Etiqueta: Cantar de Mío Cid

contra la vanidad: html.

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CÁLCULO DEL NIÑO DIOS
(arte y artistas)

¿A quién pertenece el arte, la creación? Porque mientras la obra no artística solo aspira a un valor de uso y un valor de cambio, la obra artística aspira a un valor inmaterial universal. Desde el “ande de mano en mano a quienquier lo pidiere”, del Arcipreste a su auditorio, al Manuel Machado de “las coplas que no son coplas hasta que las canta el pueblo y ya nadie sabe el autor”, todo arte aspira (como azucarillo) a su disolución.

Y desde que concebimos el Patrimonio del Estado con sus museos y bibliotecas nacionales, conjuntos históricos, parques nacionales, bienes inmateriales, etc., y desde que las naciones disputan qué patrimonio o cultura es mayor (si la francesa con la Chanson de Roland o la española con el Cantar de Mío Cid; si España, con Cervantes, o Inglaterra, con Shakespeare), el copyright de obras gigantes en manos de descendientes o editoriales particulares debería preocuparnos. Por hacer una autopista, se expropia y se indemniza y ¿no se va a expropiar el Corominas, el Casares o el María Moliner? ¿Para qué el Estado, entonces?

Otra forma de verlo. El poeta escribe gracias a los oficios que fabricaron su casa, su cuarto de estudio, su lámpara o su ordenador. ¿No será su poema, cuando lo termine (y si es que acertó a escribir algo de mérito, que se publica mucho churrete) también un poco propiedad de esos oficios? ¿Hubiera escrito el poeta sin albañiles, sin fontaneros, sin electricistas? O, más aún: ¿devolvería el autor el dinero ingresado si su cliente lector no queda satisfecho?

Queden ustedes con una interpretación del niño dios Juan Ramón Jiménez, con algo de Bécquer.

CÁLCULO DEL NIÑO DIOS

Yo tengo escondida en mi casa,
por su gusto y el mío, a la Poesía.

Se empieza en mientras haya algún misterio
para el hombre, no para la mujer
que posa por hermosa o fastuosa
de tesoros. No es un misterio a voces
el campo, la vendimia y los jornales,
el largo ajuar que bordan las muchachas.
Se sigue con que siempre habrá poesía
–incluso sin poetas dios existe–,
su altar será la sociedad de autores.
Y acaba uno encerrándose en la casa
que fueron levantando por su gusto
y el suyo antepasados y albañiles,
con muy pocas visitas, las precisas,
y viendo, apasionado, cosas raras.

Daniel Lebrato, Historias de la literatura

Mañana [eLTeNDeDeRo] les pasa más originales a disposición en lenguaje html (no pdf) en la revista libro [eLSoBReHiLaDo]. Antonio Delgado Cabeza y José Luis Macías Rico aportarán luz en tiempos oscuros.

Reverte o rever el Cantar de Mío Cid.

CMC Austral

Jorge Luis Borges, en Pierre Menard, autor del Quijote (Ficciones, 1944), nos enseñó el inútil combate que es sacar una obra de contexto y situación. Algunos se empeñan en no haber leído a Borges. Ahora es Arturo Pérez-Reverte quien argumenta que hay muchos Cid en la tradición española y que Sidi (Alfaguara, 2019) es su Cid de pleno derecho. Precisamente estaba yo releyendo el Cantar de mío Cid –lectura que a mi edad aprovecha lo que no aproveché en mi primera lectura de estudiante– cuando salió la novela de Reverte y, aunque solo fuera por curiosidad, también me fui a leer a Reverte. Gran decepción. El primer mal aviso me lo dio el pasaje de la niña de nuef años que dijo al desterrado “Cid, en el nuestro mal vos non ganades nada”, episodio que Reverte pasa a estilo indirecto, conversación entre el Cid y Minaya. Sigue uno leyendo y sigue un rastro que solo al mercenario da protagonismo, y echa en falta anécdotas del Cantar que tienen su jugo: los infantes de Carrión, su juicio en cortes de Toledo, el contraste entre una nobleza muelle y cortesana, próxima al rey, frente a hidalgos o infanzones que solo en la guerra conseguirán su nobleza. Por 2,99 euros en ebook, la casa recomienda la edición de Austral, 2014, texto clásico de Menéndez Pidal, prólogo de Martín de Riquer, prosificación de Alfonso Reyes, edición y guía de lectura de Juan Carlos Conde. También pueden ser útiles estos enlaces:

El Cantar en Cibertextos

El Cantar en Wikisource

–y en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes