hablando en ifi.

Hablar en hifi (con hache) es hablar en alta fidelidad (high fidelity) y, antes que una institución financiera internacional, las letras -ifi- (-ificar) son infijo o sufijo de valor verbal factitivo o de complemento directo del sustantivo al que se añade: es lo que va de paz a pacificar. Dicho eso, el ifi o la ifi puede ser también un agregado o polizón que no hace más que añadir ruido a lo que ya está dicho: amplificar por ampliar.

Cuando yo era más profe, explicaba a los míos que el habla o uso del idioma se organizaba en tres niveles sociales: nivel cero: habla estándar o normal, +1 (más uno): eufemismo o ponderación (como habla fina o especialmente cuidada), -1 (menos uno): vulgarismo o degradación (como habla basta o descuidada). Evitaba mezclar lo culto y lo popular porque se prestaba, y se presta, a clasismo. Lo que sí creía el profesor Lebrato (y rectifico ahora): que vulgarismo venía con etiqueta de peyorativo, o sea algo que la Academia daba por error.

El vulgarismo (dicho o frase especialmente usada por el vulgo) reparte o comparte campo con barbarismo (incorrección lingüística que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras o en emplear vocablos impropios) y solecismo (error contra las normas del idioma). Y menos se habla del vulgarismo culto, ese error por afectación o esnobismo, o por falta de cultura; caso de quien dice *de motu propio, en vez de motu proprio, o caso de quien se quedó a la *interperie, en vez de a la intemperie. Si estas vacilaciones se pueden disculpar (total: la persona culta no es tan culta), el esnobismo se lleva mal, como pasa frente al lenguaje de nuevas profesiones que van de crowdfundings, broadcastings o influencers, tecnicismos a los que, de todas formas, más nos vale acostumbrarnos, visto que el castellano está en vías de lengua en desuso y más vale que cargue con adherencias y barbarismos el castellanglish, que nos une a la calle y nos hace más jóvenes, que el buen castellano, que nos une a Cervantes y nos hace mayores.

En Academias, galicismos y malos poemas (junio 2020) denunciábamos galicismos autorizados del tipo fue entonces cuando, es por eso que, será así como. Hoy toca prevenir contra verbos ifi como los que desfilan para ustedes en letra cursiva: amplificar (ampliar), clarificar (aclarar), damnificar (dañar), desertificar (desertizar), gasificar (gasear), dulcificar (endulzar), electrificar (electrizar), falsificar (falsear), glorificar (gloriar), honorificar (honrar), humidificar (humedecer), lubrificar (lubricar), nidificar (anidar), planificar (planear), tonificar (entonar), unificar (unir).

Anímense y elijan: ya hemos visto acabar en finde lo largo de los largos fines de semana. Hablemos como hablemos, el río de la lengua busca siempre su cauce.

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