infancias felices, infancias robadas.

Silhouette, group of happy children playing on meadow, sunset, s

Un argumento que se suele oír contra la Memoria Histórica es “para qué remover el pasado”. Y un contraargumento, expuesto en Tinta de calamar (2014), es el del amiguito vencido invisible. Cada persona que prosperó en la posguerra, lleva un vencido invisible a su lado. El maestro represaliado en La lengua de las mariposas dejó una plaza que otro maestro vino a ocupar. Lorca y el 27 en el exilio dejaron un hueco en los libros de texto que está por ver si los Panero y los garcilasistas, sin la guerra, hubieran merecido. A José María Iribarren (1906·71), abogado, periodista, lexicógrafo y paremiólogo autor de El por qué de los dichos, en 1936 el general Mola lo había nombrado su secretario. Como quien hizo su vida del bando vencedor, Iribarren estaba en deuda con un vencido invisible, con una casilla vacía que él vino a ocupar. Ese hueco dejado por alguien, ese amigo invisible vencido le sirvió para en tan poco tiempo publicar y vivir de la renta de El por qué de los dichos (1955).

Del mismo modo, cada infancia feliz en los años oscuros del franquismo, algo le debe a la niña o niño que hoy, mayor, todavía tiene en su familia sentencias, purgas, cadáveres o personas desaparecidas a la edad que el niño feliz retozaba por la plaza del barrio que hoy con nostalgia nos recrea. Y decimos ¡qué bonito! ¿Qué bonito? Si al bando que se juega algo personal que usted no se juega (un muerto en fosa común o en una cuneta), le dicen “para qué remover el pasado”, ese “para qué remover el pasado” podría decirse de géneros memorialísticos que se alzaban sobre una infancia de una ignorancia plana y no culpable de nada pero que hoy debería tener más sensibilidad con personas a quienes robaron su infancia.


 

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de partir el bacalao a que te den la bacalá.

El Bacalao 1922 1976 foto Julio Domínguez Arjona
El Bacalao (1922·76) Foto: Julio Domínguez Arjona

 

De mejor a peor, lo suyo es partir el bacalao, que es ser el jefe, después conocer al bacalao, aunque venga disfrazao, que es ser espabilado o astuto y, lo último, que te den o que te metan la bacalá, que es que te han engañado. Para poner el bacalao en tanta frase hecha, hay que imaginar el bacalao rey de las salazones de pescado (como el jamón, de la carne) en un mundo sin frigoríficos donde la sal (por algo, el salario) y la salazón o la salmuera eran conservantes más que vitales para dar de comer a mucha gente sin que se estropease el rancho. El bacalao debió alcanzar tanto valor de uso, que hasta serviría como valor de cambio, como cuando decimos ¡y un jamón! podríamos decir ¡y un bacalao!, aunque no consta. bacalao está en español desde 1519, dice el Corominas. Una teoría asegura que cortar el bacalao viene de las plantaciones de las colonias españolas del Caribe y América del Sur, África o Filipinas, donde el bacalao servía como alimento a los esclavos y quien corta[ba] el bacalao era el capataz o encargado de la plantación. Otra hipótesis pone su origen en los tiempos del hambre en España, donde el bacalao era alimento básico y de los más baratos y cuando tiendas de ultramarinos o colmados colgaban un bacalao entero y hacia abajo (igual que un jamón) como anuncio o reclamo del establecimiento. En Sevilla, la Cuesta del Bacalao era, y es para los mayores, Argote de Molina, en cuya esquina con Placentines estaba la tienda El Bacalao. Antonio Burgos relaciona el bacalao de los soldaditos de Pavía, de las tortillitas de bacalao y del bacalati con tomati; el bacalao de los estandartes de las cofradías y el bacalao cuaresmal. El bacalao debía ser cortado con un cuchillo largo y afilado, tarea reservada al propietario o encargado del comercio, no al aprendiz que pudiera haber. Entre el artisteo, también se oye decir ¡Cómo está el bacalao!, por significar que el espectáculo está todo él saliendo genial. En te conozco, bacalao, aunque vengas disfrazao, la palabra bacalao puede estar ahí meramente por su rima pero, por lo que sea, entra en una relación de mérito entre lo que vale y lo que no vale y, de ahí, a meterle a alguien la bacalá no hay más que un paso.

El Diccionario del Argot de McGraw-Hill recoge la bacalá como aparato genital femenino. A la Francisca le güele la bacalá un montón. comer el bacalao es hacer cunnilingus. Juan José Antequera Luengo, en sus Modismos comparativos de Andalucía (Sevilla, 2007), recoge el dicho más mierda que el coño de la Bacalá, oído por Juan de la Plata, quien a su vez lo recogió en su Vocabulario jerezano (Jerez, 1991), donde también figura el dicho más mierda que el coño de la Bernarda, siendo la Bacalá una pobre mujeruca de la calle, con fama de sucia, que debió morir alrededor de 1980. bacalada llama el diccionario (desde el de Autoridades) a un bacalao curado, definición que, observa la Academia, no es aplicable entre los pescadores del Sur, donde la bacalada o bacalá es una especie de brótola o pijota, de menor calidad, que secada al sol y puesta en salmuera es muy apreciada por los pescadores. De ese aprecio vendrá el soltar la bacalá, que es soltar dinero. En Jérica, Castellón, la bacalá consiste en el reparto a todos los asistentes, sentados en círculo, de pan, vino, nueces y bacalao. Y forma parte de las fiestas de la Divina Pastora (tercer domingo de septiembre) y patronales de Santa Águeda (5 de febrero), con vaquillas, toro embolao, misa, procesión, ofrenda y bacalá. Que ustedes partan el bacalao y no les den nunca la bacalá.

Páginas consultadas:

Expresiones y refranes . com

Blog 20 minutos . es

Página de Antonio Burgos


 

amarillo amarillo amarillo.

La Maga 1998
La Maga, 1998

Nada más llegar a Higuera, el otoño era en la Sierra
amarillo, amarillo, amarillo

de los castaños y de los chopos.
Juan José Espinosa Vargas,
hermano sobrehilante, nos grabó aquello
de Pobre Berta, creía
que el sol iba a ser siempre
amarillo amarillo amarillo,
y toda la chavalería del instituto
se aprendió aquel verso de memoria
y cada vez que uno de los nuestros se recalcitraba
que iba a tener un 10 siempre y nunca un 5
el grupo le tatareaba: Pobre Equis,
creías que el sol iba a ser siempre
¡amarillo, amarillo, amarillo!

Las tardes de septiembre a todos los santos
La Maga y yo salíamos a las caminas,
yo con mi navajita,
y nos jartábamos robando melocotones,
membrillos, peros y peras
a vecinos que se lo esperaban y casi les parecía un feo
que prefiriéramos robarles a otras huertas.
Nunca he merendado tan como Adán la fruta prohibida
y cuando nadie me escucha ni yo escucho
me sale decir de aquella Sierra en su estación única
¡Que Dios la bendiga!

(El daltónico creía que todo iba a ser siempre
amarillo amarillo amarillo.
Todavía lo creo.)

*


Montero Glez: Borges y la Teoría de los Mundos Paralelos

 

El hacha de piedra es una sección donde Montero Glez, con voluntad de prosa, ejerce su asedio particular a la realidad científica para manifestar que ciencia y arte son formas complementarias de conocimiento.

 

Origen: Borges y la Teoría de los Mundos Paralelos | Ciencia | EL PAÍS

de intrusos e intrusismos | el profesorado y las tic.

*Intrusismos 1(vídeo 3:36)

Con la polémica de los másteres y doctorados, todo el mundo sabe, desde el telediario, que internet sirve de policía y juez para combatir el copia y pega y más destaca la obsolescencia del profesorado en tecnologías que son bastante viejas.

Aunque en colegios e institutos se fueron implantando aulas informatizadas y pizarras electrónicas bajo control profesor, al alumnado se le prohibió usar su tecnología personal, pc portátil o teléfono inteligente. Caso real, curso 2005. El día que el profesor Lebrato llegó al instituto de bachillerato Talicual, aquel Departamento de Lengua prohibía a su alumnado ¡presentar trabajos a máquina!, cuando ya las Olivetti habían desaparecido de las casas y no había más máquina de escribir que pc de sobremesa más impresora; más internet también, de donde el profesorado (que empezaba a preparar sus clases con ayuda de Wikipedia) temía que su alumnado copiara o copiase sus trabajos.

Para que se hagan una idea, El Rincón del Vago, estaba desde 1998. En 2007 empezó a extenderse el uso del teléfono inteligente o smartphone. Y al curso en curso, 2018, estudiantes que ingresan en secundaria (con 12 años) no han conocido más inteligencia artificial que la del móvil y quienes acceden al bachiller llevan desde primaria (con 6 años), bajo el dominio y la querencia de su ordenador de bolsillo.

El Profesor Lebrato les propone, como clase piloto, una que llama Intrusismos 1, que une lo que estamos hablando con lo que tendríamos que hablar. Es intrusismo esa palabra que más allá del neologismo y del tecnicismo, sumando barbarismo, se ha colado de polizón en la lengua de don Quijote, que ve pajaritos. Y Sancho Panza, en plan castizo, corrige a su señor. Empezamos por las palabras *blog, *muro (de Facebook), *post y *podcast.

blog debería ser bloc (bloc de notas, bloc del cole).

muro (de Facebook) debería ser mural o tablón.

post debería ser nota, apunte, comentario o artículo (entrada, en todo caso).

podcast debería desaparecer para que siguieran audio y vídeo (en diferido o a la demanda) o, aprovechando que *post quedaría libre, llamar al *podcast post, de ‘puesto’ y de ‘después’ (hasta poscast, sería preferible).

Si quieren, Intrusismos 1, la clase, está grabada como para un curso de bachillerato a distancia de apenas 3 minutos y medio y se puede simplemente escuchar mientras se hace otra cosa. Si están de acuerdo, pásenlo por ahí. A ver si, aunque tarde, hacemos algo.

□ enlace a vídeo intrusismos 1 (3:36)

□enlace a etiqueta ‘tecnología’ en [eLTeNDeDeRo]Neologismos y tecnicismos por un tuboNeologismos y nuevas tecnologías

La clase obrera va al paraíso (Navantia y El Correo de Andalucía).

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La moral del trabajo consiste en que la empresa cree empleo y que no haya despidos. Con Navantia, ya hemos visto. Sin rozar la demencia de los navantios ni la del ministro que justificaba la exactitud benéfica de las bombas láser de fabricación española, la clase obrera no puede apalancarse en su condición de obrera. Olvidan que el interés empresario es ganar dinero y que, una vez ganado el suficiente, puede cerrar la empresa o irse con la fábrica a otra parte. El ministro de turno dirá que eso es, al fin, libertad de empresa. Este absurdo país que es España no fomenta para nada el cooperativismo ni el trabajador autonómo (el que, ante Haciena y Seguridad Social, cotiza por sí mismo) que a la vez trabaja por cuenta ajena y tampoco obliga a las empresas a pagar en acciones una parte del salario: tres maneras, sin salir del capitalismo, de atenuar la distancia patrón obrero. La clase obrera, que hace tiempo renunció a la Internacional y que tiene en los sindicatos al enemigo en casa, irá haciendo el ridículo de ridículo en ridículo. El último, el de trabajadores de El Correo de Andalucía. ¿Gente con estudios no vio venir que el quiosco de papel tiene los días contados? ¿Hasta cuándo la panoplia de dónde se ponga el papel y la cultura del papel? La irreversible digitalización también dirán que es culpa de la patronal. Mañana cerrarán las librerías.

ElCorreoAndalucia

–enlace a Juan Andivia La agonía de El Correo de Andalucía.