Etiqueta: democracia

crítica de la crítica de los derechos humanos.

El Estado del Bienestar nos ha dejado encantadoras igualaciones. La base fue la Declaración universal de derechos humanos de la Onu en 1948,[1] que respondió al modelo de los países aliados que querían con la Declaración prevaler sobre los totalitarismos fascista y nazi, ya derrotados, y sobre el estalinismo, no derrotado y con enorme auge en Europa al final de la SGM a través de los partidos de la Segunda Internacional, que inmediatamente fueron descalificados como dictatoriales a partir de una interesada interpretación de la futurible dictadura del proletariado, hecha por Karl Marx un siglo antes, donde la dictadura, al ser ejercida por la mayoría (la clase obrera), dejaba de serlo y pasaba a ser más democracia que la democracia. La Declaración fue instrumento propagandístico para un estado de opinión favorable a la libertad de los países libres (frente a los comunistas) como grado superior de organización social, democracia política que impedía en la práctica la democracia económica y laboral, sin las cuales, ¿qué democracia era esa? Papel votado: un voto cada cuatro años y ahora pidan ustedes derechos humanos, que, por pedir, que no quede. Por eso, la primera crítica que tienen los derechos humanos es su palabrería, su frivolidad, su insoportable levedad del no pasar, de las buenas intenciones, a leyes vinculantes y perseguibles por tribunales internacionales en el seno de unas Naciones Unidas que no tenían otra cosa que hacer, más que pasar del dicho al hecho, y no lo hicieron. En respuesta, un anciano que había participado en la primera redacción de la Declaración quiso antes de morir dejar testamento testimonio de su indignación y ese fue Stéphane Hessel (1917-2013), quien animó a la juventud a indignarse. Su ¡Indignaos! (2010) tuvo la altura intelectual de un mosquito. Su enorme éxito entre gente bien preparada y de universidad, que ya calzaba los treinta años (Pablo Iglesias, 32; Monedero, 47), fue el infantilismo más lamentable que ha padecido la reciente izquierda y, a siete años vista, ya sabemos en qué acabó tanta indignación: en tierra, en polvo, en sombra, en humo, en nada.

La segunda crítica de la Declaración no es histórica sino lógica y conceptual. La fórmula nos la dio el viejo Marx en su Crítica del programa de Gotha (1875): Todo derecho es derecho de la desigualdad. El derecho sólo puede consistir, por su naturaleza, en la aplicación de una medida igual; pero individuos desiguales sólo pueden medirse por la misma medida siempre y cuando se les mire solamente en un aspecto determinado y no se vea en ellos ninguna otra cosa, es decir, se prescinda de todo lo demás (“a igual trabajo, igual salario”, unos obreros están casados y otros no; unos tienen más hijos que otros, etc; a igual salario, unos obtienen más que otros). El derecho no tendría que ser igual, sino desigual.

Jóvenes: pedir derechos es fácil. ¿Quién en su sano juicio se va a oponer? Lo difícil es pedir deberes a uno mismo y a quienes por sus niveles de vida y renta llevan siglos explotando a los demás. Pedir es fácil. Lo jodido es quitar a quienes les sobra. De ahí, el buenismo. Mejor, ¡nos vemos en la revolución!

de la serie Ni tontos ni marxistas, 16 de enero 2016

[1] De 30 artículos que son, la palabra todos aparece 44 veces. Como adjetivo: todos los miembros de la familia humana, todos los pueblos y naciones, todo[s los] ser[es] humano[s], toda persona, todo individuo, todos los niños, en todas partes. Como pronombre: todos son iguales, para todos.

el sueño de la democracia produce monstruos

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democracia. Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos. Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes. Forma de sociedad que practica la igualdad de derechos individuales, con independencia de bla, bla, bla, bla, bla.

democracia dice Obama que tiene que haber en Cuba. Lo que ha llevado a Rajoy, el hombre del 33,03, a valer el 100 por cien, es democracia, no le den más vueltas. No hay peor especie que los demócratas. La democracia es el imperio del imperio, mafias y grupos de presión incluidos. Si eso es así en el sistema, en cada individuo la democracia se interioriza como sinónimo de libertad, participación y poder de decisión. Pálpense el cuerpo. ¿De verdad se sienten ustedes libres, partícipes, decidiendo y decisivos? ¿No será la democracia el chip que nos han metido en la cabeza para que la explotación no nos duela o, lo que es lo mismo, para que cada uno juegue a ser explotador y no explotado? Lo jodido es: la explotación existe. Escriban cien veces por carilla: no soy demócrata, no soy demócrata, y así. Verán que se sienten no más libres ni más sabios, pero sí a salvo de maniobras orquestales y orquestadas en la oscuridad.

contra la democracia

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CONTRA LA DEMOCRACIA

En España, años de franquismo encumbraron la democracia.

La democracia divide entre elegidos y electores [primer error]. La democracia consagra la política profesional que, en la cosa pública, premia la dedicación al bien común [2º error].[1]

Lo dijo el Mayo Francés: porque elijas tu pastor no dejas de ser un borrego. Y eso, solo en la democracia política. ¿Hablamos de la democracia social, económica y día a día, no cada cuatro años? [que no se hable: 3er error] Tanta cabeza pensante (intelectuales, escritores, artistas, profesores) ¿no cae en la cuenta de que la democracia es poder y el poder corrompe? [4º error, en realidad, el primero].

Para ver un cuadro en el museo, hay que ganar perspectiva, hay que alejarse de él. Aléjense de la democracia. Verán qué horror. No sean demócratas: en el mejor de los casos, una manera de ser ingenuos; en el peor, cómplices de una igualdad que consagra la desigualdad.

No era mejor la democracia en Grecia: paridad entre los cuatro señoritos envueltos en su sabanilla echando su aperitivo en el ágora para luego discutirlo en el banquete[2]. Para los demás: mugre, sudor y sangre.

Contra democracia política: democracia social. La cual no viene dictada por la opinión pública, siempre manipulable, sino por la verdad de la estadística que es imposible de manipular.

En Europa, siglos de Antiguo Régimen encumbraron la democracia de libertad, igualdad, y fraternidad.

¿Libres?, nos creemos; ¿fraternos?, solidarios de oenegés y de política de acogidas, etc.

¿En qué quedó la igualdad?

¿Un hombre, un voto?

¡Venga ya!

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[1] Hemos desarrollado una mentalidad que repudia lucrarse a costa de ciertas actividades altruistas. Nos repudia o nos falta poco para que nos repudie el negocio con la salud, con la educación, con el agua potable o con el medio ambiente, ¿y no nos va a repudiar negociar con la opinión de los demás, como hace la clase política, toda la clase política, hasta la mejor?

[2] El Banquete de Platón, príncipe de la desigualdad.

Democracia mía

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Daniel Lebrato haciendo chorradas en funciones

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EN FUNCIONES
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Desde septiembre 2013, cuando Susana Díaz se hizo con la presidencia de la Junta y desde ahí no paró de intrigar hasta recolocar al Psoe donde a ella le salía, empezando por deshacerse de su socio Izquierda Unida, en Andalucía, España, vamos para tres años aguantando a su señoría y a la corte de partidos que le ríen las gracias, incluyendo IU, que no recordamos que haya hecho un llamado a la objeción contra los mamoneos de la política (de la que solo se distanció el primer Podemos, el que hablaba de la casta). No nos quejemos. En Cataluña, el soberanismo es noticia desde septiembre 2005. Susanismo o soberanismo son añadidos regionales a los dolores de cabeza que ya nos da la política nacional, dolores y desgaste que sin duda se han cebado con la fuerza política más necesitada de energía, menos inercial que las otras, que era Podemos. Viene esto a cuento para que despierte y salga de su doble lenguaje el electorado. Por un lado, se lleva no poner en cuestión la política (la democracia, la clase política) y, por otro, se lleva hablar mal, muy mal, de los políticos y de la clase política, circuito cerrado del que fuera imposible salir. Lo cual no genera frustración, sino hábito, porque hay que ver la cantidad de gente que sigue votando, habituada como está a la mierda que han hecho de España dentro de otra mierda, la Unión Europea, y dentro de otra mierda, la Otan, cuyo jefe viene por Sevilla y le reímos las gracias. Como espejo de la narco política nacional (narco, porque duerme), eLTeNDeDeRo propone la coletilla en funciones (gobierno en funciones, ministro en funciones) que, como retablo de las maravillas cervantino, todos parecen creerse cuando en funciones ni hay ni ha habido nada. Algo que habrán comprobado ustedes al pagar en el supermercado, no con euros en funciones, o al echar sus cuentas con Hacienda, que tampoco ha estado en funciones, qué más quisiera alguno. Con ustedes, Democracia mía.

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Corpus Christi en funciones

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DEMOCRACIA MÍA

En España cada elector emite una democracia de fuerza igual a 1 dividido entre 34 millones y pico (1/34.597.038). Saquen ustedes la calculadora y las consecuencias. Una de las chorradas consiste en atribuir a la suma de electores (elector, palabra individual) lo que ni siquiera es cosa del electorado (palabra colectiva). Chorrada número uno (Psoe): España ‑yo‑ ha votado que pasemos a la oposición, lo que equivale a votar partido perdedor. Chorrada número dos (Ciudadanos): España ‑usted‑ ha votado que nos pongamos de acuerdo, o sea que la fragmentación la habíamos previsto. Chorrada número tres (PP): España ‑usted y yo, los dos‑ ha votado que gobierne la lista más votada, chorrada máxima sobre la que montan tertulias, debates y editoriales que nos tocan las orejas. Otra tabarra: algo hay que hacer porque España no nos perdonaría unas nuevas elecciones. No les llamen elecciones sino segunda o tercera ronda o continuación de la segunda. En el fútbol, ya que estamos en la Eurocopa, cada tramo de partido va en disminución, de 90 minutos a 30, la prórroga, penaltis y el gol de oro. ¿Por qué entre partidos políticos no se pueden hacer rondas (campañas) cada vez más cortas hasta un ganador? Para aligerar esas rondas de menos días y menos machaque de propaganda, tampoco se entiende que no se implante el voto electrónico, que está en Bélgica o Estados Unidos. Han leído bien. Bruselas, capital de Europa; Washington, capital de este mundo. Y en vez de aporrearnos los oídos con el Gobierno en funciones, el ministro en funciones y todo lo que espera y desespera España en funciones, la solución es que ni el Gobierno ni España ni las Cortes salientes estén en funciones. Total, el campeón es campeón hasta que sale el siguiente, lo mismo que España es hoy todavía Campeona de Europa, y no en funciones, o igual que se es el vigente Ganador del Tour o el último Premio Nóbel. ¿Está en funciones nuestra declaración de renta, la multa de tráfico, el euro, las fronteras, mi citación ante el Juzgado? No pasa nada porque el Congreso saliente siga hasta que del Congreso entrante salga un nuevo Ejecutivo, compromiso igual al del Juego de Pelota en la Revolución Francesa, diputados conjurados hasta darle a Francia etecé, etecé. Si no hubiera habido nada en funciones, no hubiéramos tenido que soportar la sandez de que el Gobierno en funciones no tenía obligación de responder ante un Parlamento que no lo había elegido. No ni ná. Se lo dice uno que nunca ha sido demócrata.

Daniel Lebrato, eLTeNDeDeRo, 9 de julio 2016

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CRÍTICA DEL PODER

El Poder según laguillotina.cl

CRÍTICA DEL PODER

Ayer fue noticia Felipe González, hoy es Lula da Silva. Otros líderes de izquierda o sindicales que ganaron las elecciones con programa de cambio y con el voto de clases populares sucumbieron al ventajismo y a la corrupción. Tome nota la gente. No para frases del tipo: es que son todos iguales, es que la política es así o es que, a pesar de todo, la democracia es lo menos malo. La verdad es que el poder corrompe y que un dirigente o un partido que no cuestione el poder antes de llegar a él tampoco será capaz de cuestionarse a sí mismo cuando ocupe un despacho y ejerza el mando. Decía Juan de Mairena, Antonio Machado, a sus alumnos: De mí solo aprenderéis a desconfiar de vosotros mismos. Pues eso, a desconfiar de quienes nos vienen con el elixir de sus soluciones si ellos se postulan y se incluyen en el paquete de la solución. Es el mesianismo o culto a la personalidad que en España ha echado a perder a Podemos: del Podemos‑movimiento al Podemos‑partido, lo que va. Y lo que irá en cuanto Podemos esté en el Gobierno si Podemos no cuestiona el capitalismo, las clases sociales y el bloque USA al que España pertenece. Ya lo vimos en Grecia de Alexis Tsipras. Todo quedará en más de lo mismo. Más sí, bowana, y más decepción.


La cuestión es la foto

La cuestión es la foto, la vida expuesta, sea de algo tan normal como llevarse una madre su niña lactante al trabajo o como exponerla el padre al revolcón de una vaquilla. Ni la diputada ni el torero son criticables. Los dos se deben a su público. ¿Críticas?, a la afición. A los impresentables de la democracia profesional y a la impresentable fiesta de los toros.

[Foto montaje de Pepe Morán]

LÓGICA DEMOCRÁTICA

# 5 minutos

LÓGICA DEMOCRÁTICA
nociones elementales o clase magistral

1 (sálteselo si ya se lo sabe)

tres poderes. Legislativo, ejecutivo, judicial. El poder judicial, independiente, lo dejamos aparte. Receta o fórmula magistral. El poder reside en el pueblo. El pueblo vota y elige a sus representantes en el parlamento (poder legislativo). El parlamento vota y aprueba las leyes y encarga su ejecución a un primer ministro que nombra y se rodea de otros ministros, por áreas de administración, en consejo de ministros (poder ejecutivo). El mecanismo es circular: del pueblo a los representantes, de los representantes a los gobernantes y de los gobernantes al pueblo. Nota estilística: ministro vale, lógicamente, por ministro o ministra. Primera conclusión: no existe el poder representativo, poder que se atribuyen monarcas y presidentes de república que ocupan la jefatura del Estado. La jefatura del Estado reside en el primer ministro y su representación en quien él delegue: ministros y cuerpo diplomático. Todo rey es un usurpador.

  1. (sálteselo si ya se lo sabe)

responsabilidad. La responsabilidad consiste en hacerse cargo de actuaciones que repercutan sobre los demás: responsabilidad personal, civil o penal, responsabilidad familiar sobre menores a nuestro cargo, responsabilidad civil subsidiaria tratándose de deudas que haya que saldar mediante la devolución o pago de la deuda contraída por persona o personas de nuestro círculo o sociedad.

CONCLUSIONES:

–Los partidos elegidos no deberían acudir a un rey no elegido ni a su ronda de contactos. Las negociaciones debería llevarlas el presidente del Congreso, Patxi López.

–Los partidos y sus manzanas podridas. Los partidos se quedan cortos (y casi orgullosos de su depuración interna) por echar de sus filas a los militantes corruptos o judiciados por delitos económicos. Qué fácil. Por su responsabilidad subsidiaria, los partidos tendrían que devolver de inmediato a Hacienda lo robado o defraudado por sus militantes y luego hacer lo que quieran: actuar contra los corruptos, perdonarles la deuda o ponerles una medalla.

–La Casa Real y sus manzanas podridas. La Casa Real tendría que devolver subsidiariamente a Hacienda lo robado o defraudado por la infanta Cristina y por su esposo Urdangarín, miembros de la Familia Real ahora y cuando cometieron sus delitos. También es fácil para Juan Carlos, como cabeza de familia, decir que su hija y su yerno no pertenecen ya a su familia. No ni ná.

–Doctrina Botín. Bueno estaría que el amaño que sirvió en 2007 para exculpar de responsabilidades a un rico banquero sirviera en 2016 para exculpar de responsabilidades a una infanta. La Doctrina Infanta, como precedente, sí que crearía una jurisprudencia de consecuencias legales imprevisibles. Para que la justicia (el poder judicial, que por algo lo habíamos dejado aparte) siga siendo independiente.

democracia

Democracia

Cuando por ajustes entre las clases hubo que decapitar a un rey, apareció la política. Separación de poderes, parlamento, partidos. El Nuevo Régimen. Como en el fondo el nuevo admiraba al viejo, y el burgués los collares de la marquesona, se les guardó un hueco y siguieron monarquía y aristocracia. A los súbditos se nos llamó ciudadanos y se fue hasta Grecia y a su célebre siglo quinto. Pónganse la sabanita y hagan como que son ustedes mismos o que solo saben que no saben nada. Con ustedes, la democracia.

refugiados

migración-Siria

REFUGIADOS
Post tenebras spero lucem (lema de portada en el Quijote)

Nuestra vida consciente empieza a los tres años de edad. En 2015 ha cumplido 18 años la primera generación ya sin recuerdos del siglo 20, sin noticia de la peseta y sin imágenes del Muro de Berlín ni de las Torres Gemelas. Esos hombres y mujeres, concebidos en 1996, llevan en su adeene el mundo que concibieron sus mayores y se comerán las uvas esta noche después de haber podido votar o abstenerse en las últimas Elecciones. A esta generación, el siglo 20, que les llega de oídas, les ha dejado en herencia tres creaciones mentales: la democracia, el bienestar y las culturas o civilizaciones.


De la democracia, sistema político ligado al sistema económico que sigue siendo el viejo capitalismo, se dice que es lo menos malo que se conoce, o sea: algo que la juventud con 18 años no tiene más remedio que aceptar, lo que convierte a la democracia en el sistema más totalitario jamás nunca conocido, porque no depende de una autoridad tiránica o dictatorial ejercida por un poder político, sino que depende del propio individuo que cae en el discreto encanto de la libertad, y se la cree.


Del bienestar (o Estado del Bienestar), construcción social paliativa de los rigores antisociales del capitalismo, se dice que es un derecho humano, con base en la declaración de Derechos Humanos de la Onu en 1952: algo que quien ha cumplido los 18 tiene derecho a exigir sin que esté muy claro, por contrapartida, qué institución tiene el deber, la obligación, de dárselo. Lo arraigado es que el bienestar, si no me lo dan, me indigno (como el Indignaos del 15‑M), lo que convierte al bienestar en la ética personal más irresponsable y más indulgente con uno mismo y con las propias conductas: no se pide por justicia social, y a las clases depredadoras, sino que se pide por ser yo quien soy, y a las clases recaudadoras (a la Hacienda del Estado). Visto así, es normal que gente joven se posicione en contra de procesos soberanistas en la medida que la mengua del Estado implicaría la mengua del Bienestar del que espero me vengan mis derechos (tener familia, vivienda, estudios, trabajo, sanidad) y la irrelevante cuestión catalana adquiere un valor en sangre que ni tiene ni tendría que tener con ojos y perspectiva de Aldea Global, para caer en lo que habíamos quedado que estaba muy pasado: los nacionalismos.


La alianza de culturas o civilizaciones es una propuesta diplomática que, más allá de la diplomacia, significa la integración de la religión en nuestras vidas tomada como suma de lo que nos habían dicho que teníamos que ser: demócratas (tolerantes con lo que no debía tolerarse), liberales (abiertos a cualquier moral y, por tanto, inmorales) y bienestaristas, esto es: partidarios de darles a los demás, sean de la religión o de la raza que sean, no sus derechos, sino algo mucho más barato y menos comprometido para mí, para mi sociedad, para mi religión y para mi nacionalismo: el derecho a tener esos derechos (de pronto, concedidos al pobre, al emigrante, al musulmán), o sea: a exigir, aunque no se sepa muy bien a exigir qué y, sobre todo, a exigir a quién.


Total, no es de extrañar que refugiados haya sido para la Fundación del Español Urgente la palabra del 2015. En refugiados se confabulan democracia, bienestar, nacionalismo y culturas para que Bolsa y oenegés bailen y se den la mano un año más. Con esos mimbres, entiendan que eLTeNDeDeRo no les felicite el nuevo año. Post tenebras esperamos luces y, también, para la Fundéu. Lo que significa que después de tanta mierda, habrá que tirar de la cadena. Feliz 2017.

CRÍTICA DE LA DEMOCRACIA PURA

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CRÍTICA DE LA DEMOCRACIA PURA

eLTeNDeDeRo opina que el problema sigue siendo la democracia. La democracia hay quien la sueña clásica, y se remonta a la aristocrática Grecia antigua, y hay quien la sueña como la de los países aliados que vencieron a Alemania al término de la SGM, caso de Hessel y el movimiento de los Indignados. Unos y otros olvidan que la democracia fue el instrumento político de la burguesía en ascenso (siglos 18 y 19), maquinaria progresista en comparación con el Antiguo régimen, al que se impuso, pero retrógrada desde el triunfo de la burguesía y en la medida que sigue siendo burguesa. Las deformaciones o malformaciones de la democracia burguesa (y no participativa) son tres. La primera es la división entre electores y elegidos; la segunda, la atribución a las personas de unas ideas políticas y, la tercera, la plasmación de todo en los partidos políticos. La división entre electores y elegidos, que da origen a la política profesional, se combate promoviendo la participación ciudadana por turnos y mandatos breves, en riguroso orden dictado por el azar y la estadística. Las ideas políticas se combaten pasando, desde la política de lo que la mayoría piensa, a la política de lo que la mayoría es. Se acabó un banquero o un riquito o un actor de telenovelas al frente del Estado, tal como ahora pasa, gracias siempre al voto de quienes no son ni ricos ni banqueros ni actores de culebrón. Llevamos siglos con la trampa de las ideologías, que han sido siempre manipuladas y pergeñadas a favor del poder. En la historia de las ideas políticas dos grandes movimientos han negado la mayoría (tres, si contamos los jesuitas, partidarios de ganar la sociedad ganando primero a sus élites): el despotismo ilustrado del siglo 18 (todo para el pueblo pero sin el pueblo) y el leninismo bolchevique, con su teoría del partido comunista conductor de la conciencia de los intereses del proletariado. Hoy nos costaría trabajo definir qué son las élites, quiénes los ilustrados y qué queda del proletariado. Pero, en cambio, no cuesta nada definir el fracaso de la conciencia de la mayoría, mayoría que, si la dejan, pondría presidenta del gobierno a la Virgen del Rocío. Habría que dejar la democracia de las ideas (admitir que la mayoría piensa lo que se le quiere hacer pensar), y pasar a la democracia de las definiciones según el ser. Si hay un 52 por ciento de mujeres no importa lo que piensen las mujeres, importa que la política debe estar un 52 por ciento personificada (no representada) en las mujeres. Si el 20 por ciento de personas están en paro, el 20 por ciento de la política debería estar personificada por esas personas en paro. Y si hay 178 mil personas ricas en España, de 47 millones, un 0,0038 por ciento, los ricos no pasarían de esa proporción en la cosa pública. Y la representación del rey sería exactamente de 1 dividido entre 47 millones. Una vez apoderadas las clases y sectores según su peso y dimensión, es muy difícil que la política resultante se equivoque. ¡Ah! Y la definición de la ciudadanía y el derecho a voto consisten en el trabajo productivo digno remunerado o en tareas que se desempeñan con retribución. No son trabajo vivir de las rentas, heredar, ser ama de casa, traficante o prostituta, ni las ideas religiosas, políticas, artísticas o deportivas. Por poner un caso, los 17 mil curas que hay en España dan a la Iglesia derecho a una representación del 3,62 por ciento de la vida pública en España, el equivalente a un partido muy minoritario. Ese porciento llevado a la escena pública, a la enseñanza, a todos los ámbitos de nuestra vida, tranquilizaría mucho los ánimos exaltados de los católicos españoles que ven mayoría católica por todas partes. Y aun así esa representación sería en el orden estrictamente laboral (personas que cobran de la Iglesia) no pudiendo valer ingresos limosneros ni pagos transferidos del Estado, como ahora pasa con los profesores de religión. La devoción, la afición o el voluntariado no dan derecho a voto.

Enlace a La democracia.

Ni cultos ni demócratas, ni tontos ni marxistas, 24 11 2015