Etiqueta: refranero

hierro.

ab ipso ferro fray luis de león foto fragmentalia
foto: Fragmentalia

Gabriel Laguna nos recuerda que Ab ipso ferro (del hierro mismo) fue el emblema de ‑entre otros‑ Fray Luis de León (1527‑91). En él se ve un escudo con un árbol con ramas podadas y del que salen brotes nuevos; al pie, un hacha para la poda. La leyenda rodea el motivo. Ab ipso ferro viene de Horacio, Oda, 4.4, 57‑60. Ahí expone que los romanos emergen de sus derrotas con fuerzas renovadas, al igual que la encina tras ser podada. Este hierro no tiene nada que ver con Quien a hierro mata, a hierro muere.



los clásicos y los tópicos.

Mi amigo escritor, sabiéndose excluido de un evento literario de esos que sirven para saber quién es quién, cita a Ovidio: «Mientras todo te vaya bien, contarás con muchos amigos. Pero, si el tiempo se nubla, te quedarás solo». Ovidio pensaba en el poder y en la riqueza y sigue vigente según vemos cada día. Pero la fanfarria de los libros y ferias del libro es del tipo «Dios los cría y ellos se juntan». He aconsejado a mi amigo que tenga el honor (y el valor) de no juntarse con ellos. ¿Fue Horacio quien primero cantó las excelencias de la vida retirada? De todas formas, los clásicos no tuvieron más sustancia que la que tenemos nosotros. Pasa que ellos llegaron primero. Ejemplo de tópico (popular, en este caso) que también admite su otra vuelta de tuerca, y se la damos:

«En esta vida
todo tiene remedio,
menos la muerte.» O sea,
menos la vida.

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Enlace a tópicos por un tubo.

comulgar con ruedas de molino

rueda de molino.jpg

RUEDAS DE MOLINO

En español se dice comulgar con ruedas de molino a lo que sería aceptar, o no, una situación que parece humana o personalmente inaceptable. No es refrán ni de consejo ni de experiencia, sino de frase hecha, como a llegar tarde decimos mangas verdes. comulgar, del latín communicāre, comunicar, significa por este orden: 1. Dar la comunión. 2. Recibirla. 3. Coincidir en ideas o sentimientos con otra persona.

En una novela ambientada en Al‑Ándalus, un islamita dice e otro ‑los dos son médicos: –El Alcorán sitúa a la mujer en un plano más bajo con respecto al hombre, teoría con la que no comulgo.[1]

¿El islam comulga? Me vino a la cabeza el episodio de Maese Pedro en Don Quijote (2:25) cuando el narrador titiritero provocó las iras del muy enterado caballero con estas palabras: El rey Marsilio mandó tocar alarma; y miren con qué prisa, que ya la ciudad se hunde con el son de las campanas que en todas las torres de las mezquitas suenan. Y saltó don Quijote: en esto de las campanas anda muy impropio maese Pedro, porque entre moros no se usan campanas y esto de sonar campanas en Sansueña sin duda que es un gran disparate.[2]

Sirva de aviso a quienes se meten en novelas históricas o en relatos de ambientación histórica. De todas las recreaciones, la más difícil, la que más da la pauta de calidad es la recreación de un lenguaje y con ello de esas palabras que por anacronía o por imposible aplicación dejan en evidencia. Pudiendo decir compartir, coincidir o estar de acuerdo, ¿a qué viene comulgar, que tanto suena a hostia o a piedra de molino según nos coja el cuerpo? ¡Vaya que a uno le saquen las coplas de Manolete: si no sabes torear, pa qué te metes! (continuará)

[1] El cirujano de Al-Ándalus (2009), de Antonio Cavanillas de Blas.

[2] Lo cual oído por maese Pedro, cesó el tocar y dijo: No mire vuesa merced en niñerías, señor don Quijote, ni quiera llevar las cosas tan por el cabo que no se le halle. ¿No se representan por ahí, casi de ordinario, mil comedias llenas de mil impropiedades y disparates? (Q2:25)

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DAR LAS DOCE

# 0-1 minuto
Las 12. Cuando alguien suelta una tontería se dice que han dado las doce.

FRASES Y HOMBRES


FRASES

Hablando de un incendio terrible que está por apagar, un político o responsable de bomberos ha declarado a la prensa que, para apagarlo, van a echar toda la carne en el asador. Mentar el asador en casa del incendio es mentar la soga en casa del ahorcado, tener buena mano en casa del manco o meter la pata en casa del cojo. La estulticia se refuerza añadiéndole como yo digo a lo que en realidad ha dicho otro y no yo. Como yo digo, el hombre es un lobo para el hombre, larga el sabidillo que quiere enmarcar un acto de crueldad individual en la supuesta crueldad general. Igual que ahora mismo alguien que dura en el tiempo está cargando el lenguaje de estupideces, no, lo siguiente, y las suelta desde el minuto cero de abrir la boca, también antiguos y venerados filósofos o literatos dijeron las suyas. Jóvenes que queréis bien hablar, cuidado con las pamplinas y frases envenenadas que la educación y la cultura os han echado encima desde antes de nacer. Tal como está el idioma, hablar bien adquiere libertad y de rebeldía. Sed libres. Rebelaos.


HOMBRES

No digáis que, agotados sus proverbios,
el hombre es un lobo para el hombre,
homo homini lupus,
díganlo Plauto en su Asinaria (o Libro de los asnos)
o Thomas Hobbes.
No sería justo con los hombres justos
ni con las lobas de toda condición.
Más cierta es
‑tanto a los hombres como a las mujeres‑
la explotación del hombre por el hombre,
perfecto endecasílabo de autor desconocido.

 


 

 

PAPELES DE PANAMÁ

Papeles de Panamá LaVanguardia-Web
La Vanguardia Web

PAPELES DE PANAMÁ


PAPELES DE PANAMÁ
encuesta–

¿Cree usted en la paz y en la guerra
justa ‑eso sí‑, humanitaria?
¿Cree usted en el voto, en la patria?
¿Cree usted en la Onu, en la Otan,
en Unicef, la Cruz Roja?
¿Piensa ‑de acuerdo con Cáritas‑
que la pobreza se hereda?
(Marque usted lo que proceda.)

¿Cree que hay arriba y abajo?
¿Cree que hay dinero y trabajo
de sobra? ¿Cree en el esfuerzo
y piensa de todos modos
que tiene que haber de todo
y que alguien tiene que hacerlo
mientras que a usted no le cuesta
nada? (Terminó la encuesta.)

 


Nota editorial.

El texto respira por la modalidad andaluza.
usted debe leerse [usté], para que sea
octosílabo el octosílabo
tal como fue dictado.


 

LA LLUVIA EN SEVILLA ES UNA MARAVILLA

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de MilChapitas.com

LA LLUVIA EN SEVILLA ES UNA MARAVILLA

Llueve sobre Sevilla. Como nos recuerda M. Jiménez en ABC de 08/10/2013, el dicho “La lluvia en Sevilla es una maravilla” fue un invento de Alan Jay Lerner (1918‑1986), guionista de la película My fair lady, que dirigió George Cukor en 1964. Estamos en Londres en 1912 una tarde de lluvia a la salida de la ópera. Henry Higgins (Rex Harrison), arrogante profesor de fonética que cree que el habla de una persona determina su futuro social, conversa con el coronel Hugh Pickering (Wilfrid Hyde-White), también experto en fonética y admirador de sus métodos, asegurando que puede enseñar a cualquier mujer a hablar con propiedad hasta el punto de hacerla pasar por duquesa. Para el caso le muestra a una joven florista callejera llamada Eliza Doolittle (Audrey Hepburn), con un fuerte acento cockney: la mujer ha sufrido un percance con el público que salía de la ópera, se ha enfadado y no para de quejarse. Eliza acude al día siguiente a la casa de Higgins para recibir clases de dicción. Entre los ejercicios que le pone el profesor figura decir “The rain in Spain stays mainly in the plain”, que contiene cinco palabras que se pronuncian con el diptongo [ai] en vez de [ei]. Audrey Hepburn dice: [The rain in Spain stais mainly in the plain] cuando debería decir [The rein in Spein steis meinly in the plein], lo que en la versión doblada al español parecerá que es un ejercicio de un elleísmo. En 1964 venerables maestros de escuela nos hacían los dictados distinguiendo la ortografía de la eye de mayo de la elle de caballo, distinción que, si bien nos facilitaba las cosas, iba contra la ley del idioma que en el habla de Sevilla pronunciaba siempre Seviya: [La yuvia en Seviya es una maraviya].

Audrey Hepburn por Bob Willoughby
Audrey Hepburn por Bob Willoughby

 

EJEMPLO DEL HOMBRE QUE LE DECÍAN CORNUDO. O cómo es una estupidez decir que el refranero recoge la sabiduría popular.

# manuscrito Conde LucanorQue el pueblo lo mismo es generoso que tacaño, noble que ruin, solidario que egoísta lo vemos con el siguiente
ejemplo:


EJEMPLO DEL HOMBRE QUE LE DECÍAN CORNUDO


O cómo es una estupidez decir que el refranero recoge la sabiduría popular.

«En la Castilla profunda del honor calderoniano y en un pueblo de esos de mediano tamaño, no tan grande como para que no se conozca todo el mundo, dijéronle a un buen hombre felizmente casado que su mujer le cometía adulterio. Y el hombre pensó al principio: “Abre el ojo, padre, que cuando el río suena agua lleva”. Y puso en callada vigilancia a su mujer volviendo él del campo cuando ella no lo esperara o a hurtadillas siguiéndola cuando iba a la fuente, a misa o con las vecinas, y vio el hombre que su mujer era honrada. Pero otro día otra habladuría se le cruzó por su camino: “Cata, varón, porque quien calla otorga y van a creer en el pueblo que, además de cornudo, eres consentido”. Así que el hombre fue por una vara de no mucho daño que tenía en el campo y allá que iba con cara de muy furioso a herir un poco a su mujer, cuando oyó decir a su paso: “Este, tal como va, va publicando su deshonra, porque quien se pica, ajos come”. Total, que el hombre dejó caer el palo y siguió bien mirando a su mujer en aplicación de otros refranes que él sabía, como A palabras necias, oídos sordos, y Ande yo caliente y ríase la gente.»

 (Versión de un cuento de El conde Lucanor que sirve de prólogo a Lebrato contra Lebrato.)

Los refranes (3), viene de Los refranes (2)