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Ramón Fernández Becerra.

Terraza (4) Octavio

CHAPÍN DE SEDA, paje, murió a la edad de ciento y pico largo de años luego de haber servido otros tantos, sin moverse una coma, al ordeno y mando de su infanta, de la que estuvo tercamente enamorado. Saberse menor y tercerón (se creía de él que era hijo culinario del alférez Bermúdez y de una gobernanta de fogones), le dio precisa idea de su cotización en corte. Se negó a crecer y, a salvo de sospechas, ingresó en la inocua guarda de eunucos de palacio. Todo es empezar. Desde chica, la infanta viéndolo tan gracioso, se lo acostaba con ella como si fuera un peluche. Tanto que ni aun luego, de casada, se separó de él ni una sola noche. ¡Pardiez, muiller, que persistís con el muñeco!, le decía su marido, y ella: Mirad, Clotaldo, que sin Chapín me vuelven las pesadillas con la bruja y me da el pasmo. A cuanto el príncipe transigía y, el paje, más contento que unas pascuas. No movió celos ni padeció las comunes premuras de amantía. Muy en secreto llevó hasta el fin la cuenta minuciosa de sus años, su corazón palpitante y su cosita allí tiesa (esto se supo cuando lo fueron a enterrar) para lo que la infanta mandara o mandase.

A sus pies chapín de seda (1987),

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A sus pies chapín de seda (1987), de pronto dedicado a Ramón Fernández Becerra, muerto el 15 de julio. El casco de pompier Primera Guerra que él me regaló, en casa lo llamamos Bombero, nombre propio, junto a Gallo y Jirafa, mascotas como Octavio Marioneta y como Flamenco Rosa Cometa, que también se nos fueron, como Ramón, en un descuido.

Honor a quienes en esta vida, seres vivos y cosas, nos hacen compañía, honor a Ramón y honor a la infanta de quien estuvo tercamente enamorado. Quienes conocimos a los dos, siempre lo supimos. Al margen de cada uno y a la vez inseparables, amamos las bellas parejas.

Bombero, Gallo y Jirafa.jpg


enlace a Ramón F. Becerra

300 historias de palabras.

Titivillus era el demonio que inducía –el hijo de puta– a cometer errores en los scriptoria y, posteriormente, en las imprentas. Los errores o erratas los cargabas Titivillus en un saco a su espalda y por la noche lo llevaba al infierno donde se anotaban en un libro para ser reclamados en el Juicio Final a monjes escribanos y a cajistas de imprenta que habían caído en la trampa.

Eso sabemos por Titivillus, Revista internacional sobre libro antiguo editada por la Universidad de Zaragoza, España. De Titivillus.es procede el libro en epub o pdf que compartimos:

300 historias de palabras (2015), de Juan Gil & Fernando de la Orden Osuna, gráficas de Manuel Durán Blázquez. Editor digital: Titivillus, ePub base r1.2.

Dicen Juan Gil y Fernando de la Orden en su Nota editorial que el objetivo de este libro es el entretenimiento, acercar al lector de forma amena y sencilla, pero con cierto rigor, al mundo de la evolución de las palabras. Se han elegido voces simpáticas o curiosas que tienen una historia interesante. En ocasiones se han incorporado términos que ejemplifican un fenómeno evolutivo concreto y voces de lenguas diversas, algunas periféricas o poco relevantes en la formación del léxico castellano. La fecha de incorporación es siempre aproximada; la mayoría está tomada del Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, de Joan Corominas, aunque se ha recurrido también a los corpus de la Real Academia Española, en particular al Corpus Diacrónico del Español (Corde, Crea, Corpes XXI). En cada caso se señala la edición del diccionario académico en que se recoge por vez primera. Para la documentación se ha procurado buscar ejemplos de las primeras y últimas manifestaciones escritas sin que ello nos privase de incluir textos de los autores clásicos de la literatura española y otros que ilustran, e incluso amenizan, la trayectoria del término. Se ha actualizado la ortografía. Las imágenes atienden a la procedencia, trayectoria o significados de la palabra, sin renunciar a algunas meramente ilustrativas.

Apostilla [eLTeNDeDeRo]: Cuando, y cuanto, más se discute el poderío del inglés y el combinado efecto en redes sociales sobre la taqui ortografía del idioma (efecto que han de sufrir todas las lenguas del mundo), más valor adquiere la propia lengua como arma defensiva contra el Imperio.

Pinche o pegue este enlace:

https://drive.google.com/file/d/1nCTK2Iu9UTVDJBgEiSz1uajo01UzLbDy/view?usp=sharing

el extraño caso de Félix Molina y Ofelia.

Félix Molina.png

Sin contar los casos, no tan raros, de obra poética publicada por quienes no saben ni escribir, podemos decir que la actual poesía se divide en dos: la de quienes pisan con prudencia un campo de palabras donde casi todo está escrito y probablemente no haya nada nuevo que decir (si bien siempre cabe explorar nuevas formas), y la de quienes, escritores de fondo, repiten lo ya dicho como quien descubre la pólvora. A esa poesía, redicha, no le pongan megusta, que se lo creen cuando es igual que la halitosis: quien la padece lo ignora y nos da apuro decirle al poeta, poeto, poetiso o poetisú:

–¡Déjelo ya, no nos fatigue, y lea a los clásicos!

Hagan excepción con algunos, pocos, nombres felices. Félix Molina, Arte y Literatura, por ejemplo. Sus tres colores (azul, blanco, rojo) siguiendo el hilo de la trilogía de películas (1993-94) de Krzysztof Kieślowki, dedicada a la bandera francesa, les gustarán aunque no les gusten las películas.[1] Tampoco pongan megusta a esto que escribo. Félix Molina y [eLTeNDeDeRo] somos buenos amigos en WordPress y podría tratarse de tráfico de influencias. El curioso caso, entre la Galaxia Gutenberg y la Galaxia Internet, adivinarán pronto cuál es. Les dejo más pistas enlaces: a Círculo Rojo, a Félix Molina en Túiter y a Ofelia.

Daniel Lebrato

[1] Tal fue mi caso, que del Azul no pasé. El cine primermundista solo me atrapa a condición del cine denuncia o que sepa reírse del propio primer mundo, tipo Woody Allen. No suele interesarme la narrativa de minorías cultas que viven muy bien al margen de un mundo donde la mayoría malvive. Reivindico las etiquetas burgués y pequeño burgués y las atribuyo para decir: no me interesa.


revista de prensa mayo 2019.

Después de tanto botafumeiro por el cumpleaños de Daniel Lebrato, esto es lo que da de sí la revista de prensa de [eLTeNDeDeRo] de mayo:

¿Quién se beneficia de los trabajos forzados en las cárceles?

La fiesta de el alarde discriminatorio agradece el apoyo de PNV, PSE y PP

GuerraCivilBot 2020. La Guerra Civil que causa furor en Internet

Ilusiones ópticas o trampantojos alucinantes

Juego de la muerte en un instituto de Granada

Pablo Milanés homenajea a los clásicos del jazz en inglés

Regalo al profesorado al final del curso, ¿regalo o imposición?


 

promesas.

Con David Castejón

Aunque la izquierda se quiera identificar con las necesidades de la población, con los derechos humanos y el bienestar del Estado del Bienestar, el medio es el mensaje y toda política, cuando se sienta en Congreso o Senado, es toda ella de derechas. El más hermoso programa electoral queda en nada sin un plan de financiación que, por fuerza, molestaría a un sistema, el capitalismo, y a un poderoso grupo al que nadie quiere molestar, patronal y grandes fortunas. Así que usted desde su escaño puede prometer lo que quiera, la misma derecha promete, pero su promesa se queda en “por pedir, que no quede”. Usted puede prometer pero, si no aplica una fiscalidad inversa (una cotización en proporción exacta a lo que se gana), usted no tendrá dinero para defender o llevar a práctica el bienestar de su programa. Más aún: el capitalista, si le aplicaran la exacta y rigurosa fiscalidad proporcional inversa, se haría la gran pregunta ¿para qué emprender más si al final voy a ingresar lo mismo que quien cobra el salario social? (Caso verídico llevado a referéndum en Suiza hace un par de años.)

Llegado a este punto, usted cree en el capitalismo, que es el quiero y no puedo de la izquierda española, toda ella capitalista, Izquierda Unida o Podemos, dependiente de lo que autoricen Banco Europeo y FMI bajo la atenta mirada de la Otan y de Estados Unidos con bases en Rota, Morón y Gibraltar. Y es que la izquierda auténtica consiste en no pedir trabajo sino otra imaginación distinta, aunque no sepamos lo que es. La izquierda auténtica sabe que el trabajo productivo de bienes materiales (no el esfuerzo ni el artisteo en horas de ocio) es el motor de la riqueza y de la economía, mientras la derecha difunde la especie de que el capital crea la riqueza.

Y hablando de promesas. Quienes critican la presunta heterodoxia a la hora de tomar posesión de su escaño por parte de alguna señoría, ¿no han caído en la cuenta de que “juro o prometo” es directamente anticonstitucional? O “juro por Dios” o “prometo por mi honor”. Al Estado (electores y elegidos), solo el honor le interesa. Si usted cree en Dios o en la Biblia, cálleselo o estará usted vulnerando mi derecho 16.2 de la Constitución.

Queden ustedes con otra cara de la política, la de cercanías, municipal. Quizás ahí la política alcance el humanismo de que carecen Congreso y Senado y Parlamento Europeo.

–enlaces:

https://www.poratarfesi.com/

https://www.facebook.com/PorAtarfeSi/

/ a David Castejón /