Etiqueta: Alberti

La Muerte y el Poder Omnímodo.

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Algo pasó en la vida de Emilio Carrillo [1] (político que iba para alcalde de Sevilla), que el hombre se orilló de su partido, el Psoe, y se concentró en una espiritualidad que no se le conocía. Su reciente estudio El por qué y para qué del Coronavirus Covid19 (Proyecto de investigación Consciencia y sociedad distópica, 2020), adquiere un valor añadido: el de alguien que conoció el monstruo por dentro. De los 70 a 2009 –cuando desactivó su militancia–, Emilio Carrillo y su partido tuvieron tiempo y poder para resolver casi todo. [2] También, nuestra Defensa, nuestro sistema inmune.

Este 31 de enero se dio la primera muerte por coronavirus en España. 30 días antes había publicado Emilio Carrillo su Por qué y para qué del Coronavirus. O sea. Visto que el barco hacía aguas y que el pasado no podía modificarlo, el capitán del barco se salvaba por distopías.

Lo importante es que el hombre dice la verdad y la dice como alguien que supo, como alguien que estuvo. Por citar dónde. ¿En la entrada de España en la Otan? (1986). Sí, padre. ¿En misiones de paz del Ejército español? (1989). Sí, padre. ¿En el desguace de la antigua Yugoslavia? (1991-2001). Sí, padre. ¿En la Alianza Onu de Culturas y Civilizaciones? (2007). Sí, boana[3]. ¿Sí, además, a potencias que puedan contemplar guerras biológicas? Ahí quedó. Se lleva dar Bienestar a la población (¡Esta guerra la vamos a ganar!); no, plantear cuestiones desagradables sobre el Poder Omnímodo[4].

Emilio Carrillo no es un anti sistema, no es un pro chino, no es un comunista de mierda. Aunque, a nivel personal, le cabe esta pregunta, por Alberti: ¿Adónde las alianzas de España, Emilio, tú que has estado?[5] Misma respuesta tendría que dar la vieja izquierda que maquilló la alineación con el Poder Omnímodo que hoy pone precio al mundo, a España.

Terminamos por Cesare Pavese (1908-50), el de Vendrá la muerte y tendrá tus ojos: Vendrá el rescate y tendrá tus ojos, FMI, BCE. De Vicod Covid se sale. Del Poder Omnímodo, ni mijita.

enlaces

[eLTeNDeDeRo]: Covid19 como distopía (Emilio Carrillo)

Noam Chomsky sobre el coronavirus

Misiones umenitarias

Paco Correal entrevista a Emilio Carrillo.

[1] Emilio Carrillo Benito (Sevilla, 1958) estuvo en política desde los años 70 a 2009, cuando lo dejó todo y volvió a su cátedra, que también dejaría en 2010. En 2015 lo invitó la Universidad de Barcelona para impartir Espiritualidad en la vida cotidiana a jóvenes atravesados por una enfermedad rápida, un accidente de tráfico, la muerte de un familiar.

[2] 1982-96 (Felipe González) 2004-11 (Rodríguez Zapatero). Entre las obras que el tiempo del Psoe dejó pasar, basta recordar el concierto con la Iglesia para la enseñanza concertada. “Mañana construiremos la Red Pública de Centros, para lo mismo construir mañana”.

[3] Tras el atentado contra las Torres Gemelas (11/09/01), cabía otro diálogo, y no condenar a las mujeres a ir tapadas ‘por cultura’ de por vida.

[4] Poder Omnímodo: oído al estudiante yanqui en Amanece, que no es poco.

[5] Alberti, Sobre los ángeles (1929): ¿Adónde el Paraíso, sombra, tú que has estado?


brillantinas.

Antonio_Machado_por_Leandro_Oroz_(1925)

brillantina [3.710 millones de gugles]: preparación cosmética que se usa para dar brillo al cabello. Fue invento francés presentado en la Expo de París en 1900, brillantine, de brillar (1617), del italiano brillare (siglo 13), emitir luz viva y temblante, voz de creación expresiva emparentada con rielar (“la luna en el mar riela”, Canción del Pirata de Espronceda), de donde brillante (adjetivo y sustantivo) y brillo. La raíz sería berilo, de berilus, piedra preciosa la más brillante, originaria de la India (topónimo Vélur), que en latín medieval pasó a designar los espejos. Brillantina fue una de las traducciones del título de la película Grease (1978) en Chile, Colombia y Ecuador, otras veces Vaselina o simplemente Grease. La brillantina original se fabricaba con aceite de bergamota, fruta entre la menta y el limón. Era de uso mixto, mujeres y hombres; se aplicaba la brillantina al pelo y luego se peinaba o se hacía el moño. En los tiempos de el hombre y el oso, cuanto más feo más hermoso la brillantina fue (con el agua de colonia, la loción tras afeitado y el desodorante) de las primeras coqueterías masculinas, sin duda por su función gomina o fijador que contribuía a disimular la alopecia o diversa forma de calvicie mal vista entonces. No confundir viril varonil con viril con uve de vidrio o vidriera (1611), antes beril (1ª mitad siglo 15), también de berilo: cristal que encierra la custodia para la exposición del Corpus. Góngora: “que habéis para viriles usurpado” (Soneto De pura honestidad templo sagrado, 1582). Brillantina usaron Lorca, Alberti y Luis Cernuda (de frentes despejadas) y Ortega y Gasset, que se tapaba el cráneo de lado a lado; también, los hermanos Machado, a 80 años de la muerte del poeta del “torpe aliño indumentario”, coqueto Antonio Machado. En su recuerdo, sean presumidos y cuiden su imagen. Es un consejo del profesor Daniel Lebrato punto com, con ce de “calvo seré, mas calvo enamorado”.

Ilustración: Antonio Machado, por Leandro Oroz, en 1925. Tenía el poeta 50 años.


 

elegía por una infancia antifranquista.

Queipo de Llano y su mujer Genoveva en la Macarena

Otra vida para vivirla contigo es un título de Eduardo Mendicutti. Literaturas aparte, no es serio, ni sería posible, apuntarnos a ser, retrospectivamente, lo que nunca hemos sido. Edades y generaciones. Espacio y tiempo. En mi caso, no me basta haber nacido en el 54 para explicarme a mí mismo. En 1954 nacieron, por solo citar entre mis varones más próximos: Fernando Mansilla, Eliacer Cansino, Juan Villa o Luis Fernando García Barrón. Cada uno tuvo su grupo de adopción al que pertenecería; en la sociedad se despachaba de todo: comunistas, ecologistas, intelectuales, jipis, beatles, rollings, cueros, vaqueros, skinheads, budistas, shiddartas o lobos esteparios. Pijos y canis vendrían poco después. Poderosos modelos sacábamos del cine, de las novelas o de la política. Woody Allen, Che Guevara, Arafat, Gandhi, Bob Dylan o John Lennon competían con la iconografía de nuestras madres: Clark Gable, Cary Grant, aunque todavía estábamos a tiempo de hacernos un Humphrey Bogart por una buena Flaca. Entre tanto abanico para elegir, yo me perdí ser de la Generación Smash o Generación Triana (del rock andaluz); me perdí ser de la Generación Los Caños (me quedé en Chipiona) y me perdí la Generación Canijo (título de Fernando Mansilla). Y solo cuando ha fracasado mi Generación de Mayo del 68 y por la revolución social, solo ahora, a tiempo pasado, sé, como de Roma lo sabía Alberti, lo que dejé por verte: biografía al fin cumplida. Y espero que los vencedores de su biografía hoy triunfante dejen de darme la lata con su nostalgia. Por último, recuerde el alma dormida que la felicidad (como la muerte) tiene un precio y a la par que nacimos los del 54 nacieron, para lavarle la cara a la dictadura, las hermandades de Santa Genoveva y San Gonzalo, santos sinónimos de Gonzalo Queipo de Llano y señora, Genoveva Martí. De tal modo (o de tal ética) que los entonces nazarenitos felices del Tardón, del Barrio León o del Tiro de Línea no deberían exhibir, sin pudor, sus orígenes como infancia dorada. Siquiera por respeto a la memoria (histórica) de quienes sufrieron otra niñez, víctimas del 18 de julio. O en todo caso, como Silvio Rodríguez: que les perdonen por esos días los muertos de su felicidad, muertos y heridos que por demás forman parte de la Sevilla que se fue. (En la foto, enterramientos de Queipo y Genoveva, entrando a la izquierda, en la basílica de la Macarena.)


 

la pared.

machete al machote 20170612.jpg

Entre el clavel y la espada (1939‑40), de Rafael Alberti, nos trae un eco de entre la espada y la pared. pared, en inglés the wall, el muro, de Pink Floid (1979) y de Wall Street.

Una pared une y separa a los amantes en la Fábula de Píramo y Tisbe, romance de Luis de Góngora (1618). La pared es canción de Bambino (Utrera 1940‑99); Entre la espada y la pared, de Fito & Fitipaldis.

entre la espada y la pared (446.000 resultados en Google) significa que, hagas lo que hagas, lo tienes crudo, y viene de cuando los espadachines se batían el sable, que algo tiene que ver con el machete y con a machetazos.

poner pies en pared (1.590G) o pie, en singular (5.650G), es tenacidad, insistir con empeño, de cuando los muchachos se retaban a trepar con soga por una pared, a ver quién llegaba más alto. Lo cuenta Ludaico Duver, quien nos trae esta cita de Quevedo en Cuento de cuentos (1626): Poner pies en pared no sirve de nada; yo lo he probado viéndome en trabajos, como oía decir: No hay sino poner pies en pared; y sólo sirve de trepar, o dar de cogote.

Figuradamente, las paredes hablan [lo que la gente calla]. Antes, tenemos las paredes han oídos y los montes ojos / las paredes tienen orejas y oídos / las paredes oyen (51.000G): frase proverbial que recomienda cautela cuando se trata algún secreto. las paredes oyen está en Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627). Y en La Celestina (1499): Callemos, que á la puerta estamos e, como dizen, las paredes han oydos. Y en el Quijote (1615) 2,48, en boca de doña Rodríguez, quien después de poner de vuelta y media a Altisidora y a la duquesa, suelta esta retención: Quiero callar, que se suelen decir que las paredes tienen oídos. Y en Las paredes oyen, comedia famosa de Juan Ruiz de Alarcón (1628).

Antítesis de las paredes oyen serían más sordo que / sordo como una tapia y las paredes hablan (234.000G); hablan, y de qué manera, desde los grafitis.

Este “machete al machote” (13.800G), escrito en versión vasco taquigráfica (76G), está en las paredes de Bajo de Guía, Sanlúcar, Cádiz, donde no es raro este tipo de feminismo pinturero.

machete al machote 20170612

enlaces:
Fábula de Píramo y Tisbe
La pared,
de Bambino

 

la internet

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la nube, la red, la web y la internet

Una de las ventajas de la lengua inglesa sobre la española: las cosas no tienen género, mientras el español se empeña en la ventana y el balcón como si tuvieran sexo. ¿Qué ocurre cuando el español adopta y hace suya una palabra inglesa, qué género le damos? Lo normal sería el de su traducción: net es red, la red y, por tanto, debería triunfar la internet, con o sin mayúscula inicial[1]. Sin embargo, en ese gran observatorio del lenguaje que es Google, el internet casi multiplica por diez los resultados de la internet[2]. Si vamos a otros repartos del español en series parecidas, es notable la tendencia de nuestro idioma a reservar el femenino a lo que abarca a un conjunto o a una actividad; y el masculino, a la unidad: la navegación y la fontanería para un barco y un fontanero. Es verdad que existen las barcas, el ciclismo y una bicicleta, pero fíjense en los repartos de el y la dentro del universo de los medios: la tele y el tele, la prensa y el periódico, la publicidad y el anuncio, y las personas mayores sabiamente han distinguido el radio, aparato, de la radio, emisora, la Radio Nacional[3]. A internet, lo mejor es no ponerle artículo o reducirla a red, con mayúscula si se quiere distinguir de otras redes. Red, la Red, la red, la Internet, la internet o internet debieran nombrar el medio y reservar el internet para una conexión concreta, en frases del tipo el internet de esta casa va lentísimo. La adopción de red por toda internet (estar en red, salir en red, redes sociales) aligera de anglicismos nuestro invadido idioma y deja hueco para adoptar uno que merece tratamiento de palabra de acogida: web, red, malla. Ya era extranjera la uve doble, y vino web y la multiplicó por tres: www (wide world web) red mundial, nube también, donde ojalá nos conozcamos todos. No iremos hasta el final de uno en uno sino de dos en dos, escribió Paul Éluard (1895‑1952) pensando en Gala, el pibón de su mujer[4], que lo dejó plantado por Salvador Dalí. pibón (de pibe) o guayabo (fruto de la guayaba) son, más que masculinos, masculinismos de muy machos que pierden los ojos detrás de una mujer hermosa y que contradicen la norma de dar a las féminas palabras femeninas. De un pibón trata The sting, breve relato de Antonio Delgado Cabeza que hoy publica El Sobre Hilado. Léanlo con el aviso de Mario Benedetti (1920‑2009) en este poema naturalmente titulado La red:

LA RED

.

Igual que la de Bécquer
el arpa de la araña
en un ángulo oscuro
espera o desespera
el aire de la siesta
mueve sin destruirla
la seda de cordaje
hay una breve escala
de silencios
por fin
una mosca inocente
o quizá alucinada
sucumbe ante el hechizo
y paga con su vida
el haber profanado
el hermetismo
de la sencillez.

*
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enlace a género en inglés, a pibón

[1] La Internet suena a La Internacional, de rojas connotaciones.

[2] 11.300.000 a 1.220.000.

[3] En español coloquial el femenino adquiere un valor aumentativo. maricona es más marica que maricón y el mar dicen veraneantes de playa; la mar, quien se juega la vida en ella. Para no discutir, El mar. La mar, de Rafael Alberti.

[4] Estos genitivos de adjetivo absoluto son muy divertidas en español: no es que la mujer tenga un pibón: la mujer es el pibón. Y así nos pasa que en el burro de tu hermano no sabemos si tu hermano tiene un burro o si él es el burro.

la perífrasis

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PEFÍFRASIS, AGENTES Y OTRAS COSAS QUE NO SON COSAS

La perífrasis consiste en una unión temporal de palabras. Puede ser en torno a un sustantivo, perífrasis nominal: quien todo lo puede (Dios), la que ha de venir (la muerte) o en torno a un verbo, perífrasis verbal: unión temporal de verbos[1] en la que uno de los dos verbos socios cede al otro, pierde o sacrifica, parte de su significado con tal de alcanzar un resultado. En la frase el libro debe de costar 20 dólares, el verbo deber no tiene sentido de deuda, equivale a costará aproximadamente, es perífrasis. En íbamos a hacer los deberes a casa de mi amigo, el verbo ir conserva su sentido de desplazamiento, por tanto no hay perífrasis. Sin embargo, en íbamos a hacer los deberes cuando se fue la luz, el verbo ir ya no significa movimiento sino intención, así que actúa como auxiliar de perífrasis incoativa. Quien ve voz pasiva en la naturaleza es conocida, asegúrese de que detrás vendrá un clarísimo complemento agente: es conocida por Darwin, es conocida por la ciencia, es conocida por la humanidad, pero ¿es conocida por la naturaleza? Otra forma de probar si hay perífrasis es poner otro adjetivo: la naturaleza es bella, la naturaleza es inmensa. Nadie dirá que *bellar o *inmensar sean verbos, ¿verdad que no? Sin pruebas de perífrasis y de complemento agente, el análisis activo es el más fácil, es mayoritario (la pasiva está muy en desuso entre los hablantes) y va a favor de la lógica pues ¿qué sentido tiene que una señora llamada Naturaleza (pongámosla con mayúscula) sea conocida por la propia Naturaleza? ¿Le habrá dicho Sócrates: Naturaleza, conócete a ti misma?

La misión docente empieza en digerir conceptos (ahí es bueno el debate) pero culmina en explicar esos conceptos ya digeridos (sin debate, a ser posible): cómo se dan al alumnado, ya masticados, como bolo alimenticio del pájaro a sus polluelos. La duda inicial de Ximena Krasnaya es legítima de traducción pero abre esta otra: qué clase de clases darán algunos.

Y todo empezó por una discutible aserción, culpa de una mala traducción de Spinoza, un texto a fin de cuentas filosófico al que hay que pedir rigor, exactitud y no coloquialismos. Quienes se empeñan en que sí es pasiva y en que sí hay agente, ¿se han parado a pensar que la naturaleza ni es ni puede ser llamada cosa? En esto, tiene alguna razón el bando que ve causa (circunstancial de causa) aunque, más que causa, es fuente de información o de conocimiento. El conocimiento tiene sus fuentes y por eso el verbo conocer se acopla muy bien con complementos régimen de fuente de conocimiento. La frase debía haber sido: “La naturaleza es conocida por sí misma como fuente de conocimiento y no por ninguna otra”. Al final, lo que sostiene Spinoza ‑no su pésima traducción al español‑ es que el humano conoce la naturaleza observándola. Por algo, las ciencias naturales.

Equivocarse es humano pero empeñarse en la equivocación, persistir en el error, es de dioses o de quienes se creen que lo son. Háganse caso y rectifiquen, que eso sí que es de sabios.

 


­

Dejo a ustedes con un poema de Rafael Alberti, bueno para ensayar y practicar cuándo el verbo dejar forma o no forma perífrasis. Se llama Lo que dejé por ti, y dice así:

 

LO QUE DEJÉ POR TI

 

Dejé por ti mis bosques, mi perdida

arboleda, mis perros desvelados,

mis capitales años desterrados

hasta casi el invierno de la vida.

 

Dejé un temblor, dejé una sacudida,

un resplandor de fuegos no apagados,

dejé mi sombra en los desesperados

ojos sangrantes de la despedida.

 

Dejé palomas tristes junto a un río,

caballos sobre el sol de las arenas,

dejé de oler la mar, dejé de verte.

 

Dejé por ti todo lo que era mío.

Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,

tanto como dejé para tenerte.

 

Disfrute del soneto y otro en dos sonetos de Alberti  en edición facsímil.

[1] temporal se dice porque no figura esa unión en la tabla de conjugación, donde solo entran haber para las formas compuestas y ser para la voz pasiva.

Roma, peligro para caminantes | dos sonetos de Rafael Alberti

Alberti foto

 

 

Alberti soneto Lo que dejé por ti

Alberti soneto Roma, peligro para caminantes

REPRODUCCIÓN FACSÍMIL DE LA EDICIÓN DE LA REVISTA LITORAL, MÁLAGA 1974,
DEDICADA A
Roma, peligro para caminantes, de Rafael Alberti.

Página de captura: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica Ministerio de Cultura.

Pinche y pruebe a descargarse la página que más le guste.


Artículos dedicados a Rafael Alberti



Alberti, el segundo de la clase

rafael alberti con daniel lebrato cádiz 16 12 1996 libro quién como yo dos fotos
Daniel Lebrato recibe un sobre de Rafael Alberti. La botella de agua fue protagonista.

ALBERTI, EL SEGUNDO DE LA CLASE

A galopar hasta enterrarlos en el mar

El 2, de Géminis y de Caín y Abel, es el número de la literatura española. Dos son los personajes de las grandes obras: Quijote y Sancho, Zifar y Ribaldo, Calixto y Melibea, Lucanor y Patronio, Lazarillo y el ciego, el galán y el gracioso, la dama y la criada, Tenorio y Mejías, Belarmino y Apolonio, Fortunata y Jacinta, Leandro y Crispín, Cipión y Berganza, Max Estrella y Don Latino, Rubén Darío y el marqués de Bradomín. De a dos se nos presentan autores como el Arcipreste y don Juan Manuel, San Juan y Santa Teresa, Góngora y Quevedo, los Argensola, los Moratín, los Machado o los Quintero; o, en el 27, Lorca y Alberti. A uno que hubo que fue único, le salió un doble: Avellaneda, de Cervantes. Y siempre nos ha parecido que hay que elegir entre dos: entre el arte mayor y el menor, clerecía o juglaría, entre el verso y la prosa, entre la izquierda y la derecha de las dos Españas, entre arraigados y desarraigados, entre apocalípticos e integrados. En el caso de Alberti, la operación de denigre consistió en compararlo a peor con el asesinado García Lorca, con quien Alberti sale fotografiado en el homenaje a Góngora, Ateneo de Sevilla, 1927. Pero que hablen las obras por fechas, y juzguen, si Alberti o Lorca, quién dio primero:

LORCA (1898‑1936) ALBERTI (1902‑1999)
Granada El Puerto, Cádiz
1 popularismo Romancero gitano (1928) Marinero en tierra (1924)
2 surrealismo Poeta en Nueva York (1930) Sobre los ángeles (1929)
3 elegía Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935) Verte y no verte (1935)
4 teatro La casa de Bernarda Alba (1936) El adefesio (1944)
5 pareja actriz (1) Margarita Xirgu (1888‑1969) Núria Espert (n.1935)
  • Las dos, catalanas. Es curiosidad.

La tabla indica que en 1 y 2 Alberti fue por delante de Lorca; en 3, a la par y en 4, por detrás: dos victorias, una derrota y un empate, lo cual es una tontería decirlo así pero por los tontos se dice y se escribe. Los tontos que medio justificaron la muerte de Lorca y luego argumentaron que su temprana muerte le había hecho un favor, al convertirlo en leyenda, para, por contraste, hundir la obra y la figura de otros poetas vivos, principalmente Rafael Alberti, quien, es cierto ‑y normal, en una biografía casi centenaria como la suya‑, tuvo desmayos y caídas poéticas espantosas, una vejez fea como todas las vejeces, con la desfachatez de casar a sus 88 años con una de 44 y que, para colmo, militó en el Partido Comunista, alentó la lucha del exilio y desde su exilio se atrevió a preguntar ¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora? (1953), que cantó Aguaviva, como su Galope, de 1938, se haría en Paco Ibáñez, A galopar (1967).

Alberti y Pasionaria 13 de julio 1977

Hombre de fotos, Rafael Alberti integraría con Dolores Ibárruri, Pasionaria, la mesa de edad que presidió las primeras Cortes democráticas (13 de julio de 1977). Quedamos, Rafael. ¡Hasta enterrarlos en el mar!


Artículo relacionado: La foto del 27.

A de Alberti (Roma, peligro para caminantes)

Alberti Roma, peligro para caminantes en la revista Litoral 1974

A DE ALBERTI
Roma, peligro para caminantes

En 1974 la revista Litoral, de Málaga, publicó por primera vez en España Roma, peligro para caminantes, que había visto la luz de la imprenta en México, por Joaquín Mortiz, en 1968. Alberti estaba en Roma en 1957 pero no se instaló hasta 1963 cuando tras su largo exilio argentino decidió retornar a Europa. En Roma pasó con María Teresa León catorce años (1963‑77): «El día 28 de mayo de 1963, después de casi veinticuatro años de exilio en la República Argentina, hacía mi entrada, a través de la inmensa puerta del cielo, en la ciudad de Roma. Yo tenía entonces sesenta y un años. Y unas ansias, unos deseos angustiosos, de sumergirme, de perderme, de estrecharme, hasta desaparecer en aquel complicado y peligroso laberinto de plazuelas y callejones del barrio que elegí como vivienda, el romanesco Trastevere, alegre capital, dentro de Roma, de los gatos». (Discurso en la entrega del Premio Cervantes 1983). Primero viven los Alberti en la vía Montserrate, y luego en la vía Garibaldi: «Fue en Italia donde estudié a fondo la gráfica, los grabados, la litografía, el aguafuerte, donde aprendí a grabar el plomo, una técnica rarísima, que usa muy poca gente, y donde creo que maduré este estilo mío que une la palabra al trazo pictórico. Allí he trabajado muchísimo, y también en una pequeña casa que tenía en un pueblo muy bonito, en donde he hecho prácticamente toda mi obra gráfica y he hecho muchos libros de arte, entre ellos uno muy importante con Miró». (Nostalgias del mar de Cádiz, p. 202)


En 2011 el Ministerio de Cultura digitalizó la edición Litoral de 1974 de Roma, peligro para caminantes y la ofreció en pdf (vale decir en facsímil) en un portal en el que, en principio, no se nos ocurriría buscar un libro: la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, o sea la revista Litoral en el mismo saco que los diarios de la prensa o publicaciones clandestinas como números del Mundo Obrero. Razón tenía el digitalizador. Roma, peligro para caminantes se publicó el Litoral, como revista, bajo ISSN (International Standard Serial Number, número internacional de publicaciones seriadas: revistas, periódicos, etc.) y no, como libro, con ISBN (International Standard Book Number). Lo cual que, gracias al ISSN, la obra escapa al dominio de los titulares del copyright de Alberti, entre María Asunción Mateo, última viuda del poeta, y su hija Aitana Alberti León. Con ayuda de la Wiki, recordemos que el ISBN fue creado en el Reino Unido en 1966 por las librerías y papelerías W. H. Smith y adoptado como estándar internacional (ISO 2108) en 1970. eLTeNDeDeRo debe el curioso hallazgo de Roma, peligro para caminantes a una consulta casual de nuestro amigo el fotógrafo Aitor Lara. Va por él y para todos ustedes Roma, peligro para caminantes (Litoral, Málaga, 1974) con otros enlaces de su interés.

–Introducción de Ester Hernández Palacios Mirón

–Artículo de Cristina Rocha

–Página del Ies Vallecas, con algunos poemas, fotos e ilustraciones

Cronología de Rafael Alberti en Cervantes Virtual

¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora? (1953) cantada por Aguaviva (1975)

Crónica de una descarga anunciada (cómo se hace)


crónica de una descarga anunciada (Roma, peligro para caminantes)

Rafael-Alberti-en trianarts
Rafael Alberti, Roma, peligro para caminantes (1968)

CRÓNICA DE UNA DESCARGA ANUNCIADA

  1. Buscamos en Google “roma peligro para caminantes” con o sin “rafael alberti” [paso 0]0Entre los primeros resultados aparece mcu.es. Pinchamos ahí.

  2. Aparecen en pantalla los pasos 1 a 4

    y ahí pasamos de la pestaña resultados, a la pestaña acciones, 5. 5Hemos llegado al final: “Obra completa en PDF”. La descarga es nuestra.


Lo cual se dice por aquello de enseñar a pescar a quien no sabe, y por no darles el pez ya pescado.


  1. Si, de todas formas, lo que quieren sus señorías es leer a Alberti sin más preámbulos, pinchen aquí y el pdf, el facsímil, es suyo.

PDF son las siglas de Portable Document Format, Formato de Documento Portátil, desarrollado por Adobe Systems y lanzado como estándar abierto el 1 de julio de 2008. Los archivos PDF no pierden nunca el formato por lo que pueden considerarse los facsímiles modernos de la era digital. La palabra facsímil viene del latín fac, haz, 2ª singular del imperfecto de facĕre, hacer, y simĭle, semejante, y el Diccionario la define como una perfecta imitación o reproducción de una firma, de un escrito, de un dibujo, de un impreso, etc. Familia léxica es fax. Una edición facsímil y de un poeta pintor como Alberti es un verdadero lujo. Que lo disfruten.

¡Y UN JAMÓN!

Trigueros San Antonio Abad

¡Y UN JAMÓN!
¿En qué se parecen la Cabalgata de Reyes Magos de Sevilla,
la Generación del 27
y el San Antonio Abad de Trigueros?

En diciembre de 1927, cuando la reunión que dio nombre a la Generación del 27, las sesiones no se pudieron celebrar en la sede del Ateneo en calle Sierpes porque estaba tomada por los preparativos de la inminente Cabalgata de Reyes Magos, que el Ateneo y Sociedad de Excursiones de Sevilla (fundado en 1887) organizaba desde 1918. Aquel año 1927 era fecha del tercer centenario de la muerte de Góngora y, con ese motivo, los días 16 y 17 de diciembre se congregaría en Sevilla la vanguardia poética española, así que las reuniones tuvieron que trasladarse hasta la Sociedad Económica de Amigos del País, en calle Rioja. En la foto, inmortalizada por Serrano (otros hubiéramos creído por Pepín Bello, el fotógrafo del 27), aparecen por primera vez reunidos Rafael Alberti, Federico García Lorca, Jorge Guillén, José Bergamín, Dámaso Alonso y Gerardo Diego, con Juan Chabás y Mauricio Bacarisse. No salen, pero asisten, Pepín Bello, Luis Cernuda, Pedro Salinas y el torero Sánchez Mejías, que fue al final el que pagaba las copas, más un largo etcétera del cotarro poético local que pueden ver en la página que el Ateneo dedica a la reunión. Hoy, día 5 de enero, es buena ocasión para establecer la paradoja entre dos extremos: la vanguardia ateneísta, que alentó el homenaje a Góngora, comparada con la rancia Cabalgata de Reyes, que esta noche dejará la ciudad perdida de caramelos y algún que otro ojo con desprendimiento de retina. Alberto Máximo Pérez Calero, actual presidente, deja colgada en la página del Ateneo la siguiente perla o discurso diocesano [Dios es sano]: La Cabalgata, de marcado carácter social, forma parte de la intrahistoria de una ciudad de fuertes convicciones religiosas, a las que gusta exteriorizar mediante manifestaciones artísticas populares. El sentido unívoco del mensaje evangélico con la Cabalgata le confiere a ésta su inalterabilidad, lo que se traduce en una inmutable iconología, pese a la natural evolución. Leído lo cual, Freddie Bartholomew, embutido en su macferlán pero sin la lupa de Sherlock Holmes, comprende lo que leyó en Tinta de calamar sobre la dichosa Cabalgata: es tan marcadamente sexista y clasista, que se entiende que desde las carrozas no hagan más que tirar y tirar caramelos: es la mejor forma de humillar al público y que el público, mientras se agacha a coger caramelos, no vea lo horrorosa que es. Los kilos de caramelos recogidos darán para la reventa o para matar el gusanillo las noches de fogata que vendrán a la intemperie. Y si preguntas a los pobres qué han visto de la Cabalgata te dirán que el suelo y los zapatos de la gente. A todo esto, el Ayuntamiento, ahora socialista, poniéndole dineros, policías y servicios de limpieza para desencostrar las calles del melote pegajoso y machacado. Por algo, en otras Cabalgatas los caramelos no los tiran: se dan en mano. Tome nota también el noble pueblo de Trigueros (Huelva), que sigue presumiendo de tirar comida desde los balcones de las casas bien, a los pobres que abajo esperan que les caiga algo de provecho. De donde vendrá el dicho de la España del hambre: ¡Y un jamón!

La foto del 27

Gen27

LA FOTO DEL 27

Mete la placa el fotógrafo Pepín Bello.
No sabemos si Pepín mandó decir whisky,
patata patata o mirar al pajarito.
Por dentro irán la vejiga, el bicarbonato
y la resaca. A ver si esto no tarda mucho.
Atento al flash, Gerardo Diego, que perfila
su soneto a la Giralda y sigue fichando
a cualquier pluma que se mueva, mis poetas,
que Dios me perdone, la mitad mariquitas.
Lorca, que va como preso, lo lleva Alberti.
Bergamín reza. Otros posan como con miedo
a un libre directo a las pelotas. En fin,
procuren no cerrar los ojos. Nunca foto
irá, fue ya, al libro de texto tan derecha.

Historias de la literatura

La foto la hizo en realidad el fotógrafo Serrano, no Pepín Bello, quien sí realizó la mayoría de fotos que se conservan de la Generación del 27. Dar protagonismo en ésta a Pepín no es nada más que una forma de redondear la historia. Él mereció hacer la foto porque iba siempre a todas partes con su cámara.