Etiqueta: Fidel Castro

poema Los míos.

El 29 octubre 2013, Héctor Castilla (Cartagena, 1971), escritor, editor, traductor y gestor cultural, animador de WordPress, Héctor Castilla. Literatura, música y algún vicio más, publicó en su sección de poesía una selección o antología de Daniel Lebrato, Elecciones generales Todo a cien (Sim Libros, … Continúa leyendo poema Los míos.

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anticastristas.

Personas de bien y mentes sensatas:

¿Qué os hizo Fidel? Ser anticastrista (no siendo cubano) son ganas de serlo habiendo otros antis primero y a mano. ¿Es libre quién dice que Cuba no es libre? Se beba un cubata de ron y de caña y brinde por cómo se es libre en España.

“Socializó la miseria” y “en Cuba no hay libertad”, dice en serio.

(Aquí la miseria es el silencio de los cajeros automáticos y, libertad, la de hurgar en los contenedores de basura.)

/ por Cándido en la Asamblea, de J.J. Díaz Trillo /

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cuentos desde La Habana hasta el Congreso

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Mi generación creció contra la selectividad cuando fue implantada allá por 1970. Medio siglo después, que se celebre la vuelta de aquella selectividad como una victoria, da que pensar. Las huelgas y luchas estudiantiles (de los ‘60, como las de ahora) todas son explicables: quien estudia no quiere obstáculos añadidos a una carrera que ya es carrera de obstáculos. Pero pasa el tiempo y terminamos la carrera y nos damos cuenta: selectiva es la vida laboral y, lo menos malo, la selectividad académica porque, al fin, es pública y reglamentada y escasamente contaminada por el enchufismo y la presión de intereses privados. Celebrar hoy la vuelta de la selectividad es paradoja favorable a la coyuntura política por lo bien que hizo el Psoe facilitando un PP que gobierne en minoría para que la mayoría desmonte la Lomce. No os lo creáis demasiado. La igualdad de oportunidades no existe y es falso que la selección vaya a favor de quien más sabe. Seguirá la España dominante ocupando los puestos de mando y beneficio y la España dominada seguirá soportando los trabajos más duros y peor pagados. Lo cual conecta con lo que hemos vuelto a oír y a leer (en Cándido en la Asamblea, novela de J. J. Díaz Trillo) que hizo Fidel Castro en Cuba: socializar la miseria. ¡Y cómo, si no, si solo se reparte lo que se tiene! La riqueza cubana hizo en el 59 lo que en todas partes desde los rusos blancos en el albor de la Revolución Rusa hasta la actual Miami de Cuba y Venezuela: fugar capitales, evadir patrimonios, emigrar empresas, boicotear suministros básicos para una población que, empobrecida y a riesgo de hambre por los supermercados vacíos, celebrará que vuelva el viejo régimen que ese sí que puede repartir la riqueza, no te jode. La candidez de quien desmonta o desprecia la experiencia igualitaria en Cuba o donde sea y siempre en nombre de que en Cuba no hay libertad es igual y comparable a la de quien desmontando Lomces y selectividades nuevas repone Logses y selectividades antiguas creyéndose que en España hay igualdad de oportunidades. Va por sus señorías estos versos de León Felipe (1884‑1968) en Sé todos los cuentos: Yo no sé muchas cosas, es verdad. / Digo tan sólo lo que he visto. / Y he visto: / que la cuna del hombre la mecen con cuentos, / que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, / que el llanto del hombre lo taponan en cuentos, / que los huesos del hombre los entierran con cuentos… / y que el miedo del hombre… / ha inventado todos los cuentos. / Yo sé muy pocas cosas, es verdad. / Pero me han dormido con todos los cuentos… / y sé todos los cuentos. [Revista Babel n°22, Julio-Agosto, 1944.]

morir contra el eufemismo.

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fallecer tiene que ver con fallo y fallar, falta y faltar. El tabú consiste en sustituir un concepto que se rechaza (la muerte) por otro u otros que se aceptan mejor (fallecer, perder la vida) y que se llaman eufemismo o perífrasis. Manrique: dio el alma a quien se la dio, dicho a lo bruto (que es otra forma de espantar el miedo), estiró la pata, se quedó frito pajarito o entregó la cuchara. Fidel Castro ha muerto. ¡Hasta siempre, comandante!

Más eficaz que el eufemismo y la perífrasis es la elipsis, que actúa por sobreentendimiento: lo hicimos en el parque, lo hicieron sin esperar más. De asociaciones de este tipo se sirvió la campaña póntelo, pónselo. La malicia ha viciado verbos transitivos como meter o tirar, de pronto sustituidos por entrar o caer, intransitivos: entra la silla, ha caído el vaso. En América coger, tomar, pillar, son acciones muy comunes que han quedado contaminadas. (La palabra América también quedó contaminada.) Como el problema está en los significados, hacerle el juego al tabú, practicar el eufemismo, es contaminar para mañana el significante que se use hoy. Es lo que refleja el chiste: «–¿Te frío un huevo? –¿Por qué no te fríes tú los dos?» Cuando éramos chicos, bragas eran bragas de mujer; hoy son de cuello (lo que es una manera de repartir su antiguo valor como prenda masculina) y las mujeres lo que llevan son braguitas. Y sostenes, no; sujetadores. Hay quien se queda tan a gusto diciendo pene, sin caer en la cuenta de que está diciendo pluma o pincel (inglés pen) para al final volver a lo mismo, latín penis: cola o rabo. Quien dice vagina, dice legumbre, vaina vegetal, doblete culto de judía verde o habichuela. La única solución es pactar con nuestro propio lenguaje. Vivan entrar, tirar, penetrar, coger, polla, coño, carajo. Vivan las mujeres que tienen tetas como tenía Melibea y no senos como los fregaderos de cocina; las que están preñadas, llenas, y no embarazadas, confusas; las que van a parir y no a dar a luz.

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