Etiqueta: enseñanza

de intrusos e intrusismos | el profesorado y las tic.

*Intrusismos 1(vídeo 3:36)

Con la polémica de los másteres y doctorados, todo el mundo sabe, desde el telediario, que internet sirve de policía y juez para combatir el copia y pega y más destaca la obsolescencia del profesorado en tecnologías que son bastante viejas.

Aunque en colegios e institutos se fueron implantando aulas informatizadas y pizarras electrónicas bajo control profesor, al alumnado se le prohibió usar su tecnología personal, pc portátil o teléfono inteligente. Caso real, curso 2005. El día que el profesor Lebrato llegó al instituto de bachillerato Talicual, aquel Departamento de Lengua prohibía a su alumnado ¡presentar trabajos a máquina!, cuando ya las Olivetti habían desaparecido de las casas y no había más máquina de escribir que pc de sobremesa más impresora; más internet también, de donde el profesorado (que empezaba a preparar sus clases con ayuda de Wikipedia) temía que su alumnado copiara o copiase sus trabajos.

Para que se hagan una idea, El Rincón del Vago, estaba desde 1998. En 2007 empezó a extenderse el uso del teléfono inteligente o smartphone. Y al curso en curso, 2018, estudiantes que ingresan en secundaria (con 12 años) no han conocido más inteligencia artificial que la del móvil y quienes acceden al bachiller llevan desde primaria (con 6 años), bajo el dominio y la querencia de su ordenador de bolsillo.

El Profesor Lebrato les propone, como clase piloto, una que llama Intrusismos 1, que une lo que estamos hablando con lo que tendríamos que hablar. Es intrusismo esa palabra que más allá del neologismo y del tecnicismo, sumando barbarismo, se ha colado de polizón en la lengua de don Quijote, que ve pajaritos. Y Sancho Panza, en plan castizo, corrige a su señor. Empezamos por las palabras *blog, *muro (de Facebook), *post y *podcast.

blog debería ser bloc (bloc de notas, bloc del cole).

muro (de Facebook) debería ser mural o tablón.

post debería ser nota, apunte, comentario o artículo (entrada, en todo caso).

podcast debería desaparecer para que siguieran audio y vídeo (en diferido o a la demanda) o, aprovechando que *post quedaría libre, llamar al *podcast post, de ‘puesto’ y de ‘después’ (hasta poscast, sería preferible).

Si quieren, Intrusismos 1, la clase, está grabada como para un curso de bachillerato a distancia de apenas 3 minutos y medio y se puede simplemente escuchar mientras se hace otra cosa. Si están de acuerdo, pásenlo por ahí. A ver si, aunque tarde, hacemos algo.

□ enlace a vídeo intrusismos 1 (3:36)

□enlace a etiqueta ‘tecnología’ en [eLTeNDeDeRo]Neologismos y tecnicismos por un tuboNeologismos y nuevas tecnologías

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la bola de cristal y los dispositivos móviles dentro de la escuela y para estudiar.

retrete como bola de cristal

maneras de ver el mundo hay dos, hacia atrás y hacia alante. esto ha sido siempre así. hacia atrás es la mirada de la cultura, de lo cultivado y que se cultiva. la cultura es siempre conservadora (aun la que se considere a sí misma como muy rompedora, revolucionaria o desobediente) porque, por la cultura, optan personas que al presente (en un presente determinado) viven de un cuento y quieren seguir viviendo de él.

la mirada de futuro, en cambio, incluso la que proceda de la persona más reaccionaria, es siempre revolucionaria o de cambio porque por muy facha o conservadora que sea esa persona, su mirada es, cuando menos, un aviso o un anticipo de lo que nos vamos a encontrar. yo la llamo la bola de cristal (por esa como pecera iluminada donde la pitonisa de barraca o de tugurio leía el porvenir). hace tiempo soy no culto (inculto no lo puedo ser) y, sin ser pitonisa, eso no, consulto la bola de cristal continuamente.

esa mirada al futuro me ha dicho cosas que ustedes pueden saber. no habrá corridas de toros porque no se consentirá el maltrato animal. habrá derecho a decidir por pueblos o comunidades porque en la aldea global lo que no habrá serán fronteras ni onus ni estados como hay ahora. tampoco habrá oenegés, hijas de un tiempo que cambió la cáritas por caridades semejantes.

hoy, al preguntarle a mi bolita de cristal, que es la de ustedes, me sale un futuro escolar sin libros de texto y sin mochilas donde todo se hará por lo que hoy llamamos terminales o dispositivos móviles. francia y macron prohibiendo los móviles en la enseñanza son el pasado, están muertos de muerte natural.

un profesorado al frente de lo que usan y está en los hábitos de su alumnado, sería un profesorado punta y de vanguardia y, en todo caso, corrigiendo fallos y riesgos que indudablemente trae consigo todo lo novedoso.

ya les pasó a los clérigos que vieron la invención de la imprenta como un invento del demonio. ¿para qué estamos el mester de clerecía?, se preguntaban los muy espabilados frailes guardianes de la cultura.


 

por una enseñanza única.

la escuela única

El sistema educativo, dependiente del sistema económico, lo mismo es causa que consecuencia, lo mismo sirve al individuo para salir del hoyo que para caer en él. Este doble efecto de la educación caracteriza todo lo que llamamos cultura o arte, áreas reservadas a las clases privilegiadas que con educación más cultura y arte han justificado y dado bibliografía a sus privilegios y dominios. Además todo sistema educativo se concibe como un sistema de formación profesional, siendo el mercado (la oferta y demanda de puestos de trabajo) quien dicta programas y currículos que no están diseñados para subvertir el orden de las clases sociales sino para prolongarlo bajo la especie de que la democracia y el Estado del Bienestar funcionan: ley que dirige a unas personas a los trabajos más duros y peor pagados y a otras las pone al frente de la política, de la magistratura, del ocio o de las bellas artes.

Sobre esa realidad, una corriente docente ha querido hacer de la enseñanza un arma de transmisión colectiva de conciencia, de enseñar a quien no sabe: dar formación profesional y enseñar a la vez los entresijos del sistema, darle al alumnado una conciencia de clase. Han sido las misiones pedagógicas. Frente al bien común de las misiones pedagógicas, se nos sigue vendiendo como heroico el caso de quienes estudiando llegan a buen puerto, algo que, desde el Lazarillo, siempre ha sido de alabar, más cuando el estudiante empieza desde abajo y sin recursos: es la versión optimizada de la enseñanza: la excelencia docente. Mientras en misiones pedagógicas lo importante es que la mayoría de un curso vaya para adelante, en excelencia lo que importa es la máxima nota de los mínimos estudiantes, lo que en la enseñanza pública se consigue imitando o usurpando vicios y virtudes de la enseñanza privada.

La equidad, que últimamente ha dado la vuelta al mundo educativo, es otra cosa. La equidad ni cuestiona el sistema de excelencia ni cuestiona la igualdad de oportunidades. Ha dicho el joven Tomás y Valiente que “no solo son excelentes quienes obtienen óptimos resultados sino quienes consiguen progresar desde circunstancias menos ventajosas, en ocasiones, con problemas familiares, aprietos económicos o dificultadas de aprendizaje”. El joven mezcla en su discurso discapacidades y circunstancias del alumnado emisor que no cuestionan el sistema receptor.

Oído lo cual, la enseñanza tiene que ser, ni misión ni excelencia ni equidad: única y la misma para toda la población en edad de estudiar. Enseñanza única que es incompatible con las tres vías educativas, la pública, la privada y la concertada: Algo de lo que casi nadie quiere hablar ni aun en los foros docentes más progresistas. Se nos olvidaba que, entre tanto lema majadero, el más de lo más es el que fija y establece como un derecho el llamado derecho a la libertad de enseñanza.


violencia en las aulas.

violencia sexistaEl sistema educativo consagra y no corrige (porque es falsa la igualdad de oportunidades) la desigualdad. Y la desigualdad es raíz y fuente de toda agresividad. Lean, para entendernos, Análisis del sistema educativo y luego hablamos.

Niños y niñas, pero sobre todo los niños, se educan para vencer entre balones y pistolitas y entre conductas agresivas disfrazadas de defensa, de superación o de autoayuda. Y eso es así desde los reyes magos y el pacífico ajedrez hasta el día de la patria, desfile al que asisten los menores con sus mayores. Deportes, libros, cine, anuncios, vídeo juegos o telediarios familiarizan a la chavalería con matar y ganar. ¿Se ha movilizado el profesorado por campañas estatales contra esa bélica o beligerante educación?

Ahora visualice usted la competitividad según clases sociales. Entre escolares de clase media alta (con destino a las mejores salidas profesionales) la competitividad se canaliza vía excelencia docente: estudiante peleando con estudiante por una décima en un examen, nota de la que puede depender el acceso a tal o cual carrera. De esa violencia, disimulada entre estadísticas y cuadros de honor, nadie habla.

Se habla de la violencia en las aulas en barrios pobres o zonas marginales. Y ahí se produce un choque de sensibilidades entre un profesorado que sueña con la excelencia y un alumnado con el que no sabe qué hacer; profesorado que no está preparado para unas misiones pedagógicas que piden más de acción humanitaria que de materia específica. ¿Inglés, para quien no saldrá del barrio? ¿Literatura, para quien vive y vivirá sin libros? ¿Matemáticas, para quien con la maquinita tiene bastante? ¿Música sinfónica, a quien no saldrá de la rumbita y del pincho? Salvo si el profe se aviene a ser un perfecto animador o una animosa cuentacuentos, capaces de transmitir, la clase acabará siendo una guardería, un tutelar de menores, un desperdicio o un infierno. Y, sobre esa escena, lo raro es que no haya más brotes de violencia. Cuando la esperanza profesional y el horizonte laboral son basura y donde la rebeldía está en el ambiente y casi casi bien vista, demasiado dóciles críos y adolescentes a quienes no se enseña asignatura tan importante como es la rebelión.

El resto, cuchareo de cafelito, escritos de protesta, manifestaciones o cambios de cargos directivos, películas donde no han de faltar, en versión macho o hembra, el bueno, el feo y el malo.


 

escolares y extraescolares.

ies-martínez montañés

Ayer día 29 participé en Cosas de poetas, acto organizado por el Cincuentenario del Instituto Martínez Montañés, de Sevilla. En la mesa redonda estábamos Juan Andivia, Jesús Cotta, Daniel Lebrato, Clara Rivero y Antonio Rivero Taravillo. Moderaba Manu Martín. Tan buen cartel me hacía pensar que habría abundante audiencia. No fue así. Muy poco público. El Martínez Montañés tiene nocturno. Antes, cuando por la tarde se organizaba alguna extraescolar, la extraescolar dejaba de serlo y se hacía escolar para los cursos interesados en la materia. Quiero decir: estudiantes que a esa hora tuvieran clase de lengua y literatura bajarían de su aula con su profe hasta el salón de actos. No bajó grupo. Mi lealtad con el MM me impide criticar o echar la culpa de la escasa asistencia a nadie. Delegación, Consejería andarán por ahí con sus criterios que la Junta sabrá. Lo cierto es que, sin juventud, la mesa redonda, que brilló a veces a gran altura y polémica, ya no fue lo mismo que yo esperaba que fuese. Una lástima para pensar: a quién le extraña que la vida cultural de esta ciudad languidezca, languidezca.


 

sindicatos de clase y sindicatos profesionales.

Obreros muertos

El sueño de la unidad (de las fuerzas del trabajo y la cultura) fue el sueño del Pce y de las Comisiones Obreras, quien luego se maridó, por un puñado de locales, con Ugt. Después de ese infame bisindicalismo, todas las siglas sindicales vinieron a desunir y no a unir, y el agrupémonos todos quedó para la Internacional.

La sinrazón de (los sindicatos profesionales de) la enseñanza pública está en no reconocer su carácter secundario al servicio del primario (la economía capitalista, de la cual dependen por igual clase obrera y clase docente). Y, en concreto en España, en permitir la enseñanza peor que privada (que, al menos, esa se la pagan las familias pudientes de su bolsillo), concertada (que la copaga el laicismo mediante impuestos y presupuestos públicos a mayor gloria de curas y monjas). Vistas las luchas profesorales de estos cuarenta años, no consta en primer término la abolición del Concordato con la Santa Sede, de 1979. Se dice (o se calla) pronto.


 

antiguos alumnos, por Juan Andivia.

Las fotos de 5º y 6º de bachiller nos representaban con edades de los quince a los diecisiete; y mejor no calcular el tiempo que ha pasado. Así que empezamos a mandar fotos de la actualidad. No importará quién ha llegado más lejos, quién es quién en la actualidad, sino que compartiremos la felicidad de un instante, que es la única que existe, porque hemos descubierto que teníamos una gran excusa: la añoranza.

Origen y artículo completo: VENTANA DEL AIRE: Añoranzas