una aristocracia que parece jamás será aborrecida, no hay noticia “en que poner los ojos que no sea recuerdo de la muerte”, como escribió Quevedo de la patria suya. La prensa solo habla con verbos como acusar, imputar, apelar o impugnar conjugados con sujetos como juez, fiscal, fiscalía o tribunal con complementos como orden o detención en nombre no del pueblo sino del imperio de la ley o de su homóloga la Constitución.

Todo va así desde que el bando nacional se ha apiñado en bloque contra el derecho a decidir de Cataluña, situación comparable con la España del Desastre y de la Generación del 98, cuando españolitos muy españoles tuvieron que asistir a la pérdida de Cuba y Filipinas, las penúltimas colonias (últimas: las que todavía quedan), lo cual removió la patriótica conciencia pero de qué sirvió: la historia siguió su curso por encima de aquella generación que gastó tanto lamento, tanta crítica hipercrítica y tanto “me duele España”. Partidos y personas capaces de pensar con ideas propias pagarán intelectualmente su falta de simpatía con la actualidad y su no sacar lección de lecciones ya aprendidas. Otra palabra muy en la prensa, donde hay tanto delincuente y tanto culpable, es el adjetivo presunto o presunta, de presunción de inocencia. ¡Presunta España!


 

sentido y sensibilidad del arte y la cultura (a propósito del Año Murillo que vive la ciudad de Sevilla)

Año Murillo

Cuanto más antigua y consagrada es la obra de arte, más atraso ético y estético en la persona que la disfruta. Y no porque la humanidad progrese en línea recta y la obra se quede obsoleta o desfasada, sino porque desde el siglo que vivimos (y con las luces que, si quisiésemos, podrían alumbrar nuestro análisis y nuestra perspectiva) menos se justifica que se sigan idolatrando las composturas de las clases dominantes que guardaron para sí las llaves de la vida y al resto dieron dominación, explotación, sufrimiento y muerte que hoy se solapan bajo forma de turismo o ciclo cultural, museo, exposición, concierto o efeméride.

La voracidad de las concejalías y áreas culturales y festivas se ve en la celebración de los centenarios de un nacimiento, el de Murillo, por ejemplo, cuando ¿qué era Bartolomé Esteban Murillo, bebé bautizado el 1 de enero de 1618? Lágrimas, caca, mama y coco. Lo cuenta Quevedo en Pronuncia con sus nombres los trastos y miserias de la vida.

Pronuncia con sus nombres
los trastos y miserias de la vida

La vida empieza en lágrimas y caca,
Luego viene la mu, con mama y coco,
Síguense las viruelas, baba y moco,
Y luego llega el trompo y la matraca.

En creciendo, la amiga y la sonsaca,
Con ella embiste el apetito loco,
En subiendo a mancebo, todo es poco,
Y después la intención peca en bellaca.

Llega a ser hombre, y todo lo trabuca,
Soltero sigue toda Perendeca,
Casado se convierte en mala cuca.

Viejo encanece, arrúgase y se seca,
Llega la muerte, todo lo bazuca,
Y lo que deja paga, y lo que peca.

Francisco de Quevedo y Villegas
El Parnaso español
(1648)
*

dafo: cenizas o polvos enamorados.

Analisis_FODA

Se llama dafo a un organigrama a favor y en contra, ventajas e inconvenientes, de una empresa, institución, proyecto o persona. La gráfica del dafo adopta la forma de una margarita que hubiera que deshojar para adivinar el porvenir. Hoy, más que nunca, mi amiga Dafo está hecha un lío y llena de contradicciones. A favor, tiene la f de fortaleza y la o de oportunidades y, en contra, la d de debilidades y la a de amenazas. Mi amiga Dafo ha sido y es también Foda y Dofa (en inglés, Swot: strengths, weaknesses, opportunities y threats). Sin entrar en más detalles de su nombre, hoy, miércoles 14, Dafo puede elegir entre el Día de los Enamorados o el Miércoles de Ceniza. Si elige el Día de los Enamorados, mi amiga aún pudo escoger entre este 14 de febrero o el día 3 que ya pasó. La clave está en las cigüeñas, a las que se asocia el renacer de la vida y el amor y la natalidad cuando la sangre alteran los días más largos: a Inglaterra tardan más las cigüeñas en regresar. Atiendan, si no, al “por San Blas, las cigüeñas verás”, refrán de experiencia que sitúa entre nosotros todos los 3 de febrero como nuestro auténtico San Valentín. Miércoles de Ceniza, pues, decide Dafo, frente al día de ayer, Martes de Carnaval que encima fue martes y 13 tenido por de mala suerte. La ceniza significa el recuerda, hombre, que te has de morir, que polvo eres. ¿Polvo enamorado? ¡No!, replica airada doña Cuaresma: 40 días de aquí al Domingo de Resurrección sin más polvos que los de Valdés Leal en sus pinturas del Hospital de la Caridad. ¡Veremos!, responde por lo bajini don Carnal el del Libro de Buen Amor (1330‑43). Vencerá doña Primavera y vencerá don Amor pero ¿qué comerá Dafo todos estos días? La Cuaresma de Juan Ruiz admitía pescados en la dieta (ahora llamada mediterránea) pero el pujante vegetarianismo ha extremado sus posturas hasta llegar al ser vegano que excluye cualquier animal de la mesa, de la ropa y de objetos personales: no cuero, no pieles, nada que haya respirado o tenido ojos. La última pregunta se la hace Dafo leyendo a Margarita Yourcenar. Margarita tenía que ser. ¿Acaso, cuando las arrancan, no sufren las lechugas? En lo que queda del siglo 21 la coincidencia entre Enamorados y Ceniza volverá a darse en 2024 y 2029, o sea, piensa Dafo, todavía me puede felicitar lo que él quiera el abuelito y mi novio y yo tendremos los polvos que nos pida el cuerpo. Si es que el idiota y yo seguimos juntos. Les dejamos con Quevedo en Amor constante más allá de la muerte:

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera:
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
polvo serán, mas polvo enamorado.


/ a Javiero /