Etiqueta: poesía

cuatro admiroses feroces.

ADMIROSE UN GERUNDÉS
al ver que, en su democracia,
todos los votos de gracia
beneficiaban al Rey.
–Arte borbónica es,
dijo pensando en el vado
entre Ley d’Hont y Senado.
¡Que un notable en catalán
llegue a viejo y vote mal
y allí lo borde un muchacho!


ADMIROSE UN CAMARADA
federal por la república
viendo en el Rey a la única
forma de Estado aceptada.
–¿Del referéndum no hay nada?,
dijo pensando el Proceso
que del Monarca está preso.
¡Que una parte le dé el bote,
con be, y que el resto lo vote
precisamente por eso!


ADMIROSE UN PEDIGRÍ
viendo aquel Reino de España:
–¿De la República, Azaña,
qué puede quedar aquí?
–¿Qué más daría eso, si,
como nos dan a Leticia,
nos dieran todas noticias
de revista y corazón.
–No hay para tanta. –¡Es razón!
–Y lo demás… –¡Estulticia!


ADMIROSE UNO EN FACEBOOK
al ver que, más que to be
or not to be, Bi and Bi
supiesen hablar me too.
¡Que, en crucigramas, un ñu
viaje en iglú, Blablacar,
y un osado en metricar
busque en Google o Amazón
y le salgan un montón…!
–¡Aquí no hay más que rimar!

‑cerró el turno una Espiné
de las de en lista de espé‑.


 

3 estampas de Ronda (Málaga).

white concrete buildings next to a cliffen dispositivos

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[ Tajo de Ronda ]

 Cernuda

Aprendo del Guadalevín, que en la
constancia se hace mayor, trïunfa.
Y aunque a tus ojos mísero, mal-
oliente souvenir de minolta y
luces nunca usadas, no te asomes
al balcón, no me mires o acaba-
ré contigo igual que las ciudades
que un río, un amor, orografía.


Daniel Lebrato autorretrato dibujado 2015 2

[ Hotel Reina Victoria ]

 Rilke. Ronda

Fuera de la alfombra mágica
celosa del pelo de tu abrigo,
no titubeen tus pasos sobre la cera
Álex, si a su delicia se deslizan
pasillo adelante. Ve
ahí la puerta y el pomo
de otra noche de Ronda. Gíralo:
te propongo no hablar del ángel del abismo
ni del raro huésped de la doscientas ocho.


Daniel Lebrato autorretrato dibujado 2015 4

[ Ralie Rilque-Ronda ]
ensayo sobre la fama

Al joven Rainer María le leen
en Linz su porvenir, prefiere
la leucemia y abandona
la escuela militar de Mährisch,
vuelve a Praga, publica
Leben und Lieder con ayuda
de tu madre, enamórate de
Lou Andreas, dedícale el Diario
Florentino, cágate en los muertos
de Nietzsche, de Clara Westhoff,
de Rodin, escribe Elegías
a Duino, Sonetos a Orfeo,
hazte un sitio en las enciclopedias,
vete al Sur y que le den
en Ronda, Málaga, tu nombre
a una droguería, a un puesto
de masa frita y calentita
o a un puticlub, chimpa pumpa,
¿Ril qué?


Daniel Lebrato autorretrato dibujado 2015 5

Daniel Lebrato


hacia

–HACIA– Sevilla, Qüasyeditorial, 1999

AGOSTO (teoría del sismógrafo)–, eLSoBReHiLaDo, Blogspot, 2013AGOSTO

Photo by Tomáš Malčo Malík on Pexels.com

Dibujos: Daniel Lebrato

[eLSoBReHiLaDo]
2019


/ a Gonzalo Rivas Rubiales /


el extraño caso de Félix Molina y Ofelia.

Félix Molina.png

Sin contar los casos, no tan raros, de obra poética publicada por quienes no saben ni escribir, podemos decir que la actual poesía se divide en dos: la de quienes pisan con prudencia un campo de palabras donde casi todo está escrito y probablemente no haya nada nuevo que decir (si bien siempre cabe explorar nuevas formas), y la de quienes, escritores de fondo, repiten lo ya dicho como quien descubre la pólvora. A esa poesía, redicha, no le pongan megusta, que se lo creen cuando es igual que la halitosis: quien la padece lo ignora y nos da apuro decirle al poeta, poeto, poetiso o poetisú:

–¡Déjelo ya, no nos fatigue, y lea a los clásicos!

Hagan excepción con algunos, pocos, nombres felices. Félix Molina, Arte y Literatura, por ejemplo. Sus tres colores (azul, blanco, rojo) siguiendo el hilo de la trilogía de películas (1993-94) de Krzysztof Kieślowki, dedicada a la bandera francesa, les gustarán aunque no les gusten las películas.[1] Tampoco pongan megusta a esto que escribo. Félix Molina y [eLTeNDeDeRo] somos buenos amigos en WordPress y podría tratarse de tráfico de influencias. El curioso caso, entre la Galaxia Gutenberg y la Galaxia Internet, adivinarán pronto cuál es. Les dejo más pistas enlaces: a Círculo Rojo, a Félix Molina en Túiter y a Ofelia.

Daniel Lebrato

[1] Tal fue mi caso, que del Azul no pasé. El cine primermundista solo me atrapa a condición del cine denuncia o que sepa reírse del propio primer mundo, tipo Woody Allen. No suele interesarme la narrativa de minorías cultas que viven muy bien al margen de un mundo donde la mayoría malvive. Reivindico las etiquetas burgués y pequeño burgués y las atribuyo para decir: no me interesa.


histrión, histriónico, histrionismo.

Daniel Camaleón en grande (2)

Me pregunta Álvaro Martín si soy algo exhibicionista. Le respondo que no. Que exhibicionista (macho) es quien se abre la gabardina (no lleva más ropa debajo) y enseña a las adolescentes de instituto lo que él llama su muelle de las delicias, su cosita. El episodio está en Hacia (1999) y recrea a un tipo real, entre voyeur y exhibicionista, que por los años 70 se descubría desde el Parque de María Luisa ante las niñas del Instituto Murillo (femenino) cuando éste radicaba enfrente, en el Pabellón de Argentina al final del Paseo de las Delicias, comienzo de la Avenida de la Palmera. A aquel tipo, enfermo de soledad, yo le hacía decir: «Rechaza imitaciones, que es calidad, chiquilla. Bajo mi gabardina, el auténtico, el único muelle de las delicias.» Soy tímido -sigo diciéndole Álvaro- y nada exhibicionista. Lo que sí soy: histriónico.

Daniel Lebrato firmando ejemplares ajenos en la feria del libro foto Pepe Morán 19 05 2017

histriónico [334.000 gugles] de histrión (1613), latín histrio, comediante, actor, mimo. Sustantivo y adjetivo. 1. Actor teatral. 2. Persona que se expresa con afectación o exageración propia de un actor teatral o que resulta falso o efectista. Me molesta su comportamiento histriónico. Sinónimos: exagerado, fingido.

histrionismo. Trastorno de la personalidad no tan grave ni tan raro de encontrar, que consiste en ver el mundo como un escenario donde el sujeto actúa. El exhibicionista presume de una mercancía que le gusta enseñar; el histrión ejerce con más profesionalidad y quizás con menos ego, su defecto es la sobreactuación, extremo que el verdadero actor profesional repudia y teme. El exhibicionista es parecido a Narciso; el histrión sería como el bufón, un enano entre gigantes que es enano todas las horas del día y por eso interpreta le toque o no actuar: de todas formas, se van a reír de él; digamos que su naturalidad es su artificio, que en lo falso consiste o encuentra su verdadera autenticidad.

Daniel Lebrato en la foto de la Generación del 27 (1)
El impostor, en la foto de la Generación del 27.

En su libro Hacia, publicado en Sevilla por Qüasyeditorial en 1999, y desde entonces disponible en Internet, tres episodios autobiográficos dan cuenta del histrionismo según Daniel Lebrato. Arranca con cinco citas de autoridad que conviene recordar aquí:

A veces me tropiezo sin querer con el que fui y apenas me saluda.
(José Antonio Moreno Jurado)

¿Soy yo o soy el mendigo que rondaba mi jardín?
(Juan Ramón Jiménez)

Con la barba afligida, sin afeitar y feo.
(Miguel Florián)

Lo más profundo que de ti conoces: la piel.
(Juan Cobos Wilkins)

A la larga, la máscara se convierte en rostro.
(Marguerite Yourcenar)

[AFTER SHAVE]

Lo has leído en autores más sabios y respetables:
el aire de extrañeza de quien se mira al espejo
y no se reconoce, como dudando si es él
quien tose, quien asoma tras las ojeras. La idea
no está mal. Sin embargo, tú cultivas sin escrúpulos
la impostura que alguna vez -Manolito y el lobo-
será más cierta, y haces del espejo un camerino.
Negándote, te afirmas: no se visten los actores,
se disfrazan. Quien no te conoce piensa: «de otro»,
y no: no hay más papel que al que das vida, el que detrás
del vaho te devuelve y te sostiene la mirada.
Celebras los chalecos y el sombrero y el bastón
que presumido eliges antes de que todo sea
verdad, verdad el lobo.

[SEGUNDO AUTORRETRATO]

Afeitado. Duchadito.
Con el pelo y las uñas
impecables, a prueba
de fotógrafos.
El traje, ni más ni menos
que la etiqueta exige.
Saber llegar.
Que los tuyos te reciban
como suyo.
No pudo César
morir de otra forma.

[DE LA SINCERIDAD DE LA INFANCIA
retratada según se entra en la Poesía]

Se nace o se pace, pero a casi
todos da tiempo a manipular el
borrador y a falsear las pruebas
del alma, sus recuerdos. Son cromos
de un álbum de otra vida, no nuestra
vida, y son también una coartada.
Hagan juego o poesía, los dados
-manda el crupier- van a su imán, van a
su ayer y a los ayeres supedi-
tados a condición de la bío-
grafía que, como un crimen, preme-
dito. Podéis dudar del que fui,
no del que soy: maté a los testigos,
borré las huellas, me di a la fuga.

Daniel Lebrato, Hacia (1999)

O sea que, al final, mi puesta en escena es buscada, rebuscada, un miedo a la vejez y a la muerte como otro cualquiera y una manera, acaso digna, de no contribuir a la fealdad de este mundo.

/ a Fernando Mansilla,
 autor y actor y nada histriónico /


histriónico en Wikipedia

Así habló Zaratustra. En el desarrollo de la obra, la segunda y tercera parte se centran tanto en las conductas del personaje como el matiz histriónico de la doctrina.

Cesário Verde. Une a ambos autores la temática urbana y el interés por la vida bohemia; les separa, en cambio, el tono, frecuentemente exaltado y casi histriónico en Baudelaire, reposado e irónico en Verde.

Charles Laughton. Durante este tiempo, el trabajo en el cine de Laughton pasó a un plano secundario, y a veces, como en The Strange Door actuó de modo deliberadamente histriónico.

Debra Paget. Quedó encasillada en papeles de mujer exótica, delicada, debido a su gran belleza muy particular y su carácter histriónico.

Dmitri Shostakóvich. En la n.º 9 adopta en máximo grado la actitud de bufón o, dicho menos claramente, el uso histriónico, humorístico y sarcástico de la música. La Novena de Shostakóvich parece ser interpretable en clave de burla, no sabemos si de la muerte, de los políticos del Kremlin, de la comunidad mundial de compositores o quizá de todos ellos.

Entre bobos anda el juego. Don Lucas del Cigarral es un personaje histriónico y estrafalario, al que adornan todos los rasgos negativos que puedan imaginarse: retraso mental, fealdad, avaricia, necedad y masoquismo.

Fausto (película). De igual importancia, la técnica fotográfica y de imagen, la utilización necesaria del blanco y negro y del contraste fuerte entre las zonas ensombrecidas y las iluminadas, para destacar el dramatismo histriónico e incluso los cambios climáticos.

Francisco Franco. Personaje histriónico que fundó la Legión a imagen de la Legión Extranjera francesa, reclutando a proscritos sin importar su nacionalidad, a los que les redimiría su permanencia en la Legión: «Os habéis levantado de entre los muertos, porque no olvidéis que vosotros ya estabais muertos, que vuestras vidas estaban terminadas.

Hay que nombrar el histriónico Mundo Idiota (Neat Stuff. Fantagraphics, 1985-89) de Peter Bagge, donde se critican despiadadamente los modelos sociales.

Hermanos Marx. Chico fue un excelente e histriónico pianista, y Groucho tocaba la guitarra.

Ian Keith. También tuvo facilidad para la comedia, y su rico retrato del histriónico actor Vitamin Flintheart en Dick Tracy.

John Travolta. Ha desarrollado papeles muy diversos en multitud de géneros, lo que le ha dado la reputación de actor extremadamente histriónico y versátil.

José López Portillo. Lloró frente a millones de mexicanos y golpeó impotente con su puño el atril de la tribuna principal del Palacio Legislativo aceptando su responsabilidad personal al fallarles; un despliegue histriónico que conmovió a muy pocos, enfureció a los más y fue motivo de parodias y burlas.

Mala Rodríguez. Un álbum que empieza con el desparpajo histriónico y existencialista de Esclavos y llega la infecciosa melodía de Hazme eso.

Narcisismo. Así se incluyen también en este grupo el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad.

Necrorama. Juego de rol independiente (Javier Arce, 2007). Sus pilares son el pulp, el cine negro y el humor ácido e histriónico.

Peter O’Toole. Aportó un elemento histriónico que constituye a la vez su principal virtud y su mayor defecto.

Trastorno histriónico de la personalidad. Trastorno de la personalidad del grupo B (desórdenes dramáticos, emocionales, o erráticos).

Un tranvía llamado Deseo (teatro). Por primera vez en la historia del arte histriónico norteamericano se abordan temas antes considerados tabúes.

XDComics. Monroe ha ido volviéndose más histriónico con el tiempo, este hecho sumado al de creerse por encima de todo tipo de convención social y mejor que cualquier humano, le han convertido en un tipo que no necesita al resto de la sociedad, con cierta reciprocidad por parte de ésta.

Daniel Lebrato por la Avenida de Sevilla 22 05 2017 (Foto Antonio Mateu) (2)

dar cuartos al pregonero.

Joaquín Sabina pregona el Carnaval en Cádiz

Igual que en “hasta mañana” hay quien añade “si Dios quiere” sin creer en Dios, vamos dejando muletillas sin venir a cuento o quizá porque el subconsciente nos traiciona. Torra, Puigdemont y Artadi son los únicos tres nombres propios de la política española traídos a su pregón de carnaval por el pregonero Joaquín Sabina. Los encajó así: «El carnaval es un fuego / que agita el mítico juego / de la duda. / Y si pa colmo es en Cádiz / Torra, Puigdemont y Artadi / me la sudan». (Yo creí haber oído [arcadi], por Arcadi Espada, tenido por facha, pero no: se trata de Elsa Artadi, diputada por Junts x Cat que alguna vez sale por la tele.)

Seguramente [artadi] solo aparezca por su sonido y por rimar con [cádiz] teniendo en cuenta que el esforzado en la rima consonante alcanzó estas cimas: «No me calientes la boca / que ya vengo calentito / y puestos a hacer versitos / hoy tiro porque me toca; / le pido a las musas locas / que alumbren mis gorgoritos / dándome un empujoncito / que me iguale con tu altura / ya que la literatura / en Cai me ha puesto un pisito

Dar cuartos al pregonero [un cuarto (5.990 gugles), dos (574) o tres (4.810)] significa compartir con persona indiscreta algo que se sabe que esa persona va a difundir a la primera. «Por algo me he vestido de pirata / pa tener bula pa meter la pata / de palo, que a mi edad no es mal remedio / pa mi pierna más larga: la de en medio.» Anti catalanismo, ripio y masculinismo ¿para agradar a una audiencia españolista poco versada y chabacana?

Otro día nos preguntábamos si esto es “el hombre”. Hoy nos preguntamos si esto es poesía inteligente y progresista. De comparsa, el coro de amistades de Sabina y, del resultado, dijo la prensa: ¡un pregón inigualable! Lo suyo: dando cuartos (que son euros, propaganda y aplausos) al pregonero.


–enlace al guion del pregón completo

somníferos y supositorios de la joven poesía española.

20181223_130510TeVeo riéndose de la cultura.

El joven poetiso se hacía presentar su nuevo libro (como si fuese un bautizo) por Equis, escritor mayor que él, y por Zeta, también mayor en reconocimiento y méritos. En la imagen que al día siguiente el joven poetiso publicó en su FB se ve a los tres en su foto oficial, mesa en la librería donde se celebró el acto: “Ayer en la librería Libros con la magnífica compañía de Equis y Zeta. Disfruté de la lectura y del exquisito público. Gracias a Talycual por la foto y la cerveza de después”. Hasta ahí, todo normal. Pero algo en la foto debió notar Equis, el padrino presentador, que no le gustó y le llevó a escribir este comentario: “Perdón, pero estaba dando una cabezadita. El poeta era un poco pesao”. (Por el mismo andaluz, donde cabezadita podría haber escrito cabezaíta y, donde pesao, pesado, pero en fin.) Remata el joven poeta: “Somnífero gratis, no como los que te hacen a ti rico”. ¡Vaya un bautizo!

Al día siguiente, desde mi hemeroteca laxante, me guiña la revista Mercurio con otro joven macho poético, reseñado con esta perla: “un hijo sin su madre no es un hijo”. El libro se llama, con razón, El desgarro y está publicado ni más ni menos que en Hiperión. 10 euros, por caja.

Paso página y leo los entrecomillados de cierta joven poetisa, que se vende por 12: “hay un grillo moribundo, performance de un ángel, gózame dice”. Esto y más, publicado en Bartleby.

La penúltima perla de Mercurio está en Pre-Textos. El libro de Laura Laurel (como suena) se nos presenta con hallazgos como este: “Otras mujeres con hijo dentro / pisaron esta tierra”. La barra tipográfica significa que son dos versos, no se rían, que viene otro mayor en un poema (poemoma en terminología médica) que Laura Laurel (como suena) titula Revolución: “He decidido hacer / una revolución / la de llevar un hijo dentro”. Y todo por 10 euros; Mercurio es gratis.

Lo cual, que agradezco a Mercurio y a entrar en redes mi amplísima cultura literaria, lo al día que estoy puesto en lo que se publica y se etiqueta como bueno. Alguien me comenta que se sirve de Mercurio para saber lo que NO hay que leer ni comprar, función ésta muy de agradecer al Grupo Planeta que publica la revista. Del efecto laxante de la hemeroteca laxante, ya ni les cuento lo bien que va. La palabra supositorio (de la misma familia que suponer) es literal a quienes dan por supuesto que lo que sale en libro ya es libro y es cultura.