Etiqueta: gramática

la Academia mochilera.

Hoy nos dicen las campañas que han de comprarse mañana un diccionario muy serio con algo de cementerio.

@RAEinforma: Conozca la «Gramática y ortografía básicas de la lengua española». La «Gramática básica» y la «Ortografía básica», reunidas en un único volumen que facilita su consulta, un libro que no debe faltar en ningún hogar, centro educativo o de trabajo.

Hablábamos de construcciones de culto y de la necesidad de la desconstrucción o deconstrucción de toda la mierda que nos echan encima cultura, arte, filosofía o religión. Añadámosle el Diccionario en libro de papel, no en versión electrónica para editores de texto, app o software corrector ortográfico.

Digamos también por la Academia:

—¡Oh! -entre grandes megusta de adhesiones de culto.

[de culto son dos fenómenos opuestos: de culto, de cultivar, la obra o empeño o empresa que alcanza un gran éxito; y de culto, de cultura, la obra o empeño o empresa que una minoría culta sabe apreciar hasta el delirio.]

En un mundo gurmet y máster chef, no hará falta que les diga lo bien que queda poner en un único volumen Gramática y Ortografía que facilita su consulta, un libro que no debe faltar en ningún hogar, centro educativo o de trabajo.

Vuelve a decir Manuel Aleixandre al cura Cassen en Amanece, que no es poco:

—Me parece a mí que tenéis un cuajo…

Ahora que las mochilas aliviaban su peso, vámonos con la Academia a cargar en la mochila…

la soledad de los verbos intransitivos.

verbo

No está el horno para bollos de la lengua. No obstante, la lengua se mueve. Nuestra amiga Pasión por conocer y compartir, pregunta a sus pajaritos en túiter si les parece correcta la fórmula te comparto, razonable, donde se esperaría comparto contigo. Vamos al Dile (antes, Drae):

compartir. Del latín, ‘partir con’. 1. trans. Repartir, dividir, distribuir algo en partes. 2. trans. Participar en algo.» O sea, el verbo era y es transitivo, y el hablante solo tiene que elegir entre ‘compartir con’ o ‘compartir a’.

Otra manera de verlo: En caso de duda acudan al verbo base, partir. Te parto (un trozo de pan). Si lo piensan, conpartir con es redundancia académica. Sálganse de la Academia y lo verán más claro.

La gran transitividad fue *lo flipo por flipo. flipar. Del inglés to flip out, ‘perder el control’ (bajo los efectos de las drogas). 2 y 3. intr. Estar o quedar maravillado o admirado, asombrado o extrañado. La gente [se] flipaba con la música. Flipamos al saber que fue monja. 4. intr. Agradar o gustar mucho a alguien. Me flipan las motos.

La Complutense de Madrid, en su Plataforma de español como lengua extranjera, cita esta teoría de Tesnière:[1]

Todos los elementos oracionales, incluido el sujeto, son actantes del verbo. Y los verbos se clasifican por su capacidad de recibir actantes, según las valencias que los caracterizan. Así, hay verbos: monovalentes (que exigen solo un actante: viajar, correr, ir), bivalentes (estudiar, comer, coser), trivalentes (dar, regalar, entregar). Los impersonales llover, nevar, etc. se consideran avalentes. Los transitivos son bivalentes (aunque no lleven CD expreso) o trivalentes. Entre los transitivos se distinguen los causativos o factitivos, de sujeto no agente ejecutor de la acción, sino instigador o causante. Por ejemplo, Mis padres construyeron la casa por ‘hicieron construir la casa’. Verbos factitivos por parejas léxicas: matar/morir, quemar/arder, sacar/salir, meter/entrar, enseñar/aprender, donde matar: hacer morir, quemar: hacer arder, etc.

Otro día hablamos de cómo el galicismo, tan pernicioso para el idioma, está más que autorizado, cuando no debería, como en la frase de autor de fama y de prestigio: «Y es al levantarse que encabrita el sieso de tal modo que el roque sorbe saliva en alto.» Vayan ustedes analizando y vean si hay caso de cáncer de estilo. Y quédense con La soledad de los verbos transitivos, en dos tiempos: junto a la palabra trajinar y aquí solo:

LA SOLEDAD DE LOS VERBOS TRANSITIVOS
La soledad de los verbos transitivos,
del latín transitivus: que pasa o se transfiere
a objeto o a persona, acusativo el caso.
La soledad de los verbos en la pizarra
buscando algún sintagma que los quiera
y nos hacen saber estamos solos
y conviene cuidar del complemento
directo o indirecto o lo que caiga.

Daniel Lebrato, Historias de la literatura

 

 

[1] Lucien Tesnière, Éléments de syntaxe structurale, 1959