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¿acaso no respiran los caballos?

Cartel Carreras de Caballos 2020

Carreras de Caballos de Sanlúcar 2020. Acusan a Luis Gordillo, cartelista, de no conocer las carreras de Sanlúcar. ¿Acaso Murillo estuvo en la Inmaculada Concepción de María? Luis Gordillo monta su cartel sobre caballos fríos con antifaz o mascarilla tipo Primera Guerra Mundial. Por una vez el arte se merece a sí mismo.


La foto es del ABC y el título, pasitche de Horace McCoy ¿Acaso no matan a los caballos? traducido entre nosotros como película ¡Danzad, danzad, malditos!

Juana, genio y figura.

Juana

Si un tema hay gastado y derretido para hacer literatura, ese es la muerte; más que el amor. La muerte sigue siendo como en tiempos de Manrique. Lo más que hacemos es ponerle un nombre o una cara y aportar algún punto de vista, religioso o civil. Aquel Llanto de Lorca.

Cuando murió mi madre, que era una anciana balilla de mal asiento que no dejaba vivir a nadie, quise que mi familia mandase poner esta corona firmada por “tus hijos y tus nietos”:

«Descansamos, o descansemos, en paz.»

Mamá lo comprendió y salió por donde costumbre:

–¡Hay, Daniel, como se entere tu padre, el disgusto que le vas a dar!

O quizá por esta otra petenera:

–¡Hay, Daniel, qué pamplinas tienes!


Juana

Ahora ha decidido dejarnos –me avisó su yerno Salva, titular de la etiqueta “suegra”– nuestra amiga Juana de Sanlúcar, a quien yo llamaba Reina de la Ibense porque era donde me la encontraba sin falta al desayuno, lo mismo que yo no faltaba a mi cerveza, siempre en Plaza del Cabildo.

Juana era de esas señoras con todo viento a favor: su ser de Iglesia hasta en la iglesia tener su sitial, su ser de derechas, señora de, excombatiente de la Acción Católica, su hablarle de tú al señor cura párroco y, casi, casi, al mismo Dios (que estará San Pedro que no sepa el hombre dónde meterse); su distinguida elegancia, su mirar por encima a esta España de la que yo gustaba pincharla para que largase, como se suele decir, por esa boquita. ¡Y vaya si largaba!

Quizá el ver en mí a un poeta comunista de pinta aristocrática (vieja bici BH, bastón de caña, lazo y panamá) nos unió en un raro anacronismo, en una complicidad para reírnos del mundo:

–Juana, igual que en tu iglesia del Carmen hay nave de epístola y nave de evangelio, así yo, en mi chaleco traje, llevo dos bolsillos con monedita suelta: el de la derecha para propina y el de la izquierda para limosna. Todo menos decir: ¡No llevo suelto!

Últimamente estaba faltando a clases en la Ibense y yo la apremiaba con este canto de Esperanza de vida:

–Con tantos años cumplidos, ¿qué más te daba cumplir unos añitos de más? Siquiera por alargarnos el sueño de quienes vamos detrás.

No me ha hecho caso. Mis palabras a lo mejor mienten; mi egoísmo, no.

El genio sabe que el genio sin figura no va a ninguna parte.

Genio y figura, Juana.

/ a Juana Domínguez Hermosilla /
–1 de junio de 2020–

esquela JUANA

extraescolares.

DL caballito en Sanlúcar

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La última entrega de las memorias del profesor Lebrato (tras El profesor, El alumno, El tutor y Consejo orientador) lleva por título Extraescolares y hace referencia al Daniel Lebrato de actividades complementarias; ese que va desde Teatro La Paz (Valverde del Camino, años 80), hasta el que hoy ilustramos con estas raras fotos.

En La Paz, de Aristófanes y Francisco Nieva, Daniel Lebrato montaba jinete de un escarabajo pelotero.

Daniel a escarabajo pelotero

DL caballito en Sanlúcar

Como ven, el montaje de hoy da idea de un caballito de playa al que una mujer acude con su hija o su nieta para darle un paseíto como en calesita o cacharrito de feria. Por lo que sabemos de Daniel Lebrato, la situación es insólita y habrá de sorprender a quien lo tuvo como serio profesor de adultos en bachillerato. Foto 2:

Daniel a escarabajo pelotero 2
Daniel Lebrato, en el papel de Trigeo. Al fondo, coro de esclavos y nubes del cielo.

DL caballito en Sanlúcar

Las fotos están tomadas en blanco y negro por LeMonge durante el verano de 2016 (hace ya cuatro años) en la playa de las Piletas, Sanlúcar de Barrameda, a la altura del chiringuito Macario. Como es sabido, Sanlúcar ha hecho célebres las carreras de caballos por la playa en marea baja. El reportaje de LeMonge quizás evoca esas carreras hacia la puesta de sol.

DL caballito en Sanlúcar

Hombre a caballo
Jinete. Dibujo a cera de Teté.

montando el Rocío.

En Desmontando el Rocío se pone de relieve que, igual que hablábamos de nacionalcatolicismo en tiempos de Franco, se puede hablar de democatolicismo o socialcatolicismo en tiempos de democracia y clases medias en onda Psoe (psoecatolicismo). El artículo terminaba con esta lápida: no es que Canal Sur y medios informativos se hagan eco de un fenómeno religioso único en el mundo: es que inducen a él. Desde Albacete, Benidorm, Cartagena, Hospitalet, Madrid, Medina del Campo, Melilla, Menorca, Navarra, Sabadell, Salamanca, Santander, Segovia, Terrassa, Torrevieja o Vitoria-Gazteiz, una amplia geografía humana –no toda de andaluces por España, aunque también– se interesa por la romería y quiere venir más en condiciones.

Esta carrera por ser y estar es paralela y la hemos visto en la Semana Santa de Sevilla, Málaga y grandes poblaciones andaluzas: también ahí, con el reclamo de alguna obra de verdadero arte y de algún origen medieval, lo que abunda es mucha artesanía de mérito ninguno. Pura idolatría. Todo ello, al alcance de las dichosas clases medias que, no contentas con contemplar un espectáculo anacrónico que debiera estar en retroceso (vamos, se quiera o no, hacia un laicismo irreversible o, en todo caso, a una religión privada frente a las otras), alimentan al monstruo por dentro y quieren protagonizar con el visto bueno, buenísimo, de concejalías de fiestas y cultura que, con tal de atraer recursos y visitantes, se inventan lo que haga falta por elevar a tradición o bellas artes esos churretes que sacan en procesión.

La emulación mueve montañas y masas. Esa emulación, en Semana Santa, corre de barrios al centro y, en el Rocío, de clases medias al señorito, que era quien se permitía el caballo, la carreta y la casa en la Aldea que aderezaban un abundante cuerpo de criadas y gañanes mal pagados y peor tratados, que iban haciendo “el camino sucio”: las camas, la comida, los bueyes, la cuadra, servir el vino al gusto del señorito, bien fresquito; ese Rocío que pintó Alfonso Grosso en su novela Con flores a María (1981).

Ahora, con un 4 x 4 te crees alguien y, yendo en sociedad, la hermandad funciona como la caseta de Feria: que, compartiendo gastos comunes de montaje y de servicio, de pronto un sueldo medio presume de ir al Rocío a base de endeudarse en algo todos los días del año.

Lo que sí tiene el Rocío frente a otras romerías, las más de ellas en alturas o en rutas de poco aforo o de difícil acceso, es un escenario único, una explanada interminable, un caserío propio y en plena marisma del Coto de Doñana, a dos pasos, por cierto, de la playa de Matalascañas y en un triángulo Sanlúcar · Sevilla · Huelva donde la gente entiende la buena vida, y hace bien. Se citan el turismo de invierno y de verano, el ecológico, la monta, la observación de pájaros y ganaderías, espacios naturales que –manda la Onu– no se pueden estropear. No es poca cosa. La Iglesia no es tonta. El Psoe y clases medias, tampoco. Falta que la Unesco, comandante, mande parar.

–enlace a Desmontando el Rocío


justicia o caridad.

Les muestro un hilo, desde su puntada inicial [entre corchetes las correcciones]:

Carmen Álvarez Marín: Desde IU Sanlúcar apoyamos y nos ofrecemos a colaborar con Aecc Sanlúcar. En el #DíaMundialContraElCáncer, militantes y nuestra candidata de IU a la alcaldía de #Sanlúcar Carmen Álvarez Marín ha estado con ellas.
Mano tendida para los y las que [quienes] luchan contra esta enfermedad desde todos los frentes. Desde aquí nuestra continua reivindicación de más apoyo y más recursos en la investigación.

Daniel Lebrato: ¡Valiente submarino envenenado, la Asociación Española Contra el Cáncer!

Jose Bernal Hidalgo: Daniel Lebrato usted debería de tener un poco más de respeto hacia la labor completamente altruista y solidaria que realizan estas mujeres. Le aconsejo que antes de insultar, se acerque por la sede y vea los servicios gratuitos, talleres, y actividades que ofertan para los enfermos de Cáncer y sus familiares. Y en un día mundial contra esta enfermedad como fue donde [cuando] se realizó esta foto, la Sra. Álvarez y otros políticos (sin importar sus ideales) dejaron su trabajo unos minutos, para visitarlas, trasladarse sus apoyo y colaborar con ellas.

Diego Gallego Cruz: Jose Bernal Hidalgo eso es muy loable. Lo que me cabrea es que [los de] IU vaya[n] para mendigar votos como hace[n] siempre.

Leído lo cual, Daniel Lebrato no ha insultado a nadie. Lo de ‘envenenado’ iba con la intención que no mezclar dos modos de afrontar y enfrentar la acción social: uno es la caridad o la solidaridad (que al final vienen a ser lo mismo: peticiones a la persona o al Estado del Bienestar) y otro la justicia y la razón. La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) une, desde 1953 y desde su cruz de Santiago, indubitables símbolos franquistas, junto a las damas de la alta sociedad, empezando por su majestad la reina, que la preside. La hucha de pedir debería estar prohibida a sensibilidades contrarias a toda forma de mendicidad. Y la hucha petitoria no se distingue de la mano del indigente que nos solicita limosna ni del gorrilla que nos aparca el coche ni del músico callejero que, si le preguntan, nos dice que le encanta la vida bohemia. Mucho mejor que todo eso, que son los oficios del no (porque antes o después contribuimos o NO contribuimos), es la ciudad sin caridad, sin manos al pasar, sin huchas y sin indigencia. Desde IU, organización que vino a desguazar el Partido Comunista, no entiendo que se dé vuelo a caridad ninguna. Donde hay caridad (puede ser oenegé o solidaridad cualquiera) no hay justicia ni hay derecho. Otro día hablamos de lo que cubre y no cubre la Seguridad Social y de lo que debería cubrir el seguro de cada quien en una población que todo lo cifra en pedir y pedir y pedir y se os dará. Así está la gente y así está España, como en tiempos del Lazarillo de Tormes.

la errata más curiosa de este mundo.

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Foto Antonio Barba Jiménez

No faltan en español dichos que nos salvan la vida. Sostenerla y no enmendarla. A lo hecho, pecho. Allá en su siglo ocurrió en Sanlúcar de Barrameda que una antigua calle o callejón de los sastres se rotuló sin querer Calle de los Saters, doble errata porque, a más del baile de una letra por otra, se pasó de 7 a 6, una ese se perdió en el camino. Equivocarse es normal; lo que ya no tanto, insistir en el error, pues alguien tuvo que pensar qué demonios significa Saters y mandar hacer otro azulejo, que un azulejo chiquito es cosa bien barata.

Entre miopías o analfabeterías andaría el juego y quizá el mismo alfarero que coció el azulejo fue él mismo, corto de letras y largo de manzanilla, quien hizo de albañil y lo pegó en su sitio (un hombre solo no tiene cuatro ojos que vean más que dos), o, si sabía leer y le dio tiempo a advertir el desastre, quizá temiera alguna bronca que sería peor o que le hicieran pagar de su flaco bolsillo la realización del azulejo nuevo. O a saber si el Cabildo de Sanlúcar estaba en manos de concejales más iletrados que él, y a todos pareció bien. El caso fue que Saters ponía y Saters se quedó, como si fuese apellido de familia de ingleses venidos a Sanlúcar al olor de los vinos del marco de Jerez. Tanto se quedaría el Saters, que hace poco, cuando a petición de una santa cofradía, a la calle se le cambió el nombre (el callejón está entre la capilla y la casa de hermandad), la nueva rotulación que se puso dice literalmente Calle Virgen de la Estrella (antigua de los Saters).

Callejon de los Saters Sanlucar rotulo 02
Foto página de Antonio Barba Jiménez

Esto es, señorías, lo que se dice sostenella y no emendalla. Hasta en el callejero de Google Maps sobrevive aquel Saters.

–enlace a Antonio Barba Jiménez, Curiosidades de Sanlúcar

–enlace a Narciso Climent, Historia de las calles de Sanlúcar de Barrameda


a Ecologistas, sobre el Plan Bici.

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Diálogo de besugos, carril bici Sanlúcar de Barrameda.

A veces, cuando pides algo, lo peor que te puede pasar, es que te lo den.

El carril bici exige obra pública que hay que aprobar por Presupuestos y luego hay que mantener: es un plan caro y menos sostenible que arreglar el borde de las calzadas y que por ese borde circulen las bicicletas como vehículos lentos que son. Miopía es pedir carril bici sin darse cuenta de que el carril está hecho y ningún otro plan daría a la ciudad más kilómetros de carril que los que ya tiene: la derecha de las calzadas. ¿O es que algo o alguien prohíbe a la bicicleta circular por las calzadas?

Yo voy por Sanlúcar en bici a todas partes (con mi casco si salgo a carretera, eso sí) y ni polis locales ni civiles de tráfico me molestan lo más mínimo. Y por calles y avenidas de Sevilla he hecho biciculturas con alumnado de secundaria, y nunca en domingo ni con Policía Local abriéndonos paso, sino en Viernes de Dolores de muchísimo tráfico, y para que jóvenes ciclistas de instituto de barrio disfrutaran las habilidades de la bicicleta en medio de los atascos y plantaran sus bicis a los pies de la Giralda.

Es la bicicleta según Acontramano la que ha cambiado la visión porque ha acobardado a la bicicleta, que ha preferido lidiar con las personas que van andando, a seguir plantándole cara a los coches (que no habían ganado ninguna batalla), teniendo como tiene la bici, detrás de la bici y a favor de la bici, ni más ni menos que la DGT y la ecología y la salud y la economía en tiempo de crisis. No olvidéis tampoco que el carril construido en Sevilla y Sanlúcar se hizo antes de la crisis, y con fondos europeos con los que hoy no se puede contar. ¿Vais a embarcar al pueblo de Sanlúcar, un Ayuntamiento que está endeudado, en la morterá de millones de euros? ¿Cuando con reparaciones ordinarias (y a beneficio de toda la ciudad) y con unos cuantos kilos de riego asfáltico y con unos brochazos de pintura se pueden alisar y corregir los puntos negros por la derecha de las calzadas y por ahí circular las bicis, ya sí, tan a gusto?

El Plan Bici en Sevilla se inauguró en 2005. Antes, y desde el 2003, Paula Garvín, única concejalía de Izquierda Unida, desde Participación Ciudadana metió el Plan Bici en los Presupuestos Participativos (que, que yo sepa, IU había experimentado antes en el municipio de Las Cabezas de San Juan). De aquel arranque, heroico por parte de Paula, viene un defecto que arrastra la bici en Sevilla: que ni Tráfico ni Urbanismo (áreas perennes del Psoe) han querido saber nada de la bici, de donde: la bici dejó de dialogar con coches y transportes a motor y quedó en su alfombra roja exquisita y un poco de lujo para los tiempos de ruina que vinieron después.

Antes del Plan Bici, había en Sevilla tres referencias ciclistas: Acontramano, Masa Crítica (se hacía un día laboral en semana y participaban bicis, patines, patinetes, todo lo que rodara a pie o a mano) y Bicicultura, que la llevaba Daniel Lebrato. Por entresijos de la política, se impuso Acontramano, cuyo modelo de ciclismo urbano bebía en Holanda y Alemania y se llama segregación. Masa Crítica y Bicicultura planteábamos la integración (o sea lo que había antes, la bicicleta de los abuelos) y entre Torrijos y Ricardo Marqués (de Acontramano) en 2005 inauguraron el tramo 1 entre Plaza de Armas y La Barqueta ¡por las aceras, señor, por las aceras! Y el ciclismo antepasado se echó a perder. Hoy, trece años después, el modelo sevillano es discutido, reído y burlado como de nuevo rico desde Granada a Madrid, ¿y van Ecologistas de Sanlúcar a pedirlo como si pidieran una gran cosa?

Si «El Plan director de carriles bici está inacabado y es fallido», aprovechad para exigir la anulación del Plan y tachar de vuestro programa Completar la red de carriles bici…conectar a corto plazo los carriles existentes para crear una verdadera red. Mirad que lo que se pide, a veces, se consigue. Y no sabéis dónde os metéis ni vais a saber dónde meteros.

¿Recuperar el tren, como decís muy bien en otra parte de vuestro programa, y no la bici?
No se entiende.

Daniel Lebrato, 28/09/18


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cosas que hacer por la bicicleta en Sanlúcar de Barrameda.

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Objetivo: ir a la declaración de Sanlúcar de Barrameda como «ciudad bici y peatonal» con lo que eso implica, título que habría que ganarse y no quedar en la mera declaración. Para lograrlo, esta sería la filosofía del plan y medidas inmediatas que podrían tomarse, de coste cero.

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En la esquina de Bienve

filosofía del plan

A/
Organigrama y jerarquía de la ciudad, según la ley del más débil. Primero, las personas andando y discapacitadas. Segundo, el transporte público. Tercero, bicicletas, coches de caballos y vehículos municipales, de limpieza, reparación o servicios y vehículos de reparto. Cuarto, motocicletas particulares. Quinto y último, coches turismos particulares. Quedan aparte ambulancias, policía, bomberos y vehículos en emergencia.

B/
Renuncia por parte del Ayuntamiento de Sanlúcar a un Plan Bici imitación del de Sevilla (a su vez imitación de Ámsterdam o Berlín). Esto quiere decir que el Ayuntamiento renuncia a itinerarios bici como obra pública o ‘alfombra roja’ (sin la cual la bicicleta no se maneja ni sabe dónde meterse) y con renuncia al entendimiento de las bicis con las personas que van andando, diálogo que habría que recuperar de la bicicleta con el tráfico general y como el medio de transporte que siempre ha sido: vehículo dgt con derecho a burbuja (de 1,5 metros) y a circular por la calzada, por la derecha en circulación ordinaria y a adelantar por la izquierda. Queda a discreción de la bicicleta el cambio de sentido usando el paso por los semáforos.

C/
La bicicleta urbana y las personas. Exigiendo, como exigen las bicis, el metro y medio de burbuja o espacio de respeto y separación con los coches, ese mismo metro y medio observarán las bicicletas en su cruce o intercesión con las personas. Queda prohibido en ciudad el ciclismo de carreras (por encima de los 15 km hora) por espacios peatonales, así como la realización de caballitos, trompos y otras exhibiciones equilibristas en proximidad con las personas. La bicicleta urbana supone una teoría de la convivencia, señora en el trato y de modales exquisitos: el pie a tierra ante la masificación de gente, el no tocar el timbre a las personas innecesariamente, etcétera, etcétera. En la convivencia peatones / bicicletas urbanas el código de conducta se regirá por la máxima de que “la bicicleta es la que va entre las personas (y, por tanto, consciente de no molestar), no la persona entre las bicicletas”. Del mismo modo, los coches no molestarán a las bicicletas con “¡Al carril bici!”, donde lo haya. El carril es opción voluntaria o discriminación positiva a favor de la bici, no obligación que se pueda volver en contra.

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Matrícula de bicicleta, Sevilla, 1966

actuaciones

1.
La bicicleta y la contramano. Consagración de la «libre circulación de las bicis» con tal de que no molesten ni pongan en peligro la seguridad vial ni la integridad física de las personas. Reconocimiento del «peatón con ruedas» con derecho a circular por la izquierda, según los coches, o a contramano, según los coches, en vías urbanas estrechas de sentido único, siempre según los coches.

2.
La bicicleta y los itinerarios bici. Devolución a la ciudad de los actuales itinerarios bici no estratégicos, siendo estratégicas vías de alta velocidad como avenida Quinto Centenario, o de acusada pendiente, como Cuesta del Picacho o subida a Espíritu Santo.

3.
La bicicleta y los semáforos. En semáforos vehículos/peatones, derecho de la bicicleta al «siempre en verde» en intercesiones por pasos cebra con regulación semafórica donde rojo para los vehículos significa verde para peatones. La bici en estos casos puede acogerse a su condición de «peatón con ruedas» y atravesar en verde sin echar pie a tierra y sin “saltarse el semáforo”. Se entiende que la preferencia de paso será siempre peatonal, condición que adquiere la bicicleta en pie a tierra o bicicleta en mano. Quedan excluidos de este «siempre en verde» los semáforos en intercesiones con tráfico rodado por ambas vías.

4.
La bicicleta y el autobús urbano. Intermodalidad en autobuses Tussa con plataforma que permita subir la bici al autobús como se suben carros, carritos y vehículos unipersonales.

5.
La bicicleta y el estado de las calzadas. Plan de actuación sobre el estado de las calzadas, con especial atención a bordillos, husillos, alcantarillado, baches y relieves de obras y canalizaciones mal raseadas.

6.
La bicicleta y los obstáculos transversales. La bicicleta y los pasos de peatones elevados. Los pasos elevados deben tener una pendiente suave para las bicicletas subir y bajar sin sobresaltos. Las bandas transversales para templar el tráfico de los coches y su exceso de velocidad deben limitar su anchura de modo que por la derecha en el sentido de la marcha puedan pasar en llano las bicicletas, vehículo lento cuya velocidad no hay, por definición y salvo en la cuesta abajo, nunca que templar.

7.
La bicicleta y el Paseo Marítimo. Habría que redibujar el itinerario bici por el andén peatonal del Paseo Marítimo, desplazándolo hacia la línea de albero (la más alejada de la playa) de modo que no corte en dos el espacio peatonal. Como modelo serviría el actual trazado entre calle Vicente Yáñez Pinzón dirección Club Náutico, tangente al Polideportivo y CANE. El carril para vehículos por el Paseo Marítimo (correspondiente a las calles Director Julián Cerdán, Esteban de Boutelou y Simón de Rojas Clemente), actualmente de sentido único dirección las Piletas, podría servir de experiencia piloto para las bicis circular por la izquierda como «peatón con ruedas» también en dirección contraria a los coches, es decir, dirección Polideportivo, calle Vicente Yáñez Pinzón y acceso a la avenida de Bajo de Guía. Esa medida sería especialmente interesante en días de saturación peatonal por el Paseo Marítimo: días de Carreras de Caballos o días de Cine en la Playa. Esa misma experiencia piloto podría aplicarse a la avenida de la Primera Circunnavegación, vía estratégica para las bicicletas acceder a Bajo de Guía desde el Callejón de Guía (en verano, circuito desde Bonanza a Chiringuito Alfonsito y, de ahí, por Primera Circunnavegación y Callejón Capillita, acceso a bares y restaurante de Bajo de Guía).

8.
La bicicleta a diario. Para el fomento de la bicicleta laboral, de casa al trabajo o a la escuela, habría que poner aparca bicis en sitios públicos evidentes, en comunidades por encima de una determinada cantidad de vecinos y en espectáculos o eventos festivos o deportivos que pudieran organizarse. En colegios e institutos, sería muy didáctico un Día de la Bicicleta que anime al alumnado, solo o debidamente acompañado, al uso de la bici como medio de transporte para ir a clase. Igualmente, sería muy útil, máxime en temporada de baños, la instalación de un taller rápido de bicicletas al inicio del Paseo de la Calzada frente a la Plaza de los Cisnes. Ese taller, asignado por concurso público entre los talleres que opten a él, cubriría la puesta a punto de bicicletas en estos cuatro puntos: altura y regulación del sillín y manillar, pinchazos, frenos y salida de cadena. Podría hacerse una reunión con talleres del ramo tendente a concienciar de la urgencia técnica de este tipo de reparaciones sobre las de más largo alcance.

9.
En bicicleta, del Centro hasta la Playa. El Ayuntamiento podría contemplar la recuperación del Paseo de la Calzada como vía ciclista y peatonal ininterrumpida y sin obstáculos desde la Plaza de los Cisnes hasta la misma Playa, vía ciclista que podría hacerse por el centro del paseo de la Calzada y actuando sobre las dos glorietas que al día de hoy están pensadas para los coches y no para las personas ni para las bicis.

10.
Campaña de divulgación del Plan por colegios, institutos, asociaciones ciudadanas. Instrucciones a la Policía Local. Gestiones ante Junta de Andalucía y Diputación de Cádiz para la matriculación voluntaria de bicicletas (hasta los años 80 se hacía en España y era eficaz contra el robo de bicicletas y para desactivar la compra venta de bicicletas robadas).

11.
La bicicleta y las Carreras de Caballos. Dada la proyección de las Carreras de Caballos, podría aprovecharse la convocatoria como pista de carreras para carreras ciclistas o exhibición de bicicletas de paseo como en la Sanlúcar de hace décadas.

12.
La bicicleta como atractivo turístico. Se podrían rediseñar y señalizar rutas bici desde el Centro a la Colonia de la Algaida y Monte Algaida, con acceso al corredor verde para bicicletas que allí hay, y desde el Centro a Chipiona por la carretera de la vía, carretera de la Jara y vía verde. Animar a bares, chiringuitos y hotelería a ofrecer a sus clientes bicicletas de alquiler o puntos de aparcamiento para bicicletas.

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apéndice fotográfico

Reportaje fotográfico basado en la bicicleta por Toulouse (Francia), de donde viene Decaux, empresa concesionaria de bicicletas de alquiler en Sevilla.

enlaces de interés

□ página BiciCultura en WordPress

□ artículos etiquetados BiciCultura en la revista [eLTeNDeDeRo]


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observatorio del defensor de los bares.

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(desde Sevilla a Sanlúcar de Barrameda)

Siendo camarero y cliente términos inclusivos de camareras y de mujeres clientes, la conexión camarero cliente se ha polarizado. Por un lado, la informatización de los bares, donde mandan las maquinitas o ipads [aipads] conectadas a un ordenador central, tiende al máximo control y, por otro, la expansión del autoservicio perpetúa la improvisación. Cuatro son los enemigos del viejo bar: la empresa, la clientela, la crisis y la pamplina.

la empresa
Por grados de atención al cliente, estos son los tipos de bares:

□Bares informatizados de servicio asistido por camareros profesionales donde la libertad de circulación se ha perdido. El cliente es un número y su acceso a la barra, como lugar de encuentro y apalanque, está imposible. La barra queda como mostrador o vitrina de productos reclamo para consumo en mesas (bajas o altas, de taburetes) o veladores. El franco tirador de cerveza no tiene nada que hacer aquí.

□Bares todo servicio con autoservicio voluntario o de primera postura. El cliente, ávido de una cerveza inmediata, puede servirse en barra el vaso deseado, más una tapa fría o picoteo de aceitunas o similares. A partir de ahí, todo se le servirá sentado. La camarería ronda mesas y para eso está. Estos son los mejores bares, los más cómodos para el bebedor de cerveza y su compañía.

□Bares de autoservicio grado 1. Los camareros recogen y limpian las mesas pero no admiten comandas, solo las sirven. A cada pedido, el cliente se tiene que dirigir a la barra. En algunos bares, si el camarero emisor no localiza la mesa receptora de la comanda, puede que pregone a voces el nombre del cliente o la mercancía de su tapa. No son bares para ir dos sedientos y en conversación porque uno de los dos se estará ausentando continuamente.

□Bares de autoservicio grado 2. El cliente se encuentra la mesa sucia de un cliente anterior y al ir a la barra pide que preparen su mesa. Si el bar no lo hace agradecido y con presteza, pasaría al grado 3. La buena educación de la clientela (mal entendida) está dando lugar al cliente caracol que reintegra en barra el menaje que él mismo ha utilizado, doble autoservicio; triple, si retiró del cliente anterior. Son bares rompe parejas que, a la larga, no vuelven.

□Bares de autoservicio grado 3. El bar, saturado de gente, facilita al cliente un paño húmedo para que adecente él mismo su mesa. La triple A de autoservicio. El cliente limpia, fija y da esplendor porque, encima, dirá, si le preguntan, lo bien que se come allí, te voy a llevar a un sitio que no veas. El cliente que se arrancó por Ikea, montándosela él mismo, y por Media Markt, yo no soy tonto, termina máster en estrellas Michelín.

La degradación del autoservicio plantea perfiles que no son de desdeñar. Para empezar, el cliente se ve obligado a practicar el intrusismo y acaba siendo, en términos de contratación de mano de obra, un esquirol. Para seguir, habría una cuestión legal de responsabilidad civil si el cliente metido a camarero comete alguna torpeza (la máxima: un accidente ¿laboral?), pasando por un plato volante con salsa que mancha a otra persona, eventualidades que se contemplan en el convenio de un sector servicios donde los haya. Y ¿por qué tengo yo que saber los consumos de Juan Ruiz o Dani Peláez y ellos saber lo que yo consumo? En el futuro, vamos hacia un bar radial de barra panóptica (como cárceles o el castillo de Kafka) y, alrededor, las mesas en círculos concéntricos por orden de llegada o de reserva. Opcional: la megafonía.

la clientela

Desde la incorporación de la mujer a los bares, ya no hay madres ni abuelas que tengan a mesa y mantel la restauración en las casas, cuya varonía iba al bar a socializar y a beber y, si acaso, la tapita de las 13:30 por hacer estómago. El extravío de la palabra almuerzo en español no es casual, pues, entre el desayuno y la comida, se cuela esta parada que tampoco era el almuerzo. La mujer en los bares ha despejado un panorama de bebedores solos pero ha traído dos desconfiguraciones: una función guardería de infancia en los bares (pueden ser perros) y una función restaurante. El bar ya no es espacio de paz o zona de confort, como se dice ahora.

la crisis y la pamplina

Ya no se apunta uno tantas rondas masculinas de, chaval, llena aquí y ponlo a mi cuenta. Y comer fuera cuesta un escándalo con tantos días señalaítos: viernes de colegas, sábados de matrimonios, días de cine y búrguer en el multicentro, segundas viviendas de fin de semana donde en la nevera no hay nada. Esos grupos se tiran a la calle a comer sin comer, porque lo suyo es picar cualquier cosa al centro y para compartir. La Andalucía de las tapas no es precisamente el País Vasco; en verano, por vacaciones y, en invierno, por salir del diario escolar.

El bebedor de cerveza sospecha que el bar saturado y gritón, histérico y sin encanto, es un pacto no escrito entre oferta y demanda, y por eso funciona: yo le sigo dando a usted y a su gente de comer por el mismo o parecido precio y usted sigue campeón del convidar. A cambio, si usted tiene que limpiarse su propia mesa, ni a usted se le nota la crisis de cartera ni a nosotros la crisis de empresa y la miopía del cuantos menos, más: más sueldo o más propinas; más productividad o más beneficio. La patronal está machacando a los tíos de la tiza, hoy también muchachas con ipad.

observatorio en Sanlúcar

Entre el Chiringuito de Las Piletas y el bar restaurante de la Real Sociedad de Caballos, la Sociedad, bajo el pretexto, mujer, de su cocina tradicional, se retrata en el Chiringuito, donde sube el IPG, índice de jinetes (hay quien dice de pijos) por minuto y metro cuadrado. Y están al cerrar o al traspasar dos restaurantes de camarería fina, uno en el Cabildo y otro en Bajo de Guía (otros cerraron antes), sitios abiertos con ojos capitalinos o con vistas a TripAdvisor.

La Sanlúcar del quiero y no puedo y la Sanlúcar de piñón fijo de papas aliñás y tortillitas de camarones no dejan mucho espacio ni para restaurantes ni para gastrobares (quiero y no puedo desde su origen) ni para sobremesas de café, copa y puro. De cenas de amor para dos, ya es que ni hablamos.

Daniel Lebrato, septiembre 2018

el dijusto.

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dijusto (disgusto) pone lo justo donde el gusto (la justicia en lugar del gozo o del sabor) y adquiere, gracias a la etimología popular, una belleza ortográfica inusitada. La palabra dijusto así escrita aparece en el Espejo de consolación para los que en esta vida padecen tribulación, libro compuesto por fray Juan de Dueñas, predicador de la orden de San Francisco en 1542 y publicado en Barcelona en 1580 (digitalizado por Google y en Cervantes Virtual). Y está recogida en el habla de la Manchuela (comarca entre las Serranías de Cuenca y Albacete) y en el habla de Jaén, Andalucía y otros sitios. En Bajo de Guía, el dijusto entre macetas está al final de una calle que ya era callejón y que al final se convierte en patio de vecinos. Si alguien tiene mucho interés en visitar el azulejo, con discreción se le pasa dónde verlo porque no es plan molestar a gente que saca su hamaca o su silla a la puerta y con la fresquita y bajo la parra está en sus cosas y no en Instagram.

 

rap del tío de la tiza.

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En Cádiz, el tío de la tiza fue Antonio Rodríguez Martínez (1861-1912), quien se hizo célebre por apuntar así lo que le iba debiendo cada mesa que servía. Y tíos de la tiza han sido todos los camareros que nos han servido en bares y tabernas, ventas, abacerías, colmaos y chiringuitos de los de antes; barras o veladores donde las cañas (primero, de manzanilla y, luego, de manzanilla y de cerveza) y donde las escudillas o rabaneras con rábanos, altramuces o aceitunas, serrín cuando llovía o para no resbalar el suelo y un único urinario, de olor intenso, para caballeros. La tiza tras la oreja, normalmente la derecha, cuadrada y, más tarde, redondita, era la prueba, junto al mandil blanco o negro, de que estábamos en un bar de hombres y no de las delicadeces que vendrían con la incorporación de las mujeres. De aquellas tizas, pasando por rotuladores, se ha llegado a las maquinitas estas donde nos apuntan ahora y donde damos problema quienes vamos por libre, quienes pedimos en barra (por vigilar la pulcritud de la caña) o quienes no acabamos nunca de sentarnos, porque sin sitio nadie somos. Se llama PDA [pedeá: de Asistente Digital Personal] a una computadora organizadora o agenda electrónica de bolsillo. Y PDA TPV [pedeá tepeúve: Terminal Punto de Venta] al aparatito que lleva la camarería para recoger y servir y cobrar comandas en bares y restaurantes, mesas y veladores, aplicación (o app) que permite controlarlo todo desde un ordenador central. Otro día hablamos de libreticas o albaranes hasta llegar a esos cuadernos que en el rap se ven.

–vídeo 1:51 Rap del Chiringuito o del Tío de la tiza

–enlace a EL BEBEDOR DE CERVEZA


 

el jardín de los caballos que se bifurcan.

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Foto Ricardo López

El jardín de senderos que se bifurcan es un cuento de Jorge Luis Borges en 1941. Fue la primera de sus obras en ser traducida al inglés y dio nombre a la colección de su serie que acabó dentro de Ficciones, 1944.

En la ventana estaban los tejados de siempre
y el sol nublado de las seis.
Me pareció increíble que ese día
sin premoniciones ni símbolos
fuera el de mi muerte implacable.
A pesar de mi padre muerto,
a pesar de haber sido un niño
en un simétrico jardín de Hai Feng,
¿yo, ahora, iba a morir?
Después reflexioné que todas las cosas
que suceden a uno suceden
precisamente, precisamente ahora.
Siglos de siglos y solo en el presente
ocurren los hechos;
innumerables hombres en el aire,
en la tierra y el mar,
y todo lo que realmente pasa me pasa a mí.
#
Jorge Luis Borges


Sobre ese texto
y en el marco de las
Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda
el corto de 5:54 minutos
sobre los números 1
y los números 2


Carreras de Caballos de Sanlúcar (instrucciones de uso).

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Policía Nacional a caballo por el Paseo Marítimo y el carril bici. Segundo día de carreras. (09/08/2018)

 

Declaradas de interés turístico internacional en 1997 y con historia desde 1845, las Carreras de Caballos de Sanlúcar (siglas CC o CCS) [Cacáb o Cacasán] le gustarán si le gusta el deporte, las carreras, los caballos; los pura sangre, sus jinetes, cuadras y ganaderías; la cría, preparación y monta; las apuestas y las infantiles casetas de apuestas, con concurso y todo. Le gustarán si tolera o tiene una disculpa que justifica el maltrato animal y el fomento de la ludopatía, ya desde la infancia. Han de gustarle o no hacerle ascos a las clases sociales que van a caballo, carruaje, enganche o todoterreno, con sus reales sociedades como la CCS; los premios, las medallas y trofeos, los himnos, las ceremonias de entrega y los discursos de patrocinio o agradecimiento. Contribuye el gusto por las arquitecturas efímeras (como el hipódromo provisional) y el apego, simpatía o devoción, por aglomeraciones de masas rigurosamente vigiladas por fuerzas del orden a pie o a caballo o en vehículos especiales. Es aconsejable que le guste a usted el chiringuito, como espacio alternativo, y la puesta de sol, como momento del día, y con fondo de Doñana en marea baja. Imprescindible: no padecer de alergia al pijerío ni hacer objeción de conciencia a los dineros que la Junta de Andalucía invierte en Cacasán (de 80 a 20 mil euros en premios, según años y crisis), como si Cacasán fuera pobre indigente o necesitada de subvención, más lo que el Estado y la Junta, con Diputación de Cádiz y Ayuntamiento de Sanlúcar, aportan o se gastan, lo normal en este tipo de eventos: Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, Protección Civil, Sanidad, limpieza y mantenimiento, todo ello con cargo a Presupuestos públicos para intereses privados. Otro día hablamos de lo que Sanlúcar ganaría o perdería en su pib si prescindiera de sus célebres carreras de caballos sistemáticamente presentadas, a izquierda y a derecha, como creadoras de riqueza y puestos de trabajo.

☞ Vídeo reportaje de 5 minutos.

Chiringuito de Las Piletas (☞) literatura de bar.

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Mi vecindad con el Chiringuito de Las Piletas (o de Los Caballos, o de Joselete, o de La Morera), y lo bien que el personal del chiringuito me sirve mis cañas y me aguanta mis neuras y mis lecturas en alto, me ha llevado a juntar todo el material gráfico y audiovisual y, del literario, solamente una parte, a mayor gloria de La Morera, de los cuatro nombres del sitio, el que más me gusta y me conviene: moreras son dos y a la sombra de las dos me cobijo y me cobijan. De paso, repaso la literatura de bar donde camaradería (palabra que viene de cámara, por lo privado o cerrado) se escribe «camarería». Va por ella.

No es lo mismo el bar o bodega, a donde se va en horas de aperitivo (rara vez, a comer o a cenar), que la cafetería, donde se va a desayunar o a merendar; un tercer tipo serían los casinos, los bares de copas y de horario nocturno, y un caso aparte, por su estacionalidad multiuso, el chiringuito. Otra clasificación nos distingue entre el escritor solitario y el que busca conversación o tertulia (célebres, las del Café del Pombo o el Café Gijón, en Madrid, o escenas de Valle-Inclán en la Taberna de Picalagartos, en Luces de bohemia; de Cela, en La colmena, o de Martín-Santos en Tiempo de silencio). Como no pretendo una tesis doctoral de un mundo tan universal que sucede en todas las literaturas y en todo tipo de artistas (donde hay vida bohemia, está el poeta, el pintor o el músico con un vaso en la mano; en Andalucía habría que incluir el mundo de ventas o peñas flamencas), ni es plan hacer un refrito de lo que ya estará dicho (yo ese tiempo ya lo gané y perdí en La fiesta según Sevilla, donde el apartado bares ocupa un lugar de primera, y en El bebedor de cerveza para la Fundación Cruzcampo y la Universidad Pablo de Olavide), ofrezco a ustedes tres estampas elocuentes de mi persona, o sea, que hablan bien o mal de mí en los bares. En la primera estampa, un hombre ya mayor acaba huyendo de su casa el día de su cumpleaños y buscando refugio en el bar de costumbre:


CUMPLEAÑOS

Las cuentas son que en el armario tienes
más camisas que cuerpo en que ponértelas,
mil rayas que te huelen a pijama.
Si la obra es mala, fíjense el teatro.
La calva, radical y venerable.
Las gafas, de curioso impertinente.
Bastón de caña, lazo y panamá.
Qué tal, señor. Ya ves. Galán de barra,
y otra cerveza mientras, no nos saquen
el hígado a concurso de acreedores.
Mis libros, ese hueco, son la herencia.
Me dicen papi y más, que cumplas muchos.
Velas, las que me echen. Sopla. Soplo.
Vendrán más días y traerán pañales.
*

En la segunda estampa y en el mismo bar, el hombre ve llegar a una muchacha con la que intenta ligar aprovechándose de que los veladores están todos ocupados, y él, galán y galante, le ofrece compartir el suyo. El sonetillo está basado en la sensación que experimenta uno en bares en horas solicitadas por tapas y comidas en familias o grupos que hacen más consumos y dejan más dinero en caja que un bebedor solitario.


SUCEDIÓ EN CASABLANCA

Volví a ver a Ingrid Bergman.
Fue una noche de abril.
No había sitio en el bar.
Yo le dije: –Aquí, sí.
Caí tarde en la cuenta
de que no estaba sola.
(Te repites, chaval.)
Dijo: –¡Ponte a la cola!
La amistad que nos queda
me consuela, Claude Rains.
Pilló el vuelo con Laszlo.
Yo, pensando en París
y ella, en Play it again!
–Venga, llena otro vaso.
*

La tercera estampa se explica por sí sola: LITERATURA DE SERVILLETA.

☞ Se llama literatura de servilleta (también poemas de servilleta o literatura de bar) a la que se cría en bares o cafeterías en sociedades alcohólicas. El escritor (rara vez escritora) tiende al hábito y a la superstición y busca en la barra o en el velador su sitio de costumbre. Tanto, que algunos bares llegan a ponerle placa o azulejo reservado a su nombre: El rincón de Tal. Todo será que el inspirado saque de su bolsillo con qué escribir o, del servilletero, uno o dos servicios que le sirvan de cuartillas. Déjenlo solo. Entre el marchando la media de calamares y el chac chac de las cazoletas de la máquina de café; entre el bufido del vaporizador de la leche; entre su tabaco, gracias, y el pinball y las monedas de la maquinita tragaperras; entre el cupón para hoy y la lotería para mañana y con repetición por la tele de las mejores jugadas, Dios está trabajando.

□ ENLACES

para ver:


TRILOGÍA DE LA VIDA

☞ PISPÍS en Las Piletas (vídeo 0:49)

☞ L’ART DE PÉTER (PISPÍS 2) (vídeo 1:18)

☞ EL OJO DEL CULO (PISPÍS 3) (vídeo 2:03)


☞ Daniel Lebrato bajo la morera en La corte del rey bobo (vídeo 1:23)

El chiringuito en fotos de Daniel Lebrato

□ enlaces relacionados:

para ver:

☞ El Profesor Lebrato en bar Casa Perico (vídeo 2:38)

para leer, de menos a más:

Coplas al bar Casa Perico

Coplas a la Taberna Juan y a la Fuente del Cabildo

Daniel Lebrato en Bar Rodríguez, Sevilla, inspiración de Literatura de servilleta

–Daniel Lebrato y autores varios: El bebedor de cerveza

–Daniel Lebrato: La fiesta según Sevilla

Daniel Lebrato, lectura de verano


 

Dupond et Dupont pasean por el Cabildo.

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Conocí a Juan Andivia Gómez (Huelva, 1952), profesor y poeta, durante mi etapa en Valverde del Camino. Años más tarde, en el Martínez Montañés, de Sevilla, empezó una sólida combinación que todavía perdura, ahora ya los dos eméritos de la enseñanza. Pueden seguir el rastro (dicho pinchar los vínculos) y refrescar la memoria de estos pájaros (de Dupond et Dupont Extraescolares, desde que un curso se repartieron las clases de aquella manera y desde el Homenaje a Carmen Calderón en el Alcázar de Sevilla); pájaros, para unos, a mano y, para otros, a tiro. En nosotros se cierra y se abre el triángulo de la vida (Montpensier) entre Huelva, Sevilla y Cádiz, esta vez Sanlúcar.

Dupond et Dupont pasean por el Cabildo (fotos)

Dupont et Dupond en el Martínez Montañés (mini relato)

Algunas poesi.as de Juan Andivia

Juan Andivia en HuelvaYa.es

Juan Andivia, capturas de artículos y de opinión en [eLTeNDeDeRo]


votar y botar, el país y la intolerancia.

El pasado sábado al mediodía y ante las puertas del Cabildo Ayuntamiento de Sanlúcar estaba convocada la concentración a favor del diálogo y la conciliación. Al animoso señor no le dejaron. Franco Bernal grabó las imágenes (que ha reproducido La Sexta) y Primi Sánchez les ha puesto letra: «Yo presencié ese acto. Mi corazón me pedía ponerme al lado de ese pobre hombre solo ante la turba que le insultaba por pedir diálogo. Mi cuerpo me decía vete de aquí porque se va a liar. Me avergüenzo de un pueblo deprimido, con una tasa de paro de las mayores de España, que insultaba y vilipendiaba a un hombre solo, vestido de blanco con las manos en alto, que no decía nada, sólo mostraba un cartel blanco, dónde pedía diálogo y democracia. Señoronas demócratas de toda la vida lo insultaban, camareros de un bar cercano, con sus politos blancos nuevos con banderita española le gritaban ¡somos españoles!, ¿dónde está la policía? Hasta inmigrantes senegaleses dejaban sus puestos de bolsos para gritar ¡viva España! Me recordó esas películas de la revolución francesa donde la gente gritaba ¡a la guillotina! Sentí miedo y una profunda tristeza.»

El señor de blanco acosado por la masa es símbolo y lección. España no se divide en izquierda frente a derecha, reformistas frente a constitucionalistas, unionistas frente a soberanistas, demócratas frente a fachas. España se divide en quienes someten su mundo y el mundo a debate y discusión y quienes no, ni debaten ni discuten: embisten, como dijo Antonio Machado, España que no digiere cambios en sus profundas creencias. La España tolerante cree en las urnas electorales; la intolerante, en las funerarias. Sea lo que sea del soberanismo, su crédito es que todo se puede discutir y votar. Desde el ¡Soy español, español, español! solo se puede botar con be.

apuntes personales

1.
¡Muero por España! me han pintado en mi muro y ¡De Andalucía, nada, que mato! Lógicamente he negado a esas personas mi amistad en Facebook, yo, también intolerante.

2.
Cuando yo era un chaval me daba miedo la gente que leía el ABC. Esas “señoronas demócratas de toda la vida” que dice Primi, yo las conozco: presumen en el bar donde desayunan de estar leyendo El País.


 

AGOSTO para leer.

agosto

Dado que ninguna editorial se interesa por lo que uno escribe, tengo que ser yo ‑como Lázaro de Tormes o como Juan Palomo‑ quien haga de editor, narrador, protagonista, autor y publicista. Para cuya vanidad, me dije: si uno recomienda los estrenos de sus amigos (los dos más recientes: Salvador Compán y José María Conget), ¿por qué no publicar tus propias novedades? Pues novedad es autoantologarse,[1] ir quitando de cada libro lo que menos pesa y lo que hacía los libros más pesados.

Ligerito, pues, de algún verso de más y de alguna torpeza suelta, os doy Agosto, el diario más o menos poético de un zángano en vacaciones, escrito entre Fuenteheridos‑Sierra y Sanlúcar‑Mar, Sevilla al fondo, cerrando el Triángulo Montpensier de la Buena Vida que me procuro siempre en vacaciones. Noli me tánguere, que me tango yo solo. Que ustedes lo pasen bien y a Dios.

[1] Advierto que el DLE no reconoce antologar, sino antologizar. antología viene del griego ánthos, que significa flor y lego, yo cojo, yo recojo. Por tanto, no hay ninguna razón contra el verbo antologar, regresivo de antologizar, de la cual palabra podríamos decir lo que se dice de ofertar, que es una derivación del sustantivo oferta que usurpa la casilla del verbo ofrecer, que antes estaba. La duplicación antologizar es similar a la que se da en amplificar, que no es mejor que ampliar, o que gasificar, horrible verbo tan horrible como gasear. Antologuemos, pues, y que antologice la Academia lo que ella quiera.


larga noche de piedra.

Debemos al Maestro Liendres la incorporación al idioma del último y muy lúcido neologismo: capilitear. Al principio parece errata por capillitear, de capillita, como decimos de la persona de procesiones y semanas santas. Y no. capilitear, con ele: de cap capi, cabeza, y litos, piedra, para significar dos en una sola palabra: 1. la cabeza de piedra o la poca cabeza que se tiene o se quiere que los demás tengan (esto es: “para no pensar”, frecuente en la clase política) y 2. la erección de monumentos ‑normalmente hechos en piedra‑ con ánimo de ir en cabeza de encuestas y estados de opinión con reflejo electoral. En la reciente política, el capilitear del alcalde de Sanlúcar, del Psoe (psoecialista, otro neo), recuerda al capilitear del alcalde de Cádiz, de Podemos (o Pudimos), y el lío que se ha hecho con la Virgen del Rosario. Ambos alcaldes ignoran que Roma (la Iglesia) no paga traidores: llegada la hora, el capilleo y el facherío siempre votan PP, que les pilla más cerca, no Psoe ni Podemos, que a ver por dónde nos salen. Queden ustedes con la Longa noite de pedra, libro y poema de Celso Emilio Ferreiro en 1961 que dice así:

LARGA NOCHE DE PIEDRA

El techo es de piedra.
De piedra son los muros
y las tinieblas.
De piedra el suelo
y las rejas.
Las puertas,
las cadenas,
el aire,
las ventanas,
las miradas,
son de piedra.
Los corazones de los hombres
que a lo lejos acechan,
hechos están
también
de piedra.
Y yo, muriendo
en esta larga noche
de piedra.

 

 

O teito é de pedra.
De pedra son os muros
i as tebras.
De pedra o chan
i as reixas.
As portas,
as cadeas,
o aire,
as fenestras,
as olladas,
son de pedra.
Os corazós dos homes
que ao lonxe espreitan,
feitos están
tamén
de pedra.
I eu, morrendo
nesta longa noite
de pedra.

 

Celso Emilio Ferreiro (1912‑79)

traducción Editorial Santillana
fuente: poética digital

en el Estado de [no hay] Derecho.

(carta a mi abogado)

Tema: Alijos y decomisos. Venta ilegal, contrabando, drogas, ropa de marcas falsas, CDs, DVDs, etc. Qué cuestan al contribuyente las políticas de prohibición y legislaciones vigentes en España bajo el llamado Estado de Derecho, incluyendo, claro está, nóminas y equipamiento de Guardia Civil y cuerpos policiales. Supongo que incauta o decomisa un juez y que la policía no puede alterar, maltratar o destruir pruebas sin una orden judicial. Y, en todo caso, por qué destruir. Te cuento. La otra noche en la placita de Bajo de Guía un senegalés sin papeles que hace top manta de zapatos deportivos (falsos Adidas, se entiende) fue inquietado por un policía local que, para impedir que huyera, le pisó la mercancía (con las botas militares esas que llevan). Yo dije al guardia: Señor, no maltrate unos zapatos que no han hecho nada y que pueden darse y servir a una oenegé, a Cáritas o a Mujeres Solidarias de Sanlúcar (una sociedad benéfica muy potente aquí: tiene asignados los puntos de recogida de ropa y calzado). El policía me contestó que no, que aquellos deportivos eran ilegales y que iban a ser destruidos. ¿Qué te parece? Bajo de Guía no es el Bronx ni, en ambiente de bares y restaurantes, hace falta emplearse como yo fui testigo. Daniel Lebrato, Sanlúcar de Barrameda, 09/07/17.