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ética para anti Trumps (la paja o la vida. 2)

Las primeras llamadas a la liberación universal debieron ser las predicaciones de órdenes religiosas al “todos contra la Bestia”, o el Diablo, y por el advenimiento de Cristo. Desde las cruzadas, cazas de brujas y guerras de religión, pasando por el allons enfants de la Marsellesa, hasta los frentes populares antifascistas de los años 30, no ha habido movimiento popular consciente que se haya salido con la suya.[1] Siempre es igual: en tiempos de paz amenazada, los de arriba convocan a los de abajo, los mandan a la guerra y, al final, en la nueva paz, siguen mandando los de arriba, ahora sobre un montón de cadáveres: absolutismos, colonialismos, bonapartismo, guerras mundiales. Democráticos frentes populares prosperaron en España (1936) o en Chile (1970), y ya vieron cómo acabaron Segunda República y Salvador Allende. Y ya ni siquiera hacen falta golpes militares con dictaduras. Se impone el golpe democrático institucional como hemos visto en Puerto Rico, Paraguay, Honduras, Brasil, Argentina, o está por ver en Venezuela. Las grandes, las unánimes convocatorias al todos contra uno se siguen saldando como cuando el milenarismo: detrás de Dios, lo que la buena, la pobre, gente se encuentra, es más Diablo.

Si, por ese lado, el todos contra Trump sería un déjà vu, guerra y paz tampoco son lo mismo. Habiendo armas de destrucción masiva, y con el debido respeto a las víctimas, lo que llamamos guerra, en Siria, por ejemplo, no es más que una convención, un choque de famóbiles y videojuegos aptos para el telediario de las tres. Contra Estados Unidos nadie puede pero ‑oh consuelo‑ tampoco EEUU puede iniciar la que sería tercera guerra mundial entendida como invasión militar ¿de qué país?, ¿de los nuestros? Lo que hay y habrá es guerra económica con apoyo logístico de diplomacia y prensa, ellas dictaminan los valores democráticos, los derechos humanos. Usted ‑que se los cree‑ bájese de la civilización, pónganse o quítense ‑según los casos‑ el pañolito islámico de por vida (el burka, si no siente nada a la primera) y verá cómo al día siguiente experimenta usted una notable mejoría en el tapadismo sobrevenido, en la occidentalitis aguda o en la bienestarpatía crónica que le están amargando la vida.

Es una coletilla a La paja o la viga.

[1] consciente se dice porque inconscientemente las revoluciones populares Rusa o China sí fueron propiciadas por estados de guerra.

la voz de su amo.

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Nigger the dog, óleo de Francis Barraud (ya en 1909)

His master’s voice, La voz de su amo, es una discográfica inglesa desde 1899. En su logo un perro escucha atentamente un gramófono. Algunos tenemos la suerte de no depender demasiado del dictado del amo y de no padecer más presiones de empresa que las precisas. eLTeNDeDeRo no puede criticar a hombres y mujeres que tienen que ganarse la vida en medio de las altas presiones, pero sí podemos criticar el infame periodismo generalista y de papel que se hace en España[1], prensa canallesca donde las haya y donde lo más progresista es El País, ese manifiesto de la peor derecha: la que se disfraza de izquierda. Vean hoy en los kioscos las fotos del encuentro Bush Trump: en ninguna los personajes se miran o se sonríen o se muestran cordiales. Si ven, en cambio, el vídeo se dan cuenta de que el tono fue diplomático y dentro del protocolo. O sea que han buscado la instantánea canalla. No cabe duda de que los jefes de sección han puesto todo su empeño al servicio de algo. También los telediarios abren en portada con las 25 manifestaciones anti Trump que se han sucedido en los Estados Unidos. Estamos hablando de un bloque política‑prensa que juzga por la masa y dictamina qué es democracia y qué no. Estamos hablando del bloque mediático que creyó que el Brexit iba en broma y al día siguiente siguió dándole cancha a la permanencia, casi hasta hacernos creer que el Brexit había sido ilegal o traería repercusiones catastróficas, sin duda porque aquí en España el derecho a decidir podía aplicarse a Cataluña. Estamos hablando de periodistas que a Venezuela llaman dictadura y dictador al presidente Nicolás Maduro y al pueblo que lo apoya chavistas (como si dijeran terroristas o miembros de una banda), cuando Maduro gobierna con más apoyo en las urnas que aquí Mariano Rajoy. Y estamos hablando de reportes sobre Siria que parecen dictados por la agencia del Pentágono. Periodistas: no le llamen libertad de prensa; digan la voz de su amo.

[1] La prensa digital respira otra independencia. Leer periódicos de papel es un país de viejos, como El País o La Razón, que leen personas mayores.

España, último modelo de golpe de Estado

. Por orden de agente (o emisor), el golpe de Estado ha conocido tres fases: 1) El golpe absolutista (napoleónico o monárquico). 2) El golpe militar. 3) el golpe constitucional o democrático, que está siendo la última estrategia de la Cía para América Latina (Honduras, 2009, Paraguay, 2012, Brasil, 2016) centrada ahora en el golpe en Venezuela. | En España, el primer golpe de estado lo ganaron los golpistas con un pronunciamiento (1874); el segundo, con una guerra civil (1936‑39); el tercero con una Constitución (1978) y, el cuarto con dos palabras: en funciones (investidura de Mariano Rajoy el 29 de noviembre de 2016). | Hacia el 29‑N los pasos fueron: 1. Creación de un enemigo interno (soberanismo, como ruptura de la unidad nacional, y populismo como ruptura del discurso político). 2. Creación de un estado de opinión (inconvenientes de un gobierno en funciones y de unas terceras elecciones). 3. Prevalencia de la ley (Constitución, judicialización y autoritarismo incluso en partidos de oposición). 4. Presiones internacionales. 5. La democracia como solución: reelección de Mariano Rajoy con solo el 33,03 por ciento del voto.

GOLPES DE ESTADO
por Eduardo González Calleja

En 1639 Gabriel Naudé (Considérations politiques sur les coups d’état) acuñó el término coups d’état como un empleo audaz y extraordinario del poder por parte del príncipe que elige en secreto la acción más eficaz a sus intereses. Tras el paréntesis napoleónico, la Restauración contempló el golpe como coup de force impuesto por el poder absoluto de un monarca, revolución de palacio que fue quedando obsoleta por la democratización y burocratización del aparato del Estado. El golpe fue adquiriendo un sentido negativo tras el asalto al poder de Luis Napoleón el 2 de diciembre de 1851.[1] El término acabó adaptándose al italiano, portugués y castellano y, en forma literal, al vocabulario político inglés. En 1909 Charles Maurras (Si le coup de forcé était possible…) [2] observaba que la tarea previa al golpe debía ser la creación de un estado de ánimo a través de la propaganda ideológica, para que no fuera un mero pronunciamiento, sino una acción dirigida políticamente, tras convencer al ejército de la toma del poder. Maurras observaba que un grupo de conspiradores resueltos y bien preparados podría hacer caer el régimen, al estilo de los golpes de mano en las guerras convencionales. El período de entreguerras volvió a poner el golpe de actualidad por tres ensayos de signo diverso: la toma del poder por los bolcheviques (1917), la Marcha sobre Roma (1922) y las asonadas en los primeros pasos de la República de Weimar (1923). En 1931 Curzio Malaparte (Técnica del golpe de Estado) intentó demostrar que el arte de defender el Estado está regido por los mismos principios que rigen el arte de conquistarlo. Tras la Segunda Guerra Mundial y al final del proceso descolonizador EEUU difundió la creencia de que, en sociedades transicionales con instituciones democráticas débiles, el ejército disponía de una experiencia técnica, de una organización burocrática compleja y racionalizada y de una impregnación de las ideas occidentales que le permitían jugar mejor que los civiles el papel de élite reformadora. Fuente: Eduardo González Calleja. En las tinieblas de Brumario: cuatro siglos de reflexión política sobre el golpe de Estado [3] (pdf descargable).

ESPAÑA, ÚLTIMO MODELO DE GOLPE DE ESTADO

Por orden de agente (o emisor), el golpe de Estado ha conocido tres fases: 1) El golpe absolutista (napoleónico o monárquico). 2) El golpe militar. 3) el golpe constitucional o democrático, que está siendo la última estrategia de la Cía para América Latina (Honduras, 2009, Paraguay, 2012, Brasil, 2016) centrada ahora en el golpe en Venezuela. | En España, el primer golpe de estado lo ganaron los golpistas con un pronunciamiento (1874); el segundo, con una guerra civil (1936‑39); el tercero con una Constitución (1978) y, el cuarto con dos palabras: en funciones (investidura de Mariano Rajoy el 29 de noviembre de 2016). | Hacia el 29‑N los pasos fueron: 1. Creación de un enemigo interno (soberanismo, como ruptura de la unidad nacional, y populismo como ruptura del discurso político). 2. Creación de un estado de opinión (inconvenientes de un gobierno en funciones y de unas terceras elecciones). 3. Prevalencia de la ley (Constitución, judicialización y autoritarismo incluso en partidos de oposición). 4. Presiones internacionales. 5. La democracia como solución: reelección de Mariano Rajoy con solo el 33,03 por ciento del voto.

[1] Este rechazo moral y jurídico debe mucho a escritos de combate de Víctor Hugo (Histoire d’un crime, Napoleón le petit), Pierre-Joseph Proudhon (La révolution sociale démontrée par le coup d’état) y Karl Marx (El 18 Brumario).

[2] A imagen de la labor emprendida por Cánovas del Castillo para propiciar la restauración alfonsina en España.

[3] Eduardo González Calleja, del Instituto de Historia del CSIC y profesor asociado de la universidad Carlos III, ha publicado La razón de la fuerza (1998), El máuser y el sufragio (1999) y «El Estado ante la violencia» en el libro dirigido por Santos Julia, Violencia política en la España del siglo 20 (Madrid, Taurus, 2000).

referéndums

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REFERÉNDUMS

El Ayuntamiento de Sevilla (Psoe) está en proceso de participación para decidir las fechas de la Feria de Abril (Decide Sevilla). Afín al PP, el diario ABC ha dado, cancha, entre otros a Alberto García Reyes, quien sostiene que ‑antes que por la Feria‑ habría que preguntar (1º) por completar el metro; (2º) por el monopolio de taxistas y navajeros[1] en el aeropuerto (?); (3º) por el uso de las antiguas fábricas de Tabacos, de Artillería y Atarazanas o (4º) por las obras de la Se-40, porque Sevilla está cansada del sambenito de la ociosidad cuando trabajamos como animales y tenemos a algunos de los mejores del arte, del emprendimiento, de la ciencia o del deporte, que demuestran la fortaleza histórica de nuestra economía y una gran masa crítica que, a pesar de la indolencia intrínseca de la ciudad, se deja el alma por una Sevilla moderna.

Leído lo cual, presumir de lo que trabaja uno es propio de pringaos, pelotas del jefe o escaqueados de los de dime de qué presumes etcétera. El primer regalo que se da a sí mismo quien puede dárselo es no trabajar y por eso preferimos los viernes al lunes, los puentes a los fines de semana, las vacaciones a las fiestas, y prejubilarnos antes que jubilarnos, nos ha jodido.

En cuanto a referendos, vamos a las recientes consultas en Grecia o en Reino Unido; uno, que preguntó lo que no se pregunta (¿quiere usted ajustes y recortes?) y, otro, un brexit que escondía mucho de brentry, según arrepentidos al día siguiente. Inglaterra y Grecia han jugando con la regla de oro del refrendo[2]: que se convoca para ganarlo o, si se pierde, que no haga caer del poder a quien lo convoca. De este género es el refrendo que dará paz a Colombia, refrendo del que ya podría aprender la mentalidad de la política española siempre lamiéndole las heridas a Víctimas. ¿Tendrán muertes detrás las FARC[3]? Otros son los refrendos convocados por voluntad popular. El refrendo en Cataluña sería de ese tipo, no porque Artur Mas, Carles Puigdemont o la Generalitat no sean poder, sino por estar por debajo del poder central del Estado español. Como es iniciativa popular el refrendo revocatorio con que la derecha en Venezuela quiere echar al presidente Maduro[4]. Quienes desde la democrática España critican la dictadura venezolana, ya quisieran que la Constitución Española contemplara el revocatorio. Al principio de la crisis (2007) un revocatorio hubiera echado al presidente Zapatero y no hubiera habido recortes. Por no hablar de Rajoy. Ninguno de los dos sacó nunca el 50 por ciento de votos. Un refrendo a cara o cruz lo hubieran perdido como perdió en Grecia el plan de ajustes[5].

El refrendo de Sevilla es amable, no va contra nada (no va a dividir a la población), y es creíble: lo que salga se podrá cumplir. En una España que ha decidido vivir del turismo y de las fiestas es tontería mezclar si somos más cigarras que hormigas. Quien tiene una fiesta tiene un tesoro, y ahí están las chorradas que se inventan pueblos y ciudades por marcar fiestas de tradición patrimonio inmaterial y de interés turístico nacional e internacional. Críticas, la Feria de Sevilla tiene muchas[6]. Pero esta vez, PP y ABC, ¿a ustedes, qué más les da? Quien algo se juega entre lunes o sábado de pescaíto es quien depende de un calendario laboral, quienes vienen de fuera y quienes hacen la Feria trabajando como animales: obras y servicios que generan más del 3% del Pib de Sevilla capital. ¿Qué pecho saca Sevilla esta vez, señor Alberto G.R.? ¿Sacamos la fortaleza histórica de nuestra economía o nuestra indolencia intrínseca? Pregúnteles a señoritos y altos casetatenientes, que esos sí que se pasan todos los días del año tocándose el pib y tocándonos las pivotas.

[1] Las cursivas son de eLTeNDeDeRo.

[2] Entre referéndum y referendos o referenda, preferible referendo, referendos o, mejor aún, refrendo y refrendos.

[3] 5,7 millones de víctimas de desplazamiento forzado, 220 mil muertos, más de 25 mil desaparecidos y casi 30 mil secuestros. Al lado de esas cifras, las de ETA son pudorosas; también comparadas con el IRA en Irlanda. No se trata de ver quién mató más. Se trata de mirar. Colombia palante, España patrás.

[4] El revocatorio prospera si: un 20% de electores lo solicita (mediante recogida de firmas) y más del 25 participa; que el Sí gane al No y alcance en total un número de votos superior al obtenido en su día por el cargo elegido y sometido a revocatorio.

[5] Que la Troika dejara sin efecto el refrendo en Grecia no modifica lo que Grecia votó el 5 de julio de 2015.

[6] La fiesta según Sevilla.


REVOCATORIO

Alberto Garzón con el rey
Llamar al rey ciudadano, en vez de majestad, no es suficiente. Hay que no reunirse con él.

REVOCATORIO

Algo falla en el engranaje de la llamada democracia cuando una recogida de firmas sustituye a un Parlamento, órgano del que depende o debería depender el Presidente, no de firmas, sino de votos expresados.

Españoles que contemplan el revocatorio en Venezuela, ¿se imaginan cuánta España con su firma apoyaría ahora mismo la destitución de Mariano Rajoy?

No seáis demócratas pero, si lo sois, sed consecuentes privilegiando la cámara de representantes. La Constitución de Venezuela se pasa de democrática y admite en el revocatorio lo que constituciones como la española no contemplan ni en pintura.

Alberto Garzón, con su sí pero no al revocatorio contra Nicolás Maduro, se queda corto.

Le pasa por ser demócrata.



LA INTERNACIONAL

Venezuela
Venezuela

LA INTERNACIONAL

Desde el viejo oro de Moscú, todo lo que huele a cambio social en España la reacción lo atribuye a dineros y apoyos traídos de fuera. Por lo visto, solo el capitalismo según Merkel y Obama es patriótico y nacional. Caído el Muro de Berlín, el oro de Moscú ha pasado a ser bolívares de Venezuela, pero es la misma música.

Además de desmentir judicialmente lo que haya que desmentir sobre financiaciones irregulares, proponemos a los partidos de cambio que asuman con orgullo y con honor sus simpatías y sus alianzas. Venezuela, chavismo, ¿y qué? (Peor será siempre la derecha que toma y da de la Venezuela de Miami y de otros paraísos fiscales y golpistas.)

Decía la mujer de Macbeth, la mala, a su marido indeciso:

–Ser lo que eres no es nada, querido, has de serlo con seguridad.

Pues eso.

Ojalá volviera La Internacional con sus brigadas internacionales.

Ahora sería como una oenegé de revoluciones anticapitalistas y sin fronteras.


VENEZUELA

Venezuela

VENEZUELA

Hablamos del capitalismo como de un ente abstracto y sin dueños, cuando los tiene clarísimos. Distinto es que entre sí disputen unos sectores del capital con otros, que su reflejo en la política sea más o menos exacto. El capitalismo sabe cuál es su guerra y diseña su estrategia, aunque una táctica concreta, una batalla, no le salga bien del todo. En lenguaje militar, se llama táctica al método y, estrategia, al fin último que se persigue. En la noche del franquismo, nuestra estrategia militante consistía en aceptar la democracia (burguesa) antes de imponer una revolución (socialista) en la que todavía creíamos y, la táctica fue forzar la legalización de los partidos y sindicatos clandestinos, combinando métodos ilegales y legales, para el caso, copando cargos sindicales dentro del Sindicato Vertical o cargos de delegado de curso, táctica que en el PCE llamábamos salida a la luz. Quienes hemos conspirado una vez, conspiramos siempre, y nos queda cierto olfato para detectar el movimiento de las piezas en el gran tablero de ajedrez que es la inteligencia del mundo. Y no es paranoia sino seguridad que ciertas noticias con sus correspondientes estados de opinión (entradas, en el sentido informativo de la palabra) responden a una estrategia calculada, forman parte de un plan. Si fuésemos dueños del mundo (grandes empresas, grandes intereses) no íbamos a permitir que la historia se vaya de nuestras manos, y nos constituiríamos en grupo de presión. Al grupo de presión puede que se le escape prever catástrofes naturales como terremotos o tsunamis, o catástrofes a largo plazo que no impiden el beneficio a corto, como el cambio climático, pero aparte de eso, y dejándole cierto margen a Dios, por si existe y lo que pueda pasar, el capitalismo jamás descansa y es absurdo pensar que abandone el cuidado de lo que es suyo. Vámonos a la mano que mece la cuna entre España y Venezuela. En Venezuela no le va muy bien al capital, que prefiere otros gobiernos no exactamente chavistas ni bolivarianos, digámoslo así. Los fontaneros y los portavoces de ese capitalismo damnificado es normal que trabajen y se empeñen contra una política que recorta sus poderes y privilegios y es normal también que acudan a cualquier táctica para conseguir su estrategia. Lo que no es normal es la neura anti venezolana que ha prendido entre capas medias de la opinión pública española, gente sencilla a la que hemos oído despotricar del bolivarismo. A más PP en el Gobierno, más campaña contra Venezuela. Si en 2002 el PSOE se diferenciaba del PP, ahora se identifican. Ahí están las descalificaciones a dirigentes de Podemos que han pasado por Caracas. Y si un etarra ha corrido a refugiarse hasta allí, no le faltan titulares en prensa. Y ahora viene la pregunta: ¿quién gana con esa campaña contra Venezuela? Como quien hizo la ley hizo la trampa, proponemos a ustedes el siguiente razonamiento circular. En plan actividades de colegio, pueden ustedes ir respondiendo sí a cada paso, si están de acuerdo, claro:

Quien hizo el capitalismo hizo la democracia.

Quien hizo la democracia hizo las dictaduras.

Quien hizo la dictadura hizo los países comunistas (que comunistas nunca fueron).

Quien hizo los países comunistas hizo el comunismo.

Quien hizo el comunismo hizo el anticomunismo (en el que, tantos años después del Muro de Berlín, insisten y ahí seguimos).

Y quien hizo el anticomunismo hizo el capitalismo agradable a la opinión de quien podría o debería estar en contra del capitalismo.

Aquí y en Venezuela.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 22 del 6 de 2015

Próxima entrega: ¿Por que no te callas?