La monarquía, ¿a consulta?

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LA MONARQUÍA, A CONSULTA

¿Monarquía o república? Monarquía: toneladas de prensa rosa, telediarios y series de televisión han inculcado la monarquía en el alma simple de España. República: libros de texto y manipulaciones de la memoria histórica se han encargado de que república suene a república y Guerra Civil. No ganará un referéndum nada que suene a guerra.

La jugada de la monarquía, con PP y PSOE y El País y el Grupo Prisa a la cabeza, consistió en que el Rey se tragara el caso Noós para amortizar a un tiempo las dos figuras más quemadas de la Casa Real: el viejo monarca y su hija corrupta. Después, del Noós al vos, vendría la reconstrucción de la monarquía en la impoluta figura del príncipe heredero, Felipe Sexto.

Frente a jugada tan poderosa, Cayo Lara y algún sector de Izquierda Unida se creyó muy listo o progresista por pedir un referéndum sobre la forma del Estado, sin darse cuenta de que lo ganaría, más que don Felipe, la popular doña Letizia, actriz de prensa rosa.

Vamos a creernos republicanos y a recordarle a Izquierda Unida que la monarquía, como institución contraria al derecho a elegir y a ser elegido, no puede someterse a consulta, aunque al pueblo le guste la puesta en escena de la realeza. No se consulta la democracia, ¿y se va a consultar la monarquía?

Vamos a creernos demócratas y vamos a jubilar una institución contraria a principios fundamentales del Estado, como son: una persona, un voto; la no discriminación por nacimiento y sexo, o la igualdad de todos ante la ley.

Y vamos a creernos constitucionalistas y a recordar a sus señorías que la monarquía (ni la de Juan Carlos ni la de don Pelayo o don Alfonso Trece) no fue nunca sometida a referéndum, ¿por qué habría que someter a referéndum su abolición? Recuerden que antes de Franco lo que había se llamaba República y que el cambio de Estado no fue nunca decidido en referéndum. Por las balas, tú. Bastante será que el cambio ahora se haga por las buenas y se dé a la Casa Real su paga de jubilación.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 10 de enero de 2014.

Cuento de Navidad : Prohibido mendigar

La mano que pide limosna es como el cuerpo que ofrece la puta.

  1. Manda la Academia que Navidad se escriba con mayúscula: Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. ¿Mandará el Diccionario escribir: Nuestro Profeta?
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  2. ¿Qué se puede esperar de una fiesta que empieza con niños cantando números hasta llegar al gordo? ¡Milentosmil euros!
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  3. Laico hubo que quiso titular estas fiestas como fiestas de invierno. Le dieron con el belén en la cabeza. Defendiendo la tradición del belén y reyes frente al abeto y papá noël, la culta nativiparla reforzó la España católica. Miedo nos da la cultura.
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  4. Donde la vida se compra y se vende por dinero, ¿quién no querrá más dinero, tener y gastar más dinero para luego cantar que el dinero no da la felicidad?
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  5. El lado pijo del PP anda en distingos entre mendigo tipo Cáritas y mendigo sin papeles. No lo critique el PSOE, que, cuando pudo acabar, no acabó con las dos clases de mendicidad.
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  6. Si las uvas del 13 nos salieron por la culata, aún podemos intentar ser agradables y pactar con quien nos dice felicidades. Felicidades, pues. Algún año de estos, quizá el 2014, nos toca y será verdad que el año nuevo mejore al viejo.
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  7. Dicho en calambur, felicidad y se os dará, y no añadir más mal al mal que nos rodea.

La mano que da la limosna es como el bueno que paga a la puta.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 31 de diciembre de 2013.

LA CRISIS, LA SALIDA

Nos pasa por hablar de la crisis.

crisis. Momento decisivo. Situación dificultosa o complicada. De las crisis (de amor), se sale, y así dice el PP, por amor al capital, que estamos saliendo de la crisis.

Mejor hubiera sido hablar de recesión. Depresión de las actividades económicas que tiende a ser pasajera. Pero lo de pasajera, diga lo que diga el Diccionario, esconde una idea de progreso que tenemos derecho a poner en duda en nuestras propias carnes y bolsillos.

¿Qué decir, entonces? Lo más correcto es hablar de ciclo económico. (Del griego círculo). Alternancia de las fases expansiva y depresiva en la evolución de una economía.

La economía española ni va salir de la crisis (como se apuntan el Gobierno y el PP) ni va a seguir en crisis (como sostiene el Psoe). De tanto olvidar el análisis de clases, y de tanto meter en el mismo paquete clases sociales que ya no luchaban porque se decretó el fin de la lucha de clases, los medios y los analistas más oficiales, los mismos que nos petardearon con la palabra crisis, nos van a marear ahora deshojando la margarita de un mundo plano. Desde la Ser a la Cope o Radio Nacional: ¿estamos o no estamos saliendo de la crisis?

Ni sí ni no, porque la pregunta está mal hecha. Desde el principio, la que llamaron crisis fue el inicio de ajustes muy complicados en la ciega (y nunca planificada) economía mundial capitalista. Ese capitalismo, que se mueve por interés o plusvalía (no por la patria ni por la creación de empleo, tampoco exactamente por su contrario: la extenuación y el esquilme, que llevarían a la destrucción del modelo), vio pura y llanamente que la mano de obra digamos española (o sujeta al régimen laboral en España) podía conseguirse más barata, en tres pasos: 1º, con mano de obra emigrante (quién no ha empleado a una extranjera que le limpie la casa o le cuide a su persona mayor); 2º, bajando sueldos y prestaciones, el salario social, y 3º, poniendo en fuga inversiones que han ido a países emergentes, hasta que la mano de obra de esos países se encarezca y los capitales emigren otra vez. Ese es el ciclo, Groucho Marx: ¡cambio de pareja!

Ese es el ciclo y España ni sale ni saldrá del ciclo, porque está en él. La mano de obra se ha abaratado, como querían demostrar, y los capitales, como las golondrinas, volverán a la Bolsa y a ganar. Si eso significa salir de la crisis, lleva razón el PP. Y, como la pérdida del bienestar (educación, vivienda, sanidad) deja un paisaje social desolador, también lleva razón el Psoe, quien confunde salir de la crisis con un ciclo que él, como partido, renunció a cambiar desde el momento que renunció a la lucha o, cuando menos, al análisis de clases.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 28 de octubre de 2013

MAIL DELIVERY

MAIL DELIVERY

El cuento es breve, de terror y verídico. Al margen de diatribas sobre el sexo de la lectura, que si en papel o en digital, yo andaba acostumbrándome al libro electrónico que me habían regalado, marca Kindle, a base de descargas de libros gratis. Gratis es la Antología de la literatura fantástica, de Borges, Ocampo y Bioy Casares, del año 1940, aunque en versión infame, llena de erratas, de prueba de imprenta. Iba por el relato que más me interesaba para mi Tinta de calamar, El calamar opta por su tinta, del propio Bioy Casares, parte de su libro El lado oscuro de la sombra, ya en 1962. Esto de que una antología incluya un texto 22 años antes de publicarse, es la leche o la lechera, misterio reducido, seguramente, a las ampliaciones que se merece una antología viva original. Averiguándolo estaba en internet, cuando, desde la esquinita inferior derecha de la pantalla, se me encienden y apagan esas alertas Google cada vez que tenemos un correo nuevo. En principio, todo normal. Pero detrás de unas alertas vinieron otras y otras. Joder con los correos. Abrí directamente Gmail y la bandeja de entrada subía de los trescientos. Empecé a sospechar al ver que algún mensaje me felicitaba el año nuevo de 2010, en 2013. Me estaban petardeando con la correspondencia secuestrada hacía años. ¿Sería un virus? ¿Y si tanto diluvio me reventaba la capacidad de memoria, las 15 gigas que Google nos tiene concedidas, y yo, el rata, tuviera encima que contratar Gmail de pago? El chorreo no paraba y la culpa vi al final que era de Telefónica, desde donde me venían redireccionados, a mi buzón único, los viejos mensajes de una cuenta que tuve en arroba telefónica net. Estos se están vengando por haberme cambiado de compañía. Tranquilo. Tú haz una circular, un aviso colectivo, y notifica: ‹‹Este es un correo automático de Daniel Lebrato para decirle que su única cuenta es tal y cual. Perdone las molestias.» Recibió la circular mi buen amigo Rafael Gálvez, ángel custodio donde los haya, quien a vuelta de correo, me respondió: ‹‹Danielito, ¿qué haces tú transmitiendo correos de hace siglos? No te pega, mi arma. ¿En qué estarás pensando?» En la madre que parió a estos mensajes emergentes, en lo tarde que era para comprar el pan y el periódico y lo tardísimo para mi cerveza. Me disculpé en el acto: ‹‹Vínome un virus, querido Gálvez, que dejome Tálvez.» A lo que Rafael, que pasa por ser Rafalito Camborio, me salió citándome a Virgilio: ‹‹Arma virusque cano.» Total, que si ahora les cuento este cuento es por entretenerles un poco y repetirles mis excusas. Las moralejas son varias. Una, que con Telefónica o Movistar, como se hace llamar ahora, no se juega. Otra, alimentaría la antología de lo fantástico: imagínense que les pasa a ustedes lo que a mí, y que les llueven de pronto todos los correos de su vida. Ahí cabe una cita vital que hayamos perdido, una carta humana irrepetible. También, del otro lado, la gente va cambiando. This is an automatically generated delivery status notification: JavierLeidán@terra.es failure. Adolfo Bioy Casares (1914-99) es el único autor, que yo sepa, cuyas iniciales forman el ABC. Su calamar nos acerca a un ser de otro mundo que se saca el certificado de estudios primarios y luego cursa el bachiller y una carrera, hasta que se esfuma. El libro electrónico es genial para leer como yo leo en la cama: solo tienes que tomar precauciones, si te duermes y se cae al suelo y se rompe. La última lección es que siempre seré, mientras la vida me deje, vuestro. Vuestro y, me supongo, de Gmail.

daniellebrato@gmail.com, 22 de septiembre de 2013

Chapines de chapín de seda

A SUS PIES CHAPÍN DE SEDA

*Ripio: la prensa rosa es rosa porque no puede ser otra cosa.

*Óptica: la prensa rosa es rosa porque no puede ser azul.

*Física: la prensa del corazón prensa el corazón.

*Química: la prensa rosa es rosa cáustica.

*Definitivamente, la prensa del corazón no tiene corazón.

*En inglés, prensa del corazón se pronuncia Hello!

*Hay infantas de limón, de naranja y de urdangarina.

*Las cantan encontradores o trovadores de rimas.

*Juegan con ellas yigolos o yigolós, paparazzi, todo es darle a play.

*Jota y erre castellanas quitan las ganas de casa real.

*El logopeda de palacio: ¡jodidos perros sarracenos!

*Algunas no pasan de ser geinas de España, y su hijo será gey.

*La casa de Austria dio princesas fotogénicas; la de Borbón y Grecia, televisivas.

*Rimado de palacio, capítulo princesa: a lo triste mesa, en rellenita, obesa, si hay suerte, besa, y si es divina, ni pesa.

*Rubén Darío, la princesa está triste, es a princesa lo que Félix Rubén García es a Darío.

*La bella dur miente se hacía la dormida.

*El general Prim cesa.

*Confunden los hablantes princesa y prindimite.

*Acabará por admitirse prindeja.

*La Costa Azul es azul por la sangre de sus princesas.

*Bulímicas, las princesas en los cuadros del Buly.

*La princesa cristiana tiene un pintor, Murillo, y un nombre y una fecha, Inmaculada.

*Valen Fátima, fuente, Covadonga, cueva de la señora, y Lourdes, pesada.

*Inmaculada concepción, concha, conchita o sexo.

*Carmesina es nombre de princesa vergonzosa.

*María virgen, puede ser, pero más virgen San José.

*Bueno estaría ponerle al día del padre Guzmán el Bueno.

*Abrir una zapatería y ponerle Cenicienta.

*Preservativos Caperucita, facilidad de uso.

*Preservativos Sharazad, larga duración.

*De todas formas, donde se ponga un con don.

*Al lado de los enanitos todos somos blancanieves. Y al revés.

*Puso un cuento y le crecieron los enanos.

*Andorra es principado para varones. Una princesa lleva muy mal lo de andorrana.

*Desdémona es hija del desdén y de la anemia.

*Desdémonos la mano. Y Otelo no sabía si enfadarse o hacer las paces.

*Anímicamente, anémica como una anémona.

*Pasa que, desdemoniada, ya no se acuerda.

*Y es que hay quien viene con la o de la duda bien puesta.

*Como María de la O con la o, teniéndolo to.

*Barbacana, barbarroja y barbazul, ¡qué barbaridad!

*Goya pintó al chabacano rey campechano.

*El ballestero, si lo llega a saber, a buenas horas le dispara a la avecica aquella.

*Fontefrida y el prisionero son romances que perjudican seriamente la salud de las aves.

*El romancero viejo cría vegetarianos.

*Alabarderos: pues a lavarlos.

*Alguaciles: gente armada a las órdenes de los alcaides de los donceles de las alhóndigas.

*Alguacilillos: alguaciles de las corridas de toros, no hay nada que hagan sin la venia.

*Ama: las apas de institutos y colegios fueron amas, antes de acabar en ampas.

*Ama de cría: la que se fastidia las tetas dando de mamar a mamones que no son suyos.

*Apestados e informes: pobrecitos los leprosos.

*Almenas: al menos con los merlones forman jornadas medievales.

*Exín Castillos: empresa restauradora de viejos castillos de a buenas horas.

*Aullido: grito áulico.

*Azul: el Danubio, la princesa de Darío y la irreal sangre real.

*A pies juntillas: infantas jugando a la rayuela o tejo.

*Abate: curita ligón y modernista que espera el pecado venial de las infantas.

*Pecados, los hay veniales y venales, unos por la vena y otros por vender exclusivas a la prensa.

*Los tirabuzones últimamente no se tiran, se reciclan.

*La bestia, inglés the best, forma pareja con la bella y se lo pasa genial.

*Habló tan mal que dio positivo en un control de blasfemia.

*Bledo, pito: dicho en fino, cosas que importan un carajo.

*Bobalicón: segundo caballo del Cid y último rey moro de Granada, caso ablativo.

*La infanta retraída en su retrete.

*Marfil: la mano de marfil es muy forzoso que al culo de su dueña haya llegado, este Quevedo, tan chocarrero.

*Perla: diente que se dejó una vieja en unas natas, esta es de Góngora.

*Opilación: obstrucción intencionada del digestivo para lucir delgada, pálida y anémica al gusto de los hombres a los que no les gustan las mujeres.

*Opilaciones: depilaciones salvajes, tacones de aguja de 20 cm, suelas de 10 cm de plataforma, enseñar y no enseñar escote, ombligo, nalgas.

*Cristal: por el cuello de la dama se traslucía el tránsito rojo del vino tinto.

*Vino de misa: porque se fue o porque se lo bebió.

*Oro: el cabello de la dama.

*Plata, tierra, humo, polvo, sombra, nada: el oro de la dama, años después.

*Vidriera: el licenciado de Cervantes que se reía de los tesoros de la lírica.

*Metáforas: sacaban de pobres a los pobres poetas, que ricos debían de ser.

*Canciller: en lenguaje cortesano, perro.

*Cetrería: arte de caballeros para salir solos sin sus damas.

*Clérigo: claramente el clero es el que lo tiene más claro.

*Guillotina: gillette de una sola hoja.

*Puntos suspensivos: los ojos del decapitado, los zapatos al vacío de la horca.

*Judicial: vía que sigue algunas veces a la purgativa e iluminativa cuando nos pillan en plena vía unitiva.

*Cortina: en extremeño, muchacha tímida.

*Chinche: y rabie la oposición republicana.

*Piojos: que no ven, corazón que no siente.

*Mosca: a la mierda o a la miel, que ya es contraste, peores son las cojoneras.

*Sissi: emperatriz de que te crees tú eso.

*Ene: no es lo mismo andar de puntillas que de putillas.

*Amorcillo: se dice del pitorro de fuente en forma de sexo de niño o de angelote.

*La monja monjaba los labios en el amorcillo.

*El desnudo masculino del arte cristiano es siempre incircunciso para que monjas y beatas no pasen del prepucio al pucio, hermano.

*Más culino: el culo de las mujeres.

*El macho marca paquete pa que te fijes.

*Serrana: infanta folclórica y de armas dejar. En rimillas, se usa por sevillana.

*Serranas las más libres: de la finojosa, heredad sin cerca.

*Escaño: no es nada escaño que te sientas y te crees el rey.

*En el estrado, juez, y en la cátedra, sabio, a ver dónde ponemos el culo.

*Diabla: en los teatros, luz que cuelga del peine, entre las bambalinas.

*Dramatis personae: terrible, tío.

*Elemental: en Francia, un tipo de queso, querido Watson.

*Empotrado: armario entero con ganas o querencia de yegua.

*Enemigos: número indeterminado de migos.

*Esbirros: rorro y cerveza son palabras esbirras.

*Exbirra: la caña que ya me bebí.

*Espora: sexualidad inexplicable para los humanos muy del agrado de la santa madre Iglesia.

*Cigotos y gametos: parecen las familias rivales de Verona.

*Tres estados: sólido para la nobleza, líquido para el clero y gaseosa para el pueblo llano.

*Burguesía: el pueblo llano ya no.

*Navideños: los ceros, roscos de reyes; los peces que beben en el río.

*Exposas: te las quitan y de algo quedas libre.

*For lady: para que friegues, querida.

*Físicos: antes, médicos que palpaban a la niña.

*Por eso les cambiaron el nombre por tocólogos.

*Un embarazo es siempre embarazoso.

*No pisaba las palomas por si alguna fuera el espíritu santo.

*Gallina: el que no va la guerra. Ave, césar, y avecrem.

*Hacanea: jaca para montura de las señoras que montan a mujeriegas.

*Herejía: o herejó el hereje arrepentido.

*Por el hilo se saca a Teseo.

*Hipérbole: manera hiperbólica de decir hipérbole.

*Homenaje: plato preferido.

*La hemo globina: la hemo jodío, tío, que la hemo hecho buena.

*Lacayo: sirviente de los de ver, oír y cayar.

*De librea y de cajón: el señorito español confunde uniforme y libertad.

*Lechera: cuento de la lechera. La leche se puede sustituir por miel de abejas o por una buena docena de huevos que llevar al mercado.

*El caso es que la poca cabeza la ponen siempre en cabeza de mujer.

*Fuente: donde va tantas veces el cántaro, que alguna se tiene que caer.

*Lobo: nito que es quererse y no ser desagradable.

*Maja: chula de buen ver, manola.

*Majadero: quien nos maja con sus majaderías.

*Malhechor: rey Melchor cuando trae carbón.

*Mayonesa: infanta bailando salsa.

*Mazmorra fría: femenino a lo Matt Monro, tomorrow.

*Mi niño: en tutorías, para usted, para usted.

*Modistamente hablando: como quien dice bien trajeado por bajo precio.

*Monago es a monaguillo lo que princesa es a reina: su regresivo.

*Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore, Urania, iba reconociendo a las musas Apolo en el tablón del oculista.

*Ninguna era, poeta, Techo, Viga, Araña, ni Musaraña.

*Poetisa es a poeto lo que poetiso a petisú, una cursilada.

*El petimetre (le petit maître) no mete la pata sino el paté, ça va de foie.

*Ninfa: nada que ver con ninfómana, con paraninfo ni con esnifar.

*Dríadas, nereidas, nenúfares: según se vistan de río, de fuente o de árbol.

*Di sfrazes, y empezó a decirlos como una loca.

*Los asteriscos son margaritas mecanográficas.

*La infanta de biblioteca deshojaba un asterisco.

*Por Brígida sabemos que hay brigidez de cuello, de espalda y de carácter.

*Aspiración: de Arturo a Harturito y, de ahí, a Jartita me tienes.

*Obispo: morcilla grande, palabra.

*Ostras, córcholis, moño: en las abuelas, palabrotas.

*Palabrota: palabra que brota.

*Tictac: los relojes del bosque hacen zigzag.

*La ye, más que y griega, fue y sigue siendo argentina.

*Las niñas pijas dicen jolín y los cataplines de los niños pijos francamente nos tocan los cojones.

*Pompi, pipí, popó: escatologías que chupan pilila nene.

*Penes de pana, de pena, penenes y peneúves.

*Prelado: por ponerse delante y los demás de lado.

*Pretenmuela llama Quevedo al pretendiente indeseado.

*Los hay incluso pretenmuelas del juicio.

*Quevedo: lo que veis.

*Quimera: no era nadie.

*Princesa con móvil: la donna è mobile.

*Princesa es a rana lo que príncipe a sapo.

*Sapo es presente de indicativo de los verbos saber.

*Por eso los príncipes insípidos son insápidos.

*Pulpo: príncipe de manos largas.

*Querubín: proposición deshonesta.

*Refectorio: en Paradores Nacionales, comedor.

*Scriptorio o scriptorium: en lo mismo, sala o mostrador.

*¿Clavo es?, y le trajeron la cuenta.

*Última hora: Mío Cid por Burgos entrové.

*Republi canas: las que crían las ranas hasta que desaparezca el día de reyes.

*Rúa: calle, calle, calle usted, por Dios.

*Saltimbanqui: ladrón de bancos y de cajas fuertes.

*El país de irás y no volverás: muy agradable todo.

*Tahúr es una palabra que solo pronunciarla ya da miedo.

*Tremebunda: infanta de mal humor.

*Trementina: infanta corrosiva o disolvente.

*Tuna: dícese por lo inoportuna que es cantando a ciertas horas.

*Vaca: minando la vaca con un plata no es.

*Ni en efectivo ni con tarjeta, la infanta pagaba con tarjeta de visita.

*Detenido un príncipe por abuso de menores.

*Lavables, desechables y hasta comestibles: bragas princesa.

*Ediciones príncipes, bragas princesas.

*En español concordado: princeso, princesas, princesa. Y los demostrativos princesta, princesa, princella. Nunca fue admitido por la Alládemia.

*Princema: unidad mínima para no parecer una ordinaria.

*Zeta: en castellano reciente princesa se escribe con zeta.

*En privado, mi alteza y su alteza se hablan de tú.

*Los humanos, de usted o de tú; los divinos, de sú.

*En la bolsa, princesa es una sociedad anónima.

*El corredor de bolsa compraría acciones de princesa.

*En Corteconcepción, Huelva, todas las hembras son cortesanas.

*Hay cronistas de corte y cronistas de corte y confección.

*Eme: No es lo mismo pegar la hebra que pegar la hembra.

*Mónaco apesta de colonia Monegasca.

*Contra lo que pueda parecer, Camomila Intea no figura en el vademécum de la nobleza, sino en los de botánica y farmacia.

*En monarquía todo es pretérito imperfecto, republicano: monarcó.

*En peluquería de palacio todos los cabellos son de ángel.

*Pillaron a un calvo comiendo cabello de ángel.

*En verde doncella, adivine usted cuál de las dos palabras es el epíteto.

*Fantástica la infanta elástica en el gimnasio.

*El cazador epiceno dio con un bebé hembra y con una ley sálica macho.

*En el jazz, Django Reinhardt, valga la redundancia.

*La princesa de Lieja fue antes de Lejía.

*La virtud de las meninas se llama guardainfante.

*El guardainfante o el aguardiente, todo es ponerse.

*Menina es palabra que da ganas de orinar, de ir al Prado o de llamar al gato.

*Más de tres veces la mano a la menina se considera más turbación.

*Se dice masturbación a la paja del paje ajeno.

*Un paje en la autopista de peaje y un champú con el peaje neutro.

*En el taller, doce princesas como doce soles tiene el almanaque de los príncipes de mono azul.

*Las cenicientas buenas, a las doce en casa.

*El príncipe a las doce piensa en Canarias.

*Paciencia: ser príncipe de Inglaterra o Cenicienta un martes de carnaval.

*Lady Di, du du áhhh: estribillos de los Beatles.

*Pregunta Juan de Mairena: ¿Su serenísima alteza princesa Virginia Carolina Theresa Pancrazia Galdina de Fürstenberg? Respuesta: Ira.

*Llamándose Ira de Fürstenberg bueno estaría no montar a caballo.

*Fuga de talentos: de victoria de Samotracia a azafata de escalera en el Louvre.

*Mi hada estaba completamente ah ruin hada.

*Paralelas y parabólicas, algo bobas sí que son.

*Del ser vicio doméstico se quejaban las señoras y se gozaban los señores.

*Un hombro es un hombre exagerado y una umbría una muchacha triste.

*Se le suben los colores y se pone de color añil.

*Le dio un acceso de hematíes y se puso avergonzada.

*Va para lacio el vergonzoso en palacio.

*Sin par es Dulcinea, lo sabe Sancho Panza, y calla.

*Línea del desamor: lunar, grano y verruga.

*Dije es alhaja, y te lo dije mucho más.

*Lo sabía: unidad mínima de la razón que lleva la princesa.

©Daniel Lebrato, agosto 2013

Bergamín inédito

Poeta en Bicicleta, de Jean-Frnçois Martin

El 8 de abril de 1995, sábado de pasión de aquella semana santa, en Galaroza y dentro de las Jornadas de Patrimonio, Pilar y yo participamos en un acto homenaje a José Bergamín (1895-1983), por su centenario, con Alonso Jiménez, al cante, Pedro Márquez, a la guitarra, y con Manuel Moya. El motivo, haber vivido el poeta algún tiempo en Fuenteheridos, donde teníamos casa y la tuvo su hija Teresa. 18 años después, el diario El País, ha publicado 32 poemas inéditos de Bergamín, de la serie que Alonso cantó en Galaroza y nosotros pusimos en escena y en El Sobre Hilado.

¿Qué decir de originales póstumos e inéditos? Que son todo un género y que las más de las veces bien están en su apartada orilla, mejor no meneallos. A Bergamín, como a toda su generación, le entusiasmó la copla popular, música que comparten la copla culta y el arte real (Manrique, para entendernos), de estirpe de trovadores, literalmente encontradores de rimas difíciles. Del arte mal llamado menor por meapilas y meaculpas que no tienen ni idea de lo que vale un verso, a Bergamín lo atrapó la expresión breve, ni andaluza ni vasca ni española: universal. Y ahí está el jaiku.

No verséis y no seréis versados, amonesta Lucas (6, 37) con sus colegas panópticos. Dicho sea porque, en lugar de mis críticas, ustedes agradecerían que, por una vez, yo me pusiera de ejemplo o les recomendara a alguien a quien leer. Está muy malita la poesía. Si la herencia de Camarón fue el jipío del flamenquito, la de Neruda está siendo el poema verborro, ese que, si no lo vemos escrito, y al margen de lo que quiera decir, que no dirá nada, no sabríamos si es prosa o es verso o a qué ley responden sus saltos de línea y sus versos y aparte.

La última calamidad que ha caído en mis manos se llama Clara Lair (coetánea de Bergamín: 1895-1973). Las bibliotecas de casa, es lo que tienen: que empiezas poniendo orden y terminas haciendo escrutinio. De Clara Lair, dicen que es como la Alfonsina Storni de Puerto Rico. ¿Quién de las dos hará buena a quién?

Y la pereza. Con Roberto Bolaño tuve la mala suerte de leer sus versos nerudianos antes que sus imprescindibles novelas posnovelísticas. Yo me las pierdo.

Para terminar, inevitablemente, otro decálogo.

Se admiten ideas.

TRADICIÓN Y ORIGINALIDAD

El resto es literatura
(Paul Verlaine, 1874; Paul Valéry, 1941)

–DIEZ MANDAMIENTOS–

El primero es hablar como se debe;
el segundo es saber lo que se dice:
no confundir renglones con lombrices,
versos con espaguetis mal cortados.

Tercero es ritmo y emoción, belleza.
El cuarto es añadir algo en la obra
a lo que ya está dicho. El quinto sobra:
que sea original, y no copiado.

El sexto, alguien que lea el manuscrito,
si merece la pena o, francamente,
preferible tirarlo a la basura.

Del siete al nueve, es que el motor funciona:
publicación, distribución y bienes.
El diez, tal vez, será literatura.

dedicado al bodrio que se hace y se deshace
con planteamiento, nudo y desenlace

No es lo mismo decir Dios
que mi Dios o que Dios mío.
Aunque lo digas tres veces
no dirás nunca lo mismo.
Decir Dios es inventarlo.
Decir mi Dios es mentirlo.
Decir ¡Dios mío! es dolerse
de Dios o pedirle auxilio”.

Como nace el árbol vivo
de su natural semilla
así nace de tu alma
vivamente la poesía.

No se equivoca Narciso:
se equivoca el engañoso
fantasma de su espejismo.

Cuando un manchego en La Mancha
de veras se vuelve loco
no se vuelve Don Quijote
sino que se tira a un pozo.

La llama tiene dos sombras
una fuera y otra dentro:
y tú eres como la llama
dos veces sombra del fuego.
De sombra es tu corazón.
De sombra, tu pensamiento.
Y entre los dos tú eres llama
luminosa, sin saberlo.

Si tú fueras rey de bastos
y yo fuera rey de espadas,
oros pagarían copas
y haríamos malas bazas.
Conque ¡hagan juego señores!
Que aquí no hay cartón ni trampa.
Y no hay más rey ni más Roque
que el palo de la baraja.

Al fin se acabó la historia.
Y tú te quedaste, al fin,
solo y sin pena ni gloria.

Tú sabes lo que te digo:
que si no dices verdad
no digas que eres mi amigo.

De un sueño nace tu alma.
Y de otro sueño se muere.
Entre un sueño y otro sueño
tal vez nunca se despierte.

A mí me está pareciendo
que tú no quieres oír
lo que yo te estoy diciendo.

Lo que nos dice la fe
no es ni verdad ni mentira.
No se ve lo que se mira:
se mira lo que se ve.

Por los caminos del aire
se perdió mi pensamiento.
Y no he podido encontrarle.

Yo no sé por qué será
que veo claro lo oscuro
y oscura la claridad.

El curso de la vida es como un río
dijo Manrique, y es la muerte el mar.
Conforme corre el río va sintiendo
ensancharse su cauce más y más.
Es como el dulce discurrir de un llanto
que, al cabo, sentirá
amargarse sus lágrimas postreras
con un sabor de sal.

Lo que anda diciendo el río,
como el viento cuando pasa,
es lo que dice la lluvia
cuando cae sobre el agua.
Es lo que dice en el fuego
el crepitar de sus llamas.
Es lo que tú estás diciendo
cuando miras y te callas.

“Más claro, agua”.
Agua que corre y huye
para ser clara.

El cielo parió una estrella.
Y la envolvieron las nubes
en sus pañales de niebla.

La estrella más luminosa
cuando la miran tus ojos
se apaga como una sombra.

En tu vida hay dos silencios:
uno es silencio por fuera,
otro es silencio por dentro.
Y te parecen al serlo,
uno, silencio del alma,
otro, silencio del cuerpo.

Hay que saber separar
de un silencio otro silencio.
El silencio de los vivos
y el silencio de los muertos.

Al que Dios no le da el habla
el Diablo le da un silencio
que no quiere decir nada.

También el silencio es máscara
que le da forma al vacío
sonoro de las palabras.

La elocuencia del silencio
enmudece lo que hablas.
Hay silencio en lo que dices
y decir en lo que callas.

Hasta la llama más viva
se apaga cuando se duerme
blandamente en la ceniza.
Se va quedando dormida
al cobijo de su lumbre
soñando que resucita.
Que hasta la llama más viva
cuando se apaga se vuelve
Cenicienta de sí misma.

Al borde del precipicio
se asoma tu corazón
como al espejo Narciso.
Se enamora de sí mismo
sin ver que es imagen suya
la del abismal vacío.

Tengo el alma acostumbrada
a su tristeza mortal
y a mí ya nada me espanta.
A mí ya nada me espanta
porque tengo el corazón
tan triste como mi alma.

Tú tendrías que ser otra
y muy distinta de ti
para que yo te creyera
la misma que te creí.

Yo no sé si yo soy el que me sueño
o si es otro el que a mí me está soñando;
otro que me separa de mí mismo
que me vuelve un extraño
fantasma de otro sueño, de otro mundo,
más íntimo y lejano;
otro sueño, otro mundo, en el que estoy
como desensoñado.

Como el eco en el viento, como el vuelo
perdido de los pájaros,
el sueño de un amor que fue mi vida
se me ha quedado muerto entre las manos.

Tu alma es tan perezosa y dormilona
que parece que está durmiendo siempre.
Tal vez sin despertar de tanto sueño
se dormirá en la muerte.

No es un sueño la muerte,
ni es un sueño la vida.
El sueño está en los ojos
con que tú las miras.

Como la luz de la tarde
tu alma se va apagando.
Tu pensamiento en tu alma
se va crepusculizando.

No es lo mismo decir Dios
que mi Dios o que Dios mío.
Aunque lo digas tres veces
no dirás nunca lo mismo.
Decir Dios es inventarlo.
Decir mi Dios es mentirlo.
Decir ¡Dios mío! es dolerse
de Dios o pedirle auxilio”.

Como nace el árbol vivo
de su natural semilla
así nace de tu alma
vivamente la poesía.
FEl árbol, de la semilla;
del alma, la poesía.

No se equivoca Narciso:
se equivoca el engañoso
fantasma de su espejismo.

Cuando un manchego en La Mancha
de veras se vuelve loco
no se vuelve Don Quijote
sino que se tira a un pozo.

La llama tiene dos sombras
una fuera y otra dentro:
y tú eres como la llama
dos veces sombra del fuego.
De sombra es tu corazón.
De sombra, tu pensamiento.
Y entre los dos tú eres llama
luminosa, sin saberlo.
FDe sombra, tu pensamiento.
De sombra, tu corazón.
De luces, tú, sin saberlo.

Si tú fueras rey de bastos
y yo fuera rey de espadas,
oros pagarían copas
y haríamos malas bazas.
Conque ¡hagan juego señores!
Que aquí no hay cartón ni trampa.
Y no hay más rey ni más Roque
que el palo de la baraja.

Al fin se acabó la historia.
Y tú te quedaste, al fin,
solo y sin pena ni gloria.

FAquí se acabó la historia
y tú te quedaste al fin
solo y sin pena ni gloria
.

Tú sabes lo que te digo:
que si no dices verdad
no digas que eres mi amigo.
FNunca andó con la verdad;
yo prefiero al enemigo
cuando la cara me da.
*

De un sueño nace tu alma.
Y de otro sueño se muere.
Entre un sueño y otro sueño
tal vez nunca se despierte.
FSe nace y muere.
De un sueño a otro,
nunca despiertes
.
FSe nace y muere.
De un acto a otro,
los entremeses
.

A mí me está pareciendo
que tú no quieres oír
lo que yo te estoy diciendo.

Lo que nos dice la fe
no es ni verdad ni mentira.
No se ve lo que se mira:
se mira lo que se ve.

Por los caminos del aire
se perdió mi pensamiento.
Y no he podido encontrarle.
F Por los caminos que he andado
se perdió mi pensamiento
y no he podido encontrarlo
.

Yo no sé por qué será
que veo claro lo oscuro
y oscura la claridad.
FPor qué será
tan claro lo que está oscuro
y oscura la claridad.

El curso de la vida es como un río
dijo Manrique, y es la muerte el mar.
Conforme corre el río va sintiendo
ensancharse su cauce más y más.
Es como el dulce discurrir de un llanto
que, al cabo, sentirá
amargarse sus lágrimas postreras
con un sabor de sal.

Lo que anda diciendo el río,
como el viento cuando pasa,
es lo que dice la lluvia
cuando cae sobre el agua.
Es lo que dice en el fuego
el crepitar de sus llamas.
Es lo que tú estás diciendo
cuando miras y te callas.

Más claro, [el] agua.
Agua que corre y huye
para ser clara.

El cielo parió una estrella.
Y la envolvieron las nubes
en sus pañales de niebla.

La estrella más luminosa
cuando la miran tus ojos
se apaga como una sombra.*

En tu vida hay dos silencios:
uno es silencio por fuera,
otro es silencio por dentro.
Y te parecen al serlo,
uno, silencio del alma,
otro, silencio del cuerpo.
FSon dos silencios:
uno el del alma
y otro el del cuerpo
.

Hay que saber separar
de un silencio otro silencio.
El silencio de los vivos
y el silencio de los muertos.
FSon dos silencios:
el de los vivos
y el de los muertos.

Al que Dios no le da el habla
el Diablo le da un silencio
que no quiere decir nada.

También el silencio es máscara
que le da forma al vacío
sonoro de las palabras.

La elocuencia del silencio
enmudece lo que hablas.
Hay silencio en lo que dices
y decir en lo que callas.
FQué lenguaje sin palabras.
Tu silencio en lo que dices.
Tu decir en lo qué callas.

F Qué misterio de palabras.
Que se dice y no se dice,
que se calla y no se calla.

Hasta la llama más viva
se apaga cuando se duerme
blandamente en la ceniza.
Se va quedando dormida
al cobijo de su lumbre
soñando que resucita.
Que hasta la llama más viva
cuando se apaga se vuelve
Cenicienta de sí misma.

Al borde del precipicio
se asoma tu corazón
como al espejo Narciso.
Se enamora de sí mismo
sin ver que es imagen suya
la del abismal vacío.

Tengo el alma acostumbrada
a su tristeza mortal
y a mí ya nada me espanta.
A mí ya nada me espanta
porque tengo el corazón
tan triste como mi alma.

Tú tendrías que ser otra
y muy distinta de ti
para que yo te creyera
la misma que te creí.

Yo no sé si yo soy el que me sueño
o si es otro el que a mí me está soñando;
otro que me separa de mí mismo
que me vuelve un extraño
fantasma de otro sueño, de otro mundo,
más íntimo y lejano;
otro sueño, otro mundo, en el que estoy
como desensoñado.

Como el eco en el viento, como el vuelo
perdido de los pájaros,
el sueño de un amor que fue mi vida
se me ha quedado muerto entre las manos.

Tu alma es tan perezosa y dormilona
que parece que está durmiendo siempre.
Tal vez sin despertar de tanto sueño
se dormirá en la muerte.

No es un sueño la muerte,
ni es un sueño la vida.
El sueño está en los ojos
con que tú las miras.
FNo es un sueño la muerte
ni es un sueño la vida
.
Dígalo Calderón
o la filosofía.

Como la luz de la tarde
tu alma se va apagando.
Tu pensamiento en tu alma
se va crepusculizando.

Lo que nos dice la fe:
No se ve lo que se mira,
se mira lo que se ve.

Más claro, [el] agua.
Agua que corre y huye
para ser clara.

Al borde del precipicio
se asoma tu corazón
como al espejo Narciso.

Corrupciones generales

Érase una vez un pirata honrado
(José Agustín Goytisolo)

Diferenciamos una ética individual de otra ética pública, donde la moral privada se agrava o se diluye. Un fumador mal educado tira su colilla al suelo en la calle, y no en casa; inversa doble moral a la que explica que hombres pacíficos reciben un rifle y un motivo, y ya está montada la guerra. Mientras en lo privado no está mal ser inocente hasta que se demuestre lo contrario, en política y poderes públicos se es culpable hasta que se demuestre lo contrario: que a uno lo mueve, no ambición y poder, sino servir y el servicio a los demás. Y aunque la enseñanza no mixta nos dé talentos extraordinarios o la historia nos presente casos de reyes o tiranos que actuaron mejor que presidentes elegidos, no por eso vamos a justificar la ética de la educación segregada ni la monarquía ni el golpe de Estado.

Ante la corrupción política (que será pública o privada, a elegir, en un sistema que no se elige: capitalista), hay que preguntarse: ¿Era (y es) ética la explotación del hombre por el hombre (moderna creación de puestos de trabajo)? ¿Es ético pagar menos por más, lo que incluye bajar costes y sueldos y arruinar o absorber a la competencia, para luego vender al más por menos, tomando como mercancía la mano de obra, que se abarata o se despide en cuanto deja de ser productiva? ¿Qué está pidiendo conscientemente quien pide que el capitalismo funcione y qué está pidiendo no tan conscientemente quien pide trabajo? Más explotación aceptada, dada por buena en estos tiempos infames.

Por eso, la ética anti capitalista (que no es igual que la estética anti sistema) no siente inquina especial contra Bárcenas o Urdangarín. El precio de estos pájaros, que es gestionar unas marcas rentables (Partido Popular o Casa Real), añadió valor (añadido) a sitios sedes de eventos, exclusivas, contratos, lo que usted quiera, jefe, lenguaje que fue a dar al pago por gestión, pero también al PIB, prácticas que asustarán al 15-M que aspiraba a que la economía no mandase en nuestras vidas, y que viva el Conservatorio, madre mía, qué ternura.

Con el capitalismo que los trajo aquí, Bárcenas o Urdangarín han actuado con una ética impecable, no con el Estado que presume de ser un Estado de derecho, donde, con o sin derecho, se dan desahucios y se fomentan marcas como Partido Popular o Casa Real. En ese contexto, los Bárcenas y los Eres son caras de una misma moneda, aunque ni ante la corrupción son iguales las clases capitalistas y trabajadoras. Bárcenas es de una corrupción de ida, para amasar dinero, y los Eres son de vuelta, a dinero amasado: una es la corrupción de viejos ricos y la otra, de aspirantes a serlo.

A día de hoy (cada noticia, un escándalo), lo razonable sería cerrar una época (1975-2013), dictando sentencias, más que de cárceles, que son caras, del dinero a devolver por los culpables o por sus siglas, todo hacia una amnistía que apacigüe los telediarios y abra un proceso constituyente que cambie: el Concordato, la ley electoral y de partidos, el Senado, la Jefatura y la forma del Estado, regiones con derecho a la autodeterminación dentro de una España laica que no consienta las mujeres tapadas porque tampoco las monjas.

Izquierda Unida ‑muy cortita hasta el momento‑ no da para este enfoque y debe creer radical pedir elecciones. Sin cambiar antes la ley electoral, ¿ir otra vez al reparto injusto de votos y circunscripciones, o es que la ley electoral ya beneficia a IU, emergente en las encuestas? Por su parte el PSOE, con etiqueta negra de izquierda, juega contra la derecha a ver quién la tiene más grande (la corrupción). El PSOE fomenta que una España hable mal de otra España (Cataluña) y ha renunciado a dar el ejemplo que sería limpiar sus bajos fondos: los Eres. Al PSOE no gustan ni un proceso constituyente que ponga en peligro el cómodo bipartidismo ni unas elecciones que ni con el PP ganaría, porque ni los dos juntos podrían seguir salvando a sus padrinos de boda: Constitución, Iglesia y Casa Real. ¿Dimisión de Rajoy? ¿Quitar a don Mariano y poner a doña Santamaría? Rajoy será un cadáver pero Rubalcaba ya era su viuda.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 16 de julio de 2013, día del Carmen y las cármenes

sevillanas fin de curso.

Flamenco

SEVILLANAS FIN DE CURSO


Sevillanas malajes para cantarlas
a la manera de
Mi madre me dijo a mí, popular,
Y yo le dije, de Tate Montoya,
con Ana Belén.

1.
Mi madre me dijo a mí
que a comidas de trabajo
no se va si vas a ir
viendo quién te toca al lado.

Y yo le dije
que solo de pensarlo
me pongo triste.

2.
Mi padre me dijo que
las comidas y las cenas,
ni gratis, si vas a ver
qué pintas tú en esa mesa.

Y yo le dije:
como los chistes malos,
que hay que reírse.

3.
Mi abuela me dijo más:
no te apuntes en la lista
fin de curso o navidad
sin fijarte en quién se apunta.

Y yo le dije:
tampoco es plan ponerse
buscando chinches.

4.
Mi abuelo me dio el menú:
lo normal no es la baldosa,
pero, si te toca, tú
ya has comido. Y a otra cosa.

Y yo le dije
que yo con mi cerveza
me siento libre.

Daniel Lebrato, 30 de junio de 2013

LUDOVICO EN EL BANQUETE

LUDOVICO EN EL BANQUETE

A un amigo en unas bodas,
por una indisposición inoportuna
.

Dramatis persona:
Ludovico Xxxvii el Cariñoso

Del banquete
de Platón no es
lo que hablamos.
(Cochinillo Segoviano.)

I.

Ludovico
prende el puro y,
con el humo,
le da un flato
de mil pares
de convites:
cinco platos
con entrantes,
postre, vino y
barra libre.

Hace mutis
por el foro
que se mata,
y el cubata,
para el coro.

II.

Ludovico
XXXVII,
hijo y nieto
de creyentes,
¿no diréis que
treinta y seis an-
tes que vos han
visto a Dios a-
briendo el ojo en
el retrete?

Por si acaso,
que esté libre y
no ocupado,
ponga el coro el
decorado.

III.

Ludovico, el
cariñoso,
por delante y
generoso
por detrás, a-
sí es la vida:
lo comido
por servido,
la sonrisa,
y a callar.

  (Se ad-
miten rimas.)

CUMPLEAÑOS

Las cuentas son que en el armario tienes
más camisas que cuerpo en que ponértelas,
mil rayas que te huelen a pijama.
Si la obra es mala, fíjense el teatro.
La calva, radical y venerable.
Las gafas, de curioso impertinente.
Bastón de caña, lazo y panamá.
Qué tal, señor. Ya ves. Galán de barra,
y otra cerveza mientras, no nos saquen
el hígado a concurso de acreedores.
Mis libros, ese hueco, son la herencia.
Me dicen papi y más, que cumplas muchos.
Velas, las que me echen. Sopla. Soplo.
Vendrán más días y traerán pañales.

Daniel Lebrato, 31 de mayo de 2013

Salud y trabajo (apuntes de métrica)

En unas recientes seguidillas sevillanas (versos de 5 y 7) obra de un poeta aficionado, aparece un verso, salud y trabajo, que le fue criticado por otro, poeta profesional, como un fallido hexasílabo: muchacho ‑le dijo‑, no están mal tus coplas, pero corrige ese verso. Cuando pude terciar, me puse de parte del verso leído, y no del escrito, y defendí el texto como estaba, [salúy trabájo], pentasílabo perfecto. Es cierto que el autor hubiera podido escribir salú, y se acabarían las dudas, pero ¿quién escribe o lee salú sin extrañeza? Aunque la pérdida de la de final o intervocálica es más acusada en el habla del Sur, el fenómeno se extiende de Despeñaperros para arriba y también vamos [de Ma drial cié lo] en un periquete.

Ya me las vi con la de con motivo de las Gracias y desgracias del ojo del culo de Quevedo. En ese libro, la frecuencia del pedo me obligó a tomar partido dialectal por la variante peo: todo el mundo en mi tierra se tira peos y es muy raro que alguien se tire un pedo. El cuesco y el mal olor serán los mismos, pero no es igual. Pedo nos resulta tan fino o tan extraño como echar unas cañas, donde echamos cervezas, o que haya chicos y chicas donde niños y niñas, mujeres, las de mi tierra, que son abuelas, y se las sigue llamando niñas, como en Cádiz los varones son pichas o en Sevilla los colegas, quillos. Lo mires como lo mires, dije a mi amigo, en nuestra tierra se brinda y se desea [salúy trabájo], por encima de la de y, más, en un género tan popular como la sevillana.

Es verdad que el ser del Sur hay quien lo exagera, y entonces suena un poquito falso: es el nonaino. Repasen alguna versión de Y sin embargo te quiero que canta [te quiero más que a mi vía]. Mire usted [usté]: será [te quiero más que a mi vida], sin exagerar, máxime siendo vía la de la vida, la del tren o la de las venas, una distinción que se necesita. Y tampoco es verdad [verdá] que aquí nos comamos lo comido y por comer. Contra la ley del mínimo esfuerzo y la relajación que se nos atribuye, se impone el adverbio malamente en lugar mal, cien por cien gramatical, porque, si nos comemos la ele final, mal se queda en [ma] y en [ma] se neutralizan otros monosílabos que también tienen derecho a la pérdida: mal, mar, más suenan igual en grupos como [está ma, veo el ma o quiero ma], lo mismo que entre mi alma y mi arma hay que acudir al estilo directo (–dijo la abuela o –dijo el cazador) y que, entre el seseo y el ceceo, suena igual irse de casa que irse de caza, y así se impone cacería, como malamente, fuera de dudas.

La conclusión provisional es que el castellano no es una lengua tan transparente, tan fonética como presume frente al francés o inglés; que una es la lengua escrita y vista y otra la pronunciada y oída; y que no solo la hache es muda. También son mudas la jota de reló y la te de carné, la pe de septiembre y de psicología y la u de queso para que no nos la den con qeso.

la métrica, esa partitura, debe estar a favor, y no en contra, de lo que suena. El soneto de Garcilaso En tanto que de rosa y azucena, después de habernos dado el endecasílabo y que vuestro mirar ardiente, honesto [final: teho nés to], quiere que también mida once el verso 14, ese que dice por no hacer mudanza en su costumbre. Cuenten y vean. Salen diez sílabas: [por nohá cer mu dán zaen su cos túm bre]. En la Facultad nos vinieron con que, en la norma de Toledo, la hache (de hacer, latín facere) todavía se aspiraba o que sonaría un algo, no sería muda del todo. De acuerdo, pero ¿jacer, sí, y jonesto, no? Se diría que quien hizo la ley métrica hizo la trampa, pero no está bien especular los poetas con la sinalefa ni que ilustres profesores jueguen con el hiato y con la fonética histórica para salvar a Garcilaso, por muy Garcilaso que sea. Tampoco es serio, desde primaria, impartir la sinalefa como recurso retórico y parte proporcional a la creación poética. ¿Qué retórica y poética hay en que yo me llame [Jo seAn tó nio] y tú [Ma riaÁn ge les]? Al final, no hay más lengua que la que arde, sea en verso o en prosa, ni más cantidad silábica que la natural del idioma que fluye. Esa fluidez es la que nos hace unas veces ir a [Tri á na] y otras veces ir a [Triá na] siguiendo un [gui ón] o un [guion] nunca del todo establecido.

A propósito del cómputo silábico, otro jovencísimo poeta recuerda su experiencia escolar, negativa, en estos términos: ‹‹la métrica la inventaron las lenguas que quieren decir lo que escriben los dedos››. Previsiblemente, se refiere a la métrica de oído o al oído, que poco a poco va imponiendo su cordura en las aulas: se lee métricamente el poema, en voz baja o a coro en clase, y con los dedos se va llevando la cuenta (de la vieja) de lo que miden los versos. Una vez medido, el poema queda en su página tal cual estaba, bueno para entenderlo y para disfrutarlo como si fuera en prosa. ¿Se imagina nuestro joven poeta que, en vez de mover los dedos para escandir ‑precioso verbo, que yo he imaginado falso amigo de escanciar‑, tuviera que seguir haciendo palotes como vallando el texto escrito, sílaba a sílaba, hasta dejarlo irreconocible y, encima, mal medido?

Viva la métrica de oído y viva la naturalidad en la pronunciación. De la musique avant toute chose. Me acuerdo de Octavio Paz y de su defensa del verso a ritmo y compás, la métrica como percusión o golpe de escobón en la escuela de danza. El ritmo salva a Garcilaso. En castellano todo grupo que lleve fuertes las sílabas 6ª y 10ª de ritmo llano [óo], es endecasílabo o, al menos, nuestro oído lo percibe como endecasílabo. Y quien dice 6ª y 10ª, dice 5ª y 9ª. Pero algo tendríamos que cambiar en la teoría general para ponerla al servicio de lo que oímos, que son las palabras de la tribu.

Otro día hablaremos de ir palante y no patrás y de cómo en el mercado de Triana gente bien hablada pide un kilo patatas sin por ello caer en el nonaino del anda que no y del no ni na.

El coyote y el correcaminos

EL COYOTE Y EL CORRECAMINOS

Estampa 1
Recordarán el Coyote y el Correcaminos. El coyote, ciego por cazar un correcaminos que lo chulea, ¡mic, mic!, no ve que la carrera lo lleva de cabeza al precipicio. Y en dos tiempos: al ralentí cae en la cuenta de que se va a estrellar, y a velocidad de vértigo se estrella. Una variante, más sutil con la ley de gravedad, pinta al muy animal al filo de un acantilado de perfil cóncavo, y es el relieve el que se viene abajo y deja al coyote, otra vez, con el dibujillo al aire. Igual pasa con las ideologías, posturas, creencias y apariencias de las de antes de crisis: que caigan es cuestión de tiempo.

Estampa 2
Oigo por mi ventana los cohetes ecos del Rocío. Cuando a los reyes antiguos se les moría algún infante o su santa esposa, decretaban un luto oficial con suspensión o cierre de las diversiones públicas, los toros y los teatros, hasta que al rey le salía de la corona. Hoy, que la crisis es el fin de una época, hay que agitar las conciencias para el decoro o el luto. No es edificante que mientras a una España la desahucian, a otra España le pongan Plan Romero, Canal Sur y prensa rosa. La aldea del Rocío tiene un escrache.

Estampa 3
Lo que vale para las fiestas vale para la cultura. Quienes acarician la guitarra o el piano, quienes optan al lienzo o al poema, pueden entender que esas no son actividades productivas y que una cosa es cultivar las bellas artes, que yo también cultivo, y otra vivir o querer vivir de ellas. Si al pintor le salen las cuentas de su bolsillo, mejor, pero no espere, en estos días infames, becas para sus santos óleos.

Estampa 4
El etcétera es largo. El grupo de fuerzas de la cultura, intelectuales y artistas, tiene que autofinanciarse sin ayuda de papá el Estado, quien, a su vez, tendrá que dar ejemplo. Se critican, por caras, las Autonomías y nadie habla de lo que gastan el caza o el submarino de guerra o esa banda de música en actos oficiales donde no falta un cura con cargo al presupuesto. En el centro de mi ciudad es fácil ver a tres o cuatro policías locales, de cháchara entre sí, a la misma hora en que se les echa en falta en otros barrios.

Estampa 5
Veo muchachas o parejas muy jóvenes, de poca cabeza y corta bolsa, empujando el carrito de haber sido madres. Tal como está el patio, ¿qué futuro le espera a la criatura? La privatización de la natalidad es un hecho, y más, si la aspirante a madre tuviese que depositar una fianza aproximada a lo que cuesta un nivel de vida.

1
¿Qué pensar, entonces? Lo contrario de lo que nos están contando. Nos hablan de riqueza y de trabajo, cuando la cuestión palpitante sigue siendo el reparto de la riqueza y qué se entiende por trabajo. Si repartir la riqueza levanta ampollas anti comunistas, plantéese la clase trabajadora cómo repartir ese bien escaso que se llama trabajo. Habría que reducir la jornada laboral por persona y día y año, y fijar la jubilación, no por edad, sino por años cotizados. Trabajar todos para trabajar menos, y vivir con menos para vivir mejor.

2
Aunque alguna patronal quisiera volver a las novelas de Dickens, hace un siglo que el proletariado cambió la hoz y el martillo por máquinas que multiplican la fecundidad de la tierra. Sobre esa base, imagínense un salario social y una ley de trabajo que fije los plazos para acabar con el dudoso oficio de pedir por limosna o caridad, ludopatía o prostitución, y que cuestione herencia, renta y nobleza.

3
Prioridad absoluta al cooperativismo autónomo y obrero, que sería, y no la cola del desempleo, la alternativa a profesionales en apuros. Mediante subastas y marcas blancas, el Estado ofrecería lo esencial y más barato a la demanda de energía, ropa, alimentación, vivienda, comunicación, educación, sanidad, dependencia, ocio y vacaciones. En esta lista no está el desfile: ni el desfile de modas ni el de tropas.

4
No habría Jefatura del Estado ni actividad política remunerada. Justicia y notaría serían gratuitas. Fin a la farsa de la droga y la anti droga y hacia la abolición de la pena de cárcel. Un cuerpo único de protección subsumiría bomberos, policía, ejército, guardia civil y guardería jurada. Y pasaría factura por sus servicios. Que pague el club de fútbol la seguridad del estadio; la romería, el Plan Romero; y las cofradías, sacar el santo a la calle y dejar la calle como estaba.

5
Si la cosa va mal, siempre es bueno echarle la culpa a alguien, supongamos a un correcaminos: que si los políticos, la corrupción, la banca, la burbuja, las preferentes, Bárcenas, Urdangarín, Merkel. Cuando la democracia se quema, algo suyo se quema, señor conde. Hemos hecho el coyote. Que nos sea leve.

Sevillanas rocieras o rocieses

paloma-de-la-paz-picasso



CON TANTO SEÑORITO,
y yo en la calle,
la aldea del Rocío
tiene un escrache.

Tiene un escrache,
unos viendo el desahucio
y otros, la salve.

A LA MADRE DE DIOS,
quién le habrá dicho
que tiene que haber siempre
pobres y ricos.

Pobres y ricos,
los refranes los cargan
los señoritos.

MEJOR VIVEN LOS BUEYES
y los caballos,
que la gente corriente
que va debajo,

debajo el paso,
y otra gente que pide
salud y trabajo.

RELINCHA O PONTE CUERNOS
y a cuatro patas,
y a ver si este Rocío
ya te contratan.

Ya te contratan
y, entre el polvo y la arena,
el oro y plata.

SERÁS MADRE DE DIOS,
no cabe duda.
Lo que dudo es que yo
sea la hija tuya.

Y en masculino:

SERÁS MADRE DE DIOS,
yo no lo dudo.
Lo que dudo es que sea
yo el hijo tuyo.

El hijo tuyo,
pastorcito divino;
y yo, el capullo.

LA VIRGEN DEL ROCÍO,
como es tan alta
y entre tanto gentío,
ya no oye nada.

Cuando le reces,
grítale, que está sorda
de los cohetes.

POR SALIR DE LA CRISIS,
yo te rezaba
un año y otro año
no rezo nada.

No rezo nada,
que te lleven en peso
grandes de España.

SI ALGUNAS TESIS HABLAN
del culto a Isis,
ya tengo que me rimen
Rocío y crisis.

Rocío y crisis,
que en bilingüe se dice:
Rocío, this is.

VE QUITANDO LAS PLUMAS;
yo, las espuelas:
gallo, pollo o gallina,
y a la cazuela.

Blanca paloma,
todo tiene su guiso
si hay quien lo coma.

AY, PAREJA OBREGÓN,
porque un día un pobre
rompiera su alcancía
para irse a Almonte…,

…qué diferentes:
a caballo y carriola,
y a pie y relente.

SALTÓ LA REJA
y, al ver lo que pasaba,
se dio la vuelta.



Curiosa historia del nombre de la Virgen del Rocío


 

 

PROHIBIDO HABLAR DE MORAL

Se llama canon occidental al punto de vista que, con independencia del sexo, raza o condición del emisor, transmite los valores del varón de raza blanca del primer mundo, laico, creyente o demó­crata. Es canon (vara o medida) porque se pone como modelo y es hegemonía, porque se impone por imitación o agrado, no a la fuerza. Sirva de ejemplo la llamada Primavera Árabe (las mayúsculas son suyas). Entre la miopía y la presbicia, Dios guarde la vista a nuestros telediarios y a las muchachas les vaya bien el verano árabe con burka (que con gusto, no pica).

Si allí no salen del Corán, aquí no salimos del ágora del siglo quinto ateniense, aquella Grecia que tendría tanta mierda como cualquier socie­dad que se sostiene en esclavitud y botín. Que el Partenón nos parezca más humano que la pirá­mide egipcia, no es más que una prueba, loable, de cuanto podemos razonar. Pero las amistades deliciosas de Aquiles el de los pies ligeros y de Safo de Lesbos no condicen con lo tarde y mal que las democracias occidentales están tolerando la libre sexualidad y, en cambio, lo pronto que se tolera que a las niñas las tapen en cuanto tienen la regla. Mi amigo, el de clásicas, le echa la culpa a la Iglesia y el otro, más liberal, da por buena la alianza entre in-civilizaciones, con tal de que a él no le amarguen la vida.

Uno y otro creen en la educación y en su lenguaje: ‹‹es posible esa evolución ética y que pierdan la estu­pidez y el egoísmo que a todos nos hace creernos los más inte­ligentes y con derecho a no respetar el pensamiento ajeno››. Las palabras ética, estupidez, egoísmo, inteligente, derecho, respetar o pensamiento ni son de todos ni es igual para todos la frontera entre lo propio y lo ajeno. Los grandes títulos de persona, humanidad o sociedad son de gente que tiene el estómago lleno, y ahí nos quiero ver. Deberíamos prohibirnos pensamientos fuera del alcance de quien no llega a los mínimos de vida y esperanza. Nuestra ética, salpicada de hondas preocupaciones colectivas, es la pastilla para coger bien el sueño, disuelta en si les gusta, alguien tiene que hacerlo, o en que tiene que haber de todo.

Pregúntese el bella durmiente qué haría en caso de necesidad, de quien duerme en la calle o se busca en los contenedores, en el cayuco o en la patera, con qué moral. Incluso el 15-M, que se nutre de mileuristas familiares, ha caído en la trama de la economía. Esta caída, que es de raíz marxista, el 15-M la nota como un inconveniente y quiere que manden otros valores: honradez, entrega, inteligencia. Pero la eco­nomía ha venido y Stop Desahucios sabe cómo ha sido. El vacío es el vacío de la cabeza y de la doble moral: la triste de cebolla y la satisfecha. Pasarse de egoísmo o de ambición (como denuncian los caza recompensas de la crisis), no sale gratis. Hay que tener.

El naufragio se llama Democracia y Estado. Quie­n siga a bordo de ese Titánic, tanto más se va a hundir con sus lemas de primera clase (noso­tros los demócratas, en democracia) y más se ahogarán los de segunda, que a un falso leño se confían, viejas tablas reivindicativas de esos derechos e igualdades nunca adquiridos (como el derecho a la familia). La democracia pudo guiñarnos un ojo cuando la dictadura: hoy nadie ignora que las urnas, como las armas, las carga el mercado, Obama o Merkel. Junto a la democracia, el Estado [del Bienestar], nos ilusionó otra época: hoy las clases acomodadas levantan el chiringuito, el sector público, porque no lo necesitan. ¿Para qué, si educación, sanidad y vivienda, y hasta las fuerzas del orden que les alejen los pobres de encima, pueden pagarlas de su/nuestro bolsillo? Nosotros, los progres, que creíamos que el Estado era el aparato al servicio de las clases dominantes con el que había que acabar, y resulta que al Estado lo lloran las huérfanas clases dominadas, las que no tienen ni para la salud ni para la enfermedad.

La democracia fue útil en Grecia. Dejó de serlo, y el sufragio se perdió, de manera que su vuelta fue como unos dibujos animados: el filósofo con su sabanita, el ágora con pajaritos, Sócrates con sé tú mismo o solo sé que no sé nada, chorradillas así. Libros de texto le iban poniendo música celestial a la edad de oro ateniense mientras la letra Libertad, igualdad y fraternidad se iba degradando. ¿Libertad?, ¿sin determinismos ni herencias? La mayoría nos iremos de esta vida sin saber qué hicimos libres: nada. ¿Fraternidad? Cáritas y oenegés, no, gra­cias: justicia social. Y de igualdad, mejor no hablemos: el comunismo utópico la intuye. No dirán que es igualdad la de todos ante la ley, la de un hombre, un voto, y otras lindezas por el estilo.

Últimamente, desde Ikea y el Informe Pisa, un tipo de profesor y de universitario se pirra, sin más análisis ni más dialéctica, por las potentes democracias albinas, arriba del paralelo 40. Esta admiración por la Europa alta y rubia y de ojos azules admite sus sesiones de psicoanálisis y de economía colonial, primera lección: Boliden. Si la extraescolar por Az­nalcóllar no le basta, despierte el alma dormida contemplando el carril-bici que nos vino del Norte, apártese, que llevo timbre, o esas hinchadas ebrias que acompañan a sus equipos de fútbol. Vayan a la última remonarquización de Holanda. Es tanta su armonía, y tan educada, que está participada por el pueblo. Sin entrar en las fuentes de su riqueza (Philips, Shell, ING) y sin remontarnos a aquel Tratado de Utrecht donde se hizo inglesa Gibraltar: Un pueblo que admira su aristocracia es un pueblo vil (Baroja). Aplíquese a El País de don Felipe y doña Letizia. Y a Islandia: centroderecha, en fin. Como mandan los cánones.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, WordPress, 8-5-13

desnudar a la doncella

E-224.

Si yo escribiera como Carlos Germán Belli -digo,
es un decir-, (Lima, 1927),
tendría -yo, no él- una antología en Pre-Textos,
haría versos con tal en vez de comos: tal rosa,

y mas por vulgarísimos peros: mas celebraste.
Si yo escribiera de ignotos senos o humus recónditos,
sería un E-224 de la lírica
moderna. Edulcorante autorizado de poemas,

colorante y conservante de la literatura,
diría entonces: para que de tu vida señal
no haya,
en fin: que una vez más ejemplo eres muy claro

¿de qué? De que se tienen o no los amigos que hacen
falta y las obras carlosgermánmente se publican
bien, gracias, se antologan y traducen tan bellices.

(TRES EXPERIENCIAS Y UNA CONCLUSIÓN)

PRIMERA EXPERIENCIA:
UN LIBRO INTONSO

Compré un libro que me llamó por su título: Para esto hay que desnudar a la doncella Obra poética, de Américo Ferrari (Lima, 1929), editado por Los libros de la frontera (1998), 288 páginas, intonso.

Se llama intonso el libro sin guillotinar. Drae: libro que se encuaderna sin cortar los pliegos de que se compone. Wikipedia: libro cuyos cuadernillos no pasan por el corte que dota a las hojas de uniformidad y deben ser divididas manualmente mediante cuchilla o abrecartas, detalle que emula las ediciones antiguas.

SEGUNDA EXPERIENCIA:
PAPIROFLEXIA

Para hacerme una idea, cojo un folio A4 y lo doblo por la mitad: ya tengo cuatro carillas; un pliegue más, y ocho; y otro más, y dieciséis, de las cuales solo se dejan leer sin arte cisoria las supuestas páginas 1, 8, 9 y 16. 288 dividido entre 16, da 18: los dieciocho cuadernillos del libro Para esto hay que desnudar a la doncella.

TERCERA EXPERIENCIA:
SIN PUNTUACIÓN

Desde el caligrama y el surrealismo, el rechazo a los puntos y comas es algo familiar en la poesía. Relatos o novelas de vanguardia o experimentales también se han escrito sin signos y sin la oposición de letras mayúsculas y minúsculas. Hay que acordarse de e. e. cummings (Edward Estlin Cummings, 1894-1962), poeta nacido en Cambridge, cambridge, para sus lectores.

Las marcas ortográficas, unas son redundantes, como la mayúscula inicial; otras se suponen fácilmente (un soneto sin puntuar siempre será un soneto); y otras resultan imprescindibles. Cuando el mejor verso es el último, nuestra experiencia lectora nos dice, sin necesidad de punto final, que el poema ha terminado. Es lo que se llama el cierre. Ese factor de cierre queda impreciso cuando un poema lo mismo podría acabar aquí que allá. Con o sin ortografías, cualquier lector de poesía ha pasado por esa perplejidad que nos da pasar página y ver que el poema continúa o, al revés, el poema ya ha terminado. En todo tiene mucho que ver la arbitrariedad del signo poético y lo que se llama caja tipográfica, esas coordenadas de márgenes, encabezamiento y pie, donde se acomodan renglones y caracteres por carilla de manera que resulte un libro objeto convencional, comercial y, a ser posible, estético.

Américo Ferrari no es mal poeta pero padece de verborrea, esa palabrería que aqueja a tanto poeta de hojarasca, de esos que nos cuesta recordar un solo verso inolvidable, una línea que apuntar en nuestra antología de citas. En general, la poesía en castellano que se escribe al otro lado del Atlántico peca más por exceso que por defecto, y más le sobran versos que le faltan. La rienda corta de Jorge Luis Borges es casi un milagro. Neruda fue el primer gran poeta palabrero de palabrería ya no comparable con las de Rubén Darío y otros poetas de estrofa clásica. El alejandrino y las rimas consonantes son parte de un juego que consiste en sacar de una breve anécdota una ristra de mil y pico versos. La palabrería a la que me refiero es la del verso libre: bajo pretexto de libertad, la poesía se alarga y se alarga, las palabras se inventan o distorsionan, y de sintaxis, mejor no hablar. En novela experimental, un autor tenido por grande, Juan Benet (1927-93), probado está que en su obra cumbre Volverás a región (1967) se le va la gramática y se mete en largos párrafos de tantas oraciones subordinadas que no hay manera de encontrarles la principal, o sea: lo que quiere decir.

CONCLUSIÓN:

Quizá otro día coja la navaja y le dé al libro las 72 cuchilladas que hacen falta para desplegar las 216 páginas de momento siamesas, eclipsadas a mi vista, y habré desnudado del todo a esta doncella. También pienso: aplícate al cuento, Danielito, y no aburras con media palabra de más de las que escribes.

Me despido con algo que dediqué a un compañero de generación de Américo Ferrari, Carlos Germán Belli (Lima, 1927). Mi reflexión fue esta:

E-224.

Si yo escribiera como Carlos Germán Belli -digo,
es un decir-, (Lima, 1927),
tendría -yo, no él- una antología en Pre-Textos,
haría versos con tal en vez de comos: tal rosa,

y mas por vulgarísimos peros: mas celebraste.
Si yo escribiera de ignotos senos o humus recónditos,
sería un E-224 de la lírica
moderna. Edulcorante autorizado de poemas,

colorante y conservante de la literatura,
diría entonces: para que de tu vida señal
no haya,
en fin: que una vez más ejemplo eres muy claro

¿de qué? De que se tienen o no los amigos que hacen
falta y las obras carlosgermánmente se publican
bien, gracias, se antologan y traducen tan bellices.

_____________________
Citas de César Vallejo (digo, es un decir) y de Carlos Germán Belli (Babelia, El País, 24.07.2004). Su Miscelánea íntima está publicada en Pre-Textos.

Daniel Lebrato en WordPress, 28 de abril de 2013

DESNUDAR A LA DONCELLA

DEMÓCRATAS

Respuesta a:

INDIGENCIA INTELECTUAL Y VOTO

de José Manuel López Muñoz.

 

La intención es buena pero peros.

La inteligencia del voto (esto es: la inteligencia perversa de lo que se llama verdadera democracia) consiste en que la clase indigente (ni intelectual ni falta que hace) sea dócil y asuma como un bien propio (es decir: como lo mejor o lo menos malo) la democracia (o sea: “una persona un voto”) y no se dé cuenta de que votar es perpetuar ¿qué? Se admiten respuestas: ¿la Grecia clásica o la Gironda? Da igual; de todas formas le van a pedir a usted el certificado que garantice qué sabe usted de Atenas o de la Gironde. Si esas son referencias algo historicistas, marque el aspirante a no‑indigente intelectual y a votante‑demócrata qué sabe de lo que votan pueblos o naciones muy inteligentes. ¿Italia? Berlusconi: banquero. ¿Cataluña? Pujol: banquero. ¿Senegal? Abdoul Mbaye, banquero. Sebastián Piñera, presidente de Chile es a Chile lo que Fujimori fue a Perú. En México, Peña Nieto, actor de culebrones, trepó a la presidencia a base de salir en la tele, algo que había hecho en el cine Ronald Reagan. A falta de bancos o culebrones aún puede su excelencia ser la prolongación de su apellido (las demomonarquías): Kirchner, Néstor, en Cristina Fernández de Kirchner; Clinton, Bill, en Hillary Rodham Clinton. Lo de Fernández y lo de Rodham es lo de menos; es por disimular, mujer.

Mi buen amigo José Manuel olvida que el voto es, antes que nada, un voto de clase (social). Cuando el voto de clase y la clase del voto no han coincidido al gusto de la clase dominante, la democracia se hace dictadura, y a otra cosa. ¿Digo República Española, digo Unidad Popular chilena, recuerdo los Frentes Populares a la salida de la Segunda Guerra Mundial? ¿Estamos tontos o nos hacemos los tontos? Democracia es lo que queda después de la clase dominante haberse asegurado su dominio. Lo demás (Espartaco, Azaña o Allende), la clase B de la historia, también llamada populismo y otros ismos abundantemente rojos, terroristas y ese etcétera.

Intelectualmente hablando, hay que estar en un nivel intelectual muy bajo (como no es el caso de mi querido José Manuel, y por eso me duele) para no haber salido ‑ya tan mayores como somos‑ del dibujito de la sábana griega de los libros de texto. Democracia, divino tesoro. ¿No se dan cuenta, por ejemplo, de las muletillas del muy corrupto bipartidismo y bisindicalismo español? Nosotros los demócratas o en democracia son fórmulas habituales en Casa Real, PP, PSOE, Urdangarines, Bárcenas, Eres, UGT o Comisiones Obreras.

Hay que haber caído muy bajo para seguir siendo un demócrata.

Daniel Lebrato, 26 de abril de 2013, El año de la fe (para creerse lo que hay que ver)

PROHIBIDO HABLAR DE LA INFANTA

Ni abdicación ni referéndum. Las cuatro derrotas de la infanta Cristina.

Qué mala suerte la tuya, Cristina de Borbón Grecia, con ser mujer y segunda, y siendo tan de derechas, que tengas que verte infanta por vida y no como esa Letizia, reina de España. Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia (Madrid, 1965), séptima en línea de sucesión, vino al mundo dos veces derrotada: como mujer, por su hermano Felipe, y como menor, por Elena. De doña Elena se dice que no es muy lista; doña Cristina no parece muy espabilada y don Felipe es como el padre, cortito de recursos a micrófono abierto: la última, balbuceando el euskera; antes, en aquel minuto de gloria, patente Borbón del ¿por qué no te callas? La tercera derrota de la infanta fue casar con el no tan noble Iñaki Urdangarín. Y la cuarta, como en Los girasoles ciegos, va del tango al fango: de iglesia para todos, a tribunales para dos. O al mayestático modo: para nóos.

Los delitos de Urdangarín son de entre hidalgo y pícaro que se arrima a la sombra del árbol de la Zarzuela. ¿Y qué monarquía no presume, desde la primera papilla y desde su tarjeta de visita, que son altezas y majestades? La Corte, ¿no incluye el cortejo pellejo y genuflexo de aduladores y oportunistas, pelotas y aprovechados del besa la mano a la vuestra majestad? Proveedores de las reales fábricas, de las reales cuadras, de las reales bodegas y despensas, no salimos, Berlanga, ni de coña, de La escopeta nacional, que tiene su versión autonómica. Leo: “Vasa: Empresa colaboradora de la Junta de Andalucía”.

Los cargos públicos periféricos al caso Nóos se han defendido todos a una: legal o no el chaparrón de dinero, el paraguas lo ponía Casa Real Española. Si esos pagos han resultado desorbitados, dígalo ¿quién? La millonaria comisión, el sobre o sobresueldo, el plus a fin de mes son parte de un juego conocido. Discutirlo, da lugar a conversaciones del tipo: con lo mal que está el mundo y la burrada que cobran Messi o Ronaldo. Urdangarín es un crack y su boda, su mejor gol. Antes de criticar sus ingresos, hay que irse a la lógica que aplicó Andy Warhol al precio del arte: una obra vale (y una estrella, también) lo que alguien paga por ella, su precio en el mercado. Otra cosa es la ética política de la derecha valenciana o mallorquina, que metieron mano en dineros públicos para dárselos al muy alto, muy guapo y muy creído yerno del Rey. De no haber tangado a Hacienda, no habría caso Urdangarín. Patrocinar causas humanitarias, atraer eventos de alcance mundial, todo eso cuesta lo suyo. A fondo perdido o a sobre ganado, La Caixa y la causa, Telefónica y yo, somos así, señora.

Sea como sea, demócratas y constitucionalistas ahora nos vienen con la abdicación del Rey y, con él, pasar página en bloque a Urdangarines, Corinnas, elefantes y herencias en Suiza. Con Juan Carlos I se iría el franquismo residual y entraría en escena, oh, el Príncipe con la periodista, la televisiva y televisada pareja. Y ahí quiero yo vernos. No caigamos en el engaño ni aceptemos, como progresista, un referéndum sobre la forma del Estado. Hay temas que no se pueden refrendar. No se vota la igualdad, no se votan laicismo ni igualdad de géneros, no se vota que todos somos iguales ante la ley. Un pueblo machacado por los partidos mayoritarios, por la tele y por la prensa rosa, podría privilegiar a una familia por encima de las demás familias españolas, creyendo que así cumple con sus deberes patrios. La gente pobre que vota al PP (Rajoy, como el Deseado) es la del ruin ¡vivan las caenas!

Qatarí, que te vi, la culpa no la tiene Urdangarín ni la culpa la tiene el Rey, pique o abdique: un particular. La culpa la tiene ofrecerles vida de lujo y carrete institucional con cargo al presupuesto o con cargo al apellido. La culpa, del Quinteto de la Moncloa (Pactos de 1977): PP, PSOE, PNV, CIU, con la Izquierda Unida rehén del viejo PCE de Santiago Carrillo. Las cinco siglas más dos, con UGT y Comisiones, son la denominación de origen de una transición que hay quien escribe con mayúscula y hay quien escribe con vergüenza. Al arco constitucional le pone flecha la prensa, coguionista de: la Corona, garante de las libertades. Véase la serie de El Rey y el 23-F quien aquella noche de 1981 no supiera dónde meterse. Tantos años de propaganda monarquicana han hecho que república suene a República y Guerra Civil, mientras que un príncipe rey alarga el cuento de hadas en las salas de espera. Consultas y peluquerías, quién va a negar unos dientes perfectos y esa sonrisa infinita.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, WordPress, 10 de abril de 2013

PROHIBIDO HABLAR DE LA CRISIS

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  1. Lo primero es no hablar del capitalismo ni de sus crisis cíclicas. Tecleen capitalismo inteligente (en Google, 5.220 resultados), que lo hay incluso intelectual (1.360 ocurrencias). Del capitalismo puro y duro, ni hablar. Diga usted sistema en que vivimos, sociedad actual. Y culpe de la crisis a alguno de los pecados bien llamados capitales: egoísmo, ambición, codicia o avaricia. Se admiten los adjetivos nacional, desmesurado o galopante. Y, si se trata de la pobre gente, no olvide que también hay culpables por haber querido vivir por encima de sus posibilidades.
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  2. Cuando se hable de salidas o soluciones, déjese llevar por los lenguajes que la política y la prensa nos proponen. Para las pensiones, hable de años de esperanza de vida y de lo útil que va a sentirse la tercera edad; no se le ocurra hablar de la media ponderada por años realmente cotizados, de las clases pasivas que traen las rentas y herencias, de las artes y oficios, productivos o improductivos.
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  3. Si una empresa cierra y hay despidos, súmese a la protesta y añada que no hay derecho; no se le ocurra hablar de movimientos cooperativistas de autogestión obrera o trabajadora. Acuda a la manifestación por el Estado del Bienestar. En la sobremesa, añada que a dónde vamos a llegar.
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  4. Si se trata de la economía sumergida, muévase con cautela, porque gran parte se sumerge en la familia, y la familia es sagrada. Nadie hable de cómo la gente joven, las jóvenes parejas afrontan en precario no solo la vivienda y la hipoteca, sino la paternidad y la maternidad en tiempos de crisis. No diga que la natalidad consciente y, en último extremo, el aborto adquieren de pronto un sentido que antes no tenían. No diga a la juventud: chaval, despídete de ser padre; mujer, olvídate de ser madre. Amantes, no os preñéis, si queréis vida, porque entre un parto y otro, acalorado, la ruina está, de fin de mes armado como entre paro y paro las facturas.
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  5. Si algún comentario tipo salva patrias plantea un único sueldo por familia o casa, diga que bueno. Si se habla del derecho de autodeterminación, diga que ahora no es el momento y no cuestione el primer nacionalismo, que es el de España, España. De la política o de los políticos, afirme que, por supuesto, son todos unos… No distinga entre la corrupción alto financiera de las clases ricas y la corrupción subvencionada de los mediocres que chupan del bote del Estado. Lleva usted años condenando la violencia venga de donde venga, y ahora hay que condenar la corrupción venga de donde venga, como si fuera igual el fraude de unos tunantes a la Seguridad Social o el reparto amañado de fondos de la ayuda europea, que abrirse una cuenta en Suiza. Y no olvide que todos hemos aceptado alguna vez una factura sin iva. Claro, claro, qué pillín.
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  6. Las dimisiones, las pedirá usted por orden de simpatías. Si es usted votante del PP, cargará las tintas contra el escándalo de los Eres en Andalucía y si es usted simpatizante del PSOE, contra Bárcenas. Contra las instituciones, nunca. Que hay que salvar los pilares de la democracia.
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  7. El caso Urdangarín no es la consecuencia lógica de una institución incompatible con el mínimo sentido de igualdad y de vida moderna. Quéjese de los bancos; no eche en falta una banca estatal. Aplauda el Stop Desahucios; no pida la socialización del suelo y la vivienda. Eche usted pestes de Telefónica, de la empresa de aguas, de Iberia; no mire usted hacia atrás a ver quién y por qué descapitalizó empresas estatales que eran bastante más servicio público que lo son Yoigo, Jazztel o Vodafone. Aunque qué libertad, poder elegir. Remate la faena citando alguna dictadura comunista que usted conoce.
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  8. Y el Estado, cómo no va a reflejar lo que somos la mayoría en España: las misas en los actos oficiales con cargo al presupuesto; los príncipes de vacaciones en Roma con cargo al presupuesto. Y reserve la mirada costumbrista al tapadismo contra las mujeres. Diga que eso es cultura o que si a ellas les gusta. Y si un soldado español patea a un prisionero con cargo al presupuesto, aplique la doctrina Urdangarín: es un hecho aislado. No piense: de cuántas patadas no nos habremos ni enterado, gracias a esos servicios informativos de TVE con cargo al presupuesto, teniendo la tele como tiene a cámara los fastos del nuevo Papa.
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  9. Lea los dominicales y escuche a quien se reclama intelectual o filósofo. Multiplique sus frases: sin artistas no hay arte, sin derechos de autor no hay creación o sin investigación no hay etcétera. Y llámele a todo trabajo: lo mismo quien toca la flauta que quien juega a la Bolsa, igual el dueño del bar que su camarero. Solidarícese con los trabajos más penosos y añada, cabizbajo, que es que alguien tiene que hacerlos.
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  10. No diga mierda. No diga basta ni hasta cuándo.
    No diga cambio, revolución o nuevo mundo.

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PROHIBIDO HABLAR DE ENSEÑANZA

 

  1. Hace años se decía que cada español aficionado al fútbol se creía seleccionador nacional, cada uno con su once ideal en la cabeza. Ahora todos tenemos en mente un crítico economista que sabía el porqué de la crisis (aunque no lo dijo) y además un arbitrista: persona que inventa planes o proyectos para remediar males políticos. Tecleen crisis, I+D, I+D+i, y similares.
  2. Igual que la lengua escrita es dependiente de la lengua oral, así el sistema de enseñanza depende del sistema productivo. Esto, que es obvio, no parece tan obvio a tenor de los discursos salva patrias y salva enseñanzas que circulan por ahí. Oído. Sin enseñanza pública no hay educación. Sin educación no hay investigación. Sin investigación no habrá futuro. Este querer arreglar el país o la enseñanza sin entrar en las cuestiones económicas de fondo, provoca dos discursos de claustro o de salón: uno es el discurso de la inteligencia, que subyace en la defensa de la calidad de la enseñanza del PP, y otro es el discurso de la igualdad de oportunidades ‑que es cantidad- del PSOE.
  3. Ni cantidad ni calidad, nuestro alumnado son proyectos de hombres y mujeres en marcha (desde el uniforme al transporte escolar, desde los botines al donut del desayuno) que llegan con una esperanza de vida académica bien definida por sus tres variantes: la social, la geográfica y la personal, dos de las cuales ‑y por ese orden‑ vienen ya respondidas desde antes de la matrícula: clase social y zona de residencia. Añadan sexo, lugar que ocupa en la familia, creencias y expectativas, y sale: desde quien estudia para superar cotas familiares (a padre ATS, hija médica) y desde quien se obliga a estudiar por conservar un patrimonio (que la farmacia herede la farmacia), hasta quien se sabe carne de taller que un día abandonará los estudios sin que lo eviten todas las becas de este mundo; variantes las mismas que determinan la extracción social, la formación y la ideología del profesorado, grupo que ‑con el inglés por latín‑ ocupa el sitio de la vieja clerecía, cuerpo místico de la civilización y de su santa trinidad: cultura, enseñanza y educación. Si fuera una película para un óscar, sin duda se llamaría The establishment.
  4. Por no tocar la Constitución ni el Concordato con la Iglesia, el primer PSOE (1982) dejó la enseñanza pública y laica a los pies de la privada y de los obispos de la Conferencia Episcopal. El Estado del bienestar redujo la igualdad de oportunidades a tan solo dos momentos del currículo escolar: la escolarización universal obligatoria y la selectividad. La escolarización obligatoria fue esa nueva función de la enseñanza pública que las cátedras a la antigua ‑sobre todo, y en los institutos‑ no supieron asumir jamás. Escolarización obligatoria que ha llevado a un amplio sector del profesorado de la pública a matricular a los suyos por la privada, compatible todo con la banda ancha de la enseñanza religiosa y concertada: contra igualdad y coeducación, contra ciudadanía y con la vista gorda a la religión como asignatura. Vayan a la puerta de los colegios privados o concertados del centro de poblaciones de mediano tamaño. Vean cómo ha ido subiendo el olor a sotana y a clientela del PP. Los uniformes, las catequesis, los belenes, los miércoles de ceniza, las comuniones. Y mientras, en los colegios e institutos públicos de barrio se nos iban colando niñas con su velito islámico. Tres Culturas, Alianza de Civilizaciones le llamaban. Y todo, por la paz y no violencia, esa es otra. Subrayen, si las encuentran, las igualdades y coméntenlas con familiares de los dos entornos.
  5. A la pública y laica, casi solo le faltaba el plan Bolonia para enterrar la escasa igualdad de oportunidades. Manteniendo la escolarización universal, el bienestar español empezaba a tener un problema: contra lo anunciado por la propaganda de la reforma educativa, no había sitio en los consejos de administración para tanto estudiante de empresariales, ni había público ni salas para tanto, tanto, artista de conservatorio.
  6. Y si un tiempo la selectividad significó que un buen expediente podía triunfar entre las distintas categorías (pública, privada o religiosa: fuera en las pruebas de acceso o en las oposiciones al Estado), ahora, en tiempos de recesión, la clase alta no está dispuesta a sufragar con sus impuestos el sueño igualitario de los más pobres. ¡Que se jodan! Es la clasista ley Wert.
  7. Clasista fue la Grecia que se enseña en clásicas; clasista, la lengua en lengua; la historia en historia. Clasista, el mundo clasista que les metemos en la cabeza, así sea un clasismo intelectual, que es el peor: esa panda de señoritos que posan como modelos con su sabanita en nuestros libros de texto. Y como aquellos Sócrates trajeron estos Hessel y estos Savateres, el oficio docente se arrima al intelectual y se blinda y se postula a sí mismo junto a los pocos ‑contados‑ oficios de las bellas artes y de puestos directivos que queremos para nuestra gente: trabajos de despacho, de estudio, de consulta o de moqueta difícilmente predicables para la gran masa, a quien se desvía (esa es la formación profesional) a los oficios productivos: la fábrica, el andamio, la mina. Todo, con el adorno escolar del consejo orientador y con el pretexto democrático y neoliberal de si les gusta o que alguien tiene que hacerlo. Al fondo: inmigrantes, sudacas, tapadas y pateras.
  8. ¿Qué enseñar entonces? La verdad, la conciencia y la libertad. Y antes que educar princesas donde solo habrá criadas, preferible planificar el sistema de enseñanza por su lado más indiscutible: como formación profesional y centros de titulaciones oficiales. La economía, señoras y señores. Justo lo contrario al 15-M.

Hasta ahora la enseñanza ha enseñado lo que había.


En adelante, tendrá que aprender a enseñar lo que habrá
.

PROHIBIDO HABLAR DE ENSEÑANZA
Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 25 de febrero de 2013