orgullo y prejuicio de escritores.

Daniel Lebrato en su rincón Alamin fotógrafo 2005 06 05Vamos de chicos a viejos y de uno hacia los demás. Las dos distancias las recorremos a ciegas, a base de hostias, de error y acierto, muy determinados por familia y herencia. El resto es biografía. Pero elegimos bien poco. Aunque algún cursi diga que las palabras alimentan, va contra la teoría de conjuntos comparar palabras con manzanas o patatas y es injusto confundir el oficio de escribir (si es que fuera un oficio) con el del panadero o del mecánico, cuyos productos dejan de ser suyos (son trabajos alienantes) mientras mi poema o mi novela van protegidos por derechos de autor. Yo me imagino un mundo donde todos escriban y todos lean: cuando la división social del trabajo (sin apenas movilidad laboral) haya desaparecido. Mientras tanto, nuestra grandeza como escritores es semejante a la del médico que, tras haber decidido vivir de la enfermedad, cerraría con gusto su consulta a cambio de un mundo sin enfermedades; o al profesor que dejaría de serlo si el aprendizaje en su alumnado fuese un proceso innato y espontáneo. Que en la vida juguemos un papel que nos gusta, no niega que somos actores de un mal teatro y la obra no puede ser más horrorosa.

–enlace a Escritores 3.0


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s