La sola conversación Sociedad de Caballos ~ Ley de Costas (no Sociedad de Caballos ~ Urbanismo Ayuntamiento) ya es vomitiva para el pueblo y de mal estilo. La Sociedad de Caballos no es popular ni el turf de purasangres y mundo de apuestas, ni lo han sido nunca. Cabe a su alcaldía echar las cuentas y ponerle precio a sus días de playa y cobrarlo; Donald Trump, ese patrón de demócratas, lo cobraría. A corto plazo, habría que hacer boicot a las casetas infantiles de las apuestas, culpables siempre por inducción a la ludopatía y manipulación de menores.
