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vigencia y análisis de la lengua de géneros.

el-principitoBarroco ama a gótico y no culmina es hallazgo, feliz, de Juan Cobos Wilkins. A imagen suya, podríamos decir que la lengua de géneros ama la lengua y no culmina. Ni se ha impuesto en la norma entendida como lo normal que se habla en la calle (norma 1) ni como lo normativo preceptivo que está mandado, autorizado o bien visto (norma 2). El bando novador pudo haber impuesto, hace ya quince años, leyes para el español de género y haber acordado unas pautas fáciles y atractivas que millones de hablantes hubiésemos agradecido y seguido sin pestañear. En vez de eso, el género se dispersó en neologismos peregrinos y en mil mini normas de poca utilidad para el lenguaje coloquial y, encima, con la marca de un artificio que a mucho hablante le daría corte, apuro o vergüenza usar. Coincidió, además, el auge de la mensajería en redes. La arroba (compañer@s), la equis (compañerXs), la e (compañerEs) pasaron a ser, más que soluciones, declaraciones de ideología para tranquilidad de hablantes que, escribiendo así, parecen cumplir con un rito obligado, como una pertenencia a una secta, mientras el bando reaccionario tenía todas las de ganar (y de reír) a costa de un lenguaje que vino al mundo de las palabras para visibilizar lo que estaba invisible, y no para poner a prueba una militancia. En vísperas del 8 de marzo, qué menos que pedirle al bando coeducado que explore y multiplique las posibilidades reales de una lengua no sexista que no mutile el español, dichas sean: el español de la ‑e, el español impersonal, el español neutro o colectivo y otras fórmulas que en la norma estaban y solo había -hay- que aprovecharlas. Y que con el resultado se puedan construir, más que discursos programáticos, poesías con su estética aceptada por toda una comunidad.

parte 2: lengua poética y lengua de géneros

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la corte del rey bobo: lengua poética y lengua de géneros.

El principito
El principito en la corte del rey bobo

El lenguaje poético es un banco de pruebas de la lengua hablada y común. Y al revés. Una lengua que quiera ser común (culta y vulgar) no lo es mientras no haya pasado la prueba del lenguaje poético.

Aparte neologismos ocurrentes, como el femenino *portavozas, el español de géneros ha explorado dos mecanismos de signo opuesto: inclusión y desdoble. El desdoble va contra la economía del lenguaje y el *todos y todas ha traído una pérdida de imagen irrecuperable cuando nada impedía todo el grupo, todo el colectivo o toda España. Hoy, como ayer, el desdoble solo debiera hacerse al inicio del texto o de la conversación (señoras y señores, damas y caballeros) y luego reducirse a su mínima expresión y por no perder la coherencia. Por su parte, la inclusión ha explorado -sin apurarlas- las dos vías del español no marcado y del español de la -e (estudiante, profesorado, alumnado; neutro lo; quien por el que, la que; impersonales con se; sustantivos sin determinante, trucos todos que ya estaban en el sistema). El caso es que el español de géneros se ha quedado en un quiero y no puedo. Ni puedo desconocer lo andado en materia de visibilidad ni puedo hablar -y menos, escribir- un coeducado que resulte medio normal. Por eso, veo en el viejo lenguaje poético lo que Valle-Inclán en el esperpento: la manera normal de expresar la anormalidad de esta España tan necesitada de espejos cóncavos que la registren y apunten y denuncien para un futuro más despejado y más libre.

Al experimento le he dado nombre La corte del rey bobo en la confianza de que con retrotraerme a una época previa, a un pasado obsoleto, no me obligan las normas de lo política y feministamente correcto.


 

los demás días.

Lola, premio fin de carrera

Recuerdo a Lola en su 3ºD, yo, su profesor de lengua y tutor en la Eso. Recuerdo el grupo, como si lo estuviera viendo, y su mascota: un poto, alguien lo trajo al aula y lo regaba y mantenía. Yo me empeñaba en que probaran a escribir con pluma estilográfica o caligráfica (el manga hacía furor) y que, en todo caso, exploraran nuevas escrituras: la más fina, la del Pilot 0,4 recién inventado. Por el segundo trimestre, estuve más de un mes de baja por esos quirófanos de dios y, al regresar, Lola y Paula, las delegadas, y en nombre de todo el 3ºD, me regalaron un juego de bolígrafos Bic ¡de punta gorda! Sabían que yo veía un Bic en el suelo y lo pisaba como a una cucaracha. El amor es así. Creció el poto y creció el grupo y don Pilot pasó. Mucho antes de la película Los demás días (el 17, en cines), que documenta la labor de una unidad de cuidados paliativos sobre enfermos terminales, aquellos Bics del grupo renacuajo me estaban diciendo: alégrate, profe, porque sigues escribiendo. Gracias, Lola. Y recuerda que nos gradúan un día; los demás días, tenemos que graduarnos solos.

léxico de lo que está pasando.

agravios: los de unas regiones con otras disfrazados de chistes malos o comparaciones odiosas.


autodeterminación: en sentido histórico, derecho reconocido a antiguas colonias respecto de sus metrópolis. En sentido amplio, realización o autogobierno de un pueblo o comunidad.


Ceuta y Melilla: plazas coloniales emancipables.


Cuba y Filipinas: ejemplos de emancipación al margen de lo que opinara el pueblo de España.


cuestión catalana: nombre histórico del tema (9.960 resultados en Google Libros).


democracia: en la vida social, partidario,a de lo que decida o vote la mayoría; en política, lema que se apropia la derecha constitucional.


derecho a decidir: el que desde España se da a Gibraltar y se niega a Cataluña.


derechos de Andalucía y otras regiones sobre Cataluña: como si China reclamara a EEUU porque su ferrocarril lo construyeron obreros chinos. Andalucía también podría reclamar a Francia o a Alemania por la contribución de emigrantes andaluces a la economía de esos países.


izquierda: concepto del siglo 20, en la sociedad de partidos, ya muy desconfigurado en el siglo 21, en la sociedad de oenegés.


libertad: no confundir con liberalismo, que es concepto económico. Se dice “somos libres” o “país libre” por decir algo, pero la libertad está en la base del pensamiento utópico. De la libertad, puede decirse como de la felicidad: todo el mundo aspira a ella aunque nadie sepa en qué consiste.


libertad, democracia y realización (personal o colectiva): bases de la configuración mental más extendida y propiciada por la política y los derechos humanos.


Luxemburgo o Bélgica: países soberanos y miembros de la UE más pequeños que Cataluña (32.108 km2), por no hablar de Mónaco, San Marino, Liechtenstein, Malta o Chipre.


monarquía: sistema que peligraría en caso de unión España Portugal en una república ibérica.


Morón, Rota, Gibraltar: suelo no nacional que no se oye reclamar a partidarios de la unidad de España.


Portugal: socio natural de una república ibérica de la que tampoco hablan quienes sostienen que dividir España va contra la fuerza de la unidad.


realización (personal o colectiva): objetivo a alcanzar en recursos humanos, trabajo en equipo, trato entre personas y base del respeto. La realización en política puede ser autogobierno, autogestión, etc.


referundismo: mejor modo de llamar a esta última fase de la cuestión catalana.


régimen del 78: neologismo cada vez más extendido.


saharaui: pueblo al que España dejó a su suerte en 1974.


Venezuela: independiente desde 05/07/1811, España tardó más de 33 años en reconocerle su independencia (30/03/1845).


Instagramos_¡A_por_ellos!

singular / plural o elogio del andaluz.

El origen de los saludos ¡buenos días!, ¡buenas tardes!, ¡buenas noches!, es, como todo, de fe en Dios (eso que sobrevive en la fórmula ¡Si Dios quiere!). Realmente se decía ¡Buenos días nos dé Dios! a ti y a mí, a los dos, y ahí está el plural.


La lengua es generosa; lo que no siempre, ni el corazón ni la bolsa. Por eso somos propensos al plural. Parte del malaje que no soportamos es la gente que continuamente habla en yoyó. Caía mal Fernando Alonso hasta que alguien le recordó el equipo humano y de empresa que había detrás de su número 1. Y cae mal Cristiano Ronaldo cuando se le sube el símismo a la cabeza, Messi bastante más sencillito. Llevado a los saludos de a diario, decimos buenos días porque el día es muy poco: y mañana y mañana: que todos sean buenos. ¿Habrá algo más singular que el amor y sin embargo, desde la lírica tradicional, andan las muchachas buscando sus amores, en plural; ellos, zoquetes, detrás de feudalismo y tierra santa, singular mi mi mí. Hasta los dioses son mejores que un solo Dios, altivo y presumido, y tuvo que venir la Academia (antes, el mester de clerecía) a prohibir Dios en plural, aunque la ese etimológica le juega al monoteísmo una mala pasada. ¡Buenos días!, ¡Buenas tardes! y ¡Buenas noches! para Carol, a quien deseamos (eLTeNDeDeRo y yo y Daniel Lebrato, que somos tres en uno) que tengas un buen día, en singular, como cuando queremos especificar: –Que tenga usted un buen día ‑dicho al taxista que nos deja en el hotel‑, o sea, una buena jornada en euros, una merecida recompensa a su trabajo. Plural, singular: nada como el andaluz, que se come las eses.


¡Ay, Macarena!

Se llama Macarena, nombre de mujer, a una canción de Los del Río y se llama la Macarena a la virgen que está en San Gil. También la Blanca Paloma fue la Virgen del Rocío, hasta que el Vaticano mandó parar: ¡Que la Blanca Paloma es el Espíritu Santo!, vamos a no confundir. Y desde entonces se vocea: ¡Viva esa Blanca Paloma!

Se llama artículo a una clase de palabras que especifica si el sustantivo o grupo nominal que presenta es consabido o no, y se llama determinante a la función sintáctica de artículos y ciertos adjetivos, por algo llamados determinativos. Por último, se llama ignorancia o sacrilegio a darle alegría al cuerpo de la Macarena que está en su paso en su misterio doloroso, canción que jamás estuvo en la intención ni en el repertorio de Los del Río, conocedores de la Semana Santa.

También podría tratarse de un caso más de mamoneo lingüístico Norte Sur. Norte ‑de Despeñaperros para arriba, donde se cuecen los telediarios‑ que presume de hablar muy buen castellano frente al Sur, que se expresa en español vulgar o fatal. ¡Ay, Macarena!