Etiqueta: España

¡cántate un bingo, garzón!

Garzón Ley del Juego

¡CÁNTATE UN BINGO, GARZÓN!
a la manera del médico contra el del bar
en Amanece, que no es poco

En el país del ¿y si toca aquí?
En el país del ¿te lo vas a perder?
En el país del cupón y la lotería.
En el país del gordo y la bonoloto.
En el país del cuponazo y la primitiva,
de las quinielas y el pleno al quince
o de los euromillones,
tiene huevarios el discursito
que nos estás dando en prevención
de la ludopatía nacional:
–¡Cántate un bingo, garzón! [1]

[1] bingo Del inglés bingo, bean no (frijol no, por decir ‘no más’ cuando se jugaba con frijoles). Premio que gana el jugador que antes consigue completar los números de su cartón. Ganar, cantar un bingo. Como interjección, indica que se ha solucionado o acertado algo. garzón. Del francés garçon. Muchacho joven. Niño, hijo varón.

 

huelgas, mufaces y pensiones, la enseñanza o sea.

1ºZ

He vuelto a ver a Javier Montes de Oca (hoy de 30 años, en la foto el primero por la derecha). Fui su profesor en el bachillerato nocturno del instituto San Isidoro de Sevilla, mi último destino docente antes de autoproclamarme emérito y rentista, igual que el Rey.

Recuerdo que al empezar el curso y pasar yo la primera lista, allá en septiembre, mi presentación era más o menos la misma:

–¡Algo habréis hecho para estar aquí! ¡Yo, también, naturalmente!

*[Mi alumnado: pasarse de edad y tener que cursar por adultos; y el profe: impartir en horas de tarde que nadie quería.] Éramos indios en la reserva al margen de la excelencia que lo impregnaba todo.

Ahora que el San Isidoro cumple 175 años de edad y recibe con orgullo la medalla de oro de la ciudad, me pregunto si alumnos como Javier Montes de Oca (hoy, ejemplar en su oficio de aparejador o delineante) figuran en nómina de quienes hicieron grande ese instituto: estudiantes que, con voluntad y esfuerzo, sacaron adelante su bachillerato y remando, remando, como Lázaro de Tormes, salieron a buen puerto. No espero, en cambio, mención a Daniel Lebrato (antiguo alumno y profesor, entre otras agitaciones culturales), siquiera por el porculo que dio a la Directiva, entre tanta excelencia, el puñetero.

Cuando Javier y yo nos despedíamos íbamos hablando, él, del lado oscuro del sector de la construcción en Sevilla y, yo, de lo manido de la enseñanza pública en toda España, habiendo en otras patrias enseñanza única.

Otro día hablamos de cómo Izquierda Unida Podemos anda planteando dejar morir Muface, mutualidad y régimen de funcionarios civiles que tanto privilegio esconde. Sin ir más lejos, profesores que nos hemos jubilado cinco años antes que los demás currantes o poder elegir prestaciones de sanidad privada. Nunca lo público, lo privado y lo concertado hicieron tanto daño a la lectura simple de la vida.

Y, ojo, porque sin ser uno partidario de Macron Primero de Francia, las huelgas a la francesa tenidas por la presunta izquierda española como ejemplo de sindicalismo de resistencia, esconden privilegios laborales y de pensiones semejantes a los que aquí representa Muface. Una democracia que mima a su funcionariado vitalicio no es democracia, sino comprada a base de votos agradecidos al Gobierno de turno. Desde Larra, el caciquismo o sea.

Cataluña y la España vaciada.

España-Vacia-HP-1
Cataluña como León Solo.

Al mes del Gobierno de Coalición está muy claro por dónde van los ejes de la política nacional: evitar euforias de Frente Popular y dar prioridad a “lo que de verdad importa a la gente”, donde, al margen las secuelas del Procés, no figura Cataluña (pero ver cuadro).

El frentepopulismo está salvado a precio del populismo de lo que de verdad importa a la gente. Sin embargo, ese populismo tiene un recorrido muy corto. Subido el salario mínimo, actualizadas las pensiones más alguna otra medida cara a la galería, el Gobierno de Coalición no va a acudir al manual de la vieja izquierda. No va a luchar, en Europa y en la Onu, por la paz y el desarme. No va a sacar a España de la Otan, como país no alineado. No va a impulsar una fiscalidad una y mundial proporcional a ingresos y beneficios. No va a mover en España el apoyo a la familia numerosa y a la enseñanza concertada. El Gobierno no va a nacionalizar las bases Usa ni va a llamar al ¡Gibraltar, español! cuando sería más factible, después del Brexit. No va a reconvertir para la paz la industria de armamento (Santa Bárbara, Navantia, Airbus). Ni va a consultar la Jefatura del Estado ni a reformar la Constitución hacia una España federal que pudiera entenderse con Portugal, con Cataluña y con lo que venga; sin ir más lejos, las funcionarias y ruinosas plazas de Ceuta y Melilla que tanta alambrada y tanta patera y tanta víctima traen hasta nuestros telediarios. Este Gobierno, con Iglesias y Garzón, no va a hacer nada de eso, no.

En cambio, y mientras, en Cataluña no va a parar de crecer una opción que se alimenta por pirámide de población en edad de votar, generaciones criadas bajo la marca Cataluña. Si se aplica a Cataluña la misma ley de referéndum que a León para constituirse en autonomía como León solo (el 143 de la Constitución)[1], la independencia de Cataluña prosperará en cuanto reúna dos tercios de Diputaciones y Parlamento autónomo con la mayoría simple del electorado. No hará falta cumplir cien años para ver Cataluña independiente.[2]

Votantes y simpatizantes de IUP tienen los datos, si los quieren ver. Hablar y hablar de “lo que de verdad importa” es otra forma de vaciar España y mandar Cataluña a esa otra España vacía.

□ Enlace al Cuadro de lo que de verdad importa en España.

[1] León solo: otra noticia silenciada, para evitar comparaciones.

[2] Buscando en Google, Catalunya: 170.000.000 resultados. Cataluña: 107.000.000. lo que importa a la gente: 249.000. lo que más importa a la gente: 36.100. Otras búsquedas como paro, desempleo, sanidad, vivienda, española o en España ponen a prueba lo que de verdad importa. Lo que de verdad importa a la gente (para estar a favor o en contra, sean de izquierdas o derechas) se llama Cataluña.

Cuadro de “lo que de verdad importa” a la gente en España.

# cuadro de tiempos
según Google en buscas entrecomilladas, febrero 2020

 

 


resultados

 


entrecomillados

277.000.000

CATALUÑA, en sus dos escrituras:
“Catalunya” (con ny) 170.000.000
  “Cataluña” (con ñ)    107.000.000

    9.290.000

“educación en España”

    6.150.000

“vivienda en España”

    2.280.000

“paro en España”

    1.700.000

“desempleo en España”

       685.000

“sanidad en España”

       249.000

“lo que importa a la gente”

       152.000

“sanidad española”

         36.100

“lo que más importa a la gente”

[eLTeNDeDeRo], Mozilla FireFox, 13/02/20


 

Generación Podemos, tarde piaste.

tres generaciones

La expresión tarde piaste, de las más divertidas del idioma[1], significa que algo se hace tarde o mal. Viene a ser una variante del a buenas horas, mangas verdes, y podría valer para subtitular la noticia del acceso de IU Podemos al Gobierno de Coalición con el Psoe, abanico de colores de izquierdas que habría que celebrar como se celebró la victoria del Frente Popular en 1936 [2]. La falta de entusiasmo, el perfil bajo o la sordina con que se ha recibido la victoria de la Coalición no puede tener más explicación que: la Coalición no se percibe como victoria y que la gente no está entusiasmada. El desánimo obedece a razones de coyuntura política, motivos socio ambientales, y de generación.

En política, la indefinición respecto a Cataluña y la cuestión territorial, pasa factura a IUP. Se quiera o no, la neutralidad no existe y siempre le hace el juego al establecimiento (la Constitución y el constitucionalismo, en este caso) y, en medio de tanto Sí se puede, ¿por qué no se va a poder ejercer el derecho a decidir? (fase referundista en la que estamos). Después es evidente que el soporte humano de la izquierda española no es el de 1936 y, sobre todo y además, que el tiempo de IU Podemos ha pasado. Quizá por eso votantes y simpatizantes de IUP nos aburren en redes multiplicando los despropósitos de Vox, PP y otras Españas de derechas, algo alimentado por el Psoe cuando animó a llenar los balcones con banderas de España, más derecha, imposible. ¿Imposible? ¡Que viene Vox! ¡Qué bien les viene Vox! Solo por contraste con otra derecha más carca y más cerril se percibe de izquierdas una Coalición que de izquierdas no tiene absolutamente nada.


Entre julio 2015 y mayo 2016 [eLTeNDeDeRo] publicó un par de artículos donde se predecía para el 2020 el relevo de la Generación Podemos y su sustitución por otra generación que dimos en llamar Generación Poscrisis o Posbienestar. [3] Pautando según los quince años de generación en generación [4], desde 1975 (muerte de Franco) hasta 2020 (45 años) caben tres generaciones. Cada una ha tenido su acontecimiento generacional, un sueño y una oportunidad: la Generación PCE o de la Transición soñó una España federal y republicana. La Generación Berlín (caída del Muro, 1989) soñó un mundo único, sueño que se estrelló contra las Torres Gemelas (11 septiembre 2001). La Generación Podemos soñó cambiar la Constitución del 78 y abrir España a una segunda Transición. Ja, ja, poleá.

Por grupos de edades, la Generación Transición (1975-89) es gente que hoy pasa de los 65 años, la Generación Berlín (1989-2005) ronda los 50 y la Generación Podemos (2005-20) los 35 años de edad. Este 2020 cumplirá 20 años la generación de nacidos con el milenio. Gente que no conoció la peseta. Gente criada en el Bienestar, primero, y, luego, en la crisis. Gente que, aunque siga teniendo el lenguaje del Bienestar, sabe que el bienestar se lo tendrá que buscar. A la generación de Alberto Garzón, por Izquierda Unida, y Pablo Iglesias, por Podemos, se le ha acabado el tiempo. Empezó por el mileurismo (2005), siguió como ¡Indignaos! (2010), creyó en la Primavera Árabe (2010), acampó en la Puerta del Sol (el 15 de mayo de 2011) y en 2020 se hacen llamar ministros que ¿a quién quieren engañar? Tendrá que hablar la generación de la crisis o del posbienestar. Alberto y Pablo, ¡tarde piasteis!

[1] Ver el origen del tarde piaste en WordReference.

[2] El Frente Popular cuajó en enero de 1936 y ganó las elecciones del 20 de febrero para gobernar en paz los cinco meses que le dejaron.

[3] Tres generaciones (1975-2015) seguido del Cuadro de las generaciones políticas. España, 1915-2020.

[4] El concepto de generación se lo debemos al matemático danés Julius Petersen (1839-1910), quien lo aplicó a las generaciones literarias. Dos pertenecen a una generación si 1) no se llevan más de 15 años de diferencia, comparten 2) una formación común, 3) una convivencia y 4) están marcados por un hecho histórico, acontecimiento generacional que les dé nombre. Frente al acontecimiento, 5) el grupo generará una idea fuerza, 6) buscará algo o alguien que ejerza su liderazgo, y adoptará 7) un lenguaje propio (un estilo) con el que afirmar su hegemonía frente a la generación anterior. Los quince años de diferencia de edad vienen del ciclo natural en las mujeres madres: novia a los 15, madre a los 30, abuela a los 45, bisabuela a los 60.


apuntes para la revuelta agraria.

Víctor Jara

Más allá de la guerra entre mi campo y tu supermercado o entre el producto interior y el importado, entre yo vendo y tú compras, el viejo siglo 20 hubiera planteado lo que no se ve ni se le espera en el 21 de conexiones en directo y redes sociales: la propiedad de la tierra, antes reforma agraria.

Quien cultive el minifundio, que se agrupe y se haga fuerte en cooperativa. Y el latifundio de la marquesa sea contemplado suelo de interés público hacia la expropiación o nacionalización. Y, en todo caso, minis y latis que no vean rentable la explotación de la tierra, que vendan la tierra y se busquen la vida como no propietarios, que es lo que somos la mayoría. Es muy quejica la gente de campo, pero al cabo es propietaria frente a jornaleros, temporeros y mano emigrada siempre explotada y con sueldo a la baja.

En la semana de José Luis Cuerda, gran intérprete de la España rural, queden ustedes con Juan sin tierra, la canción de Jorge Saldaña y Víctor Jara:

Mi padre fue peón de hacienda
y yo un revolucionario.
Mis hijos pusieron tienda
y mi nieto es funcionario.

Y averigüen, si pueden, por qué el verso 2 o se ha perdido o qué demonios ha pasado con él en este desdichado siglo 21 del Sí se puede para no poderse nada.


 

Ley Mordaza contra el derecho a decidir.

Diada de Cataluña

Una de las argumentaciones contra el referundismo presenta una España unánime frente a una Cataluña dividida en dos a la que se le recuerda una y otra vez que toda Cataluña no es soberanista.

Soluciones:

Primero, y en Cataluña, convocar un referéndum para salir de dudas o cuantificar los bandos; referéndum que, sin embargo, no se convoca o no se permite legalmente convocar.

Segundo, verificar la España unánime. Ni toda España es constitucionalista del 78, ni a toda España le va la monarquía, sino la república, ni toda España simpatiza con los tratados de amistad (vamos a llamarlos así) de España con la Santa Sede (de 1979) ni con los Estados Unidos (desde 1953) y ni con el Ejército estamos de acuerdo quienes querríamos, cuando menos y a nivel fiscal, ver reconocida nuestra pacifista objeción de conciencia. De España unánime, nada de nada.

Quienes, desde la progresía, se adhieren al derecho a decidir a condición de que votemos todos, o sea, las distintas ciudadanías españolas, no se sabe qué esperan a someter a referendo en todo el territorio nacional esas y otras cuestiones que nos dividen y que nos van a seguir dividiendo.

Explicación:

Nadie pregunta lo que no quiere oír y desde España no se quiere preguntar por miedo al resultado: ¿El rey a referendo? ¿España federal? ¿Las relaciones Iglesia Estado o con los Estados Unidos? ¿El grado de aceptación de Ejército y Ministerio de Defensa? ¿La política internacional? Ni siquiera el CIS se atreve a esas preguntas.

El referundismo tiene ganada la batalla democrática y moral y algún día, le guste a España o no, Cataluña será lo que (por mayoría, no por unanimidad) Cataluña quiera ser (también País Vasco o Andalucía). Si gana por mayoría la independencia, la Cataluña españolista se tendrá que aguantar igual que la Cataluña independentista lleva años aguatando ser la España que no quiere ser. Habiendo urnas, cuál es el problema.

El problema es España y la actual izquierda española que, de lo que fue izquierda, ya no tiene nada.