libertad

el bien común en pñagina PROCOMUN

LA LIBERTAD
–Defensa del colectivo (2). Mito y negación del sé tú mismo–

(1)
No se habla aquí de la libertad metafísica del hombre, del ser humano o como lo quieran llamar. Hablamos de libertad interiorizada por individuos que realizan ninguno o muy pocos actos libres a lo largo (a lo corto) de toda su vida y que presumen de libertad y afirman vivir en un país libre.

(2)
Hombres y mujeres nacemos bajo coordenadas que niegan la libertad, pues nadie elige sexo y condición, cuándo, dónde y cómo nacemos, lo que obligaría a responder qué o quién nos dio la libertad en nuestro ámbito privado (familia, medio inmediato, etcétera) y qué o quién, en el ámbito público (Estado, empresa, formas fijadas por una comunidad).

(3)
Suponiendo que mi trabajo, ser profesor, sea fruto de una decisión libre (lo que supone que también fue libre mi decisión de no ser rey, tapada islámica, repartidor de butano, refugiado sirio, ama de casa, discapacitado pensionado, prestamista o prostituta) y suponiendo que vivo con la persona que libremente elegí (lo que significa entre miles de millones y descartado el azar); suponiendo ‑que es mucho suponer‑ que mi vida laboral y mi vida sentimental son realmente las que yo he elegido, ¿qué otros actos de libertad cuento en mi vida? ¿A dónde voy de vacaciones?, ¿si vio en este o en aquel barrio?, ¿si voy andando o en bici?, ¿si soy fiel a mi pareja?

(4)
Donde libertad, debo decir a) albedrío o voluntad dentro de un orden que yo no he fijado y b) libertad de voto cada cuatro años. Para ejercer algo parecido a la libertad, no solo tendría yo que descreer de la democracia sino, y sobre todo, de mí mismo.

(5)
Antes y después de la democracia a la francesa con adornos de la Grecia clásica, la humanidad pensante ha conocido estrategias que llevaron a ciertas minorías a pensar el todo y por todos. Algunas de esos movimientos ‑que llamaremos intelectuales‑ fueron los aristoy (egoístas griegos a quienes el pueblo les importaba un carajo, pero, por lo menos, no engañaban a nadie), los jesuitas (con su educar a las élites para a través de las élites influir sobre la masa iletrada y controlar los Estados), el despotismo ilustrado (de todo para el pueblo pero sin el pueblo) y los bolcheviques de la dictadura del proletariado, al final, del partido comunista.

(6)
En un mundo en manos de una minoría de malos hechos polvo (militaristas, yihadistas y otros enfermos mentales) contra la cual clama y se rebela una minoría de buenos hechos un lío (buenrollistas y solidarios), una tercera minoría tendría que acudir a su responsabilidad histórica por encima y al margen de quienes en el fondo le parecen pobrecitos, inocentes, ignorantes, engañados, manipulados o directamente gilipollas. Muerta la fábula de mi libertad individual y del sé tú mismo, a través de la opinión pública, se impondrán, sin opiniones, las necesidades del colectivo.

enlace a el colectivo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s