
El 80 (%) de los jóvenes sevillanos prefieren ser funcionarios o montar su propio negocio | La Fundación Cámara de Comercio de Sevilla revela que la estabilidad y el emprendimiento concentran las aspiraciones profesionales de los estudiantes de la provincia | Cristina Cueto, © Joly Digital, 08 06 2026
La juventud sevillana mira al futuro con dos grandes objetivos: conseguir la estabilidad o convertirse en empresa y levantar un negocio propio. Ambas opciones suman el 76,6 (%) de las preferencias de los estudiantes sevillanos de entre 15 y 18 años que han participado en el Informe E 2026: creencias de cultura empresarial y emprendedora, elaborado por la Fundación Cámara de Comercio de Sevilla. El 43,6 de los jóvenes sevillanos aspira a convertirse en funcionario y desarrollar toda su carrera profesional en la Administración pública. A esta cifra se suma un 33 que se plantea crear su propia empresa. Apenas un 23,4 manifiesta su deseo de trabajar para una empresa ajena. El emprendimiento continúa ganando terreno entre las nuevas generaciones. El 44,8 de los estudiantes sevillanos asegura tener ya una idea de negocio. Un 34,2 afirma que le gustaría ponerla en marcha una vez terminen sus estudios, y un 10,6 se plantea emprender incluso antes de concluir su formación universitaria o profesional. El 81,6 tiene previsto cursar un grado universitario al terminar sus estudios actuales y el 11,3 opta por un ciclo formativo de grado superior. El 67,1 desea continuar su formación en centros públicos y otro 27,9 intentará acceder a ellos antes de valorar una alternativa privada. El 76,6 asegura tener en cuenta la situación del mercado de trabajo antes de tomar una decisión académica. El 56,6 asegura que seguiría estudiando aquello que le apasiona incluso si supiera que la profesión elegida tiene una elevada tasa de desempleo.
La mayoría confía en acceder a salarios superiores a los 1.500 euros mensuales netos una vez concluya su formación. El 92,6 cree que logrará independizarse antes de cumplir los 30 años y casi uno de cada cuatro espera hacerlo antes de los 25. La conciliación entre vida profesional y familiar se sitúa como la condición más valorada para el 45,8, por delante incluso del salario, señalado por el 34,3. No obstante, esta prioridad tiene límites: el 73,3 rechazaría reducir un 20 su sueldo a cambio de teletrabajo total y una semana laboral de cuatro días. Una conciliación que está ligada a trabajar desde casa y a la disponibilidad de tiempo. El 88,2 preferiría convertirse en un profesional altamente cualificado de un oficio técnico con un salario de 3.000 euros mensuales antes que ocupar un puesto de oficina con mayor prestigio social pero una remuneración de 1.500 euros. Mientras el 73 considera que Andalucía ofrece oportunidades atractivas para desarrollar una carrera profesional, el 63,4 cree probable acabar trabajando en puestos por debajo de su nivel de cualificación. El 85 de nuestra juventud está preocupada por el impacto que va a tener la inteligencia artificial en la definición final de los puestos de trabajo, teniendo en cuenta que lo están visualizando seis años antes de aterrizar.
domingo 24 de mayo (24 05 2026) recibí un boletín de viaje de mi hijo Juan (para 38 tacos) hablándome de la iniciación cristiana de su amigo Fulanito de Tal y Cual, ceremonial que iba a ser conducido por fray Javier García Lomas, bibliotecario de la abadía benedictina de Santo Domingo Silos, Burgos, donde pronto será ordenado sacerdote; bautismo al que mi hijo Juan, compañero de estudios de Tal y Cual y de Javier, asistiría como padrino o invitado de lujo.
martes 26 05 respondí con Los creyentes | en *asterisco lo que me llama o llama la atención o *escandaliza:
«Los creyentes
»La religión es como la tauromaquia, temas que evaden las preguntas y las respuestas. Tanto Dios como los Toros, son teatro o representación y los dos cuentan con nosotros como dócil público. En sociedades carnívoras, el torero opina de *otras muertes de otros animales para que resulte creíble que él, como maestro matador, mata *con arte y *amando al toro y poniéndose él como artista *en peligro, así parece la corrida un *duelo entre iguales, igual que en sociedades parásitas el sacerdote o el monje opinan del yoga o de *otras espiritualidades o *la tapada musulmana *niega el machismo del tapado y se compara con *otras tapadas culturales, como las monjas cristianas u otras cabezas *por modas guionizadas. Mientras, alguien sale ganando: el terrateniente, el latifundio, el patriarcado.
»Yendo al tema creyentes, tendríamos que remitirnos a los oficios parásitos o parasitarios y posicionarnos respecto a ellos: filosofía, poesía, literatura, universidad, política, nobleza, etcétera, frente a la mina o al andamio. En el libro de texto sobre la Edad Media nos lo contaban bien clarito para una sociedad en tres estamentos: oratores, bellatores y laboratores, donde los oratores o clérigos eran los que intermediaban entre los dueños y los no dueños: otras cuentas no había. ¡Va siendo hora de cambiar de opinión!»
