
Occidente se ha blindado en una lucha pantalla / página o crítica anti móvil, que puede ser también una lucha anti internet, particularmente hacia la población más débil o más dependiente: jóvenes estudiantes y adolescentes. En ese empeño, luchan por un lado las nuevas tecnologías y, por otro, la vieja librería de libros de papel, papelerías, editoriales con copyright como sagrados derechos de autor. Todos contra los móviles son las consignas prestigiadas por la cultura. Francia, Finlandia, y ministerios de cultura nos dan noticias de este Mundial de otra Fifa. Desde que hay teléfonos inteligentes, hay menos personas inteligentes y más manipuladores del genio y del capitalismo. La inteligencia artificial, sumo sacerdote de los tiempos que nos consumen. La artista del “Consagrados por la luz” da ejemplo y lección: tres jóvenes en edad de ligar entre sí, se ligan a internet o a las redes que los incomunican y los deshumanizan en el banco público, donde la artista propondría charlar y discutir o hacer planes humanos. Ni entro ni salgo. No discuto.
Lo que sí he vencido, y espero que sirva de ejemplo, es hacer del móvil literatura de bolsillo, sitio donde un poema o un relato se puedan leer y disfrutar como si fuesen un whatsapp o una consulta telefónica cualquiera. Es lo que muestro en pantalla: cuatro títulos, buenos títulos para leer con luz serena cuando estamos absorbidos o absortos por la luz:
Rodrigo Gamarra, Al sur del sur
Fernando Quiñones, De las dos ciudades
Blanca Andreu, De una niña de provincias
José Antonio Moreno Jurado, Estreno de nostalgia
Y un quinto, el mío, más gigantesco y fácil de leer,
El reto que yo os pongo es bien fácil: títulos o publicaciones que sepáis que han vencido a la luz. A mí los nombres no me salen, no me sobran. Os pongo en pantalla capturas de pantalla sobre mi Samsun Galaxy A56. En Blogger Blogspot de Google se configura letra grande y letra Garamond de lectura facilísima. Que alguien me diga cómo se puede hacer mejor. A quien quiera saber cómo lo he conseguido, póngase en contacto y al instante eso está hecho.




