las sevillanas, esta es la historia.

Filo de la Fuente & Daniel Lebrato Feria de Abril 2003

En casa sonaban marchas procesionales según la Orquesta Sinfónica de Sevilla, dirigida para la ocasión por Vjekoslav Sutej, o según la Banda Municipal con Esta es la historia, recuperación de marchas antiguas obra de Francisco Javier Gutiérrez. El caso es que mi amigo el melómano dudaba que estuviéramos oyendo música de Semana Santa. No le faltaba razón. Las agrupaciones musicales que procesionan cargan viento y percusión. Orquesta y Banda incorporaban violines, contrabajo, piano y hasta coros.

Lo mismo podría decirse del género sevillanas: es sevillana lo que se realiza como sevillana, se use o no en Feria o Rocío. Vender la sevillana como palo flamenco, o gitano andaluz, es atrevido. La sevillana es folclore que viene de Castilla [1]. Esta es su historia:

En el camino hacia el sur, la jota troncal, que se baila a saltos y culmina de espaldas, se edulcoró y pisó el suelo, y se hizo galante. Por Castilla, jota y seguidilla y, por Sevilla, sevillanas, en plural: ya son cuatro. Cada sevillana se remata: ella, hacia atrás con los brazos muy abiertos; él, que la recoge. Por amor al abrazo, prescindió de los palillos [2]. [3]

En el camino al Rocío (sin tablao y con polvo de las arenas) la sevillana se ralentiza y culmina la sexualización que inició en los tablaos de Feria [4]. Hasta que esa sevillana lenta y sola (la primera de las cuatro, aunque no siempre) prescinde del baile y se hace honda o saeta cuando se canta en ronda ante la hoguera o se le reza a un simpecao.

Mis Sevillanas, esta es la historia es antología personal y suma de raras o escondidas, difíciles de escuchar en los circuitos habituales. Luego están las que se dicen sevillanas porque artista o intérprete lo dice. No he hecho más que teclear en buscadores “sevillanas”, y ver qué sale. Esta es la historia:

Página de la Junta de Andalucía sobre la sevillana

Sevillanas Selección de Daniel Lebrato (lista en Spotify) [5]

[1] Pues ¿quién, sin garganta honda, se arrancaría por sevillanas?

[2] Las castañuelas quedaron para las boleras, ajotadas y de salón.

[3] Al margen de la línea Sevilla-El Rocío, quedan las corraleras de Lebrija, en cuanto llega mayo. Con los avíos de casa y con lo que sobró de navidad, se monta el jaleo: la pandereta, el almirez, los cubiertos y la botella de anís del Mono:

–Maridos y guitarras -dirían las abuelas-, ¿para qué os queremos?

[4]a) En las casetas, las mujeres llevan la voz cantante: ellas se saben las letras y jalean sin parar y bailan hasta reventar, pero la guitarrita la toca un varón. Una mujer despacha mil sevillanas sin importarle la cuenta; hay varones que se echan una sevillana y ya se creen, vanidosos, que han partido el tablao, y algunos hasta bailan su sevillana ¡dando pases de capote a la mujer! 4b) El modo de comportarse en las casetas reproduce el de los bares: las mujeres, sentadas, y, en la trastienda, lo masculino varón es el lenguaje de esta ronda es mía. Esta fobia social a ir a escote o a echar cuentas debe venir de antiguas costumbres tocadas por la esplendidez del señorito. Pero todo es relativo y en el redondeo se espera que todos saquen la cartera por igual. En Feria las rondas no se pagan en euros sino en casetas: yo te invito en mi caseta porque tú me invitas en la tuya. Puede ser algo que descoloque al sin caseta.

[5] [eLTeNDeDeRo] (1) La Feria de sábado a sábado (2) Feria y libertad (3) La fiesta según Sevilla (4) De la fiesta según Sevilla, a la fiesta según el Vaticano.


/ a Filo de la Fuente /


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