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fe de erratas.

La palabra errata, del plural latín errāta, ‘cosas erradas’, significa equivocación material en lo impreso o manuscrito; en mecanografía, eso que trae el meter el dedo como quien mete la pata. De todas las erratas, las más dañinas son las que podrían no ser y, … Continúa leyendo fe de erratas.

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la errata más curiosa de este mundo.

Callejon de los Saters Sanlucar rotulo 01.jpg
Foto Antonio Barba Jiménez

No faltan en español dichos que nos salvan la vida. Sostenerla y no enmendarla. A lo hecho, pecho. Allá en su siglo ocurrió en Sanlúcar de Barrameda que una antigua calle o callejón de los sastres se rotuló sin querer Calle de los Saters, doble errata porque, a más del baile de una letra por otra, se pasó de 7 a 6, una ese se perdió en el camino. Equivocarse es normal; lo que ya no tanto, insistir en el error, pues alguien tuvo que pensar qué demonios significa Saters y mandar hacer otro azulejo, que un azulejo chiquito es cosa bien barata.

Entre miopías o analfabeterías andaría el juego y quizá el mismo alfarero que coció el azulejo fue él mismo, corto de letras y largo de manzanilla, quien hizo de albañil y lo pegó en su sitio (un hombre solo no tiene cuatro ojos que vean más que dos), o, si sabía leer y le dio tiempo a advertir el desastre, quizá temiera alguna bronca que sería peor o que le hicieran pagar de su flaco bolsillo la realización del azulejo nuevo. O a saber si el Cabildo de Sanlúcar estaba en manos de concejales más iletrados que él, y a todos pareció bien. El caso fue que Saters ponía y Saters se quedó, como si fuese apellido de familia de ingleses venidos a Sanlúcar al olor de los vinos del marco de Jerez. Tanto se quedaría el Saters, que hace poco, cuando a petición de una santa cofradía, a la calle se le cambió el nombre (el callejón está entre la capilla y la casa de hermandad), la nueva rotulación que se puso dice literalmente Calle Virgen de la Estrella (antigua de los Saters).

Callejon de los Saters Sanlucar rotulo 02
Foto página de Antonio Barba Jiménez

Esto es, señorías, lo que se dice sostenella y no emendalla. Hasta en el callejero de Google Maps sobrevive aquel Saters.

–enlace a Antonio Barba Jiménez, Curiosidades de Sanlúcar

–enlace a Narciso Climent, Historia de las calles de Sanlúcar de Barrameda


Sienta bien a mi alma el mar eterno de la errata.

Dos páginas amigas muy serias y muy bien planteadas repiten la misma errata: ‘trtanquilo’, que es como el titiritrán trantrán de la tranquilidad escrita por Cádiz. La primera es de Francisco Basallote, La_biblioteca_de Bashir (octubre 2013), y la segunda de Trianarts (abril 2015), las dos recordando a Carlos Edmundo de Ory (1923‑2010). El caso es: tecleando trtanquilo en la casa de todos, o de putas según quien lo opine, se obtienen 455 resultados en 0,53 segundos y ninguno de los diez primeros es este poema, como todos mejorable, cuya errata eLTeNDeDeRo se atreve a corregir, tal vez sin merecerlo.

CUADRO DE MI ALMA

Ata siempre que puedas la gran oscuridad
a esta pequeña luz de acuario. Y si resbala
moja tus labios de muriente oro
que un vasto astro cansa. ¿Qué más quieres
¡oh asomado! si medras entre manchas
hacia las gemas de los muertos?

¡Valgo más que en el limbo! Ladina luna,
sin excepción tu lumbre arde en mi espalda.
¿Qué otra mentira urde un fuego enhiesto
desde mis pies que lisonjea el mundo?
¿Y hasta dónde ese fuego amarillento?

Siga, siga la arena cansándome este vicio
de huir del instrumento de la mente.
No se detiene este sabor de antro.
¿Qué se han hecho los altos abuelos de la dicha?
Eternamente irradia un son de vida.

Me abandonan los hechos sobre el desierto pico
de una roca no exenta de materia. Felices
los sabios peces cerca de nosotros.

Sienta bien a mi alma el mar eterno.
¡Y tú no ves la actividad creciente de estas nubes[1]!
Entúrbianme los ojos las tristes lejanías.
Aquí estoy. Un vigoroso espíritu me invita.
La zozobra me impulsa a la quietud
y el orbe oscuro rehabilita mi ánimo.

¡Pasión, cruza los brazos! Está tranquilo.
Los eminentes coros me rodean.
Un eje invicto mi presencia guía.
¡No te mueva ni aun la salvación!

Carlos Edmundo de Ory

[1] En ambas páginas otra y misma errata se repite: estas nube.