Etiqueta: globalización

ojalá.

No es Cinton quien pierde, es Obama. Nada más que por ver cómo meten en proceso a toda una gestión responsable de asuntos gravísimos (los correos de Clinton son lo de menos); estamos hablando de quienes infestaron el mundo de yihadismo, de Estado Islámico, de Siria, de Turquía, de refugiados, de problemas de acogida, de más Israel y de más Arabia Saudita con una Onu sí boana; nada más que por eso, el tontaina Trump (incluso por lo mal que lo haga: a ver si así espabila la modorra opinión pública occidental), no es que merezca la pena: es para que no nos dé pena. Es la hora del resto del mundo, bloques Rusia, China, Palestina, India, Filipinas, América Latina, mundo árabe laico y no tapadista.

Ojalá el Tribunal de la Haya juzgue a Obama y Clinton por su política exterior y quiten a Obama el nóbel de la paz.

España Expaña

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Daniel Lebrato se quita el cráneo (Foto LeMonge)

Al pelma de Unamuno
España le dolía
como a quien duele el hígado.
Machado la vio doble
sin ir al oftalmólogo.
Franco, una grande y libre;
igual, la Transición.
Y así nos luce el pelo.
Cuarenta años más tarde
‑tan muerta la República
como murió don Guido‑,
¿de qué nos sirve España
si no nos sirve Europa
la Otan ni la Onu
ni el amiguito yanqui
que viaja con nosotros
y cuida del recreo?
¿España? Es un estado
de ánimo o, si acaso,
pasen por ventanilla
‑del Bienestar, te dicen‑
o vuelva usted mañana;
la marca que se montan
política y Hacienda,
la prensa y la cultura:
¿Cataluña?, ¿los toros?,
¿ganó el PP?, ¿el Psoe?
¡Uy, qué drama tan drama!
Si hubiera unas cabezas
sensatas y sensibles
en las comunidades
del sitio que vivimos
y hubiera unas Naciones
Unidas de verdad
y atentas a lo único
que importa, espacio y tiempo,
la Tierra, el ser humano.
¿Mi patria?, el pasaporte,
la casa donde vivo
y pago mis impuestos,
patriota, no, ni apátrida
tampoco: ciudadano
de la aldea global,
o sea, de este mundo.

Expaña

Al pelma de Unamuno
España le dolía.
Machado la vio doble:
las dos Españas. Franco,
solo una, grande y libre,
y, así, la Transición
(eso sí que nos duele).
Cuarenta años más tarde,
me den buenas cabezas
al frente de mi barrio
y al mando de la Onu
y un pasaporte único
(de acuerdo, aprenderé
inglés, no el esperanto).
Y España quede en liga
que sigan quienes gusten
del fútbol y los toros
o en que quedó don Guido
(la patria que hoy retratan
política y cultura).
Lo cual ni don Antonio
ni don Miguel dijeron,
fue Adolfo Marsillach:
–Yo me bajo en la próxima,
¿y usted?

El tema España está muerto. Hacia la aldea global se viaja por carreteras que ninguna es nacional. Vamos a un poder mundial que funcione y a un poder local que atienda y satisfaga. Cada persona firmará un acuerdo (comercial) con su entorno con arreglo a impuestos pagados : prestaciones recibidas. Conceptos como Estados Unidos, España, Cataluña, frontera, euro, subvención (a la familia, a la cultura), oenegés, todo eso pasará. Cuando el Estado del Bienestar (esa religión) desaparezca y cada quien se haga cargo de su vida y de las vidas a su cargo. Esta tesis -que puede parecer cruel- triunfará porque en ella coincide el liberalismo capitalista con la primera fase del socialismo, que será de cada cual según sus posibilidades hacia a cada cual según su necesidad. El Bienestar ha creado falsas necesidades en una población privilegiada, culturizada y reacia, cuando no reaccionaria.

España como tema

El tema España está muerto. La pragmática de la aldea global apunta en dos direcciones y ninguna es nacional. La ciudadanía requiere un poder mundial que funcione y un poder local que atienda y satisfaga. Cada persona firmará un acuerdo (comercial) con su entorno con arreglo a impuestos pagados : prestaciones recibidas. Conceptos como Estados Unidos, España, Cataluña, frontera, euro, subvención (a la familia, a la cultura), oenegés, todo eso pasará. Cuando el Estado del Bienestar (esa religión) desaparezca y cada quien se haga responsable de su vida y de las vidas a su cargo.

Esta tesis -cruel- triunfará porque en ella coincide el liberalismo capitalista con la primera fase del socialismo científico, que será: “de cada cual según sus posibilidades” hacia “a cada cual según su necesidad”. El Bienestar, lo malo que tiene, son las falsas necesidades que ha creado en una población privilegiada, malcriada, caprichosa, histéricamente culturizada y reaccionaria por definición.

güelfos y gibelinos

güelfos y gibelinos

lecciones del Saco de Roma 2

el emperador contra el papa | poder civil y poder religioso | hombre y dios | política y religión | saco de roma [1]

En los siglos 12 y 13 el Sacro Imperio Romano Germánico dio lugar a dos banderías, los güelfos, por la parte Sacro, y los gibelinos, por la parte Imperio. güelfo viene de Welfen, casa de Baviera, velfen, güelfo. gibelino, del castillo de  Waiblingen, de la casa de Hohenstaufen o Staufen.

Antes del jacobino de la Revolución Francesa, gibelino tuvo que ser el primer insulto en ‑ino del bando reaccionario contra el bando progresista. Dirán ustedes: ¿un emperador, progresista? Desde nuestro siglo, sí. Sabemos que es más fácil hacer bajar de su silla a un emperador, que hacer bajar a un papa de su cátedra de San Pedro. Un hombre es rey por una gracia, un don, una concesión de Dios; y un hombre es papa porque está en línea con Dios. Emperadores y reyes han sido sustituidos con ventaja por presidentes o primeros ministros a mayor gloria de la humanidad. Papas, imanes y rabinos no solo no han sido sustituidos sino que están crecidos para vergüenza de los telediarios y de la humanidad.

[1] Se conoce como Saco (o saqueo) de Roma, sacco di Roma, a la toma de la ciudad y del Vaticano por tropas alemanas y españolas de Carlos V. Para escándalo de la cristiandad, un papa estuvo sitiado casi un mes, del 6 de mayo al 5 de junio de 1527. Carlos V era titular del Sacro Imperio Romano Germánico y el papa Clemente VII había cometido la deslealtad o la traición de aliarse con el rey francés Francisco I, con quien firmó la Liga de Cognac formada por Francia, el Papado, Milán, Venecia y Florencia.

El lunes 6 de mayo de 1527 las tropas imperiales entraron en la Basílica de San Pedro. El Papa huyó disfrazado bajo una capa morada por el pasadizo que conduce al castillo de Sant’Angelo, allí resistió. Las tropas de la Liga de Cognac llegaron en su ayuda el día 21 pero, vistas las fuerzas[1], se retiraron el 2 de junio. A Clemente VII no le quedó otra que rendirse, lo que hizo el miércoles 5 de junio. El Papa pagó en rescate la cesión de Parma, Piacenza y Módena, más 400 mil ducados al ejército imperial con el compromiso de no excomulgar a nadie participante.

lecciones del Saco de Roma

SACO DE ROMA
(1527)
el emperador contra el papa | poder civil y poder religioso | hombre y dios | política y religión

Se conoce como Saco (o saqueo) de Roma, sacco di Roma, a la toma de la ciudad y del Vaticano por tropas alemanas y españolas de Carlos V. Para escándalo de la cristiandad, un papa estuvo sitiado casi un mes, del 6 de mayo al 5 de junio de 1527. Carlos V era titular del Sacro Imperio Romano Germánico y el papa Clemente VII había cometido la deslealtad o la traición de aliarse con el rey francés Francisco I, con quien firmó la Liga de Cognac formada por Francia, el Papado, Milán, Venecia y Florencia.

El lunes 6 de mayo de 1527 las tropas imperiales entraron en la Basílica de San Pedro. El Papa huyó disfrazado bajo una capa morada por el pasadizo que conduce al castillo de Sant’Angelo, allí resistió. Las tropas de la Liga de Cognac llegaron en su ayuda el día 21 pero, vistas las fuerzas[1], se retiraron el 2 de junio. A Clemente VII no le quedó otra que rendirse, lo que hizo el miércoles 5 de junio. El Papa pagó en rescate la cesión de Parma, Piacenza y Módena, más 400 mil ducados al ejército imperial con el compromiso de no excomulgar a nadie participante.

En los siglos 12 y 13 el Sacro Imperio Romano Germánico dio lugar a dos banderías, los güelfos, por la parte Sacro, y los gibelinos, por la parte Imperio. güelfo viene de Welfen, casa de Baviera, velfen, güelfo. gibelino, del castillo de  Waiblingen, de la casa de Hohenstaufen o Staufen.

Antes del jacobino de la Revolución Francesa, gibelino tuvo que ser el primer insulto en ‑ino del bando reaccionario contra el bando progresista. Dirán ustedes: ¿un emperador, progresista? Desde nuestro siglo, sí. Sabemos que es más fácil hacer bajar de su silla a un emperador, que hacer bajar a un papa de su cátedra de San Pedro. Un hombre es rey por una gracia, un don, una concesión de Dios; y un hombre es papa porque está en línea con Dios. Emperadores y reyes han sido sustituidos con ventaja por presidentes o primeros ministros a mayor gloria de la humanidad. Papas, imanes y rabinos no solo no han sido sustituidos sino que están crecidos para vergüenza de los telediarios y de la humanidad.

[1] Y visto quizá el cognac que llevarían encima, anota al margen algún graciosillo. (Tachado en el original.)

no pasan los años

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no pasan los años

Por ti no pasan los años, dice ‑por halagarte‑ la gente que lleva tiempo sin verte. Por mí no pasan los años, puede ser. Crecí viendo a mi padre cómo tenía él miedo a perder el empleo y el sueldo que entraba en casa, y al final lo perdió como lo sigue perdiendo la gente. Crecí oyendo a políticos que decían hacerlo todo por el bien de los españoles y ‑oyendo ahora a Susana Díaz y a ilustres cromos del álbum de su partido‑ tengo la seguridad de que Franco no ha muerto. ¿Cayó el muro de Berlín? ¡No me lo creo! Estados Unidos sigue siendo el bueno y Rusia, el malo; Oriente Medio, el feo. Clint Eastwood continúa entre nosotros. Se sigue haciendo todo por un puñado de dólares y la muerte tiene un precio, eso sí, cada vez más barato. ¿De qué hablábamos cuando no hablábamos de Siria y de los refugiados? Cuándo no había populismos, ¿qué había? ¿Se podía vivir sin oenegés? Algo de alzhéimer tengo, eso es verdad, pero para mí que, para la humanidad y por el mundo, no han pasado los años.


Cervantes, Umberto Eco y Los girasoles ciegos

CERVANTES, UMBERTO ECO Y LOS GIRASOLES CIEGOS
–apuntes de historia y de literatura–

Las fechas de Umberto Eco recuerdan las de Cervantes. El 15, para publicar y el 16, para morir. En 2015 Eco publicó una novela que ‑a su edad‑ imaginó sería la última y la tituló Número cero, un poco testamento, un poco provocación y un poco ajuste de cuentas con los medios. En 2016 (con 84 cumplidos y a cuatrocientos años de la Segunda Parte del Quijote) Umberto Eco, el autor de Apocalípticos e integrados (1964) y de Apostillas a El nombre de la rosa (1985), se desintegra, se adentra en su apocalipsis, ya es mera apostilla. Había nacido la noche de reyes del 32. Alberto Méndez también pisa una fecha cervantina, el 5, y en 2005 (cuatrocientos años después de la Primera Parte del Quijote) ganó a título póstumo el Premio Nacional de Literatura por su cuarteto de relatos Los girasoles ciegos, publicado en febrero de 2004. El hombre murió el 30 de diciembre de ese año. Había nacido en Madrid en el 41. Umberto y Alberto, poderosos nombres germánicos, rimas consonantes; Alberto, como anagrama de Lebrato, inventor de una curiosa máquina UHT (siglas de Universal Historical Time o Tiempo Histórico Universal). Escribe Lebrato en Tinta de calamar (54, 60, 330): Las siglas UHT corresponden a ultra high temperature, ultrapasteurización o uperización, proceso térmico para obtener la esterilidad sin cambiar las propiedades de la leche. UHT es también un sencillo medidor del tiempo histórico universal para justificar, o no, nacionalismos, imperialismos, independencias y vindicaciones de autodeterminación, y para saber si la Historia, como la Tierra, se mueve. El UHT se relaciona con el Índice de Patriotismo (IP), que se obtiene tomando el número de años que una colonia y su metrópolis suman históricamente juntas y dividiendo esos años entre la distancia en kilómetros y el PIB en dólares que separan a la una de la otra. Cuando se trata de patriotismo regional o nacionalismo interior, el lugar de la metrópoli lo ocupa la capital, por ejemplo Madrid, y el lugar de la colonia lo ocupa la región, por ejemplo Cataluña. Estados Unidos abarata Puerto Rico, compra Puerto Rico a la baja[1]. Cataluña o País Vasco se venden caro, encarecen España. Y apostilla Lebrato: Umberto Eco y Alberto Méndez, los dos me enseñaron (y perdonadme si ya lo sabíais y me venís ahora con un merecido abuenashoras) dos lecturas de la guerra (los Girasoles, de la Guerra de España y Umberto Eco, de la Segunda Mundial): 1º) que la postguerra se planifica concienzudamente y 2º) que el estado de guerra, en tanto excepcional suspensión de los derechos civiles, puede hacer que una guerra no termine (por odio a la guerra y amor a la paz) sino que se prolongue hasta la aniquilación total del enemigo, drama de conciencia del capitán Alegría, del ejército de Franco, en el primer relato de Alberto Méndez. Contra lo cual, hay que seguir el optimismo marxista y creer que las cosas pueden cambiar, que la humanidad no se plantea problemas que no pueda resolver o que la humanidad solo se propone lo que puede alcanzar[2]. El pensamiento crítico (lo que en Marx eran los filósofos) puede y debe ofrecer a la gente de bien una referencia, un punto de partida, un año cero al que agarrarse, un punto de apoyo para mover el mundo. Año que proponemos sea 1945, a tan solo 71 años de aquí[3]. Los horrores de la guerra, de la bomba atómica y de los campos de exterminio tenían que ser lecciones suficientemente aprendidas. No existía Israel ni había estados islámicos. ¿Se imaginan? La humanidad tenía a su alcance el maridaje de la democracia política (tipo USA occidental) con la democracia social (tipo soviets rusos). La prensa del 45 informa de la constitución de la Onu (¡abre la muralla!) pero poco después, de la Otan (1949) y del Pacto de Varsovia (1955): la Guerra Fría (¡cierra la muralla!). ¿Qué reflejan, en lo personal, Alberto Méndez y, en lo geopolítico, Umberto Eco? Que, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, en los despachos de la maldad (vamos a decirlo así) ya se planificaba la Tercera (supongamos: Siria). Maldición eterna a quien manipula la Historia y a cabalgar, a cabalgar hasta enterrarlos en el mar.

[1] Inglaterra a Gibraltar, la misma cosa es. ¡Claro que los llanitos prefieren ser Reino Unido, país rico, antes que España, país más pobre!

[2] Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política, 1859.

[3] Fin de la guerra. 7 de mayo 45 para Europa: rendición de Alemania; 15 de agosto 45 para el resto: rendición de Japón. ¡Paz mundial!

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Yo estuve en el 11-S

Lazo de luto

YO ESTUVE EN EL ONCE ESE

Yo estuve en el once ese. Y usted y usted, si tiene la nacionalidad española, inglesa o estadounidense. Que yo no votara a José María Aznar para presidente de España no me desvincula del tipo que nos metió en la Guerra del Golfo. Los golfos eran, ya saben, Bush, Blair y Aznar (la BBA), aquellos que, cuando se desvelaron las patrañas de la guerra, aún salieron con este argumento que habrán oído muchas veces: “el mundo está mejor sin Sadam Husein”, respuesta de manual de autoayuda que no niega esta otra: “el mundo estaría mejor sin Bush, Blair y Aznar”, a los cuales no recuerdo que hayamos sentado en el banquillo de los acusados ni llevado al Tribunal de la Haya por crímenes contra la humanidad, ni recuerdo objetores de nacionalidad, yo, español, el primero. Cuando hoy, quince años después, monten el ceremonial de minutos de silencio, música funeral, flores, cera, globos al aire por cada una de las víctimas, no estaré en esos recuerdos de andar por patria y desearé solamente una cosa: que se mueran, que se mueran, que se mueran quienes, antes que los pilotos suicidas contra las Torres Gemelas, pilotaron el negocio de las armas y del petróleo. Maldición eterna.


Escrito en Tinta de calamar. Inglaterra, septiembre de 2002. Recordarán el caso Kelly. Asunto, invasión de Irak, Segunda Guerra del Golfo. El lunes 16 de septiembre, y por hacerle la cama a la invasión, la oficina de prensa del primer ministro Tony Blair había forzado una mentira oficial y supuestamente científica. Para atrapar, más que atraerse, a la opinión pública a favor de la guerra, manipularon de lo lindo. Sadam Husein, la bestia negra del imperio, tenía a Inglaterra a su alcance con armamento químico o biológico, y a tan solo 45 minutos desde el three, two, one, zero, fire, fuego. Y a tomar por saco la democracia. TdC, 67


ONCE ESE

11-S.
No es Nueva York.
No es Radio Nacional.
No es el mismo telediario en todas las cadenas.
No hay un mando a distancia.
No es una película de efectos especiales.
No es en blanco y negro.
No es el humo del puro de Edward G. Robinson ni el wínchester de nicotina que encendía la Flaca.
No son dos torres gemelas.
Ni dos aviones.
Nadie está saltando hacia la nada.
Ningún alcalde ha dicho que la patria del primer capitalismo del mundo está en peligro.
Ni españoles acudid a salvarla.
No cambia el paisaje ni el escenario de yo era un tonto, Alberti, y soy dos tontos.
Juan Ramón, Lorca, no es la ciudad sin sueño.
No son los marines.
No es Allende en su palacio de la Moneda.
Será Madrid, el 11 de marzo de 2004, y será Londres, el 7 de julio de 2005.


votantes, trabajadores y acogedores de refugiados

Refugiados (AI)

VOTANTES, TRABAJADORES Y ACOGEDORES DE REFUGIADOS
de uso en España

a un artículo que denunciaba:

 

–los políticos egoístas, irresponsables y sinvergüenzas[1]

–financiación ilegal[2]

–burbuja inmobiliaria no detectada ni denunciada[3]

–lo ancha que es la Ley de Partidos para permitir recabar fondos para ganar las elecciones4

–hasta la visita del Papa la han mercantilizado[4]

–La última Encuesta de Población Activa refleja etc.[5]

–la migración, eufemismo[6]

–para enmascarar una situación humanamente insoportable[7]

–millones y millones de seres humanos, huyendo despavoridos, dejando atrás sus familias, sus pertenencias y sus culturas8

–hemos hecho invisibles[8] una emigrante con el cadáver de su bebé en brazos[9]

–Los políticos nos devuelven la imagen de lo que nosotros somos[10].

[1] La pregunta es: ¿hay clase política del capitalismo generosa, responsable y con vergüenza?

[2] Toda financiación de la política (de la opinión pública traducible en votos) es inmoral aunque sea legal. Donaciones y recaudaciones aquí en España ilegales son legales en Estados Unidos. Bárcenas no sería allí un delincuente sino agente recaudador de fondos con derecho a comisión libre dentro de una economía de libre mercado. Y Urdangarín, un patrocinador del sello Casa Real, marca dentro de la marca España.

[3] Es propio del capitalismo el beneficio, la especulación a corto. No es propio del capitalismo planificar a medio y largo ni procurar el bien común. El capitalismo financiero, desde la Bolsa, es pura burbuja. Que una burbuja falle es parte del juego. Aparecen otras. También se ha pinchado la burbuja del petróleo.

[4] El papado es puro márquetin.

[5] Quien pide trabajo pide dependencia y el subempleo o el trabajo basura son parte de la oferta, ¿o no?

[6] Eufemismo es llamarle a la migración Sur Norte (a esa infinita disfunción mundial) regionalmente refugiados.

[7] Lo humanamente soportable sería que el primer mundo cediera por las buenas calidad de vida para dársela al segundo y tercer mundo y equilibrar rentas y niveles. En vez de eso ‑que sería fácil de hacer mediante una Conferencia Mundial semejante a la que se convoca para el Cambio Climático‑ se apela a la conciencia particular de individuos aislados a quienes podría decirse: quien clama contra el drama de los refugiados merecería que le metieran en casa a tres refugiados por causa: el niño o la niña más el padre y la madre para no romper unidades familiares; que acoja o adopte también a hermanos y abuelos para que sea cierto que quien viene no viene dejando atrás sus familias, sus pertenencias y sus culturas.

[8] ¿invisibles? Parece, al contrario, que los medios se han empeñado en que todos hablemos de lo visibles que son: al fondo la alianza de civilizaciones y la interesada defensa del islam bueno. Lo del bebé es anuncio de Acnur. Si no hubiera adultos que sufren no sufriría su infancia.

[9] De Siria vienen sabiendo inglés (la región es francófona) y exigentes de sus derechos (islam burkini). ¿Tiene algún mérito ser refugiado? como ¿tuvo algún mérito el exilio español? Veamos: gente con posibles para coger el avión o el barco (o la patera, de acuerdo, no digamos que la migración es cómoda ni falta de mafias aprovechadas). Pero drama, drama, en la Guerra de España, el de quien no pudo exiliarse y acabó encarcelado o fusilado, y drama, drama, el de quien no puede salir de Siria.

[10] Es de temer que también oenegés y buenismo o buenrollismo, caras de la cruz de la misma moneda.

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Considerando, que es gerundio, el olimpismo

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CONSIDERANDO, QUE ES GERUNDIO, EL OLIMPISMO

De todos los gerundios, el más potente es considerando. considerando (nombre masculino). Razón esencial que precede y sirve de apoyo a una sentencia, fallo, dictamen, etc., y que en documentos legales se exponen tras la palabra considerando. Ejemplos: antes de expresar un juicio, los juristas quieren leer los considerandos del fallo; periódicamente la prensa publica sentencias con considerandos parecidos. Hagamos un ejercicio de considerandos aplicados a lo que han sido los juegos olímpicos, de modo que la conclusión adopte la forma de una sentencia.

CONSIDERANDO EL OLIMPISMO
–lo público y lo privado en el deporte–

Considerando que en el deporte actual hay un circuito público de selecciones nacionales que consiste en defender los colores de un país o nación, cuya máxima representación son los campeonatos del mundo y las olimpiadas:

considerando que hay otro circuito privado de equipos o sociedades deportivas (NBA, Boca Juniors y River Plate)

y que nada hay de malo ni de raro ni de contrario al deporte o a los principios del liberalismo en que una nación pueda formar y llegar a tener, por deporte, más de un equipo o selección nacional[1];

considerando la fuga de cerebros (y cuerpos de) deportistas desde sus países pobres de origen, que han sido (y siguen siendo) colonias, hacia los países ricos, que han sido (y siguen siendo) metrópolis (Inglaterra, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, España), con la utilización nacionalista y política de medallas, himnos y banderas;

considerando casos de corrupción de Estado como el dopaje nacional en Rusia y el caso del comité olímpico de Irlanda comprometido en la reventa ilegal de entradas;

considerando que un equipo olímpico de atletas refugiados, dependiente de Acnur (Naciones Unidas), ya ha participado en Río 2016 y persigue seguir participando en Tokio 2020,

eLTeNDeDeRo propone la modificación del circuito olímpico de tal manera que deportistas compitan bajo la bandera única y común de Naciones Unidas. Está adscripción debería hacerse tanto en deportes individuales como en equipo. Lo cual no pondría fin a todos los aspectos negativos del deporte (alienación, sexismo, clasismo, culto al cuerpo, trata de cuerpos, extremismo de la afición, dopaje, riesgo inútil, márquetin, remuneración, comercialización y negocio) pero, al menos, nos aliviaría del hartazgo mediático y de la instrumentalización de Estado y sería un paso hacia la globalización al margen de fronteras, sistemas políticos e ideologías. Una única bandera hacia una única hinchada. Más y mejor espíritu olímpico o sea.

[1] La libre asociación se dio en España con las AMPAs (Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado), cuando se reconoció por ley que un colegio o instituto podría tener más de una asociación y que la asociación a ninguna de ellas era obligatoria. La pluriasociación se da en víctimas del terrorismo y en la libertad de contratación en sectores que permiten elegir, como en la telefonía móvil, cuyos clientes forman, a su manera, una indudable sociedad de consumidores de una marca determinada.

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Decid, hombres, el hombre

Titánic

DECID, HOMBRES, EL HOMBRE

A los hijos de corazón empedernido, les dirás:

Así dice el Señor. (Ezequiel 2:4)

Intelijencia, dame,

el nombre exacto de las cosas. (J.R.J.)

No duerme nadie por el cielo. (F.G.L.)

1.

No digáis las mujeres

y los niños primero

ni pongáis por delante

a mujeres y niños

como escudos humanos

en las redes sociales

y en los telediarios.

Decid, hombres, el nombre

exacto de las cosas:

hombre. ser racional.

frases la explotación

del hombre por, etcétera.

No se salva aquí nadie

sin que todos se salven.

2.

Mientras tenga misiles

apuntándole al mundo,

no digáis que qué bien

una woman al mando

en Estados Unidos.

Ni digáis que qué mal

lo que sufren los críos

y crías que nos miran

con ojos de campaña

o anuncio de oenegé.

Femenino y varón,

gigantesco y enano,

un hombre solo es todos

los hombres ‑dijo Borges‑.

3.

No habrá un niño que sufra

cuando no sufra el padre

ni mujeres al frente

cuando el frente no exista.

Sin armas, sin soldados,

sin guerras, no habría infancia

ni adultos ni países

jodidos o jodiéndonos.

(Tampoco esta dudosa

prosía que ahora escribo.)

Decid, hombres, el hombre

‑los hombres también lloran‑.

Moved su corazón

y el vuestro empedernido.


 

¡Están locos estos romanos!

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¡ESTÁN LOCOS ESTOS ROMANOS!
–Obélix, presidente–

¡Están locos estos romanos!, dice Obélix en su viñeta. Donde romanos, cristianos, modernos, contemporáneos, los propios galos. La globalización iguala y asimila.

Un joven alemán educado fue a cagar al campo y por no dejar más huella que la precisa quemó el papel higiénico y provocó sin querer un incendio de mil pares (donde pares: 1 bombero muerto, 2.500 personas evacuadas, 4.000 hectáreas ardidas).

Decenas de jóvenes franceses bien educados acudieron a un joyeux anniversaire y trece murieron en el incendio que originó el arder las velas al cumpleaños feliz o japi verdi tuyú.

Cinco monitoras educadísimas, también alemanas, convocaron al joven personal bajo su mando a participar en una divertida dispersión multitudinaria (flashmob) que fue percibida como un ataque terrorista donde nadie quería ni oír hablar de Niza.

Una mujer educada y orgullosa madre colgó una foto de su hija de pocos años fotografiada en bañador y al borde de una piscina. Días después la niña apareció en una página de pornografía infantil. La mujer participaba en un reto de maternidad o Motherhood Challenge, donde unas madres presumen con imágenes de sus hijos[1]. Sin ser lo mismo, se puede decir que la madre española la cagó igual que la cagó el joven alemán.

Si a este desfile de romanos añadimos inmigrados o islámicos o nisesabe que últimamente adoptan formas de demencia occidental (“¡Soy alemán, nací aquí!”, dijo el que mató a nueve personas en Múnich), vota por Obélix para presidente del mundo.

el alemán que se limpió el culo

trece muertos en Rouen

pánico en Platja d’Aro

la mujer que le hizo una foto a su hija en la piscina

el tirador de Múnich

[1] Muchos países debaten endurecer las leyes con el fin de proteger la privacidad infantil. Francia es el modelo de referencia con multa de más de 50 mil euros o un año de prisión, ley que puede aplicarse retroactivamente e incluso los hijos podrían demandar a sus padres. Facebook también ha tomado cartas en el asunto. Las recomendaciones de Facebook se encuentran aquí y en la opción de Ajustes, donde podrás elegir quién tiene acceso a tus fotos y mensajes.

 

The Power

Antonio Delgado Cabeza

THE POWER

por

Antonio Delgado Cabeza

Cada vez que oigo que los pobres o el tercer mundo lo que necesitan es educación para salir del desgraciado estatus que ocupan, me echo a temblar, me pongo de mala leche o me pongo a escribir sobre mi tema más recurrente y manido después de cuarenta años de profesional de la enseñanza. Dicho así, en tono paternalista, de misionero salvador -hoy, ONG-, esta frase lapidaria es de las más reaccionarias y demagogas que se pueden decir a la hora de querer solucionar algo. Más bien esta sentencia se utiliza para que nada cambie, para que todo continúe igual. Más sentido tendría cuestionarse qué tipo de educación hay que darle a los pobres para que aprendan a dejar de serlo.

Si hay alguien que sepa, maneje y controle el extraordinario poder de la educación es el sistema social que la Humanidad ha engendrado a lo largo de milenios de evolución y, concretamente, la minoría que maneja el cotarro, el poder fáctico. Éste impone la educación que le interesa para perpetuar el orden establecido: militarista, castrante, artificial y clasista, diseñada exprofeso a imagen y semejanza de las necesidades de un sistema productivo que precisa individuos adocenados, egoístas y sumisos para regenerarse.

militarista porque la idea de sentar durante horas y horas al alumnado entre cuatro paredes para adiestrarlo, procede del ejército del siglo 18. Los mandos ponían mucho interés en que los soldados aprendieran que las bombas debían de caer sobre el enemigo y no sobre ellos y les hacían repetir mil veces la teoría. Este modelo viene de perlas a los ideólogos de la Revolución Industrial que, como el ejército, necesita una mano de obra obediente y gregaria. La jerarquización castrense, el ordeno y mando militar, también se copian.

castrante en la medida que elimina, anula o encorseta la creatividad innata en los seres humanos. Todos nacemos artistas, decía Picasso, lo difícil es conservar de adulto este don natural. Se contempla el éxito académico desde el punto de vista de una competitividad inhumana que acumula registros y datos ya conocidos, donde la creación, la investigación, la innovación, la intuición o la improvisación, sencillamente, no existen. Eso explica muchos de los fracasos, complejos y frustraciones que padecemos.

artificial porque está huera de contenidos auténticos que tengan que ver con los intereses vitales de las personas. Las asignaturas son todavía tomistas y ninguna profundiza o desarrolla un plan para aprender a vivir, a amar, a relacionarse mejor con los demás o encontrarle sentido a la existencia. Nuestros pequeños acumulan contenidos y más contenidos que les son ajenos a base de infinitas repeticiones memorísticas que han quedado obsoletas en un mundo computarizado.

clasista porque en una sociedad en la que la igualdad de oportunidades sigue siendo una utopía -recogida en las constituciones democráticas como eufemismo decorativo-, las élites llevan siempre las de ganar y no se vislumbra ningún síntoma de que este axioma vaya a cambiar, al revés, los ricos son cada día más ricos y los pobres más pobres. La inercia del propio sistema no va a querer nunca tirar piedras en su propio tejado, repartiendo un día sus riquezas alegremente. Y esto nos condena a una sociedad clasista en la que la clase alta necesita de una clase media y otra baja para eternizarse en el poder.

La escuela es la institución ideada para que esta cadena de producción funcione y los maestros y las maestras somos los actores que la ponemos en marcha. No es casualidad que magisterio sea la carrera universitaria con menos nivel, la más facilita. La formación con la que salimos los docentes es patética, pero no hace falta más. Nada mejor que profesorado dócil, mediocre y gris para formar personas dóciles, mediocres y grises. Si alguien autodidacta logra poner en marcha experiencias librepensadoras y progresistas, el sistema no tiene pudor en darle premios y medallas, sabedor de que son islas inofensivas, excepciones que cumplen la regla, ejemplos a no seguir por una mayoría que no siente por su profesión más compromiso que el que conlleva un simple intercambio mercantil.

Sucede lo mismo con las cátedras de pedagogía que no paran de marear la perdiz ingeniando nuevas recetas, fórmulas y métodos didácticos que parcheen los desastrosos resultados de los informes Pisa y otros similares que, por supuesto, forman parte de esta gran farsa en la que continuamente se quiere hacer ver que cambia todo para que todo siga igual. Puro teatro. La perdiz no hay que marearla: hay que cambiarla.

Llegados aquí hay que preguntarse cuál es la alternativa a la educación oficial. Decía Serrat que nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Los yoguis decimos que lo que es, es, y esta aceptación de la realidad incluye la comprensión de los posibles remedios o salidas y nuestra felicidad. Tengo que recurrir otra vez, inevitablemente, al infinito poder revolucionario de la decisión personal de tomar conciencia de quiénes somos y a qué hemos venido, de abandonar la enajenación mental en la que vivimos, de responsabilizarnos conscientemente de nuestros actos, de adoptar una concepción holística del Universo y de la existencia que provoque nuevas sinergias que posibiliten nuevas relaciones y nuevos acontecimientos.

Perdidas las esperanzas en las grandes revoluciones, elegir voluntariamente esta transformación es la única forma de superar los estragos producidos por la educación tradicional. No es fácil, lo sabemos, pues tenemos arraigados en todos los rincones de nuestro cerebro hábitos, maneras y costumbres de nuestros ancestros remotos y próximos que dificultan la reeducación de nuestra mente. Pero es el camino hacia la liberalización. Poquito a poco, hoy tú, mañana yo, pasado nosotros. Hasta que la Humanidad sea libre y feliz que es a lo que hemos venido a este maravilloso planeta. [Antonio Delgado THE POWER. 25/07/16.]

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Tenemos tres problemas

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TRES PROBLEMAS, TRES SOLUCIONES
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–Lectura de un viaje apresurado Dallas ‑ Niza ‑ Estambul–

Dejémonos de velitas a los caídos con qué buena nuestra democracia y nuestro modo de vida. Basta de ¡no pasarán! Si no se hace algo a nivel supersónico, pasarán, ¡vaya, si pasarán! Tenemos tres problemas: político (o de nuestro país), religioso (o de nuestra religión ambiente) y otro de enfoque personal (que está en cada uno empezar a cambiar). Abróchense el cinturón, porque empezamos.

Tenemos un problema político, fruto podrido de un pasado colonial con un presente de violencia y contraviolencia. La raíz está en el Estado de Israel (1948), no en Siria, Irak o Afganistán. Quienes proponen la creación de un Estado palestino están proponiendo la continuación de un mundo dividido a gusto de las potencias que seguirían lucrándose de la venta de armas a unos y otros. A eso, añadan las subdivisiones del bando Israel (EEUU, UE, Otan, Japón; Rusia, China) y del bando Palestina (saudíes, chiíes, sunitas, Estado Islámico y lo que venga). Las metrópolis han dejado el mundo en estado de máxima irritación y nosotros, habitantes del primer mundo, somos parte del problema.

Tenemos un problema religioso. La ponderación de las iglesias y su elevación a la categoría de cultura, civilización o costumbre (en vez de prácticas a extinguir, como el maltrato animal) ha entronizado a clérigos y creyentes (orgullo mi Rocío, orgullo Papa, orgullo Islam) que encima añaden una división irracional, hasta la inmolación, en nombre de un dios que nadie ha visto, como si fueran pocas las diferencias que sí se ven de sexo, raza, herencia y condición.

Tenemos un problema personal. En mí, en mi adeene o en mis circunstancias, están Cristóbal Colón, los Reyes Católicos, la Inquisición, las colonias americanas, Aznar el de las Azores y Rajoy el de las víctimas del terrorismo. ¿Puedo pedir a nacidos en otras partes que no arrastren consigo su historia en las antípodas de la mía? ¿Tan soberbio soy que, de verdad, creo que es un problema de integración? ¿Tan arrogante, como para creer que el segundo y el tercer mundo se tienen que integrar en mi mundo y no yo, en el suyo? En ninguno de los dos. A grandes problemas, grandes soluciones:

Una solución planetaria vía asunción de responsabilidades políticas, lo que debe y puede hacerse mediante una Conferencia Mundial de las Naciones Unidas (neutralizado el Consejo de Seguridad); conferencia igual a la que se hace para prevenir el cambio climático: por la real (y no aparente) descolonización. Por la paz, la justicia y el desarme mundiales. Por una única y universal carta de ciudadanía para todos los hombres y mujeres por encima del actual mapa de Estados y fronteras.

Una redefinición de la religión hacia la progresiva, reflexionada y pacífica extinción de los signos externos religiosos como marcas distintivas de personas, colectivos o naciones. No podemos anular la diferencia de razas pero sí imaginar un paisaje humano sin cruces en el cuello, sin sotanas y sin mujeres tapadas, una ciudadanía del mundo que no delate lo que cada uno es o piensa.

Una asunción de responsabilidades personales que anule la salvación individual por la caridad o la solidaridad y el seguir haciéndonos pasar por buenos. Extinción de las oenegés y su sustitución por organismos estatales y supraestatales de filantropía pública universal.

Las respuestas tipo bienvenidos refugiados o velita de cera a los caídos no son de una ética superior a la del Gobierno de turno que, cuando le toca el terrorismo, no hace más que seguir girando sobre sí mismo, es decir armado, armándose y armándola.

Dejémonos de gestos consoladores con qué buena nuestra democracia y nuestro modo de vida. Basta de ¡no pasará! Si no se hace algo a nivel planetario, pasará y pasarán. Con tanques, tráiler o en bicicleta, mañana, en el telediario.

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Los de arriba y los de abajo

ANIMATION Carril Caballo

LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJO
O en qué se parecen negros, tapadas, prostitutas, mariquitas y bicicletas–

Los de arriba y los de abajo, artículo de Paco Huelva, es (antes que Borges, Mariano Azuela y su novela Los de abajo, 1916, y antes que fábula en eLTeNDeDeRo) una categorización poética de Bertolt Brecht (1898‑1956): Para los de arriba hablar de comida es bajo, y se comprende porque ya han comido. Cuando los de arriba hablan de paz, los de abajo debemos prepararnos tiempos de guerra. (Trianarts y Google Sites).

Siendo los de abajo quienes viven perjudicados por un sistema (hombres y mujeres que vivirían mejor si el sistema cambiara) y siendo los de arriba quienes viven bien o magníficamente, los conflictos se han expresado a través de partidos o sindicatos de clase, luchas que se cruzaron con las tensiones y disputas de unos Estados con otros, guerras como las Mundiales con sus rebotes, las Revoluciones Rusa y China, efectos secundarios de conflictos vividos por la tropa ‑la que pasaba hambre y moría en las trincheras‑ como guerras patrióticas nacionales. Después de la Segunda Guerra Mundial y, visto que con la bomba atómica el negocio de la venta de armas se podía venir abajo, fue la época de guerras de inteligencia, estados de ánimo dirigidos por servicios secretos que han demostrado ser bien poco inteligentes: qué mala era Soviética, qué buena la Guerra Fría y qué catarsis la caída del Muro de Berlín. Los adivinos no adivinaron Al Qaeda, Torres Gemelas, Irak, Afganistán.

Las luchas de clase (batallas parciales dentro de un proceso natural que es la lucha de clases, en singular) se movían por un motivo sindical concreto, fueron pulsos, pugnas sectoriales por una reivindicación determinada: menos jornada, mayor salario o defensa del puesto de trabajo, lo que vimos en películas como Full Monty (1997) o Billy Elliot (2000). Ocurrió que a base de algunos logros sectoriales, los de abajo dejaron de sentirse los de abajo (proletariado o clase obrera). Ejemplo son los sindicatos de controladores, pilotos o conductores de trenes, asociaciones de élite cuya fuerza es la insolidaridad y el chantaje para paralizar un país. Succionados los sindicatos por la socialdemocracia (en España, Comisiones Obreras; por parte del Psoe a través de la Ugt), se vaciaron los partidos y se llenaron las oenegés y fue la hora de las causas humanitarias más o menos ‘perdidas’. Y dijo una: yo apostaba por el feminismo, y otro, por la ecología, el animalismo, la homosexualidad, los refugiados o las bicicletas. Parafraseando a Bertolt Brecht, cuando los de abajo piensan cada uno en lo suyo (contra los coches, contra las corridas de toros o contra el cambio climático), los de arriba piensan en todo y se frotan las manos (ITTP).

Viene esto a cuento de la reivindicación del Carril bici, ¡ya!, que no podía traer nada bueno. Porque antes de pensar o reivindicar el carril, había que pensar la ciudad y la ciudad dentro de un sistema (el Estado del Bienestar con sus etcéteras, como la crisis) que no se cuestionaba. Y lo que fue la bici, un vehículo en vías de redefinición (marginado, no, habiendo Tour, mountains bikes y bicicletas para el verano), pasó a orgullo‑bici, orgullo comparable al black power o al orgullo gay: lo negro se retitula afroamericano, lo homosexual se confunde con tacones y uñas pintadas y el feminismo, con tapadas islámicas o sindicación de las putas. Lo que en su siglo se criticó como la degradante y degradada mujer objeto (vista por ojos críticos con el sistema capitalista) se mira hoy por un caleidoscopio de múltiples imágenes de cuerpos objeto, ya sin crítica al capitalismo. Y lo que fue la prevalencia de automovilistas depredadores de la ciudad ha pasado a ser lo mismo pero en usuarios y asociaciones ciclistas que, en nombre de la visibilidad, han hecho de las modestas bicicletas de los de abajo vehículos objeto (su fetichismo: esa gente que no aparca jamás su bici y como mascota la lleva donde quiera que vaya dando el coñazo en todas partes) con los mismos defectos de arrogancia, prepotencia y ánimo de exclusividad que conductores de coches. Lo malo es que carril‑carril se construyó bien poco, y el carril de las pegatinas quedó en aceras bici o itinerarios recomendados. Les pasa por mirar el espejismo de Ámsterdam o Berlín sin pensar lo que de verdad se merecían las personas y necesitaban las ciudades, el mundo. Dios les conserve la vista. Los de arriba se frotan las manos.

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GLOBALIZACIÓN

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GLOBALIZACIÓN

La buena gente se debate o se escandaliza ante la globalización. Globalizados estamos y en global captamos el mundo. Lo que se discute y está en juego es quiénes llevan el mando de un universo único y el mismo. Las viejas revoluciones, de clase, serán en adelante vehiculizadas a través de las redes sociales. El gran ojo panóptico de Dios es el ojo de Google. Él nos ve y tendremos que mentalizarnos para salir bien en la foto. Porque negarse a la globalidad, desde la aldea, es negar que la Tierra es redonda y se mueve.

Como sujetos de un espacio y de un tiempo global, no solo las fronteras están caducas: también nosotros y los hábitos con que contemporizamos, se llamen toros, procesiones, comuniones o velo islámico. Para que aflore lo nuevo y sin traumas, los conceptos de cultura, costumbre, civilización, Occidente o democracia deben ser destruidos. Las clases intelectuales y sus oficios de periodista, escritor, filósofo, profesor, poeta, tienen todo que demostrar aquí. No sean ‑como en general están siendo‑ factores de conservación, marionetas movidas por los hilos del poder.


enlaces: los creyentes, la aldea global


PATRIA Y FRASES HECHAS EN LA ALDEA GLOBAL

28-F según Rafa Iglesias
Andalucía vista por Rafa Iglesias

PATRIA Y FRASES HECHAS EN LA ALDEA GLOBAL

Se llama frase hecha la que el hablante no puede modificar. Ocurre con refranes, aforismos o citas literales y con giros o locuciones del tipo doblar esquinas o poner el grito en el cielo. Un inglés juega la música, mientras que un español la toca. A propósito del Día de Andalucía (28‑F), sostiene eLTeNDeDeRo que la patria está donde uno paga sus impuestos, enunciado que aspira (aunque no lo es) a frase hecha. Y un lector propone esta otra frase: uno es de donde vive. Dicho lo cual, primero, se nace o se pace y, luego, somos o estamos. Decir la patria está descarta que la patria sea y, a su manera, niega todo esencialismo a sentimientos patrióticos o nacionalistas. Uno es nada por haber nacido en una u otra geografía. Uno es todo por la clase social, el sexo, la raza y por el grupo privilegiado o perjudicado al que pertenezca. Determinismo puro. Nacer en un país en guerra o en reivindicación permanente (Siria, Palestina) se remedia si la familia tiene dinero y está socialmente aceptada o pertenece al grupo ganador, y es peor nacer pobre en un país rico. Sobre ese primer determinismo, cada hombre o mujer se busca la vida, construye su fábula, su mito y, por qué no, su patria. Pero si yo fuera el Estado, cualquier Estado moderno con perspectiva de Aldea Global, no entraría en dibujos ni opiniones personales. Ser contribuyente, pagar impuestos, sería mi única carta de ciudadanía, incluyendo turistas, inmigrantes y gente de paso. Dice el Gigante:

I.

Mi patria no es peor que cualquier otra
Alberga, Señor, un domicilio
una familia, un voto
cada cuatro; alberga
normales convivencias ciudadá
II.
Vengo de Aquiles El de los Pies Ligeros
y dicen que me busca Uno
que se hace llamar
El de la Blanca Luna


De quien mata a un gigante