Etiqueta: Juan Andivia

antiguos alumnos, por Juan Andivia.

Las fotos de 5º y 6º de bachiller nos representaban con edades de los quince a los diecisiete; y mejor no calcular el tiempo que ha pasado. Así que empezamos a mandar fotos de la actualidad. No importará quién ha llegado más lejos, quién es quién en la actualidad, sino que compartiremos la felicidad de un instante, que es la única que existe, porque hemos descubierto que teníamos una gran excusa: la añoranza.

Origen y artículo completo: VENTANA DEL AIRE: Añoranzas

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malos tiempos, por Juan Andivia.

Bertold Brecht escribió el poema “Malos tiempos para la lírica” en 1939 y, en los años ochenta, el grupo “Golpes Bajos” compuso una canción con el mismo título. En realidad, ni uno ni otro aludían únicamente a la lírica, sino a cualquier creación estética anulada por las penalidades de lo cotidiano.

Parece que es tiempo de dejar el temor que que las estructuras caigan (que, al final, no caen) e intentar cambiarlas, para que todos nos salvemos.

O todos o ninguno, también de Bertold Brecht, por cierto.

Artículo completo en Huelvaya.es.

Si yo fuera humorista, por Juan Andivia

Sí, la ofensa reside en la sensibilidad del receptor, pero el código penal debe intentar ser más objetivo, no vaya a ser que acabemos ahogándonos en un marasmo de querellas y, como en esa isla de hermanos que tanto demonizan esos “defensores de la libertad”, nos vigilemos unos a otros, para defender el honor de los muertos y de los que mandan.

 

Origen: VENTANA DEL AIRE: Si yo fuera humorista

el perdón, por Juan Andivia.

Mis respetados profesores me enseñaron que para que existiese el perdón de una falta, la expiación tenía que ser proporcional a las características de la ofensa; y que si se trataba de una afrenta pública, la reparación debería ser pública también. Desde entonces, uno ha hecho lo que ha podido al respecto, pero no ha olvidado aquella fórmula mágica de la proporcionalidad necesaria para la absolución.

Pues bien, el expresidente George W. Bush declaró en una entrevista concedida a la cadena estadounidense ABC News, en diciembre de 2008, que “el mayor error de sus años en la Casa Blanca fue hacer caso a los informes de inteligencia que decían que había armas de destrucción masiva en Irak”.

En octubre de 2015, Tony Blair confesaba a la CNN que “no supo prever el caos que se desataría tras el derrocamiento de Sadam Husein” y admitía también sus “mistakes” (errores).

En efecto, era evidente que la razón esgrimida como fundamental para invadir aquel país se desvaneció como un azucarillo, y no en agua precisamente. Y de los protagonistas de la foto de las Azores, solo uno queda por admitir que, en esa ocasión al menos, se equivocó.

Sus correligionarios le han ayudado a salir de lo que sería un gran aprieto para la mayoría de los mortales, aclarando que España no fue a esa guerra, pero no es necesario recordar cuánto dolor y muerte nos ocasionó nuestra “no-participación”.

A mí, que aproveché muy bien los años de estudio en un colegio religioso, me parece que en esto de ayudar a los iraquíes no se ha aplicado correctamente la receta que equilibraba el agravio y la pena. Y me extraña mucho siendo, como son las implicadas, personas muy conspicuas y muy creyentes, unidas a la divinidad tanto en conversaciones como en caminos. Considero que la explicación de que no les dijeron la verdad, de que se precipitaron o, tal vez, de que se equivocaron tendría que retransmitirse vía satélite desde las Azores o, cuando menos, desde algún foro similar y con publicidad parecida a la que tuvo el pitido inicial de la contienda.

Se podría hacer, además, una bonita foto con un pie que rezase: “No era lo que pensábamos. Nuestros servicios de inteligencia han estado poco inteligentes”, o quizá “lo siento; no volverá a ocurrir”, aunque esto último, estando Mr. Trump en la Casa Blanca, sea difícil de creer.

La intención de querer revalorizar el peso internacional de nuestra nación tampoco ha sido suficiente (además, lo que un presidente gana, otro lo pierde y vuelta a empezar): “España estuvo en las Azores porque no pudo participar en el desembarco de Normandía, que es donde debería haber estado”, dicen que fueron palabras del expresidente Aznar. Pues con las otras fotos de los zapatos sobre la mesa del rancho de Busch, tendría que haberle bastado al amigo Ánsar.

HuelvaYa.es, 26/03/2017

Juan Andivia, Wasapinconscientes.

Reconozcámoslo: todos estamos ya un poco hartos de los wasap. Lo que era y es una forma ágil de comunicarse se convierte a veces en lo que nos despierta, nos distrae, nos molesta y si no abandonamos algunos grupos es por cortesía con quienes nos incluyeron.

Origen: VENTANA DEL AIRE: Wasapinconscientes

Juan Andivia: los cadáveres hermosos.

Los escritores de antes morían de tuberculosis, ahogados o con una bala en la cabeza: Como tiene que ser. Algunos, más vulgares, se hartaban de drogas, alcohol incluido, pero no era lo mismo. Para dejar un hermoso cadáver había que no deteriorar demasiado el producto.

 

Origen: VENTANA DEL AIRE: Cadáveres hermosos