Etiqueta: España

trumpismo, trumpcracia: última fase de la democracia.

trumpismo. De Trump [trampa] y -ismo (sufijo para doctrina, sistema, escuela o movimiento; actitud, tendencia o cualidad; situación o condición): Democracia disruptiva. La política según Donald Trump. trumpcracia. truncracia. De Trump [trampa] [trunco] o [truco] y –cracia (elemento compositivo para gobierno, dominio o poder): En … Continúa leyendo trumpismo, trumpcracia: última fase de la democracia.

Tu voto:

el espíritu nacional en arte y cultura de la Generación Podemos.

La Formación del Espíritu Nacional (FEN) fue asignatura en bachillerato entre 1945 y 1970; de ahí, derivó a Educación Ciudadana o Para la Ciudadanía. El espíritu nacional se ha seguido inculcando por poderosos medios -educación, prensa y radio, televisión y cine y bellas artes- que … Continúa leyendo el espíritu nacional en arte y cultura de la Generación Podemos.

Tu voto:

Juan Carlos I y el hijo de Guzmán el Bueno.

Guzmán el Bueno

La casa de Medina Sidonia, hoy con sede ducal en Sanlúcar de Barrameda, tuvo su origen en el cerco de Tarifa. Él era Guzmán el Bueno, cristiano asediado por moros que habían cogido al hijo como rehén:

–Guzmán: O nos entregas Tarifa o te entregamos a tu hijo muerto y degollado.

–Aquí tenéis mi puñal, si no tenéis otro a mano.


Utilizar al hijo como rehén para que vuelva el padre. Con dejar en suspenso, vacía de actos oficiales, la agenda institucional del rey, el viejo rey vuelve, claro que vuelve.

El caso Urdangarín tardó 11 años. A sus 82 años y con las inmunidades y aforamientos que encarecen su figura, más la sarta de recursos y recursos que traería el caso Juan Carlos, el emérito habría cumplido edad suficiente para el sacrificio con tal de un final feliz. Por una Corona, bien se hace eso y más.

Es el Gobierno el que no quiere abrir una lata que salpicaría a Gobierno y Estado y al propio rey Felipe. Por algo, al emérito se lo han quitado de encima.

Entre el puñal y la puñalá.


llanto por la España del día después.

Lazo de luto

Ayer 4 de agosto fue el día. Desde el 14 de abril de 1931 no había tenido España tan clara y tan cerca la república. Por rey padre, prófugo de la justicia, y por rey hijo, que “respeta y agradece”, en lugar de exigir “justicia igual para todos” (pedirlo es una frase, pero, al menos, la frase).

Ante ese comportamiento de la corona, el Gobierno podía haber declarado la suspensión del rey en sus funciones de Jefe de Estado: España, sin rey mientras no vuelva el fugado.

Otras acciones: las que vimos en octubre 2017 contra quienes quisieron “romper España”: suplicatorios, euro orden,  busca y captura solicitada a interpol.

Me moriré sin república, entre qué vergüenza y qué lástima por quienes alguna vez salieron a la calle, vinieron o fueron conmigo.

Adiós, república.

Adiós, izquierda.

Bye, bye, España.



España, Jekill y Hyde.

Jekyll and Hyde foto tinieblas en el corazón

La reina de Inglaterra, 94 años, ahí la tenemos, al frente de Inglaterra. El rey de España, 82, coge y se va. Se ha ido en dos tiempos: cuando abdicó en 2014 (19 de junio) y el 3 de agosto (fecha inducida) cuando se ha fugado de España.

La legitimidad de su hijo Felipe es ninguna, por cuanto, en 2014, se prestó a encubrir la primera fuga y, ahora, expresa, literalmente, “respeto y agradecimiento” ante la segunda fuga y más grave; eso, si no ha encubierto y favorecido fechas y circunstancias de quien titula “Rey Don Juan Carlos”.

Jekill y Hyde, la componenda de un rey malo y otro bueno, uno emérito y, otro, felizmente reinante, no debió nunca aceptarla la nación española. En monarquía funciona la familia: emérito y reinante son una misma persona. Veremos si Fiscalía del Estado mueve leyes y actuaciones contra el rey de las dos caras, el que se queda, cómplice encubridor, y el que estará en búsqueda y captura por la Interpol.

El Rey se ha ido. El rey no está.

El Gobierno debe convocar a España para: 1) Proclamar la República, 2) decretar la amnistía por delitos políticos de Estado y contra la monarquía, 3) suspender el Senado, 4) convocar elecciones a Cortes constituyentes, 5) hasta dotar a España de una nueva Constitución.

La España del 78 ha terminado.

La oposición pro referéndum monarquía o república debería callar y denunciar toda forma de Jefatura de Estado, pues todas representan -tanto Macron en Francia como la reina de Inglaterra- conductas predemocráticas de antigua monarquía.

Sin Jefatura, República, ya.


 

Portada Jekyll and Hyde, imagen cartel Tinieblas en el corazón

desmontando las mareas por lo público.

trajes de sevillanas fotos antiguas de Sevilla

Los tres soberbios lemas de la Edad Contemporánea fueron libertad, igualdad y fraternidad (1789). Por libertad se colaba libertad de comercio; por igualdad, igual derecho a voto de la burguesía; y, por fraternidad, la vieja caridad. Lo endeble de esas tres divisas cuajó en Napoleón, un hijo de la Revolución pronto convertido en emperador (1804), quien dio leyes a un Estado policial que lleva su nombre: estado napoleónico. Contra el estado napoleónico se alzó la Internacional de anarquismo y socialismo; ambos fiados en el final de las clases sociales: el anarquismo, por la abolición del Estado, y el socialismo, por la toma del Estado por el proletariado hacia el comunismo.

La Revolución Rusa y dos guerras mundiales configuraron un cuadro inesperado. Las clases obreras, al aceptar servir como tropas nacionales (negarse a la guerra hubiera sido la única opción), renunciaron, de hecho, a la Internacional. Y Rusia se convirtió, como socialismo en un solo país, en un bloque frente al bloque capitalista, que administró a su antojo libertad, igualdad y fraternidad contra una experiencia sistemáticamente presentada como dictadura.

Las clases obreras aliadas empezaron a llamar a la puerta de la patronal reclamando el mejor nivel de vida que podrían permitirse: ser mano de obra cualificada, a costa de mano de obra bruta emigrada y materias primas de países que habían sido (y de esta forma seguían siendo) antiguas colonias, únicamente emancipadas bajo gobiernos títeres. La trampa iba a ser la deuda; deuda de países pobres forzados a comprar tecnología a las metrópolis ricas.

La mano de obra occidental se prestó encantada; su recompensa sería pasar de clase obrera a clase media, a cambio del Estado suministrar servicios que hasta entonces no daba: seguridad social, pensiones, formación profesional, salud, vivienda, transporte, etc. Había nacido el Estado del Bienestar. Soviética y el socialismo por los partidos comunistas no tenían nada que hacer. Vuelvan a 1989 y recuperen las imágenes de la Caída del Muro de Berlín: nunca tanto esclavo aplaudió la consagración de su propia esclavitud.

Lo que falta, ya lo han vivido ustedes. El mapamundi de libertad y democracia para todos, que prometió la Generación Berlín, se vio, en seguida, que resultaba una falacia. Y un anciano Stéphane Hessel dio a los jóvenes su llamamiento al ¡Indignaos! (2010), o sea: haced que se cumplan las promesas que a la humanidad se hicieron al término de la Segunda Guerra Mundial, más Occidente, en fin. Entre nosotros, José Luis Sampedro y el movimiento ¡Democracia real, ya!, que daría en Podemos, picaron el anzuelo. Y ahí los tenemos, a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón de ministros de un Gobierno que ya me dirán qué tiene de izquierdas. La misma palabra izquierda está desactivada.

Hoy, una sociedad como la española se divide entre gente pobre y media que pide derechos y aspira a vivir a costa del Estado del Bienestar, y gente rica que no quiere contribuir al Estado (esa es la guerra de los impuestos), entre otras cosas, porque su bienestar ya lo disfruta. De ahí, que la palabra público (sector público, sanidad pública, enseñanza pública) haya quedado, como la palabra izquierda en boba petición de lo que ya se tiene. No es la pública progreso de nada, sino garantía de una privada y concertada con sus respectivas excelencias.

De otro modo. Donde el estado capitalista se hace llamar Estado del Bienestar (no en Estados Unidos), el anticapitalismo obliga a denunciar el Estado del Bienestar. A nivel personal, no fiando que el Estado nos resuelva la vida (ser parasitario ha cundido en la juventud media) y, a nivel ciudadano, activando todo tipo de objeciones de conciencia aceptadas como derechos: derecho a la objeción a las armas y a las fuerzas armadas, a religiones en público, a la natalidad subvencionada; objeción a solidaridades públicas que, en forma de acogida, no hacen más que prolongar la desigualdad, caso del tapadismo islámico en estos tiempos supuestamente feministas. Hay que ser insolidario y coherente con nuestro lugar en el mundo, ya que no lo elegimos. Yo apenas si me hablo con creyentes del bienestar y, a sus partidos políticos (ni a ninguno), ya ni les voto. La España de las Mareas me aburre o me da vergüenza.


lucha de clases y bienvenidos, refugiados.

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Vean, si no la han visto, la película Lucha de clases (Francia, 2019, 103 min). Donde ‘clases’ sociales pongan ‘clases’ de aula de colegio en enseñanzas que pueden ser –como en España (España lo copió de Francia)– pública, privada o concertada. ¿Para cuándo la única?

Sobre esa base se monta el pastel que también nos afecta: la inserción en el aula de población inmigrada: argelinos, negros, africanos, musulmanes, judíos, asiáticos, polinesios, patrias donde Francia puso su bandera y sus cañones coloniales. Recordemos que Francia (la República laica), a rebufo de Inglaterra, fue pionera en inventar estados confesionales (Israel, 1948), repúblicas islámicas o estados islámicos (Pakistán, 1956; Mauritania, 1958).

Por eso contrastan el ¡Bienvenidos, refugiados! con el Bienvenues, réfugiés! o el Welcome, refugees! Mientras Inglaterra y Francia constitucionalizaban Commonwealth y Union Française (antes Imperios inglés y francés) [1], nada igual en España pasó ni pasaría. La última Constitución española que contempló provincias de ultramar que no fueran Ceuta y Melilla, fue la Pepa de Cádiz, en 1812, y esa la barrió a cañonazos el amiguito USA cuando el Desastre del 98 (1898). El Protectorado Español de Marruecos, capital Tetuán, fue acuerdo franco-español contra Marruecos de 27 de noviembre de 1912 (hasta 1958) y fue tan siniestramente llevado que más cuenta la Historia de la Guerra de Marruecos (1859/60), del Desastre de Annual (1921), de la Guerra del Rif (1911/1927 : 16 años) o de África como escuela de dictadores: Primo de Rivera o Francisco Franco Bahamonde. [2]

La inmigración en Francia o Inglaterra se divide en dos: de origen territorios de ultramar y de otros. La inmigración a España no tiene denominación de origen: nuestro ultramar sería la América española que hoy es Estados Unidos o son estados que nada quieren saber de volver a estar bajo la Corona española.

Los problemas de convivencia que Lucha de clases bordea o toma a broma (que si el alumno puede comer cerdo; que si la madre tapada esconde un cuerpazo atlético que puede salvar vidas), como todo en Francia, tiene un sentido más sincero y más hondo, más asentado. Mientras en Francia el burca o el burquini pueden ser preacuerdos metrópoli colonia (consabido que la emigración a Francia traía en su cabeza), aquí en la España de ni fu ni fa (en parte metrópolis y en parte colonia) el ¡Bienvenidos, refugiados! bien podría cambiarse por ¡Descolonización de Ceuta y Melilla!, por ¡Gibraltar, español! o por ¡Bases no, Otan fuera!

El ¡Bienvenidos, refugiados!, que Podemos colgó en los Ayuntamientos que pudo, no tiene pie en la Historia sino en el populismo del Estado del Bienestar, ese que tiene por duda ¿Y a mí, quién me paga? El ¡Bienvenidos, refugiados! (a esta Españavirus, más mísera y con menos bienestar per cápita) tiene la misma relevancia mundial que ‑por la derecha‑ tuvo la presencia de Aznar en el Trío de las Azores ante la Guerra de Irak. [3] PP y Podemos, cada uno desde su lejano extremo, por igual desconocen la Historia de España. Y quien desconoce la Historia, ya saben…

[1] Preámbulo Constitución francesa 1946: «Francia forma con sus pueblos de ultramar una Unión fundada sobre la igualdad de derechos y deberes, sin distinción de raza ni de religión : La France forme avec les peuples d’outre-mer une Union fondée sur l’égalité des droits et des devoirs, sans distinction de race ni de religión.» La Unión Francesa surgió como respuesta a la Carta de las Naciones Unidas del 25 de agosto de 1945 y al modelo británico de la Mancomunidad de Naciones o Commonwealth, también de 1946. Según la Constitución, la Unión Francesa debía procurar el desarrollo de la civilización y cultura comunes así como permitir el acceso a la autonomía y a la democratización de los pueblos, rechazando las prácticas colonialistas.

[2] El Desastre de Annual (1921) fue una importante victoria para los rifeños comandados por Abd el-Krim, entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921, cerca de Annual, entre Melilla y la bahía de Alhucemas. La batalla ocasionó la muerte de alrededor de 11.500 miembros del ejército español, 9.000 de leva y 2.500 rifeños afectos a España, más de la mitad ejecutados tras rendirse. Esta derrota redefinió la política colonial de España y socavó los cimientos de la monarquía liberal de Alfonso Trece. El malestar por el desastre de Annual fue una de las causas del golpe de Estado y la dictadura de Miguel Primo de Rivera. La amnistía regia de 1924 hizo que no se depuraran responsabilidades y los culpables quedaran impunes. Tras esa derrota, la guerra continuó durante seis años. En mayo de 1926 Abd-el-Krim se rindió y el 10 de julio de 1927 finalizaron los combates, al producirse la pacificación total del territorio, que permaneció bajo dominio español hasta la independencia de Marruecos en 1956.

[3] Previa a la Guerra de Irak (2003-2011), Cumbre de las Azores, 15 de marzo 2003: George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar. Ofició de anfitrión Durão Barroso, presidente de Portugal.

la pistola y el rifle que llevamos dentro.

Bar Taberna Juan Sanlúcar banderas de España (4)

28 de febrero 1981. 18 de julio del 36. La historia del golpismo en España se acumula en la Wiki. ¿Dos repúblicas? Dos que se cargó el ejército. En la hoja de servicios hay que incluir Casa Real, Tribunal Supremo, Policía y Guardia Civil; ahí vieron, en sintonía, contra el referéndum en Cataluña –otra república–, uno de octubre de 2017.

En la percepción del sector armado por la izquierda hay que destacar hitos o etapas por donde el Psoe hizo circular conciencias y posturas:

–la Otan como ejército europeo (1986)

–las guerras como misiones humanitarias (1989)

–las fuerzas armadas, a la medida de las mujeres (1989)

–un Ejército voluntario y profesional (2001).

Añadan la reconversión militar de industrias como CASA (Construcciones Aeronáuticas, 1999), Astilleros (2004), Navantia (2005) o la adopción del programa Airbus Defence and Space (2014). Ya tenemos sindicatos y alcaldías aprobándolo todo. El españolito medio percibe en sus fuerzas armadas una salida profesional por vocación que puede llegar a ser heroica en su lucha por la paz y, para el españolito de izquierdas, una acción inevitable y justificada contra la derecha catalana que quiere romper España.

Y dijo el Psoe a su gente:

–¡Que se vean esas banderas de España por los balcones!

Esas percepciones arrojan un saldo a favor que ha generado un segundo fachismo, de estirpe psoecialista, que ha venido a sumarse al viejo franquismo: Valle de los caídos, Vox o el Barrio de Salamanca: un ejército enaltecido mires donde mires. Quien lo dude, contemple lo de Pablo Iglesias con quien fue Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Julio Rodríguez, Secretario General de Podemos Madrid.

Ante la algarada que ahora tengan el ministro de Interior Grande-Marlaska y el coronel Diego Pérez de los Cobos (Yecla, Murcia, 1964), ministerio al que está adscrito en junio hará 14 años (desde Rubalcaba), la pregunta es ¿qué falta hace a la nación española un cuerpo armado como la Guardia Civil?

Otro día hablamos de la Legión, de Regulares de Ceuta y Melilla, del Servicio de Vigilancia Aduanera o de la Policía Portuaria.

España, paraíso de la pistola y el rifle.


 

El origen del populismo, la globalización y el Estado del Bienestar.

estado-bienestar en lamentable.org

No sé dónde leí que nombrar algo es empezar a darle vida. Sin remontarnos a Adán en el Paraíso, nos sobran cosas o conceptos o acciones que existen solo porque alguien les dio nombre y ese nombre habitó entre nosotros. Por ejemplo: Adán, Paraíso.

Un día me tocó leer a Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), libro que, por su título, entraba en el currículo del primer marxista que pasara por allí. Ahora estoy leyendo libros de historia contemporánea que me ayuden a entender lo que pasa. Y, entre Engels y Josep Fontana,[1] me atrevo a proponer una reflexión sobre El origen del populismo, la globalización y el Estado del Bienestar, tres conceptos que, si no los enderezamos y simplemente (como personas simples) los repetimos sin más, pudiera ser que nos los acabemos creyendo.

populismo es el peyorativo recibimiento que da la clase política instalada a la que recién llega: nazismo, fascismo, xenofobia, etc. El populismo de izquierdas, el que ahonda en los Derechos Humanos o en la Constitución del 78 o en el Bienestar (1982), sería el populismo por antonomasia, el de Podemos, para entendernos. IU y PCE, que no son nuevos, no han sido nunca populistas; y eso que los dos han caído en demagogia o en promesas incumplidas.

globalización es concepto, en principio, semiótico y alude a una sociedad donde (aparte el oscurantismo de Seguridad del Estado y de la Razón de Estado) “sabemos todo de todos, que todo lo pueden saber de nosotros”[2]. Mundo en el bolsillo por teléfono móvil. Pareja con esa globalización, iría la aldea global: mundo donde lo que nos importe sean dos extremos, mínimo y máximo: por abajo, mi casa, mi calle, mi barrio, el sitio a donde van a parar mis impuestos y, por arriba, un poder mundial donde fronteras, estados, nacionalidades, ejércitos y banderas no tengan ya sentido.[3]

estado del bienestar, desactivada la fuerza sindical que lo conquistó un día, mejor escribirlo entre comillas como algo sin existencia real. Que partidos socialdemócratas que construyeron Europa se lo hayan creído; que clases obreras (de pronto: medias) se hayan ‘bienestarizado’ a costa de sus antiguas colonias, no significa nada a día de hoy.

Fue el primer error Podemos, su populismo: creerse la burra llena de mataduras que le vendió el Psoe. El segundo error: tomarse la globalización como etiqueta abusiva del capitalismo y como algo contrario a nuestra libertad individual. O sea, como si fuésemos libres dentro de un sacrosanto estado tenido por zona de confort.

[1] Josep Fontana (m. 2018): El siglo de la revolución. Una historia del mundo desde 1914 (2017). Capitalismo y democracia. Cómo empezó este engaño (2019).

[2] Reconociendo que el acceso a internet (como al agua potable) hay que tenerlo y no todo el mundo lo tiene.

[3] España: Las autonomías carecerían de sentido. No habría cuestión catalana, porque tampoco andaluza ni vasca, ni debate monarquía o república presidida. España cedería soberanía ante Iberia con Portugal. Mi ciudadanía (o línea de mando reconocida, extraída por democracia de base) iría desde mi barrio a la remota ONU con intermedios mínimos de obligada Administración. La acción política sería otra dimensión y no habría clase política profesional.