Etiqueta: religión

prohíban todas las religiones.

Solo porque, en nuestro ordenamiento jurídico y mental, la religión está a la altura de cultura o civilización (en una sociedad de individuos que presumen de ser cultos y civilizados, solo, solo por eso), la exteriorización religiosa (no la fe, que es algo que va por dentro) debería estar absolutamente prohibida como contraria a la armonía, a la convivencia, al humanismo, a la inteligencia y al progreso. En todo caso, deberíamos afear la conducta del ser creyente como ser primitivo despiadado para los demás, bárbaro y supersticioso. Antes de que sigan prohibiéndonos a nosotros, no se olviden de prohibir todas las religiones.


I+D de terrorismo inteligente.

Una vez más, el cristianismo da ejemplo y pone altura. Comparando el monográfico atentado contra la mezquita de Londres con lo que fue el sorteo de la muerte indiscriminada en Hipercor 19/06/87 ‑donde, vale decir, murieron moros y cristianos, gente que pasaba (o compraba) por allí‑, el mata musulmanes de Londres (réplica del Santiago Matamoros) da el camino a seguir: a batallas de religión, campos de curas, que diría Góngora: iglesias y mezquitas donde creyentes de uno y otro bando diriman sus cuestiones, como Real Madrid y Barcelona o Sevilla y Betis: en sus estadios de fútbol. Mande sus ideas al I+D de eLTeNDeDeRo.


 

pecar con diez añitos.

Como sería imposible que padremadre y sociedad se pongan de acuerdo sobre lo que está bien y lo que está mal, hablen los límites y limitaciones de la minoría de edad, según la cual el niño o la niña no puede votar, ni trabajar, ni ser persona jurídica ni ingresar en sociedades que no sean específicamente infantiles, y no lo son ni el ejército ni la religión. Pasa que el Estado, casado con la milicia y con la Iglesia, mira para otro lado y la familia actúa entonces por imitación, algo particularmente escandaloso en cuanto llega el día del desfile o en cuanto llega mayo y, con mayo, las comuniones, padres y madres que promovéis o consentís la entrada del pecado en la conciencia de vuestros hijos. ¿Qué piensan del pecado en tutorías, pedagogía, psicología, ciencias sociales o en recursos humanos? Ya dijo aquel que, mientras se prohíbe taxativamente o está mal visto todo lo que pueda cambiar el mundo, se permite y se promueve todo aquello que deje el mundo tal y como está. En eso, y no otra cosa, consiste el ser conservador. Y el ser liberal, en el dejar hacer, que, si es peligroso en materia de economía, no digamos en ética y moral tocante a nuestras vidas y a quienes, indefensos, dependen de nuestro “liberalismo” entre comillas. Padres y madres: asumid vuestra responsabilidad.

–enlace a stop comuniones.


 

la religión y yo.

A falta del Corpus, la primavera se ha despachado de religiosas demostraciones. Algo conocedor del paño ‑desde Semana Santa, al Rocío que acaba de terminar‑, veo en mí un antes y un después que evito no confundir con el cansancio o el escepticismo que trae la edad. Daniel Lebrato ha sido visto en la Aldea con su amigo Luis Fernando queriendo tocar la virgen un lunes del Rocío (gafas y camisa rota, fue el resultado). Daniel Lebrato ha introducido a sus hijos en Semana Santa, les ha enseñado a cangrejear delante de los pasos. Era para mí la religión tan natural (cultural ambiental, quiero decir) como tener salud: conocer para elegir, era mi teoría como padre. Y hasta un par de zapatos de Daniel Lebrato hicieron estación de penitencia el miércoles santo que uno de los míos no tenía calzado negro adecuado. Eran los 90 y las hermandades no pedían acta de bautismo para recibirte como hermano y darte la papeleta de sitio. Total, que ese camino lo tengo andado como la Raya Real y las etapas del Camino, con Rafael Gálvez y amistades que íbamos de picnic a las paradas de Gines, de Camas o de Triana, desde Sevilla, al Aljarafe, al Quema o a Palacio.

Ahora, cuando abrenuncio a todo eso, no es por agotamiento y falto de novedades. No es un río Quema propio y generacional: es un Quema que ha pasado la historia. El río que la lleva se llama tres culturas y se llama yihadismo, despropósitos culpables de la invasión del tapado en nuestras vidas y del yihadismo en nuestras muertes, responsabilidad de la que mis viejas amistades cristiano católicas se desentienden y evaden. Lo diré a lo bruto para que me lluevan las opiniones en contra: a Ignacio Echeverría, fiel creyente, lo ha asesinado en Londres su propia ideología, que desde los años 70 anda coqueteando con los servicios de inteligencia en la resiembra de una religión integrista y retrógrada cuyos episodios (desde los ayatolas hasta el Daesh, pasando por las Guerras del Golfo y el apoyo a Israel y a Arabia Saudita) son bien conocidos y con la complicidad de la Iglesia. Y ya no puedo un domingo de ramos llevar a mi nieta a ver la Borriquita con los ojos que la veía antes ni me puede dar más que náusea el salto de la cansina Reja que Canal Sur nos mete hasta en la sopa en el asilo. Último viaje a Religión cero cero.


 

epístola a los cristianos.

Todo musulmán no es terrorista.
Todo terrorista es musulmán.
(Carlos Colón)

tesis

En los 70 eran fuertes los movimiento de Cristianos por el socialismo y la Teología de la Liberación y la Iglesia andaba en proceso secular. Y se resignaba a ser primus inter pares (de religión única, a religión de cuota), operación de aparente libertad religiosa y abierta a la paz mundial: Occidente, para mí; Oriente, para ti; Israel, intocable. Se propiciaría el islam para que el islam renunciara también a verse modernizado en sus países de origen, pactó el Pentágono con Roma. Y en 1989 cayó el Muro.

antítesis

En España ‑pero también en toda la Europa ex soviética‑, la Santa Sede, que veía cuestionada la asignatura de religión, vio en las tres culturas la mejor forma de perpetuarse en la enseñanza y en el Estado. A cambio, España acogería un mínimo abarcable de inmigrantes, que traerían a las aulas y a las tutorías niñas y madres con su velito puesto, lo que, de paso, sería un revulsivo para curas y monjas en vías de secularización total. En 2001 fueron las Torres Gemelas. De entonces acá, la alianza de culturas o civilizaciones ha ido de fracaso en fracaso y ya es inútil distinguir entre religiones buenas y creyentes malos. Hoy toda religión no es terrorismo pero todo terrorismo es religioso.

síntesis

Como no podemos prohibir una religión y permitir otras ni debemos hacer que inocentes se sientan culpables, la única solución es la vuelta de la religión al interior del creyente y el laicismo integral del Estado, la religión cero cero. Y para que el velo que trajo el cristianismo desaparezca, hace falta la colaboración de nuestro entorno, guardándose los cristianos sus medallitas y crucifijos. Si yo no le exteriorizo en qué dios creo o dejo de creer. ¿Por qué no hace usted lo mismo?


continúa en La religión y yo.