Etiqueta: Cervantes

historia / historias.

Desde Cicerón, la historia se ha tenido por madre de la vida; Cervantes: de la verdad. Jorge Luis Borges, donde historia, puso literatura, y escribió el Tema del traidor y del héroe (1944). Ya es hora de que la vida dé lecciones a la historia. De aplicación a la cuestión catalana y a otras historias para no dormir que se cuentan los demócratas. Y lean de paso, si no lo conocen, el genial relato de Borges.

–enlace a Tema del traidor y del héroe (siete páginas, 10 minutos)


Anuncios

arte y artistas.

(a propósito del Corominas compartido). Cuestiones palpitantes sobre piratería, derechos de autor o el llamado iva cultural nos llevan a una previa o derivada: ¿a quién pertenece el arte, la creación?[1] La invención es del inventor y será este, hombre o mujer, quien se quede con las plusvalías. Pero mientras la obra no artística solo aspira a un valor de uso y un valor de cambio (en términos de la mercancía marxista), la obra artística o cultural aspira a un valor inmaterial universal,[2] lo que choca con la transmisión de derechos a herederos cuyo mérito es ninguno. Desde que concebimos el Patrimonio del Estado como bien común[3], el © de obras grandiosas en poder de un descendiente o de un sello editorial debería preocuparnos. Se expropia y se indemniza por una autopista ¿y no se va a expropiar y a indemnizar por el Corominas, por el Casares o por el María Moliner? Otra forma de verlo. El poeta ‑aunque diga otra cosa‑ escribe gracias a los oficios y personas que fabricaron su casa, su cuarto de estudio, su pluma o su ordenador. ¿No será su poema también un poco propiedad de esos oficios? ¿Hubiera escrito sin albañiles, sin fontaneros, sin electricistas? Si el autor ‑al rebufo de leyes proteccionistas‑ se hace el interesante, qué menos que nosotros (cuerpo lectoral) bajarlo de la pamplina, torre de marfil o pedestal, a donde fue llevado. Dejo a ustedes con una interpretación del niño dios Juan Ramón Jiménez.


CÁLCULO DEL NIÑO DIOS

Yo tengo escondida en mi casa,
por su gusto y el mío, a la Poesía.

Se empieza en mientras haya algún misterio
para el hombre, no para la mujer
que posa por hermosa o fastuosa
de tesoros. No es un misterio a voces
el campo, la vendimia y los jornales,
todo el ajuar que cargan las muchachas.
Se sigue con que siempre habrá poesía,
incluso sin poetas dios existe:
su altar será la sociedad de autores.
Y acaba uno encerrándose en la casa
que fueron levantando por su gusto
y el suyo antepasados y albañiles,
con muy pocas visitas, las precisas,
y viendo, apasionado, cosas raras.
|
*
|
Daniel Lebrato, de Historias de la literatura, 2013

 

[1] Y, en sentido amplio, el saber, la ciencia, la investigación.

[2] Desde el “ande de mano en mano a quienquier lo pidiere”, del Arcipreste a su auditorio, hasta el Manuel Machado de las coplas que no son coplas hasta que las canta el pueblo y “ya nadie sabe el autor”, todo arte aspira ‑como un azucarillo‑ a su disolución.

[3] Con sus museos y bibliotecas nacionales, conjuntos histórico artísticos, parques nacionales, bienes inmateriales, etc. Y desde que las naciones disputan qué patrimonio o cultura es mayor, si la española con Cervantes o la inglesa con Shakespeare, por ejemplo.

justicia poética | literatura y compromiso.

En las primarias del Psoe, llama la atención esa Susana Díaz que primero augura aventajar a Pedro Sánchez por 20.000 credenciales, luego se queda en 6.000 y por último declara ‑tan fresca‑ que ganar es ganar, lo que anticipa que, si se lleva la Secretaría por un solo voto, ahí estará ella. En fútbol, como vencer en el último minuto y de penalti injusto o por gol en propia puerta del adversario. Es la moral ganadora. La que no tiene moral. La política, o sea.

El arte y la literatura nos enseñan la otra cara de la derrota. Justicia poética. Así llamamos al tópico consolación según el cual la bondad y la virtud son finalmente premiadas y la maldad, castigada. Nuestra simpatía con el héroe vencido o el antihéroe debe venir de algún rechazo personal hacia la competición o carrera donde ganar y perder se baten el cobre. Desde el paraíso ‑cuando ignoraban las palabras tuyo y mío y eran todas las cosas comunes‑, el verbo tener se ha impuesto al verbo ser. Ulises era un marine y la de Troya, una invasión en tierra hostil. Son los ojos con que leemos ‑ojos asimismo lejos del paraíso‑ los que nos hacen decir qué bella la Ilíada, qué hermosa la Odisea. Nos hemos envilecido a la par. Por compensación (arte moral donde es experto el cristianismo), guardamos un rincón para que el último sea el primero; la fea, la más guapa y el chico, el más listo y más valiente. Esta ‘justicia’ es proyección de nuestra propia derrota o de nuestra ansiada victoria. La cultura actúa como el millonario que ‑en la edad forrada‑ dota una fundación para ayudar a los pobres. Honor, de todas formas, a quienes en su vida defienden y custodian sus Termópilas. La cita es de Kavafis y la entrevista, a Salvador Compán, a propósito del halo del perdedor.


las armas y las letras | apuntes sobre el tiempo y la literatura.

En 1969 Paco Ibáñez sabía que su público, antifranquista y en París, percibiría Las propiedades que el dinero ha y Poderoso caballero es don dinero como canciones poco menos que revolucionarias. Lo que no sabemos es si sabía que estaba sacando de contexto y de intención al Arcipreste y a Quevedo, quienes, tras la sátira, defendían valores feudales contra la economía de nuevo cuño, la que acuñaba moneda. Estamos manejando tres épocas: España, de 1330[1] a 1648[2]; Francia y Europa, desde 1789 en adelante, y otra vez España en años de cantautores y cantantes como Paco Ibáñez.

En 1605 en su célebre discurso sobre las armas y las letras, don Quijote, primero, llama letras al derecho[3] (y no a la literatura, como ya se hace en Europa desde 1528 por lo menos, fecha de El cortesano de Baltasar Castiglione[4]) y, luego, las pone por debajo o inferiores a las armas, que “tienen por objeto y fin la paz”[5], dice. Cuando desde 1516, fecha de publicación de Utopía de Tomás Moro, el humanismo europeo concibe el pacifismo y las ideas anti bélicas. Y no digamos en 2017, después de la bomba atómica (1945) y habiendo en el mundo movimientos por la paz y el desarme (desde 1949) y países no alineados (desde 1961). Mantener hoy ministerios de guerra disfrazados de defensa y seguir contado que el ejército es la garantía de la paz no deja de ser una opción ideológica de la que Cándido en la asamblea, de J.J. Díaz Trillo, es la penúltima degustación.

Ya puestos, nos quedamos con los Borges y Vargas Llosa, solemnes reaccionarios que en su literatura no han hecho proselitismo perceptible; también con Juan Ruiz y con don Francisco de Quevedo: ellos, ante el capitalismo que veían venir y, nosotros, de vuelta de él. Sincronía y diacronía, entre utopía y propaganda, hay que elegir.

[1] Libro de buen amor, de Juan Ruiz Arcipreste de Hita.

[2] El parnaso español, de Francisco de Quevedo.

[3] Don Quijote habla de letras y letrados cuyo fin es “poner en su punto la justicia distributiva” y “hacer que las buenas leyes se guarden”.

[4] Nerea Campos Godoy, Las armas y las letras como tópico literario.

[5] Discurso sobre las armas y las letras, Quijote 1:37.


Cervantes y la novela moderna o posmoderna.

1º) Novela designa novelas griegas, romanas, bizantinas, del Decamerón, de caballerías y ejemplares; luego vendrán Jane Austen y las hermanas Brontë y la gran novela decimonónica romántica (o aristocrática) y realista (o burguesa).

2º) Si Cervantes es el creador de la novela, ¿cómo llamar a las novelas picarescas, anteriores al Quijote[1]?, ¿por qué no: “la picaresca, creadora de la novela moderna” pues le dio voz en primera persona a personajes nada épicos ni didácticos, en absoluto ejemplarizantes?

3º) Para que haya sociología de un género literario tiene que darse sincronía entre unas obras y un público consciente y no accidental. Don Quijote no creó un público; chupó del de los libros de caballerías.

4º) El tópico “Cervantes, creador de la novela moderna” está bien para aumentar el pib cultural de España y del español frente a otras literaturas pero una lectura no nacionalista del Quijote reconoce que la Primera Parte es una chapuza y la Segunda está más trabajada, no porque aumenten o mejoren las técnicas novelísticas, sino las dialogales o teatrales.

Tomando por canon de novela en español La Regenta, de Clarín (1885) ‑y haciendo abstracción de que La Regenta no es novela abierta, en camino, sino cerrada y de un sitio, Vetusta‑, el Quijote contiene evidentes rasgos novelísticos:

1) La muerte como derecho de autor sobre el personaje para cerrar una serie[2].

2) La interacción entre protagonistas[3].

3) La acción en camino, como hilo conductor[4].

4) La atribución de la historia a otro autor, con ánimo de verosimilitud o distanciamiento.

Más allá de esos recursos, la novela moderna abre nudos psicológicos y del relato que el Quijote no se plantea todavía. Las habilidades de Cervantes son teatrales (Retablo de Maese Pedro, Juicios de Sancho), poéticas (Romance de Altisidora[5]) y de muy buenos diálogos y de muy buenas cartas de género epistolar (las mejores, alrededor de Sancho el analfabeto); sin olvidar sus prólogos.

Visto así, Cervantes no resulta moderno sino posmoderno. Ha hecho literatura con la literatura, novela con la novela. Algo en lo que se salta a Clarín y a toda la producción de novelas realistas cuyos personajes fingen ser de carne y hueso, mientras Cervantes es consciente de un conflicto entre autorías, lo que hoy llamaríamos metaliteratura. O sea, “Cervantes creador de la novela posmoderna” gracias a Cide Hamete Benengueli y al desconocido autor del Quijote apócrifo (1614), que tanto lo perturbó. Impostura sobre impostura, ese juego sigue en vigor mientras que la novela del 19 sucumbió a la llegada del cine, esa última tentación del novelista.


–enlace a Andrés Ibáñez en El País, Cervantes fue el primer posmoderno.

–enlace a su contradictor, Miguel Ángel Garrido Gallardo, Cervantes no es posmoderno.

[1] Lazarillo, 1554; Guzmán de Alfarache, 1599; Quijote, 1605 y 1615.

[2] Más que de novela, la muerte es patrimonio de la tragedia clásica.

[3] Sanchificación de don Quijote y quijotización de Sancho.

[4] Este ir andando es el de Ulises y el de Amadís de Gaula, y el del Cristo que iba obrando milagros y proverbios según le iban saliendo.

[5] Altisidora está al servicio de los duques, en cuyo palacio transcurren los capítulos 2:30‑57 y 68‑70. Los duques ocupan el 41,89% de la Segunda Parte. Lo calcula Alfredo Baras Escolá.

el vía crucis cervantino por Sevilla

071123 bicicultura

EL VÍA CRUCIS CERVANTINO

de © Julio Domínguez Arjona
El Galeón / La Sevilla que no vemos

Una guía fotográfica
por los 17 azulejos
que la ciudad de Sevilla
dedica a la memoria del paso de
Cervantes por Sevilla.

Vía crucis cervantino en tres etapas

El vía crucis cervantino 1
El vía crucis cervantino 2
El vía crucis cervantino 3

Bibliografía:

Rafael Raya Rasero, Sevilla en dos centenarios cervantinos 1916‑2016

reseña de P.García en ABC

artículo de Paco Correal en Diario de Sevilla

En bicicleta, la ruta se hace en una mañana de 9:00 a 14:00 horas.

Andando, la ruta se hace en dos mañanas o medias jornadas.

Ruta de Cervantes por Sevilla (andando o en bici, plano detalle)

Las menciones a Sevilla en Cervantes fueron registradas en azulejos cerámicos muy bellos que un puñado de notables influyentes por medio del Ayuntamiento mandó poner en la ciudad coincidiendo con el trescientos aniversario de la segunda parte del Quijote y de la muerte de Cervantes, acaecida un 23 de abril de 1616. Esos azulejos, en número de diecisiete, se visitan en el vía crucis cervantino de Julio Domínguez Arjona, quien los tiene minuciosamente fotografiados e ilustrados con las citas literarias correspondientes. De los diecisiete, alguno está en sitio discutible y discutido; otros, faltan espléndidamente, como el de El Jueves, mercado establecido en Omnium Sanctorum en 1292 por el rey Sancho IV el Bravo y que se cita en Rinconete y Cortadillo. LAUS BICI.

SITIO REFERENCIA
de
Sevilla
REFERENCIA
de
Cervantes
los 17
azulejos
01 Plaza Carmen Benítez, Iglesia de San Roque Cristo de San Agustín Rinconete y Cortadillo
02 Encarnación, calle Alcázares Corral de vecinos y comedias
03 San Juan de la Palma, Feria, O.Sanctorum El Jueves Rinconete y Cortadillo
04 Alameda, Trajano, Amor de Dios Calle y Cine Cervantes  
05 Relator, Pumarejo, San Luis, iglesias Sta. Marina, S.Marcos, S.Isabel  
06 Santa Paula Casa y Convento La española inglesa 1
07 Santa Inés, San Pedro, Iglesia de la Anunciación Antigua Universidad Coloquio de los perros 2
08 Plaza Cristo de Burgos, calle Pérez Galdós Casa natal de Velázquez  
09 Alcaicería, Alfalfa La Alfalfa Rinconete y Cortadillo 3
10 Calle Huelva Antigua de la Caza Rinconete y Cortadillo 4
11 Cuesta del Rosario Pescadería y Costanilla Coloquio de los perros 5
12 Plaza del Pan Plaza del Pan Rinconete y Cortadillo 6
13 Entrecárceles, Sierpes Estatua, Cárcel, Casa Papin Varias obras 7
14 Plaza de San Francisco Arquillo del Ayuntamiento Novelas ejemplares 8
15 Joaquín Guichot Antigua calle de Tintores Rinconete y Cortadillo 9
16 Puerta del Perdón, Catedral, Giralda Gradas Rinconete y Cortadillo 10
17 Plaza Virgen de los Reyes Corral de la Jacarandina El rufián dichoso 11
18 Triunfo, Santo Tomás, Arco de la Plata Postigo del Alcázar Rinconete y Cortadillo 12
19 La Moneda, Caridad, calle Núñez de Balboa Puerta de la Aduana Rinconete y Cortadillo 13
20 El Arenal, El Baratillo Malbaratillo, Bodega el Punto Rinconete y Cortadillo 14
21 Betis, Casa de las Columnas, calle Troya Casa de Monipodio Rinconete y Cortadillo 15
22 Contratación, Archivo de Indias Sitios de la Sevilla Imperial  
23 Barrio de Santa Cruz Don Juan, Sta.Teresa, Murillo  
24 Puerta de la Carne, Diputación Antiguo Matadero Rinconete y Cortadillo 16
25 San Bernardo, calle Portaceli, Buhaira Huerta del Rey Rinconete y Cortadillo 17
26 Kiosco de la Buhaira Jardines y Palacio del Rey  

A las 9:00 de la mañana se concentrarán los participantes en la plaza de Carmen Benítez, sector Puerta Carmona. En la iglesia de San Roque está la réplica del Cristo de San Agustín, crucificado a quien la vieja Pipota de Rinconete y Cortadillo confiaba sus velas y devociones. De Carmen Benítez se sale para entrar en el distrito 3 por Puerta Osario hasta la Encarnación, por donde buscaremos en la calle Alcázares una casa corral de vecinos como los teatros de tiempos de Cervantes. Vía San Juan de la Palma, nos adentraremos por calle Feria, donde a los pícaros Rincón y Cortado les recomienda su guía no faltar en día de Jueves. Por Feria se puede, vía Alameda y Trajano, ir hasta el Cervantes, único cine de los de antes que queda en Sevilla, cerca de la calle Cervantes, detrás del instituto San Isidoro. De nuevo en la Alameda, por Relator se encaminará la comitiva hasta el Pumarejo. San Luis adelante, se llega hasta San Marcos y de ahí a Santa Paula, primer azulejo cervantino: La española inglesa. Por Sol, a San Román y Doña María Coronel hasta San Pedro y la Anunciación, antigua Universidad, Cipión y Berganza, y hasta la plaza del Cristo de Burgos, casa natal de Velázquez, y a la Alfalfa, plaza de la Mina, donde entramos en fase peatonal para ver los siete azulejos que desde calle Huelva hasta Joaquín Guichot están en un palmo de ciudad. 10:30. Puede ser la hora de un café o desayuno. Quienes no quieran descansar, pueden hacer en este tiempo una mini vuelta por el centro de Sevilla que les enseñe a unir Plaza Nueva, Magdalena, Campana, Encarnación, Alfalfa, San Francisco, y otra vez Plaza Nueva. A las 11:45 se reanuda la marcha por la escénica calle Hernando Colón hasta dar con la Puerta del Perdón de la Catedral y de ahí por Alemanes hasta Virgen de los Reyes, donde El rufián dichoso recordaba en verso el corral de comedias que ahí había, de la jacarandina. Dejaremos el distrito 4 cruzando la Avenida por el Postigo del Aceite y entraremos en el distrito 1 para cumplimentar los dos azulejos que están en el Arenal, zona de la Caridad y calle Adriano. Las 12:30 en la Bodega San José, de finales del 19, declarada bien cultural, es buena hora para cumplir con el aperitivo. Todavía queda, por Adriano, cruzar el Puente de Triana y por Betis ganar Troya, donde estuvo la casa de Monipodio y volver por San Telmo a los lugares de Indias y al Barrio Santa Cruz, para ganar la Puerta de la Carne, donde estuvo el Matadero y, hacia la Buhaira, el último azulejo: el que recuerda la paliza que en Rinconete le dio el chulo Repolido a Juliana la Cariharta. En los jardines de la Buhaira, pasadas las 14:00 horas, despedida y cierre.

SITIO REFERENCIA de
Sevilla
REFERENCIA
de
Cervantes
los 17
azulejos
01 Plaza Carmen Benítez, Iglesia de San Roque Cristo de San Agustín Rinconete y Cortadillo
02 Encarnación, calle Alcázares Corral de vecinos y comedias
03 San Juan de la Palma, Feria, O.Sanctorum El Jueves Rinconete y Cortadillo
04 Alameda, Trajano, Amor de Dios Calle y Cine Cervantes  
05 Relator, Pumarejo, San Luis, iglesias Sta. Marina, S.Marcos, S.Isabel  
06 Santa Paula Casa y Convento La española inglesa 1
07 Santa Inés, San Pedro, Iglesia de la Anunciación Antigua Universidad Coloquio de los perros 2
08 Plaza Cristo de Burgos, calle Pérez Galdós Casa natal de Velázquez  
09 Alcaicería, Alfalfa La Alfalfa Rinconete y Cortadillo 3
10 Calle Huelva Antigua de la Caza Rinconete y Cortadillo 4
11 Cuesta del Rosario Pescadería y Costanilla Coloquio de los perros 5
12 Plaza del Pan Plaza del Pan Rinconete y Cortadillo 6
13 Entrecárceles, Sierpes Estatua, Cárcel, Casa Papin Varias obras 7
14 Plaza de San Francisco Arquillo del Ayuntamiento Novelas ejemplares 8
15 Joaquín Guichot Antigua calle de Tintores Rinconete y Cortadillo 9
16 Puerta del Perdón, Catedral, Giralda Gradas Rinconete y Cortadillo 10
17 Plaza Virgen de los Reyes Corral de la Jacarandina El rufián dichoso 11
18 Triunfo, Santo Tomás, Arco de la Plata Postigo del Alcázar Rinconete y Cortadillo 12
19 La Moneda, Caridad, calle Núñez de Balboa Puerta de la Aduana Rinconete y Cortadillo 13
20 El Arenal, El Baratillo Malbaratillo, Bodega el Punto Rinconete y Cortadillo 14
21 Betis, Casa de las Columnas, calle Troya Casa de Monipodio Rinconete y Cortadillo 15
22 Contratación, Archivo de Indias Sitios de la Sevilla Imperial  
23 Barrio de Santa Cruz Don Juan, Sta.Teresa, Murillo  
24 Puerta de la Carne, Diputación Antiguo Matadero Rinconete y Cortadillo 16
25 San Bernardo, calle Portaceli, Buhaira Huerta del Rey Rinconete y Cortadillo 17
26 Kiosco de la Buhaira Jardines y Palacio del Rey  

EL VÍA CRUCIS CERVANTINO

DECÁLOGO DE CONDUCTA EN BICICLETA

Más allá del carril bici, la ciudad bici significa usar y compartir responsablemente la estrechura de las ciudades históricas. La Bicicultura es una actividad corporativa y auto convocada por todos y cada uno de los socios participantes, entre sí solidarios y uno a uno responsables de su seguridad y de sus actos.

  1. La bicicultura se hace en régimen de auto convocatoria, respetuosa con el tráfico y sin ánimo de molestar. Los menores vendrán acompañados y bajo responsabilidad de sus padres.
  2. La bicicleta es una jerarquía. Puede, frente a los mayores, burlar obstáculos, automóviles, autobuses y camiones; puede aprovecharse, sin molestar a los peatones, de los pasos cebra; puede permitirse con prudencia, con los frenos en prevención y el pie dispuesto a tierra, algunas libertades.
  3. La bicicleta no puede, en cambio, circular veloz por zonas peatonales; al autobús urbano se le cede siempre el paso; personas mayores, carros de niño y de minusválidos son sagrados. Con los coches de caballos nos consideramos a la par.
  4. A la bicicleta no le sirve de nada tener razón, ni llevar prioridad, ni fiarse a ciegas de semáforos verdes. En bicicleta, carrocería y parachoques son el propio cuerpo y donde está el cuerpo está el peligro.
  5. El lema de la bicicultura es no sudar: la ropa, la de un día de bonito; la actitud, la más elegante y gentil. En zona peatonal, manillar en mano y pie a tierra. Prohibidas demostraciones y carreras, hacer el caballito o la mountain por la aceras.
  6. Atención a la altura y comodidad del sillín (por las calles adoquinadas), presión de ruedas y estado de frenos. Antirrobo, yendo en grupo, no es preciso. Se prohíben antiestéticas cadenas o pitones en bandolera.
  7. Recomendado el uso del casco y prohibido el alcohol en lo que dura la marcha. Convienen macutillo, botella de agua, bimba, gafas de sol y guantes. Valen también teléfono móvil, máquina de fotos, plano de la ciudad y mínimo recado de escribir para tomar notas. La ropa, cómoda, adaptada al quitaipón por el cambio de temperaturas: del frío de las primeras horas al poderoso sol de mediodía.
  8. Los puntos de control marcados en el itinerario servirán doblemente: de reagrupamiento de la marcha y de recogida de nuevos socios.
  9. La marcha se organiza siguiendo al responsable o bicicleta guía. Ante los semáforos, cabeza y cola de la marcha pondrán buen cuidado en andar agrupados y no romper el pelotón. Si alguien se pierde o se queda atrás, la norma será esperar a que vengan por nosotros esperando en el último punto conocido.
  10. Para evitar colapsos de tráfico o la intervención de la Policía Local, el pelotón no debe exceder de veinte ciclistas, dividiéndose si hiciera falta y dejando un espacio prudente entre los grupos.

En todo caso, manda el sentido común y el buen hacer de caballeros y damas ciclistas, espejo y ejemplo de una ciudad que también se mira en sus bicicletas. Feliz bici.

icono-bicicultura

comulgar con ruedas de molino

rueda de molino.jpg

RUEDAS DE MOLINO

En español se dice comulgar con ruedas de molino a lo que sería aceptar, o no, una situación que parece humana o personalmente inaceptable. No es refrán ni de consejo ni de experiencia, sino de frase hecha, como a llegar tarde decimos mangas verdes. comulgar, del latín communicāre, comunicar, significa por este orden: 1. Dar la comunión. 2. Recibirla. 3. Coincidir en ideas o sentimientos con otra persona.

En una novela ambientada en Al‑Ándalus, un islamita dice e otro ‑los dos son médicos: –El Alcorán sitúa a la mujer en un plano más bajo con respecto al hombre, teoría con la que no comulgo.[1]

¿El islam comulga? Me vino a la cabeza el episodio de Maese Pedro en Don Quijote (2:25) cuando el narrador titiritero provocó las iras del muy enterado caballero con estas palabras: El rey Marsilio mandó tocar alarma; y miren con qué prisa, que ya la ciudad se hunde con el son de las campanas que en todas las torres de las mezquitas suenan. Y saltó don Quijote: en esto de las campanas anda muy impropio maese Pedro, porque entre moros no se usan campanas y esto de sonar campanas en Sansueña sin duda que es un gran disparate.[2]

Sirva de aviso a quienes se meten en novelas históricas o en relatos de ambientación histórica. De todas las recreaciones, la más difícil, la que más da la pauta de calidad es la recreación de un lenguaje y con ello de esas palabras que por anacronía o por imposible aplicación dejan en evidencia. Pudiendo decir compartir, coincidir o estar de acuerdo, ¿a qué viene comulgar, que tanto suena a hostia o a piedra de molino según nos coja el cuerpo? ¡Vaya que a uno le saquen las coplas de Manolete: si no sabes torear, pa qué te metes! (continuará)

[1] El cirujano de Al-Ándalus (2009), de Antonio Cavanillas de Blas.

[2] Lo cual oído por maese Pedro, cesó el tocar y dijo: No mire vuesa merced en niñerías, señor don Quijote, ni quiera llevar las cosas tan por el cabo que no se le halle. ¿No se representan por ahí, casi de ordinario, mil comedias llenas de mil impropiedades y disparates? (Q2:25)

.