
Cito un periodismo de opinión: «No habían llegado los radicalismos de uno y otro lado» (se refería a Manuel Chaves Nogales). Vamos a poner a prueba el punto medio: ¿Palestina o Israel? ¿La Otan de Ucrania o Rusia? En materia de historia o de religión o de política, no es posible permanecer neutral. Vota uno o no vota. Reza uno o no reza. Y en el amor, ¿me quieres o no me quieres? Yendo al presente del que hablábamos, el centrismo no es ponerse entre dos extremos o puntos que se hacen fuertes. El centrismo es no tomar partido cuando otros lo están tomando, o sea: una forma de quedar al margen. Pero en ese caso ¿por qué coger la pluma o teclear el texto? ¿Periodismo de opinión sin opinión?
