Tal como éramos (cuatro años de Tinta de calamar).

1º Z
1º Zeta el Terrible

Tal día como hoy, 16 de octubre de 2014, hace ya cuatro años, se presentó en La Carbonería de Sevilla Tinta de calamar, experimento en prosa o novela en obras que cerró el ciclo papel o literatura encuadernada de su autor, el hasta entonces tenido por poeta Daniel Lebrato. Sostiene Lebrato: Desde aquel día rompí los lazos con la Galaxia Gutenberg, pueden creerme, por mi gusto y el suyo: ni necesito el libro de papel para lo que aún pueda seguir escribiendo ni el libro de papel me necesita a mí, con esa corte que lleva consigo de afanes, vanidades o desasosiegos; premios, librerías, ferias del libro. Tinta de calamar me sirvió para cerrar una etapa sin la cual podrían tomarme por un resentido: A este lo que le pasa es que no lo publica ni Dios y, por eso, ha emigrado a buscarse la vida en la Nube.

Debo a Diego Vaya y a Martín Lucía, de Ediciones en Huida, la salida a luz de Tinta de calamar, y debo a José María Conget y a Salvador Compán, a Juan Martínez, Ladislao Mendoza y Agustín Gallardo, a Pilar Villalobos y a Pisco Lira, pero también a Pedro Domínguez y a Rocío de la Torre, a LeMonge y Cenarte, a Pedro y Cristina Montero, a Ana Ávila Álvarez y a quienes aquella noche me seguisteis en La Carbonería, la culminación de un currículo.

De entre el alegre y bullicioso público, quiero destacar al último curso que me acompañó hasta el final (yo me había declarado en clases pasivas dos semanas antes). Fue Primero Zeta el Terrible, ya en esa fecha en Segundo de Bachillerato del San Isidoro nocturno. Este grupo formaba parte de Tinta de calamar, donde ocupaba la casilla 766 de las 780 que componían la partida. Dice la 766:

1º Z

«Ya cerca del final, nos haremos todos pastores como quiso Sancho Panza. El primero, mi señor, porque está al venir don Alonso Quijano el Bueno. Reparto. Don Quijote, Quijotiz; Sancho Panza, Pancino; Sansón Carrasco, Carrascón; el barbero y el cura, Curambros. De ese modo, y con su nombre y apellidos, el profe se hizo llamar Zatodán y a su último curso dio títulos de Sancadíz (Santiago Caballero Díaz), Sandrelor (Sandra Delgado Ortiz), Evaical (Eva Fraile Calero), Cargarán (Carmen García Angulo), Danicio (Daniel Aparicio), Alfongás (Alfonso Gautier Castro), Margiral (Marina Giráldez), Victorjiz (Víctor Jiménez), Altiztén (Ortiz Then), Dayamor (Dayamor), Arosú (Aroa Osuna), Manromán (Manuel Román), Marolún (Macarena Romero Luna), Pedrobrás (Pedro Serrano Bravo) y Nabilón (Nabil Lounzo). Firma los despachos Daniel Lebrato Martínez, Zatodán. Los contó y contó doce. Joder, tú.»

–enlace a Tinta de calamar, álbum de fotos en La Carbonería (fotos Cristina Montero)

/ gracias es nada /

Daniel Lebrato


 

Anuncios

la bicicleta y el lince ibérico.

Bicicletas matriculadas (La Enramadilla 1964)

Es evidente que la ciudad de Sevilla no es más feliz, gracias a la bici, ahora en 2018 que en 2005, cuando empezó el Plan Bici. Para qué entrar en detalles: se llama segregación, por decir saque usted la bicicleta de donde estaba (vehículo dgt con derecho a matrícula como el resto de los vehículos) y hágale itinerarios propios por donde la nueva bici discurra.

Hablábamos del «Carril‑bici, ¡ya!» que pedían las pegatinas, donde carril ni siquiera tenía que ser una alfombra roja cuando el ancho de las calles no daba para tanto: nos podía bastar el lado derecho de las calzadas (reservado al tráfico más lento y más templado) y, en calles de sentido único (para los coches), la libre circulación de las bicicletas a contramano (siempre según los coches) con tal de respetar los sentidos o direcciones preferentes y sin olvidar el ceda el paso a vehículos más rápidos que, cediéndoles el paso, la bicicleta se quitaba de encima, quiere decir de detrás y bufándonos con sus motores.

En vez de esa coexistencia educada y pacífica, el plan de IU y de Acontramano fue como el célebre anuncio de gaseosa La Casera: «Si no hay carril‑bici, ¡nos vamos!» Nos vamos, sí, mucho orgullo bici por esa parte pero ninguno para reconocer que aquel plan (discutible pero reconocible) se fue viniendo abajo por mengua de presupuestos para la obra pública (crisis de 2007 y cierre de las subvenciones europeas) y por falta de voluntad política por la parte Psoe que al plan tocaba (áreas de urbanismo, tráfico y transporte, siempre en poder del Psoe, desde donde se petardeaba el plan bici, y ahí siguió el feroz adoquinado de las calles del casco antiguo, brutal pavés para las bicis).

Sea como sea, Acontramano Izquierda Unida jamás hizo una lectura política de su pérdida de influencia y de cómo, lo que empezó en carril‑bici, pasó a acera‑bici y, de ahí, a itinerarios bici para acabar en brochazo por el suelo: itinerario de uso compartido por zonas peatonales, o sea, a costa de las personas que ya eran felices porque iban andando (patrimonio mejor no tienen las ciudades).

Resultó que la supuesta mejora de calidad de vida de las bicis se hizo a costa del grupo que ya vivía feliz con que lo dejaran en paz (porque lo peatonal es no tener que mirar ni por donde pasas ni por donde pisas). De pronto, viandantes tuvieron que atender al paso de bicicletas (y, de regalo, el del metro: la cifra de ese urbanismo se junta y se expresa muy bien por la Avenida de la Constitución, barbaridad contra la libre expresión de las personas y de las bicis y, si apuramos, hasta del cuerpo de conductores de tranvías).

Desde que se conoce (aunque sea el Borrador) la ordenanza de Madrid de Unidos Podemos para la bici, Sevilla la modélica debería dejar de ser un referente para municipios que se miran en Sevilla y que en hora electoral se limitan a pedir red de carril como si la red fuese una gran cosa y, lo que es peor, como si fuese barata y como si fuese exhaustiva (es decir, tan completa como ya es la suma de la red general de calles y avenidas).

Final. Gente de bien que cuida el lince ibérico, ¿por qué no ha cuidado la bicicleta de los abuelos y su entorno como ha cuidado de Doñana? Se admiten ideas.


crítica a la crítica de costumbres.

Titánic
la juventud, a bordo del Titánic

Una rara idea de esta vida me impide criticar a quienes me vienen detrás, después de tanto tiempo que he tenido yo, el profesor (y mi generación de profesores y maestros, de periodistas y políticos, y filósofos y científicos, y escritores y lectores, y revolucionarios y progresistas, y artistas y gente culta, dicho sea en masculino y femenino), para educar o conformar, en el sentido de dar forma, y ni hemos educado ni hemos conformado nada.

A mi generación, pues, esa es mi cuenta y mi reproche, que es la que sigue haciendo el ridículo. Ridícula, la exaltación de la generación de Ortega y Gasset o Manuel Chaves Nogales. Ridícula, la exaltación del exilio español, gente bien que dijo a la República ahí te quedas y hoy pasa por patriota. Ridícula, la exaltación de la República incapaz de abolir el ejército que se levantaría contra ella y, ridícula, esta España que aún no ha enterrado a Franco ni desenterrado a gente buena que sigue por las cunetas. Ridículos y amañados, los libros de texto que inculcamos a nuestra chavalería en clase, sombras plagadas de mentiras disfrazadas de cultura.

Ridícula, la Transición del 78 en España, del 89 en el mundo, y quienes saludaron la caída del Muro de Berlín y ahora en su muro de Facebook lamentan la deriva de la historia reciente. Todo, todo, menos nombrar al Imperio por su nombre. Qué fácil decir sociedad, mundo en que vivimos, jóvenes, juventud, costumbres, como si quienes hoy pasamos de los sesenta no fuésemos, al fin, padres y madres, cristales o espejos donde una generación se hizo y se deshizo.

Ahora que no hay grandes partidos comunistas (¡qué larga la sombra del anticomunismo!), yo sigo nombrando al capitalismo por su nombre y me sigo cagando en sus muertos y en sus vivos. (“¡Son sus valores, estúpido!”) Aunque capitalista sea mi cuenta en Santander y mi Visa Máster Card.

La joven tripulación, con capitanes profesorado como nosotres (incapaces ni de poner las vocales a la altura de los tiempos), la juventud, o sea, milagro no nos salga terrorista ni haya prendido fuego al mundo que le hemos dejado en herencia. Milagroso, quien, de uno en uno, se salve del naufragio.


Madrid en bici.

Daniel Lebrato por la Avenida de Sevilla 22 05 2017 (Foto Antonio Mateu) (2)

La bicicleta según Madrid (en 14 puntos)

orden de prioridades

Prioridad de los peatones sobre cualquier vehículo y de las bicicletas y vehículos de movilidad sobre el resto de vehículos.

la bici por las calzadas (relaciones bicis / vehículos a motor)

1.
Cuando un vehículo motorizado circule detrás de una bicicleta, mantendrá una distancia de seguridad no inferior a 5 metros. Esta distancia aumentará en proporción a la velocidad con que el vehículo motorizado circule por la vía.

2.
Salvo señalización expresa, no es obligatoria la circulación ciclista por los carriles específicos.

3.
Por la calzada, las bicicletas circularán por la parte central del carril.

4.
Se permite la circulación de dos ciclistas en paralelo.

5.
En vías con más de un carril por sentido, las bicicletas circularán preferentemente por el de la derecha y podrán utilizar el resto de carriles para facilitar su itinerario.

6.
En vías con carriles reservados a otros vehículos, las bicicletas circularán por el carril contiguo al reservado, salvo cuando se permita la circulación de bicicletas en éste.

7.
Por el carril bus (sección mínima: 4,5 m) las bicicletas circularán por la izquierda del carril bus.

8.
Las bicicletas pueden circular en ambos sentidos en calles residenciales limitadas a 20 km/h. y por calles de sentido único de acceso a los usos situados en sus márgenes. Vehículos en sentido propio tendrán preferencia frente a las bicis que circulen en sentido contrario.

9.
Para el giro a la derecha se permite a las bicicletas cruzar en rojo los semáforos, siempre respetando la prioridad de paso del resto.

la bici por zonas peatonales (relaciones bicis / personas andando)

10.
Se prohíbe la circulación de bicicletas por las aceras, calles y zonas peatonales.

11.
El ciclista adecuará su velocidad y mantendrá una distancia mínima de 1 metro con peatones y fachadas y deberá desmontar cuando ocupación y movimientos peatonales no permitan respetar esa distancia de seguridad.

12.
En coexistencia entre bicicletas y peatones (ciclocalles) se permitirá con carácter general la circulación de bicicletas en ambos sentidos de circulación.

legales

13.
Se recomienda el uso del casco y es obligatoria la contratación de seguros de responsabilidad civil por daños a terceros.

14.
El Ayuntamiento creará un registro municipal de bicicletas de inscripción voluntaria.

enlace al Borrador de la Ordenanza


DICT (rastreador: internet de las ideas).

00

Andaba yo buscando, para el Profesor Lebrato, ¿cascarria o cazcarria?, ¿sinfonier o chifonier?, cuando se me ofreció un buscador que me simplifica citas donde la palabra que busco aparece y con los enlaces a Wikipedia. Este es el portal. Pinchen o copien y peguen el parche: https://www11.dict.cc/wp_examples.php?s=&lp_id=8&lang=es.

000.png

Si entran ustedes en www11.dict.cc, es tanto lo que se ofrece, que probablemente no entenderán nada. Se trata de un Diccionario para inglés-alemán y otros idiomas (Wörterbuch für Englisch-Deutsch und andere Sprachen) y ustedes no estaban buscando precisamente un diccionario. Repetimos las claves: https://www11.dict.cc/wp_examples.php?s=&lp_id=8&lang=es. Y que ustedes lo encuentren bien. Con la garantía Wikipedia; en adelante, podría ir a más.

0.png

La extensión o dominio .cc corresponde a las islas Coco, Australia; 5la página está en alemán y el hombre, en español, preguntando por macuto (si es más o menos mochila). Una maravilla.

La web www11 debe ser de orden superior o distinto a la web normal; si alguien lo sabe, que nos lo diga. De momento, generosa, universal y sin anuncios, Dict.cc. Pregúntenle como al espejito mágico lo que quieran saber. Un  portal de belén de las palabras.

3

2.png

Un Cid Campeador de las palabras:

Captura de pantalla (63).png