olvídense de pedir república.

Quienes plantean como una gran cosa, y muy progresista, preguntarle al pueblo en referéndum que si monarquía o república, olvidan que

–del rey abajo, república ya somos en España,  puesto que lo público en España no es hereditario (cargos o desempeños funcionarios, destinos o servicios al Estado),

y por tanto

–lo que habría que preguntarse o preguntar al pueblo en referéndum es si se quiere (si se cree en ella o si hace falta, etcétera) una Jefatura del Estado independiente que ostente el poder representativo, siendo así que, según todas las autoridades en la materia, la democracia consiste en solo tres: legislativo, ejecutivo y judicial.


 

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Guerra civil en España (1968‑2018)

Goya a palos

España huele a pueblo
(Benito Moreno)


1.
Las luchas sociales rara vez acaban en revolución a un mundo nuevo; las más de las veces, fracasan o terminan con la restitución de lo que había, mediante una reivindicación (casi siempre, salarial) conseguida o pactada a satisfacción de unos líderes sindicales que otra vez vuelven a entenderse con la patronal. En cambio, las luchas patronales rara vez terminan en acuerdo; lo normal es que una empresa tiburón devore a otra y pase a ocupar su cuota de mercado. Y, cuando ese ajuste desborda el marco de las naciones, antes o después, se da una guerra, como aprendimos del siglo 20 con sus dos guerras mundiales, por no hablar de guerras del petróleo.


2.
Quienes, diletantes o graciosillos, se declaran al margen o en contra del referundismo en Cataluña, o porque el Procés les parece de derechas, no quedarán al margen si otras comunidades se suman al derecho a decidir (ojo a Euskadi) ni si estalla una guerra (civil, que son las que más nos gustan desde los tiempos de Goya). El mal ambiente está sembrado. En Andalucía o en Extremadura, en Madrid o en Barcelona, ya sobra ciudadanía dispuesta a coger la banderita de España y convertirse en tropa. Aviso para navegantes supuestamente de izquierdas: lo que nos distinguiría del pasado es que esa guerra se resuelva no con armas ni por la fuerza policial o judicial: referendos, elecciones. Y no pidamos que el resultado nos guste o se decida por unanimidad: por las urnas (no funerarias) y por mayoría, sabiendo ganar y sabiendo perder, esa es la regla en Occidente. De lo contrario, volvería la dialéctica entre los de arriba y los de abajo que expresó Bertolt Brecht: cuando los de arriba dirimen sus diferencias, quienes pagan la historia con su vida, en la fábrica o en la trinchera, son siempre los de abajo.


3.
Una subida de sueldos a los obreros en huelga apagó el Mayo Francés del 68. Cincuenta años después, en la reciente España, Mariano Rajoy (actuando como De Gaulle) le subió el sueldo al Pnv (como sindicato) y el Pnv (como tonto) volvió a apoyar al PP, justo un día antes de que al PP le estallara el caso, solo un caso, de su financiación ilegal o trama Gürtel; escándalo que sirvió al príncipe Pedro Sánchez para desposar con el Pnv y con las mismas galas unionistas. (Groucho Marx: ¡Cambio de pareja!) Y el telediario sigue irrespirable. El mundo del cine, antes apiñado en el No a la guerra, ha dejado a Willy Toledo a los pies de Abogados Cristianos que, por lo visto, representan a Dios y a su santísima madre. Caricaturistas, titiriteros, tuiteros, raperos desfilan por tribunales sin que nadie convoque un movimiento antifascista por las libertades civiles. No hace falta ser Willy Toledo ni Charlie Hebdo ni el rapero Valtonyc; no tengo que ser fan de TeVeo ni que cagarme en Dios ni pedir que maten a guardias civiles; puedo deplorar toda esa especie y, al mismo tiempo, pedir que no la machaquen. En vez de eso, lo que en España se pide es más policía y más mano dura contra quien inquieta a quienes cobran por no inquietarse, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que se sienten, mujer, mal tratados o mal vistos en ciertos bares o en ciertos colegios, y sus familias, y ¡no hay derecho! No hay derecho (y esta es la penúltima) que yo, el patriota, no pueda quitar lazos o símbolos amarillos por Cataluña.


4.
En vez de levantar mareas antifascistas para una reforma ¡ya! de la Constitución y contra la ley mordaza, ahí tienen a Izquierda Unida y a Podemos, a Garzón, a Anguita, a Llamazares o a Pablo Iglesias: junto a la España canalla y cañí, de ¡dale caña! Cambiando lo que hay que cambiar, es como si la sindical huelguista en Francia 1968 hubiera dicho a Daniel Cohn-Bendit, Alain Geismar o Alain Krivine: sois pequeños burgueses, majos, así que no contéis con nosotros, que somos el proletariado, que somos la revolución. Fachas que siempre estuvieron contra el Mayo del 68, en su cincuentenario han vuelto a sacar de contexto y situación palabras de Pasolini, del Pci, sobre la piel estudiantil que alborotaba Europa: que los estudiantes tenían razón pero eran burgueses, mientras los polis eran los pobres o los hijos de los pobres. ¡Pobre Pasolini! La verdadera libertad no se divide y se demuestra liberando, aunque sea adrenalina, y, si se calla el cantor, calla la vida.


 

arbitrismo educativo.

Las armas y las letras en Educación y sociedad.org

A diario recibo en mi correo propuestas y más propuestas para arreglar el sistema educativo. La enseñanza se ha convertido en territorio de arbitristas. Arbitrista era quien en la decadencia de la monarquía hispana elevaba al rey un memorial aconsejando cómo remediar los males estructurales de la patria: mejorando los caminos reales, haciendo canales y ríos navegables, fomentando tal o cual área económica, etecé, etecé. En la moderna enseñanza, y a partir de los Informes Pisa (pisa morena, pisa con garbo), una generación de docentes, sin duda bien intencionada, se empeña en mejorar el sistema educativo, y lo hace con la actitud del arbitrista o con el rigor del aficionado al fútbol que cree tener en su cabeza el once ideal con que España ganaría el mundial.

Cualquier propuesta de reforma que no empiece por exigir la enseñanza única, queda parcial e injusta con quienes hoy estudian en la pública, por cuanto la privada (y, en parte, la concertada) es vía de escape de familias que pueden permitirse salirse o saltarse el programa del Estado. (El único día que las tres vías coinciden es la prueba de acceso a la universidad; a partir de ahí, nuevamente los senderos se bifurcan.) Cualquier reforma que no fidelice las becas, hoy a fondo perdido, y la relación laboral Estado / estudiantado, sigue permitiendo la fuga de cerebros que significa estudiar con dineros públicos y ejercer para ganancias privadas. (La beca me hará médico, a mí el pobre, y luego abriré mi consulta para enfermos ricos y también me haré rico.) Toda enseñanza, en sentido amplio, es formación profesional y cualquier propuesta que base el sistema educativo en vocaciones personales, en vez de en las aburridísimas necesidades del Estado, va de cráneo y es fuente de frustraciones. (Oferta sin demanda: yo, el licenciado, me veo en paro mientras la empresa no encuentra la mano de obra que necesitaba.) Cualquier intento del Estado por competir con el mercado formando al personal que la empresa necesita, no solo es también fuga de cerebros y dineros, sino algo anticipadamente obsoleto, pues el mercado de trabajo irá siempre por delante en tecnología y en sabiduría para la formación de sus propios recursos humanos. Cualquier propuesta de reforma que no cambie de raíz el actual estatus universitario y lo que son las universidades y que no impugne el Concordato con la Santa Sede (1979) y el poder de la Iglesia a través de la enseñanza, no habrá cambiado nada de lo que habría que cambiar: la falsa igualdad de oportunidades del muy falso Estado del Bienestar.


Daniel Lebrato Martínez, arbitrista educativo.

bajarse del autobús.

Bar Taberna Juan Sanlúcar banderas de España (4)

Ahora que empieza el Mundial de fútbol, no está de más recordar o reconocer que la pasión por la patria es la misma que la pasión por el fútbol: queremos que la selección gane pero no podemos evitar que se dispute, partido a partido, el campeonato. Como hablar de patria puede resultar rancio, el bando oficial prefiere hablar de democracia. Y desde Madrid nos presentan el anti independentismo como una opción democrática, la más democrática de todas. Y no es así. De entrada, el anti independentismo es una usurpación, pues en la fase que estamos no se trata de independencia a favor o en contra, sino de derecho a decidir, o sea, referundismo. ¿Y quiénes están en contra de que Cataluña decida en referéndum? En el interior de Cataluña, quienes -confundiendo unanimidad con mayoría- denuncian que el Procés no les representa. (Como si el constitucionalismo español nos representase al resto.) Desde Andalucía o Extremadura, ¡España!, ¡España!, ¡España!, gritan las aficiones andaluzas y extremeñas. Pero la afición no basta para que España gane el partido a Cataluña. Hay que disputarlo con arbitraje y juego limpio. Hay que bajarse del autobús.


 

hora y deshora de la igualdad.

TeVeo_mu_malamente4

Ahora que vuelve el Ministerio de Igualdad, tres reflexiones:

La primera es de lenguaje: las luchas sociales (y el lenguaje lo es) o se ganan a tiempo o el enemigo sale dos veces vencedor: por la ventaja que ya tenía (en este caso, el masculino) y por el fracaso del cambio (en este caso, hacia la lengua de géneros o hacia el lenguaje inclusivo).

La segunda reflexión es de lógica política y tiene que ver con la Igualdad según el Psoe (2005), que trajo de la mano la Alianza de culturas o civilizaciones (2007), manera de decirles a las tapadas que no eran tapadas por motivos machistas, sino por motivos culturales, y que el primer mundo, culto y democrático, las recibiría en pie de igualdad.

La tercera reflexión es de lógica matemática: si A se iguala a B, y B es detestable, la suma A+B será igualmente detestable. La consigna sindical de, a igual trabajo, igual salario, se extendió a otros pilares del machismo y ya tenemos monjas curas, mujeres boxeadoras, mujeres soldados, mujeres pilotos de guerra.

El resultado es: el feminismo como factor de adecuación, coherencia y cohesión social. Así las cosas, el borderío de una patronal que quiere leer ‘trabajadores’ como le sale del convenio es la cruz de una moneda cuya cara la pone la marroquí tapada hasta las cejas que acusa de sexismo, no a su marido ni al Islam: al empresario de Huelva que la tiene contratada.

Feministas, plantéense ustedes dos instituciones con las que es inviable la igualdad de lo desigual: una es la religión (representada en España por el Concordato con la Santa Sede, desde 1979) y otra es la familia, que habría que situar en su esfera estrictamente privada, sin subvenciones públicas a la maternidad ni a la educación ni a nada que prime la vida en pareja sobre la vida soltera de mujeres y hombres que se valen por sí mismos.

Separada la Iglesia del Estado y separado el Estado de la familia concebida como unidad económica (donde un cónyuge puede vivir y cobrar pensiones de otro, que no cotiza por él), después conquistaríamos la Academia. Académicos y soldaditas: vayan pensando en dedicarse a otra cosa.


FEMINISMO-ABORTO-4

gracias a la vida.

Cementerio_daniel y familia

Hoy en mis bandejas de entrada se cruzan los correos y mensajes con motivo de mi 64 cumpleaños, con los que ha originado, dos días después, la noticia de la muerte de mi madre. Nada grave ni nada extraordinario. Ya se sabe que Envejecer, morir, es el único argumento de la obra, Gil de Biedma, y Somos el tiempo que nos queda, Caballero Bonald.


La propiedad de las madres longevas es que a sus hijos nos hacen todavía jóvenes. Muerta la madre, se acabó el artificio: la próxima nos toca. Según mis cálculos y mis genes, ahora lo sé, moriré en 2044 y de un cataclismo instantáneo. Espero que de aquí a entonces me sea leve, no la tierra: el espejo, el afeitado, el corte de uñas, el qué me pongo y el control de esfínteres.


Se lo tendré dicho el día 22 a mis cursillistas dentro de La muerte y la literatura, posgrado de cuidados paliativos y para una muerte digna: El ejecutor de una empresa atroz debe imaginar que ya la ha cumplido, debe imponerse un porvenir que sea irrevocable como el pasado (Jorge Luis Borges). No me atrevo a pedir que la doctrina Borges valga a todo el mundo, pero dejo constancia. Imagínese usted que ya es cadáver, lo que incluye triunfar, no del morir, sino del malmorir; ni es tampoco no envejecer, sino no perder la dignidad y las facultades que en los demás seguirán vivas: Y yo me iré y se quedarán los pájaros cantando, Juan Ramón, lo cual: conviene cumplir con los pájaros y pajaritos de nuestra biografía y no dejar deudas ni rencores y para que luego no tengamos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero (Miguel Hernández, a Ramón Sijé). Dura lo que dura el partido y no habrá tiempo añadido.


Las conversaciones tenidas, las paces hechas, la cuenta echada y la misión cumplida, Daniel Lebrato ha muerto y cada día que pase es un día de gracia. De gracias a la vida.