Etiqueta: Kavafis

Rubén Darío. Dos imágenes de la muerte.

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COLOQUIO DE LOS CENTAUROS
–(1896)–

ARNEO
La Muerte es de la Vida la inseparable hermana.

QUIRÓN
La Muerte es la victoria de la progenie humana.

MEDÓN
¡La Muerte! Yo la he visto. No es demacrada y mustia
ni ase corva guadaña, ni tiene faz de angustia.
Es semejante a Diana, casta y virgen como ella;
en su rostro hay la gracia de la núbil doncella
y lleva una guirnalda de rosas siderales.
En su siniestra tiene verdes palmas triunfales,
y en su diestra una copa con agua del olvido.
A sus pies, como un perro, yace un amor dormido.

AMICO
Los mismos dioses buscan la dulce paz que vierte.

QUIRÓN
La pena de los dioses es no alcanzar la Muerte.



LO FATAL

–(1905)–

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber a dónde vamos,
ni de dónde venimos!…

Rubén Darío (1867-1916)

COLOQUIO DE LOS CENTAUROS
Prosas profanas (1896-1901)

LO FATAL
Cantos de vida y esperanza (1905)

[eLTeNDeDeRo]

/ a, para o por Carlos Wamba, Benito Moreno, Fernando Mansilla, Padilla Libros, Juan Carlos Aragón, George Steiner, José Luis Cuerda. No hay tinta para tanta negrita. /

Honor a quien en su vida
defiende y custodia sus termópilas.

(C. Cavafis)


justicia poética | literatura y compromiso.

En las primarias del Psoe, llama la atención esa Susana Díaz que primero augura aventajar a Pedro Sánchez por 20.000 credenciales, luego se queda en 6.000 y por último declara ‑tan fresca‑ que ganar es ganar, lo que anticipa que, si se lleva la Secretaría por un solo voto, ahí estará ella. En fútbol, como vencer en el último minuto y de penalti injusto o por gol en propia puerta del adversario. Es la moral ganadora. La que no tiene moral. La política, o sea.

El arte y la literatura nos enseñan la otra cara de la derrota. Justicia poética. Así llamamos al tópico consolación según el cual la bondad y la virtud son finalmente premiadas y la maldad, castigada. Nuestra simpatía con el héroe vencido o el antihéroe debe venir de algún rechazo personal hacia la competición o carrera donde ganar y perder se baten el cobre. Desde el paraíso ‑cuando ignoraban las palabras tuyo y mío y eran todas las cosas comunes‑, el verbo tener se ha impuesto al verbo ser. Ulises era un marine y la de Troya, una invasión en tierra hostil. Son los ojos con que leemos ‑ojos asimismo lejos del paraíso‑ los que nos hacen decir qué bella la Ilíada, qué hermosa la Odisea. Nos hemos envilecido a la par. Por compensación (arte moral donde es experto el cristianismo), guardamos un rincón para que el último sea el primero; la fea, la más guapa y el chico, el más listo y más valiente. Esta ‘justicia’ es proyección de nuestra propia derrota o de nuestra ansiada victoria. La cultura actúa como el millonario que ‑en la edad forrada‑ dota una fundación para ayudar a los pobres. Honor, de todas formas, a quienes en su vida defienden y custodian sus Termópilas. La cita es de Kavafis y la entrevista, a Salvador Compán, a propósito del halo del perdedor.


Cosas que hacer sobre una tumba

mezcla

COSAS QUE HACER SOBRE UNA TUMBA
–las voces y los ecos–

Igual que los tres mosqueteros, los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), son cuatro: el cuarto sería la prensa, cuyo poder se rebaja con que la noticia tiene muchas caras y cada quien la cuenta según le va en ella. Lo cual que, con ese relativismo, la pobre y buena gente ‑que ni entiende ni sabe de escepticismo y de filosofía escéptica‑ cae en la abstención o en la inacción política. Desconfiad de quien os diga que la verdad es de color. Practicad la pluralidad de fuentes y sumad la paleta de informaciones como se suman los colores en las aspas de un ventilador cuyo molinillo os dará el blanco. Haced como Machado: a distinguir pararos las voces de los ecos y escuchad solamente, entre las voces, una.

Una noticia en uves periodísticas. Quién: Mujeres de Negro por la paz y el desarme. Qué: performance callejera y vídeo en Youtube bajo el lema “Las mujeres no olvidamos (1936‑2013)”. Cuándo: 24 de mayo de 2016, martes, seis de la tarde. Dónde: Sevilla, acera del arco de la basílica de la Macarena, en cuyo interior está enterrado el general golpista Gonzalo Queipo de Llano (1875‑1951). Cómo: montaje de 2:02 minutos: ponen una corona sobre el busto a Rodríguez Ojeda, bordador, como si fuera otra cosa y, entre un coro de mujeres de negro, dos de ellas bailan por bulerías sobre una reproducción de la lápida original. Por qué y para qué: en honor de las mujeres represaliadas por Queipo y los fascistas y por el cumplimiento íntegro de la ley de memoria histórica que pide el levantamiento y desalojo de la tumba del general y de su esposa. Crónica en DiagonalPeriódico.net.

La noticia en titulares. Periódico‑1: «Homenaje a mujeres represaliadas ante la tumba de Queipo de Llano» (eldiario.es). Periódico‑2: «Baile protesta sobre la ‘tumba’ de Queipo de Llano. Mujeres de negro protagoniza una performance en la Macarena bajo el lema No olvidamos» (elcorreoweb.es). Que el Periódico‑1 está a favor de la noticia se nota en la palabra de arranque, homenaje, que predispone a favor. Y que el Periódico‑2 está indisimuladamente en contra se observa en el arranque baile protesta, que connota frivolidad y negativismo o desagrado.

Bailaré sobre tu tumba es una canción de Siniestro Total en 1985. J’irai cracher sur vos tombes (Escupiré sobre vuestra tumba, Spit on your grave) fue una novela de Vernon Sullivan, escritor negro estadounidense publicada en París por Éditions du Scorpion en 1946 traducida al francés por Boris Vian (1920‑59), su verdadero autor, claro. La novela se publicó ilustrada por Jean Boullet en 1947 y se hizo película en 1959, dirigida por Michel Gast, con Christian Marquand en el papel de Joey Grant; en la novela, Lee Anderson. Lee es un negro albino que llega a un pueblo donde entra en contacto con lolitas y abejorros, adolescente juventud de familias acomodadas que vive su edad de oro de alcohol y sexo. Trabajando como vendedor en una librería, Lee oculta que está allí para vengar la muerte de su hermano, que murió linchado y colgado por haberse relacionado con una mujer blanca. En cine, la original Escupiré trajo una herencia penosa de títulos Dulce venganza, ya sin nada de Boris Vian, ciclo sadomaso y macabro de asesinato y venganza.

Crímenes, bailes, escupitajos, reivindicaciones y homenajes o reparaciones históricas. La muerte crea una figuración que es complicada remover y solo debe tocarse en el caso de personajes públicos y conocidos cuya soberbia, expuesta en lápidas y monumentos, se expone a ser criticada. No es el caso del torero Víctor Barrio, muerto en Teruel el pasado 9 de julio, que se vio póstumamente escupitado y bailado en redes sociales como maltratador de animales. No se culpe al gladiador. La culpa es del circo que lo permite, sostiene y acude. Honor a quien en su vida defiende y custodia sus Termópilas. Pero antes hay que saber cuáles son las Termópilas, quién es el enemigo.

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Boris Vian. Enlace a la película Escupiré sobre vuestra tumba. Boris Vian. Canción Le déserteur. Canción Fais‑moi mal, Johnny, con Magali Noël.

Enlace a Bailando sobre la tumba de Queipo de Llano (2:02)

Enlace a Libro de estilo y periodismo

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esta gente que querrá, que llaman de madrugada

En algunos, pocos, países la civilidad impide a la policía llamar ni siquiera a la puerta de la gente que duerme de noche. Esto lo vimos en Bélgica con motivo de las últimas detenciones por el atentado de París. La policía belga sabía que el sospechoso estaba allí, en esa casa, pero hasta que amaneciera no podía intervenir. El sospechoso escapó y los halcones aprovecharon a arremeter contra tan civilizado protocolo policial.

Las dictaduras han hecho justo lo contrario. De España a Chile, de Chile a Argentina, los hijos de negro y bigote de la represión han llamado a casa del detenido de madrugada. La persona está aturdida; romperle el sueño es romperle la moral y sin nadie en la calle, sin testigos ni protestas, y, si el detenido se pierde o desaparece antes o después de la sesión que le espera, quién dirá que lo ha visto entrar en un coche de la policía secreta. Por eso, la letra Esta gente que querrá, que llama de madrugada.


Canción de Elisa Serna que eLTeNDeDeRo dedica a los Títeres desde Abajo y a quienes sufren represión por sus ideas (no por las ideas que tienen sino simplemente por tenerlas). A Elisa Serna (Madrid, 1943) hay que recordarla en estos tiempos en que el autoritarismo ha vuelto .


HONOR A QUIENES EN SU VIDA DEFIENDEN Y CUSTODIAN SUS TERMÓPILAS
(Kavafis)

Masticando ortigas (Max Estrella – ValleInclán)


 


 

He aquí la herencia de los bárbaros

No vinieron por avenidas ni por pasos de frontera

ni observaron las leyes del Plenilunio y la Vendimia

Invadieron el templo con su lenguaje inentendible

Todo lo llenaron de invierno y de un olor

semejante al de sus cabalgaduras

No hicieron ascos a ciudades en cuarentena

ni -que se sepa- respetaron el lecho donde duerme

Ares con Afrodita

Por toda herencia nos dejaron

un camino hacia el Norte

y un Occidente interminable


Daniel Lebrato, De quien mata a un gigante

 

 

 

EXTRAESCOLARES

Seises de la Escuela Francesa 1988 Javiero Lebrato con su primo Manuel Rasero

EXTRAESCOLARES

Parafraseando a Bertolt Brecht (sí, ya se sabe que hubo un reverendo que usó la idea antes que él, pero nosotros la aprendimos en B.B.) podría decirse que:

Hay profes que duran lo que duran las clases, y son buenos.
Hay profes que duran lo que duran las extraescolares, y son muy buenos.
Y hay clases y extraescolares que duran toda una vida, esas son las imprescindibles.

Quítese usted tiempo de su tiempo libre, pierda días de su fin de semana, recorte usted sus vacaciones, reúna usted todas la autorizaciones de casa, del colegio, del instituto, de los centros que vaya usted a visitar como un maestro con su cuadrilla, cuente y pase lista que no le falte Peláez en el autobús, en el hotel, en el museo, en el teatro donde usted actúa con su grupo, y que a usted, a su edad, esa actividad le merezca por sí sola y sin por eso parecer manipulador de tan delicada edad que es su materia prima. Las extraescolares se dividen en dos: las que persiguen la excelencia para el alumnado participante y para el centro que las organiza, y las que, como misiones pedagógicas, persiguen dar al pueblo, al barrio, al sitio, la irradiación de la sabiduría, del espectáculo, de la ilusión o de la magia. Mientras la excelencia se registra en el tablón de honor o en el plan de calidad, la misión pedagógica da una lección magistral en el abrir los ojos a un público que, de otra forma (si faltara el colegio o el instituto), seguiría a oscuras. Hasta que llegó la neura de las décimas y las centésimas ante Selectividad y ante el Informe Pisa, las extraescolares han sido la sal de la vida de nuestro oficio de enseñantes. Como profesores que fuimos, antes que profesores, alumnos y alumnas en una banca, y como estudiantes que serán padres y madres, vamos desde Bertolt Brecht hasta Kavafis:

«Honor a quienes en su vida defienden y custodian sus extraescolares.»

/ a Joaquín Ruiz Postigo,
que un día le robó los Seises a la Catedral de Sevilla,
se los llevó hasta la Escuela Francesa,
y se quedó tan fresco. /

TERMÓPILAS

TERMÓPILAS

Hay noticias que nos congelan y hay noticias que nos dan la vida. De todas las mitologías que anidaron en nuestra juventud, la más vital fue siempre la de Leónidas y los Trescientos. Sacrificarse unos pocos por el triunfo de todos, no está mal. A imagen de aquella tropa, Grecia hoy tiene un Parlamento de 300 diputados y los 300 han vuelto a echarle valor, con el referéndum del próximo domingo. Mira que nos han aburrido en clase con Grecia, la cuna de la democracia, y mira que es democrático un referéndum, pues nada: ilustres intérpretes de las esencias de la democracia nos vienen con el cuento del lobo porque Alexis Tsipras no solo ha convocado referéndum, como primer ministro que es, sino que, como particular jefe de Syriza, va el hombre y pide a la ciudadanía votar no. Hasta el presente, la máxima era que no se convoca un referéndum para perderlo. Es decir que, perdiéndolo, lo van a ganar, ya lo han ganado, sea cual sea el resultado, porque la victoria es convocarlo. Cómo se le va preguntar al pueblo ¿aprueba usted trabajar más, jubilarse más tarde, que le suban impuestos y le bajen la paga y las pensiones? Tsipras, hijo, haces cada pregunta. Democracia, la precisa, pensarán los demócratas. Pero en euros o en dracmas, y en dólares o en yenes o en rublos, Grecia vale su precio en el mercado y, si la Troika ahoga con la Deuda (que todos reconocen, y es sabido, que Grecia no puede pagar), preferible que la aprieten inversiones o préstamos de Rusia, China o Emiratos Árabes. Grecia se vende. ¿Quién la compra? Hablamos de turismo, navieras, productos agrícolas y manufacturados, industriales, de alimentación, tabaco, textiles, química, minería y petróleo, que Grecia exporta, y hablamos de un PIB de 300 millones de euros (otra vez 300): el 12,4 por ciento en el sector primario, el 22,4 en el secundario y el 65,1 en servicios; y de una fuerza laboral o mano de obra de cinco millones de personas. Grecia no se va a suicidar, como dice la voz de su amo: va a salir al mercado a elegir, antes que el suicidio, su propia eutanasia o a esperar ganar el partido. Y a la Troika le habrá pasado lo que al torturador con su víctima: muerto el detenido, se acabó el sadismo con los soplillos, los electrodos, las tenacitas y las inundaciones en las bañeras de mierda. Lo cuenta Vargas Llosa, a propósito de Exercices de survie (Ejercicios para sobrevivir), de Jorge Semprún, sobre la tortura, que Semprún vivió dos veces en propia carne: «Un ser humano, sometido al dolor, puede ceder y hablar. Pero puede también resistir, aceptando que la única salida de aquel sufrimiento salvaje sea la muerte. Es el momento decisivo, en el que el guiñapo sangrante derrota al torturador y lo aniquila moralmente». Cantemos por Grecia el Resistiré del Dúo Dinámico o el Sobreviré de Paco Ortega, con Estrella Morente o Manzanita. De saludo, el de Kavafis: «Honor a quienes en su vida custodian y defienden sus Termópilas y más honor aún sabiendo que pasarán los persas». La que se retrata es la clase periodística sustento de la política, con que nadie cayera en la cuenta de lo que ahora les espanta: que en el enlace o separación Grecia Unión Europea (Tsipras Merkel) algo tenía que decir (y es natural que se le escuche) el hijo de la pareja, el pueblo griego. Hay noticias que nos dan la vida. «Flechura de tus ojos, nube persa, si muero con el sol que ahora me prohíbes, acuérdate de mí mañana cuando estés llegando a Salamina». Feliz Grecia a todos.

Daniel Lebrato, el de De quien mata a un gigante en Ni tontos ni marxistas, 29‑06‑15

José Antonio Moreno Jurado

Claqueta menos 2. Si hablo deprisa es porque la organización me limita el tiempo a 5 minutos. Esto es un Cristo con muchos romanos.

Claqueta menos 1. Los ajustes van en sueldos, horas y productividades, pero también en una mentalidad. Para este acto, tengo de permiso solo una hora. Cumplimentado el príncipe, como Cenicienta, tendré que volver a mis fogones. No se lo beban todo.

Negritas que se citan:

Alfredo Valenzuela

Alicia Murillo

Benito Moreno

Díaz Trillo

Diego Vaya

Federico Ortés

Guillermo Román

Jeannette Clariond

Jesús Aguado

Joaquín Alegre

Jorge Burgos

José María Aguilar

José María Delgado

Jose Marrodán

José Vicente Pascual

Jota Ese de Montfort

Juan Cobos Wilkins

Luis Alberto de Cuenca

Luis Margüenda

Luisa Romero

Manolo Jurado

Padilla

Pedro Cantero

Pepe Cala

Pilar Villalobos

Rafael Gómez Rivera

 

 

1               Toma 1. Se ve a MJ de pijama y zapatillas en los pasillos del hospital Virgen del Rocío. Dentro voz. Soy uno más Un blanco un negro un rubio un amarillo Qué importa Soy lo que soy y digo, quitándome estas pocas mareas que me quedan.

2               Toma 2. Se ve una playa. Apartamento al que llega la brisa y la queja lejana de los barcos y los inmensos pinares de verdes infinitos que lamen Mazagón, La Rábida, Moguer y Palos. Paisaje o beatus ille.

3               Toma 3. 1979. JA en todos los telediarios. Le han dado el nóbel de literatura a Odysseas Elytis y ni Dios sabe quién demonios (o daimonios) es Elytis, nunca publicado en lengua española. MJ sí sabía. Llevaba años sacando griegos del armario y quitándoles la túnica, harto de que griego y lengua muerta parecieran la misma cosa.

4               Se llama cameo a la estrella fugaz que ayuda a promocionar una obra. En el teatro anglosajón cameos eran escenas con actores invitados de prestigio, que daban brillo a la función y que empezaron a llamarse camafeos, miniaturas engastadas en una joya.

5               Me llama Alfredo Valenzuela. MJ ha vuelto. El que dejaba la poesía, vuelve a publicar, trece años después. Últimas mareas trasciende las coordenadas del surrealismo y aprovecha el movimiento y la fuerza de las imágenes oníricas que conducen a la libertad y a lo bello.

6               La primera palabra es, a veces, la última. Lo primero que pensé cuando me enteré del título. ¿A quién se le ocurre ponerle a la criatura Últimas mareas, en la ciudad de las rondas de cerveza que nunca son las últimas sino las penúltimas? Últimas mareas. Mi amigo siempre tan optimista.

7               Conocí a JAMJ por los años en que conseguía abarrotar la Biblioteca Pública de la calle Alfonso XII, cada semana, para escuchar a los poetas más interesantes del momento, años de la desaparecida Dendrónoma. Era el ciclo Martes y Literatura organizado por él con Manolo Jurado y Rafael Gómez Rivera. Contra miércoles y fútbol, Martes y Literatura.

8               Cuenta Jota Ese de Montfort que Últimas mareas surge como un milagro después de Las elegías del Monte Atos, cuya consumación sugirió a su autor que su pasión por la poesía se le había terminado. Pero la poesía volvió a brotar, en forma de mareas, que vinieron de ese mar que nunca se pregunta.

9               Conocí a MJ al afeitarme. A veces me tropiezo sin querer con el que fui y apenas me saluda, puente entre Juan Ramón Jiménez que se pregunta ¿Soy yo o soy el mendigo que rondaba mi jardín? y Juan Cobos Wilkins, el de Lo más profundo que de ti conoces, la piel. Me sonaba Yourcenar, en Memorias de Adriano. A la larga la máscara se convierte en rostro. Y me sonaba Plano corto, primera mirada, a mi querido José María Aguilar. Sobraba el despertador. Uno sabe que sí, que llega el día. Vas al cuarto de baño. Igual que ayer el agua corre. Es el espejo. Un hombre parecido te repite El mundo va a funcionar hoy bien. Guiñas una legaña azul a tu séneca triste. El busto es mío. El espejo, la máscara de José Antonio, no ha cambiado.

10           Gacetilla. Zona Gente. El 23 de abril de 2000, domingo que fue de Resurrección, me casé en Galaroza, que significa la novia, con mi novia. Oficiaron Pedro Cantero y adivinen quién más.

11           En días claros, se deja ver JA sobre las once y media de la mañana entre la librería El Desván y el Instituto Tipográfico del Mediodía, calle Feria. Las 11:30 es nuestra hora. Hora para su penúltimo café y hora para mi primera cerveza, siempre por prescripción facultativa. Él vivía en Pedro Niño y fue poblando mi casa de emperatrices calvas y de novelas bizantinas.

12           Conocí a MJ el jueves 4 de noviembre de 1999, cuando un libro pasó desapercibido Hacia la nada. Con su sentido práctico de la vida, JA recomendó en la prensa aquel libro inencontrable. Giralda. Otro cuerpo busca, de campanas, quien se atrevió a mirar y a ser mirado. Diez años más tarde, en la Casa de la Provincia, el martes 29 de septiembre de 2009 presentó con Diego Vaya, de editorial SimLibros, un raro libro Todo a cien, contra la crisis y los dolores de cospedal.

13           Aunque de JA a mí va la misma edad que de Pedro Salinas a García Lorca, partes de lo mismo, siempre he tenido y sentido a MJ como de otra generación. Desde su Premio Adonais en 1974, JA tiene Razón de la presencia en la poesía universal. Recuerdo el pelotazo que supuso Fedro, Poemas, 1979. Ahí ya se hablaba de mareas. Fedro, Para un dios de invierno (1981) y Bajar a la memoria (1985), nos dieron armas para matar al gigante. Flechura de tus ojos, nube persa, si muero con el sol que ahora me prohíbes, acuérdate de mí, mañana cuando estés llegando a Salamina.

14           Conocí a MJ el jueves doce de febrero de 1998, a las 21:30 en La Imperdible de plaza San Antonio, montaje poético, y lubricante, Tres en uno, con José María Delgado, Alicia Murillo y Guillermo Román. Otro jueves, 19 de julio de 2007 nacía para el mundo El bebedor de cerveza, con el vía crucis de Jose Marrodán. JA no sale en la foto. A esa hora, las once y media, él se daba al humo con café. Cartela de Padilla. En esta casa se fuma, y sea lo que Dios quiera.

15           Conocí a MJ el lunes 18 de junio de 2012, con José Vicente Pascual. En Últimas mareas los ámbitos y referentes históricos de nuestra civilización se vuelven absurdos y se establece el inquietante símil entre las últimas mareas de una vida y las de toda una era.

16           El cronista Pepe Canapé era fijo en los pases oficiales y en las copas de vino español que se servían en Sevilla. Otro Pepe, Pepe Cala, hacía las fotos con su Leika, y Joaquín Alegre coleccionaba autógrafos. Publicidad. Presentaciones y eventos Danielito. Catálogos, coros y danzas, extraescolares. Teléfono 669etc. Servicio 24 horas.

17           Se llama Síndrome de Zenobia a las relaciones desiguales con persona que se tiene por artista. Por razones históricas, es más frecuente en mujer, de Zenobia a Juan Ramón. Rara vez él se sacrifica al talento de su mujer, sin proxenetismo, braguetazo o calzonería. Lo cuenta Pepe Canapé en Habladores o atragantados, vida social y arte manual y gratuita de comer jamón (Sevilla, 1998). José Antonio padece el síndrome de Zenobia con Moreno Jurado. Un culto irracional que no tiene cura ni remedio.

18           Conocí a JA en 1985, un año de poesía imprescindible. La caja de plata, de Luis Alberto de Cuenca, Sol, de Juan Cobos Wilkins, Mal te perdonarán a ti las horas, de Díaz Trillo, Metamorfosis con pérdida de alas, de Jorge Burgos y Bajar a la memoria, de MJ. Efemérides. Tal día como hoy, 10 de octubre, de 1985, murió Orson Welles como mueren los poetas, de ataque al corazón y por supuesto en los ángeles.

19           Dicen. El poeta utiliza las palabras al igual que un albañil utiliza los ladrillos. Y digo. Se empieza en mientras haya algún misterio para el hombre, no para la mujer (que posa como hermosa o fastuosa de tesoros), se sigue con que siempre habrá poesía, y acaba uno encerrándose en la casa que fueron levantando por su gusto y el suyo antepasados y albañiles, con muy pocas visitas, las precisas, y viendo, apasionado, cosas raras.

20           Conocí a JA el miércoles 7 de marzo de 2001 cuando El Sobrehilado, de Pilar Villalobos, publicó aquel día, que llovía, doce libros a la vez. Doce por doce, doce autores en la escalera de Jacob de Padilla, en calle Laraña, que por algo se vino abajo. Yo, con tantos nombres, empezaba a perder la cabeza y a salir de casa con ayuda del memorándum No salga de casa sin Padilla: pañuelo, dinero y llaves.

21           Reconocí la voz de MJ en Últimas mareas. África y Europa y Asia navegando hacia el cabo de la mala esperanza. Vendedores del cuerpo. Trabajos del infierno de la fresa o del sexo en idénticas proporciones, acurrucados los unos junto a los otros, para sentir la bendición de toda la pobreza compartida.

22           Pausa en play. Me llamo Jasmina, soy de Ecuador y tengo 27 años. Trabajo limpiando, llevando casas y cuidando niños o personas mayores. Aunque no me falta cultura ni gusto por la poesía (en Quito yo era maestra), perdone que no conozca a ese tal MJ y que no tenga ni idea dónde está la librería Beta, cine Imperial hasta 2002. Play.

23           Conocí a JAMJ en la revista Con Dados de Niebla, Huelva, y en Encuentros de Escritores en la Sierra. Hablaba de La Nava y de su padre. Ya habían muerto Juliano el Apóstata, Copérnico, Giordano Bruno, Kavafis o Constantino Paleólogo. El resto, Gil de Biedma, a envejecer, que es el único argumento de la obra.

24           Entre canapé y canapé, charla con Jeannette Clariond, de Vaso Roto Ediciones. Esta obra supone para el poeta un regreso a la ilusión primera. Las olas de estas Últimas mareas constituyen un homenaje a aquellos que le precedieron y a través de ellos a la palabra misma.

25           Conocí a MJ en Cortegana, casa de Luisa Romero. Con su lectura dramatizada JA ponía música sobre la música y daba vida entonces a la falta de puntación en unos poemas y al uso de los asteriscos en otros. La poesía se oye y se ve. Y con frecuencia se suda.

26           En 1996 coincidimos en los escaparates con las Gracias y desgracias del ojo del culo que firmaba el Maestro Oculista. Música maestro va por Benito Moreno, año 2000, que nos daba nombre a todos con su disco Me han quitado lo bailao. Ya del Estado del bienestar no queda nada. Ni en farmacia. Mi mundo ya no existe. Yo soy el Gatopardo.

27           Conocí a MJ la noche del miércoles 29 de 1985 en Moguer, adonde habíamos ido su club de fans a la ceremonia de entrega del Juan Ramón Jiménez de Poesía, que ganó aquel año Bajar a la memoria.

28           Recibí y desmenucé, con entusiasmo, cada uno de sus libros. Poesía que se nutre de la tradición para superarla, no anclada en la imitación y el epigonismo. JA sigue arriesgándose, consciente de que su poesía necesita ser descodificada con un esfuerzo mayor que la poesía descriptiva, costumbrista, sentimentaloide o periodística.

29           Conocí a MJ por aquellos años de ensoñaciones, en que José Manuel Padilla editaba en papel de estraza comprado en el mercado de la Encarnación una sextina libelada, de autor anónimo, escrita contra todas las sextinas pedantes que se escribían por entonces y tras la frase malintencionada de La poesía ha muerto, viva la novela.

30           JAMJ se reconoce en la única civilización, la griega, cuyos relatos fundacionales no son de carácter mágico religioso sino puramente literarios, de índole estética. El último de los griegos ya ha caído.

31           Lo que se desea, dice MJ, por mucho que no vaya a ser posible ya, aún sigue siendo hermoso y un pertinaz reclamo de la fortuna de haber vivido como viven los libros.

32           1990. JA, con Manolo Jurado, figura al frente de la magna Antología general de la poesía andaluza, en la que ya asoma como un experto Luisito, Luis Margüenda. Y no se pierdan el prólogo o cameo que le escribe a JA su otro discípulo amado, Jesús Aguado. Vayan a Por los bosques de otoño, Icaria, poesía, 2006.

33           JA imagina, con Borges, que el paraíso es una biblioteca, y que en el paraíso van a estar todos sus libros. Lectura de Fedro a los poetisos. En aquel tiempo dijo Fedro. A orillas del Iliso, lector, he pulido las mágicas aristas de estas hojas con las manos cansadas por la edad y con mis ojos tristes. Es temprano. El segador despierta la muralla de las mieses con su silbo. Distante late el mar. Solo el aliento vivo de la muerte me ciñe su diadema. En ti. Contigo quiero verla crecer, sentir de frente su paso virginal sobre mi cuerpo. Después, recorreremos las agrestes mareas de la luz bajo la tarde, libres al fin del mal que nos envuelve.

34           El tiempo. Temperaturas sin cambios y en el Atlántico marejada con Últimas mareas, de venta en librerías y con la firma de ejemplares por su autor.

35           Milímetro 35. Conocí a JA en 1986. Aquel año Pilar y yo, con Federico Ortés, Juan Cobos y MJ formamos el jurado lector del premio Juan Ramón Jiménez, que presidía JA. Desde entonces, lo llamo presidente. Con la venia, Presidente. Va por ustedes.

Daniel Lebrato, 10 de octubre de 2012