EL SÍ DE LOS NIÑOS.

A principios del 19, El sí de las niñas nota[1], comedia de Leandro Fernández de Moratín, llegó a ser prohibida por la Inquisición. Doscientos años después, este sí de los niños podría ser rechazado o repudiado (prohibido, ya no) por esa nueva inquisición que constituye y da crédito a lo política y socialmente correcto. Veamos.

Título: EL SÍ DE LOS NIÑOS (2020)

La escena, en paseos o bulevares tipo Alameda de Sevilla. Figurantes: ciclistas por su carril, carritos con su bebé (uno o dos por carro) y gente con perro. Ver Camelot, episodio de La Corte del Rey Bobo.

Personajes:

NIÑO o VARÓN. Soltero o disponible de 30 a 40 años de edad, pudiera venir rebotado de una relación anterior y ser ya padre, cumplido y por convenio, de algún menor a su cargo.

NIÑA o HEMBRA. Soltera o disponible, de 30 a 40 años, en edad y querencia de ser madre. nota[2]

Planteamiento:

El VARÓN es lo que no quiere ser, padre separado y ligón  y con carga infantil. Y a la HEMBRA le falta lo que al VARÓN le sobra y obtuvo de OTRA MUJER. Disparidades, celos, desajuste de planes.

Argumento:

VARÓN maravilloso, libre ese día de criatura, liga con HEMBRA maravillosa y tienen un sexo maravilloso. Deciden emparejarse y en seguida aparecen los problemas. Ni las hormonas masculina y femenina llevan el mismo ritmo, ni VARÓN y HEMBRA tienen iguales horizontes o exigencias. El drama está servido. El VARÓN, por amor, estará dispuesto a darle a ella la maternidad que a ella le falta (segunda paternidad que el VARÓN hará pasar por “lo bien que le viene un hermanito a su hija”). Y la no madre HEMBRA hará valer sus poderes: O me haces un hijo o esto se acabó. Vendría entonces el SÍ de los niños a un nuevo niño, drama en un acto y muchas consecuencias. La parte comedia la aportan ambos con sus familias, por supuesto, encantadas con un nuevo ser en el mundo. La obra pudiera también resolverse en auto sacramental, exaltación de la eucaristía o pan eucarístico: pan para hoy y hambre para mañana.


[1] El sí de las niñas (1801), comedia en prosa en tres actos de Leandro Fernández de Moratín, estrenada en el Teatro de La Cruz de Madrid el 24 de enero de 1806. Doña Francisca, muchacha de 16 años educada en convento y enamorada del joven soldado Don Carlos, sobrino de Don Diego, está prometida a éste, de 59 años, por deseo de su madre Doña Irene. Tema del viejo y la niña, la obra critica el matrimonio por conveniencia y el problema demográfico añadido, por la poca o ninguna descendencia. Referencias: L’école des femmes, Molière, 1662; L’école des mères, Marivaux, 1732, refundida por Ramón de la Cruz, El viejo burlado o Lo que son criados (1770); El viejo y la niña del propio Moratín, (estrenada en 1790). (Wikipedia)

[2] En la academia de las parientas se oye decir “antes de que se les pase el arroz” (11.700 gugles). Góngora lo clavó en 1582: “¡Que se nos va la Pascua, mozas, que se nos va la Pascua!”. En cualquier caso, la mujer joven empieza a ver que no es tan joven y que los plazos se le acaban.fotos, la de portada del Diario Vasco, y este facsímil de Wikipedia

ENLACE A La Corte del Rey Bobo.

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