del caso Rumasa al caso Abengoa

Abengoa torre

DEL CASO RUMASA AL CASO ABENGOA
Del Ini al Sepi, y tiro porque me toca

Recordarán el caso Rumasa. El grupo de empresas Rumasa fue expropiado por el Gobierno español el 23 de febrero de 1983 por razones de utilidad pública e interés social. En el momento de su expropiación, Rumasa estaba constituido por más de 700 empresas con una plantilla de 60 mil personas (equivalente a la población de Motril o Linares). Con más de 53 mil trabajadores (7.328 en España), la crisis de Abengoa remueve la memoria de Rumasa. Ayer leímos en Confidencial Andaluz: Además de las posibles gestiones inadecuadas, creo que también es una de las consecuencias de la política de este Gobierno con respecto a las energías renovables, que se han penalizado en beneficio de las energías fósiles (gas y petróleo, para entendernos). Una empresa puntera en I+D, y muy reconocida, debe ser apoyada de alguna forma por los entes públicos (firma: Montecristo, en C.A.). Poco después, el ministro de energía, José María Soria, declaró: No estamos en las épocas en las que el Estado puede meter capital en una empresa privada. Y opina eLTeNDeDeRo: Qué curioso que un Estado que se mete en nuestras vidas cuando se trata de imponer doctrina (a través del concierto de la enseñanza o del plan de apoyo a la familia numerosa) y que subvenciona empresas tan privadas como la Iglesia, las procesiones o las corridas de toros (si nos ponemos, la misma Casa de Borbón, en tanto Casa Real Española, también está subvencionada), no es que no quiera, es que no puede, dice el ministro Soria, hacer nada por Abengoa. Querrá decir el ministro que lo que a él y al PP les gusta es privatizar, y para eso está el Sepi. El Sepi o la Sepi (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) tiene su origen en el antiguo Instituto Nacional de Industria (Ini), pero trabaja en sentido contrario: si el Ini gestionaba las empresas públicas para seguir siendo públicas, el Sepi gestiona para hacer rentable la privatización de lo que queda de empresa pública. O sea que, como en el juego de la oca: del Ini al Sepi y tiro porque me Abengoa. Otra cosa deberían decir sindicatos, obreros e ingenieros afectados: pedir la intervención del Estado, como se intervino en Rumasa. Nacionalizar, socializar, sigue siendo el único argumento de la obra.

Enlace a Abengoa y a Lo público, lo privado y el jefe infiltrado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s