CRÍTICA DEL TERRORISMO PURO / EL BESO Y PODEMOS

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Para hablar de política en España, y para entendernos, hay que partir del desplazamiento de la vieja Izquierda a posiciones de centro y, del centro, a la derecha. IU y Psoe son lo que fueron el Psoe y la Ucd en 1975, a la muerte de Franco. Cayo Lara tiene tanto de izquierdas como Alfonso Guerra, y Rubalcaba es a Felipe VI lo que Suárez, a Juan Carlos. La misma Ugt ha acabado siendo el sindicato vertical del Psoe.

Cuando éramos rojos, repudiábamos la acción armada por amor a su contraria, la lucha de masas, y porque la violencia, cualquier violencia, le hacía el juego a la derecha. Qué fue de la lucha de masas, ya se ve. Algunas siglas vinieron como bueyes cabestros para reducir a los toros bravos que podrían ser Pce y Comisiones y, vive Dios, lo consiguieron. Un repaso a la reciente convalidación en Cortes de la Corona Española, y a ver qué partido que se llama de izquierdas la votó y qué otro partido también llamado de izquierdas nos llamó a salir masivamente a la calle. El referéndum que pedía IU tuvo igual fuerza de convicción que el Otan, de entrada, no, que se inventó el Psoe para meternos en la Otan. Himnos y banderas de Segunda (o Tercera) República han sido un luto para recordar el pasado más que una luz que ilumine el futuro, la salida. Todo eso explica Podemos.

Hablar de Eta no es fácil. No es lo mismo, ni quien lo vio, el asesinato de Carrero Blanco (Madrid, 20 de diciembre de 1973) que la matanza de Hipercor (Barcelona, 19 de junio de 1987). Uno fue un crimen político de alcance que aceleró la Transición y otra, una chapuza de estrategia. Un tercer tipo de acto terrorista ha sido el secuestro de funcionarios, por quienes Eta pidió el acercamiento de presos; y el cuarto, el secuestro de ricos a cambio de un buen rescate, pagas extras añadidas al impuesto llamado revolucionario que gravaba a la patronal vasca. Se puede dudar del perfil político de Eta pero, a juzgar por sus presos, comunes, no son: desde el 68 y el 69, Proceso de Burgos, han hecho prensa, historia.

De Euskadi Ta Askatasuna, Eta o la Eta, se cuentan barbaridades. 858 asesinatos en 50 años, que van desde el crimen más vil, que es rifar la tragedia, hasta el premeditado ajuste de cuentas, como al torturador jefe de la Brigada Político Social, Melitón Manzanas (1968), y hasta romper la línea de sucesión del Régimen. Si esto último no lo reconocimos más alto y más claro, fue porque, entre el Nosotros, los demócratas, y el Condenamos la violencia venga de donde venga, se ocultaba, como entre flor y flor, sierpe escondida, la tan temida apología del terrorismo. Pero quienes nos manifestábamos a pie la mañana de aquel jueves 20 de diciembre de 1973, festejamos el vuelo del coche del Almirante por los cielos, y más lo sentimos por su chófer y por las penas que podían caerles a Marcelino Camacho y demás dirigentes de Comisiones en el Proceso 1.001, que es a lo que íbamos.

Si el asesinato o crimen político ponía a prueba nuestro no a la pena de muerte (contradicción consciente, la llamábamos), ¿qué me dicen de la ética del rescate? Secuestro de Julio Iglesias Puga en 1981. La familia pagó (lo que desmiente que con los terroristas no se negocia), y en paz. ¿En paz? ¿Es lícito, dicho en bíblico, echar unas monedas a un tesoro que se sabe destinado a más secuestros, más bombas y más disparos? Casi todos los secuestrados se declararon creyentes. ¿Ninguno pensó en ser mártir, morir antes de manchar su conciencia con sangre inocente? Guzmán el Bueno. Ahí tenéis mi puñal. Y que pase el siguiente.

Los chantajes al Estado provocan parecidas reflexiones éticas, directas al corazón y a las razones del Gobierno y a la Razón de Estado. 1996 y 97. José Antonio Ortega Lara y Miguel Ángel Blanco ¿no se merecían, si quiera, un plazo abierto para tratar el tema del acercamiento de presos? Al Estado, a la ciudadanía, no se nos consultó. El Gobierno aplicó su libro de estilo. No se negocia. ¿Y si el secuestrado, en vez de concejal o funcionario de prisiones, hubiera sido el Rey o el Príncipe? ¿Seguimos, o ponemos ya los puntos suspensivos?

En lo de Hipercor, ¿por qué no se atendió el aviso de bomba? El etarra Troitiño hizo hasta tres llamadas desde una cabina, dirigidas a la Guardia Urbana, al mismísimo Hipercor y al diario Avui. Artefacto explosivo. Cualquier instituto de secundaria, en época de exámenes, recibe amenazas de bomba. Será de coña, amigo, pero hay que cumplir el protocolo. Policía, desalojo. La Dirección de Hipercor no lo cumplió. 21 vidas, 66 víctimas. Si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero.

Desde el Pacto de Ajuria Enea (1988), Psoe y PP no han hecho más que agrandar en su favor la brecha institucional entre ellos y cualquier otro concepto de Estado. La prueba fue Rubalcaba reflotando la monarquía. Y ahí nos duele, diputado Pedro Sánchez. Que en vez de denunciar los Pactos de la Moncloa, de 1977, usted también votó al Rey y con un argumento realmente encantador (de serpientes): la Corona, garantía de España, España, España. Hay que acordarse del cartel o póster Amnistía, de Juan Genovés, antes titulado El Abrazo. Igual que Libertad sin ira fue el himno de la Transición, Genovés pintó en aquella gabardina y esos brazos tendidos la Reconciliación de las dos Españas. Visto lo que han sido memoria histórica, justicia universal, Otan, no, bases fuera o república federal, cuarenta años después, lo que representó Genovés fue, más que el abrazo, el beso del Biparty.

A partir de ahí, la mitad de lo que hablamos de Eta es lo que quieren que hablemos. Porque, vamos a ver, ¿qué mérito tiene ser víctima del terrorismo? Dicho sea por los altos aires institucionales que se dan las organizaciones de víctimas del terrorismo. Cobrar del Estado pensiones o indemnizaciones públicas debería ser incompatible con el ejercicio de políticas de partido, privadas. El PP se les queda corto y ahora resulta que Podemos es cómplice de Eta. ¿Dónde hemos visto esa película?

La relación de Víctimas con Eta y el separatismo es un largo síndrome de Estocolmo. Víctimas necesita a Eta como el Panda, a los virus, como el golpista, al desorden o como el militar, al conflicto, aunque no lo digan. Se vio cuando los atentados de Atocha de 11 de marzo de 2004. ¿Que José Mari [Aznar] y la Guerra del Golfo tienen algo que ver? ¡Quita, mujer, que eso es cosa de la Eta! Y creyeron que el Psoe pasaría por el aro. Solo que en tres días habría Elecciones Generales y en la calle era muy potente el grito de No a la guerra, así que al Psoe no le interesó esa vez salir en la foto comiéndose el pico con el PP. Te dejo, mi amor, ahora vuelvo. Si no, nos hubieran vendido la misma burra que venían vendiéndonos PP, Psoe y sus subproductos como Rosa Díez desde el País Vasco desde hacía años. España, España, España.

Cuando Esperanza Aguirre y el coro de los fachas que cantan a las urnas quieren manchar al recién nacido Podemos con historias del pasado, que es su pasado, lo mejor que hacemos es no dejarnos ni besar ni abrazar ni tocar. Saber, sabemos. Querer, queremos. Poder, Podemos.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 5 de agosto 2014

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