Lo que sé de Fernando Mansilla.

MANSILLA (CORTO DOCUMENTAL)
(11:44)

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FERNANDO MANSILLA, CANIJO, EN IDEAS AL SUR
(6:45)

 

Fernando Mansilla

Lo penúltimo que sé de Fernando Mansilla (1956-2019) se llama Clara Salazar, quien nos pasó, para compartir y pasarla por ahí, la novela Canijo, de Fernando Mansilla. ¿Lo conocéis? A Fernando lo vimos por última vez justo hace un año, el domingo 10 de junio de 2018, dentro de la programación de la Cisco de Picón, la Carbonería de calle Parras: Fernando Mansilla: Contigo. Hoy dice la prensa que Fernando Mansilla ha muerto: Fernando Mansilla, por Paco Correal, Fernando Mansilla, por Jesús Morillo.

Fernando Mansilla, por Daniel Lebrato
en Tinta de calamar (2014):

Volviendo un día en su palanquín de una agotadora jornada de mercado, Luna Yen encontrose a un joven de afeitada cabeza cuya visión impresionolo doblemente. Primero, por su extraordinaria belleza; después, porque así más de cerca, evidente era que llorando aquel joven estaba. Y oído a la enclisis o énclisis con anástrofes fuerza 3 a 4 rolando a fuerza 5 con hipérbaton. Vamos entrando, literonautas, en voluntad de estilo. Literonautas es una obra de teatro (un teatro, como diría mi Vanessa) de Fernando Mansilla (Barcelona, 1956), con la que había ganado el Premio Antonio Machado de Teatro, vestuario de Lola Cordero. Fernando Mansilla y Rafael Vallecillo, ese par de gansos, viajaban por el espacio exterior propulsados por un combustible de anástrofes, hipérboles, apócopes, hipérbatos y anacolutos de potencia variable según una escala retórica del diez al cero pelotero. Literonautas se estrenó en el Álvarez Quintero de Sevilla el 17 de febrero de 1987. Anacoluto, anadiplosis, anáfora, apóstrofe, calambur, epanadiplosis, lítote, metátesis, oxímoron, paragoge, pleonasmo, polisíndeton, quiasmo, retruécano, sinécdoque y zeugma.
(TdC, § 128)

De la serie El hombre y el lavavajillas: ¡El hombre y el lavavajillas! En enero de 2013, Fernando Mansilla, el de Literonautas, Javier Mora y Luis Navarro, Mansilla, Mora y Navarro, estrenaron su disco Ultramarinos Contreras, literatura de baile. La obra se adentra en las vidas de los ultrapelmazos del botellín helado, vecinos y amigos que pasan por la tienda a eso de las 13 horas a comprar el pan y se toman un botellín mientras te cuentan su vida. Hace décadas se libra en nuestras calles una desigual batalla entre el pequeño y el gran comercio. Los grandes acosan y persiguen sin piedad a los pequeños comerciantes, que apenas resisten en los barrios populares. En el disco se incluye el fumable Demasiados porros, canción que Mansilla presenta en off con estas palabras: De la serie Demasiados porros, Demasiado porros. De la serie Así es la vida: el hombre y el lavavajillas, el hombre y la vitrocerámica, el hombre y el microondas, y la lavadora. Próximo estreno en TdC.
(TdC § 143)

ultramarinos contreras en carolina cebrino

FERNANDO MANSILLA, RELATOS FAUNESCOS (4:32)

MANSILLA Y LOS ESPÍAS, MUNDO MISTOL (8:46)

Mansilla y los Espías: Ultramarinos Contreras (con Beat-Mac Monster). (4:40)

Fernando Mansilla en conversación con Jesús Vigorra en Andalucía TV (30:06)

 

[eLTeNDeDeRo]
07/06/19
/ en homenaje /


 

prólogo-epílogo.

Si el objetivo del prólogo es defender una obra de los reparos y objeciones que se le han puesto o se le pueden poner, se denomina galeato (cubierto con casco o celada). El prólogo resulta más literario que la introducción, que solo presenta el contenido, no al autor, y debe distinguirse del prefacio, que expresa la intención de una obra con anterioridad a que haya sido escrita. La más célebre parodia de prólogo es la que puso Cervantes al frente de su primera parte del Quijote, donde un amigo se presenta al autor y le va facilitando la receta para salir del paso. Prólogo-epílogo es un poema de Manuel Machado, ese que empieza El médico me manda no escribir más (1909). Entre 1902 y 1934 Unamuno había hecho tantos prólogos a su Amor y pedagogía, que, por ganas de acabar, terminó usando la fórmula prólogo-epílogo. De prólogo a epílogo, lo que transcurre es tiempo, carrera, currículum. En Roma el currículum o cursus honorum era el que seguía el ciudadano en la magistratura. En la Edad Media el currículum ya es académico y está integrado por trivium y cuadrivium. Desde la Antigüedad, vita o vida equivalían a libro. Vida del lazarillo de Tormes y [libro] de sus fortunas y adversidades. Sin contar cuadernos diarios y libros de memorias, los géneros biográficos se dividen y organizan según la persona o personaje tenga más a menos derecho a narrador: biografía, autobiografía, currículum y currículum vitae. El currículum vitae es señal de que tienes que buscarte la vida y mentir como dicen que mienten, vaya usted a saber por qué, las putas y los bellacos. Si en ello andas en estos tiempos infames, que Dios te dé suerte y a mí quien me lea Tinta de calamar.


 

la rabia y el perro.

Sabido es que, para la configuración del pensamiento positivo, más pesa el miedo a lo que se teme y se nos presenta como malo, que aquello que se postula como bueno. De ahí, las religiones. Puedo dudar si hay Dios. Lo que nadie duda, visto cómo está el mundo, es que el Diablo existe y ronda calles y personas. Ocurre igual con el anticomunismo, un valor tenido como bueno y que está durando mucho más que lo que duró la experiencia soviética. Muerto el perro, no se acabó la rabia. Lo mismo pasa con el antipopulismo: palabras conjuro que, junto al ¡que viene la ultraderecha! o a quienes quieren romper España o a quienes algo tuvieron que ver con Eta, configuran el pensamiento positivo del demócrata español, que por eso se definirá frente a EH Bildu, frente al referundismo en Cataluña o frente a Vox, demonios familiares que hacen buena o muy buena la Constitución, la monarquía, el juicio al Procés o el boicot a Vox; siglas, fuerzas o partidos que solo por haber sido votados merecerían otro trato por parte de “nosotros, los demócratas”.

Queden ustedes con el comentario de texto a un artículo certero y bien documentado de Francisco Núñez Roldán (antipopulista) contra Josep Borrell (anticomunista), quien ha calificado a la actual Rusia como “nuestro viejo enemigo Rusia”. O sea, como en tiempos de Franco.

Daniel Lebrato, a Núñez Roldán:

Dos pegas veo a tu artículo ¿Nuestro “viejo enemigo” Rusia? Una es nuestra o nuestro como plural de Estado (“Rusia había sido nuestro impensado y lejano aliado, nuestra Europa, nuestro compromiso con la Otan”). Sería preferible desligar a la ciudadanía del régimen que en cada época la ha estado ‘ciudadando’, como haces donde dices que el estalinismo fue “más letal si cabe para sus propios ciudadanos que para los ajenos”.

Preguntas.

¿No es el capitalismo letal para quien cree en el capitalismo y, sin embargo, no realiza, sino que le extraen, el capital y la plusvalía?

¿Europa es nuestra o es del Banco Central Europeo?

¿Tú y yo estamos comprometidos con la Otan?

¿No fue la falacia del Ejército Europeo (Felipe González, 1986) lo que llevó al electorado a votar sí a la Otan cuando UE y Otan se vendían dos en uno?

¿Son nuestras las bases de Morón y Rota? ¿Hemos firmado yo y tú el Tratado de amistad con Estados Unidos?

Y durante las guerras napoleónicas Rusia no fue “nuestro impensado y lejano aliado”, sino estrategia de zares y borbones, casas reales cada una a lo suyo.

Desliz, supongo, es llamar frentepopulista al Frente Popular (España, 1936) si en Europa el populismo (término de por sí discutible) surge en los 90 cuando socialdemócratas y democristianos vieron surgir nuevos partidos como el del Progreso de Noruega, el Vlaams Belang de Flandes o la Liga Norte italiana sobre el modelo del Frente Nacional de Jean Marie Le Pen (1972).

□ enlace a Francisco Núñez Roldán, ¿Nuestro “viejo enemigo” Rusia?


Golpe de Estado en Cataluña.

No hace falta leer la Rebelión catalana, de Plácido Fernández-Viagas [1], para saber que en la España de 1981 del coronel Tejero “era necesario ocupar el Congreso” y que actualmente puede bastar un golpe de Estado “sin armas, con poseer TV3”. Sostiene PFV: “En la posmodernidad los delincuentes no son tontos. Por supuesto que hubo violencia. Lo que ocurre es que la fuerza desplegada por los ciudadanos tuvo lugar en forma de resistencia activa, con lo que quisieron apropiarse también del lenguaje. Para ellos, los violentos fueron los defensores de la Constitución, con olvido de que era su obligación protegerla. Guardia Civil y Policía Nacional hicieron lo que debían: reprimir una sublevación. Y los que se opusieron incidían en una actividad claramente delictiva pues nadie está legitimado para desobedecer a las fuerzas de orden público, y mucho menos para obstaculizar su acción. El simple hecho de entrelazar los cuerpos de los manifestantes constituyó un acto violento”.

Y uno –que siempre ha sido internacionalista– piensa que la misma “posmodernidad” que se aplica al referundismo podía y debía aplicarse al Estado español. Pues los Estados se empoderan “mediante astutas técnicas de propaganda y adoctrinamiento”, lo que en España Unida Podemos se ha manifestado (1) sacando banderitas de España a los balcones, (2) con la criminalización del separatismo (cuando se trataba de referundismo) [2], (3) con el desprestigio hasta la quema de nombres y personas (cuando el referéndum se sustancia en voto secreto y en tantos por ciento), y (4) con la bajeza moral que se deduce de participar el resto de España en convocatorias electorales mientras a una parte de España (¿no habíamos quedado que Cataluña es España?) se le negaban las urnas y a doce de los suyos se les sentaba en el banquillo.

La conclusión se da entre nacionalismos. Del nacionalismo español, igual podría decirse que, entre la Corona, la Fiscalía, la TVE-1 y el 155, España no necesita ni ejército ni fuerzas de orden público, como necesitó en el 81 el coronel Tejero.

España, señor Fernández-Viagas, debiera a agradecer que Cataluña se haya levantado pacíficamente en urnas, y no en armas (como en el 98 se levantaron Cuba o Filipinas), y dejar a esas doce personas libres y en paz. Pero, claro, eso significaría ir a lo que ustedes, nacionalistas españoles, no quieren ni oír hablar: ir otra vez al referéndum. Pues irán, no le quepa duda. Cataluña será lo que Cataluña quiera ser. Cuestión de tiempo y números. Le guste a usted, a ustedes, o no. Lo dice alguien que sigue siendo internacionalista.

[1] Plácido Fernández-Viagas (Tánger, 1952), doctor en ciencias políticas, preside la Asociación Derecho y Democracia.

[2] ‘separatismo’, ‘soberanismo’, ‘independentismo’ son palabras que, con el visto bueno del propio bloque referundista, no hacen más que anticipar un final (un deseo) que no se ha producido: maniobra de la contra española semejante a lo que fue llamar ‘comunistas’ a países que, como mucho, intentaban el socialismo, o como si al cristianismo se pidieran cuentas de un reino de los cielos que el mundo no ha conocido.


ser un convenío, una convenía.

ZV la noche del alumbrao Feria 2019 (2)
Zafarrancho Vilima en plan convenío con el Profesor Lebrato

toque la foto para ver convenío en vídeo (1:49)

convenío,a. Aprovechado, interesado, egoísta, que solo mira su propio beneficio y actúa en su provecho. Coloquial y peyorativo. Más en femenino que en masculino. No te juntes con esa, que es una convenía, Se ha vuelto un convenío. convenío viene por fonética popular del participio de convenir, de venir (1140), ajustar, acordar, pactar, interesar, beneficiar, aprovechar. En verbos intransitivos, como convenir, solo se emplea el participio (convenido) en formas compuestas (me ha convenido). Decir que alguien es un convenido sería como decir *un hombre brincado, *un paraguas carecido o un gato pertenecido. Todo nos lleva a la fragilidad de los verbos intransitivos y de la gramática en general. En lengua ocurre que, digan lo que digan profesores y academias, cada uno estornuda como Dios le ayuda, y más la infancia, que aprende a hablar antes de ir al colegio y es gran creadora de palabras como este convenío, que debió nacer en boca de algún chaval al que otro le estaba tangando los cromos del álbum o las canicas del juego. Fíjense en el verbo flipar, que gente joven ha empezado a usar en transitivo (lo flipo), contra la Academia que da siempre flipar como intransitivo. Sean generosos y no conveníos.

–créditos: Gracias a la página Ahí te quiero yo ver, que incluye esta cita: En El gran libro de los insultos (Madrid, La Esfera de los Libros, 2008, p. 264), P. Celdrán recoge el derivado convenenciero en algunos lugares de Albacete, conveniencias en pueblos de Castilla y León, e incluso comenenciudo en Cabanillas, Navarra.

Profesor Lebrato en la Ser

toque la foto para ver el vídeo (1:49)

revista de prensa mayo 2019.

Después de tanto botafumeiro por el cumpleaños de Daniel Lebrato, esto es lo que da de sí la revista de prensa de [eLTeNDeDeRo] de mayo:

¿Quién se beneficia de los trabajos forzados en las cárceles?

La fiesta de el alarde discriminatorio agradece el apoyo de PNV, PSE y PP

GuerraCivilBot 2020. La Guerra Civil que causa furor en Internet

Ilusiones ópticas o trampantojos alucinantes

Juego de la muerte en un instituto de Granada

Pablo Milanés homenajea a los clásicos del jazz en inglés

Regalo al profesorado al final del curso, ¿regalo o imposición?