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confesiones de un profesor.

ZV la noche del alumbrao Feria 2019 (2)

Corre por ahí un vídeo de Antonio Muñoz Molina en exaltación de la enseñanza: maestros, profesores, libros.

Vaya por delante que, como dijo aquel[1], por sus frutos los conoceréis, y si el mundo, tal como está, le gusta a alguien, no seré yo quien presuma de mis frutos. Algo he tenido que hacer muy mal.

La enseñanza es aparato transmisor y reproductor de roles, conductas y saberes que obedecen siempre a un estado de cosas, a una ideología. Maestros y profesores, maestras y profesoras, lo mismo hemos transmitido verdades como puños que mentiras catedralicias.

Quien lo dude y quiera insistir en la copla de la importancia del libro, a ver si no es libro el corán que tanto daño ha hecho, por no citar biblias que puedan herir sensibilidades más próximas. Todo es conforme y según, Manuel Machado.

Vivimos un tiempo de creyentes que, por grupos de intereses, ligan un dios al que adoran a lo que es su oficio y en el cual medran, para que los demás al mismo dios igual lo adoren.

¿Qué va a decir Muñoz Molina de los libros, si él forma parte del libro? ¿Qué dirá el gremio de la enseñanza de su ejercicio? ¿No es la sanidad y ahí anda, contra el virus, por las nubes? ¿Dirá lo mismo el albañil de los ladrillos que coloca? ¿El fontanero, del grifo? ¿El repartidor, de su bombona? ¡Seguro que no! Y, sin embargo, para que Muñoz Molina esté en los altares de El País y BBVA, alguien le hizo la casa, la estantería, la cámara en que se está grabando.

Este pensamiento (que alguien dirá demagogia) me ha acompañado siempre y siempre he procurado motivar con él a mi querido público:

–Estudiad, para salir del hoyo.

Porque el hoyo está, lo diga el profesor o no lo diga. En esa conciencia, tal vez marxista, ha consistido mi lucha pero lejos de toda afectación y todo culto a la personalidad.

Es tarde. La clase va terminando. Uno se hizo profesor por evitar el andamio, por escapar del trabajo más duro. Para eso, uno ha tenido que nacer en un ambiente propicio; que no te hayan puesto a trabajar de chico en el campo, como a mi abuelo, o con pantalón corto ponerte a trabajar, como le pasó a mi padre.

Una vez profesor, puedes, una de dos: hacerte cómplice de la gran mentira o revelar quién eres y rebelarte en contra. Y que tu gente aprenda a administrar el bien que tiene en el estudio. Porque quien ingresa al aula es también un ser tocado por la varita mágica de la vida, es también un ser privilegiado.

A esta hora contemplativa de balance y resumir qué he sido, no se me ocurre más que dejarles a ustedes, mujeres y hombres, madres y padres, algunas ideas que pueden ser, además, mi agradecida herencia:

1.
Antonio Machado: «A mis maestros guardo vivo afecto y profunda gratitud.» Lo mismo digo, sin decir nombres. Saberse hilo conductor. ¡Cuidado con lo que transmitimos!

2.
Borges: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído.» Cambiando libros por alumnos: “Que otros presuman de las clases que han impartido; a mí me enorgullecen las que he recibido y mi alumnado”.

3.
Juan Ramón Jiménez: «Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo.» Soy don Quijote y Sancho. El Libro de Buen Amor lo escribí yo. Don Juan Manuel era un señorito.

4.
«No hay peor mentira que la que dicta un catedrático, porque esa viene con autoridad de fuentes y bibliografía.» [2]

5.
Juan de Mairena, a sus alumnos: «De mí sólo aprenderéis lo que tal vez os convenga ignorar toda la vida: a desconfiar de vosotros mismos.»

6.
«Un alma verdaderamente hermosa no alcanzaría la gloria, porque no la desearía.» La frase es de Yourcenar, y perdón por tanta cita: es como si uno necesitara la anti frase contra tanta majadería (quise decir muñozmolinería).

/ os querré siempre /

[1] Mateo 7.16

[2] Esta cita sé que no me la he inventado: la he leído en alguna parte antes del servicio de citas y frases célebres por internet. Al buscar yo ahora su autoría, Google no me responde; así que puede que sí: me la habré inventado. La arrastro hace cuarenta años.

redes sociales: dar en el blanco.

Umberto_Eco_01

Corre por la red esta perla de Umberto Eco (muerto en 2016): «Las redes sociales generan una legión de imbéciles» –entre los cuales, es de creer, me cuento yo y se cuenta el amigo que me remite al hombre autor de Apocalípticos e integrados (1964), libro de referencia para el estudio de la cultura de masas. [1]

Eco no nos dejará mentir. Antes, el imbécil era uno, y ese fue Moisés. La expansión de la prensa (siempre ligada a la política) abrió el quiosco de la imbecilidad a imbéciles tipo ABC o imbéciles tipo El País. Llegó a haber la España de Cuadernos para el Diálogo, de Triunfo, de Interviú; la Cataluña de La Vanguardia; la Sevilla del ABC, frente a la de El Correo; la España de la Cope o de la Ser. Hasta la prensa deportiva respiraba o por el Real Madrid o por el Barcelona, y nadie veía el mismo partido con los mismos ojos. José María Carrascal, Jiménez Losantos, Carlos Herrera, Luis del Olmo, colmaron la hemeroteca con sus opiniones sobre lo humano y lo divino. Estos señores ¿habían sacado oposiciones?, ¿ciencias políticas o filosofía?, ¿qué cátedra era la suya? La objetividad únicamente se conseguía (con permiso de Fraga y de la Ley de Prensa) mediante revista de prensa con un poco de todo lo que había en el quiosco. Y todavía. Un ventilador de aspas cada una de un color, al final, da en el blanco. A esa paleta de colores han venido a sumarse Facebook, Túiter o WordPress. ¿Cuál es el problema?

Las nuevas tecnologías podían hacernos periodistas (gráficos y sonoros con micro y cámara en el móvil) a usted o a mí. Es la era digital, querido Watson. Y díganme a qué rama de actividad no hemos llegado imbéciles que hagamos sombra a la imbecilidad de turno. Úber, al taxi. Amovens, al autobús. Wallapop, a la tienda. AirBnB, al hotel. Vivimos tiempos de cambio y alguien no quiere que cambie nada.

Si no es por internet, ¿quién iba a discutir su monopolio al imbécil Gobierno, a las imbéciles Atresmedia o Mediaset, al imbécil Donald Trump? ¡Wikileaks!, naturalmente, último gorrión del Si se calla el cantor calla la vida. [2] [3]

Umberto Eco, quien criticaba las redes sociales por cuanto daban voz al tonto del pueblo como si fuera premio nóbel, estaría del lado de Julian Assange. Vamos palante.

/ a Luis Martínez Quirosa /

[1] La última novela de Umberto Eco, Número cero (2015), levanta una sátira sobre el periodismo como bulo, chantaje y supervivencia. La acción, en Milán 1992, debió elegirla el autor por no chocar con el periodismo digital, demasiado extendido, para su argumento, en 2015.

[2] Si se calla el cantor es canción de Horacio Guaraní para Mercedes Sosa, 1972. Estrofa 2: “Si se calla el cantor se quedan solos los humildes gorriones de los diarios”.

[3] La gran gesta del periodismo de investigación fue el caso Watergate, que obligó al presidente Richard Nixon a dimitir. All the President’s Men (Todos los hombres del presidente), no ficción de Bob Woodward y Carl Bernstein, del Washington Post, película de Alan J. Pakula (1976) con Robert Redford y Dustin Hoffman.


¿a dónde va el país?

El País

Un informe de la revista Verne El País sobre familias numerosas, me da a conocer a Verdeliss, una mujer de 33 años que se gana la vida como yutúber y concursante (a Gran Hermano Vip), madre de seis criaturas que va por el séptimo embarazo. Verdeliss es auxiliar de clínica sin ejercicio, y yutúber y concursante no dan para siete maternidades conscientes. Será que la unidad familiar con el marido, abogado en ejercicio, lo explique todo. Nada que decir, pues, allá la pareja y quien la siga. Pero ¿qué quiere decir El País?

Un punto de vista, ANÁLISIS DE LA FAMILIA, en [eLTeNDeDeRo]

votar y botar, el país y la intolerancia.

El pasado sábado al mediodía y ante las puertas del Cabildo Ayuntamiento de Sanlúcar estaba convocada la concentración a favor del diálogo y la conciliación. Al animoso señor no le dejaron. Franco Bernal grabó las imágenes (que ha reproducido La Sexta) y Primi Sánchez les ha puesto letra: «Yo presencié ese acto. Mi corazón me pedía ponerme al lado de ese pobre hombre solo ante la turba que le insultaba por pedir diálogo. Mi cuerpo me decía vete de aquí porque se va a liar. Me avergüenzo de un pueblo deprimido, con una tasa de paro de las mayores de España, que insultaba y vilipendiaba a un hombre solo, vestido de blanco con las manos en alto, que no decía nada, sólo mostraba un cartel blanco, dónde pedía diálogo y democracia. Señoronas demócratas de toda la vida lo insultaban, camareros de un bar cercano, con sus politos blancos nuevos con banderita española le gritaban ¡somos españoles!, ¿dónde está la policía? Hasta inmigrantes senegaleses dejaban sus puestos de bolsos para gritar ¡viva España! Me recordó esas películas de la revolución francesa donde la gente gritaba ¡a la guillotina! Sentí miedo y una profunda tristeza.»

El señor de blanco acosado por la masa es símbolo y lección. España no se divide en izquierda frente a derecha, reformistas frente a constitucionalistas, unionistas frente a soberanistas, demócratas frente a fachas. España se divide en quienes someten su mundo y el mundo a debate y discusión y quienes no, ni debaten ni discuten: embisten, como dijo Antonio Machado, España que no digiere cambios en sus profundas creencias. La España tolerante cree en las urnas electorales; la intolerante, en las funerarias. Sea lo que sea del soberanismo, su crédito es que todo se puede discutir y votar. Desde el ¡Soy español, español, español! solo se puede botar con be.

apuntes personales

1.
¡Muero por España! me han pintado en mi muro y ¡De Andalucía, nada, que mato! Lógicamente he negado a esas personas mi amistad en Facebook, yo, también intolerante.

2.
Cuando yo era un chaval me daba miedo la gente que leía el ABC. Esas “señoronas demócratas de toda la vida” que dice Primi, yo las conozco: presumen en el bar donde desayunan de estar leyendo El País.


 

la castaña de Cotarelo contra ABC.

ABC Susana Díaz

el medio y el mensaje

Portada de ABC de 1 de mayo 2017, Día del Trabajo. El paradigma Psoe/Ugt no pasa desapercibido: mucho votante anda suelto en las calles ese día. Texto: “Díaz espera derrotar a Sánchez por 20.000 votos”. Foto: Díaz vestida modosita y andando decidida hacia el espectador, perspectiva ascendente. La luz de un coche que podría ser de escolta finge un dorado objeto o bolsito en su mano izquierda: Susana Díaz, portadora de algo mágico (como los Reyes Magos).

comentario de texto

El sensacionalismo de ABC empieza por la portada monográfica, a foto por número, a veces foto información (noticia), a veces foto opinión (editorial) y a veces foto promoción, como es el caso. Se podría hacer un estudio del “efecto portada de ABC” en nuestras vidas, muy notorio en Madrid y en Sevilla. Lectores y no lectores saben, nada más pasar por un quiosco (aunque sea a comprar El País o tabaco o simplemente de paso), lo que ABC piensa y quiere que pensemos. [Otro estudio sería el del “efecto grapa”, primer diario del mundo, el ABC, que no permite deshojar y compartir lectura simultánea entre más de un lector (páginas centrales para uno, páginas exteriores para otro). Añadan la adecuación de grapa y menor formato a emisor / receptor en busca del arquetipo usuario: varones trabajadores de cuello blanco y voto conservador que leen el ABC apretujados en la barra de un bar en lo que dura el café con tostada de media mañana.]

segundo texto, crítico con el ABC

Ramón Cotarelo. Artículo La caudilla, 2 de mayo, en su página web. En un texto de 775 palabras, diez veces (nueve, más el título) usa Cotarelo la palabra caudilla (epíteto). Está claro que le interesa que cunda la palabra y que se identifique a Susana Díaz con segunda Franco. Son recurrentes derecha (11 veces) e izquierda (4). Abundan subjetivismos: señoritingos, casposo, pepera, el caballero (por Jordi Pujol), esta señora (por Susana Díaz), etc. Perlas escogidas: –Neocomunistas de Podemos ladran lo que no muerden.[1]La castaña que le ha arreado Podemos (a Susana Díaz) con la moción de censura. Cotarelo se muestra tan sensacionalista como el ABC que critica: califica y descalifica. Opinar en exceso es desinformar.

para eLTeNDeDeRo

una España sin PP ya sería algo. Hay que apoyar la moción de censura como en política de frente o unidad popular: para empezar un tiempo nuevo. El efecto moción es superior al efecto Susana Díaz, que pasaría a un segundo plano si la moción prosperase. No lo ve así Cotarelo, quien tacha la moción de castaña. O sea, la castaña es él. Dicho lo cual, eLTeNDeDeRo había dejado la política de nombres propios y pequeño formato. Malo es creer en la clase política y, peor aún, en profesores de ciencias políticas. No nos hagan reír.

[1] Comunismo no ha conocido la humanidad; sí, partidos de ese nombre, que es contra lo que se está. Ni Izquierda Unida es comunista; mucho menos, Podemos.


Internet de las ideas.

Qué nos gusta parcelar problemas. Como la infancia que sufre, no pueblos o naciones que sufren. Como el botellón en la juventud, no en los mayores en sociedades alcohólicas. Como el velo islámico por el gusto de una, no el velo imposición, guste o no guste. Ahora le toca el turno al narcisismo de adolescencia y juventud en redes sociales. Una sociedad que fomenta programas tipo máster chefs juniors o tipo Juan y Medio no tiene derecho a hablar. En cuanto a redes sociales, importa defender que son las únicas redes. No vuelve la carta de sobre, sello y buzón. Inculquemos en nuestra gente y demos ejemplo con nuestros correos y mensajerías cultivando Internet de las ideas. Y estemos alerta al exceso de prevenciones y de miedos que nos inculcan desde arriba. El objetivo del miedo está claro: que la gente no se una porque la unión hace la fuerza que desde arriba temen. La toma de la Bastilla y del Palacio de Invierno será la toma democrática y pacífica de Google, de Internet y de las redes sociales por parte de la justicia, la igualdad y la razón.

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