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la lengua de géneros, historia y réquiem.

ies-martínez montañés

Perdón por lo que es evidente. El sexo es una oposición macho / hembra. La sexualidad es una práctica (tantas como quepan en LGTBIQ y lo que venga). Y el género, una categoría gramatical: masculino/ femenino/ neutro/ no marcado. El sexismo lingüístico se reduce al paradigma a/o, que hay quien se empeña –contra toda lógica y elegancia– en hacer pasar por @ o X. Como ni la a ni la o son referentes reales (de carne y hueso), ya fue un absurdo hablar de violencia de género, delito o maltrato de género, etc. Se propuso sexista o machista. Pero el sector femenino feminista, doy fe, impuso su criterio, votó por género y género se quedó. Se trataba de dar visibilidad a lo que a juicio de las mujeres no parecía tan visible, pues en el principio fue siempre la refutación de que «masculino incluye femenino». Aquel lenguaje lo quisimos llamar coeducado. «Hable con coeducación. Para hablar con educación, hay que hablar con coeducación.». [1]

Pasó el tiempo, se consolidó lo de género y, paralelamente, las sexualidades emergentes fueron ampliando sus letras l,g,t,b,i,q… Un grupo se nos escapó a todo control: mujeres tapadas por razón religiosa; práctica que el feminismo oficial (Psoe IU) se apresuró a calificar como cultura o civilización [2]. [3]

El lenguaje de géneros (desdoblado o inclusivo) nos dejó el vulgarismo culto del todos y todas, practicado por quien a la fuerza nos tenía que dejar constancia de su doble militancia, política y lingüística. A quienes aún hoy se empeñan en practicarlo o nos abruman con la arroba @ o la equis (x), un poquito de coeducación:

Primero es establecer la comunicación, el contacto con nuestro auditorio (emisor » receptor), función conativa o apelativa: Señoras y señores, Damas y caballeros, Niños y niñas, expresiones así. En correspondencia comercial o mensajería epistolar o en redes sociales vale empezar Querid@ amig@, Estimad@ cliente; o, al cierre, acabar con buenos días a tod@s, salud para tod@s, para un cuerpo de discurso (función referencial) en castellano inclusivo sin más desdobles que los imprescindibles a la precisión del relato.

Quien siembra y salpica su texto de arrobas o equis se está condenando a una misión imposible. Antes o después la tarea lo desborda y caerá en contradicción o incongruencia. Además está haciendo dejación de su obligación como hablante y nos pasa a receptores o público lector un trabajo de interpretación o lectura que no nos corresponde.

Los desdobles pueden y deben evitarse. Caso real: «¿Llegará un día que grandes empresas y agencias de empleo compren a Google los datos y valoraciones individuales de nuestro alumnado que los y las docentes, tan ingenuamente, compartimos en Google Drive?». Prueben: que docentes compartimos, sin artículo determinante, como en español periodístico de América.

Hablen y escriban bien. Hablen y escriban con coeducación.

[1] Coeducón del Instituto Martínez Montañés, Sevilla. El Área de Igualdad y Coeducación se implantó en colegios e institutos en 2005.

[2] A aquel sinsentido, nosotros lo llamamos tapadismo, tapadismo de obediencia islámica, tapadismo islámico o tapadismo religioso. Es nuestra la aportación de tapadismo a la Wikilengua. La Alianza de Culturas y Civilizaciones tiene fecha 2007. El feminismo oficial renunciaba a enfrentarse a la Iglesia (por sus monjas tapadas) y al Islam que nos metía en el aula alumnas con velo y, sus hermanos, tan frescos.

[3] Hubo más ampliaciones al debate: alumnas que eran o se sentían alumnos, y a la inversa; frivolidades que podían no serlo: alumnos con uñas pintadas. También, una guerra no declarada entre feminismo de mujeres y homosexualismo de homos pudientes partidarios de vientres de alquiler; disputa que ha concluido con la expulsión del Partido Feminista, de Lidia Falcón, del seno de Izquierda Unida.


la pistola y el rifle que llevamos dentro.

Bar Taberna Juan Sanlúcar banderas de España (4)

28 de febrero 1981. 18 de julio del 36. La historia del golpismo en España se acumula en la Wiki. ¿Dos repúblicas? Dos que se cargó el ejército. En la hoja de servicios hay que incluir Casa Real, Tribunal Supremo, Policía y Guardia Civil; ahí vieron, en sintonía, contra el referéndum en Cataluña –otra república–, uno de octubre de 2017.

En la percepción del sector armado por la izquierda hay que destacar hitos o etapas por donde el Psoe hizo circular conciencias y posturas:

–la Otan como ejército europeo (1986)

–las guerras como misiones humanitarias (1989)

–las fuerzas armadas, a la medida de las mujeres (1989)

–un Ejército voluntario y profesional (2001).

Añadan la reconversión militar de industrias como CASA (Construcciones Aeronáuticas, 1999), Astilleros (2004), Navantia (2005) o la adopción del programa Airbus Defence and Space (2014). Ya tenemos sindicatos y alcaldías aprobándolo todo. El españolito medio percibe en sus fuerzas armadas una salida profesional por vocación que puede llegar a ser heroica en su lucha por la paz y, para el españolito de izquierdas, una acción inevitable y justificada contra la derecha catalana que quiere romper España.

Y dijo el Psoe a su gente:

–¡Que se vean esas banderas de España por los balcones!

Esas percepciones arrojan un saldo a favor que ha generado un segundo fachismo, de estirpe psoecialista, que ha venido a sumarse al viejo franquismo: Valle de los caídos, Vox o el Barrio de Salamanca: un ejército enaltecido mires donde mires. Quien lo dude, contemple lo de Pablo Iglesias con quien fue Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Julio Rodríguez, Secretario General de Podemos Madrid.

Ante la algarada que ahora tengan el ministro de Interior Grande-Marlaska y el coronel Diego Pérez de los Cobos (Yecla, Murcia, 1964), ministerio al que está adscrito en junio hará 14 años (desde Rubalcaba), la pregunta es ¿qué falta hace a la nación española un cuerpo armado como la Guardia Civil?

Otro día hablamos de la Legión, de Regulares de Ceuta y Melilla, del Servicio de Vigilancia Aduanera o de la Policía Portuaria.

España, paraíso de la pistola y el rifle.


 

España: la hora buitre.

marlaska y militares

La mejor opinión sobre el papel del Ejército en esta crisis es la que dijo: acudir al ejército prueba la sobra de militares y la falta de sanitarios (entiéndase: personal de Protección Civil) que hay en España.

La gente olvida que tenemos reconocidas dos objeciones de conciencia: derecho a la objeción religiosa (Constitución, artículo 16) y derecho a la objeción militar (artículo 30.2).

Ligar misión humanitaria y Ejército, aprovechando que el coronavirus pasaba por aquí, es una provocación en regla y un atraco a nuestros derechos reconocidos. Pues nada más fácil, en tiempo de paz, que suspender (siquiera excepcionalmente) categorías y rangos militares y asimilarlos a su orden civil. Al revés, ya hemos visto: en tiempo de guerra, se moviliza a la población civil.

Lo del Psoe y Podemos con el Ejército no es normal. Y tiene razón (constitucional) quien se haya molestado por tanto militarismo explícito y es injusto echar la culpa a tal o cual rufián o a tal o cual región (País Vasco, Cataluña).

Lo de Pablo Iglesias con el Jemad Julio Rodríguez es de diván. Allá él. Lo de Pedro Sánchez empezó el día que el Psoe se dejó colar la supresión del servicio militar obligatorio (Gobierno Aznar, marzo 2001), algo muy celebrado por la presunta izquierda, que nos libró de la mili, sí, pero nos dejó sin objeción militar.

Después de Aznar, el Psoe de José Luis Rodríguez Zapatero (2004/2011), con el Psoe de Andalucía y con UGT y Comisiones (esos Zipi y Zape de la clase obrera) embarcaron a España en una militarización como no se había visto otra desde el invento de las misiones de paz del glorioso ejército español con Felipe González en 1989. Zapatero, Griñán, Susana Díaz hicieron carrera con el pretexto de mantener puestos de trabajo y militarizaron Astilleros, Navantia, Construcciones Aeronáuticas y (el remate de los tomates) apuntaron a España al proyecto Airbus como si no conllevara el Airbus Military que también nos tocaba la objeción de conciencia.

Yo, como español, no estoy obligado a exponer ni a defender mi postura ante asuntos de religión o fuerzas armadas. Pero el Estado, el Gobierno, sí. No se equivoque el voto PSOE o PSC, ni se equivoquen Podemos y els Comuns, como Ada Colau. Aprovecharse de enfermedad y muerte para que las criaturas se muestren agradecidas a las fuerzas armadas, es como aplaudir al cura que a la cabecera del moribundo descarriado viene a ofrecer sus servicios religiosos. Es más que salvación de última hora. Yo diría que es buitreo.


el discurso del Pedrey.

pedro sánchez como el rey
Ojo a banderas y fondo de escudo y gestos.

Abusando un poco del sufijo léxico -emia (de epidemia, pandemia o alcoholemia: presencia anormal de algo en sangre) podíamos hablar de una verdadera borbonemia en el habla de personajes públicos como Pedro Sánchez y algún otro gerifalte en los partes diarios del comité especialista. Nos hablan como si estuviésemos en Navidad y el suyo fuese el discurso de la Corona.

El idioma distingue entre tono y tonema. tono, latín tonus, y este del griego, tónos, ‘tensión’: 1. Cualidad de los sonidos, dependiente de su frecuencia, que permite ordenarlos de graves a agudos. 2. Inflexión de la voz y modo particular de decir algo, según la intención o el estado de ánimo de quien habla. tonema es en fonética y fonología aquella inflexión pertinente para la modalidad oracional, básicamente tres: interrogativas, exclamativas o enunciativas. Por ejemplo, tras mucho tiempo de sequía, la secuencia sería: ¿llueve? (pregunta de incredulidad inicial) ¡llueve! (sorpresa gozosa) y llueve, enunciativa afirmativa. Tonos y tonemas dan lo que llamamos musiquilla.

Franco tuvo su musiquilla. El Nodo tuvo su musiquilla. Casi cada cadena de radio tiene su propia musiquilla, muchas veces dependiendo del color del partido político que gobierne o mande en la emisora. Y, naturalmente existe el tonillo o la musiquilla del discurso Borbón: ese que nos recuerda al rey Juan Carlos.

Abusando un poco del sufijo léxico –emia (de epidemia, pandemia o alcoholemia: presencia anormal de algo en sangre) podíamos hablar de una verdadera borbonemia en el habla de personajes públicos como Pedro Sánchez y algún otro gerifalte en los partes diarios del comité especialista. Nos hablan como si estuviésemos en Navidad y el suyo fuese el discurso de la Corona.

 

España, ante la Jura de Santa Gadea.

Jura_de_Santa_Gadea

El sintagma el hombre lo utilizamos a nuestra medida y conveniencia. Cuando se habla de un paisaje o de una naturaleza modificada por la mano del hombre, se sabe lo que es. Cuando se formula la explotación del hombre por el hombre, lo normal es que el hombre o la mujer que soy reaccione de manera distinta, según mi posición en la cadena capitalista. Y quien afronta que El hombre es un lobo para el hombre, seguramente se mirará en los bolsillos:

–A mí, que me registren.

Ser un hombre o portarse como un hombre, ya es sustantivo adjetivo; y está hombre sinónimo de humanidad.

Si mi hombre como parte de la humanidad sospecha que el virus que nos invade pudiera ser acción bélica producto del hombre, es evidente que ese hombre no me incluye ni a usted sino a quien puede y quiere. Y puede una clase médica o científica tan preparada para obrar el bien (salud y ciencia a beneficio de la vida) como para obrar el mal, película que hemos visto demasiadas veces. Y quien quiere, o quienes querrían, son poderes que no reparan en nada por asentar su dominio (guerras económicas, convencionales, secretas). Estas serían las malas compañías o las relaciones peligrosas: algo o alguiénes de cuanto España pudiera estar formando parte como país alineado y no neutral.

El hombre que plantee esa sospecha (sospecha que circula como certeza entre quienes se las dan de estar de vuelta de todo) no debería ser calificado de conspiranoico, obseso, prochino o comunista; tampoco, como contrario a medidas solidarias en tiempos difíciles. El hombre simplemente sabe que él –que no estuvo en el titular Se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna– no ha sido.

–A mí, que me registren (bis).

Si alguna dignidad (no precio: Javier Gomá) le queda a la izquierda que hoy está en el Gobierno, España debería (como Alfonso VI en la Jura de Santa Gadea) jurar:

–España, si fuiste o consentiste en el experimento que está matando españoles.

La pregunta es inquietante. La respuesta, más. Pero no maten al mensajero.

Sobra decir que IU Podemos no tendría nada que ver. Hablamos de responsabilidades de gobiernos Ucd, PP y Psoe que han ido adjuntando a España, mediante acuerdos y tratados, al bloque Usa, a quien ha cedido soberanía y bases militares.

Tanto que se repele una Corona franquista y no democrática, no estaría de más que España revisara sus relaciones diplomáticas, no menos franquistas que el Rey que se quiere sacar en referéndum.

Si estás de acuerdo, pásalo.


 

llanto por la izquierda antifascista española el día que machaban a Cataluña.

policía

A principios de 2020, la izquierda española llegó a alcanzar cotas nunca vistas ni oídas desde el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936. De las tres siglas concurrentes al Gobierno de coalición, al menos una, Izquierda Unida, llevaba en sus venas la larga tradición PCE de lucha antifascista acumulada dentro y fuera de España, en el exilio y en el maquis, en la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, durante las cárceles y comisarías, en los comités de empresa, en las asambleas de facultad, en la larga noche de censura, represión y doble vida bajo el franquismo.

Esa larga noche antifascista consistió en movilizarnos todos contra todo: la dictadura que nos tenía, a unos, por terroristas; a otros, por comunes o anarquistas; a este, por cristiano por el socialismo, a aquel por Comisiones Obreras, al otro por propaganda ilegal. No importaba quién fuera el represaliado ni cuál la pena que le había caído. ¡Amnistía y Libertad!, gritábamos por todo lo que se moviera en contra del general que se hacía llamar generalísimo. ¡Amnistía y Libertad!, fuera cual fuera la causa que se movía: nos movíamos todos.

Hoy, que Izquierda Unida ocupa plaza en el Consejo de Ministros (del Psoe, para qué hablar; de Podemos, qué, si expresamente vino al mundo como “de la gente” y nada de izquierdas); hoy, que algo de mí y de mi historia se sienta y no se siente en el Gobierno de España; hoy, que machacan a Cataluña con la complicidad de esta izquierda preocupada, eso sí, por lo que de verdad preocupa a la gente, siento, en el fondo del corazón y del hígado, una rabia que es tristeza hasta la náusea.

Enlace al Mal Poemo


lo que le faltaba a Podemos.

Aplicando la teoría o método de los quince años que van de generación en generación, para 2020 sería el turno de la Generación de la Crisis. De 1975 (muerte de Franco) hasta 2020 (45 años) caben tres generaciones. Cada una ha tenido su acontecimiento generacional, un sueño y una oportunidad.

El sueño de la Generación por el cambio (1975-89, Caída del Muro de Berlín) (“por el cambio” fue el lema del Psoe de Felipe González en 1982, también Generación Pce), generación ya cumplida en sus 60 años, fue una España federal y republicana sobre una democracia avanzada. Después vino la Generación Berlín (1989-2005), que va a cumplir 50 y cuyo sueño fue un mundo plano y sin bloques, de oenegés sin fronteras en el marco de un Estado del Bienestar creíble a condición de que se lo dieran a estudiantes que no querían saber del suburbio más que como causa humanitaria. El sueño de aquel mundo plano duró bien poco: hasta el 11 de septiembre de 2001 (Torres Gemelas), imagen de un mundo que se venía abajo, en picado tras la crisis del 2007. Ante semejante sacudida de conciencia, cuajó el tercer y último sueño de tres culturas o civilizaciones donde íbamos a caber todos, residentes, migrantes y refugiados. Fue la Generación Podemos (2005-20) que hoy calza 35 años y lleva 17 con derecho a voto.

El movimiento Podemos nació bajo el Yes, we can, Sí se puede, de Barack Obama (2008). La generación del Sí se puede había ido calentando motores agitando el mileurismo (2005), saludó el ¡Indignaos! de Hessel y Sampedro (2010) y la ¡Democracia real, ya! que querían recuperar los valores de Occidente (algo parecido al Pablo Iglesias que hemos visto con la Constitución como libro de campaña electoral). En apenas tres años, Podemos pasó de acampar en la Puerta del Sol el 15 de mayo de 2011 (el 15-M) a constituirse en partido en enero de 2014. El sueño de Podemos no fue sueño sino espejismo de mileuristas que despreciaban a seiscientistas y quinientistas al amparo de los valores de la vieja Europa y con lo fácil que es pedir y pedir al Estado del Bienestar sin cuestionar ni quién paga la factura ni el capitalismo ni la Otan.

Ayer Ada Colau, en nombre del 71 por ciento de sus votantes, escenificó el último grano que le ha salido en el culo a Podemos, la última china en el zapato, que era el derecho a decidir, no de Cataluña, de toda España. Hijo pródigo que ha vuelto a la casa del padre: Podemos, partido constitucionalista y por la unidad de España.

Se ve que la “solución federal” y lo que “de verdad importa a la gente” no eran más que tapadera para poner el cojín a escaños y alcaldías. Y no nos vengan con Kichi y con que siempre nos quedará Cádiz. Un señor que gana votos a base de la Virgen del Carmen o del Rosario y de Navantia, fábrica de guerra, no tiene nada, no ya de izquierdas, de dignidad ni de nobleza, le cante lo que le cante Joaquín Sabina en su soneto. Idéntica canción podrán hacerle a la alcaldesa de Barcelona. ¡Adiós, Podemos! Vendrá otra generación y te hará más buena.


 

incitación a la rebeldía.

Votar es aceptar

1º) la dinámica electores > elegidos (para luego hablar mal de la clase política) mientras

2º) cada vez más personas (el precariado) carecen de ciudadanía (a beneficio de cáritas y oenegés: la exclusión social nunca fue cuestión de Estado en España como sí lo han sido las pensiones o los malos tratos).

3º) Pedro Sánchez y Pablo Iglesias (y, a su través, Alberto Garzón; no toda la comunidad Izquierda Unida Podemos Psoe), transigen con el Juicio al Procés (antes, materia de movilización por las libertades).

Aunque usted no comparta el Juicio al Procés (a usted como demócrata de la libertad le aprieta por ahí algo el zapato) y aunque acepte (cínicamente) los puntos 1 y 2, quien vota izquierda vota por la funcionarización del voto amigo. A eso llamamos rehén, chantaje, extorsión, coacciones a clases medias y bajas. Cualquier voto, también a Izquierda Unida Podemos, acaba siendo un voto conservador (de lo que hay).

Buzón de [eLTeNDeDeRo]: «No puede haber más gobierno o administración que el de un partido de esos que llamamos de izquierda. Quien administra lo precario, la supervivencia de cada día, debe ser alguien que piensa y sienta desde la izquierda. Lo contrario es entrar en el desbordamiento, porque la ambición no tiene fin. Dejen a los capitalistas, tan salvados siempre de todo, que campen a sus anchas para dominar este y unos cuantos mundos más. Pero es de cajón que quien administra lo precario…»

En ese “dejar al capitalismo” está la clave diferencial entre la izquierda siglo 20, anticapitalista, y la izquierda siglo 21, mileurista, bienestarista, máster chef de todo y operación triunfo de sí misma.

Decir esto es también una forma de pasar de la noticia de aquí al domingo, a lo que ya es Historia. Si el germen de Podemos fue una llamada a la indignación (de Stéphane Hessel en 2010), está haciendo falta una incitación a la rebeldía que el voto en las urnas –y mientras Cataluña no vote su destino– aduerme y aliena, retrasa y confunde. Que la rebeldía empiece por no votar.

enlaces:

la edad y la rebeldía

teoría del diosmonio

Formación del Espíritu Nacional.

Éramos chicos y había Formación del Espíritu Nacional.
Somos mayores y nos viene Susana Díaz con instrucciones para cursar
por la Administración Pública.


Administración Pública Andaluza Foto Rubén Pérez Trujillano

La foto la pasa Rubén Pérez Trujillano con este pie:

Material para oposiciones a una categoría elevada de la Administración pública, en concreto de la Junta de Andalucía. Quien quiera servir a la autonomía andaluza debe absorber este tipo de sucedáneos de constitucionalismo democrático e imparcialidad burocrática. La falta de diversidad social, cultural y política afecta terriblemente al servicio público y la actuación administrativa. Adivina a qué ideologías y estratos de la población beneficia.

El texto, habiendo BOJA electrónico, no está disponible en internet.

Gracias: Rubén


 

comunismo y vanguardia.

Escribe Manuel Altolaguirre en España en el recuerdo (1949): En la revista Ambos (1921) no se expresó ni una sola idea revolucionaria. Unas ingeniosas greguerías de Gómez de la Serna y unos dibujos de Picasso producían confusión entre los comentaristas familiares de nuestra poca difundida revista. Para ellos futurismo, cubismo y comunismo eran una misma cosa.

Yo sabía por Mayakovski la sintonía inmediata entre futurismo y comunismo, fácil de entender entre dos movimientos que apuntaban a un mundo más funcional y más bueno. De los dos ismos, el comunismo (mejor: el marxismo) lo aprendí y, del futurismo, confieso que (aparte de aquel coche de carreras que era más hermoso que la victoria de Samotracia)[1] mi conocimiento fue siempre muy primario. Lo que no se me pasó por la cabeza es que el comunismo fuese interpretado, en su día, como una manifestación más de las vanguardias artísticas.

Cuatro años después de la Revolución del 17, en 1921, mismo año de la revista de Altolaguirre, se consumó en España la negación del futurismo político.[2] Desde entonces, el Psoe que administra la noble palabra socialista (socialista soviética fueron las eses de la URSS, entendido el socialismo como fase superior al capitalismo y hacia una sociedad sin clases) no ha hecho más que torpedear las luchas sociales. La misma biografía de Santiago Carrillo, pasándose al Psoe en su edad provecta, ilustra la trayectoria de tanta militancia del Pce que emigró al Psoe, que se hizo psoecialista. Y si algo ha puesto de relieve la cuestión catalana es la cantidad de reaccionarios (hay quien dice fachas) que había, y al presente afloran, en el Psoe y alrededores.

Otro día hablamos de cómo las expectativas electorales del Psoe son tan bajas (bajaría en toda España y desaparecería del voto influyente en Cataluña) que por eso se ha convertido en el principal apoyo del PP (ved la pacata reprobación anunciada de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría) en lo que a todas luces se debería arreglar convocando elecciones y que las urnas decidan (tanto en referendos como en elecciones generales anticipadas), no que ‑en vez de eso‑ aquí mandan los demócratas Ferreras, Marhuenda, Inda y compañía de la Sexta a la Primera. El viejo comunismo, el de la unidad popular y del frente común, pasado un siglo, sigue siendo vanguardia. Honor a quienes en su vida custodian y defienden sus ideas.

–enlace a España en el recuerdo en ProyectoRosaleda.com

[1] Manifiesto futurista publicado en Le Figaro el 20 de febrero de 1909. Cuando fui al Louvre, me dio penilla aquella victoria alada que parecía distribuir, por aquí o por allí, la gran escalera que da acceso a la primera planta del museo. Una azafata de congresos.

[2] El Psoe se quedó en la Segunda Internacional y el recién creado PCE se entendió como sección española de la Tercera Internacional.


 

lo que queda de Franco.

La llamada Guerra de España[1] es eso que no acaba nunca y que da una posguerra que continúa y continúa más allá de la muerte de Franco y más acá de la Constitución de 1978 y de la autoproclamada ejemplar Transición Española.[2] Y, para ningunear la moción de censura anunciada por Podemos y ganar la campaña de imagen, no es casualidad que el actual Psoe reabra el tema de dónde están o dejan de estar los restos de Franco. Tema posguerra donde los haya. Como si el antifranquismo socialista fuese superior al antipepeísmo de Podemos, frente anti PP donde, verdaderamente, se juega algo la nación española, no en un quítame allá esos huesos, que bastaría reinterpretar. Un país libre de su pasado puede mantener en pie o incluso levantar monumentos al horror con tal de que las generaciones recuerden lo que se dejó atrás y para que la historia no se repita. Cualquier holocausto se recuerda así: en monumentos negativos. Lo que queda de Franco no está en el Valle de los Caídos. Lo que queda de Franco está en PP y Psoe. Juntos custodian esta posguerra infinita y estos muertos en busca de ataúdes.

[1] A honor de la resistencia republicana y contra la idea envenenada de las dos Españas ‑Machado nos perdone‑, lo suyo es llamarla, en vez de Guerra de España o Guerra Civil, frustrado Golpe de Estado contra la República derivado en guerra.

[2] Véanse el Senado tapón, la ley de amnistía, electoral y de memoria histórica, o la cuestión catalana.

la castaña de Cotarelo contra ABC.

ABC Susana Díaz

el medio y el mensaje

Portada de ABC de 1 de mayo 2017, Día del Trabajo. El paradigma Psoe/Ugt no pasa desapercibido: mucho votante anda suelto en las calles ese día. Texto: “Díaz espera derrotar a Sánchez por 20.000 votos”. Foto: Díaz vestida modosita y andando decidida hacia el espectador, perspectiva ascendente. La luz de un coche que podría ser de escolta finge un dorado objeto o bolsito en su mano izquierda: Susana Díaz, portadora de algo mágico (como los Reyes Magos).

comentario de texto

El sensacionalismo de ABC empieza por la portada monográfica, a foto por número, a veces foto información (noticia), a veces foto opinión (editorial) y a veces foto promoción, como es el caso. Se podría hacer un estudio del “efecto portada de ABC” en nuestras vidas, muy notorio en Madrid y en Sevilla. Lectores y no lectores saben, nada más pasar por un quiosco (aunque sea a comprar El País o tabaco o simplemente de paso), lo que ABC piensa y quiere que pensemos. [Otro estudio sería el del “efecto grapa”, primer diario del mundo, el ABC, que no permite deshojar y compartir lectura simultánea entre más de un lector (páginas centrales para uno, páginas exteriores para otro). Añadan la adecuación de grapa y menor formato a emisor / receptor en busca del arquetipo usuario: varones trabajadores de cuello blanco y voto conservador que leen el ABC apretujados en la barra de un bar en lo que dura el café con tostada de media mañana.]

segundo texto, crítico con el ABC

Ramón Cotarelo. Artículo La caudilla, 2 de mayo, en su página web. En un texto de 775 palabras, diez veces (nueve, más el título) usa Cotarelo la palabra caudilla (epíteto). Está claro que le interesa que cunda la palabra y que se identifique a Susana Díaz con segunda Franco. Son recurrentes derecha (11 veces) e izquierda (4). Abundan subjetivismos: señoritingos, casposo, pepera, el caballero (por Jordi Pujol), esta señora (por Susana Díaz), etc. Perlas escogidas: –Neocomunistas de Podemos ladran lo que no muerden.[1]La castaña que le ha arreado Podemos (a Susana Díaz) con la moción de censura. Cotarelo se muestra tan sensacionalista como el ABC que critica: califica y descalifica. Opinar en exceso es desinformar.

para eLTeNDeDeRo

una España sin PP ya sería algo. Hay que apoyar la moción de censura como en política de frente o unidad popular: para empezar un tiempo nuevo. El efecto moción es superior al efecto Susana Díaz, que pasaría a un segundo plano si la moción prosperase. No lo ve así Cotarelo, quien tacha la moción de castaña. O sea, la castaña es él. Dicho lo cual, eLTeNDeDeRo había dejado la política de nombres propios y pequeño formato. Malo es creer en la clase política y, peor aún, en profesores de ciencias políticas. No nos hagan reír.

[1] Comunismo no ha conocido la humanidad; sí, partidos de ese nombre, que es contra lo que se está. Ni Izquierda Unida es comunista; mucho menos, Podemos.


¿a qué juegan los cristianos? (2)

La primera incongruencia del cristiano actual ‑hombre o mujer con estudios y que se las da de razonable‑ es seguir permitiendo la exteriorización de la fe y su manipulación a través del clero y de la Iglesia, especie de clase política que ni cumple como organización democrática ‑cuando se presume de vivir en democracia‑ ni está en cuestión o revisión como lo está la clase política.

La segunda incongruencia es religión igual a cultura o civilización, cuando la religión sería parte, pero nunca el todo, de costumbres y tradiciones que, vistas con lupa, tampoco escapan a la domesticación de la barbarie con fines económicos y turísticos, más que identitarios.

Y la tercera y total incongruencia del cristiano estudiado y razonable es ‑en racha de religiones aliadas‑ seguir consintiendo el duopolio Iglesia Estado de religión única. Por no hablar del laicismo. Y ahí los cristianos se hacen los tontos si se les saca el tema del calendario y de las fiestas y de la conciliación ‑palabrita de moda‑ entre la vida religiosa y la vida laboral y civil a la que todos y cada uno tenemos derecho en tiempos de derechos.

La Alianza de civilizaciones (en realidad, religiones) de 2007 fue copia de los repartos coloniales del último tercio del siglo 19: Occidente, cristiano; Oriente, musulmán; Israel, ni se discute. Aquí, en España, el Psoe de Zapatero admitía el velo islámico (lo que desandaba lo andado por el feminismo y conformaba a la mano de obra emigrante) y españoles por el mundo podrían seguir yendo a Petra, Marrakech, Estambul o Alejandría. ¡Flash!, ¡flash! Ya me hice la foto (o ya follé). Y vuelta a casa, que se acaban las vacaciones de semana santa, como si no hubiera o pudiese haber otras vacaciones.

A las tres incongruencias viene a sumarse la responsabilidad histórica y ética (y quizá penal internacional) del cristianismo cada vez que la frustrada Alianza (de inspiración católica y protestante) estalla, literalmente, en la cabeza y manos de un suicidista. Encender entonces la velita, hacer declaraciones de que no podrán con nosotros o el patatín patatán de la mayoría de creyentes buenos frente a una minoría radicalizada es más de lo mismo, más policía y menos libertades.


¡vivan las cadenas!

El mismo día que Unidos Podemos presentó su moción censura, fue un lunes, empezaron a echarle mierda encima. Según el Psoe, Pablo Iglesias era culpable de otro ‘numerito’ a favor de Rajoy. Esa noche, esperamos al Gran Wyoming en El Intermedio. Cuando vimos que él también se reía, se confirmó que ‑sin Mediaset y Atresmedia, ese duopolio‑ la moción de censura estaba muerta, muerta de risa y muerta en serio. Lo cual abre un fleco interesante un mes que tanto se ha hablado del humor. El humor de Eduardo Mendoza y el de humoristas encausados, y los límites del humor cuando se meten con la religión. eLTeNDeDeRo lo ve así:

reírse de (burlarse de) es de derechas y meterse con (satirizar a) es de izquierdas.[1] Para reírse de hay que estar a bien con la vida, estómago lleno y necesidades cubiertas, y entonces el [buen] humor [etimológicamente: el líquido que lo domina a uno, lo contrario sería la mala sangre o leche] es un estado de ánimo positivo y satisfecho. A reír, pues, con ese humor que puede parecer bobalicón o estúpido: la risa tonta. En cambio, para meterse con ‑cuando con es con las instituciones, con la Iglesia, con la monarquía, con la Policía, con el poder, en fin‑ hay que tener coraje y valentía; huevos también se dice, ovarios: hay que tenerlos bien puestos.

eLTeNDeDeRo no le ve ninguna gracia a que desbancar al PP sea peor que ir causa a causa de corrupción a base de exclusivas. El plan es desgastar al PP y que su socio en el Biparty entre en el gobierno por la puerta grande. Susana Díaz, o sea. ¡Viva el PP! y ¡Vivan las cadenas! Mediaset y Atresmedia.

[1] Los términos izquierda / derecha o derecha / izquierda merecen ser discutidos y hay quien ‑como en Podemos‑ rechaza la vigencia de esa terminología. No obstante, es cómoda: acción / reacción; progresistas / conservadores; los de abajo / los de arriba presentan mayores inconvenientes y no se trata de complicarse la lengua: izquierda es “cambio o ganas de cambiar lo que hay” y derecha es “conservación o ganas de conservar lo que hay”.

Razón de Estado y razón de sexo.

Notición. «El Psoe planea eliminar conciertos con centros educativos que segregan por razón de sexo.» Caso práctico. En un centro mixto se matricula una alumna con su pañolito islámico. Pregunta. ¿No es esa prenda segregación o discriminación? ¡Qué va, al contrario, es integración!, dirá el diputado. ¿Y esa integración no atenta contra la coeducación? ¡Es por motivo religioso! ¿Para cuándo, entonces, la religión fuera de la enseñanza?

Desde la Ley de Educación de 1970 y desde la Logse de 1990, los conciertos sirven a que la Iglesia siga teniendo el control de la enseñanza, y esto en tres vías o maneras: las clases altas: a centros privados; las clases bajas: a centros públicos (donde la religión siga teniendo horas lectivas y donde entra la niña del velito); y la clase media: a la concertada (quiero y no puedo de familias que preferirían la privada, pero les resulta muy cara). Al apaño lo llamaron libertad de enseñanza. ¡Chanza!, ¡chanza!, ¡chanza!, grita el coro.

La subsidiaridad de la Iglesia para con el Estado hasta cubrir la red de centros tenía un pase en 1982, cuando ganó el primer Psoe, el de Felipe González. Desde 1982, miren si el Psoe ha tenido tiempo y dinero para completar la red estatal de centros. Quienes tanto hablan de la unidad de España, nos quieren divididos en tres desde la infancia.

La actual “razón de sexo” (no de seso ni de peso) del Psoe (como el enfrentarse a las reválidas del PP) parece un divertimento menor de sus señorías vergonzantes a estas alturas de ignominia y claudicación. Luego hablarán de populismos.

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PPsoe, por Rafa Iglesias.

engendro

Rajoy y Díaz, hijos de un dios menor (no hay peor sordo que el que no quiere oír) danzando en la oscuridad (de sus respectivas corruptelas). Sigoteando en el caldo primario de una nueva casta de parásitos de la democracia, alimentándose del nutritivo bienestar vampirizado a la ingenua ciudadanía que los vota, esa misma que lo hace creyendo que su elección es diferenciadora cuando ambas opciones sólo sirven al mismo fin. A igual ente. Dicotomías de la misma semilla negra. No son ni de izquierdas ni de derechas, claman en su discurso demagógico y propagandístico de mesmerismo, maquillaje y confusión. Pertenecen a otros intereses, más crípticos e indefinibles para nosotros, lerdos votantes. Y lo peor es que tienen razón. Y es que el sueño de la razón, de esa razón (la suya exclusivamente, por supuesto) produce monstruos. Acuérdate cuando tengas la opción de votarles, otra vez más.

Fotomontaje: Engendro, por Rafa Iglesias.