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Gracias y desgracias del toro de lidia.

SEIS TOROS, 6.
Tauromaquia en espirales a la manera de Luis Martín‑Santos


1º. Matar toros es ‑mucho más que animalista‑ conservacionista. Y de una especie que, sin la Fiesta Nacional (pongámosle las mayúsculas cuanto antes), estaría en peligro de extinción. El toro bravo es un ser para la muerte. Podemos decir ‑sin temor a equivocarnos‑ que ha leído a Heidegger.


2º. La especie toro bravo o toro de lidia incluye su hábitat, finca donde se cría y grey humana que lo cuida hasta llevarlo con mimo a su destino: desde el ganadero o empresario terrateniente y latifundista, hasta el veterinario, el mayoral, el picador, el mulillero, el mozo de cuadra, peones o gañanes de los de Los santos inocentes, o la criada de ahora mismo los recibe don Eduardo. Todo esto, en la España piel de toro y toro de Osborne, mejor sitio del mundo que eligen los toros de lidia para realizarse como mito, lo que determina el paisaje económico y social de la baja Andalucía y de vastas comarcas de la Ruta de la Plata, esa luna enamorada de los toros y de los caballos de raza que se las verán con ellos en el señorito arte del rejoneo.


3º. A ese paisaje agrario con toda su geografía humana se añaden ciudades y grandes y medianos pueblos (los pequeños soltarán vaquillas), con sus concejalías de cultura o fiestas mayores, que tienen dispuestas sus ferias con sus plazas de toros, sus taquillas, su venta anticipada por internet, sus guiris y forasteros, sus verdaderos aficionados o entendidos, sus bares y restaurantes, sus hoteles y comercios del entorno, más  vendedores ambulantes ‑reventa de entradas incluida‑ con algún Cortadillo de bolsos y carteras ajenas. Más policía, pues. Todos esperan el cartel de no hay billetes, máxima condecoración en días de corrida. Al conjunto, lo llamaremos cultura y civilización y casi, casi, religión: algo en lo que ‑para ser buen español‑ hay que creer y, si no, ahí está Cataluña, cuya anti españolidad se demuestra andando con la abolición.


4º. Existe además una promoción de muchachos (y unas pocas atrevidas) que, sobrados de facultades y medios familiares, no obstante eso, eligen no las cómodas carreras de medicina, derecho, ingeniería o ni siquiera el balompié; eligen la arriesgada carrera superior de tauromaquia: perito en capotes y banderillas, maestro o diestro matador de toros con la muleta: torero (o toreador, en otras latitudes) de los de a ver dónde está ese bicho, a ver si tiene cuernos (huevos) como dice, que me lo despacho aquí mismo de una estocada. Opcionales: la folclórica tras el abanico en el tendido sombra y recibir ante los toriles a porta gayola.


5º. Va a terminar la corrida y la crónica es siempre igual y la misma. Leemos en ABC: Torerito de Tal (de azabache y oro) muy bien que estuvo (quien dice bien, dice valiente, decidido, animoso, arrojado, entregado,  templado, con voluntad, con ganas, con mando) pero no le acompañó el toro en su faena. Vaya por Dios. Y aquí aparecen calificativos de manso, afeitado, semi toro, saco con cuernos, con percha, con manillar, cabestro, buey, vaca o becerrita; nunca notas por exceso de bravura o de trapío.


6º. Total. Por culpa de las ganaderías y de los toros, que ‑habíamos quedado‑ son los primeros interesados en la fiesta, falla ‑curiosamente‑ la fiesta de los toros. Vuelva a leer el toro número uno y procure no perder el hilo (de Ariadna) o la razón.


Sobrero. Estas espirales martinsantosas (o martinsantinas) excluyen ‑pero incluyen‑ la posibilidad cierta de que el torero muera o sufra algún desgraciado percance en el ruedo, culpa sin duda de la mansedumbre del que ya era manso o de una sobreactuación o insuficiente preparación para el mito. Lo que es seguro es que alguien lo ve en la plaza y al día siguiente en otra plaza ‑de abastos‑ habrá carne de toro de lidia. Especialmente apreciado, el plato de rabo o cola de toro. Exquisito según mercado y máster chef.


el andaluz (no a la patria, no a la guerra).

De las respuestas al uso y papel de España en el reciente bombardeo a Siria, ninguna tan servil como la que se ha dado desde Andalucía, patria querida del ¡Vivan las cadenas! por mucho que quieran presumir de la Pepa[1]. Sobre esa basura, esta otra, de cosecha propia:


 

EL ANDALUZ [2]
Cernuda 2

Si matan con Navantia y con el Airbus,
¡qué bien!, joder, ¡qué bien!
¡Creando empleo!
Si matan con lejía los Tres Sietes,
¡qué mal!, chaval, ¡qué mal!
¡Eso está feo! [3]

O sea que si matan ‑como a un cerdo
ibérico se mata en la matanza‑,
que cumplan la ordenanza y los acuerdos
del andaluz, gente de paz:
«Por Rota, los misiles de la Otan;
la muerte en general, por Gibraltar.»

Y a ti, si te preguntan, lo dijiste
de Donald Trump, del Brexit o en un chiste
(haciéndote el pelota y el patriota)
del catalán.


[1] Constitución liberal de 1812, dada en Cádiz.

[2] Luis Cernuda, EL ANDALUZ. Sombra hecha de luz, / que templando repele, / es fuego con nieve / el andaluz. / Enigma al trasluz, / pues va entre gente solo, / es amor con odio / el andaluz. / Oh hermano mío, tú. / Dios, que te crea, / será quién comprenda al andaluz.

[3] Navantia (en Cádiz), Airbus (en Sevilla) y Los Tres Sietes (en Camas, Sevilla) son fábricas o sucursales andaluzas. El pretexto de Trump para bombardear Siria a su antojo fue el supuesto uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar el Asad. El ataque ocurrió el viernes 7 de abril de 2017 y tuvo su punto de partida en la base de Rota, Cádiz. Los Tres Sietes (química que fabrica la popular lejía) se compara irónicamente con la alta tecnología de Airbus y de Navantia al servicio de la guerra digamos convencional.

El humor.

La clave está en la preposición. Reírse con o reírse de. Más que un género, que lo es, el humor es un tono, una actitud y hasta un estado de ánimo. Y aunque la clase humorista y humoristas ocasionales como el concejal de Podemos o Cassandra Vera crean que el humor, la broma, es capa que todo lo tapa, no parece que eso sea justo ni con los demás géneros ni con las demás libertades de expresión.

Valga para el humor y para todas las artes figurativas o narrativas, la fórmula de Valle‑Inclán para su teoría del teatro[1]. Creación y Público. Dioses y héroes vistos desde abajo dan la tragedia. Personajes iguales o al mismo nivel dan el drama o la comedia. Personajes altos vistos desde aún más alto dan el esperpento, los muñecos del Bululú. En nuestros días, el humor va

–de abajo arriba, de súbditos o ciudadanos hacia sus poderosos: caso de la viñeta política, del editorialismo gráfico o de revistas satíricas como TeVeo;

–de arriba abajo: hinchas de fútbol que echan monedas a indigentes rumanas;

–o entre iguales: un andaluz y un catalán que intercambian sus chistes contra el tópico ser del otro, uno holgazán y otro pesetero. La escala es válida para carnavales o días de fiesta o normales donde, tras el humor, asoman o pueden asomar el acoso, el maltrato o el mal gusto.

Lo que sabemos desde antes de Charlie Hebdo (2016) ‑y de los Versos satánicos de Salman Rushdie (1988)‑ es que la religión es materia bipolar pues si tenemos todo el derecho a ridiculizar a Dios, Alá, Yahvé o Jehová, hay creyentes, hombres y mujeres, colectivos muy por debajo de nuestro nivel, a quienes ‑queriendo o sin querer‑ podemos herir o provocar. Obra maestra de ingeniería humorística y religiosa, y a salvo de censuras y de fiscalías, fue La vida de Brian de Monty Python en 1980, que ríe la historia de un judío nacido el mismo día que Jesucristo y a quien confunden con él. Vidas paralelas, o sea. En casos así, el autor siempre podrá decir: que este no es (el personaje) y que yo no he sido. Cassandra Vera lo que no tuvo es malicia, sin la cual el humor es fácil presa de inquisidores y pepenatas. Y nunca será lo mismo reírse con alguien que reírse de alguien.

[1] Contraversión de los tres estilos de Virgilio: sublime, mediano y humilde.

ante el 28‑F, Día de Andalucía.

Si la democracia divide en electores y elegidos lo que podría ser y estar en uno, el nacionalismo divide en gente de dentro y gente de fuera personas que debieran ser todas iguales. Entre republicanos de Donald Trump, demócratas de los Óscar y de Hillary Clinton, españolistas del PP, andalucistas del Psoe y catalanistas de Convergència, la misma sustancia hay: hacer creer que alguien es alguien por el sitio donde ha nacido o por el sitio de acogida. Hágase caso y vote por la ciudadanía universal. Patria cero cero y pasaporte único hacia la Aldea Global. Patria querida: Asturias y la condición humana.

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límites de la novela histórica

La novela histórica limita al norte con la actualidad; al sur con un tiempo pasado que fue mejor o peor; y al este y al oeste, con el autor o autora, quien se retrata por mucho que nos lleve de viaje en su doble evasión, de espacio y tiempo.

Leo El cirujano de Al‑Ándalus (2010). En principio, el esplendor de Al‑Ándalus me merece tanto como el de la América de Frank Sinatra o el del llamado milagro sueco: lo que usted diga, jefe. El cirujano de Al‑Ándalus respira bestséler, habilidad que admiro. La escritura bestséler nos sienta en la misma butaca que las películas del Hollywood clásico, que te las zampas y no te enteras; las ves pero también puedes dormirlas. Lo primero que me interesa del género histórico no es su mecánica, sino la intención. ¿Qué persigue un contemporáneo novelando o filmando una parte, y no otra, del pasado? En este caso, un cirujano español, Antonio Cavanillas de Blas (Madrid, 1938, el hombre es mayorcito), se mete en la voz y en la piel de un colega en la Córdoba califal del siglo 10. La respuesta, como todas: el autor cree haber encontrado un tema inexplorado, un filón[1], con que ganar éxito y dinero no a través de la historia, sino de él y de nosotros mismos.

Yo, lector, Abul Qasim Cavanillas de Blas, quiero ligar con Carmen, cristiana que rechaza el harén. El ya dos veces casado se defiende. «Míralo desde otro punto de vista. Los hombres somos, normalmente, más fogosos que las hembras. Vosotras, en asuntos sensuales, sois pasivas lo mismo que las gatas; nosotros somos activos, parecidos a los canes. Sé por experiencia que mis mujeres agradecen a veces la soledad nocturna, poder dormir a pierna suelta sin sentir la calidez en ocasiones pegajosa de un hombre ebrio.» Carmen insiste en su idea de mujer libre que no quiere compartir su hombre, y el cirujano responde. «Raros son los cristianos que no tienen una amante. Ninguna mujer en ninguna parte posee en exclusiva a un hombre.» Mucho antes, el hombre había sido convencido por su madre a serle infiel a su primera esposa por el generoso expediente de agregar la nueva mujer deseada a su harén, mucho mejor que el ir de putas o de amantías como hacían los cristianos. Carmen, la cristiana, acepta el juego y se hace del harén. Ya sabe que ha de ser fiel al varón pero, el varón a ella, ni mijita.

El moralista que soy, el educador, piensa que la poligamia como antídoto contra la infidelidad masculina y la prostitución femenina no se tiene en pie, ni como explicación ni como aplicación, ante lectores de ahora mismo, hombres y mujeres a quienes quieren hacer creer que el burka es cultura y feminista el burkini, que al final es de lo que hablamos, Cavanillas de Blas, cirujano propagandista de la alianza de inculturas e incivilizaciones.

Otro día vemos cómo mi amigo el diputado psoecialista se inventó otra novela histórica para dar paso a Mariano Rajoy y seguir siendo él muy de izquierdas: la culpa no es del Psoe sino de Pablo Iglesias por no haber ingresado a Podemos en el harén de Pedro Sánchez.

–enlace a carta a un diputado

[1] No tan inexplorado como para una tesis, que el autor publicaría si pudiera, argumento que utilizó Umberto Eco para justificar El nombre de la rosa: tenía tanta información de aquella Edad Media que solo inventándose una novela podía echarla fuera.

Democracia mía

Corbata 1ºZ el Terrible (3)-ANIMATION
Daniel Lebrato haciendo chorradas en funciones

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EN FUNCIONES
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Desde septiembre 2013, cuando Susana Díaz se hizo con la presidencia de la Junta y desde ahí no paró de intrigar hasta recolocar al Psoe donde a ella le salía, empezando por deshacerse de su socio Izquierda Unida, en Andalucía, España, vamos para tres años aguantando a su señoría y a la corte de partidos que le ríen las gracias, incluyendo IU, que no recordamos que haya hecho un llamado a la objeción contra los mamoneos de la política (de la que solo se distanció el primer Podemos, el que hablaba de la casta). No nos quejemos. En Cataluña, el soberanismo es noticia desde septiembre 2005. Susanismo o soberanismo son añadidos regionales a los dolores de cabeza que ya nos da la política nacional, dolores y desgaste que sin duda se han cebado con la fuerza política más necesitada de energía, menos inercial que las otras, que era Podemos. Viene esto a cuento para que despierte y salga de su doble lenguaje el electorado. Por un lado, se lleva no poner en cuestión la política (la democracia, la clase política) y, por otro, se lleva hablar mal, muy mal, de los políticos y de la clase política, circuito cerrado del que fuera imposible salir. Lo cual no genera frustración, sino hábito, porque hay que ver la cantidad de gente que sigue votando, habituada como está a la mierda que han hecho de España dentro de otra mierda, la Unión Europea, y dentro de otra mierda, la Otan, cuyo jefe viene por Sevilla y le reímos las gracias. Como espejo de la narco política nacional (narco, porque duerme), eLTeNDeDeRo propone la coletilla en funciones (gobierno en funciones, ministro en funciones) que, como retablo de las maravillas cervantino, todos parecen creerse cuando en funciones ni hay ni ha habido nada. Algo que habrán comprobado ustedes al pagar en el supermercado, no con euros en funciones, o al echar sus cuentas con Hacienda, que tampoco ha estado en funciones, qué más quisiera alguno. Con ustedes, Democracia mía.

animación cabildo catedral
Corpus Christi en funciones

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DEMOCRACIA MÍA

En España cada elector emite una democracia de fuerza igual a 1 dividido entre 34 millones y pico (1/34.597.038). Saquen ustedes la calculadora y las consecuencias. Una de las chorradas consiste en atribuir a la suma de electores (elector, palabra individual) lo que ni siquiera es cosa del electorado (palabra colectiva). Chorrada número uno (Psoe): España ‑yo‑ ha votado que pasemos a la oposición, lo que equivale a votar partido perdedor. Chorrada número dos (Ciudadanos): España ‑usted‑ ha votado que nos pongamos de acuerdo, o sea que la fragmentación la habíamos previsto. Chorrada número tres (PP): España ‑usted y yo, los dos‑ ha votado que gobierne la lista más votada, chorrada máxima sobre la que montan tertulias, debates y editoriales que nos tocan las orejas. Otra tabarra: algo hay que hacer porque España no nos perdonaría unas nuevas elecciones. No les llamen elecciones sino segunda o tercera ronda o continuación de la segunda. En el fútbol, ya que estamos en la Eurocopa, cada tramo de partido va en disminución, de 90 minutos a 30, la prórroga, penaltis y el gol de oro. ¿Por qué entre partidos políticos no se pueden hacer rondas (campañas) cada vez más cortas hasta un ganador? Para aligerar esas rondas de menos días y menos machaque de propaganda, tampoco se entiende que no se implante el voto electrónico, que está en Bélgica o Estados Unidos. Han leído bien. Bruselas, capital de Europa; Washington, capital de este mundo. Y en vez de aporrearnos los oídos con el Gobierno en funciones, el ministro en funciones y todo lo que espera y desespera España en funciones, la solución es que ni el Gobierno ni España ni las Cortes salientes estén en funciones. Total, el campeón es campeón hasta que sale el siguiente, lo mismo que España es hoy todavía Campeona de Europa, y no en funciones, o igual que se es el vigente Ganador del Tour o el último Premio Nóbel. ¿Está en funciones nuestra declaración de renta, la multa de tráfico, el euro, las fronteras, mi citación ante el Juzgado? No pasa nada porque el Congreso saliente siga hasta que del Congreso entrante salga un nuevo Ejecutivo, compromiso igual al del Juego de Pelota en la Revolución Francesa, diputados conjurados hasta darle a Francia etecé, etecé. Si no hubiera habido nada en funciones, no hubiéramos tenido que soportar la sandez de que el Gobierno en funciones no tenía obligación de responder ante un Parlamento que no lo había elegido. No ni ná. Se lo dice uno que nunca ha sido demócrata.

Daniel Lebrato, eLTeNDeDeRo, 9 de julio 2016

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el nacionalismo invisible

EL NACIONALISMO INVISIBLE

Otro día hablábamos sobre la política y lo que puede significar la unidad de una izquierda a estas alturas. Una amiga desde Barcelona puntualiza que en Cataluña no hay nada que no sea derecha o nacionalismo radical.

Sin embargo, en Cataluña tendrá que haber izquierda aunque no se manifieste con las mismas maneras y bajo las mismas letras que la izquierda en el resto de España. El problema reside en qué es ser de izquierdas. Uno se niega a hablar de política con quien presente una de estas tres conformaciones mentales, que son otras tantas creencias: ser demócrata, ser occidentalista o ser bienestarista. Contra democracia: superación de la clase política. Contra Occidente: neutralidad y no alineación. Y contra el Bienestar: redefinición del trabajo y del beneficio para la autogestión de las clases sociales y de la vida privada.

Dicho lo cual, el nacionalismo ya es hora de ponerlo como factor común a un lado y otro de las fronteras y de las conversaciones, porque el factor nacional (bajo el europeísmo o como regionalismo) está presente en todas partes como excipiente invisible de la política que se despacha. El internacionalismo no existe ni se practica en la izquierda española. Andalucía es buen ejemplo de ese nacionalismo invisible que nos aleja, como a nuestra amiga, de la política más progresista. En esta bendita tierra los toros, las procesiones, las ferias, el Rocío son una forma de patriotismo que pesa más que una losa funeraria sobre el pensamiento crítico. Miren al municipio que miren, las concejalías de cultura o de fiestas mayores actúan como sostenedoras de un andalucismo católico y folclórico ambiental que ha hecho redundante la existencia de un Partido Andalucista, por algo disuelto en septiembre de 2015. Ser andaluz excluye Gibraltar con el mismo argumento que al catalanismo se le niega: el derecho (de Gibraltar) a decidir (ser provincia inglesa). El nacionalismo no solo pesa allí donde se hace bandera y reivindicación: es tal vez peor en focos, como Madrid o Sevilla, de la españolidad. Españolidad que ni Podemos ni Izquierda Unida han sabido cuestionar. De muestra, la tolerancia de las alcaldías de izquierda con su calendario de fiestas, con el estatus de las bases de Morón y Rota y con la industria armamentística como reflotadora de industrias y astilleros en crisis. No, amiga, no estamos libres de impertinencias donde se suma lo demócrata con lo occidentalista en nombre de que hay que darle al pueblo bienestar y atractivos, al turismo. Menos de revolución ‑que significa verdadero cambio‑, en Andalucía y en España se habla y se llama izquierda a cualquier cosa.

Distinto es que un movimiento de unidad electoral sea capaz de generar una ilusión y un resultado que desplace de las instituciones a lo más cutre, más indigno, más inmoral, más corrupto y más salvajuno de la política española, andaluza y catalana. Algo es algo y de eso hablábamos, del voto útil. Del voto inútil, eLTeNDeDeRo está hablando todos los días, es lo que mejor se nos da ni tontos ni marxistas, ni cultos ni demócratas, ni que vayamos a refugiar a un refugiado porque el telediario o Acnur o la alcaldesa de Barcelona lo digan, en el buen sentido, con todos sus muertos.


 

PATRIA Y FRASES HECHAS EN LA ALDEA GLOBAL

28-F según Rafa Iglesias
Andalucía vista por Rafa Iglesias

PATRIA Y FRASES HECHAS EN LA ALDEA GLOBAL

Se llama frase hecha la que el hablante no puede modificar. Ocurre con refranes, aforismos o citas literales y con giros o locuciones del tipo doblar esquinas o poner el grito en el cielo. Un inglés juega la música, mientras que un español la toca. A propósito del Día de Andalucía (28‑F), sostiene eLTeNDeDeRo que la patria está donde uno paga sus impuestos, enunciado que aspira (aunque no lo es) a frase hecha. Y un lector propone esta otra frase: uno es de donde vive. Dicho lo cual, primero, se nace o se pace y, luego, somos o estamos. Decir la patria está descarta que la patria sea y, a su manera, niega todo esencialismo a sentimientos patrióticos o nacionalistas. Uno es nada por haber nacido en una u otra geografía. Uno es todo por la clase social, el sexo, la raza y por el grupo privilegiado o perjudicado al que pertenezca. Determinismo puro. Nacer en un país en guerra o en reivindicación permanente (Siria, Palestina) se remedia si la familia tiene dinero y está socialmente aceptada o pertenece al grupo ganador, y es peor nacer pobre en un país rico. Sobre ese primer determinismo, cada hombre o mujer se busca la vida, construye su fábula, su mito y, por qué no, su patria. Pero si yo fuera el Estado, cualquier Estado moderno con perspectiva de Aldea Global, no entraría en dibujos ni opiniones personales. Ser contribuyente, pagar impuestos, sería mi única carta de ciudadanía, incluyendo turistas, inmigrantes y gente de paso. Dice el Gigante:

I.

Mi patria no es peor que cualquier otra
Alberga, Señor, un domicilio
una familia, un voto
cada cuatro; alberga
normales convivencias ciudadá
II.
Vengo de Aquiles El de los Pies Ligeros
y dicen que me busca Uno
que se hace llamar
El de la Blanca Luna


De quien mata a un gigante


 

ANDALUCÍA

 

28-F según Rafa Iglesias
Andalucía de TeVeo, de Rafa Iglesias

28‑F, DÍA DE ANDALUCÍA

La patria está donde uno paga sus impuestos. Antes, el nacionalismo andaluz consistía en no ser nacionalista y Andalucía, patria de todos, nos permitía no ser nada o, lo que es lo mismo, ser universales. Ahora, el nacionalismo andaluz se alza contra el nacionalismo catalán sin hacer la crítica a las divisiones sociales (en Andalucía sangrantes entre quienes viven bien y quienes viven mal) y sin cuestionar la ética del sistema económico (Airbus Military, Navantia militar, Abengoa, latifundios). Pero, en fin, ya puestos en nacionalismos, seamos nacionalistas con las bases de Morón y Rota (¡Otan, no! ¡Bases fuera!) y con el peñón de Gibraltar (¡español!), puntos negros donde la bandera de Andalucía no va a ondear precisamente hoy.


ACUDID, HÉROES, A LA DERROTA

ACUDID, HÉROES, A LA DERROTA
poesía y política

Acudid, héroes, a la derrota fue el título de un poemario de Carmelo Guillén Acosta (Sevilla, 1955) que yo tuve entre mis manos y que ahora, con tanta mudanza, no sé dónde está. Veo que Carmelo no lo incluye en sus obras completas ni hay mayor mención del libro (si fue libro o plaqueta, que tampoco lo recuerdo) que una reseña de José María Barrera, en ABC literario (1997), que lo cita de pasada. Desde Descrédito del héroe (1977), de José Manuel Caballero Bonald, hasta Héroe de su herida (1988), de J.J. Díaz Trillo, pasando por La caja de plata, de Luis Alberto de Cuenca (“he venido a matarte o a morir en tus manos”), yo aprendí a dar las batallas por perdidas. A la derrota dedicó Daniel Lebrato De quien mata a un gigante (1987).

EL NACIONALISMO Y LAS LENGUAS

El motín de Esquilache, óleo de José Martí y MonsóEl Motín de Esquilache, óleo de José Martí y Monsó, en el Museo del Prado

EL NACIONALISMO Y LAS LENGUAS

Os paso una interesante reflexión sobre los nacionalismos y los idiomas. Él es Degregorio, y su página Una economía social, donde podéis ver el artículo completo. Resumo a Degregorio:

Con independencia de los intereses económicos, base de las diferencias que separan las regiones de España, el lenguaje ha sido lo que más ha contribuido a estas diferencias. El euskera no ha tenido parte en la conformación de estas disparidades. Como lengua protohistórica que no desciende del indoeuropeo, que ya estaba en la península antes de la romanización, el extrañamiento que genera el euskera es ajeno a las inducciones a las que se ha llegado. Porque se hablaba en la Rioja Alta, el euskera ejerció una marcada influencia en la génesis del castellano. Por el contrario, el castellano, el catalán y el gallego, al provenir de una lengua común, sus diferencias conllevan unos elementos subjetivos en los se ha insertado la diferenciación. Las lenguas no están para entenderse, sino para incomunicarse, para poner barreras entre pueblos, para reivindicar las diferencias.

Oído lo cual, eLTeNDeDeRo opina que en la Aldea Global necesitaremos solo dos lenguas, la materna, de proximidad, y la universal, para andar por el mundo. Un día creímos que esa lengua iba a ser el esperanto, pero hay que rendirse y por estadística y extensión tendremos todos que hablar inglés, como lengua Global, más la lengua materna para andar por casa, por la Aldea. Esta proyección va acorde con lo que vamos a necesitar en el futuro: que el mundo funcione, que Global funcione y que funcione mi comunidad, mi barrio, mi Aldea. Quienes se ríen de Artur Mas, más debieran reírse de Rajoy, cuya plaza de virrey de los poderes de la Unión Europea y del mundo es mucho más amortizable. Yo no lo veo en mi bolita de cristal por donde asoma la humanidad del futuro. En el futuro, mucho más que el palacio de la Moncloa, veo los Estados Unidos de Europa, fuertemente digitalizados, y una oficina municipal donde me resuelvan mis problemas de proximidad. Eso, traducido en idiomas, quiere decir dos lenguas. La observación de Degregorio es lúcida, pero el castellano o español, oficial o de cultura, tendrá que buscarse la vida. Por arriba, le presiona el inglés como lengua diplomática y de negocios y, por abajo, la lengua que cada uno aprende al nacer: andaluz, gallego, euskera o catalán, proceso este de aprendizaje que no debería forzarse. Lo que ocurre es que años de represión lingüística sobre las lenguas españolas no catellanas han generado en las comunidades un efecto de acción reacción, que serán las inducciones a las que se refiere Degregorio. Habrá que dejar que pase el tiempo. Aquí y ahora, con que nuestros hijos hijas manejen la modalidad andaluza y el inglés, habremos hecho lo suficiente.

artículo relacionado El inglés.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 6 del 10 de 2015

DICHO LO CUAL (EDITORIAL)

2007 06 10 la otra feria de sánlucar (11)

DICHO LO CUAL (EDITORIAL)

Me temo que el día irá de elecciones en Cataluña. Lo único que se le ocurre a eLTeNDeDeRo es no añadir leña a hogueras que no la necesitan. El nacionalismo es tan irracional, que deja al pensamiento lúcido a los pies de los caballos de Pavía. Lo que sí parece importante, vamos a Rólex o vamos a setas, es, cuando hablemos, hablar del tema y sin salirnos de él. Y el asunto no es la corrupción ni los recortes sociales en Cataluña; tampoco Europa, España, esas fronteras políticas y naturales. Tomemos el caso de Portugal. La cartografía españolista, si se fijan, nunca representa, junto a España, Portugal. Parece que el océano Atlántico bañara las provincias de Extremadura y de Salamanca. Semejante ninguneo ilusorio (para ilusos) es el que quieren hacerle ahora a Cataluña o a España sin Cataluña. Pero, por mucho que manipulen, Portugal también existe. Si en Cataluña prospera el nacionalismo de regiones ricas, quienes vivimos en regiones de renta más pobre tendremos siempre el mismo reto: ver la manera de hacernos tan ricos como esas regiones. Porque las cuentas son las cuentas, y ningún grupo humano (Cataluña lo es) tiene que hacer trasvases compensatorios ni haciendas rectificadas para favorecer a otras regiones que están por debajo y obligadas a buscarse la vida y, en todo caso, a hacer fuertes sus intereses y la defensa de sus intereses cuando los ricos vengan a visitarnos o cuando haya que tratar comercialmente con ellos. Es lo que se hace con Alemania y con el turismo alemán. Las cuentas de Andalucía (autonomía o federación o Estado independiente, que fuese Andalucía) serán siempre las mismas: el resultados de entradas y salidas, producto interior bruto con dos caras por persona: lo que cada cual ingresa y lo que cada cual aporta al fondo común, que irá al gasto público. Ese es el pasaporte de ciudadano del mundo en la Aldea Global: somos de donde pagamos nuestros impuestos. El tira y afloja entre dos burguesías que ni nos van ni nos vienen, la catalana y la madrileña, ¿qué más nos da? Dicho lo cual, el nacionalismo ha sido el tren de los vencedores, que tienen mentalidad de emancipación, frente a los perdedores, que tienen mentalidad de subvención, como es el caso de la Andalucía de los eres. Seguir mirando desde esa perspectiva subvencionada a Cataluña ofende, no a Cataluña, a Andalucía. Dicho lo cual, el independentismo es un café que se toma solo y lo toma la comunidad que se empeña y no descansa hasta conseguir su objetivo. Si la noticia de Cataluña es cansina, no digamos lo que llega de Madrid, de Moncloa y de Zarzuela. Dicho lo cual, eLTeNDeDeRo da su voto a que lo boten y lo voten quienes hoy lo necesitan. Largas luces a Cataluña.

PÁJAROS DE LA POLÍTICA O SUSANITA TIENE UN RATÓN (3)

PÁJAROS DE LA POLÍTICA O SUSANITA TIENE UN RATÓN (3)

A la manera de Luz Sánchez‑Mellado. Susana, hija, la que has liado. Estás tonta. Nadie convoca un referéndum para perderlo. Esta máxima la aprendimos de tus mayores Felipe y Guerra en la consulta sobre la Otan (1986). El Psoe llevaba siglos presumiendo de izquierdas y de estar en contra, y lo arregló con la pregunta que le hizo al pueblo, breve y sencilla: «El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos: 1.º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada. 2.º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español. 3.º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España. ¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?» El Sí ganó con el 52,5 de los votos pero el derrotado No (de ¡Otan, no; bases, fuera!) obtuvo un 39,85. Más que tú, Susana Díaz, “la gran triunfadora”, en las pasadas elecciones. De paso, que cada quien actualice qué fue de aquellos tres puntos que apuntalaron el Sí. España siguió en misiones militares de la Otan y está metida hasta las bases en el escudo anti misiles (lo cual que un día nos meten un pepinazo nuclear) y en Morón y Rota son los sindicatos españoles los primeros, con pueblo y alcalde detrás (Senatus Populusque), en pedir más marines, más barcos y más aviones en nombre del empleo y de la lucha contra el paro.

En las últimas elecciones autonómicas, Susana Díaz Pacheco sacó un 35,43 de voto. Por debajo del 39,56 que sacó el Psoe en 2012 y, al final, para los mismos 47 escaños que tenía. De no ser por la tutoría de El País y de la prensa nacional, más el consejo escolar del PP con “que gobierne la lista más votada”, los titulares de prensa, el boletín de notas, hubieran dicho la verdad. Que Susana Díaz se quedó por debajo de la nota de corte y que, de haberse tratado de un referéndum a su persona (y en cierta manera lo fue), lo habría perdido. La partitocracia del bipartidismo permite anticipar las elecciones como si fuesen gratis y como si las subvenciones que reciben los partidos no sellaran un compromiso por cuatro años, no por tres ni por dos ni por uno, sin razón de Estado que lo justifique. Las autonómicas de 2012 nos costaron una pasta de 25,6 millones de euros, de los cuales 10,6 millones fueron directamente a los partidos. Con ayuda de la ley electoral, que lo benefició 3,6 puntos, el Psoe‑A se endosó 4,5 millones. La gracia de doña Susana (“voy a tener un hijo y un gobierno”) le ha costado a la ciudadanía 7,5 millones de euros. El Psoe tendría que devolver esos millones por incumplimiento de contrato.

Que ahora Susana Díaz culpe a los demás partidos de la ingobernabilidad de una Andalucía que iba razonablemente bien gobernada con Izquierda Unida, mueve a risa. Las razones ¿de Estado? que alegó la presidenta para cortar con IU, hoy chirrían más que entonces: que IU estorbaría el pacto de Gobierno por causa de su acercamiento a Podemos. Falso. Al cabo de tanta investidura fracasada, lo que queda patético es que Susana Díaz aviente que no le da miedo repetir las elecciones como si eso fuese un triunfo propio, y no un mecanismo legal automático que se le ha ido de las manos y que ella no puede controlar. Titular de El País de hoy: “Díaz amenaza con repetir elecciones si sigue el bloqueo a su investidura”. Así aprueba cualquiera.

Nada de esto habría pasado si el partido Podemos (como IU y en solidaridad con IU, la formación maltratada) se hubiese posicionado desde un principio incondicionalmente en contra de la investidura. Pero Podemos salió por peteneras con sus tres condiciones, lo que nos duele a quienes vimos en Podemos una lucecita y confunde a la población con ¡otra vez elecciones! Habría que sentar a la actual política en el banquillo (IU y Podemos incluidos) y pedir a los pájaros que viven de ella que las próximas elecciones las paguen de su bolsillo. Por lo menos, Felipe González y Alfonso Guerra (inspirador del texto en aquel referéndum) la que liaron con la pregunta la desliaron con seguir España en la Otan, que era su apuesta. Convéncete, Susana Díaz: nadie convoca un referéndum para perderlo.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 15 del 5 de 2015

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Lecciones de Andalucía

LECCIONES de las Elecciones Andalucía 2015

ELECCIONES ANDALUCÍA 2015
LECCIONES APRESUDRADAS
«Si hubiera sido un referéndum, Susana Díaz lo habría perdido.»

  1. Aumenta muy poco la participación:
    un 3,16 más que en 2012.
    Hablarlo con Podemos y el desencanto.
  2. Decide el 63,94 del censo:
    un 36,06 de votantes no votan o no cuentan.
    Hablarlo con los demócratas y la sociedad de partidos.
  3. PSOE: un 35,4 de voto se traduce en 43,12 de escaños:
    un 7,72 más.
    Hablarlo con el PSOE y con la ley electoral.
  4. El 64,6 de votantes no ha votado al PSOE:
    si hubiera sido un referéndum, Susana Díaz lo habría perdido.
    Hablarlo con su campaña: “Yo con Susana = con Andalucía”.
  5. La derecha baja un 5,6:
    PP+ C’s+Vox: 38,42.
    Hablarlo con la izquierda, que no se ha presentado unida.
  6. La izquierda sube un 6,25:
    PSOE+Podemos+IU: 57,16.
    Hablarlo con IU, que debería disolverse entre Podemos y el PCE.
  7. El bipartidismo baja un 18,04:
    PP+PSOE: 62,19.
    Hablarlo con España las próximas elecciones generales.
  8. El andalucismo sigue a la baja:
    Partido Andalucista: del 2,51, al 1,53.
    Nada que ver la Andalucía de los eres con la Cataluña de los Pujol.
  9. Ciudadanos gana a UPyD:
    UPyD: 1,93; Ciudadanos: 9,28.
    Hablarlo con Rosa Díez.
  10. Partido Animalista:
    735 votos (0,8).
    Hablarlo con cazadores y protaurinos.

VIAJE A GRECIA o SUSANITA TIENE UN RATÓN

 VIAJE A GRECIA o SUSANITA TIENE UN RATÓN

Elecciones en Andalucía, Cataluña y Grecia, todas ellas anticipadas. Unas elecciones valen (en escaños y en millones de euros) para cuatro años. ¿Quién paga los gastos de un adelanto electoral? Pasen y lean.

GRECIA. Mapa electoral: 9,8 millones de electores para cubrir los 300 escaños del Parlamento (unicameral). No hay voto por correo y votar es obligatorio con dos excepciones: estar en el extranjero o a más de 200 km de su colegio electoral, o haber cumplido 70 años (grupo de edad el más numeroso, más de dos millones de electores). Se prima con 50 escaños al partido (no a la coalición) más votado y hay que obtener un mínimo del 3% para entrar en el Parlamento. La legislatura era válida hasta el 17 de junio de 2016 y se ha acortado 17 meses, al 25 de enero de 2015. Y todo, por cubrir la Jefatura del Estado, que vence en marzo tras dos mandatos presidenciales improrrogables, y porque el Gobierno conservador no pudo imponer a su candidato. Ahora, la izquierdista Syriza copa el 49,6 de los escaños, 13,3% por encima del 36,3 que sacó en las urnas, y gobierna, oh paradoja, con otra derecha, la nacionalista.

CATALUÑA. La legislatura valía hasta el 25 de noviembre de 2016. Artur Mas ha convocado elecciones para el 27 de septiembre de 2015, catorce meses antes. En el referéndum por la independencia del 9 de noviembre de 2014 se gastaron 9 millones. La fiscalía acusa a Mas de malversación de caudales públicos. CIU y ERC ejercen la mayoría con el 44,3% en su poder, más de un 8,2 % del voto real.

ANDALUCÍA. 6,4 millones de electores para 109 escaños hasta el 25 de marzo de 2016. A falta de un año, y con el pretexto de IU (el ratón), Susana Díaz convoca elecciones para el 22 de marzo. Las autonómicas de 2012 costaron 25,6 millones, 10,6 directos a los partidos. Con ayuda de la ley electoral, que lo benefició 3,6 puntos, el PSOE‑A cobró 4,5 millones por cuatro años, no por tres. El PSOE ha roto una legislatura que no era (solo) suya y debería devolver a la hacienda pública unos 7,5 millones de euros, por incumplimiento de contrato. El partido no dura lo que al equipo que va ganando le interesa, sino hasta el pitido final.

CUESTIONARIO. 1) Democracia y realidad. 2) El voto, obligatorio o voluntario. 3) Constitución y Jefatura del Estado. 4) Parlamento de una o de dos cámaras. 5) Financiación de la actividad política: pública (con cargo al Estado), privada (con cargo a los partidos políticos) o mixta.

     Elecciones autonómicas Andalucía 2012, en tantos por ciento:

votos escaños (nº) diferencia
PP 40,66 45,87 (50) +5,21
PSOE 39,52 43,12 (47) +3,6
IULV-CA 11,34 11,01 (12)  ‑0,66
RESTO   8,48 ––  ‑8,48

De 6.392.620 electores, PP, PSOE, IU suman el 60,77 frente al 39,22, redondeando: 6 a 4. La ley mejora a PP y PSOE un 8,8% de escaños, a costa de IU y del resto, que pierden 9,14. Entre votos a otros partidos, nulos, en blanco y abstenciones, hay más de 2,5 millones de andaluces sin luces parlamentarias. Nosotros, los demócratas, ¿lo hablamos?

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 31 de enero de 2015