Etiqueta: Cadena Ser

¡bote!

propina Cadena Ser
foto Cadena Ser

 

La Cadena Ser saca a debate la licitud de la propina. [propina es, desde el bajo latín, agasajo que sobre el precio convenido y como muestra de satisfacción se da por algún servicio (también fue colación o agasajo que se repartía entre los concurrentes a una junta, y que después se redujo a dinero).] Presumiendo, como presume, el capitalismo de dar salarios justos y por convenio patronal y sindicatos, de ninguna manera se puede estar de acuerdo con la propina ni bajo forma legal de tasa obligatoria. Si ya es difícil compartir la lógica del capital, más difícil aún lógicas que vienen de antes, del feudalismo o del esclavismo. Queden ustedes con este episodio traído directamente de La Corte del Rey Bobo. Sucede en un bar donde el señorito campa a sus anchas en contraste con tres mundos inferiores: la pesquería, la camarería que agradece la propina (¡bote!) y la mendicidad que pasa por la calle. Son los peces y los pescados.

LOS PECES Y LOS PESCADOS

Unos, los peces
de madrugada,
muertos de frío:
gente de mar.
Otros, pescado
fresco en la barra,
de aperitivo:
gente de bar.

(un pobre pasa)

–También los pobres
comen marisco.
–¡Por Navidad!
Y, al estrambote,
propina y ¡bote!

–¡Luego dirán!


Daniel Lebrato, La Corte del Rey Bobo


homenaje.

Daniel Lebrato CM para agency-resources 2

homenaje (desde 1140) [104 millones de gugles. francés: hommage; inglés: homage], del occitano o lengua de oc o provenzal a través del catalán homenatge. De ome, hombre, en el sentido de “es mi hombre”, mi vasallo:

  1. Acto o serie de actos en demostración pública de admiración y respeto que se celebran en honor de alguien o de algo. Sinónimos: celebración, fiesta, devoción, respeto, reverencia.
  2. En la Edad Media, juramento solemne de fidelidad hecho a un rey o señor y, de ahí, sumisión, veneración, respeto hacia alguien o de algo. Sinónimo: vasallaje. Hay además pleito homenaje y torre del homenaje.

En agosto 2019, la noche del 22, a las 22, Álvaro Martín, de Zafarrancho Vilima, entrevistó en la sección Íntimo Vilima al profesor Daniel Lebrato, en la que daría “la cara humana de un personaje que lleva con nosotros desde el primer programa. Siempre lo echamos del estudio, pero hoy ha venido a quedarse y contarlo todo, incluidos sus años locos en la movida”.

Daniel Lebrato se lo tomó como un honor, un verdadero acto de homenaje y días previos preparó una estrategia para salir en la foto protagonista y comunista a la vez, partidario de lo social que iguala y partidario de él como rey solo, estrategia que tituló y comparó con La física del color:

Se llama ‘síntesis aditiva’ al color blanco suma de los otros colores. Para ser tú mismo el color blanco, lo mejor y más fácil es ser la suma de todas las personas que imaginarte puedas: 7.8 millones de sétúmismos. Esa suma elemental te dirá si tu tatuaje, tu melena, tu corbata, tus zapatos, tus tacones, tus chanclas, tus faldas o pantalones, tu velo o tu tapado islámico, tienen algo de original. Por no hablar de tus ideas y de tus escomoyodigo, que se despachan por cáterings a mogollones, o de las liturgias a las que acudes por pura emulación social: emparejar, casar, bautizar, criar, comunionar, ir al tanatorio, morirte de ser copia de copias que te han copiado encima.

Para ser uno mismo, lo mejor es no ser ni siquiera quien eres. O prepararte a ser todos los hombres y todas las mujeres. Entre el túmismo mayoritario y el túmismo de cada quien, Daniel Lebrato daría toda su singularidad, todo su no parecerse a nadie, por que no hubiera nadie sin ropa.

–¿De uniforme?

–¡De uniforme!

–No me lo puedo creer -espetó la doña Incrédula.

–Es lo que tiene, señora, ser comunista y no parecerlo en absoluto.

¿Ser quien soy? Tomé de Borges la idea de lo que pesa ser quien uno es. Y tomé de Pepe Fernández, entonces director de Radio Sevilla Cadena SER, lo que cuesta ser en la Ser. Hoy los Borges y los Fernández me sonríen vía Álvaro Martín. Como hay quien acaba hasta los huevarios, habrá quien acabe hasta los cascos. Este es el enlace a la entrevista: Daniel Lebrato con Álvaro Martín en la Cadena SER.

Foto portada: Daniel Lebrato, CM para @Bussines.Twitter, impartiendo al grupo becario de Zafarrancho Vilima.


 

de balde.

img-20190304-wa0000

La Cámara de los Balones es un espacio de Radio Sevilla Cadena Ser ideado por José Antonio Sánchez Araújo (Alcalá de Guadaíra, 1945) allá por el año 94 (hace ya 25 años) con el objetivo de humorar las rivalidades Betis Sevilla y lo que venga. En 2010 el programa pasó a José Guerrero, el Yuyu, y, desde septiembre 2018, a su conductor actual, Manu Sánchez, quien sigue contando con Fran Ronquillo, único superviviente de la etapa Yuyu y quien sigue dando vida, mediante imitaciones, al Maestro Araújo. El pegajoso asfalto de La Cámara de los Balones es el localismo y, su techo de cristal, Canal Sur o El Larguero, de cobertura nacional.

A La Cámara me llevó Zafarrancho Vilima, a invitación de Manu Sánchez para un directo abierto al público en el Centro Cívico de Castilleja. La emisión tuvo tres ejes, Castilleja, el deporte y el feminismo (ante el inminente 8 de marzo) y un remate de los tomates con Zafarrancho Vilima (Álvaro con Manolo y Patri). ¿Qué pintaba allí el Profesor Lebrato, a quien trataron, sin merecerlo, como estrella de plató? (Por esas cosas de la vida, a Rafa Iglesias, de TeVeo, y a Álvaro Martín, de Zafarrancho Vilima, los dos humoristas, el profesor Lebrato les hace gracia o hacen uso de él para la parte seria de sus proyectos.)

De entre las demandas lingüísticas en que me mete Álvaro Martín, cabían, para la ocasión, cámara, balones, castilleja (de la cuesta, del campo, de guzmán y de talhara, todas en el Aljarafe cuando lo normal es castillejo o castillejos); cuesta, relieve en cuesta, alixeño, castillejano, palabras así. Al final, y dado que la entrada al acto era gratis (free), al profesor propusieron el sintagma de balde, locución adverbial procedente del árabe andalusí bátil > batl > bald, donde significaba estúpido, idiota, imbécil, simple, necio, torpe, y de ahí a vano, inútil, nulo, inválido, efímero o caduco. Semejante etimología (suministrada al momento a mi teléfono por el magnífico Diccionario Etimológico español en línea de Chile) no la podía el profesor lanzar a un público no iniciado y por demás entregado a las buenas causas del día y de su pueblo. Me limité a notar la diferencia entre de balde, que es gratis, y en balde, que es inútilmente, y a traer, por su común raíz, las palabras baldío (terreno que no se cultiva o esfuerzo sin éxito) y baldado (imposibilitado o muy cansado) y cómo allí estábamos de balde y no en balde, pues aunque alguien acabara baldado, todo sería, fue, con aprovechamiento.

Otro día hablamos de cómo en lenguaje deportivo se puede y se debe aplicar un lenguaje coeducado que evite el penoso desdoble (la afición, mejor que los aficionados y las aficionadas) y que cumpla las normas de inclusión. Gracias: Álvaro Martín y Manu Sánchez.