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A LOS HOMBRES FUTUROS, Bertolt Brecht (1898-1956)

1 Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisarevela insensibilidad. El que ríees que no ha oído aún la noticia terrible,aún no le ha llegado. ¡Qué tiempos estos en quehablar sobre árboles es casi un crimenporque supone callar sobre tantas alevosías!Ese … Continúa leyendo A LOS HOMBRES FUTUROS, Bertolt Brecht (1898-1956)

Tu voto:

rima rimando.

factura 24 con 50

Es muy común la confusión entre lírica, poesía y verso. Por si hay menores escuchando, lírica significa primera persona o eso que no es ni épica ni dramática, ni narración ni teatro. poesía es también belleza y, su contrario, sería lo prosaico. prosa es una de las dos maneras de fluir el discurso: o a lo que salga (prosa) o por sílabas contadas: verso. Anoche, la noche del 27, pude vivir por juntas lírica, poesía y verso. Fue al lado de un chiringuito de playa, diez y media de la noche. Mi amigo Rafael Gálvez, buen conocedor del cielo y las estrellas, y mi amiga Alicia Domínguez Albarrán, sirena entre las sirenas de Sanlúcar, me habían invitado a la noche del planeta [2.430.000 usos en Google].

Rafael Gálvez, averiguador seguro
Rafael Gálvez, averiguador seguro.

Peliculero que es uno, allí que estuve. Rafael Gálvez llevaba sus buenos prismáticos. Fallo: yo me los había dejado en casa. Alicia era, sin ayudas binoculares, con mucho, la primera en ver aparecer cada estrella. Ahí está el Carro. Cerca debe pasar el cometa. Fallo: ¿planeta o cometa? ¡Cualquiera preguntaba nada! Yo, gracias a mi bastón de caña, ideal para las paradas, levantaba mis ojos y mis gafas de miope al firmamento doblemente estrellado, porque la visión no aparecía. A todo esto, el sitio de avistamiento estaba al margen del alumbrado nocturno y urbano, al final de una de esas rampas de madera que dan acceso a la playa. (rampa, francés rampe, remoto ramper ‘trepar’ : 1. Plano inclinado dispuesto para subir y bajar por él. 2. Terreno en pendiente. Ni 1 ni 2 corresponden exactamente a lo que es rampa de playa.) Quiero decir que entre estar en el chiringuito mirando algún langostino o manzanilla en rama, y estar sobre la playa, a su oscuro natural, ustedes mismos.

Alicia Domínguez Albarrán acuareleando siempre
Alicia Domínguez Albarrán, acuareleando siempre.

La media hora pasada, las pupilas las teníamos que nada se nos escapaba. Lo que sí avistaron mis ojos sin luna: las tetas de una muchacha en tetas que todavía a esa hora se bañaba con la marea alta y con su chico. La rima en -eta estaba servida. El resto de versos, ya en el chiringuito y con comanda por delante, lo trajo la conversa.

Yo, a Rafael: ¿Cómo te va lo que lees?

Rafael, a mí: ¿Cómo te va lo que escribes?

Rafael Gálvez iba por un tratado entre aztecas y castellanos, quién hubiera descubierto a quien.

2015.08.18. Daniel Lebrato por Alicia Domínguez Albarrán acuarela 18 08 2015
Daniel Lebrato, acuarela Alicia Domínguez Albarrán.

Daniel Lebrato iba proponiendo impresiones y paisajes, por ejemplo, un ocaso, o las coplas que me salieran una noche de verano que incluyó al final el susto por un cachorrillo de perro de esos de raza gigante a los que dígale usted ‘cachorrillo’ y escúchele usted a su dueña que “solo estaba jugando”, cagoenlá.

LA NOCHE DEL PLANETA
no llegó ni a pacotilla,
haciendo, en cambio, ruleta
con el perro de Sevilla.
Menos mal que los aztecas
no cruzaron las Antillas:
nos faltaba, a lo que vamos,
ser, encima, mexicanos.

NOSOTROS, TRAS EL PLANETA,
prismáticos mirando al cielo,
y aquella niña, en sus tetas,
y aquel perrazo en el suelo.
Estuvo buena la cena:
Gambas fritas con adobo,
manzanilla hincando el codo:
24 con 50.
Gálvez, pagando: ¡Es mi cuenta!



SIGUE LA POLÉMICA EN LA COLA DEL COMETA


como ustedes saben: sin ánimo de lucro.

Daniel Camaleón en grande (2)

Como ustedes saben, la locución (circunstancial de modo) sin ánimo de lucro es como un conjuro anticapitalista. Señor, señora: lo mío es ‘sin ánimo de lucro’, dice el vendedor de save the children, aunque todos sepan que las ONGs son empresas subsidiarias al Estado: Cáritas, de acción social; Cruz Roja, de sanidad pública; Acnur o Unicef de la misma Onu que a la infancia destroza en origen (con sus ‘misiones de paz’, supongamos Siria), para después venirnos con el cuento de la infancia que sufre y la acogida a refugiados. Hay que haber ido muy poco al cine para no haber visto esa película.

En respuesta a un TeNDeDeRo que apostaba por un futuro de poesía sin poetas con ánimo de lucro, responde un amigo: «no creo que haya ningún poeta con ánimo de lucro. Con ansias de gloria, sí, eso sí; o, en última instancia, que me publiquen y que me lean uno o dos, por favor». Lo cual, ya me dirán si “que me publiquen” no implica ánimo de lucro, habiendo una internet gratis (esta misma, que nos une) y por la que te pueden leer al menos dos, y sin ‘por favor’. Se llama www o http, y una terminal es la pantallita que usted lleva en su bolsillo. Suficiente para leer. Pero lo que usted quiere, pillín, es que yo pase por caja o librería sin ánimo de lucro, o sea, si ver lo que me cuesta.

Como ustedes saben, ánimo es voluntad o designio de algo o para algo, y existe el ánimo aunque no se cumpla. Y lucro significa beneficio o provecho, pago en especie también, empezando por el tiempo libre que el gremio arte y cultura reclama para sí en un mundo feo donde la mayoría se embrutece con el trabajo y con la ideología periférica al trabajo. Si eso no es ánimo de lucro, que venga Marx y lo vea, Carlos o Groucho.

Otro día hablábamos del extremo a que ha llegado un autor de estos de papel, sin ánimo de lucro: Penúltimos percances, de lectura imprescindible. Y, otro día, del libro como ‘tonto el que lo lea’, pues si usted no lo compra o no accede a muestra gratuita, ¿cómo sabe si el libro le va a gustar? Tonto el que lo lea, porque ahora, que ya lo compró, qué hace usted con el dichoso libro que no le gusta; única mercancía, el libro, que burla la regla de oro del consumo: si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero.

Por aquí, que te vi.

Queden ustedes con la Canción del que escribía (entrando por Adelfos, Manuel Machado), de uno que fue Gutenberg antes que enlace (a Ediciones eLSoBReHiLaDo):

CANCIÓN DEL QUE ESCRIBÍA. Un vago afán de derechos de autor tuve. Ya lo he perdido. Me ha costado mis siete de imprenta, gracias -he de decir- a mis amigos donde tanto funciona el amiguismo. Podéis buscarme en la Nube, soy ese libro de bolsillo expuesto a los megusta o me disgusta de gente sin escrúpulos: ya es un éxito si alguien me apunta a favoritos o a icono en mi perfil en su pantalla de inicio. Cambié mi ce de copyright con isbn por ué ué ués y hache tetepés. Como un Juan Ruiz, Daniel Lebrato ande de mano en mano a quinquier lo pidiere. También, por defenderme, cuando yo ya no esté.

[Ediciones eLSoBReHiLaDo]


 

la palabra más tuya.

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El pasado 20 de marzo, Día Mundial de la Poesía, Álvaro Valverde y Abelardo Linares revisaron en El Cultural (El Mundo) el actual estado de la poesía.

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El poeta y crítico Álvaro Valverde (Plasencia, 1959) no dice especialmente nada. Su artículo, Una minoría inconmensurable, parece reflexión de un podemos o de un sesentón que se quita años: «La lírica patria goza de buena salud. Óptima, si tenemos en cuenta, además de la cantidad, la calidad. No proceden de las colecciones que han impulsado parapoesía o poesía pop tardoadolescente. Si nos refiriéramos a ese fenómeno juvenil, las cifras nos nublarían el entendimiento [Las apariciones en Google de parapoesía (3.280) + poesía pop tardoadolescente (301), no dan para tanto: 3.581 resultados]. Que en este país se lee cada vez más y mejor lo reflejan las encuestas. La poesía resiste. Su necesidad soporta la prueba de los siglos. Un adolescente toma ahora un papel y escribe. La verdadera poesía exige del lector paciencia, lentitud, concentración, silencio y alguna cosa más que casa mal con esta época de la prisa y la insustancialidad y de las redes sociales e internet; esto es, del postureo. Los libros que llegan, estilizados y portátiles, hermosos y muy cuidados casi siempre, proceden de editoriales veteranas, dignas de elogio, y de otras nuevas y hasta incipientes, que merecen la atención y el respeto debidos. Baso mi optimismo en la excelencia, que no cesa, y en otros detalles. Por ejemplo, la presencia incuestionable de la mujer en el proceso, tanto de la escritura como de la lectura y aun de la edición y la crítica, no sólo en bibliotecas, también en librerías.»

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Mucha más enjundia aporta Abelardo Linares (Sevilla, 1952), poeta, librero y editor de Renacimiento, en su artículo El éxito hoy tiene un éxito excesivo.

«Cuando, hacia 1978, empecé a editar Calle del Aire con mi amigo Fernando Ortiz, el primer libro de un poeta joven no vendía menos de 300 ejemplares y a menudo más de 500. Gracias a eso pude seguir editando casi exclusivamente poesía durante mucho tiempo. Hoy mismo es complicado el que un buen libro de un poeta con cierta obra y reconocimiento llegue a los 200, incluso a los 100 ejemplares. 56, exactamente, han sido las ventas, en los dos últimos años, tras descontar devoluciones, de un libro de un poeta relativamente conocido que además recibió una decena de críticas muy favorables.

»El sistema literario ha ido mutando en el último medio siglo y ahora nos encontramos con tres circuitos que, aunque a veces se relacionan, resultan bastante autosuficientes: el estrictamente literario, el comercial, al servicio de Random House y de Planeta, y el aún nebuloso de las redes. En este contexto, hablar de prestigio, nuevos lectores, renacido interés o nuevo esplendor en relación con la poesía, me parece un supuesto en el que hay demasiado que suponer y no siempre para bien. Me atreveré a opinar que mientras que en cuestiones de cocina todos sabemos que si nos comemos una hamburguesa en un carrito no estamos en un restaurante con estrellas michelín, muchos de los lectores del poeta xxx se sienten convencidos de estar leyendo gran literatura.

»Ahora, que la adolescencia bien puede durar hasta pasados los cuarenta, hay docenas de miles de adolescentes que escriben y leen poesía más o menos sentimental, pero no porque sean o vayan a ser un Rimbaud o un Neruda, sino porque son adolescentes; de la misma manera que todos los niños de cinco años pintan en colores, no porque vayan a ser un Picasso o un Van Gogh, sino porque son niños. Como, además, el prospecto que acompaña la dormidina o el redoxon me parece mucho más poético y entretenido que la inmensa mayor parte de los versos de juglares, tuiteros, blogueros y cantautores de todos los sexos que pueblan las redes, mi credulidad en la bondad e interés literarios de la nueva poesía que llena internet y los teatros es muy limitada. Habrá muchísima gente que la siga, pero, en mi opinión, el éxito hoy en día tiene un éxito excesivo.»


la opinión de eLTeNDeDeRo:

En términos estamentales (de sociedad organizada sobre la división en oratores, bellatores y laboratores), la poesía (y la literatura como parte de la cultura y del arte en general) es privilegio de oratores que consienten que haya bellatores y laboratores. La antítesis entre oratores y laboratores, ahí está, en flagrante contradicción como escandaloso estupro que a la poesía debiera ruborizar.

En base a eso, y previo a todo debate sobre el actual estado de la poesía, eLTeNDeDeRo propone, antes que nada, la restitución -siquiera conceptual- de la poesía (que es ocio o tiempo libre) a quienes les fue robada: laboratores que, desposeídos de tiempo libre y condenados al ocio como descanso para volver a trabajar, todo su tiempo viven (ocio y negocio) como tiempo laboral, y que carecen, además, de la atenuante ‘vocación artística’ para hacer más llevadera su propia, y hasta voluntaria y asumida, explotación.

A partir de ahí, conceptos como poeta, autor, derecho de autor o sociedad de autores o librerías (copyright, isbn, pay per view) serían reformulados. No podríamos discutir el pedestal o torre de marfil a donde fueron a dar poetas del libro de texto, pero sí podríamos dejar a generaciones futuras un hermoso legado, ya sin poetas con ánimo de lucro: poesía para todos, poesía innecesaria pero qué rica la poesía, qué buena la poesía, ya sin el gremio pedante y mercantilista que hoy la usurpa y quiere vivir de ella.

La palabra más tuya es un título de un poema de José Manuel Caballero Bonald, música Luis Eduardo Aute, que cantaron Aute y Rosa León.

Fotos: El Cultural


 

la importancia de llamarse inclusive.

6. Las uvas en grande

Mi cuñada Rocío no estaba segura si el día de su santo era hoy domingo o mañana, Lunes de Pentecostés y de la procesión de la Virgen del Rocío. La duda le venía por recibir ella felicitaciones de otras partes de Europa donde Espíritu Santo cae en domingo. El conflicto viene rebotado del domingo o lunes de Resurrección, día que la católica y romana España coloca en domingo pero la Europa protestante en lunes, Lunes de Pascua.

Todo nos lleva –a partir de un primer plenilunio de primavera, dato astronómico que no deberíamos discutir– a lo de “al tercer día resucitó”, y todo porque al cronista no se ocurrió aclarar lo elemental:

–Jefe, al tercer día ¿inclusive o exclusive?

Porque si a usted le dice el albañil que tiene de obra en casa o el zapatero a quien ha encomendado sus zapatos ¡Señora, esto está en tres días!, es lo primero que pregunta, ¿incluido o no incluido?

Todo parece que, en la Judea de aquel tiempo, rabinos y entendidos, profetas y mesías, ahí que andarían a la greña por un quítame allá ese milagro –que no, que no es milagro; que si es agua, que si es vino– en reto permanente por demostrar habilidades que entusiasmaran al pueblo, y uno de ellos:

–A este (el vivo o muerto) te lo resucitó yo en tres días.

Cualquiera puesto en lenguaje de calle sabe que ¡A que te doy tres ostias!, es amenaza aproximada. Y los tres mosqueteros tampoco fueron exactamente tres. O sea, salvemos al evangelista, que estaría el hombre refiriéndose al plazo medio estimado para las resurrecciones (ver La vida de Brian), y culpemos, si acaso, al choque de iglesias; entre la auténtica, que es la de Roma, y la quisquillosa y por algo llamada protestante.

Yo acabé por llamar a mi cuñada Mary Rose [meriróush], reminiscencia de Las chicas de oro, serie de televisión. Y hoy, a nuestros 66, es la primera vez que el Rocío y mi cumpleaños coinciden. Los próximos 66, ella, quizá –que da gusto verla–, pero yo les aseguro que ya no estaré. Dejo, por eso, para que ustedes lo lean (en edición de bolsillo para pantalla de sus teléfonos móviles) el último libro de poesía que publicó en vida y en imprenta Daniel Lebrato: Predisposición de las uvas, Padilla Libros, 2011. Aunque de lectura no siempre poética –hay mucho hígado–, les puedo asegurar que empieza y acaba en brindis. Que lo disfruten.

Y, Mary Rose, da gracias que te pusieron Rocío, y no Pentecostés, Pente, Espíritu Santo, Espiri, Salto la Reja o Inclusive.


Enlace a Predisposición de las uvas (libre de tasas y virus)

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las putas y los poetas.

Cayetano Rivera Ordóñez foto Javier Cebollada

La última guinda sobre el pastel del coronavirus la pone, de momento, el torero Cayetano Rivera Ordóñez:

–Miles de toros van a ir al matadero sin pasar por una plaza. ¿Cuántos adoptarán los animalistas?

La pregunta, aunque necia, no merece oídos sordos y podría trasladarse a otros ámbitos de las ideas que, siendo gratuitas (cuesta nada ser aficionado o ser animalista), alguien tiene que pagar y hacerse cargo.

Correcto. Adivinaron: ¡El Estado del Bienestar! Así España seguiría siendo un país libre a gusto del toricida y de su contrario, una democracia, un Estado social y de Derecho y el blablablá que se creerá quien se lo quiera creer.

La pregunta no-necia de Cayetano al grupo animalista afectaría a toda mentalidad de ONG. ¿Usted está por la política de acogida, por “bienvenidos refugiados”? ¿Qué le impide adoptar a un niño subsahariano, a una niña en riesgo? Adopte a un sirio, a alguien que se esté estrellando de hambre contra la alambrada en Melilla, contra el muro en México o en Palestina.

Pedir no cuesta nada. Pensar tampoco. Por eso, Cayetano, que cree que los cosos taurinos son templos de cultura, como librerías, cines o teatros, pide ayudas y subvenciones para lo suyo. La lógica de Cayetano es la lógica de la Sociedad de Autores. Donde, antes, un ¡Que Dios se lo pague!, hoy: ¡Que el Estado lo pague! y pronto veremos el fondo a la caja fuerte del Estado tras tanta malversación no solo en euros o en cajas b del PP, sino en pamplinas, en escapismos, o en actividades de poca cabeza como la tauromaquia o el ¡Todo por el turismo! que nos ha tenido en las nubes todos estos años. Hasta “trabajadoras sexuales” o sectores como el tatú o la esculpiduría de uñas, llorarán y llorarán porque lo suyo es vital que se recupere, y porque llorar también es gratis.

Otro día hablamos del paspartú de la foto: el supuesto derecho a ser libres con que nos subyuga el capitalismo y que habrá que cuestionarse:

(1) el derecho a nacer (ramificaciones: iglesias y religiones frente a recursos finitos y control de natalidad),

(2) el derecho a la vida digna (ramificación a mi bolsillo a través de impuestos) y

(3) el derecho al trabajo mientras el trabajo siga dividiéndonos, más que entre patronal y sindicatos, entre quienes hacen y no hacen.

Guisar para casa, follar o escribir poemas no son actividades productivas (sino de ocio o tiempo libre), digan lo que digan amas de casa, putas y poetas. Verán cómo antes o después nos tropezamos con la actual pandemia y con lo que hemos llamado, siguiendo a José Luis Cuerda en Amanece, que no es poco (1989), el Gran Poder Omnímodo.

Queden ustedes con Antífona de Manuel Machado, un poema de 1907 cuando las putas y los poetas eran hermanos:

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ANTÍFONA
Manuel Machado (1907)

Ven, reina de los besos, flor de la orgía,
amante sin amores, sonrisa loca…
Ven, que yo sé la pena de tu alegría
y el rezo de amargura que hay en tu boca.

Yo no te ofrezco amores que tú no quieres;
conozco tu secreto, virgen impura;
Amor es enemigo de los placeres
en que los dos ahogamos nuestra amargura.

Amarnos… ¡Ya no es tiempo de que me ames!
A ti y a mí nos llevan olas sin leyes.
¡Somos, a un mismo tiempo, santos e infames;
somos, a un tiempo mismo, pobres y reyes!

¡Bah! Yo sé que los mismos que nos adoran
en el fondo nos guardan igual desprecio.
Y justas son las voces que nos desdoran…
Lo que vendemos ambos no tiene precio.

Así, los dos: tú, amores, yo poesía,
damos por oro a un mundo que despreciamos…
¡Tú, tu cuerpo de diosa; yo, el alma mía!…
Ven y reiremos juntos mientras lloramos.

Joven quiere en nosotros Naturaleza
hacer, entre poemas y bacanales,
el imperial regalo de la belleza,
luz, a la oscura senda de los mortales.

¡Ah! Levanta la frente, flor siempre viva,
que das encanto, aroma, placer, colores…
Diles, con esa fresca boca lasciva…,
¡que no son de este mundo nuestros amores!

Igual camino en suerte nos ha cabido,
un ansia igual nos lleva que no se agota,
hasta que se confundan en el olvido,
tu hermosura podrida, mi lira rota.

Crucemos nuestra calle de la Amargura
levantadas las frentes, juntas las manos…
¡Ven tú conmigo, reina de la hermosura!
¡Hetairas y poetas somos hermanos!

Manuel Machado (1907)



foto portada: Javier Cebollada

la cabaña.

LA CABAÑA
versión de la escondida senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido,

de Fray Luis de León.

Los dos salíamos al campo. Nos hablábamos de usted.
Era otoño por la tarde y el sitio a donde íbamos,
más lejos de la cabaña a pocas millas
(la película era inglesa) de la mansión principal.
Yo era el tímido sirviente de toda confianza
–tu preceptor de música o el secretario de tu padre–
y, tú, la hija única destinada a casar
con el rico y odioso señor.

Andábamos no cogidos del brazo.
Yo, a mi chistera y mi bastón de caña.
Tú, en tu mundo de pamela y organdí.
Y todos, todos menos nosotros,
vieron venir la tormenta que el camino
de vuelta volvería impracticable:
–Tendremos que pasar sin más remedio
la noche en la cabaña, señorita.

/ a quienes, con suerte y maña,
la vida confinó a su medida /

LA CABAÑA.

2006 12 24 pilar
pruebe a leer en horizontal

Los dos salíamos al campo. Nos hablábamos de usted.
Era otoño por la tarde y el sitio donde íbamos
más lejos de la cabaña a pocas millas
(la película era inglesa) de la mansión principal.
Yo era el leal sirviente de toda confianza
–tu preceptor de música o el secretario de tu padre–
y tú la hija única (Emma Thompson andará por ahí)
destinada a casar con el rico y odioso señor.

Íbamos andando no cogidos del brazo
–tú, a tu sombrilla; yo, a mi bastón de caña–
y todos menos nosotros vieron venir la tormenta
que el camino de vuelta pusiera impracticable:
–Tendremos que pasar sin más remedio
la noche en la cabaña, señorita.


/ a quienes, con suerte, la vida confinó a su medida /

Día Mundial de la Poesía 2020.

CURRICULAR POR LEMONGE recortada

Aquel poeta máximo, sabedor de que la poesía no consiste exactamente en medida, rima y acento, buscó, no obstante, y por bajar a la arena de los oídos populares, palabras que acabaran en -emia, -irus, -od, -eve; también -ento, -arma y -uta (por el hijodemadre que estuviera detrás de todo aquello).

Vistos y consultados el buscador de rimas y el diccionario inverso (la máquina de trovar de Jorge Meneses Mairena Machado), aquel poeta, o poetisa o poetisú, abandonó la métrica clásica y se pasó al verso libre.


foto: LeMonge


 

las palabras.

César en el Jueves

LAS PALABRAS

Pido perdón al pájaro de fuego
y pido que me perdone
su país de nunca vistas
escaramuzas, borrajas, bruces,
pedigríes.

Pido perdón a las palabras de la tribu
(objeto, significado, significante)
tú : amor : a, eme, o, erre
que ahí andan por si coinciden
en mis papeles, yo, el intruso,
el aprendiz.


 

El diablo está en todas partes.

diablillo del acueducto de segovia
revista de prensa para una quincena endiablada

El diablo está en Cantillana es una historia del siglo 14 llevada al teatro por Luis Vélez de Guevara en 1620. El protagonista fue un poderoso de tan cruel y legendaria fama, que el propio diablo no se atrevía a entrar en la ciudad de Sevilla –fueran a gastarle un ajuste de cuentas– y había que ir hasta Cantillana, donde despachaba asuntos de gobierno o de palacio que serían de su incumbencia.

Muy recientemente se ha multiplicado el diablo por todas partes. Asociaciones de víctimas del ateísmo han visto o creído ver al diablo en los carnavales de Cádiz: chirigota Aquí estamos de paso, donde el paso eran pasos de Semana Santa; en la aldea del Rocío, donde un grupo en fin de año se atrevió a imitar el paso de la Virgen del Rocío; y, entre una y otra burla, en Segovia, donde el diablo que habita el acueducto se ha visto a punto de desahucio por ofender el sentimiento religioso.

Quédense con estas páginas que ilustrarán la seria posibilidad de que Diego Vaya, profesor y poeta sevillano, haya tenido algo que ver con estas idas y venidas del diablo a la noticia o a tribunales (que viene de tribu),

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seguidas de otras no menos sustanciosas de leer este febrero endiablado:

El poeta sevillano Diego Vaya recibe el Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma de Nava (El Norte de Castilla)

Diego Vaya, prólogo‑epílogo (con un cameo de Daniel Lebrato)

El diablillo seguirá junto al Acueducto de Segovia por concluir el juez que no ataca la libertad religiosa. Un juzgado rechaza el recurso de una asociación de vecinos de la ciudad al determinar que no hiere el sentimiento religioso y prevalece la libertad de creación artística.

La parodia de la procesión de la Virgen del Rocío puede salir cara a sus autores. Independientes por Almonte anuncia que denunciará por profanación de lugar sagrado y ofensa a los sentimientos religiosos al grupo que protagoniza la escena grabada en Nochevieja (ABC)

De una pared sevillana a meme internacional: “emosido engañado” (Verne El País) + El meme viral “Emosido engañado” se fraguó en Alcalá de Guadaíra (Diario de Sevilla)

Acció Cultural pide en el Congreso que al valenciano se le llame catalán (Las Provincias)

La increíble historia detrás de El Cristo de Kennedy | Diostuitero ha visitado Granada y nos cuenta la historia de uno de los cuadros más fascinantes que hay en la Alhambra. @diostuitero

Goodreads: la red social que mató al crítico literario (El Mundo)

La cara B de la movida madrileña: pijerío, machismo y postureo (Esquire)

Fariña Poética: mafias, corrupción e indiscreciones de la vida poética en España (Antonio Orihuela en Portal de Andalucía)

diablillo del acueducto de segovia

arte y artistas, éxito y fama.

Diego Vaya entre Daniel Lebrato y Lidia Muñoz Márquez
Diego Vaya, entre Daniel Lebrato y Lidia Muñoz

[1] Sincronía y diacronía, espacio y tiempo, el artista o escritor, hombre o mujer, se sabe en rivalidad y competición con sus coetáneos (alguien dirá ‘contemporáneos’) y en rivalidad y competición consigo mismo y con el libro de texto, a donde pasará o no. Hablamos de dos ejes. Un eje horizontal, que corresponde al éxito en vida, y un eje vertical, que es la posteridad. Para el arte son tradición y originalidad (Pedro Salinas, Borges) y, para el artista, ir o no de artista por la vida.

¿Qué calla el artista Siglo 21? Que igual que no hay reyes por la gracia de Dios, desde que Dios ha muerto, mucho antes de Nietzsche, tampoco hay artistas. Al presente, Dios y artista merecen la misma reverencia o caricatura que señorías o jueces con toga o con peluca. Sin embargo, Dios existe, calla el artista, para que unos vayan a la mina o al andamio y yo, el poeta, a mis musas. El ‘genio’ es una impostura de siglos, que nos ha convencido de que Dante, Miguel Ángel o Velázquez eran artistas, para convencernos, de paso, de poderes políticos constituidos. Caído el Muro de Berlín, pendiente quedan verdaderos muros que no han caído y, el primero, el muro que significa la división social del trabajo, eso que –se active o no por presiones sociales– se llama lucha de clases. El bienestar económico, ecológico, sostenible, compatible o elegetebeí, con todo eso que se tiene por cultura y civilización, no son más que arcaísmo o tentempié de un sistema feudo capitalista superado no superado. Disuelta la conciencia proletaria, la partida se juega, no entre izquierdas y derechas, no entre apocalípticos e integrados: entre quienes viven mal y entre quienes viven bien: suyo es el reino, artistas o literatos con ánimo de lucro y éxito para vivir del cuento que se cuentan y quieren contarnos.

[eLTeNDeDeRo] les ofrece dos interesantes extremos de relaciones arte artista. Uno les propone un viaje a la palabra ‘capotina’: Entrevista capotina, a favor del artista. (Parte de la altura del intelectual consiste en la bajura, la ignorancia ajena.) Y otro extremo, a favor del arte, les invita a un duelo del Oeste hecho poema cincuenta y tantos años después de su inventor protagonista, y en relación a los concursos literarios que se convocan. Quédense con Diego Vaya, prólogo‑epílogo, y verán un éxito –al margen de la antigua imprenta, de la obsoleta librería o del decaído circuito– de quien quizá alcance luces post tenebras en el paseo de la fama. Diego Vaya.

Enlace a Diego Vaya, prólogo‑epílogo en la revista libro [eLSoBReHiLaDo]

[1] fama, como ‘posteridad’ y en el sentido de la ‘vida de la fama’ de Manrique: «Aquí yace el hombre, que vivo sigue el nombre.» Sinónimos de éxito son triunfo, auge, aplauso, celebridad. Y sinónimos de fama, no los concursos de salto a la fama y en busca del éxito, sino continuidad, memoria, constancia, o permanencia; diríamos también historia o libro de texto.

cuatro admiroses feroces.

ADMIROSE UN GERUNDÉS
al ver que, en su democracia,
todos los votos de gracia
beneficiaban al Rey.
–Arte borbónica es,
dijo pensando en el vado
entre Ley d’Hont y Senado.
¡Que un notable en catalán
llegue a viejo y vote mal
y allí lo borde un muchacho!


ADMIROSE UN CAMARADA
federal por la república
viendo en el Rey a la única
forma de Estado aceptada.
–¿Del referéndum no hay nada?,
dijo pensando el Proceso
que del Monarca está preso.
¡Que una parte le dé el bote,
con be, y que el resto lo vote
precisamente por eso!


ADMIROSE UN PEDIGRÍ
viendo aquel Reino de España:
–¿De la República, Azaña,
qué puede quedar aquí?
–¿Qué más daría eso, si,
como nos dan a Leticia,
nos dieran todas noticias
de revista y corazón.
–No hay para tanta. –¡Es razón!
–Y lo demás… –¡Estulticia!


ADMIROSE UNO EN FACEBOOK
al ver que, más que to be
or not to be, Bi and Bi
supiesen hablar me too.
¡Que, en crucigramas, un ñu
viaje en iglú, Blablacar,
y un osado en metricar
busque en Google o Amazón
y le salgan un montón…!
–¡Aquí no hay más que rimar!

‑cerró el turno una Espiné
de las de en lista de espé‑.


 

3 estampas de Ronda (Málaga).

white concrete buildings next to a cliffen dispositivos

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[ Tajo de Ronda ]

 Cernuda

Aprendo del Guadalevín, que en la
constancia se hace mayor, trïunfa.
Y aunque a tus ojos mísero, mal-
oliente souvenir de minolta y
luces nunca usadas, no te asomes
al balcón, no me mires o acaba-
ré contigo igual que las ciudades
que un río, un amor, orografía.


Daniel Lebrato autorretrato dibujado 2015 2

[ Hotel Reina Victoria ]

 Rilke. Ronda

Fuera de la alfombra mágica
celosa del pelo de tu abrigo,
no titubeen tus pasos sobre la cera
Álex, si a su delicia se deslizan
pasillo adelante. Ve
ahí la puerta y el pomo
de otra noche de Ronda. Gíralo:
te propongo no hablar del ángel del abismo
ni del raro huésped de la doscientas ocho.


Daniel Lebrato autorretrato dibujado 2015 4

[ Ralie Rilque-Ronda ]
ensayo sobre la fama

Al joven Rainer María le leen
en Linz su porvenir, prefiere
la leucemia y abandona
la escuela militar de Mährisch,
vuelve a Praga, publica
Leben und Lieder con ayuda
de tu madre, enamórate de
Lou Andreas, dedícale el Diario
Florentino, cágate en los muertos
de Nietzsche, de Clara Westhoff,
de Rodin, escribe Elegías
a Duino, Sonetos a Orfeo,
hazte un sitio en las enciclopedias,
vete al Sur y que le den
en Ronda, Málaga, tu nombre
a una droguería, a un puesto
de masa frita y calentita
o a un puticlub, chimpa pumpa,
¿Ril qué?


Daniel Lebrato autorretrato dibujado 2015 5

Daniel Lebrato


hacia

–HACIA– Sevilla, Qüasyeditorial, 1999

AGOSTO (teoría del sismógrafo)–, eLSoBReHiLaDo, Blogspot, 2013AGOSTO

Photo by Tomáš Malčo Malík on Pexels.com

Dibujos: Daniel Lebrato

[eLSoBReHiLaDo]
2019


/ a Gonzalo Rivas Rubiales /


el extraño caso de Félix Molina y Ofelia.

Félix Molina.png

Sin contar los casos, no tan raros, de obra poética publicada por quienes no saben ni escribir, podemos decir que la actual poesía se divide en dos: la de quienes pisan con prudencia un campo de palabras donde casi todo está escrito y probablemente no haya nada nuevo que decir (si bien siempre cabe explorar nuevas formas), y la de quienes, escritores de fondo, repiten lo ya dicho como quien descubre la pólvora. A esa poesía, redicha, no le pongan megusta, que se lo creen cuando es igual que la halitosis: quien la padece lo ignora y nos da apuro decirle al poeta, poeto, poetiso o poetisú:

–¡Déjelo ya, no nos fatigue, y lea a los clásicos!

Hagan excepción con algunos, pocos, nombres felices. Félix Molina, Arte y Literatura, por ejemplo. Sus tres colores (azul, blanco, rojo) siguiendo el hilo de la trilogía de películas (1993-94) de Krzysztof Kieślowki, dedicada a la bandera francesa, les gustarán aunque no les gusten las películas.[1] Tampoco pongan megusta a esto que escribo. Félix Molina y [eLTeNDeDeRo] somos buenos amigos en WordPress y podría tratarse de tráfico de influencias. El curioso caso, entre la Galaxia Gutenberg y la Galaxia Internet, adivinarán pronto cuál es. Les dejo más pistas enlaces: a Círculo Rojo, a Félix Molina en Túiter y a Ofelia.

Daniel Lebrato

[1] Tal fue mi caso, que del Azul no pasé. El cine primermundista solo me atrapa a condición del cine denuncia o que sepa reírse del propio primer mundo, tipo Woody Allen. No suele interesarme la narrativa de minorías cultas que viven muy bien al margen de un mundo donde la mayoría malvive. Reivindico las etiquetas burgués y pequeño burgués y las atribuyo para decir: no me interesa.