literatura de your name here.

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Eliacer Cansino Macías

Volvía yo anoche de la ciudad vacía (vacío hay que decir del centro de Sevilla de multitudes reas o camellas de bolsas navideñas) cuando me asaltó una sombra:

–¡He!, Daniel.

–¡He!, Eliacer -respondí al paso.

Fue por la calle El Silencio (por la Hermandad del Silencio que la habita) entre naranjos, prisas y negruras, y los dos seguimos en silencio la marea que nos llevaba por la acera sin detenernos. Comenté a Pilar, de mi brazo, cómplice en [eLSoBReHiLaDo]:

–Era Eliacer Cansino y me quería.

El endecasílabo me vino de un soneto de Luis Alberto de Cuenca, de pronto dedicado a nuestro sobrehilante Eliacer Cansino, el de Yo, Robinsón Sánchez, habiendo naufragado, y el ponente de un método infalible para destruir la Torre Eiffel, la Navidad y todo a lo que le sobre vanidad o le falte algún tornillo. Este es el soneto de Luis Alberto de Cuenca:

El editor Francisco Arellano, disfrazado de
Humprey Bogart, tranquiliza al poeta en un
momento de ansiedad, recordándole un pasaje
de Píndaro, Pípticas VIII 96

Sin mujer, sin amigos, sin dinero,
loco por una loca bailarina,
me encontraba yo anoche en una esquina
que se dobla y conduce al matadero.

Se reflejó una luz en el letrero
de la calle, testigo de mi ruina,
y de un coche surgió una gabardina
y los ojos de un tipo con sombrero.

Se acercaba, venía a hablar conmigo.
Mi aburrido dolor le interesaba.
Con tal de que no fuese un policía…

«Somos el sueño de una sombra, amigo»,
me dijo. Y era Bogart, y me amaba;
y era Paco Arellano, y me quería.

(Luis Alberto de Cuenca, La caja de plata, 1985)

Las nueve sílabas de “editor Francisco Arellano” son las nueve de “narrador Eliacer Cansino” y en el último verso cuadraba “y era Eliacer Cansino, y me quería”.

Se llama pretexto, intertexto, paráfrasis o glosa (yo prefiero glosa) a este recurso a texto ajeno donde insertar un texto nuevo. Es como hacerse una foto en esas tramoyas de cartulina o carpintería donde el turista encaja el rostro al cuerpo dibujado de un guerrero medieval, de una bailarina o de un torero. Una especie de “Your name here”, para entendernos. El “Somos el sueño de una sombra”, de Píndaro, sirvió a Arellano, quien sirvió a Luis Alberto de Cuenca que a su vez me sirve a mí para decirle a Eliacer que, entre las multitudes y gracias a su prosa, yo lo quiero.


 

–Enlace a la entrada en [eLSoBReHiLaDo]


hipocresía de votantes de izquierdas.

Pujol prescrito

Hacienda concluye que Jordi Pujol defraudó 885.651 euros, pero que el delito ha prescrito (El País, 24 doce) y mis contactos en redes rebotan la mala noticia no sé si con ánimo contra la propia Hacienda, contra el manido discurso del Estado de Derecho o contra la corrupción de la clase política a la que al mismo tiempo votan (“para que estos escándalos no se repitan”).

Y uno, que es pariente del Rey Bobo (bobo pero no tonto) y que lleva algunas legislaturas al margen de esta democracia, cae en la cuenta de tanta escandalera: la corrupción política en Cataluña (caso Pujol) sirvió a mis amistades de izquierdas para una de dos: desorientar el alcance del referundismo (y, de paso, alinearse en la defensa de la unidad de España) o para salir del referundismo en nombre de los problemas que realmente importan a la gente (limpieza del juego político, recuperación de lo robado para el bienestar en educación, sanidad, vivienda, etcétera, etcétera).

No me vengan con milongas. Ser demócrata (también si son de izquierdas) supone aceptar un Estado de cosas: hoy Gürtel, mañana Eres, al otro día Pujol, pero, de entrada, con monarquía y Tribunal Supremo, Constitución y momias constitucionales. Alguien razona como los machos varones de las mujeres tapadas (ellos no se tapan, claro) y el caso Pujol, les viene muy bien para abstraerse (como demócratas de mucha izquierda) de lo que está pasando en Cataluña con los derechos humanos. Y el de decidir lo es, no les quepa duda.


Las fotos y los viajes.

mirador-en-grupo

Las fotos de viaje se dividen en dos: con personas y sin persona. Las sin persona suelen estar ya hechas. Usted busca en internet y encuentra miles de fotos de ese paisaje. Esas son las fotos prescindibles. Las imprescindibles son las fotos con quien conmigo va.

Al construir un álbum, los solistas se repiten; no por afán de figurar, sino por la propia lógica. Luego, en las de grupo, hay una máxima que nunca está de más: no hay foto, por mala que sea, o parecida a otra que aparezca, que no tenga alguna cosa buena o que alguien no quiera, por la razón que sea, guardar o vetar. El resultado es un consenso compartido. Esos son los álbumes de nuestra vida.

En nuestro último viaje al Puerto de la Cruz de Tenerife, diciembre 2019, hemos reafirmado la isla como destino privilegiado y la ciudad como su resumen. Tenerife es un mapamundi de geografías y climas, desde las nieves casi perpetuas del padre Teide hasta sus playas no menos perpetuas. Norte y Sur, Oriente y Occidente. España y América. Micro mundo y más que mundo.

Como en toda isla, puede que nos dé el mal de islas y echemos en falta la tierra firme continente. Bien está. Habrá que coger el barco o el avión y compaginar Canarias con la Península, para no morir de insularidad o para volver encantados con lo bien que se vive aquí.

Puerto de la Cruz, desde el Taoro o el Botánico hasta el Charco o la Ranilla, desde Punta Brava hasta Martiánez, es la Tenerife que lo tiene todo. Y aunque la curiosidad nos acerque en otra ocasión a otras islas y a otras ciudades canarias, volveremos siempre a Tenerife y a Puerto de la Cruz. Quien les puso Afortunadas puso también nuestro nombre,

Pilar y Daniel.

Enlace a fotos

¡bote!

propina Cadena Ser
foto Cadena Ser

 

La Cadena Ser saca a debate la licitud de la propina. [propina es, desde el bajo latín, agasajo que sobre el precio convenido y como muestra de satisfacción se da por algún servicio (también fue colación o agasajo que se repartía entre los concurrentes a una junta, y que después se redujo a dinero).] Presumiendo, como presume, el capitalismo de dar salarios justos y por convenio patronal y sindicatos, de ninguna manera se puede estar de acuerdo con la propina ni bajo forma legal de tasa obligatoria. Si ya es difícil compartir la lógica del capital, más difícil aún lógicas que vienen de antes, del feudalismo o del esclavismo. Queden ustedes con este episodio traído directamente de La Corte del Rey Bobo. Sucede en un bar donde el señorito campa a sus anchas en contraste con tres mundos inferiores: la pesquería, la camarería que agradece la propina (¡bote!) y la mendicidad que pasa por la calle. Son los peces y los pescados.

LOS PECES Y LOS PESCADOS

Unos, los peces
de madrugada,
muertos de frío:
gente de mar.
Otros, pescado
fresco en la barra,
de aperitivo:
gente de bar.

(un pobre pasa)

–También los pobres
comen marisco.
–¡Por Navidad!
Y, al estrambote,
propina y ¡bote!

–¡Luego dirán!


Daniel Lebrato, La Corte del Rey Bobo


Antes de la revolución.

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Si me preguntan que es hoy ser revolucionarioa (es decir confiar en un vuelco a la realidad), revolución no conozco sino devolver el origen de la riqueza, de donde aparenta estar bajo el Estado del Bienestar (dinero, empresa, inversión, creación de empleo), a donde siempre estuvo, que es el trabajo de hombres y mujeres, contra su voluntad, y porque de otra forma no viven.

La perversión del sistema es esta: yo, el capitalismo, soy el origen de la riqueza (mientras yo progrese, progresamos todos), cuando la verdad del cuento (tercamente marxista) es que sin trabajo no hay nada: ni capitalismo, ni riqueza ni formas de vida. Esta observación común (en cuanto abrimos los ojos al andamio, a la mina, al campo o a la fábrica) ha sido corrompida por la parte contratante para justificar sus cuentas de beneficio, sus plusvalías hurtadas a la parte contratada.

Izquierdas, sindicatos, progresistas, oenegés, fundaciones, agentes benefactores en tal o cual área de producción o de pensamiento productivo (I+D, ecología, feminismo, utopías proyectadas sobre el Planeta o Aldea Global) revierten en revolución con solo volver a este axioma (refrán o frase hecha) previo a Marx y posterior a Marx: «todo es economía», también la historia, la religión, la filosofía, el arte, la literatura, la ecología, el feminismo. Todo es capitalismo y el resto (contando los más altos valores), cuento chino.

Tal vez la humanidad bien pensada y pensante no salga nunca del círculo vicioso a donde fue llevada. Pero cuántas tonterías dejarían de imprimirse en libro, de exponerse en aulas o de referirse a título de ejemplares o merecedoras de premio nóbel. Si no podemos por un mundo más justo, hagámoslo al menos por un mundo más claro.

Queden ustedes con polémicas de segundo orden que no van a revolucionar nada. Una nos pregunta si hay ecologismo de derechas en España y otra se abre en canal entre el Partido Feminista y el Colectivo Trans, con lobby gay y vientres de alquiler al fondo. Ambas polémicas yo las volvería a pensar Prima della rivoluzione (Bertolucci, 1964), antes de la revolución que acabó en el Estado del Bienestar. Que ustedes lo piensen bien.

Estos son los enlaces:

¿Por qué no hay ecologismo de derechas en España?

El Partido Feminista frente al Colectivo Trans


penúltima crítica al nacionalismo.

bandera andalucía

1.
La crítica a un nacionalismo emergente es eso que, o se ampara bajo el derecho a decidir, o se contagia por nacionalismos previos (inconscientes, minis o macros) que son de la misma estirpe que el nacionalismo que se quería criticar.

2.
Únicamente quien vive inmune a experiencias nacionales (esa supuesta ciudadanía del mundo del “no soy de aquí ni soy de allá”, de Alberto Cortez; ese Métèque, de Moustaki) tendría autoridad para descomponer el concepto nación y, aún así, con reparos, pues la nación es la hacienda pública donde uno paga impuestos y recoge prestaciones y, en principio, todo el grupo crítico con el referundismo catalán (incluyendo Charlie Hebdo, recién incorporado) tiene patria conocida, siendo patria no solo la expresa en el carnet de identidad sino un sistema de creencias que incluyen Unión Europea, Otan, Occidente, democracia, defensa con fuerzas armadas, parecidas expectativas ante el extremismo, el cambio climático o la Aldea Global.

3.
Denostar el referundismo en Cataluña equivale a sostener (de pensamiento, obra u omisión) la España que tenemos: monarquía hereditaria, país alineado, colonia y metrópolis (Morón, Rota, Gibraltar; Ceuta y Melilla) y, por decir algo, insensible a la unión política de España con Portugal. Quienes critican el referundismo en Cataluña ven el nacionalismo en el ojo ajeno (de hecho, independentismo no es: es referundismo) y no lo ven en el ojo propio, de ahí que se las den de progresistas, de izquierdas, de humanismos muy avanzados. Lo menos que podía hacer el grupo anti, es callar y pedir que el referundismo llegue a buen puerto. O, al margen del referéndum, ¿saben ustedes, los demócratas, de mejor método de resolución del conflicto? ¿Persecución judicial? ¿Condenas y cárceles? ¿Invasión armada del territorio disidente?


elogio de la coherencia.

San José y el Niño. Pintura cuzqueña (de aciprensa.com)

La ventaja del pensamiento total, rígido y en bloque, es que nos libra de la coherencia a ratos, de razonar conforme y según. Si usted, para el caso, es favorable a la preservación de infancia y adolescencia, frente a la vida adulta, será usted hostil en puntos tan diversos como

el culto a la personalidad de Greta Thunberg (ni a favor ni en contra de la menor);

la exaltación de un niño dios (en un portal de Belén o en las montañas del Tíbet);

la monarquía con infancia hereditaria de jefatura de Estado;

oenegés con cargo de conciencia a menores que sufren en sus países o al emigrar a los nuestros;

la exaltación deportista de pequeñines;

espacios máster junior o junior tálent o programas como los de Juan y Medio;

la grabación y difusión de lo que hace mi niño o mi niña, lo talentudo o lo prematura que es, lo gracioso o artista.

También dejaríamos sin efecto campañas como Contra los niños soldado o Ningún niño sin juguete en un sistema que abusa por igual de gente menuda como de quien merece cobrar su jubilación.

«¡Fuera la infancia y la adolescencia de la vida pública!» no tiene vuelta de hoja ni esconde un pensamiento giratorio. Y así no tendríamos, como con Greta Thunberg, que relativizar un caso con otro caso; una menor con otras minorías de edad.

Anímese y sea coherente.