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el espíritu nacional en arte y cultura de la Generación Podemos.

La Formación del Espíritu Nacional (FEN) fue asignatura en bachillerato entre 1945 y 1970; de ahí, derivó a Educación Ciudadana o Para la Ciudadanía. El espíritu nacional se ha seguido inculcando por poderosos medios -educación, prensa y radio, televisión y cine y bellas artes- que … Continúa leyendo el espíritu nacional en arte y cultura de la Generación Podemos.

Tu voto:

Juan Carlos I y el hijo de Guzmán el Bueno.

Guzmán el Bueno

La casa de Medina Sidonia, hoy con sede ducal en Sanlúcar de Barrameda, tuvo su origen en el cerco de Tarifa. Él era Guzmán el Bueno, cristiano asediado por moros que habían cogido al hijo como rehén:

–Guzmán: O nos entregas Tarifa o te entregamos a tu hijo muerto y degollado.

–Aquí tenéis mi puñal, si no tenéis otro a mano.


Utilizar al hijo como rehén para que vuelva el padre. Con dejar en suspenso, vacía de actos oficiales, la agenda institucional del rey, el viejo rey vuelve, claro que vuelve.

El caso Urdangarín tardó 11 años. A sus 82 años y con las inmunidades y aforamientos que encarecen su figura, más la sarta de recursos y recursos que traería el caso Juan Carlos, el emérito habría cumplido edad suficiente para el sacrificio con tal de un final feliz. Por una Corona, bien se hace eso y más.

Es el Gobierno el que no quiere abrir una lata que salpicaría a Gobierno y Estado y al propio rey Felipe. Por algo, al emérito se lo han quitado de encima.

Entre el puñal y la puñalá.


llanto por la España del día después.

Lazo de luto

Ayer 4 de agosto fue el día. Desde el 14 de abril de 1931 no había tenido España tan clara y tan cerca la república. Por rey padre, prófugo de la justicia, y por rey hijo, que “respeta y agradece”, en lugar de exigir “justicia igual para todos” (pedirlo es una frase, pero, al menos, la frase).

Ante ese comportamiento de la corona, el Gobierno podía haber declarado la suspensión del rey en sus funciones de Jefe de Estado: España, sin rey mientras no vuelva el fugado.

Otras acciones: las que vimos en octubre 2017 contra quienes quisieron “romper España”: suplicatorios, euro orden,  busca y captura solicitada a interpol.

Me moriré sin república, entre qué vergüenza y qué lástima por quienes alguna vez salieron a la calle, vinieron o fueron conmigo.

Adiós, república.

Adiós, izquierda.

Bye, bye, España.



España, Jekill y Hyde.

Jekyll and Hyde foto tinieblas en el corazón

La reina de Inglaterra, 94 años, ahí la tenemos, al frente de Inglaterra. El rey de España, 82, coge y se va. Se ha ido en dos tiempos: cuando abdicó en 2014 (19 de junio) y el 3 de agosto (fecha inducida) cuando se ha fugado de España.

La legitimidad de su hijo Felipe es ninguna, por cuanto, en 2014, se prestó a encubrir la primera fuga y, ahora, expresa, literalmente, “respeto y agradecimiento” ante la segunda fuga y más grave; eso, si no ha encubierto y favorecido fechas y circunstancias de quien titula “Rey Don Juan Carlos”.

Jekill y Hyde, la componenda de un rey malo y otro bueno, uno emérito y, otro, felizmente reinante, no debió nunca aceptarla la nación española. En monarquía funciona la familia: emérito y reinante son una misma persona. Veremos si Fiscalía del Estado mueve leyes y actuaciones contra el rey de las dos caras, el que se queda, cómplice encubridor, y el que estará en búsqueda y captura por la Interpol.

El Rey se ha ido. El rey no está.

El Gobierno debe convocar a España para: 1) Proclamar la República, 2) decretar la amnistía por delitos políticos de Estado y contra la monarquía, 3) suspender el Senado, 4) convocar elecciones a Cortes constituyentes, 5) hasta dotar a España de una nueva Constitución.

La España del 78 ha terminado.

La oposición pro referéndum monarquía o república debería callar y denunciar toda forma de Jefatura de Estado, pues todas representan -tanto Macron en Francia como la reina de Inglaterra- conductas predemocráticas de antigua monarquía.

Sin Jefatura, República, ya.


 

Portada Jekyll and Hyde, imagen cartel Tinieblas en el corazón

desmontando las mareas por lo público.

trajes de sevillanas fotos antiguas de Sevilla

Los tres soberbios lemas de la Edad Contemporánea fueron libertad, igualdad y fraternidad (1789). Por libertad se colaba libertad de comercio; por igualdad, igual derecho a voto de la burguesía; y, por fraternidad, la vieja caridad. Lo endeble de esas tres divisas cuajó en Napoleón, un hijo de la Revolución pronto convertido en emperador (1804), quien dio leyes a un Estado policial que lleva su nombre: estado napoleónico. Contra el estado napoleónico se alzó la Internacional de anarquismo y socialismo; ambos fiados en el final de las clases sociales: el anarquismo, por la abolición del Estado, y el socialismo, por la toma del Estado por el proletariado hacia el comunismo.

La Revolución Rusa y dos guerras mundiales configuraron un cuadro inesperado. Las clases obreras, al aceptar servir como tropas nacionales (negarse a la guerra hubiera sido la única opción), renunciaron, de hecho, a la Internacional. Y Rusia se convirtió, como socialismo en un solo país, en un bloque frente al bloque capitalista, que administró a su antojo libertad, igualdad y fraternidad contra una experiencia sistemáticamente presentada como dictadura.

Las clases obreras aliadas empezaron a llamar a la puerta de la patronal reclamando el mejor nivel de vida que podrían permitirse: ser mano de obra cualificada, a costa de mano de obra bruta emigrada y materias primas de países que habían sido (y de esta forma seguían siendo) antiguas colonias, únicamente emancipadas bajo gobiernos títeres. La trampa iba a ser la deuda; deuda de países pobres forzados a comprar tecnología a las metrópolis ricas.

La mano de obra occidental se prestó encantada; su recompensa sería pasar de clase obrera a clase media, a cambio del Estado suministrar servicios que hasta entonces no daba: seguridad social, pensiones, formación profesional, salud, vivienda, transporte, etc. Había nacido el Estado del Bienestar. Soviética y el socialismo por los partidos comunistas no tenían nada que hacer. Vuelvan a 1989 y recuperen las imágenes de la Caída del Muro de Berlín: nunca tanto esclavo aplaudió la consagración de su propia esclavitud.

Lo que falta, ya lo han vivido ustedes. El mapamundi de libertad y democracia para todos, que prometió la Generación Berlín, se vio, en seguida, que resultaba una falacia. Y un anciano Stéphane Hessel dio a los jóvenes su llamamiento al ¡Indignaos! (2010), o sea: haced que se cumplan las promesas que a la humanidad se hicieron al término de la Segunda Guerra Mundial, más Occidente, en fin. Entre nosotros, José Luis Sampedro y el movimiento ¡Democracia real, ya!, que daría en Podemos, picaron el anzuelo. Y ahí los tenemos, a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón de ministros de un Gobierno que ya me dirán qué tiene de izquierdas. La misma palabra izquierda está desactivada.

Hoy, una sociedad como la española se divide entre gente pobre y media que pide derechos y aspira a vivir a costa del Estado del Bienestar, y gente rica que no quiere contribuir al Estado (esa es la guerra de los impuestos), entre otras cosas, porque su bienestar ya lo disfruta. De ahí, que la palabra público (sector público, sanidad pública, enseñanza pública) haya quedado, como la palabra izquierda en boba petición de lo que ya se tiene. No es la pública progreso de nada, sino garantía de una privada y concertada con sus respectivas excelencias.

De otro modo. Donde el estado capitalista se hace llamar Estado del Bienestar (no en Estados Unidos), el anticapitalismo obliga a denunciar el Estado del Bienestar. A nivel personal, no fiando que el Estado nos resuelva la vida (ser parasitario ha cundido en la juventud media) y, a nivel ciudadano, activando todo tipo de objeciones de conciencia aceptadas como derechos: derecho a la objeción a las armas y a las fuerzas armadas, a religiones en público, a la natalidad subvencionada; objeción a solidaridades públicas que, en forma de acogida, no hacen más que prolongar la desigualdad, caso del tapadismo islámico en estos tiempos supuestamente feministas. Hay que ser insolidario y coherente con nuestro lugar en el mundo, ya que no lo elegimos. Yo apenas si me hablo con creyentes del bienestar y, a sus partidos políticos (ni a ninguno), ya ni les voto. La España de las Mareas me aburre o me da vergüenza.


lucha de clases y bienvenidos, refugiados.

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Vean, si no la han visto, la película Lucha de clases (Francia, 2019, 103 min). Donde ‘clases’ sociales pongan ‘clases’ de aula de colegio en enseñanzas que pueden ser –como en España (España lo copió de Francia)– pública, privada o concertada. ¿Para cuándo la única?

Sobre esa base se monta el pastel que también nos afecta: la inserción en el aula de población inmigrada: argelinos, negros, africanos, musulmanes, judíos, asiáticos, polinesios, patrias donde Francia puso su bandera y sus cañones coloniales. Recordemos que Francia (la República laica), a rebufo de Inglaterra, fue pionera en inventar estados confesionales (Israel, 1948), repúblicas islámicas o estados islámicos (Pakistán, 1956; Mauritania, 1958).

Por eso contrastan el ¡Bienvenidos, refugiados! con el Bienvenues, réfugiés! o el Welcome, refugees! Mientras Inglaterra y Francia constitucionalizaban Commonwealth y Union Française (antes Imperios inglés y francés) [1], nada igual en España pasó ni pasaría. La última Constitución española que contempló provincias de ultramar que no fueran Ceuta y Melilla, fue la Pepa de Cádiz, en 1812, y esa la barrió a cañonazos el amiguito USA cuando el Desastre del 98 (1898). El Protectorado Español de Marruecos, capital Tetuán, fue acuerdo franco-español contra Marruecos de 27 de noviembre de 1912 (hasta 1958) y fue tan siniestramente llevado que más cuenta la Historia de la Guerra de Marruecos (1859/60), del Desastre de Annual (1921), de la Guerra del Rif (1911/1927 : 16 años) o de África como escuela de dictadores: Primo de Rivera o Francisco Franco Bahamonde. [2]

La inmigración en Francia o Inglaterra se divide en dos: de origen territorios de ultramar y de otros. La inmigración a España no tiene denominación de origen: nuestro ultramar sería la América española que hoy es Estados Unidos o son estados que nada quieren saber de volver a estar bajo la Corona española.

Los problemas de convivencia que Lucha de clases bordea o toma a broma (que si el alumno puede comer cerdo; que si la madre tapada esconde un cuerpazo atlético que puede salvar vidas), como todo en Francia, tiene un sentido más sincero y más hondo, más asentado. Mientras en Francia el burca o el burquini pueden ser preacuerdos metrópoli colonia (consabido que la emigración a Francia traía en su cabeza), aquí en la España de ni fu ni fa (en parte metrópolis y en parte colonia) el ¡Bienvenidos, refugiados! bien podría cambiarse por ¡Descolonización de Ceuta y Melilla!, por ¡Gibraltar, español! o por ¡Bases no, Otan fuera!

El ¡Bienvenidos, refugiados!, que Podemos colgó en los Ayuntamientos que pudo, no tiene pie en la Historia sino en el populismo del Estado del Bienestar, ese que tiene por duda ¿Y a mí, quién me paga? El ¡Bienvenidos, refugiados! (a esta Españavirus, más mísera y con menos bienestar per cápita) tiene la misma relevancia mundial que ‑por la derecha‑ tuvo la presencia de Aznar en el Trío de las Azores ante la Guerra de Irak. [3] PP y Podemos, cada uno desde su lejano extremo, por igual desconocen la Historia de España. Y quien desconoce la Historia, ya saben…

[1] Preámbulo Constitución francesa 1946: «Francia forma con sus pueblos de ultramar una Unión fundada sobre la igualdad de derechos y deberes, sin distinción de raza ni de religión : La France forme avec les peuples d’outre-mer une Union fondée sur l’égalité des droits et des devoirs, sans distinction de race ni de religión.» La Unión Francesa surgió como respuesta a la Carta de las Naciones Unidas del 25 de agosto de 1945 y al modelo británico de la Mancomunidad de Naciones o Commonwealth, también de 1946. Según la Constitución, la Unión Francesa debía procurar el desarrollo de la civilización y cultura comunes así como permitir el acceso a la autonomía y a la democratización de los pueblos, rechazando las prácticas colonialistas.

[2] El Desastre de Annual (1921) fue una importante victoria para los rifeños comandados por Abd el-Krim, entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921, cerca de Annual, entre Melilla y la bahía de Alhucemas. La batalla ocasionó la muerte de alrededor de 11.500 miembros del ejército español, 9.000 de leva y 2.500 rifeños afectos a España, más de la mitad ejecutados tras rendirse. Esta derrota redefinió la política colonial de España y socavó los cimientos de la monarquía liberal de Alfonso Trece. El malestar por el desastre de Annual fue una de las causas del golpe de Estado y la dictadura de Miguel Primo de Rivera. La amnistía regia de 1924 hizo que no se depuraran responsabilidades y los culpables quedaran impunes. Tras esa derrota, la guerra continuó durante seis años. En mayo de 1926 Abd-el-Krim se rindió y el 10 de julio de 1927 finalizaron los combates, al producirse la pacificación total del territorio, que permaneció bajo dominio español hasta la independencia de Marruecos en 1956.

[3] Previa a la Guerra de Irak (2003-2011), Cumbre de las Azores, 15 de marzo 2003: George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar. Ofició de anfitrión Durão Barroso, presidente de Portugal.

la pistola y el rifle que llevamos dentro.

Bar Taberna Juan Sanlúcar banderas de España (4)

28 de febrero 1981. 18 de julio del 36. La historia del golpismo en España se acumula en la Wiki. ¿Dos repúblicas? Dos que se cargó el ejército. En la hoja de servicios hay que incluir Casa Real, Tribunal Supremo, Policía y Guardia Civil; ahí vieron, en sintonía, contra el referéndum en Cataluña –otra república–, uno de octubre de 2017.

En la percepción del sector armado por la izquierda hay que destacar hitos o etapas por donde el Psoe hizo circular conciencias y posturas:

–la Otan como ejército europeo (1986)

–las guerras como misiones humanitarias (1989)

–las fuerzas armadas, a la medida de las mujeres (1989)

–un Ejército voluntario y profesional (2001).

Añadan la reconversión militar de industrias como CASA (Construcciones Aeronáuticas, 1999), Astilleros (2004), Navantia (2005) o la adopción del programa Airbus Defence and Space (2014). Ya tenemos sindicatos y alcaldías aprobándolo todo. El españolito medio percibe en sus fuerzas armadas una salida profesional por vocación que puede llegar a ser heroica en su lucha por la paz y, para el españolito de izquierdas, una acción inevitable y justificada contra la derecha catalana que quiere romper España.

Y dijo el Psoe a su gente:

–¡Que se vean esas banderas de España por los balcones!

Esas percepciones arrojan un saldo a favor que ha generado un segundo fachismo, de estirpe psoecialista, que ha venido a sumarse al viejo franquismo: Valle de los caídos, Vox o el Barrio de Salamanca: un ejército enaltecido mires donde mires. Quien lo dude, contemple lo de Pablo Iglesias con quien fue Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Julio Rodríguez, Secretario General de Podemos Madrid.

Ante la algarada que ahora tengan el ministro de Interior Grande-Marlaska y el coronel Diego Pérez de los Cobos (Yecla, Murcia, 1964), ministerio al que está adscrito en junio hará 14 años (desde Rubalcaba), la pregunta es ¿qué falta hace a la nación española un cuerpo armado como la Guardia Civil?

Otro día hablamos de la Legión, de Regulares de Ceuta y Melilla, del Servicio de Vigilancia Aduanera o de la Policía Portuaria.

España, paraíso de la pistola y el rifle.


 

El origen del populismo, la globalización y el Estado del Bienestar.

estado-bienestar en lamentable.org

No sé dónde leí que nombrar algo es empezar a darle vida. Sin remontarnos a Adán en el Paraíso, nos sobran cosas o conceptos o acciones que existen solo porque alguien les dio nombre y ese nombre habitó entre nosotros. Por ejemplo: Adán, Paraíso.

Un día me tocó leer a Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), libro que, por su título, entraba en el currículo del primer marxista que pasara por allí. Ahora estoy leyendo libros de historia contemporánea que me ayuden a entender lo que pasa. Y, entre Engels y Josep Fontana,[1] me atrevo a proponer una reflexión sobre El origen del populismo, la globalización y el Estado del Bienestar, tres conceptos que, si no los enderezamos y simplemente (como personas simples) los repetimos sin más, pudiera ser que nos los acabemos creyendo.

populismo es el peyorativo recibimiento que da la clase política instalada a la que recién llega: nazismo, fascismo, xenofobia, etc. El populismo de izquierdas, el que ahonda en los Derechos Humanos o en la Constitución del 78 o en el Bienestar (1982), sería el populismo por antonomasia, el de Podemos, para entendernos. IU y PCE, que no son nuevos, no han sido nunca populistas; y eso que los dos han caído en demagogia o en promesas incumplidas.

globalización es concepto, en principio, semiótico y alude a una sociedad donde (aparte el oscurantismo de Seguridad del Estado y de la Razón de Estado) “sabemos todo de todos, que todo lo pueden saber de nosotros”[2]. Mundo en el bolsillo por teléfono móvil. Pareja con esa globalización, iría la aldea global: mundo donde lo que nos importe sean dos extremos, mínimo y máximo: por abajo, mi casa, mi calle, mi barrio, el sitio a donde van a parar mis impuestos y, por arriba, un poder mundial donde fronteras, estados, nacionalidades, ejércitos y banderas no tengan ya sentido.[3]

estado del bienestar, desactivada la fuerza sindical que lo conquistó un día, mejor escribirlo entre comillas como algo sin existencia real. Que partidos socialdemócratas que construyeron Europa se lo hayan creído; que clases obreras (de pronto: medias) se hayan ‘bienestarizado’ a costa de sus antiguas colonias, no significa nada a día de hoy.

Fue el primer error Podemos, su populismo: creerse la burra llena de mataduras que le vendió el Psoe. El segundo error: tomarse la globalización como etiqueta abusiva del capitalismo y como algo contrario a nuestra libertad individual. O sea, como si fuésemos libres dentro de un sacrosanto estado tenido por zona de confort.

[1] Josep Fontana (m. 2018): El siglo de la revolución. Una historia del mundo desde 1914 (2017). Capitalismo y democracia. Cómo empezó este engaño (2019).

[2] Reconociendo que el acceso a internet (como al agua potable) hay que tenerlo y no todo el mundo lo tiene.

[3] España: Las autonomías carecerían de sentido. No habría cuestión catalana, porque tampoco andaluza ni vasca, ni debate monarquía o república presidida. España cedería soberanía ante Iberia con Portugal. Mi ciudadanía (o línea de mando reconocida, extraída por democracia de base) iría desde mi barrio a la remota ONU con intermedios mínimos de obligada Administración. La acción política sería otra dimensión y no habría clase política profesional.


¿Nuevos Pactos de la Moncloa?

Un pacto es un guiso. Los avíos para el puchero son hoy distintos que en 1977. A la gente que entonces no había ni nacido, no creo que valga la pena removerle una memoria que no tiene ni, por lo mismo, entrar en comparaciones. Los mayores jugaríamos con ventaja y aburriríamos a las ovejas. Lo que sí sería útil es sacar balance y conclusiones del espíritu de entonces en la que entonces fue o quiso ser izquierda bajo Felipe González y Santiago Carrillo. Hoy sabemos lo que estos dos no sabían: que ni Europa ni Otan (año de enlace: 1986, mismo año que el PCE disolvió sus siglas en IU) fueron indiscutibles valores a la causa España ni a la causa democracia, izquierda o progreso. Más bien al contrario.

La generación que hoy pasa de los cuarenta años (madres y padres de la tercera generación, la de nuestros nietos) ha podido ver por el Brexit una Europa sin UE y darse cuenta de que esa Europa (Reino Unido) ni está loca ni está sola. La lógica del Brexit ha sido que, a menos UE, más EEUU, más Israel y más Commonwealth. España no cuenta con Commonwealth, pero sí con Portugal y con un vínculo con América que la España patriótica ha cedido a Estados Unidos (ver España Cuba o España Venezuela), algo incomprensible, mientras aguantamos la mordida inglesa en el Peñón de Gibraltar. En clave España exit, España podría seguir estando en zona euro[1] sin ceder soberanía, como está cediendo, a EEUU, FMI, BCE, ni a la Europa del Norte que tiene pillada a la del Sur por los euros de la deuda.

En 1986, y con Europa como anzuelo, la segunda trampa fue la entrada de España en la Otan, operación que Felipe González vendió al pueblo español como la creación de un ejército europeo (?) al que España, como miembro ingresado de pleno derecho, tenía que contribuir sí o sí, de pleno deber. Ante la opinión, se ocultaron los costes reales de la operación militar que la Otan suponía y se camufló que, en diplomacia y política económica, los bloques se contrapesan y la independencia respecto a un bloque se compensa con creces con nuevos acuerdos respecto al otro, o sea: a menos partido España Europa, más partido España América, España Rusia, España China o España Venezuela. En 1977, cuando los Pactos de la Moncloa, la izquierda (harta de oírse llamar estalinista y no democrática) se dejó colar el gol de la democracia y de la libertad que venía del bando aliado (EEUU, Inglaterra, Francia) y el golazo de que, sin ese Occidente, no había vida, España no valía nada. Ahora, ese argumento, con vistas a una España 2021, sería muy fácil de desmontar. Margarita Robles: el Día del Desfile es muy bonito, pero sería más rentable una España como país neutral y no alineado (y por la paz y el desarme), y no al dictado de potencias que al final pasan su factura (ver requerimientos de Donald Trump por los gastos de la Otan). La neutralidad de España facilitaría la reconversión de unas fuerzas armadas, muy engreídas, hacia un Cuerpo Único de Seguridad Nacional que incluiría todos los cuerpos uniformados: bomberos, protección civil, las distintas policías, Guardia Civil. Entre unas cosas y otras (nóminas, escalas de mando, operaciones de mando único), nos ahorraríamos una pasta gansa que, a día de hoy, se está derrochando para nada: para el Doce de Octubre, en la Castellana. Es inconcebible. Y, por supuesto, una España sin Otan se plantearía el desmantelamiento de las bases militares extranjeras en Morón y Rota y Gibraltar, por la parte andaluza que nos toca. Y otro día abriríamos para Ceuta y Melilla la posibilidad del mismo estatus que tiene Gibraltar, y si Ceuta y Melilla quisieran ser parte de Marruecos, plazas autónomas africanas, o provincias españolas de ultramar (como, a la inglesa, es Gibraltar): que Ceuta y Melilla decidan; no, como ahora, que ejercen de forzosa y costosísima gendarmería (en personal funcionario y en vidas humanas) al servicio de la UE y de la política de inmigración que a Merkel le salga de los collares.

Otro día también, hablamos de igual independencia de España respecto a la Iglesia (acuerdos de 1979) y de España respecto a los Borbones (1969), vestigios de un franquismo que no se extingue.[2] Con ese guion sobre la mesa, bien se podría pactar. ¿Iglesias y Garzón (los González y Carrillo de ahora mismo) lo tendrían claro?

Esa es la cuestión.

La otra, la denuncia del Estado del Bienestar como falacia y montaje. Pero eso afecta, más que a los partidos, a mentalidades individuales tipo Generación Podemos que habría que cambiar.

No será fácil.


Daniel Lebrato, 6 de abril 2020

[1] UK nunca adoptó el euro. Y Andorra, Mónaco, San Marino, el Vaticano, Kosovo y Montenegro, sin pertenecer a la UE, sí.

[2] Una España no Reino de España lo tendría más fácil para entenderse con Portugal y con Cataluña: es un argumento imbatible para prejubilar al rey y agradecerle a la Casa Real los servicios prestados.


El Ejército Español arrasa en una competición internacional de carros de combate.

tanque

Los españoles lograron los tres primeros puestos en la categoría de tanques | @DefensaAviacion Sab 4·4·2020 · 23:37 3 | https://www.outono.net/elentir/2020/04/04/el-ejercito-espanol-arrasa-en-una-competicion-internacional-de-carros-de-combate-en-letonia/

La semana pasada se celebró en Letonia la competición de medios acorazados Iron Spear 2020, en la que han participado vehículos de combate de varios Ejércitos de países de la OTAN. Un espectacular recital artillero con obuses autopropulsados en la base letona de Ādaži. Esta competición, llevada a cabo en el marco de la operación Enhanced Forward Presence (eFP) en la base militar letona de Ādaži, contó con la participación de medios acorazados del contingente español en esa república báltica, que está formado por 330 militares, 6 carros de combate Leopardo 2E, 14 vehículos de combate de infantería Pizarro y 15 blindados M-113 pertenecientes a la Brigada “Guzmán El Bueno” X del Ejército de Tierra. Según informó el 28 de marzo el NATO enhanced Forward Presence Battle Group Latvia, los españoles se hicieron con los tres primeros puestos en la competición de carros de combate y con el primer puesto en la de vehículos blindados, seguidos en esta última por militares de Eslovaquia. Podéis ver aquí un vídeo de esta competición publicado por el Ejército Letón en su canal de Youtube. Y aquí el vídeo publicado por el eFP Battle Group Latvia.


Comentarios (Blog):

Somos sin lugar a dudas el mejor y mas preparado de los ejércitos, tanto en tierra mar o aire con unidades de élite en todos ellos insuperables. Soy español, a que quieres que te gane? aquí también vale. Me encanta esta página de defensa Europea. Me enorgullece saber que tenemos unas fuerzas armadas de primer orden a pesar de las trabas que pone este gobierno y con ello me refiero a la disolución de las GOES.


Lo más leído

El ruin ataque de Rufián a los militares en plena Operación Balmis contra el coronavirus.

fuente: DefensaAviación.Info


 

el discurso del Pedrey.

pedro sánchez como el rey
Ojo a banderas y fondo de escudo y gestos.

Abusando un poco del sufijo léxico -emia (de epidemia, pandemia o alcoholemia: presencia anormal de algo en sangre) podíamos hablar de una verdadera borbonemia en el habla de personajes públicos como Pedro Sánchez y algún otro gerifalte en los partes diarios del comité especialista. Nos hablan como si estuviésemos en Navidad y el suyo fuese el discurso de la Corona.

El idioma distingue entre tono y tonema. tono, latín tonus, y este del griego, tónos, ‘tensión’: 1. Cualidad de los sonidos, dependiente de su frecuencia, que permite ordenarlos de graves a agudos. 2. Inflexión de la voz y modo particular de decir algo, según la intención o el estado de ánimo de quien habla. tonema es en fonética y fonología aquella inflexión pertinente para la modalidad oracional, básicamente tres: interrogativas, exclamativas o enunciativas. Por ejemplo, tras mucho tiempo de sequía, la secuencia sería: ¿llueve? (pregunta de incredulidad inicial) ¡llueve! (sorpresa gozosa) y llueve, enunciativa afirmativa. Tonos y tonemas dan lo que llamamos musiquilla.

Franco tuvo su musiquilla. El Nodo tuvo su musiquilla. Casi cada cadena de radio tiene su propia musiquilla, muchas veces dependiendo del color del partido político que gobierne o mande en la emisora. Y, naturalmente existe el tonillo o la musiquilla del discurso Borbón: ese que nos recuerda al rey Juan Carlos.

Abusando un poco del sufijo léxico –emia (de epidemia, pandemia o alcoholemia: presencia anormal de algo en sangre) podíamos hablar de una verdadera borbonemia en el habla de personajes públicos como Pedro Sánchez y algún otro gerifalte en los partes diarios del comité especialista. Nos hablan como si estuviésemos en Navidad y el suyo fuese el discurso de la Corona.

 

conspiranoico.

torres gemelas

conspiranoico [181.000 gugles] neologismo que va entrando en los diccionarios (ya está en el Vox y el consultorio de la Fundéu responde si preguntamos por él). conspiranoico remite a conspirar [1.450.000 gugles] y conspiración [13.200.000]. Origen: A) latín conspirare, lo mismo. B) gótico spaíha, pronunciado [speha], espiar (1300). C) con (del griego koinós, común) + spirare (respirar, vivir) + ción (acción o efecto): Unirse contra un superior o soberano, o contra un particular para hacerle daño. El final -oico da un matiz peyorativo por comparación con paranoico. Sinónimos de conspiración: compló o complot, maquinación, intriga, trama, confabulación, conjura, contubernio, traición, artimaña, maquinación, enredo o maniobra. Tecleando conspiranoico en la Fundéu, su página remite a conspiranoia: tendencia a interpretar determinados acontecimientos como fruto de una conspiración (1989, Enrique de Vicente). Wikipedia: teoría conspirativa o teoría de la conspiración se usa para referirse a ciertas teorías alternativas a las oficiales que explican un acontecimiento o cadena de acontecimientos por medio de la acción secreta de grupos poderosos, extensos y de larga duración. La hipótesis es que ciertos sucesos importantes en la Historia han sido causados por conspiraciones ocultas misteriosas, lo que no debe confundirse con conspiraciones demostradas histórica y criminológicamente. Una de las teorías conspirativas más extendidas afirma que los atentados del 11 de septiembre de 2001 (Torres Gemelas) fueron favorecidos por la administración de George Bush para que Estados Unidos tuviera una excusa para iniciar las guerras contra Afganistán e Irak, promover restricciones de derechos civiles en el país (Acta Patriótica) e iniciar programas de espionaje a gran escala.

Sea como sea, verdadera o falsa, toda teoría de la conspiración 1º) supone una proyección, un anticipo, 2º) es siempre desagradable a ojos del gran público, 3º) frente a la teoría oficial, que, consciente o inconscientemente, favorece al que hemos dado en llamar poder omnímodo (José Luis Cuerda) o Gran Poder Omnímodo (GPO o GOP, por sus siglas en inglés).[1]

Tanto si se trata de desastres naturales (como el Cambio Climático) como de posibles guerras no declaradas, lo conspiranoico daría todas sus teorías por un mundo en paz. Un planeta verde y sano, sus vaquitas, su litoral. Una humanidad sin fronteras, porque no hubiera fronteras. Un mundo sin cárceles, porque no hubiera pena de pérdida de libertad. Un mundo sin ejércitos ni disparos ni bombas, porque la guerra hubiera sido extinguida por las Naciones Unidas, etc. De ahí, que lo conspiranoico apunte a inteligencias de izquierdas, si izquierda es oposición o discrepancia frente a un estado de cosas heredadas y normalmente aceptadas.

COVID19 o VICOD19 ofrece un cuadro al gusto del detective que aplicando el método deductivo inductivo se pregunta: qué rastro o huellas deja el criminal y a quién beneficia el crimen cometido.[2]

Rastro del origen del coronavirus, de momento no hay, aunque otras veces lo hubo. Pero no estamos locos. Bill Gates, Noam Chomsky, Emilio Carrillo, Il manifesto no están locos. El detective se pregunta ¿A quién beneficia algo que ataca a la tercera edad (la futura mano de obra no será afectada) y que perjudica a China (en plena Guerra de los Gigas y del Año Nuevo chino), después a Irán (también próximo el Año Nuevo persa), luego a Italia (donde el amiguito europeo de Rusia y China) y así hasta España (donde el Gobierno socio comunista)?

Ustedes mismos.

Lógicamente, esta pista no se verá desmentida si el “virus chino” provoca daños colaterales por fuego amigo y acaba volviéndose contra países o personas del mismo bando del criminal. Tampoco, si al principio de esta maldad al malo se le olvidó patentar lo que patentó en casos similares precedentes: la vacuna, hostias, que nos hemos olvidado la vacua. Y es que el mal monta un caballo que no es precisamente modelo de perfección: el capitalismo, por demás ciego, por demás competitivo (contra la competencia), por demás insaciable. No pretenderán, para desautorizar la teoría, que el mal sea infalible y actúe como ciencia exacta.

Queden ustedes con el divertimento Para Noicos. No digan que [eLTeNDeDeRo] “siempre está con lo mismo”, repetida muletilla anti conspiranoica.

[1] El Gran Poder Omnímodo no estaría capitaneado por un tipo tan cortito como Donald Trump, ni tendría sede en el Pentágono ni en corporación o sigla conocida (FMI, G7/G8: Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. G8, contando a Rusia). En todo caso, el GPO más asomaría por Bilderberg o Davos. Su propio secretismo (acaso comparable a la masonería) avala cualquier teoría de la conspiración.

[2] Chevalier Auguste Dupin, normalmente conocido como C. Auguste Dupin, es un detective de ficción creado por Edgar Allan Poe. Dupin hizo su primera aparición en Los crímenes de la calle Morgue (1841) de Poe, considerado el primer relato policial. Vuelve a aparecer en El misterio de Marie Rogêt (1842/43) y en La carta robada (1844). Escribe Rafael Narbona en El Cultural, 23/07/19. Auguste Dupin, el primer detective de la historia de la literatura, estudia los casos con la perspectiva de un frío analista. En ocasiones, sólo necesita unos recortes de periódico para resolver un crimen especialmente complejo. Dupin es un aristócrata empobrecido que vive con un amigo en las afueras de París. No le guía el sentido de la justicia, sino el deseo de combatir el tedio y ejercitar su inteligencia. Aunque procede como un hombre lúcido, la melancolía corre por sus venas, sumiéndole en estadios de apatía y frustración. Dupin actúa como un fino analista, pero en su mente se aprecia la sombra de la neurosis. Aunque su método deductivo es estrictamente racional, hay algo demoníaco en su interior. No es un espíritu solar, sino un hijo de la noche que se rebela contra el orden natural de las cosas. Vive en los márgenes, ignorando las normas sociales. Se siente más atraído por la penumbra que por la claridad. Está muy lejos de Sherlock Holmes y el Padre Brown, sus herederos directos. Holmes es petulante, irónico y engreído. Se siente cómodo en la sociedad victoriana y su tristeza es ocasional, no un rasgo dominante. El Padre Brown es un hombre flemático e intuitivo. Su cordialidad sólo está empañada por el catolicismo, que no le impide sucumbir al pecado de la gula. Dupin es un espíritu atormentado, un inadaptado, una conciencia insatisfecha y desgarrada, un dandi.

misiones umenitarias.

marlaska y militares

¿Saben aquel del general que diu que el Rey es el primer soldado de España? Sería un chiste de Eugenio, si no fuera por la pasta gansa que nos cuesta mantener al Rey y al general que así hace al Rey la glosa o la pelota. Y sería un chiste mucho más gracioso si no corriera bajo los puentes de izquierda. (izquierda es palabra que habría que aclarar en nota a pie de página, porque nadie sabe lo que es; desde luego, no el conglomerado IU Podemos).

La izquierda siglo 20, de escuela marxista y con conciencia de clase (obrera), transigió demasiado con la guerra como posibilidad, quizá por una lectura esquinada de la lucha de clases o la dictadura del proletariado. La misma Segunda República española (tan añorada por la izquierda, que querría repetirla como Tercera) fue incapaz de convertir en cuerpo de paz aquel Ejército español curtido en la Guerra de África, de donde saldrían Franco y sus muchachos.

Desde la mal llamada Guerra Civil (golpe de Estado, antes que guerra), el Ejército español ha sido incapaz frente al amigo exterior que nos ocupa (Usa, por las bases militares; Reino Unido, por Gibraltar) y bravo, muy bravo, frente a españoles de más mundo que el todo por la patria y por la unidad de España.

Volviendo a lo de ayer, más que generales en misiones UMEnitarias, nos hubiera servido un Ministerio de Defensa que hubiera visto venir la invasión del territorio, esa Seguridad Nacional que hubiera dejado a España libre de invasores de cuerpos por fuego amigo, y no tan amigo.


Rey Blanco, Rey Negro.

# ajedrez

lo que pudo haber dicho Noam Chomsky sobre el coronavirus

En una guerra, los peones se organizan para minimizar los daños y salvar el pellejo. Será la hora de la solidaridad, del todos unidos, y de exaltación heroica de cuerpos de sanidad y policía. Son valores cívicos donde se imponen sentimiento y emoción. Son los aplausos al atardecer. Pero –habla la razón– lo que el rey más teme es la insurrección o amotinamiento de su propia tropa de peones.

Vamos a ver la Guerra del Coronavirus según Noam Chomsky o alguien que habló por Chomsky y cuyas palabras han sido desmentidas o borradas de donde estaban el 21 de marzo (hace dos días: aquí el enlace). Según el Chomsky apócrifo, esta habría sido la estrategia del ajedrez, en cinco movimientos:

1.1. Para no perder su supremacía mundial, Estados Unidos necesitaba frenar la locomotora china.

1.2. Poderes mundiales amigos acuerdan hacer estallar una guerra mundial bacteriológica de baja intensidad desde China. El virus se cebará en mano de obra inactiva y no afectará a futuras generaciones de población activa.

1.3. Se propaga el virus en la ciudad donde el gobierno chino tiene un laboratorio de investigación bacteriológica y se hace coincidir con el Año Nuevo chino (25 de enero) con millones de desplazamientos que serán portadores. El siguiente objetivo será Irán (su año nuevo, el 20 de marzo). Y el siguiente, Europa, a través de Lombardía (Italia) donde la Liga Norte de Salvini, amigo de Rusia y de la Nueva Ruta de la Seda china. El colapso de la UE beneficiará al gran aliado inglés, todavía en año de negociación con la UE consecuencia del Brexit.

2. Tras la pandemia, segunda fase: guerra farmacéutica por la vacuna desde su producción en laboratorios donde el alumbramiento del antivirus habría ido en sincronía con el del propio virus. La industria química Usa venderá patentes a países amigos y bloqueará a países enemigos o a gobiernos hostiles.

3. Tercera fase: nuevo orden mundial.

Usted puede aceptar o rechazar cada movimiento o jugada. Lo que es seguro es que la partida se juega con la razón, no con emociones que anulen las luces del entendimiento. No se trata de “atender ahora a lo primero”, como si lo segundo no existiese o se pudiese dejar para mañana. La misma mente es, la misma somos. Y la cuestión para nosotros, compatible con solidaridad y emociones, es ¿a qué juega España?

Fuentes de prueba:

Chomsky, sobre el coronavirus | Italia y Rusia o Salvini y Putin | China: Ruta de la Seda | Reino Unido: Boris Johnson, contra Alemania y frente a Europa | La Guerra de los Gigas


España, ante la Jura de Santa Gadea.

Jura_de_Santa_Gadea

El sintagma el hombre lo utilizamos a nuestra medida y conveniencia. Cuando se habla de un paisaje o de una naturaleza modificada por la mano del hombre, se sabe lo que es. Cuando se formula la explotación del hombre por el hombre, lo normal es que el hombre o la mujer que soy reaccione de manera distinta, según mi posición en la cadena capitalista. Y quien afronta que El hombre es un lobo para el hombre, seguramente se mirará en los bolsillos:

–A mí, que me registren.

Ser un hombre o portarse como un hombre, ya es sustantivo adjetivo; y está hombre sinónimo de humanidad.

Si mi hombre como parte de la humanidad sospecha que el virus que nos invade pudiera ser acción bélica producto del hombre, es evidente que ese hombre no me incluye ni a usted sino a quien puede y quiere. Y puede una clase médica o científica tan preparada para obrar el bien (salud y ciencia a beneficio de la vida) como para obrar el mal, película que hemos visto demasiadas veces. Y quien quiere, o quienes querrían, son poderes que no reparan en nada por asentar su dominio (guerras económicas, convencionales, secretas). Estas serían las malas compañías o las relaciones peligrosas: algo o alguiénes de cuanto España pudiera estar formando parte como país alineado y no neutral.

El hombre que plantee esa sospecha (sospecha que circula como certeza entre quienes se las dan de estar de vuelta de todo) no debería ser calificado de conspiranoico, obseso, prochino o comunista; tampoco, como contrario a medidas solidarias en tiempos difíciles. El hombre simplemente sabe que él –que no estuvo en el titular Se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna– no ha sido.

–A mí, que me registren (bis).

Si alguna dignidad (no precio: Javier Gomá) le queda a la izquierda que hoy está en el Gobierno, España debería (como Alfonso VI en la Jura de Santa Gadea) jurar:

–España, si fuiste o consentiste en el experimento que está matando españoles.

La pregunta es inquietante. La respuesta, más. Pero no maten al mensajero.

Sobra decir que IU Podemos no tendría nada que ver. Hablamos de responsabilidades de gobiernos Ucd, PP y Psoe que han ido adjuntando a España, mediante acuerdos y tratados, al bloque Usa, a quien ha cedido soberanía y bases militares.

Tanto que se repele una Corona franquista y no democrática, no estaría de más que España revisara sus relaciones diplomáticas, no menos franquistas que el Rey que se quiere sacar en referéndum.

Si estás de acuerdo, pásalo.


 

las malas compañías.

marlaska y militares

malas compañías o las malas compañías, por vía culta, está en San Pablo A los Corintios (15,33) y ha servido de título a libros, películas o canciones. Como frase hecha y por vía oral, su origen está en boca de madres y abuelas que, por disculpar el desvío de alguien de casa, echaba la culpa a las malas compañías. Hasta en política internacional es viejo el truco.

El mal que nos rodea y el estado de alarma decretado (donde el confinamiento es un lujo) nos obliga a una doble reflexión ética:

A nivel personal, nuestras consignas o afirmaciones deberían pasar una especie de filtro que llamaríamos prueba de lealtad universal, según la cual lo que vale para mí o para mi grupo tendría que valer para cualquier persona sea cual sea su circunstancia y condición. #yomequedoencasa, de apariencia impecable, choca con que hay gente sin techo: esa etiqueta (o tag) no sería leal con todo el mundo ni tendrá un valor universal. Lo mismo ocurre con #dóndedejoamishijos o #yomequedoleyendo, etiquetas que tienen su punto señorito o privilegiado.

A nivel colectivo, las narraciones de la Historia, con mayúsculas, del cine y del videojuego, nos han familiarizado con los horrores de la guerra como espectáculo. No caemos en la cuenta de que podría no haber guerras y que la guerra consiste, desde Prusia a esta parte, en mandar a la muerte a la tropa de clase baja mientras la alta se reserva para sí el mando a distancia o ante el telediario. Algo así como el ajedrez para peones cuya vida no vale nada.

Quien se precia de saber que “todo es economía” y que la economía mueve la Guerra del Vicod-19, como se han movido todas las guerras, donde economía ponga capitalismo y pregúntese en qué bando de la actual guerra se encuentra España, o como país aliado. Las bases militares y las bases del pensamiento apuntan, no a China, sino a Occidente. ¿Aceptaremos padecer daños colaterales por fuego amigo? ¿Aceptaremos la pandemia en nombre de la Razón de Estado o de la Seguridad Nacional? Aléjense de las malas compañías. Háganse objetores de conciencia de Rey, Gobierno, Ejército y España.

Enlaces:

La predicción de Bill Gates sobre la pandemia en 2015

La científica china que desarrolló la vacuna que probarán contra el coronavirus

Objeción de conciencia

La Corte del Rey Bobo

aplausos al atardecer.

aplausos al atardecer

No sabemos si este es el último baile.
Sí sabemos quién dirige la orquesta.
Sí sabemos cuándo empezó.

La gente de mi edad y mentalidad (hombres y mujeres de 60 años arriba; de formación realista, poco dada al género de ciencia ficción, y ajena a vídeo juegos de exterminio) estamos viviendo Vicod 19 (esa que llaman crisis, ¡qué bien les viene la palabra crisis!) con ojos suspicaces.

El mileurismo era para nosotros la profecía apocalíptica del fin del mundo por cambio de siglo o de milenio. El arte figurativo nos tenía acostumbrados a la muerte a mogollón, nada más verla en iglesias y en Semana Santa, en el Dante o en el Bosco.

Nuestra cínica juventud se aplicaba al ¡Cuán largo me lo fiáis!, de Don Juan Tenorio, o al Marqués de Bradomín de pecar y pecar hasta el perdón que nos permitiera el doble disfrute de esta vida y de la otra. Y el tiempo se llevaría a papas y a emperadores.

La muerte nos sentaba bien si no fuera por la leyenda cierta que nos llegaba de cuarteles y comisarías de la dictadura y de otras dictaduras (Salazar, Pinochet, Videla) donde la vida, literalmente, no valía nada.

Ahora, y con esa experiencia, nos quedan muchos reflejos.

1) Todas las voces contra el Poder siguen siendo nuestras, desde Marx, hasta Chomsky.

2) Detrás de todo esto podría estar (la duda ofende) una demencia mundial que está jugando con lo que no se debe jugar.

3) Sería muy grave que España (sus votantes, sus Gobiernos) estuviera, de una forma u otra, cerca de ese juego como daño colateral por fuego amigo.

4) El estado de alarma nos recuerda otros estados de excepción.

5) El llanto por la muerte del Estado del Bienestar, que traerá consigo Vicod 19, nos enfrenta con el mileurismo dominante de la Generación Podemos; generación que creyó en el Estado del Bienestar sin preguntar quién paga derechos y libertades que les habían puesto en la cabeza. Con tanto Sí se puede, la generación de nuestros hijos, hoy en el Gobierno, no ha podido nada.

6) La teorización del capitalismo (a título de humano, flexible, afectivo o inteligente) nos da náusea o risa tonta. Riamos pues.

7) Esperemos que, además de reacciones sentimentales como solidaridad o bien común (esos aplausos al atardecer), de ésta salga una sociedad más dispuesta a pensar con ojos de otra España, de otra Europa y de otro mundo.

Mientras, el Decamerón, de Boccaccio, La Peste, de Camus, o la Numancia, de Cervantes: literatura de asedio ya que no podemos esperar que de ésta salga nada que valga la pena.


BREVE HISTORIA DE ESPAÑA

No sabemos si este es el último baile.
Sí sabemos quién dirige la orquesta.
Sí sabemos cuándo empezó.

El día que tu país y el mío firmó convenios,
tratados de amistad, alianzas, concordatos,
y mandó cónsules y abrió embajadas
para estar dónde: ¡democracia y libertad!

(se descojona el coro)

Y el día de la bomba todos fuimos
Charlie Hebdo, como antes Once Ese.
Y, antes, España, Roma, y, español,
el último emperador.


Aplausos para el atardecer es un título de Juan Andivia Gómez (Alhulia, 2018).

/ a Juan Andivia y a Paca Jiménez Huelva /

Los oficios del ¡Sí!

Policías en Túnez

Por mayo de 2015, y en la caseta de Ediciones En Huida, Plaza Nueva 1, me tocó presentar, actuando yo como Daniel Lebrato, Los oficios del no, epílogo a lo que había sido Tinta de Calamar, publicado en octubre por Ediciones En Huida, y que aquel mayo se alojaría en el programa de la Feria del Libro de Sevilla.

Los oficios del no era la reflexión que el escritor se hacía sintiéndose parte de la mendicidad, la venta callejera o la bohemia que en el centro de Sevilla pide su aquiescencia al paseante. Reflexión premonitoria, pues si firmé algún libro –Martín Lucía se acordará– no lo recuerdo.

Si rememoro los oficios del no es porque en este país de ¡Mucha, mucha, Policía [pulisía]! y Guardia Civil, mucha Jupol (Justicia Policial) y mucho sindicato profesional de fuerzas y cuerpos de seguridad (Cataluña muy presente, por la unidad de España, y Eta, ni con lejía, por las víctimas del terrorismo) el personal de tropa (no de academia ni de guardiamarinas) olvida que esos cuerpos se nutren de estudiantes de los de ¡fuera estudiao! que se creen que su orden público es fundamento de nuestra democracia y, encima, se quejan.

Cuando yo despachaba en tutoría con algún alumno, hombre o mujer, interesado en los cuerpos uniformados como salida profesional, siempre les dije:

–Si la ciudad es como un colegio, la labor de policía es de vigilante del recreo, a favor de la gente, hacedlo bien. Pero el ejército consiste en matar o en no hacer nada y, en todo caso, en obedecer órdenes que las más de las veces se vuelven contra la propia gente.

No podemos amar los cuerpos uniformados porque no podemos aislarlos del Estado o del Gobierno, del Rey o de la Constitución que dicen tener por encima. Demasiadas órdenes para estar siempre ¡A sus órdenes! Demasiada patria para quienes dicen darlo ¡Todo por la patria!

Son los oficios del sí. Peor aún: del ¡Sí, Señor!


 

Andalucía y las dos Españas.

A propósito de [eLTeNDeDeRo] ¿Nacionalismo andaluz? ¡No ni ná!, cabe asegurar el papel de Andalucía transmisora de la fórmula “café para todos” al servicio de Madrid, con tal de diluir o vaciar de contenido vientos federalistas que soplaban muy fuertes y muy serios desde la periferia. [1] [2]

En ninguna región, más que en la Andalucía de ¡Vivan las cadenas! y de María de las Mercedes, consiguieron borbones y españolismos más populares apoyos. Cuanto Pepe Fernández refiere en su artículo Así viví el 28F de 1980 (significando, como significa a nivel personal, un honrado expediente que otros quisieran) no deja de ser un repaso a fechas y nombres propios los cinco años que van desde el fin de la dictadura hasta la culminación de la transición, años que hoy sabemos (sin necesidad de estudiar historia ni historia de la historia) en qué concluyen: la afirmación de la España centralista.

Vista así, no hace falta remontarse ni a Itálica ni a la Pepa de 1812: la Andalucía ante la Historia con mayúsculas no puede resultar más triste, más carca y más plebeya.


[1] Compárense las fechas de la autonomía de Andalucía (28/02/1980) con las de Cataluña (09/09/32), Galicia (28/06/36) y País Vasco (01/10/36).

[2] El vaciamiento por el humor se lo inventó don Francisco de Quevedo mediante su increíble El Buscón (1626) contra la seriedad y el invencible realismo del Guzmán de Alfarache (1599).