mi gimnasio (maestros cerveceros)

MAESTROS CERVECEROS
mi gimnasio

Mis amigos me dicen:
–Morirás a Cruzcampos
(no ignoran que además
me mato a manzanillas,
a orujos y aguardientes,
a vino tinto y blanco,
gin toni y cubalibre).

Mis amigos, les digo:
–Menos mal. La cerveza
me hace salir de casa
(otros van al gimnasio);
no a museos, teatros,
ni conciertos ni libros.
¡Perderéis un gran sabio!

*

 

sucedió en Casablanca.

SUCEDIÓ EN CASABLANCA

Volví a ver a Ingrid Bergman.
Fue una noche de abril.
No había sitio en el bar.
Yo le dije: –Aquí, sí.

Caí tarde en la cuenta
de que no estaba sola.
(Te repites, chaval.)
Dijo: –¡Ponte a la cola!

La amistad que nos queda
me consuela, Claude Rains.
Pilló el vuelo con Laszlo.

Yo, pensando en París
y ella, en Play it again!
–Venga, llena otro vaso.

invisibilidad de las bicis.

El conductor que mató sin querer al ciclista (fue en Italia y sin Giro) declaró: –No lo vi, no lo vi en absoluto. Lo cual no es cosa de una vez ni de otra. Pasa siempre: las bicis no las ven coches que solo a sí se ven y se ven con derechos y código. Repasen las señales: prohibido o no prohibido, por aquí o por allí se refieren siempre a los coches.


libros.

Víspera del 23 de abril, es hermosa la fiesta del libro y de la flor, del hidalgo caballero ‑del inglés, al fondo‑ y de San Jorge el que venció al dragón, esa princesa liberada y, ella, con eso pelos. Gozad el 23 entre los pétalos y las hojas, entre ojear y hojear (luego dirán que la hache es muda) y distinguid las voces de los ecos y el eco, de la voz de su amo. Libro es también negocio y cara dura. Libro, el de las religiones del libro, esa fábrica de fanatismos que nos llevarán por delante en un descuido mientras leíamos un libro. Constituciones, códigos penales, contabilidades y balances se ponen en libro. Gente que vemos despreciable aprendió a ser lo que son en los libros. Y nosotros, en los libros de texto. Nos examinan por libros. Pero el pequeño salvaje, el hombre bueno y no contaminado por la cultura, por la civilización, no leyó jamás un libro. Y, sobre todo, no hagáis del libro escala para sentiros superiores. 129.864.880 libros se han publicado en el mundo, según Google; 900 mil, en lo que va de año. Como veis, nada extraordinario. Yo elegí para mi amor marcar en rojo un día 23 de abril, abrir, que se parece a este. Y perdí algunas amistades literarias solo porque su libro no me gustó. Tonterías, como los libros, las precisas.

–Esta semana en eLTeNDeDeRo:

Antonio Delgado Cabeza, Carlos Edmundo de Ory y Rafa Iglesias, este último a propósito de los incidentes en la madrugada de la Semana Santa de Sevilla.

 

the meditation (II). Antonio Delgado Cabeza.

relajación de Antonio Delgado

«Hay mucho tópico alrededor de la meditación. Se divulga la imagen del meditador en posición de loto, con un mudra en los dedos y una sonrisa estúpida en la cara como algo inútil propio de sectas raras. Corre el bulo de que los meditadores son como encefalogramas planos que no sienten ni padecen, que meditar es de majaretas. Elegir la meditación, como forma de sentirse mejor con uno mismo y con el entorno, es una libre decisión personal a la que cada uno llega justo cuando tiene que llegar.» Artículo completo: THE MEDITATION (II), de Antonio Delgado Cabeza en elSoBReHiLaDo.

relajación de Antonio Delgado a la inversa o bocabajo


Sienta bien a mi alma el mar eterno de la errata.

Dos páginas amigas muy serias y muy bien planteadas repiten la misma errata: ‘trtanquilo’, que es como el titiritrán trantrán de la tranquilidad escrita por Cádiz. La primera es de Francisco Basallote, La_biblioteca_de Bashir (octubre 2013), y la segunda de Trianarts (abril 2015), las dos recordando a Carlos Edmundo de Ory (1923‑2010). El caso es: tecleando trtanquilo en la casa de todos, o de putas según quien lo opine, se obtienen 455 resultados en 0,53 segundos y ninguno de los diez primeros es este poema, como todos mejorable, cuya errata eLTeNDeDeRo se atreve a corregir, tal vez sin merecerlo.

CUADRO DE MI ALMA

Ata siempre que puedas la gran oscuridad
a esta pequeña luz de acuario. Y si resbala
moja tus labios de muriente oro
que un vasto astro cansa. ¿Qué más quieres
¡oh asomado! si medras entre manchas
hacia las gemas de los muertos?

¡Valgo más que en el limbo! Ladina luna,
sin excepción tu lumbre arde en mi espalda.
¿Qué otra mentira urde un fuego enhiesto
desde mis pies que lisonjea el mundo?
¿Y hasta dónde ese fuego amarillento?

Siga, siga la arena cansándome este vicio
de huir del instrumento de la mente.
No se detiene este sabor de antro.
¿Qué se han hecho los altos abuelos de la dicha?
Eternamente irradia un son de vida.

Me abandonan los hechos sobre el desierto pico
de una roca no exenta de materia. Felices
los sabios peces cerca de nosotros.

Sienta bien a mi alma el mar eterno.
¡Y tú no ves la actividad creciente de estas nubes[1]!
Entúrbianme los ojos las tristes lejanías.
Aquí estoy. Un vigoroso espíritu me invita.
La zozobra me impulsa a la quietud
y el orbe oscuro rehabilita mi ánimo.

¡Pasión, cruza los brazos! Está tranquilo.
Los eminentes coros me rodean.
Un eje invicto mi presencia guía.
¡No te mueva ni aun la salvación!

Carlos Edmundo de Ory

[1] En ambas páginas otra y misma errata se repite: estas nube.

eLTeNDeDeRo y la Semana Santa

Así habría que hacer con el Consejo de Hermandades: “ustedes organizan, ustedes se hacen cargo” y la ciudad ahí no entra más de lo que por ley entraría en cualquier otro evento.

El Consejo de Hermandades, sociedad recreativa.

Ante la continuidad de versiones y opiniones sobre los sucesos de la pasada Semana Santa y sobre las medidas que se podrían tomar, sálganse, sus señorías, del cuadro y lo verán todo más claro. A 25 años de la Expo, es lo que se pediría a cualquier pasacalle, circo, carrera, desfile o Disneylandia que viniera a la ciudad.

Sevilla, ciudad de todos

Sevilla es la ciudad de todos, feriantes y no feriantes, de semana santa y de no semana santa, y a todos tiene que contemplar y contentar el Ayuntamiento, cuya obligación ‑antes que señalar u organizar las fiestas mayores‑[1] es velar por la conservación en convivencia y orden de toda la ciudad, no la ciudad de un sector ni de un grupo.

El Consejo de Hermandades© debe tratarse a igual nivel que una productora, promotora u organizadora de eventos. Un año y otro presentará un proyecto de viabilidad para un evento llamado “Semana Santa en Sevilla”. De acuerdo con la ley de espectáculos y del derecho a manifestación, ese proyecto incluirá fechas, horarios y sitios, montaje y desmontaje, limpieza, seguridad y protección civil a participantes y público, más seguros, fianzas, impuestos, etcétera. Aprobado el proyecto, las procesiones saldrán  en las condiciones pactadas, comprometiéndose Consejo y hermandades a dejar la ciudad tal como estaba.

En caso de incumplimientos o desavenencias, Ayuntamiento y Consejo se someterán al arbitraje de los tribunales ordinarios.

[1] Semana Santa, Feria, Corpus y Toros.