Etiqueta: lengua

singular / plural o elogio del andaluz.

El origen de los saludos ¡buenos días!, ¡buenas tardes!, ¡buenas noches!, es, como todo, de fe en Dios (eso que sobrevive en la fórmula ¡Si Dios quiere!). Realmente se decía ¡Buenos días nos dé Dios! a ti y a mí, a los dos, y ahí está el plural.


La lengua es generosa; lo que no siempre, ni el corazón ni la bolsa. Por eso somos propensos al plural. Parte del malaje que no soportamos es la gente que continuamente habla en yoyó. Caía mal Fernando Alonso hasta que alguien le recordó el equipo humano y de empresa que había detrás de su número 1. Y cae mal Cristiano Ronaldo cuando se le sube el símismo a la cabeza, Messi bastante más sencillito. Llevado a los saludos de a diario, decimos buenos días porque el día es muy poco: y mañana y mañana: que todos sean buenos. ¿Habrá algo más singular que el amor y sin embargo, desde la lírica tradicional, andan las muchachas buscando sus amores, en plural; ellos, zoquetes, detrás de feudalismo y tierra santa, singular mi mi mí. Hasta los dioses son mejores que un solo Dios, altivo y presumido, y tuvo que venir la Academia (antes, el mester de clerecía) a prohibir Dios en plural, aunque la ese etimológica le juega al monoteísmo una mala pasada. ¡Buenos días!, ¡Buenas tardes! y ¡Buenas noches! para Carol, a quien deseamos (eLTeNDeDeRo y yo y Daniel Lebrato, que somos tres en uno) que tengas un buen día, en singular, como cuando queremos especificar: –Que tenga usted un buen día ‑dicho al taxista que nos deja en el hotel‑, o sea, una buena jornada en euros, una merecida recompensa a su trabajo. Plural, singular: nada como el andaluz, que se come las eses.


¡Ay, Macarena!

Se llama Macarena, nombre de mujer, a una canción de Los del Río y se llama la Macarena a la virgen que está en San Gil. También la Blanca Paloma fue la Virgen del Rocío, hasta que el Vaticano mandó parar: ¡Que la Blanca Paloma es el Espíritu Santo!, vamos a no confundir. Y desde entonces se vocea: ¡Viva esa Blanca Paloma!

Se llama artículo a una clase de palabras que especifica si el sustantivo o grupo nominal que presenta es consabido o no, y se llama determinante a la función sintáctica de artículos y ciertos adjetivos, por algo llamados determinativos. Por último, se llama ignorancia o sacrilegio a darle alegría al cuerpo de la Macarena que está en su paso en su misterio doloroso, canción que jamás estuvo en la intención ni en el repertorio de Los del Río, conocedores de la Semana Santa.

También podría tratarse de un caso más de mamoneo lingüístico Norte Sur. Norte ‑de Despeñaperros para arriba, donde se cuecen los telediarios‑ que presume de hablar muy buen castellano frente al Sur, que se expresa en español vulgar o fatal. ¡Ay, Macarena!


 

larga noche de piedra.

Debemos al Maestro Liendres la incorporación al idioma del último y muy lúcido neologismo: capilitear. Al principio parece errata por capillitear, de capillita, como decimos de la persona de procesiones y semanas santas. Y no. capilitear, con ele: de cap capi, cabeza, y litos, piedra, para significar dos en una sola palabra: 1. la cabeza de piedra o la poca cabeza que se tiene o se quiere que los demás tengan (esto es: “para no pensar”, frecuente en la clase política) y 2. la erección de monumentos ‑normalmente hechos en piedra‑ con ánimo de ir en cabeza de encuestas y estados de opinión con reflejo electoral. En la reciente política, el capilitear del alcalde de Sanlúcar, del Psoe (psoecialista, otro neo), recuerda al capilitear del alcalde de Cádiz, de Podemos (o Pudimos), y el lío que se ha hecho con la Virgen del Rosario. Ambos alcaldes ignoran que Roma (la Iglesia) no paga traidores: llegada la hora, el capilleo y el facherío siempre votan PP, que les pilla más cerca, no Psoe ni Podemos, que a ver por dónde nos salen. Queden ustedes con la Longa noite de pedra, libro y poema de Celso Emilio Ferreiro en 1961 que dice así:

LARGA NOCHE DE PIEDRA

El techo es de piedra.
De piedra son los muros
y las tinieblas.
De piedra el suelo
y las rejas.
Las puertas,
las cadenas,
el aire,
las ventanas,
las miradas,
son de piedra.
Los corazones de los hombres
que a lo lejos acechan,
hechos están
también
de piedra.
Y yo, muriendo
en esta larga noche
de piedra.

 

 

O teito é de pedra.
De pedra son os muros
i as tebras.
De pedra o chan
i as reixas.
As portas,
as cadeas,
o aire,
as fenestras,
as olladas,
son de pedra.
Os corazós dos homes
que ao lonxe espreitan,
feitos están
tamén
de pedra.
I eu, morrendo
nesta longa noite
de pedra.

 

Celso Emilio Ferreiro (1912‑79)

traducción Editorial Santillana
fuente: poética digital

ponentino y levantazo, sufijos.

20160601_213417 Pilar con Francesco en Ponentino

En Roma llaman ponentino al viento Oeste, que viene del mar y hace soportable el verano y, en Sanlúcar, levantazo, al vendaval de polvo y fuego que barre sombrillas y borra la marca a los aires acondicionados por la avenida de las Piletas, exageración que pillo de Montero Glez, perito en vientos de Levante. Il ponentino presta su nombre además a la trattoria [tratoría: bodega restaurante] donde íbamos a comer o a cenar, en el Trastévere. Francesco, el camarero, nos regaló al despedirnos una botella de Chianti, vino que tuvimos que dejar al embarcar en Fiumicino por aquello de la seguridad aérea. ‑ino, ‑azo. ¿Qué sería del idioma sin sufijos? En Andalucía es muy viva la distinción del andaluz de la ‑ico, ‑ica, propia del antiguo reino de Granada, frente al ‑ino, ‑ina, del andaluz occidental. Dejar el Chianti en tierra fue un coñazo. El personal de vuelo no admite regalos y el pasaje desconfía. ¿Dejarlo en una papelera? No hay papeleras cuando estás en la dichosa cinta. Mi caña de paseo, ese bastón que me andamia a lo Charlot en las paradas, también estuvieron a punto de no dejarla pasar. Tuve que fingir el diablo cojuelo ante el policía para que viera que, mi caña, de verdad me necesitaba para servir a una buena causa médica, y no como arrojadizo instrumento terrorista. Y es que son de piñón sufijo. A Roma, pese a ciertos coñazos, se vuelve siempre. En la foto, Pilarica y Francesco, posando una migajina. El fotógrafo sabe que no vale por lo que valen sus fotos. Vale por esas miradas.



 

mito y timo del refugiado (receta).

Primero se sigue fomentando el uso de la guerra en las antiguas colonias, guerras perversamente rotuladas como misiones de paz y bajo mandatos de la Onu. Después nos vienen con que hay que acoger. En el grupo de acogida se mezcla a quienes huyen de la guerra (su drama es menor que el de quienes se quedan) con la migración que viene huyendo del hambre. Ya tenemos la foto fija en todos los telediarios. Mediterráneos. Pateras. Saltos de frontera. Ya tienen las oenegés argumentos para su lucrativo negocio, la Iglesia al fondo, padre Ángel. La ciudadanía europea se presta al lacrimeo de dos maneras: engordando el mito del voluntariado (personalmente o mediante contribuciones) y engordando el mito de que hay que acoger. (Cuando nada impide a nadie meter en su casa los refugiados que quiera.) El timo consiste en no ir a las causas: si no hubiera guerras ni hambre en el mundo, no habría refugiados. Pero en ese caso, ¿qué sería del glorioso ejército español?, ¿qué sería del Airbus Military que bien pensantes ingenieros montan en Sevilla todos los días? La presidenta Susana Díaz anda en París vendiendo la burra de otro obsceno proyecto. Se llama Centro de Fabricación Avanzada (CFA), añadido a Navantia, y dará empleo a trabajadores sin escrúpulos en Puerto Real. Claro que, de escrúpulos, no se vive, dice el alcalde de Podemos de Cádiz. mito y timo son palabras en anagrama, con las mismas letras. De ahí lo fácil que es confundirse y confundirlas.


la pared.

machete al machote 20170612.jpg

Entre el clavel y la espada (1939‑40), de Rafael Alberti, nos trae un eco de entre la espada y la pared. pared, en inglés the wall, el muro, de Pink Floid (1979) y de Wall Street.

Una pared une y separa a los amantes en la Fábula de Píramo y Tisbe, romance de Luis de Góngora (1618). La pared es canción de Bambino (Utrera 1940‑99); Entre la espada y la pared, de Fito & Fitipaldis.

entre la espada y la pared (446.000 resultados en Google) significa que, hagas lo que hagas, lo tienes crudo, y viene de cuando los espadachines se batían el sable, que algo tiene que ver con el machete y con a machetazos.

poner pies en pared (1.590G) o pie, en singular (5.650G), es tenacidad, insistir con empeño, de cuando los muchachos se retaban a trepar con soga por una pared, a ver quién llegaba más alto. Lo cuenta Ludaico Duver, quien nos trae esta cita de Quevedo en Cuento de cuentos (1626): Poner pies en pared no sirve de nada; yo lo he probado viéndome en trabajos, como oía decir: No hay sino poner pies en pared; y sólo sirve de trepar, o dar de cogote.

Figuradamente, las paredes hablan [lo que la gente calla]. Antes, tenemos las paredes han oídos y los montes ojos / las paredes tienen orejas y oídos / las paredes oyen (51.000G): frase proverbial que recomienda cautela cuando se trata algún secreto. las paredes oyen está en Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627). Y en La Celestina (1499): Callemos, que á la puerta estamos e, como dizen, las paredes han oydos. Y en el Quijote (1615) 2,48, en boca de doña Rodríguez, quien después de poner de vuelta y media a Altisidora y a la duquesa, suelta esta retención: Quiero callar, que se suelen decir que las paredes tienen oídos. Y en Las paredes oyen, comedia famosa de Juan Ruiz de Alarcón (1628).

Antítesis de las paredes oyen serían más sordo que / sordo como una tapia y las paredes hablan (234.000G); hablan, y de qué manera, desde los grafitis.

Este “machete al machote” (13.800G), escrito en versión vasco taquigráfica (76G), está en las paredes de Bajo de Guía, Sanlúcar, Cádiz, donde no es raro este tipo de feminismo pinturero.

machete al machote 20170612

enlaces:
Fábula de Píramo y Tisbe
La pared,
de Bambino

 

enseñar al que no sabe.

Enseñar al que no sabe es obra de misericordia espiritual, siempre que el enseñante, amonestador o corrector no se alce ‑o por soberbia o por ignorancia‑ sobre la persona a la que corrige. En FCinco pueden leer la chapuza de español que manejan tanto un redactor como su atrevido -y algo ignorante- corrector.


 

Er Prinzipito en andalú.

El Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) ha presentado Er Prinzipito (con ere y zeta), una oportunidad única para poder disfrutar de la filosofía que emana el libro a través de nuestro idioma andaluz, según nota difundida por el sindicato jornalero. El traductor, Huan Porrah, no es cualquiera: Juan Jesús Porras Blanco (Mijas, Málaga, 1970), licenciado en filosofía y doctor en antropología social por la Universidad del País Vasco, quien desde 2008 trabaja como profesor asociado de cultura andaluza en antropología social de la Pablo de Olavide de Sevilla. Para la lingüística, el andaluz como lengua es asunto zanjado. Al no darse una única modalidad hablada, no puede darse una única norma de escritura. Lo más que puede hacer cada andaluz hablante es transcribirse a sí mismo dentro de sus localismos más cercanos. Y eso, suponiendo que la transcripción sea fonológica (ese por zeta, zeta por ce), y no fonética (por el alfabeto fonético internacional), que ya es la leche para un público no habituado. La duda que nos queda es de quién nos reímos más, si del disparatado invento de un sindicato o de la universidad española, aquí doblemente representada, País Vasco y Andalucía. eLTeNDeDeRo, que no es partidario de meterse con los más chicos, se inclina a meterse con los mayores. ¿Qué clases dará este hombre, qué investigaciones y cómo es posible que semejante polizón viaje en la nave de la alta cultura española? En estos días, de ferias del libro por la geografía andaluza, cuando tanto gato colará por liebre, es para pensárselo.


Artículo de Antonio Narbona en Diario de Sevilla


la lengua de las fiestas populares.

El titular dice: Incidentes en la madrugada de la Semana Santa de Sevilla (pueden leerlo aquí). La cuestión en todas partes es la misma: orden desorden que traen las fiestas, quién paga y quién se beneficia y el papel de instituciones estatales o municipales ante las entidades promotoras, en este caso, la Iglesia. Desde el Estado y Ayuntamientos, el póker que se maneja es patrimonio artístico, cultura popular, costumbre que hay que seguir y tradición que no se puede cambiar. Con esos mimbres justifican el apoyo o la subvención a eventos que podrían ser privados o privatizados. Vayamos, profesores, por partes populares [cultura y popular en el DLE].

Lola Flores o Rocío Jurado fueron [sentidas como] patrimonio de España. Ninguna recibió ayuda del Estado. Lola Flores tuvo problemas con Hacienda. [patrimonio en el DLE]

Costumbre en España es la siesta o los viernes por la noche juntarse matrimonios para cenar, fuera o en casa, y jóvenes, en botellón. Nada de eso está subvencionado. [costumbre en el DLE]

Tradición es embuchar la matanza, hacer conservas, celebrar las bodas, vendimiar y fermentar la uva y brindar con vino. Y cada uno se paga sus copas. [tradición en el DLE]

Y en cuanto al arte, ni el de la Semana Santa de Sevilla es tanto como se dice ni debería escapar a leyes de conservación del patrimonio ¿del Estado? Estamos hablando de imágenes y enseres que, cuando quieren, son de las hermandades (para sacar en procesión: ¿se imaginan el Guernica a la intemperie?) y, cuando les interesa, son del Estado: llegada la hora de la carísima restauración del crucificado aquel. [arte y artesanía en el DLE]

Pasión y lágrimas se dan ante un concierto de David Bisbal o Enrique Iglesias. Sus fans hacen largas colas para conseguir la entrada. Lloran con su ídolo, alta emoción e histeria. [afición, devoción y pasión en el DLE]

De la fiesta, mejor no habar. Vergüenza debería dar a la Iglesia hacer fiesta del dolor y muerte de su líder. Es aberración que el propio cristianismo, de base y protestante, discute. En todo caso, el Estado (tanto si quiere ser aconfesional o laico como si quiere equidistar de las tres culturas, de las tres religiones) ¿qué pinta ahí? [fiesta en el DLE]

Pueden contar su caso o el caso que conozcan a eLTeNDeDeRo. Haremos un mapamundi de las intromisiones de la Iglesia en nuestras vidas y en nuestra lengua con la complicidad de los poderes públicos y con nuestro dinero como contribuyentes.

–enlace a Semana Santa, el espectáculo de la civilización.


Incierta gloria o Madrid Barça.

Incerta glòria, de Agustí Villaronga (el mismo de Pa negre, Pan negro de 2010), sugiere la trampa en que caemos al llamar a las cosas no por su nombre, sino por el nombre que les han dado, en este caso: guerra civil en vez de golpe de estado. Se trata de minimizar la resistencia al golpe por parte de la República y maximizar las supuestas dos Españas como si fueran dos países o naciones que en fecha y hora predeterminadas y en igualdad de condiciones celebran sus combates más o menos como un clásico Madrid Barça.


el corrector de textos en el punto de mira.

El 27 de octubre se celebra su día, el Día Internacional de la Corrección o Día del Corrector de Textos. Fue instaurado en el año 2006 por la Fundación Litterae de Argentina y se puso en honor al pensador y humanista Erasmo de Rotterdam por coincidir con su natalicio. Desde entonces hemos visto cómo este oficio ha ido evolucionando o, mejor dicho, se ha especializado en función de su objetivo: corrector de estilo, verificador de hechos y lector de sensibilidad, que está haciendo fortuna últimamente.

Origen: Manu de Ordoñana, Ana Merino y Ane Mayoz.

serescritor.com » Blog Archive » El corrector de textos en el punto de mira

(crítica de los) neologismos y tecnicismos por un tubo.

Cuando en septiembre de 2014 empecé a colaborar en Sevilla Web Radio, entré en contacto con un lenguaje. Álvaro Martín y su gente (de más, menos, 35 años) me daban información de cómo se hablaba el español de entonces, vale decir: de ahora mismo. Tres usos me llamaron la atención: community manager, viral y trending topics. Dos años y medio después, lo veo así:

Dijo Roland Barthes (1915‑80) que las palabras son más poderosas que lo que significan. Así ocurre con las palabras libertad, igualdad y fraternidad, cuando se sabe que libres no somos; iguales, según en qué; y fraternales o solidarios, solo hasta cierto punto y porque nos ayude a tapar nuestra mala conciencia. Otro poder deriva de la apropiación de un lenguaje por un grupo experto, lenguaje que el grupo usa para lo contrario de la función primera del lenguaje, que es comunicar. Hoy incomunican la política, las finanzas, las tecnologías y casi todos los lenguajes profesionales, incluidos los de la lengua y la literatura. Estas actividades se dotan de una jerga, de un habla propia y casi exclusiva que justifica al grupo entendido y deja fuera a los demás.

Hablad para que se os entienda. No habléis para que se vea lo muchísimo que sabéis de inglés o de vuestro oficio. Cuando os llegue un fenómeno o un invento que hay que nombrar, ved primero cómo lo llaman en su lengua original, ved después si la palabra está en español y, en todo caso, procurad un resultado fonético y escrito a favor de vuestra propia lengua.

community manager es gestor, a o mánager web; viral, viral; trending topics, número uno; blog es bloc (de notas) o página; site, sitio; web y net (de internet) son red o redes; pen[drive] puede ser pen, mail, mail o correo, whatsapp, mensaje, podcast, audio (se sobreentiende: a la carta o a disposición); youtube, vídeo o película o documental digital. Y crowdfunding podría ser cooperación. Si les parece bien, digan vale, mejor que okéy.

–enlace a neologismos y nuevas tecnologías.

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“masculino incluye femenino”, verdades y mentiras.

El tercer género por David Uzquiza
el tercer género, por David Uzquiza

En relación al artículo Cinco aportaciones al español de la e, comenta un amable lector: «Vaya basura de artículo. Estos son idiotas. En español el plural masculino engloba ambos géneros. Basta ya de idioteces.»

Leído lo cual, en singular o en plural, sobra decir que ni la Academia ni la gramática responden con viveza a las necesidades de la sociedad. Por algo dan normas retroactivas que en el habla se saltan continuamente, empezando por las concordancias, y de ahí la larga lista de amonestaciones que recibimos si no lo hacemos bien: laísmo, leísmo, solecismo, anacoluto, vulgarismo o, simplemente, error, y debe usted corregirlo. Yendo al género, tan cierto es que “masculino incluye femenino” en la palabra mosquito, como que “femenino incluye masculino” en la palabra mosca. Entre varones y hembras, la clave está en quién llegó primero, cuál de los géneros, macho o hembra, ocupó antes un oficio. Hasta ayer casi, sobraba que jueces incluyera juezas, porque mujeres magistradas no había. Y, al revés: criadas, matronas, secretarias o amas de casa nunca han incluido varones; ahora se dice matrón sin dificultad, aunque secretario y amo de casa no son exactamente lo mismo. El sistema tenía a su alcance una solución que se impuso a las mujeres, que es tomar el masculino soldado, juez, médico, abogado, mecánico, y decir la soldado, la juez, la médico y la abogado, regla que no han seguido los varones (¿por no parecer mariquitas?) y no se oye el secretaria, el niñera, el matrona, el criada, el fregona o el plañidera. Como ejemplos, bastan. Luego viene el conglomerado elegetebé (colectivo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) y resulta que un tipo quiere ser el reina. ¿Quién le dirá que no? El español de la e es una idea para un lenguaje más inclusivo, algo que nos ayuda a ganar presencia, mercado y amistades. Y ¿por qué no amigues, en vez de amistades de ambos sexos (tan horrible como el todos y todas)?

Mañana hablaremos de cómo en literatura hombre no ha incluido mujer hasta muy recientemente. Y ahí está Gustavo Adolfo Bécquer (1836-70) con su “mientras haya una mujer hermosa habrá poesía” y ahí está la canción de Jarcha que fue himno oficioso de la Transición española, Libertad sin ira (1976), que con la buena gente se refiere a quienes desean “su pan, su hembra y la fiesta en paz”. ¡Vaya inclusión! Y es que la lengua de géneros empezó por un afán de visibilidad y que cada quien hace visible de su persona o de su grupo lo que quiere y, de su auditorio, lo que cree que no se ve. Siempre la Academia fue compañera de la lengua, más que del habla, y siempre la lengua fue compañera del imperio, decía Nebrija, y el imperio ha sido siempre masculino varón.


populismos.

Antonio Narbona sobre la palabra populismo:

«Joaquín Leguina (Podemos: el síndrome de Sansón, 2014) acuña su propia definición de populismo, que poco o nada tiene que ver con la del Diccionario (sinónimo de popularismo, tendencia política que pretende atraerse a las clases populares).

Leguina empieza calificando al populista de suplantador: el pueblo, es decir, la ciudadanía, es plural y variada, y cuando el pueblo actúa de forma unánime, la mayor parte de las veces se convierte en populacho, en masa, en chusma.

Le asigna como segunda característica la que mejor define al demagogo, esto es, la de ofrecer soluciones sencillas a problemas complejos.

Y termina hablando de su recurso permanente a actitudes religiosas: al hablar se muestra, sucesivamente, como la Virgen María, pura y casta, y como el Dios que ataca sin medida ni clemencia a Satanás, el enemigo, el culpable de todos nuestros males. En su discurso aparece también un infierno (al que los populistas van a enviar a los malvados) y un paraíso (al que sólo llegaremos de su mano). Sobran los comentarios.» [Antonio Narbona Jiménez, El diccionario y sus usuarios, Boletín de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, 2015]

Apostilla eLTeNDeDeRo:

1º. Todo partido, en tanto pretende atraerse a las clases populares, es populista (demagógico, vale decir), por tanto, no tendría sentido usar populismo como etiqueta para degradar un partido a otro. 2º. Según el uso y quien la usa, la palabra populismo es comodín o palabra‑baúl desde los partidos de centro contra los extremos (abusivamente calificados de extremistas) que pudieran disputarle su espacio electoral. De esta manera, extrema izquierda y extrema derecha se igualan y en populistas caben partidos neonazis (xenófobos o eurófobos) con partidos de nueva planta como Podemos. 3º. Decaído el comunismo (la gente joven ni sabe si existe un partido comunista), populistas ocupa el lugar de comunista (palabra‑estigma junto a terrorista, que continúa). 4º. A todo, ayuda que en inglés populismo se dice igual (populism) y tanto Obama Hillary Trump como Merkel como Rajoy y Susana Díaz están encantados con la palabra populismo.

Así que muévanse: ¡sean populistas!

–enlace a Populismos.

La máquina de dictar (dictadografía).

Buscando un dictáfono, descubrí que lo que necesitaba se llama, en realidad, máquina de dictar (inglés voice typing), nombre que recuerda la máquina de trovar de Jorge Meneses/Machado. La máquina de dictar, dicha también dictadografíamecanografía al dictado o mecanografía por voz o de voz, es una fantástica herramienta personal anti deditos porrones. En este cortísimo vídeo podéis ver cómo dictarle a Google Docs, en Drive, y cómo, sin reconocimiento de voz ni más trámites, las palabras van mecanografiándose en pantalla obedientes una a una a la voz de su amo. Luego a ese texto se le hacen las oportunas correcciones de puntuación y ortografía y se exporta a Word o se deja en Google Docs que, encima, no pesa ni cuesta nada. Aún más ágil y directo es dictarle al Bloc de Notas del teléfono (o smartphone), que cabe en el bolsillo y admite dictados de ideas que nos vengan al vuelo.

La máquina de dictar o dictadografía es útil en clase para que el alumnado verifique y mejore su vocalización (práctica recomendada por Proyecto Aula) y para superar discapacidades manuales o de personas ciegas.

En mi caso, yo tenía que digitalizar un viejo texto de 1.523 palabras (según las cuentas de Word: 9.072 pulsaciones, entre caracteres y espacios). Se lo leí a mi teléfono, el teléfono me escuchó (no como otros, Dios) y me lo pasó a letra escrita copiable por impresora y, ahora, en la Nube: A vosotros que sois, un odioso relato de 1984. Y, todo, gracias a ‑o por culpa de‑ la máquina de dictar. Otro día hablamos de la máquina de pensar (en fase experimental).

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