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conspiranoico.

torres gemelas

conspiranoico [181.000 gugles] neologismo que va entrando en los diccionarios (ya está en el Vox y el consultorio de la Fundéu responde si preguntamos por él). conspiranoico remite a conspirar [1.450.000 gugles] y conspiración [13.200.000]. Origen: A) latín conspirare, lo mismo. B) gótico spaíha, pronunciado [speha], espiar (1300). C) con (del griego koinós, común) + spirare (respirar, vivir) + ción (acción o efecto): Unirse contra un superior o soberano, o contra un particular para hacerle daño. El final -oico da un matiz peyorativo por comparación con paranoico. Sinónimos de conspiración: compló o complot, maquinación, intriga, trama, confabulación, conjura, contubernio, traición, artimaña, maquinación, enredo o maniobra. Tecleando conspiranoico en la Fundéu, su página remite a conspiranoia: tendencia a interpretar determinados acontecimientos como fruto de una conspiración (1989, Enrique de Vicente). Wikipedia: teoría conspirativa o teoría de la conspiración se usa para referirse a ciertas teorías alternativas a las oficiales que explican un acontecimiento o cadena de acontecimientos por medio de la acción secreta de grupos poderosos, extensos y de larga duración. La hipótesis es que ciertos sucesos importantes en la Historia han sido causados por conspiraciones ocultas misteriosas, lo que no debe confundirse con conspiraciones demostradas histórica y criminológicamente. Una de las teorías conspirativas más extendidas afirma que los atentados del 11 de septiembre de 2001 (Torres Gemelas) fueron favorecidos por la administración de George Bush para que Estados Unidos tuviera una excusa para iniciar las guerras contra Afganistán e Irak, promover restricciones de derechos civiles en el país (Acta Patriótica) e iniciar programas de espionaje a gran escala.

Sea como sea, verdadera o falsa, toda teoría de la conspiración 1º) supone una proyección, un anticipo, 2º) es siempre desagradable a ojos del gran público, 3º) frente a la teoría oficial, que, consciente o inconscientemente, favorece al que hemos dado en llamar poder omnímodo (José Luis Cuerda) o Gran Poder Omnímodo (GPO o GOP, por sus siglas en inglés).[1]

Tanto si se trata de desastres naturales (como el Cambio Climático) como de posibles guerras no declaradas, lo conspiranoico daría todas sus teorías por un mundo en paz. Un planeta verde y sano, sus vaquitas, su litoral. Una humanidad sin fronteras, porque no hubiera fronteras. Un mundo sin cárceles, porque no hubiera pena de pérdida de libertad. Un mundo sin ejércitos ni disparos ni bombas, porque la guerra hubiera sido extinguida por las Naciones Unidas, etc. De ahí, que lo conspiranoico apunte a inteligencias de izquierdas, si izquierda es oposición o discrepancia frente a un estado de cosas heredadas y normalmente aceptadas.

COVID19 o VICOD19 ofrece un cuadro al gusto del detective que aplicando el método deductivo inductivo se pregunta: qué rastro o huellas deja el criminal y a quién beneficia el crimen cometido.[2]

Rastro del origen del coronavirus, de momento no hay, aunque otras veces lo hubo. Pero no estamos locos. Bill Gates, Noam Chomsky, Emilio Carrillo, Il manifesto no están locos. El detective se pregunta ¿A quién beneficia algo que ataca a la tercera edad (la futura mano de obra no será afectada) y que perjudica a China (en plena Guerra de los Gigas y del Año Nuevo chino), después a Irán (también próximo el Año Nuevo persa), luego a Italia (donde el amiguito europeo de Rusia y China) y así hasta España (donde el Gobierno socio comunista)?

Ustedes mismos.

Lógicamente, esta pista no se verá desmentida si el “virus chino” provoca daños colaterales por fuego amigo y acaba volviéndose contra países o personas del mismo bando del criminal. Tampoco, si al principio de esta maldad al malo se le olvidó patentar lo que patentó en casos similares precedentes: la vacuna, hostias, que nos hemos olvidado la vacua. Y es que el mal monta un caballo que no es precisamente modelo de perfección: el capitalismo, por demás ciego, por demás competitivo (contra la competencia), por demás insaciable. No pretenderán, para desautorizar la teoría, que el mal sea infalible y actúe como ciencia exacta.

Queden ustedes con el divertimento Para Noicos. No digan que [eLTeNDeDeRo] “siempre está con lo mismo”, repetida muletilla anti conspiranoica.

[1] El Gran Poder Omnímodo no estaría capitaneado por un tipo tan cortito como Donald Trump, ni tendría sede en el Pentágono ni en corporación o sigla conocida (FMI, G7/G8: Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. G8, contando a Rusia). En todo caso, el GPO más asomaría por Bilderberg o Davos. Su propio secretismo (acaso comparable a la masonería) avala cualquier teoría de la conspiración.

[2] Chevalier Auguste Dupin, normalmente conocido como C. Auguste Dupin, es un detective de ficción creado por Edgar Allan Poe. Dupin hizo su primera aparición en Los crímenes de la calle Morgue (1841) de Poe, considerado el primer relato policial. Vuelve a aparecer en El misterio de Marie Rogêt (1842/43) y en La carta robada (1844). Escribe Rafael Narbona en El Cultural, 23/07/19. Auguste Dupin, el primer detective de la historia de la literatura, estudia los casos con la perspectiva de un frío analista. En ocasiones, sólo necesita unos recortes de periódico para resolver un crimen especialmente complejo. Dupin es un aristócrata empobrecido que vive con un amigo en las afueras de París. No le guía el sentido de la justicia, sino el deseo de combatir el tedio y ejercitar su inteligencia. Aunque procede como un hombre lúcido, la melancolía corre por sus venas, sumiéndole en estadios de apatía y frustración. Dupin actúa como un fino analista, pero en su mente se aprecia la sombra de la neurosis. Aunque su método deductivo es estrictamente racional, hay algo demoníaco en su interior. No es un espíritu solar, sino un hijo de la noche que se rebela contra el orden natural de las cosas. Vive en los márgenes, ignorando las normas sociales. Se siente más atraído por la penumbra que por la claridad. Está muy lejos de Sherlock Holmes y el Padre Brown, sus herederos directos. Holmes es petulante, irónico y engreído. Se siente cómodo en la sociedad victoriana y su tristeza es ocasional, no un rasgo dominante. El Padre Brown es un hombre flemático e intuitivo. Su cordialidad sólo está empañada por el catolicismo, que no le impide sucumbir al pecado de la gula. Dupin es un espíritu atormentado, un inadaptado, una conciencia insatisfecha y desgarrada, un dandi.

misiones umenitarias.

marlaska y militares

¿Saben aquel del general que diu que el Rey es el primer soldado de España? Sería un chiste de Eugenio, si no fuera por la pasta gansa que nos cuesta mantener al Rey y al general que así hace al Rey la glosa o la pelota. Y sería un chiste mucho más gracioso si no corriera bajo los puentes de izquierda. (izquierda es palabra que habría que aclarar en nota a pie de página, porque nadie sabe lo que es; desde luego, no el conglomerado IU Podemos).

La izquierda siglo 20, de escuela marxista y con conciencia de clase (obrera), transigió demasiado con la guerra como posibilidad, quizá por una lectura esquinada de la lucha de clases o la dictadura del proletariado. La misma Segunda República española (tan añorada por la izquierda, que querría repetirla como Tercera) fue incapaz de convertir en cuerpo de paz aquel Ejército español curtido en la Guerra de África, de donde saldrían Franco y sus muchachos.

Desde la mal llamada Guerra Civil (golpe de Estado, antes que guerra), el Ejército español ha sido incapaz frente al amigo exterior que nos ocupa (Usa, por las bases militares; Reino Unido, por Gibraltar) y bravo, muy bravo, frente a españoles de más mundo que el todo por la patria y por la unidad de España.

Volviendo a lo de ayer, más que generales en misiones UMEnitarias, nos hubiera servido un Ministerio de Defensa que hubiera visto venir la invasión del territorio, esa Seguridad Nacional que hubiera dejado a España libre de invasores de cuerpos por fuego amigo, y no tan amigo.


España, ante la Jura de Santa Gadea.

Jura_de_Santa_Gadea

El sintagma el hombre lo utilizamos a nuestra medida y conveniencia. Cuando se habla de un paisaje o de una naturaleza modificada por la mano del hombre, se sabe lo que es. Cuando se formula la explotación del hombre por el hombre, lo normal es que el hombre o la mujer que soy reaccione de manera distinta, según mi posición en la cadena capitalista. Y quien afronta que El hombre es un lobo para el hombre, seguramente se mirará en los bolsillos:

–A mí, que me registren.

Ser un hombre o portarse como un hombre, ya es sustantivo adjetivo; y está hombre sinónimo de humanidad.

Si mi hombre como parte de la humanidad sospecha que el virus que nos invade pudiera ser acción bélica producto del hombre, es evidente que ese hombre no me incluye ni a usted sino a quien puede y quiere. Y puede una clase médica o científica tan preparada para obrar el bien (salud y ciencia a beneficio de la vida) como para obrar el mal, película que hemos visto demasiadas veces. Y quien quiere, o quienes querrían, son poderes que no reparan en nada por asentar su dominio (guerras económicas, convencionales, secretas). Estas serían las malas compañías o las relaciones peligrosas: algo o alguiénes de cuanto España pudiera estar formando parte como país alineado y no neutral.

El hombre que plantee esa sospecha (sospecha que circula como certeza entre quienes se las dan de estar de vuelta de todo) no debería ser calificado de conspiranoico, obseso, prochino o comunista; tampoco, como contrario a medidas solidarias en tiempos difíciles. El hombre simplemente sabe que él –que no estuvo en el titular Se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna– no ha sido.

–A mí, que me registren (bis).

Si alguna dignidad (no precio: Javier Gomá) le queda a la izquierda que hoy está en el Gobierno, España debería (como Alfonso VI en la Jura de Santa Gadea) jurar:

–España, si fuiste o consentiste en el experimento que está matando españoles.

La pregunta es inquietante. La respuesta, más. Pero no maten al mensajero.

Sobra decir que IU Podemos no tendría nada que ver. Hablamos de responsabilidades de gobiernos Ucd, PP y Psoe que han ido adjuntando a España, mediante acuerdos y tratados, al bloque Usa, a quien ha cedido soberanía y bases militares.

Tanto que se repele una Corona franquista y no democrática, no estaría de más que España revisara sus relaciones diplomáticas, no menos franquistas que el Rey que se quiere sacar en referéndum.

Si estás de acuerdo, pásalo.


 

la duda ofende.

BULO-David-F-Arranz

Corre por ahí un vídeo de un periodista que afirma que el corona virus es virus fabricado. Y corre el desmentido de Maldita.es (página contra el bulo) que afirma que “no hay pruebas”. Y piensa uno: ¿Cómo iba a haberlas? Recuerden Wikileaks, Julian Assange contra el Pentágono, o recuerden el Pentágono contra Sadam Husein. Las pruebas se silencian en nombre de la razón de Estado, ese saco de hediondez en cuyo nombre se justifican la mentira, la tortura, el exterminio de masas.

Digamos que la sola posibilidad de que la salud se pueda usar como arma de guerra, ya pone espanto, ya ofende. Lo que es seguro es que nadie pondrá la mano en el fuego de la integridad, del humanismo y de la ética en corporaciones como las que cita David Felipe Arranz en su entrevista. Si no es verdad, podría serlo. Esa duda, supongo, nos pone nota de uno en uno y de nación en nación.

Estos son los enlaces:

□ David Felipe Arranz en Distrito TV: Estamos ante un virus fabricado (1:52)

Maldita.es desmiente al periodista y califica su información como un bulo sin pruebas.


COVID-19 Y LA GUERRA DE LOS GIGAS.

En febrero 2020 fue gran noticia la enfermedad COVID-19 (sigla oficial según la Clasificación Internacional de Enfermedades, ICD, por sus siglas en inglés). Al margen de inevitables comparaciones con otras plagas o males endémicos de la sociedad de entonces (impacto de otros virus, siniestrabilidad laboral, víctimas del hambre o de los malos tratos) y al margen del papel de la prensa en la prevención o recreación de la noticia, lo escandaloso fue que:

Casi toda persona inteligente daba por posible (solamente ‘posible’) que COVID-19 fuese enfermedad inducida o provocada para arruinar a China, cuya tecnología 5G estaba a punto de inaugurarse en el Mobile World Congress de Barcelona el 24 de febrero y que finalmente no se celebró.

Después de lo visto en la Guerra de Vietnam con el llamado Agente Naranja (1962-71, caso que Estados Unidos tardó en reconocer y solo por cuanto afectó a soldados de sus propias tropas a quienes tuvo que indemnizar), no sería la primera vez que EEUU utilizara la guerra biológica contra rivales o enemigos; COVID-19, además, con la complicidad de Rusia, Corea del Sur o Reino Unido, potencias que aún circulaban por el 4G.

Sabemos que la duda ofende. Si la ética hablara con voz única, la ofensa salpica tanto a quien duda como a lo dudado. En relaciones internacionales, donde la diplomacia no solo ha de ser honrada sino parecerlo, da repelús la sola posibilidad de tener España semejantes amistades homicidas o asesinas.

Decir, como se oye decir a modo de sagacidad o inteligencia, «Ya se sabe que en todo manda la economía», como claves de COVID-19 si fuera arma comercial, exige, a nivel personal y colectivo, inmediata toma de coherencia.


la leyenda negra.

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Círculos literarios andan mareando la leyenda negra. Esa leyenda fue autocrítica en fray Bartolomé de las Casas (1552) pero fue propaganda escrita desde fuera por países que tampoco han devuelto nada a sus antiguas colonias y ni siquiera han pedido perdón (contextualizable en la Historia) por el destrozo y la rapiña, sistemáticamente disfrazados de ‘progreso’. Véase la desoída petición del presidente de México, de la que se han reído casi todos, o véase lo que los telediarios nacionales hacen vistiendo de negro todo lo que llega de Cataluña, Cuba, Venezuela, Irán, Rusia, China, Corea del Norte o Taiwán. España, al servicio de la voz de su amo.

(Perdón por la obviedad. La leyenda negra se escribió mientras el Imperio español era el amo. Después vinieron otros. El colonialismo español había seguido un guion feudal y católico y el colonialismo protestante fue ya capitalista: a uno y otro importaron poco los derechos humanos. La historia iba a favor protestante y desde Francia, Inglaterra y Provincias Unidas de los Países Bajos (Estados en cuyas lenguas se escribió la leyenda negra), el imperialismo pasó a los Estados Unidos, que hoy ejerce. Ese es el tema, y perdón otra vez.)

Es hora de que la España crítica escriba la leyenda negra de los Estados Unidos, leyenda que hoy se escribe con eñe de Tratado de amistad y cooperación entre España y los Estados Unidos (1976) y que es literal y no literaria: bases Usa, Otan, misiones de paz mandatadas por la Onu, imposiciones fiscales, industriales y comerciales.

¿Entender el pasado para saber lo que somos?

No, padre: entender lo que somos para saber qué seremos.

En portada, foto cartel de una corrida magallánica, término adoptado en Sanlúcar de Barrameda con motivo del Quinto Centenario de la Vuelta al Mundo de Magallanes‑Elcano (1519-1522 / 2019-2022).


España ‑ Estados Unidos.

Solo una España que ejerza su derecho a decidir podrá dejar que Cataluña, que Andalucía, que usted o yo, decidamos. ¡Otan no, bases fuera!

Detengan a Trump. Rompan con Estados Unidos, guardián y gendarme. No teman qué será de España. La España que merece no es la España que se vende por las bases de Rota o de Morón; a la Otan, por Gibraltar.

Hagan patria, señorías, y prueben a que los Estados Unidos incluyan a España en el Eje del Mal junto a Cuba, Venezuela, Irán o Corea. Y no personalicen en un loco llamado Trump. Fue así con Kennedy y con Obama, presidentes demócratas. Desde que se independizó de Inglaterra, Estados Unidos es siempre lo mismo: Imperio y, el resto: gobiernos títeres o Astérix y Obélix en su aldea gala, más global sin portaviones de la Sexta Flota.

Manden parar a Trump y detener el armamentismo usa con la colaboración del glorioso Ejército español, con Navantia y con Airbus.

Manden parar las costosísimas misiones de paz en las que España está involucrada sin que nos vaya nada en ello.

Hagan que se regule el tráfico de drogas y personas no al dictado de la voz de su amo desde Washigton y el Pentágono.

Hagan que España se declare neutral en el concierto de unas auténticas Naciones Unidas con renuncia a la guerra como forma de resolver conflictos. Por la paz y el desarme, ¡Otan no, bases fuera!

Y, si llueve, que llueva.