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sevillanas fin de curso.

Flamenco

SEVILLANAS FIN DE CURSO


Sevillanas malajes para cantarlas
a la manera de
Mi madre me dijo a mí, popular,
Y yo le dije, de Tate Montoya,
con Ana Belén.

1.
Mi madre me dijo a mí
que a comidas de trabajo
no se va si vas a ir
viendo quién te toca al lado.

Y yo le dije
que solo de pensarlo
me pongo triste.

2.
Mi padre me dijo que
las comidas y las cenas,
ni gratis, si vas a ver
qué pintas tú en esa mesa.

Y yo le dije:
como los chistes malos,
que hay que reírse.

3.
Mi abuela me dijo más:
no te apuntes en la lista
fin de curso o navidad
sin fijarte en quién se apunta.

Y yo le dije:
tampoco es plan ponerse
buscando chinches.

4.
Mi abuelo me dio el menú:
lo normal no es la baldosa,
pero, si te toca, tú
ya has comido. Y a otra cosa.

Y yo le dije
que yo con mi cerveza
me siento libre.

Daniel Lebrato, 30 de junio de 2013

LUDOVICO EN EL BANQUETE

LUDOVICO EN EL BANQUETE

A un amigo en unas bodas,
por una indisposición inoportuna
.

Dramatis persona:
Ludovico Xxxvii el Cariñoso

Del banquete
de Platón no es
lo que hablamos.
(Cochinillo Segoviano.)

I.

Ludovico
prende el puro y,
con el humo,
le da un flato
de mil pares
de convites:
cinco platos
con entrantes,
postre, vino y
barra libre.

Hace mutis
por el foro
que se mata,
y el cubata,
para el coro.

II.

Ludovico
XXXVII,
hijo y nieto
de creyentes,
¿no diréis que
treinta y seis an-
tes que vos han
visto a Dios a-
briendo el ojo en
el retrete?

Por si acaso,
que esté libre y
no ocupado,
ponga el coro el
decorado.

III.

Ludovico, el
cariñoso,
por delante y
generoso
por detrás, a-
sí es la vida:
lo comido
por servido,
la sonrisa,
y a callar.

  (Se ad-
miten rimas.)

Sevillanas rocieras o rocieses

paloma-de-la-paz-picasso



CON TANTO SEÑORITO,
y yo en la calle,
la aldea del Rocío
tiene un escrache.

Tiene un escrache,
unos viendo el desahucio
y otros, la salve.

A LA MADRE DE DIOS,
quién le habrá dicho
que tiene que haber siempre
pobres y ricos.

Pobres y ricos,
los refranes los cargan
los señoritos.

MEJOR VIVEN LOS BUEYES
y los caballos,
que la gente corriente
que va debajo,

debajo el paso,
y otra gente que pide
salud y trabajo.

RELINCHA O PONTE CUERNOS
y a cuatro patas,
y a ver si este Rocío
ya te contratan.

Ya te contratan
y, entre el polvo y la arena,
el oro y plata.

SERÁS MADRE DE DIOS,
no cabe duda.
Lo que dudo es que yo
sea la hija tuya.

Y en masculino:

SERÁS MADRE DE DIOS,
yo no lo dudo.
Lo que dudo es que sea
yo el hijo tuyo.

El hijo tuyo,
pastorcito divino;
y yo, el capullo.

LA VIRGEN DEL ROCÍO,
como es tan alta
y entre tanto gentío,
ya no oye nada.

Cuando le reces,
grítale, que está sorda
de los cohetes.

POR SALIR DE LA CRISIS,
yo te rezaba
un año y otro año
no rezo nada.

No rezo nada,
que te lleven en peso
grandes de España.

SI ALGUNAS TESIS HABLAN
del culto a Isis,
ya tengo que me rimen
Rocío y crisis.

Rocío y crisis,
que en bilingüe se dice:
Rocío, this is.

VE QUITANDO LAS PLUMAS;
yo, las espuelas:
gallo, pollo o gallina,
y a la cazuela.

Blanca paloma,
todo tiene su guiso
si hay quien lo coma.

AY, PAREJA OBREGÓN,
porque un día un pobre
rompiera su alcancía
para irse a Almonte…,

…qué diferentes:
a caballo y carriola,
y a pie y relente.

SALTÓ LA REJA
y, al ver lo que pasaba,
se dio la vuelta.



Curiosa historia del nombre de la Virgen del Rocío


 

 

COPLAS CONTRA LOS DOLORES DE COSPEDAL

COPLAS CONTRA LOS DOLORES
DE COSPEDAL

Seguro azar, Pedro Salinas

Contra los dolores
de la política,
media pastilla
de Cospedal.

¿Qué es Cospedal?

Que no se retribuyan
cargos electos,
que no haya señorías
profesionales,
ni escaños por la paga
ni, en fin, las mismas caras
siempre en la cosa pública.

Llevamos siglos
detrás de eso.
Dígame la farmacia.

Ya se hace en los jurados
y en las comunidades
de vecindad y en las
mesas electorales.
Lo cual tampoco es mucho.
Lo hicieron ya los griegos.

Por caprichoso azar,
quien manda es el sorteo.
Te toca estar, y estás,
que alguien vendrá detrás
por riguroso turno.

Qué mejor orden
que el alfabético.
Que mejor ley
que la estadística.
Que más sociología,
más igualdad, si cabe,
ni qué juego más limpio
que el censo democrático.

De Cospedal no sabe
ni lo que ha dicho.
Más vale no lo sepa.

Qué cambio en la política
tomando al pie la letra,
tomando Cospedal.

Coplas del Carril Bici

Daniel Lebrato Sanlúcar abril 2014 (9)

[ LA VELOZ ]

No soy la máquina azul de tus sueños

ni me espera un maillot por los Campos Elíseos.

No soy la verde ni entre el verde de los parques
ni hago el domingo ningún domingo por la mañana.

Los lunes al trabajo no imparto ideología.

No soy la roja.

Me miran y desconfían los policías.

Me miran y desconfían los ladrones.

No me quieren los chicos del barrio.

Media ciudad me pita y la otra también me pita.

Mi amor es un autobús, tal vez alguna moto.

Ni azul ni roja ni verde ni amarilla.


[Todas las rimas
en -eta van en contra
de bicicleta.]


[ CANCIÓN DEL PIRATA ]

Con diez piñones por marcha,
platos tres, a toda biela,
no corta el tráfico, vuela
por su sitio y su carril

aquel gimnasta que llaman,
por su postura, el civismo:
en todo el mundo el ciclismo
lo hicieran todos así.

Y si freno,
¿qué es la bici?
Por frenada
ya la di

cuando hicieron
la ordenanza
del plan bici
para mí.

Que es mi bici mi tesoro,
mi carril mi libertad,
mi luz, mi casco bien puesto,
mi única patria, el pedal.


Al pan, pan,
y a la bici, cleta.

Veni, vidi, bici.
Lo dijo el César.

Tu bbc [tubí bisí]
es ser bicí,
por un francés.

La vichyssoise.
La bici elige.

Venid y vamos todos
con bicis y a lo loco.

Canción de Brel:
Ne me pites pas.
Después vendrá
My way.

La bici se vicia
y da la sevicia.

La Bici y la Visa

Pigmento biliar:
la bicirrubina.

Pa que te enteres:
no es lo mismo ir marcando,
que ir de paquete.

Bici ripiosa:
la que saca las rimas
de cualquier cosa.

Bicicleta escaldada,
de las calzadas,
huye.

Bicicleta con guantes
no caza a viandantes.

Bicicletas caracol,
col, col: las que apabullan
hasta en las bullas.
Deja las bicis al sol.

Bicicleta bonsay
te quedas, si te quejas
de lo que hay.

Bicis de clase y clases.
Clases de bicis.

Quien Marx quien menos,
las bicicletas andan
por los extremos.

¿La bici entre las abuelas
y los carritos?
¡Metamorfosis, colegas,
digna de Ovidio!

Qué bicis tan diferentes,
la mía y la suya,
señor presidente.

Verte y no verte.
Tú, por la acera.
Yo, como siempre.

Sillín alto y sin miedo.
No esas máquinas Sínger
que van cosiendo.

Manda pedales
que algunas bicis sean
mis semejantes.
Vergüenza ajena,
que mi bici y la suya
se les parezcan.

Bicicultura
quiso darle a la bici
otra lectura
como era antes
tan normal por la vida,
no militante.

Bipartidismo
es también la postura
coche o ciclismo.

Valiente con las aceras,
y con los coches, cobarde.
Plan Bici. Lo adivinaste.

Lo que se dice
carril, no es
la acera-bici.

Quién dijo que el carril fuera
la bici por las aceras.

Ya viene el óscar,
que el carril nos lo han puesto
de alfombra roja.

Dialogaban las bicis
con las motos, las motos
con los coches, los coches…
¡…otra vez solos!

Diálogo fue el prólogo
de una ciudad no escrita
que dio en monólogos.

Manda sillines
el coche que ahora nos dice:
¡al carril-bici!

Esta película
ya la hemos visto:
las bicis, a las aceras
y a la reserva, los indios.

Por ciertos conductores
que nuestro bien desean,
se dijo lo de ¡móntate
aquí, y pedalea!

Como reyes antiguos,
reparten los alcaldes
lo que no es suyo.

Tantas señales
y tanto asfalto rojo,
con lo que valen.

La calle estrecha.
La bici. Un coche,
detrás, muy cerca.
Si acaso, acoso.

Calles antiguas,
qué pesadilla
con los sillines
y el manillar
porque el alcalde
pone las calles
con adoquines
sin refilar.

Dice el pavés:
coge tu próstata
y sígueme.

Ritual anal, gimnasio,
granito en bruto,
la bici es un taladro
dando por culo.

Cómo quieres que circule
por la derecha,
si, entre husillos y otros baches,
esto es la guerra.

Un día me mato
y dirán que la culpa
la tuvo el casco.

¿Quién dijo: ponles
para el giro a la izquierda
paso peatones?
Mi maniobra,
que no ponga en peligro
la vida. Y sobra.

Las cosas como son:
el carril es mi derecho
y no mi obligación.

Es mi derecho
coger o no el carril,
ya que lo han hecho.

Haz tu camino.
La bicicleta escribe
la ciudad como Dios,
con renglones torcidos.

Piérdete en bici.
No te la pierdas.

Cuánto capullo,
ayer, ciclista al margen;
hoy, con orgullo.

No sé qué tocan.
Si el timbre o las pelotas.
No sé qué tocan.

Esos modales
parece que los vieron
entre alemanes.
Hay otra Europa
y otras bicis modelos.
Todo es fijarse.

Peatonal significa
no pensar demasiado
ni por dónde se pisa
ni ir pendiente del tráfico.

Dicho en Machado:
la bici en que vas no es
bici porque te vean;
es bici porque tú ves.

Dicho en don Juan:
burlador de la bulla y
convidado de rueda.

Armados van los guerreros
ciclistas entre la gente.
Que no se diga, si pasa
algo, que ha sido accidente.

Casco, guantes, luz, la blusa
reflectante de amarillos,
que los abuelos por las aceras
son un peligro.

El casco puesto.
No pierdas las ideas
que llevas dentro.

El carril-quillo
es coger patulea,
y al Alamillo,
y algún domingo,
con la poli de escolta,
pegar el grito:
¡Más carril, quillo!

Quién te ha visto y quién te ve,
tanta placa Carril-bici
y entre carros de bebé.

Secreto a voces:
la bici, el buen humor;
colesterol, el coche.

Van dos personas,
una en su coche
y la otra en bici,
y al poco rato
una está que la ingresen,
la otra cantando.

Ni la capa de ozono
ni ese cambio climático
tienen mucho que ver
con lo bien que lo paso.

El camino más largo
y el camino más corto
entre dos puntos.
Y no digamos,
pedaleando juntos.

La gentil con las personas,
la que hablaba con los coches
sin gritar. Suicida o loca.

La bicicleta andante,
lo dijo Sancho Panza
¿o fue Cervantes?

¿Quién delante y quién detrás?
Del pura sangre le viene,
de caballeros ingleses,
al tándem lo que será.

En la mesa y pedaleo
se conoce al caballero.

No me llames cicletero,
que también yo tengo coche
y hasta pies para qué os quiero.

Comunidades.
Lo que sufre una bici,
nadie lo sabe.

La bici: –Ustedes,
¡qué sabrán de subirse
por las paredes!

Veo y no veo
las bicis por los balcones,
como Romeo.

La bici sueña
con otro mundo
sin las cadenas
de Segismundo.

Ya que voy a la oficina
lo mismito que vas tú,
no querrás que vaya, encima,
como si me fuera al Tour.

Si me llamas Induráin,
lo agradezco en lo que vale,
pero, puestos a llamar,
déjame en paz. No me llames.

La bici de mi casa
es particular,
cuando roban la roban,
como a las demás.

Ladrón de bicicletas
no habría si no hubiera
quien luego va y las compra,
domingo y de chaqueta.

Mucho me hablas de las bicis
sospechosas, delincuentes;
más me hablaras si robaran,
no mi bici, tu Mercedes.

Seguridad ciudadana
es que razonemos todos
como razonan los fachas.

Las bicis son propensas
a la reencarnación,
aunque a alguna le cuesta:
¿quién como yo?
La veloz.

Bicicleta laboral.
De ocho a tres, de tres a ocho.
Termina en ¿dónde la dejo?
y empieza en ¿cómo la cojo?

Sin seguro y talleres,
un pinchazo y te mueres
o te llenas de grasa.

No en contramano.
Es que voy por la izquierda,
peatón con ruedas.

Peatón con ruedas:
vehículo o pie a tierra,
según convenga.

Si me salto un semáforo
en rojo, me pones verde.
Ya en verde, paso.

No te sofoques.
¿No dijisteis: las bicis,
con los peatones?

Si me pitas, ¿me pitas
por envidia o caridad?
Se dijo así la veloz,
no por correr:
por llegar.

Chupa rotondas,
tú, que vas en tu coche;
yo, por la sombra.

Chuparrotondas
se dice de bicicletas
que son pelotas.

Por la derecha,
la ciudad se conserva
conservadora.
Y por la izquierda,
la nueva ¡hola!

La mejor táctica
no apocalíptica
es hacer práctica
de masa crítica
todos los días.
Y a ver.

Silenciosas y amantes
de la inercia, algo tienen
que ver las bicis
con aviones y trenes.
Y con las motos
viven su historia
de amor y odio.

Yo, a mi burbuja,
y tú, a la tuya,
que las bicis no quieren
ser sepulturas.

De la bici a la U.C.I.,
decide. Tú conduces.

Por la calzada, las bicis
y, si nos pitan, que piten.

Dale que dale,
que me muero por verte
dando pedales.


[ CANCIÓN DEL PIRATA. 2 ]

Y SI VOY SIN
bici, andando,
desde cuando
la vendí,

cojo el taxi, el
bus, el metro,
y hablo más
con mis veci-
NOS.

QUIEN LE PUSO
“la ciudad de
las personas”,
venga aquí.

Sin aceras
que merezcan
(para andarlas
en pareja),

mi ciudad es
“de carril”.