NO (una cuestión de lengua)

NO
una cuestión de lengua

Hasta que no lo hagamos, no nos vamos, cuando deberíamos decir Hasta que lo hagamos, no nos vamos. Para salvar la contradicción, algún profesor de lengua con mentalidad matemática dio con la fórmula: dos negaciones afirman: Lo hacemos y nos vamos. En francés, el rey de la doble negación es el pas de Ne me quitte pas (No me dejes), de Jacques Brel: Ne me quitte pas, Ne me quitte pas, Ne me quitte pas. Lo que tan superfluo nos parecía cuando estudiábamos, se redime en esta canción y cualquier versión a otra lengua echará en falta ese pas. Sobre su origen, escribe Roberto Robles, físico en Richmond, Virginia, Estados Unidos: Pas viene del latín passus y significa paso. En principio se usaban más nombres como goutte, mie, grain (gota, miga, grano) y cada uno se elegía en función del verbo. Por ejemplo Il ne mange mie (No come ni una miga). Pas se usaría en Je ne marche pas (No ando ni un paso). Con el tiempo estas partículas perdieron su significado original y se usaron con cualquier verbo. Al final se tendió a utilizar una sola y prevaleció pas, que se usaba en la región de París. En español, No ha venido nadie, se ha impuesto a *Ha venido nadie, pero esas tres palabras se bastan cuando cambiamos el orden: Nadie ha venido (a verme, a quejarse, a decirnos). Repasando las Gracias y desgracias del ojo del culo, recuperamos que Hasta que dos [no] se han peído en la cama no se tiene por aposentado el amancebamiento. El [no] entre corchetes es el intruso que pone el hablante moderno pero en tiempos de Quevedo (1620 aprox.) una sola negación era lo propio. En las Coplas de Manrique, se lee: aunque esta vida de honor / tampoco [no] es eternal / ni verdadera, donde los corchetes son alguaciles que vienen a llevarse preso a ese no que ya está incluido en tampoco (y + no): tampoco es eternal. Claro que el octosílabo, don Jorge, hubiera quedado cojito. Lo malo es oír, como ahora se oye, También no en frases como *También no es bueno (¡264 mil! resultados en Google), en lugar del correcto Tampoco es bueno. Para acabar, volviendo al francés, lo que tiene de redundante o machacón el pas, lo salva personne. Personne n’est venu (Persona no ha venido, o sea: Nadie ha venido). Ahí sí que una sola negación niega. Mi nombre es Nadie, se presentó el recién llegado. Total, el otro no era más que un jodido cíclope. La vez que tuvo que presentarse ante una reina, ya declaró su nombre, Ulises.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s